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LA CLAVE.

PALABRAS QUE COINCIDEN. APOCALIPSIS.

·  Los Siete Sellos. PAGEREF _Toc465794950 \h

·  Resto Exégesis Apocalipsis. PAGEREF _resapo \h

· Los Siete Espíritus de Dios, los Veinticuatro Ancianos

· La Profecía de Daniel y el Apocalipsis. PAGEREF _Toc465794951 \h

 

PALABRAS QUE COINCIDEN. GÉNESIS.

·  Adán y Eva en el Génesis. PAGEREF _Toc465794953 \h 23

·  1.ª Parte. Nuestro origen en el Cielo. 2.ª Cerca de Dios. 3ª Noé. Desde 'Cerca de Dios' a nuestra Tierra PAGEREF _Toc465794955 \h 29

· Capítulo 11. La Torre de Babel. Independiente, resume todo lo anterior. PAGEREF _Toc465794958 \h 32

· Capítulo 12. Abraham. Comienzo aquí, de nuestra historia de Salvación. PAGEREF _Toc465794959 \h 35

 

EL JUDAÍSMO. FUENTE DE PROFECÍAS Y PREFIGURACIONES QUE CONFIRMAN A DIOS

·  Prefiguraciones de Jesucristo en la Torà. PAGEREF _Toc465794962 \h 53

- Isaac clara prefiguración.. PAGEREF En_la_figura \h

- Las Plagas, Escalera de Jacob.. PAGEREF En_la_figura \h

- Las Escalera de Jacob (subida).. PAGEREF Escalera de Jacob Subida \h

 

MÁS PALABRAS QUE COINCIDEN

·  Antes un poco de numerología. 777-111=666. PAGEREF _Toc465794964 \h 69

·  Justicia y Redención en Jesucristo. Importante concepto para entender otras lecturas. PAGEREF _Toc465794965 \h 75

Conclusión   PAGEREF _Toc465794968 \h

Carta a un Cristiano   PAGEREF _Toc465794968 \h

Carta a un musulmán   PAGEREF _Toc465794968 \h

Carta a un Judío   PAGEREF _Toc465794968 \h

 Portada Demostrar a Dios para Tontos (y listos)

 

 

Agradecimientos a Pixabay.com
 1812199370869  Demostrar a Dios Para Tontos (y Listos).  Dominio Público.     Creative Commons Attribution-ShareAlike

 

 

 

 

 

LA CLAVE

 

¿Reconocerías la Existencia de Dios si:

 

 descubrieran un mensaje oculto en la Biblia coincidente en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, escrito a lo largo de más de 3000 años;

que no hubiera sido reconocido ni por Judíos, ni por Cristianos durante ese tiempo hasta hoy;

que hablara de otras religiones, además del cristianismo o el judaísmo, como caminos válidos para llegar a Dios;

y cuya única explicación lógica de su presencia, fuera la de una única ‘mente’ que hubiera permanecido escribiendo o dirigiendo el guion de ese mensaje

 durante aquellos 3000 años?

 

 

Bien, pues en este pequeño ensayo, resumen, clarificación y simplificación del anterior que escribí: “La Lógica de Dios”, os mostraré dicho mensaje presente en el Génesis y en el Apocalipsis; pero que una vez descubierto da nuevos y añadidos sentidos a toda la Biblia…

Comenzaré por el Génesis, y desde aquí no será más que una teoría, pero luego se confirmará todo en el Apocalipsis (final de la Biblia), lo que le da el mayor valor, pues descubre a su único posible ‘escritor’: Dios.

 

 

 

 

 

Así pues, partimos de este inicio:

Los pasajes de Adán y Eva hablan en metáfora para hacernos entender.

Habla de Ángeles Caídos, Ángeles Eva y Ángeles Adán, de Dios y del deseo de ser más; de tener más intensidad de Dios.


Ángeles caídos, los peores, representados por una serpiente.

 

 

 

 

Ángeles Eva, los que se dejan convencer y luego convencen a su ‘pareja’ representados por la mujer; algo que también parece un estereotipo todavía en nuestros tiempos (el hombre la cabeza, la mujer el cuello que dirige su mirada), luego, es más compresible como figura metafórica.

 

 


Ángeles Adán representados por el hombre (macho) que es convencido por su mujer (la otra parte del estereotipo).

 

 

Pongámonos entonces es este caso:

Todos nosotros vivíamos junto a Dios, éramos felices, etc. Fuimos hechos a su imagen y semejanza (realmente, a la de Dios Padre para los cristianos): Él creó para nosotros una libertad, que junto a nuestras decisiones tomadas forman nuestra persona, y esta envolvía una parte más o menos intensa de la Esencia de Dios (Espíritu Santo).

Éramos libres entonces, pero una cosa se nos prohibió: adquirir más Esencia de Dios (representada por el Árbol de la Vida en el Génesis). El conocimiento era saber que esa Esencia de Dios era la que nos daba la Vida y que podíamos llenarnos más de ella, pues por todas partes estaba en el cielo (este es el Árbol del Conocimiento en el Génesis). La decisión o la tentación de coger de esa Esencia era la Manzana.

Hubo algunos de nosotros que la tomaron (los ángeles caídos), otros que convencidos por los primeros la desearon (los ángeles Eva), aunque no se levantaron contra Dios, no lo odiaron; tomaron con miedo. Y por fin hubo otros, los ángeles Adán, que fueron convencidos por los Eva, pero por el amor que a estos tenían, pues en realidad eran felices como estaban, pero ese amor hacia los Eva los hizo dudar.

La conclusión es que los tres tipos de traición, clasificados y así englobados por los motivos de esta (Caídos, Evas, Adanes), se vaciaron de la Esencia de Dios, pues el Espíritu no puede vivir con el desamor. Los Caídos, además, se llenaron de odio hacia Dios, hacia esa misma Esencia que no podían contener al ser desamor, y perdieron su persona o libertad, ya solo odian.

Todos pues, se vaciaron voluntariamente de Dios y sin la Esencia ya no éramos atraídos por Él, incluso los caídos eran repelidos, pues el odio y el amor se rechazan. No se nos echó del Edén, nos vaciamos libremente de Dios, nos excluimos.  Pero, de entre esos tres grupos había uno que realmente había dudado o traicionado por amor: los Adanes. Y sobre todo a estos quiso en justicia recuperar Dios.

Y ¿cómo hacerlo entonces sin cometer injusticia? Dios es el que Es. Es Amor y es Verdad y no puede ser injusticia. ¿Cómo llenar a los Adanes de la Esencia, sin llenar a los otros, cuando en realidad, son las propias características de esa Esencia (Persona), la que han hecho que esta salga también de los Adanes? ¿Cómo negar un pulmón, que puedo crear con un pensamiento, a dos de mis tres hijos a los que les faltan los pulmones porque me caigan mal (pongamos este ejemplo extremo)? Sería una injusticia y Dios no puede ser injusto. Dado que son las características de la Esencia la que ha hecho que Esta salga de los tres, el ponérsela arbitrariamente a uno sería cometer injusticia.

Pero, ¿qué ocurriría si no puedo crear los pulmones, sino que cedo un pulmón mío? Ya no habría injusticia. Quizá, simplemente, es que nuestras personas en nuestro ser deseo (o naturaleza celestial) quedaron irremediablemente inutilizadas. Da igual si Dios no podía hacerlo porque Dios no puede ‘no ser’, es decir, no puede ser injusto, o es que el Espíritu ya no podía habitar en nosotros porque cambiamos (y era ya imposible).

Lo cierto, es que Dios crea la nueva naturaleza hombre, que es naturaleza sujetadora de nuestras almas vacías. Y esa naturaleza hombre (cuerpo + alma=persona vacía de Esencia) es imposible de rellenar por el Espíritu (Esencia) hasta que Dios no cede lo suyo: a la primera de las personas creadas, a esa que mantuvo la Esencia de Dios exacta, sin adaptar; porque en los otros deseos o personas creadas por Dios, la Esencia sí se “adaptó”. En Cristo, lo hace todo nuevo y toda justicia se cumple.

Efectivamente, como dicen los musulmanes, Jesucristo persona (o libertad) es creado directamente por Dios (en realidad, como sostengo pasó con todos nosotros en el cielo), pero, (esto ya no lo dice el Corán) Su libertad mantiene la Esencia de Dios sin alterar un ápice. Él en el cielo compartió nuestra naturaleza de “deseo” o persona creada, pero a la vez tenía naturaleza de Dios. Igualmente ocurrirá después en la tierra para nuestra salvación, se hará “pecado”, se rebajará a nuestra nueva naturaleza, para que, amando hasta el extremo, pruebe o valide, a la naturaleza hombre como apta para el Espíritu Santo, como apta para, aun con tribulaciones, amar hasta el infinito, para contener el Amor Infinito, a Dios Esencia. Por Cristo, todo hombre, de toda raza, nación o religión, puede mantener de nuevo el Espíritu Santo. Cristo salva a la humanidad de nuestra traición en el cielo, de nuestra muerte eterna junto a los que solo odian, junto a los caídos, pero Dios respeta nuestra libertad y tenemos la opción de volver a elegir el desamor, de seguir a los caídos también en nuestra naturaleza hombre, de desamar a Dios o al prójimo (que al final también es desamar a Dios, pues este prójimo puede poseer parte de su Esencia o en cualquier caso es, o ha sido hijo suyo).

Que el hombre puede mantener la Esencia de Dios, está probado por todo aquel que ha sentido a Dios dentro de sí mismo, ya sea cristiano, musulmán o de otro culto. Para mantenerlo dentro de nosotros “solo” hace falta amar, y al revés: siendo el más cumplidor de los cristianos, si no amas, nada eres (o nada tienes, hablando de Espíritu Santo).

El hecho de que podamos sentir a Dios, y con Él dentro seamos capaces de hacer cosas que sin Él no podemos, como, por ejemplo:

§  Ser misericordiosos.

§  Perdonar ofensas que sin Él no perdonaríamos.

§  No ‘morir’ o desesperar ante la historia del mundo (enfermedades, carestías, penurias) y ser irracionalmente felices, …

… este hecho: que aun sintiendo a Dios y capaces de todo esto, seamos nosotros mismos, nos habla a una escala ínfima del misterio de la Santísima Trinidad (un solo Dios y tres personas). Pues, ¿cómo tú y yo podemos sentir a la misma vez a Dios en nuestro interior, conviviendo y de alguna manera adaptándose a nosotros –menos cuando pecamos o desamamos–? Insisto, de manera minúscula, ocurre lo que ocurrió en el cielo: la primera persona creada, Jesucristo, mantuvo la Esencia de Dios intacta, pues su libertad era capaz de contener el Amor infinito. En los demás, en cuanto actuó nuestra libertad, el Espíritu se adaptó o cambió su intensidad en nosotros, aunque también complacíamos a Dios. Los ángeles e incluso los hombres que contienen en su interior “parte” de la Esencia de Dios o Espíritu Santo, son partícipes en sí mismos del misterio de la Santísima Trinidad.

Bien pues para esto se creó el mundo, para tratar de salvar a los Adán, y por estos a los Eva (cuya falta fue peor, el origen de su traición no fue el amor). Así, si los Adán encontraron la perdición por causa de los Eva, en el mundo los Eva, solo podrán encontrar la salvación por los Adán. Esto está representado en las escrituras como que, por la costilla de Adán se crea a Eva. En la práctica quiere decir, que los Eva del mundo son los necios que no tienen el oído abierto a la Palabra de Dios, que solo atienden al mundo y sus ídolos (el príncipe del mundo es satán), tal y como ocurrió en el cielo; y que no están inscritos en el libro de la Vida. Quiere decir que si ven a Dios es gracias al testimonio o a la experiencia de algún Adán. 

 

El hecho de que los pasajes del Edén nos hablen de la traición en el cielo[1], de la misma lucha de los ángeles caídos contra Dios; sitúa nuestro origen real en la tierra en otros pasajes; quede claro que no es esta razón la que nos puede hacer entender estos pasajes así, sino el propio contenido de ellos, pues conociendo desde dónde mirar son mucho más claros.

El inicio en la tierra está “representado” como el Arca de Noé, de nuevo en un origen con una imposible mezcla o evolución de ADN, pero con un significado claro de reinicio, de limpiar el mal y sobrepasar la muerte (la lluvia simboliza la limpieza, el mar la muerte). Quizá ponga después la explicación de estos pasajes, lo que no llegue a poner lo he explicado ya en “La Lógica de Dios” que lo podéis descargar gratuitamente en la misma web: lalogicadeDios.com.

Pasajes significativos e igualmente metafóricos son los de la Torre de Babel, en los que todavía vemos a Dios cara a cara. Después de nuestra traición y sabedores de nuestra gran falta y de nuestro estado: muertos de Vida (o vacíos de la Esencia de Dios), todos nosotros por miedo a “caer en el olvido” nos unimos en un mismo discurso de falso amor a Dios y a los demás. No somos libres ya para elegir, y como Dios es amor y no quiere esclavos, nos embrolla el entendimiento y se hace desaparecer. A partir de entonces, en la Biblia solo unos pocos profetas hablan con Dios. Fruto de este embrollo son las distintas lenguas o religiones, que con el fundamento del amor y la misericordia llegan a Dios. En el pasaje, nosotros: ladrillos vacíos, nos unimos (falsamente) en una torre para llegar de nuevo hasta Dios.

 

 

[1] Si la serpiente (Satán) está en el Edén y Satán fue expulsado del cielo, nunca debería estar aquí (Edén) a no ser que fueran estos pasajes la descripción de la rebelión en el mismo cielo. Además, en Ezequiel 28:12-17 se nos describe que Satán era un ángel especialmente hermoso (criatura celeste), ya en el Edén.

Bien, os he resumido el planteamiento inicial, pero como decía al principio, esto no es más que una teoría si no se apoya con la otra parte escrita 3000 años después e ignorada durante 5000 años más o menos hasta hoy.

Primero os diré un poco, por encima, lo que viene a confirmar todo esto del Apocalipsis.

Como algo interesante, aunque no prueba lo del Génesis, al inicio de la revelación vemos la diferenciación de siete Iglesias (o pueblos de Dios). Aparentemente se refieren a distintas Iglesias Cristianas, pero el hecho de que se hallen las siete relativamente cerca y de que el Apocalipsis hable cosas tan diferentes de cada una de ellas, y, sobre todo, que lo haga de manera enigmática con mensajes ocultos y ambiguos, me lleva a la conclusión de que en estas Iglesias se encuentran siete diferentes religiones; no es una conclusión precipitada, más adelante detallo algo más todo esto. Además, coincide con lo dicho y lo que ahora vendrá.

En el Apocalipsis, se describen igual que en el Génesis (tal y como os lo he mostrado antes) los diferentes tipos de “deseos” de Dios, o lo que fueron ángeles, si queréis, justo en el momento de la traición en el cielo; más bien justo después de la traición, ya que describe en qué quedaron estos grupos o lo que hicieron. La manera en que los designa es con el nombre: Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás, designando a colectivos diferentes; y en unos primeros pasajes asignando cualidades que nos ayudará a determinarlos.  Posteriormente en la descripción de los sellos, se completa la identificación. Os ruego que lo leáis con atención porque aquí está la clave de todo, una clave que nos abre el entendimiento para encontrar nuevos y fascinantes significados AÑADIDOS a muchas otras palabras de la Biblia, que NO CAMBIAN, el significado que estas tienen en una primera lectura, pero que profundizan mucho más, en lo que claramente es una muestra de las maravillas que puede hacer Dios; todos los hilos que es capaz de mover para hacer este maravilloso tapiz que es nuestra historia de Salvación.

 

 

 

PALABRAS QUE COINCIDEN. APOCALIPSIS.

  

 

·      Los Siete Sellos

 

Empecemos ahora con el capítulo 4 del Apocalipsis donde se nos habla de los “vivientes”, importante para posteriormente entender los sellos del capítulo 6.

En el Capítulo 4 se nos habla del cielo y sus potestades.

 

 

Apocalipsis 4:5-8

Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.  Delante del trono como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.

El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un águila en vuelo.

Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, "Aquel que era, que es y que va a venir".»

 

Pensemos, como decía, que esos “Vivientes” llenos de ojos, son los pueblos o tipos de ángeles según su fidelidad y tamaño, no los perdamos de vista porque son cruciales para reconocerlos en el Génesis; ahora en los sellos los veremos mejor. Entonces, en los cuatro primeros sellos nos hablará de los “bandos”, digamos, presentes en el cielo tras la traición, aunque el primero no sale como tal en los pasajes del Génesis de Adán y Eva (los ángeles fieles, aunque sí habla Dios).  Véase que “Viviente lleno de ojos”, parece describir a una esencia, o un algo común, con personas distintas (uno no se imagina los ojos por delante y por detrás coordinados, sino cada cual a lo suyo). Este hecho, compartir “un algo o esencia” podría querer decir que cambiaron la Esencia de Dios primigenia en algo diferente, es decir que no se vaciaron, lo que haría la batalla del cielo más cruenta; pero plantear eso quizá sería la peor de las herejías o blasfemias contra el Espíritu Santo (aquella que no tiene perdón –Mar 3, 22-30–); lo que sé con seguridad es que murieron interiormente, unos odiaron, y todos nos vaciamos.

 

 

 

 

6:1    Y seguí viendo: Cuando el Cordero abrió el primero de los siete sellos, oí al primero de los cuatro Vivientes que decía con voz como de trueno: «Ven».

6:2    Miré y había un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; se le dio una corona, y salió como vencedor, y para seguir venciendo.

6:3     Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo Viviente que decía: «Ven».

6:4   Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande.

6:5     Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer Viviente que decía: «Ven». Miré entonces y había un caballo negro; el que lo montaba tenía en la mano una balanza, y oí como una voz en medio de los cuatro Vivientes que decía: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»

6:7    Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto Viviente que decía: «Ven».

6:8   Miré entonces y había un caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le seguía. Se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, con el hambre, con la peste y con las fieras de la tierra.

6:9   Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron. 10 Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?»

6:11  Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.

6:12  Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre, 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte;

6:14  y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos; 15 y los reyes de la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes.

6:16   Y dicen a los montes y las peñas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero.

6:17   Porque ha llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá sostenerse?»

7:1     Después de esto, vi a cuatro Ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra, que sujetaban los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara el viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol.

7:2   Luego vi a otro Ángel que subía del Oriente y tenía el sello de Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes se había encomendado causar daño a la tierra y al mar:

7:3   «No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios.»

8:1    Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como una media hora...

8:2   Vi entonces a los siete Ángeles que están en pie delante de Dios; les fueron entregadas siete trompetas.

 

 

 

El primer sello (6:1), tiene un Jinete a lomos del caballo blanco con una corona y es vencedor y será vencedor. Parece referirse a Jesucristo primer deseo de Dios que se mantiene en Él y al revés. El principio de todo incluso para los ángeles. El 1.er Viviente sería el pueblo de Dios, los Ángeles fieles =>como un león.

 

El segundo sello (6:3), tiene un Jinete a lomos del caballo rojo. También se le concede la libertad a Luzbel y él la usa o usará para quitar de la (tierra = cielo 1º) la paz. Decidirá levantarse en rebelión. Tiene una espada grande; según creo todos tenemos distintos tamaños de deseo (almas), (ver la parábola de los talentos en los evangelios). Pienso que Luzbel debía tener un tamaño considerable. En la Biblia lo describe como ángel bello y hermoso antes del levantamiento. El 2.º Viviente serían los Ángeles caídos => Novillo con cuernos, pero no con la presencia de un toro.

 

El tercer sello (6:5), tiene un Jinete a lomos del caballo negro. Con una balanza. No sé si se refiere a un arcángel o al Espíritu Santo porque se encarga de medir nuestra capacidad de “Dios”, por instrucciones del mismo Dios=> “voz de en medio de los 4 vivientes”; así el 3.er Viviente: parece que seamos nosotros, del resto de los deseos de Dios =>”tiene un rostro como de hombre”. De nosotros que luego fuimos hechos hombres. Habla de capacidades medidas por denario, igual que la parábola de los talentos como decía. Pero se nos respetó el vino (Vida, Espiritualidad) y el aceite que pudiera ser el alma (da cuerpo, consistencia), la libertad que nos hace independientes como deseos y forma la persona.  * En otras traducciones dice no gastes el aceite y el vino”.

 

El cuarto sello (6:7), tiene un Jinete a lomos del caballo verdoso, llamado muerte y le sigue el Hades. ‘Muerte’ es el resultado de la traición, el Hades los ‘muertos’ que persiguen o envenenan a los Adán, (con poder sobre 1/4). El 4º Viviente, son los que escucharon a Satán, los Eva; los que aquí no pueden escuchar =>como un águila en vuelo, al acecho de los Adán. No inscritos en el libro de Vida.

 

El quinto sello (6:9). Ya no tiene caballo. Ya no hay Viviente que lo muestre. Ya se han descrito todas las posiciones o participantes. En este sello habla de los que caen en la lucha del cielo (también de los de la tierra) contra los seguidores de Luzbel y de la justicia que reclaman.

 

El sexto sello (6:12). Terremoto…, las estrellas caen del cielo y este es retirado como un libro que se enrolla… y lo que sigue. La caída de los ángeles dudosos (estrellas) y de los traidores. Ya no hay cielo para ellos, caen a la “tierra” (creo que aquí estamos ya vacíos y en el suelo o simplemente se refiere a fuera del cielo). Sigue… no se destruirá la “tierra” hasta que se marquen los siervos de nuestro Dios (los que vuelvan al cielo).

 

El séptimo sello (8:1). Ya estamos en la tierra de verdad. Dice que hay un silencio como de media hora en el cielo, pongamos que son nuestros años de historia en el mundo antes del fin (4000 o 5000 años ¿?). Además, este sello acaba con la descripción de las criaturas (de cómo quedaron). Los siguientes hablan de la batalla en sí que se dio en el cielo. Esta es descrita por las trompetas de siete ángeles. Continuo después.

 

Esto es lo que yo veo. Dios nos lo muestra todo, desde el principio en el cielo. Y con todo me refiero al libro de la vida con sus siete sellos. En el apocalipsis está el antes y el después. Dios nos dice que Él está en el centro, que existen a su alrededor 4 tipos de ‘deseos’ o creaciones, que son el resultado de cómo han ejercido su libertad y en qué se han convertido. 

 

Solo el primer Viviente está en medio (de Él), fiel a su Esencia, y el Jinete, Cristo, además se mantiene en Él. Representado por el león y la corona de la victoria. Los demás están en torno al trono. No especifica distancia. Son los ángeles, arcángeles y potestades fieles.

 

El caballo rojo parece también evidente con cuernos y todo. Por algo tenemos esta imagen del demonio, no es algo inventado.

 

El más complicado es el negro. Parece que la voz es Dios, porque dice que sale de en medio de los 4 vivientes. El viviente, nosotros (con apariencia de hombre). Reparte el volumen (litros) de nuestra alma o capacidad para recibir el Espíritu Santo. Representado por el negro porque lo que hace al fin y al cabo es quitar la Vida, el Espíritu Santo, o al menos distribuir lo que queda del alma sin el Espíritu; nos mide y proporciona el tamaño de nuestras ‘bolsas’ vacías. Dice: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»  Bien, si como afirmo los Adán son diferentes a los Eva porque no han escuchado al demonio sino a estos últimos por amor, ellos son los que mejor están. Los Adán abiertos a la palabra recibirán volumen (no gramos) de trigo (el pan representa también al Espíritu Santo, podrán recibirlo). Los Eva, volumen de cebada (con la que se suelen hacer bebidas alcohólicas, representando a los divertimentos e ídolos del mundo quizá). No causes daño al aceite, puede querer decir que aún después de la traición nos permite conservar esa alma o bolsa que da consistencia (a ambos Adanes y Evas) no se nos quita, como sí pasa con el Espíritu Santo. El vino quizá a la libertad de elegir (lo que nos da la posibilidad de vivir –con minúscula-, elegir, también en el mundo incluso sin Espíritu Santo).

 

El verdoso es el único que tiene nombre, por lo que creo que es la consecuencia en sí misma de los que le han seguido. Es la muerte. Y lo siguen (el Viviente) los que persiguen a la Vida para destruirla tanto en el cielo como en la tierra. Son los Eva que escucharon a Satán y en la tierra solo tienen oídos para los ídolos (el mundo) no pueden escuchar la Palabra, y son los diablos (poseídos), etc. Tienen poder sobre la cuarta parte de todos, que creo son los Adán. Los que matan son; las fieras de la tierra (los ídolos y sus demonios), la peste (los Eva convencen o contagian), la espada no sé si se refiere a algo que usaron los caídos en el cielo o a la lengua o se refiere al miedo a la muerte; el hambre a la necesidad. Son representados por las águilas en vuelo (al acecho de Adán).

 

Parece claro pues, que ya fuimos antes del mundo y al dejar de ser, Dios nos pone el mundo para tratar de recuperarnos. Esta es la conclusión a la que llego porque desde el Génesis y otros pasajes de la Biblia llego al mismo sitio que por aquí.

 

Se cumple entonces que Jesucristo abre los siete sellos (inicia la creación) incluso abre la posibilidad a nuestra nueva naturaleza salvadora, el hombre redimido o potencialmente capaz de recibir el Espíritu. Y no solo abre los sellos a nosotros referidos, sino también los de toda la creación, ya que, por el primer deseo de Dios, Jesucristo, que complace a Dios y mantiene su propia Esencia, se crea todo lo demás.

 

Cambia mucho entonces esta perspectiva a la de los cuatro jinetes del apocalipsis que ya conocemos (Victoria, Guerra, Hambre y Muerte), por eso digo que esta nueva visión encuentra otro significado más profundo.

 

Así pues, el Apocalipsis conocido como el libro de la revelación, sería una revelación completa que nos habla desde el origen del cielo y de nuestro final de nuevo en el cielo para el que lo consiga.

 

Como curiosidad os pongo este versículo que nos habla de una creación conjunta de todos antes de (en) la creación del mundo y de cómo venimos marcados ya (de no ser así, qué arbitrario sería inscribir a unos y a otros no).

 

 

Apocalipsis 17:8               

«La Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucción. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creación del mundo en el libro de la vida, se maravillarán al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reaparecerá.


*! Conviene leer el resto del libro antes de este punto.

·      Continuación de la Exégesis del apocalipsis:

La estructura se repite:

 

En los sellos que hemos visto, los cuatro primeros hablan de los vivientes. Los más generales. Luego tres “posteriores”. Y a partir del séptimo cambia de “tiempo”. En la siguiente estructura, de 7 ángeles con trompetas, las cuatro primeras trompetas hablan de lo ocurrido en el cielo. Las tres siguientes son “posteriores”. Y en la séptima trompeta cambia de “tiempo”. Además, justo antes del séptimo sello y de la séptima trompeta aparece un Ángel (de oriente en un caso -Apo 7:2- y del cielo en el otro -Apo 10:1-) que habla de lo que harán y sufrirán profetas en nuestra tierra. Habla también del tiempo que será reservado para marcar a los siervos de Dios. Parecen ser una pausa que habla en concreto de nuestra tierra. Finalmente hay otra estructura de 7 ángeles con copas que corresponden al castigo o consecuencia de lo ocurrido con los ángeles de las 7 trompetas de hecho utilizan el mismo simbolismo o metáforas para cada ángel.

 

Primera estructura de 7 Ángeles (estos tienen trompetas).

Hemos visto los sellos que hablan de los tipos de seres que quedaron después de la traición.

Desde el versículo 8 el séptimo sello nos habla de la batalla del cielo. Lo que ocurrió y va haciéndolo con los siete Ángeles que tocan sus trompetas.

Apo 8:7       Tocó el primero... Hubo entonces pedrisco y fuego mezclados con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los árboles quedó abrasada, toda hierba verde quedó abrasada.

Primera Trompeta. El pedrisco y fuego destruyen la tercera parte de la tierra, árboles…. quedan abrasados. En estos primeros cuatro ángeles (con sus trompetas) nos hablará de lo ocurrido en el reino de los cielos entonces. Cuando habla de agua o mar suele hablar de Esencia o estado de Esencia; además, la Esencia de Dios muchas veces es referida en la Biblia como un lugar (reino). Ahora habla de árboles y hierba, que hacen referencia a lo concreto, a la persona (=libertad + decisiones tomadas de cada uno; los “árboles para elegir” en el Edén representan la libertad -quizá incluso a otros seres directamente-). Así el pedrisco y fuego mezclados con sangre, que dice después, representan a los ángeles que cayeron y cuya persona quedó destruida (no tienen ya libertad), los ángeles caídos. Esto queda confirmado con la otra estructura de 7 ángeles con copas, posterior.

Apo 8:8       Tocó el segundo Ángel... Entonces fue arrojado al mar algo como una enorme montaña ardiendo, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Pereció la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.

Segunda Trompeta. Una gran montaña cae ardiendo al mar. Montaña habla de algo alto y grande. Se refiere a Satán que cae desde Ángel de los más grandes y bellos (ver Ezequiel 28:12-17) a lo peor por su iniquidad que contagia. Esto provoca que, por su acción, muchos sean convencidos; muchos que tenían agua mezclada con sal (mar) no agua pura, lo que se refiere al odio, a la iniquidad o simplemente a la codicia. Todos estos son los que odiaron como Luz Bel, el resto de los que serán ángeles caídos. También son los que desearon la Esencia, pero no se atrevieron a levantar, a los evas. Dice que la tercera parte de los peces, (que antes eran ángeles vivos), mueren como tales, y sus naves (o personas con libertad) son destruidas; los demonios ya solo odian, no conservarán su persona con libertad como la mantenemos nosotros aun caídos en la tierra. Así, en los tercios, unos mueren que pueden ser los evas (también por supuesto los caídos), otros convierten su agua salada en sangre u odio, los caídos y estos también pierden sus naves, su persona.

 

Apo 8:10 Tocó el tercer Ángel... Entonces cayó del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las manantiales de agua. 11 La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las aguas, que se habían vuelto amargas.

Tercera Trompeta. Cae una estrella grande. De nuevo es el demonio (Ajenjo), que cae sobre agua dulce, los Adanes. Recordemos, los adanes no deseaban ser más, sino que “ayudan” a los evas por amor; no es agua salada, sino agua dulce. Esta tercera parte dice que se convierte en Ajenjo, mucha gente muere por ello (vacíos de Dios). Los adanes también se vacían.

 

Apo 8:12     Tocó el cuarto Ángel... Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; quedó en sombra la tercera parte de ellos; el día perdió una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche.

Cuarta Trompeta. Fue herida la tercera parte del sol, la luna y las estrellas. El día pierde la tercera parte de la claridad. Esto es consecuencia de lo mismo, el Agua o la esencia de Dios desaparece de estos. No diré que se tornó en sombra porque creo que eso no puede pasar. Pienso que huyó de ellos. Así, la falta de luz es oscuridad. Las estrellas son los ángeles ya mencionados, la luna refleja la luz del sol, de Dios; los que escuchan, aquí especifica a los adanes. La noche referirá a los caídos. Este punto es más grave que los anteriores. Aquí parece ser Dios mismo el que interviene o se refiere a como quedó todo tras la batalla.

Apo 8:13     Y seguí viendo: Oí un Águila que volaba por lo alto del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las voces que quedan de las trompetas de los tres Ángeles que van a tocar!»

Separación. Ahora un águila marca una separación (8.13). Hay de los habitantes de la tierra cuando suenen las voces de las trompetas de los otros tres ángeles. Creo que a partir de aquí habla de las ‘personas’ como tal, sin esencia ya, no de los cambios de la esencia interior en los levantados o los dudosos. Puede incluso que se refiera al momento en el que no estamos en la tierra, sino vacíos, pero cerca de Dios (previo a Noé). Recordemos, en esta parte Caín mataba a Abel, directamente (persona a persona); en el Edén Eva mata a Adán (interiormente, lo condena). Quizá simplemente haga separación entre la rebelión y las consecuencias que serán los siguientes.

 

Apo 9:1-11    Tocó el quinto Ángel... Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo. 2 Abrió el pozo del Abismo y subió del pozo una humareda como la de un horno grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo. 3 De la humareda salieron langostas sobre la tierra, y se les dio un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Se les dijo que no causaran daño a la hierba de la tierra, ni a nada verde, ni a ningún árbol; sólo a los hombres que no llevaran en la frente el sello de Dios. 5 Se les dio poder, no para matarlos, sino para atormentarlos durante cinco meses. El tormento que producen es como el del escorpión cuando pica a alguien. 6 En aquellos días, buscarán los hombres la muerte y no la encontrarán; desearán morir y la muerte huirá de ellos. 7 La apariencia de estas langostas era parecida a caballos preparados para la guerra; sobre sus cabezas tenían como coronas que parecían de oro; sus rostros eran como rostros humanos; 8 tenían cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de león; 9 tenían corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas como el estrépito de carros de muchos caballos que corren al combate; 10 tienen colas parecidas a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas, el poder de causar daño a los hombres durante cinco meses. 11 Tienen sobre sí, como rey, al Ángel del Abismo, llamado en hebreo «Abaddón», y en griego «Apolíon»

Quinta Trompeta. De nuevo empieza con la caída de Satán, pero esta vez a nuestra tierra. Se le da la llave del pozo del abismo; en realidad él es el príncipe del mundo con sus ídolos y tentaciones. La humareda hace oscurecer a Dios y el aire. Ya no vemos a Dios, se ha hecho desaparecer. El aire se refiere al Espíritu Santo, pues hasta la pasión de Cristo no podremos albergarlo. Las langostas son los evas y los demonios, y no atacarán o deberán respetar a la persona o libertad (hierba, árbol); se cebarán con los que no estén en gracia. El tormento es veneno (como el del escorpión) en los oídos, tentación. Creo que las almas no pueden morir, con desearán morir no sé si se refiere a un sufrimiento por encontrarse vacíos de Dios o a otro sufrimiento distinto; quizá a los que han muerto ya (tengamos en cuenta que nuestra historia en el universo no solo será la que vivimos en la tierra, muy breve, sino el posterior purgatorio o peor, el infierno). En cuanto a los cinco meses parece hablar de la temporalidad de nuestra vida en la tierra o en general. Apariencia de caballos de guerra con corona parecida al oro: los demonios como nosotros contra ellos estamos siempre en combate, el oro simboliza a los ídolos del mundo (parece=falso; ídolo no es Dios). Sus rostros como de hombre, es porque somos tentados por personas (por querencia u omisión), el cabello de mujer parece hacer referencia los Eva. El resto de características parece hacer referencia a que matan (dientes de león), son muchos, y envenenan.

Apo 9:13-21             Tocó el sexto Ángel... Entonces oí una voz que salía de los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios; 14 y decía al sexto Ángel que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro Ángeles atados junto al gran río Eufrates.» 15 Y fueron soltados los cuatro Ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año, para matar a la tercera parte de los hombres. 16 El número de su tropa de caballería era de 200.000.000; pude oír su número. 17 Así vi en la visión los caballos y a los que los montaban: tenían corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre; las cabezas de los caballos como cabezas de león y de sus bocas salía fuego y humo y azufre. 18 Y fue exterminada la tercera parte de los hombres por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que salían de sus bocas. 19 Porque el poder de los caballos está en su boca y en sus colas; pues sus colas, semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas causan daño. 20 Pero los demás hombres, los no exterminados por estas plagas, no se convirtieron de las obras de sus manos; no dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver ni oír ni caminar. 21 No se convirtieron de sus asesinatos ni de sus hechicerías ni de sus fornicaciones ni de sus rapiñas.

Sexta Trompeta. Los cuatro ángeles (4 puntos cardinales) hace referencia de nuevo a que estamos en la tierra. El río Eufrates, al Espíritu Santo. Aquí confrontándolo con la sexta copa, parece que hable de que no solo desaparece Dios y la posibilidad de recibir el Espíritu por los hombres (algo que creo fue inmediato tras la traición), sino que la tercera parte de los hombres: los demonios (o ángeles que odiaron), son exterminados, es decir, ya nunca podrán tener vida, o Esencia de Dios, ya no son libres, ya solo odian (no se les dará un cuerpo). Los demás hombres de los que habla, que no se arrepienten de sus ídolos, asesinatos, hechicerías, fornicaciones ni rapiñas, creo que son los Evas (y adanes quizá).  

 

Ahora hace otra pequeña separación, en la que se habla de un ángel que da un librito a Juan, que lo devora, y que tiene sabor como la miel pero que le amargará las entrañas. Habla también de dos testigos importantes que están siempre frente a Dios. Dice a Juan que selle lo escuchado, que cuando se consuma el Misterio de Dios, algo que por su voluntad queda aquí desvelado, llegará el fin de los tiempos. Bien, yo calculo que en unos 7 años a partir de que esto se conozca llegará el fin, sobre el 2025 (solo Dios sabe) ¿Qué sentido tendría continuar si ha terminado el ocultamiento de Dios? Y por si alguno de vosotros muriera esta noche, os exhorto a que os convirtáis. No es ninguna broma el sufrimiento eterno, que ahora también por la razón se ve lógico. Antes pensábamos que, siendo Dios amor ¿cómo podía existir el infierno? La falta de Él nos lleva con el que solo odia, con el peor sádico.

Apo 10:7 sino que en los días en que se oiga la voz del séptimo Ángel, cuando se ponga a tocar la trompeta, se habrá consumado el Misterio de Dios, según lo había anunciado como buena nueva a sus siervos los profetas.»

Apo 11:15-19 Tocó el séptimo Ángel... Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían: «Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.» 16 Y los veinticuatro Ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios diciendo: 17 «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, "Aquel que es y que era" porque has asumido tu inmenso poder para establecer tu reinado. 18 Las naciones se habían encolerizado; pero ha llegado tu cólera y el tiempo de que los muertos sean juzgados, el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»  19 Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.

La Séptima Trompeta. Aquí parece que habla del momento de la redención, la pasión, y quizá el posterior juicio final; yo pienso que es del momento en el que todo queda resuelto por Dios Padre. Es el momento en el que los que fueron justos antes de Cristo, pueden llenarse del Espíritu: determina la condenación para unos y se esclarece la “salvación” para otros. Aparece el Arca de la Alianza que es Cristo. El único que podía redimirnos era el primero de los creados, el que complació a Dios Padre y por el que todos los demás fueron hechos. Cristo es la Alianza, es el Arca, simbolizando al contendor como algo maravilloso creado y el interior al mismo Dios; persona creada que contiene la esencia exacta de Dios (esta también es una prefiguración de Cristo en el Éxodo que no he puesto en el punto de las prefiguraciones). Gracias a la aceptación del Hijo, se crea la tierra donde ya caemos con un juicio porque la falta la cometimos junto a Dios. Los Evas tienen lo suyo: no tendrán oídos para la palabra de Dios solo se podrán salvar por los adanes (costilla) como ellos alcanzaron la perdición por medio de los Evas. Los demonios ni siquiera tendrán cuerpo, porque no tienen libertad, no pueden ejercer la libertad. Los Adanes son los que están en el libro de la vida. Los ángeles fieles también tienen su justicia, pues se quedan en el cielo, en el río, bañados en una u otra intensidad por el Agua Viva, por Dios Espíritu Santo; además los otros son expulsados y no reciben lo mismo que ellos.

Después sigue:

Apo 12:1-5Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. 3 Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. 4 Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz. 5 La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.

Terminamos con la estructura de 7 ángeles y ahora hablamos de la salvación. Nos situamos en la tierra, pero también en el cielo (siendo un mismo momento para Dios que es atemporal), ahora lo explicaré. Vestida del sol parece evidente, que es Cristo, la Esencia de Dios en su interior. La luna bajo sus pies creo que se refiere a los adanes, que reflejarán la luz del sol, es decir que escucharán y seguirán (muchos) su palabra. Ella es reina y custodia nuestra, protectora y amantísima como una madre (recordemos: no mantiene la esencia exacta de Dios, pero ella nunca se vació, no traicionó ni en el cielo ni aquí abajo y además tomó nuestra naturaleza también). Las doce estrellas, supongo que serán los apóstoles.

El Dragón rojo, aunque represente también al imperio romano, es el mismo demonio y junto a él habla como siempre de la tercera parte de las estrellas (o ángeles) que cayeron a la tierra por su culpa.

Ahora dice que se da la lucha entre Miguel y sus Ángeles contra el Dragón. Como decía, creo que para Dios no hay tiempo, el momento en el que cristo se ofrece para redimir a la humanidad, fue antes de la creación del Universo, en el cielo. Pero es en ese momento, en el que Dios ya sabe que Jesús no caerá en las tribulaciones, y cumplirá su voluntad. Es el momento en la cruz, cuando la naturaleza hombre se hace nueva naturaleza capaz de Dios. Es en ese momento cuando toda justicia se cumple, ya los demonios no pueden clamar o acusarnos por lo que hicimos junto a él. Cristo nos libera de las cadenas “de justicia” que nos ataban al demonio; puesto que fuimos sus cómplices en una u otra manera y eso nos vació de Dios. Es en este momento cuando el “secuestrador” puede ser por fin desechado. Antes nos tenía cogidos y amenazaba con llevarnos con él apelando a la justicia. Así el momento en el que los demonios caen a la tierra es el mismo momento en el que Cristo acepta la cruz (y la cumple, porque Dios lo ve antes de que ocurra, justo en el momento que ocurre). En este contexto atemporal veamos: sabemos que María es Virgen, pero ¿tuvo dolores de parto? Esta referencia puede hablar del momento de la pasión. El sufrimiento de María en la pasión de Cristo (la espada) que es el momento en el que todos “nacemos”, el parto:

Isa 66:7 Antes de tener dolores dio a luz, antes de llegarle el parto dio a luz varón. 8 ¿Quién oyó tal? ¿Quién vio cosa semejante? ¿Es dado a luz un país en un solo día? ¿O nace un pueblo todo de una vez? Pues bien: Tuvo dolores y dio a luz Sión a sus hijos. 9 ¿Abriré yo el seno sin hacer dar a luz - dice Yahveh - o lo cerraré yo, que hago dar a luz? - Dice tu Dios. 10 Alegraos, Jerusalén, y regocijaos por ella todos los que la amáis, llenaos de alegría por ella todos los que por ella hacíais duelo; 11 de modo que maméis y os hartéis del seno de sus consuelos, de modo que chupéis y os deleitéis de los pechos de su gloria. 12 Porque así dice Yahveh: Mirad que yo tiendo hacia ella, como río la paz, y como raudal desbordante la gloria de las naciones, seréis alimentados, en brazos seréis llevados y sobre las rodillas seréis acariciados. 13 Como uno a quien su madre le consuela, así yo os consolaré (y por Jerusalén seréis consolados).14 Al verlo se os regocijará el corazón, vuestros huesos como el césped florecerán, la mano de Yahveh se dará a conocer a sus siervos, y su enojo a sus enemigos.

Tras las 7 trompetas, pausa para hablarnos de la Bestia.

Apo 13:1 Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. 2 La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león: y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío. 3 Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia. 4 Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?» 5 Le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; 6 y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. 7 Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedió poderío sobre toda raza, pueblo, lengua y nación. 8 Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado.

Esta primera parte nos habla de la bestia surgida del mar. Y esta bestia representa a los ángeles caídos. El mar es el agua turbia o sucia, que no es pura. El mar también simboliza la muerte. Muerte de ser o mejor de no tener el Agua de Vida. La serpiente antigua o Satanás es quien convence a los ángeles caídos, les da el poder de bestia, ellos también odian. En esta “Bestia” está incluido el propio Satanás que forma parte de los ángeles caídos. (Luego en Apo 17:11 dice: Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete). Así, la cabeza herida de muerte que se curó es el propio Satanás, quien después de ser vencido por la espada en el cielo, es “curado” para cumplir con toda justicia en la salvación de los adanes. En la tierra (Ver Justicia y Redención en Cristo p.123). Cuando dice la tierra entera siguió al dragón, se refiere a que todos los que estamos en la tierra de una manera u otra hemos seguido al Dragón (o le hemos creído a él si somos evas, o a los evas si somos adanes); es decir se cumple que la tierra entera lo siguió, no así los ángeles fieles que no cayeron a la tierra. Todo lo que dice después también se refiere a lo que pasa en nuestra tierra.

 

Apo 13:11 Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. 12 Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada. 13 Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra; 14 y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió. 15 Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia. 16 Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, 17 y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre. 18 ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Esta segunda parte nos habla de la Bestia surgida de la tierra. Estos son los Evas, no odian, con dos cuernos como de cordero, pero hablan como serpientes. Los Eva, recordemos convencen a los Adanes, ejerciendo el mismo poder que el mismo Satán que convenció a los Eva. Hace bajar fuego del cielo a la tierra, creo que se refiere a que hace caer o convence grandes ángeles fieles hasta la tierra o incluso que por medio de los evas otros lleguen a odiar convirtiéndose en otros ángeles caídos. Si no hubiera habido Evas, no habrían caído los Adanes, pues estos “dudaron” por amor a los Eva. Es decir que, sin los Eva, no habría sido necesario que Dios hubiera creado el mundo para tratar de redimir a los adanes, puesto que estos seguirían siendo ángeles. De esta manera, el infundir aliento a la imagen de la Bestia, es decir, “curarlo” para hacerlo presente en el mundo, es responsabilidad de los Eva. A Satanás, una vez vencido (muerto a espada), Dios lo recuperó para, cumpliendo toda justicia, poder recuperar también a los adanes en la nueva naturaleza hombre; que también tiene que pasar la prueba que los ángeles pasaron en el cielo y nosotros allí fracasamos: despreciar a Satán. En la tierra muchos han sido muertos por no adorar a los ídolos. Esta Bestia es llamada luego falso profeta. En efecto, los Eva hacen suya la causa de Satán, promoviéndolo y anunciándolo como dios (falso dios, falso profeta). 

Respecto al 666 ya he explicado en Antes un poco de Numerología p.117 (conviene leerlo), que viene de 777-111=666; de lo perfecto quitamos a Dios y nos quedamos con el demonio. Siendo además este número (el 6), el número del hombre, también consecución del demonio, pues sin él no habría hombres sino ángeles. Así, 666 = hombre = Número de la Bestia. Así dice que todos los de la tierra (grandes, pequeños, reyes…) tienen la marca de la bestia en la mano o en la frente. Hemos sido hechos hombres por acción (evas, mano) o por duda (adanes, frente). Una vez vacíos de Dios permanecemos muertos, “tirados”; solo podremos ejercer nuestra libertad cuando Dios nos ponga nuestras prótesis, los cuerpos. Esa libertad es comprar y vender. Gracias a Dios y a la pasión los hombres luego tendremos la posibilidad de recibir el Espíritu Santo, no así los demonios que solo odian y no tienen cuerpo, no son hombres, no tienen la marca de la bestia 666 paradójicamente. Podremos ganar y perder Espíritu Santo (comprar: te deshaces de “oro del mundo”, ganas Espíritu; vender al revés). Es importante diferenciar el llevar la marca de la Bestia, que la llevan todos los hombres, con “aceptar” la marca de la Bestia que, creo, más adelante, se refiere a aceptar vivir como hombre para el mundo, también por acción, muchos ricachones… o por deseo: el que no tiene pero idolatra y desea las riquezas. (Luego sigue con los que acompañan al cordero. Apo 14:1-5).

 

 

 

 

Y una nueva Estructura de siete ángeles (en nuestra tierra):

 

Apo 14:6 Luego vi a otro Ángel que volaba por lo alto del cielo y tenía una buena nueva eterna que anunciar a los que están en la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. 7 Decía con fuerte voz: «Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y los manantiales de agua.» 8 Y un segundo Ángel le siguió diciendo: «Cayó, cayó la Gran Babilonia, la que dio a beber a todas las naciones el vino del furor.» 9 Un tercer Ángel les siguió, diciendo con fuerte voz: «Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, 10 tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su cólera. Será atormentado con fuego y azufre, delante de los santos Ángeles y delante del Cordero. 11 Y la humareda de su tormento se eleva por los siglos de los siglos; no hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.» 12 Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 13 Luego oí una voz que decía desde el cielo: «Escribe: Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí - dice el Espíritu -, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.» 14 Y seguí viendo. Había una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. 15 Luego salió del Santuario otro Ángel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: «Mete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra está madura.» 16 Y el que estaba sentado en la nube metió su hoz en la tierra y se quedó segada la tierra. 17 Otro Ángel salió entonces del Santuario que hay en el cielo; tenía también una hoz afilada. 18 Y salió del altar otro Ángel, el que tiene poder sobre el fuego, y gritó con fuerte voz al que tenía la hoz afilada: «Mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque están en sazón sus uvas.» 19 El Ángel metió su hoz en la tierra y vendimió la viña de la tierra y lo echó todo en el gran lagar del furor de Dios.

De nuevo se repite la estructura: cuatro ángeles primero que dan los anuncios generales y otros tres más graves que hablan de la cosecha, cosechan a los buenos y a los malos. Esta estructura es exclusiva de nuestra tierra y es bastante clara.

 

Última estructura de siete ángeles (con copas):

 

Estos ángeles hablan del castigo o de la consecuencia, mejor dicho, de lo elegido por las distintas criaturas de Dios, separado como siempre en tipos según su pecado, y desde antes del inicio de los tiempos (desde el cielo). En realidad, se corresponden exactamente con los primeros ángeles, los de las trompetas; estos anunciaban lo que pasaba y aquí se describe solo la consecuencia o castigo de lo que pasó.

Apo 16:1 Y oí una fuerte voz que desde el Santuario decía a los siete Ángeles: «Id y derramad sobre la tierra las siete copas del furor de Dios.» 2 El primero fue y derramó su copa sobre la tierra; y sobrevino una úlcera maligna y perniciosa a los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen. 3 El segundo derramó su copa sobre el mar; y se convirtió en sangre como de muerto, y toda alma viviente murió en el mar. 4 El tercero derramó su copa sobre los ríos y sobre los manantiales de agua; y se convirtieron en sangre. 5 Y oí al Ángel de las aguas que decía: «Justo eres tú, "Aquel que es y que era", el Santo, pues has hecho así justicia: 6 porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas y tú les has dado a beber sangre; lo tienen merecido.» 7 Y oí al altar que decía: «Sí, Señor, Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos». 8 El cuarto derramó su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego, 9 y los hombres fueron abrasados con un calor abrasador. No obstante, blasfemaron del nombre de Dios que tiene poder sobre tales plagas, y no se arrepintieron dándole gloria. 10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia; y quedó su reino en tinieblas y los hombres se mordían la lengua de dolor. 11 No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras. 12 El sexto derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente. 13 Y vi que de la boca del Dragón, de la boca de la Bestia y de la boca del falso profeta, salían tres espíritus inmundos como ranas. 14 Son espíritus de demonios, que realizan señales y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del Gran Día del Dios Todopoderoso. 15 (Mira que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela y conserve sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus vergüenzas). 16 Los convocaron en el lugar llamado en hebreo Harmaguedón. 17 El séptimo derramó su copa sobre el aire; entonces salió del Santuario una fuerte voz que decía: «Hecho está». 18 Se produjeron relámpagos, fragor, truenos y un violento terremoto, como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra, un terremoto tan violento. 19 La Gran Ciudad se abrió en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron; y Dios se acordó de la Gran Babilonia para darle la copa del vino del furor de su cólera. 20 Entonces todas las islas huyeron, y las montañas desaparecieron. 21 Y un gran pedrisco, con piedras de casi un talento de peso, cayó del cielo sobre los hombres. No obstante, los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco; porque fue ciertamente una plaga muy grande.

La primera copa. Produce úlceras malignas. Recordemos: los ángeles caídos no pueden retener la Esencia de Dios, ni siquiera mantienen su persona, pierden la libertad y ya solo odian. Por los “rotos”, se va el Espíritu.

La segunda copa. Cae sobre el mar (agua salada o sucia, no pura). Los Evas y también los ángeles caídos (que además perdieron la persona hemos visto en la primera copa); esto coincide con la segunda trompeta.

La tercera copa. Cae sobre el agua dulce. Sobre los adanes que no codiciaron, sino que se vaciaron por amor a los Eva. Hace luego referencia a la justicia. Porque en verdad es un acto de justicia que los adanes se vacíen también, aunque no codiciaran ni en su interior contuvieran “sal” que impidiera ser al Espíritu puro. Es la infidelidad que al final es desamor hacia Dios lo que les vacía.

La cuarta copa. Habla de Dios. Es el momento en el que Dios se hace presente. Da un golpe en la mesa por así decirlo. Como resultado separará a los rebeldes que se ve en la quinta copa.

La quinta copa. Va sobre el trono de la bestia y lo convierte en tinieblas. Bien, el trono de la bestia es la tierra (príncipe del mundo). La tiniebla hace referencia a que aquí Dios se ha ocultado de nosotros y el sufrimiento al de nuestras almas privadas de Él.

La sexta copa. Derrama la copa sobre el Eufrates que se seca para dejar paso a los reyes de oriente. Este es el periodo en nuestra tierra. Seca el Eufrates, puede referirse a esa desaparición de Dios entre nosotros; lo que nos da la libertad y permite que algunos volvamos a Él sin miedos ni esclavitudes. Los reyes de oriente serían estos: reyes por triunfar ante la muerte (nosotros después –‘para preparar’-, gracias a Jesús) y de oriente porque somos nuevas criaturas, nuevos reyes o renacidos si queréis, como el sol que nace del oriente. Nueva Naturaleza.

La séptima copa. En este se hace referencia a la Pasión, por la que el Espíritu vuelve a entrar en el hombre. También creo que hace referencia al final real de nuestro mundo. La Gran Ciudad habla de todos nosotros, todos los que aquí hemos caído; se separa en tres partes que serán seguramente los demonios, los evas y los adanes. Digamos que es la cosecha y separación de lo bueno y lo malo. Luego dice que se acordará también de dar el vino del furor a la Gran Babilonia.

 

La Gran Babilonia.

 

En cuanto a la Gran Babilonia, aunque luego viene explicada por un ángel que es Roma, creo (la ciudad de las siete colinas), para mí se refiere también a todos los que en la tierra ejercen el mal. Es decir: Los demonios, los Evas, pero también los adanes que no han seguido a Dios. Dice:

Apo 18:2 Gritó con potente voz diciendo: «¡Cayó, cayó la Gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus inmundos, en guarida de toda clase de aves inmundas y detestables. 3 Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado. 4 Luego oí otra voz que decía desde el cielo: «Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas.

Aquí las aves hacen referencia como siempre a los adanes (ver Judaísmo, Noé p.79) que pueden, o en este caso podían haberse elevado del mundo. Por supuesto todos convivimos en el mundo con la Gran Babilonia, por eso dice, salid de ella pueblo mío.

Apo 18:8 Por eso, en un solo día llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.»

Apo 18:21 Un Ángel poderoso alzó entonces una piedra, como una gran rueda de molino, y la arrojó al mar diciendo: «Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la Gran Ciudad, y no aparecerá ya más...»

Es digno de mencionar que después de todo, el final de los tiempos llega para la Gran Babilonia en solo un día. Es decir, que quizá cuando llegue el fin del mundo será rápido. Lo cual contrasta con lo extendido que parecía la profecía del apocalipsis sobre el final de los tiempos.

 

El final del Apocalipsis.

 

 

Respecto al final es bastante claro, la recompensa de los que lo consiguen. Aunque después dice que Satán será encerrado por mil años y luego se le permitirá salir para luchar una última vez contra la Ciudad Amada y será destruido. Esto quiere decir que, tras la destrucción del mundo, Dios no romperá el tiempo inmediatamente, sino que esperará mil años. Y ¿cómo no podía ser de otra forma? Tal y como sostengo, el purgatorio es el tiempo que tarda un alma, cuando muere su cuerpo, en llegar hasta el límite del universo; según el Espíritu Santo que tenga subirá en más o menos tiempo, o si no tiene irá abajo. ¿Si rompiera el tiempo al destruir el mundo, que pasaría con los que no se han purgado? ¿O con los que estaban vivos en ese momento? ¿Los recuperaría directamente? Quizá eso no sería demasiado justo para los que murieron miles de años antes y esperaron hasta llegar al límite del universo (allá por donde crece este, rellenando el “hueco” junto a Dios).

Así, después de los mil años, sí romperá el tiempo, que es aquello que limita a Satanás, la espada vibrante, y entonces de nuevo querrá luchar contra la Ciudad Amada, contra los ángeles y los que lavaron su alma con la sangre de Cristo. Y será definitivamente destruido porque ya no podrá usarnos de escudo, ya no estaremos secuestrados por él.

Los dos últimos, el capítulo 21 y el 22, hablan claramente del cielo, o de nuestro cielo quizá, para los hombres que lo hayan conseguido.

Bien, como siempre, mucho se me escapa, pero por aquí van los tiros.

Como última anotación, me pregunto si en el cielo, además de esos tipos de “seres” según la traición (ángeles fieles, Adanes, Evas, Demonios), éramos inicialmente de siete formas o tamaños diferentes. Sé que Dios provee lo necesario para nuestra salvación, de ahí las distintas religiones de las que hablo en el punto siguiente, y esto viene por lo que éramos en el cielo. No nacemos arbitrariamente en una nación cristiana o musulmana o taoísta… Además, hace muchas referencias siempre a 7 diademas, 7 cabezas que parecen hacer alusión a siete (tipos, pueblos, apoyos, tamaños o lo que sea). Incluso las 7 colinas quizá Dios se las puso a Roma también para dar un sentido “dual” a todo esto. Si fueran 7 tipos de seres, Satán al que llama varias veces “el octavo”, sería también parte de uno de los 7 grupos, pero mencionado a parte por ser el desencadenante. Así como la medicina tradicional china y la nuestra curan al hombre, estas 7 religiones transcurren junto al Amor perfilándolo particularmente. ¿Será casualidad que en la tierra prometida, símbolo del cielo, haya también 7 pueblos? (más allá de los 7 pecados capitales representados por esos pueblos, ver El judaísmo p.51. y  la Conclusión del Ensayo p.157).


 

 

Quienes eran los 4 jinetes del Apocalipsis

 

 

·
Los Siete Espíritus de Dios, los Veinticuatro Ancianos

 

Bien, lo dicho en el punto anterior sobre los siete sellos, lo veo bastante claro bajo esta perspectiva. Ahora voy a ir más allá y voy a aventurarme con los siete Espíritus y los Veinticuatro Ancianos.

 

Apocalipsis 4:2-5

Al instante caí en éxtasis. Vi que un trono estaba erigido en el cielo, y Uno sentado en el trono.

El que estaba sentado era de aspecto semejante al jaspe y a la cornalina; y un arcoíris alrededor del trono, de aspecto semejante a la esmeralda.

Vi veinticuatro tronos alrededor del trono, y sentados en los tronos, a veinticuatro Ancianos con vestiduras blancas y coronas de oro sobre sus cabezas.

Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.

 

 

Pensemos en las 7 antorchas de fuego. Tienen un mismo fuego o Espíritu pero separado por los palos de madera, que es donde prenden. Tras lo dicho sobre las distintas confesiones, sabiendo que Jesús nos hace a TODOS capaces otra vez de recibir el Espíritu, imaginemos que esas antorchas son las distintas religiones a las que se les ha mostrado o dado el Espíritu. ¿Estoy igualándolas entre ellas? No. Son palos diferentes y no todos arden de la misma forma. De hecho, de simbolizar las religiones, algo que yo veo claro, los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis en los que Jesucristo envía un mensaje a las 7 Iglesias de Asia, estarán dirigidos realmente a estos 7 ‘pueblos de Dios=Iglesias’ o religiones. Y estos 7 mensajes estarían distinguiendo a las 7 religiones, en tanto en cuanto dicen cosas buenas y malas de cada una de ellas. Yo no he sabido identificarlas según estos versículos, pero creo que alguien que conozca la Biblia y la historia de otras culturas lo podría hacer; siempre claro que sea correcta esta hipótesis, la cual cuadra exactamente con todo lo dicho anteriormente.

 

Lo cierto es que, de tomarlo literalmente, sin teorías, estas 7 Iglesias están muy próximas unas de otras, como decía, en la zona occidental de Turquía (curiosamente en el centro del mapamundi, centro de religiones), y resultaría muy difícil entender el juicio tan diferente que tiene entre unas y otras. Más aún si pensamos que, de una de ellas (Pérgamo), Jesús dice: Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás.


Apocalipsis 2:1-7

Al Ángel de la Iglesia de Éfeso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro.

Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.

Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.

Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.

Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.

Tienes en cambio a tu favor que detestas el proceder de los nicolaítas, que yo también detesto.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el Paraíso de Dios.

 

Apocalipsis 2:8-11

Al Ángel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto dice el Primero y el Último, el que estuvo muerto y revivió.

Conozco tu tribulación y tu pobreza - aunque eres rico - y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.

No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados, y sufriréis una tribulación de diez días. Mantente fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: el vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.

 

Apocalipsis 2:12-17

Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos.

Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás.

Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran.

Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas.

Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto donde ti y lucharé contra esos con la espada de mi boca.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.

 

Apocalipsis 2:18-29

Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de metal precioso.

Conozco tu conducta: tu caridad, tu fe, tu espíritu de servicio, tu paciencia; tus obras últimas sobrepujan a las primeras.

Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos.

Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras.

Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y yo os daré a cada uno según vuestras obras.

Pero a vosotros, a los demás de Tiatira, que no compartís esa doctrina, que no conocéis «las profundidades de Satanás», como ellos dicen, os digo: No os impongo ninguna otra carga;

solo que mantengáis firmemente hasta mi vuelta lo que ya tenéis.

Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin, le daré poder sobre las naciones:

las regirá con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla.

Yo también lo he recibido de mi Padre. Y le daré el Lucero del alba.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

 

Apocalipsis 3:1-6

Al Ángel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto.

Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios.

Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen.

El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que me declararé por él delante de mi Padre y de sus Ángeles.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

 

Apocalipsis 3:7-13

Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir.

Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi Palabra y no has renegado de mi nombre.

Mira que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado.

Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.  Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.

Al vencedor le pondré de columna en el Santuario de mi Dios, y no saldrá fuera ya más; y grabaré en él el nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi nombre nuevo.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

 

Apocalipsis 3:14-22

Al Ángel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.

Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!

Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.

Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.

Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.

Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.

Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.

Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

 Bien, como digo, no soy capaz de identificar estas posibles religiones, ni siquiera sabría decir cuáles son esas siete (puedo imaginarme quizá unas cinco). Lo que sí he visto, son distintos elementos en los que algunos mensajes coinciden:                                              

 

o    En todos se identifica Jesucristo con un título o característica que tiene que ver con el posterior mensaje. Por ej.: “Esto dice el Primero y el Último, el que estuvo muerto y revivió” o “Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos

o    Algunos (a dos de ellos) dicen que recibieron o guardaron “mi palabra” (Filadelfia y Sardes).

A otros les habla de cualidades que tienen o tuvieron, relacionadas con amar: caridad, fe, paciencia, fidelidad a “mi nombre”, tribulación o sufrimientos por su causa.

o    Además, hay dos de las Iglesias que más bien reciben reproches de Jesús (Sardes y Laodicea) y dos que reciben aprobaciones (Esmirna y Filadelfia). Hay otras dos que reciben aprobaciones y reproches (Pérgamo y Tiatira). Sus reproches son en ambas: engañar a mis siervos (o sostener a quien lo hace o su doctrina) para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos.

Y una última (la primera en orden –Éfeso-) que tiene como reproche haber perdido el amor de antes.

o    Además, hay otro elemento; de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.”. Estos podrían ser hoy, esos que se llaman a sí mismos musulmanes sin serlo pues están movidos por el odio, (los jihadistas…). Muchas culturas han matado en nombre de Dios, incluida la cristiana con la Inquisición (aunque se haya hecho mucha leyenda negra al respecto con películas y demás). También los hay que, si bien no matan en nombre de Dios, llegan al poder en un partido que dice llamarse cristiano y luego son capaces de invadir un país por sus riquezas. No sé, parecen ser todos partes de la misma cosa.

 

Bien, ¿no es cierto que especialmente los sellos y los vivientes coinciden con lo dicho sobre el Génesis?  El Apocalipsis (oscuro e impenetrable durante siglos), el libro que cierra la Biblia, es una llave que nos permite interpretar otros pasajes de las Escrituras, como decía. Parece una clave de codificación que desenmaraña o desembrolla lo que debía permanecer oculto a nuestro entendimiento hasta un momento dado.

Y respecto a las Iglesias, parece claro que cuando habla de ellas lo hace de manera más o menos cifrada: “el que tenga oídos que oiga”, los distintos prefacios para cada iglesia… Y ¿por qué, ese lenguaje enrevesado si se supone que iba dirigido a iglesias contemporáneas a su época? Porque como todo el Apocalipsis (los 8 primeros capítulos especialmente) estaba escrito para hoy, para la recta final de los tiempos, en mi opinión. Y solo Dios quiso que se aclarara hoy. Este “Juan” que parece ser el apóstol en su edad madura, escribió esto a las 7 “religiones” de hoy (me consta que el 7 es un número simbólico, pero no aquí). Y así lo hizo: “Escribe en un libro todo lo que veas y envíalo a estas siete iglesias”. Es un mensaje de Dios puesto en el tiempo para toda la humanidad.

¿Y si ahora conocemos nuestro origen, no es todo más fácil? No es lo mismo que aparecer en una parada de autobús de pronto, sin saber de dónde vienes y en dónde te vas a parar, pues eso dicen que es la vida. Sabiendo nuestro origen todo se aclara, de pronto conocemos el mapa por el que van las líneas de autobús. Ya no somos como ese chiquillo perdido y lloroso, adquirimos conciencia de nosotros mismos, y sobre todo de Dios, nuestra fuente y origen de Vida. Olisqueamos ya nuestro ser perdido, y tanto es lo perdido que nuestro objetivo debería ser la santidad ni más ni menos. El amar por amar. No el querer o el “hacer” porque tengo que hacerlo, por moralismos, sino amar. Porque amando se cumplen todos los mandamientos, toda misericordia, toda hospitalidad; y toda justicia acabará cumpliéndose también, pues si tienes hijos solo esperas de ellos que se amen y si uno pelea ya pondrás tú justicia, pues no deseas que ellos se peguen. Así es Dios para con todos nosotros, la justicia le pertenece a Él y a nosotros solo nos toca amarnos, y cualquier justicia que pongamos para convivir en el mundo debe tener como fundamento ese amor.  Amando finalmente se cumple aquello que queremos para nosotros y ahí, en amar, es donde encontramos la felicidad no en ser amado. Si un rey fuera muy amado por sus súbditos, pero su gestión y mandato solo consiguiera desdichas y tragedias para su pueblo, sería infeliz (siempre que fuera un hombre justo, un hijo de Dios, claro).

¿Y no está meridianamente claro? ¿No nos ha dicho la Biblia que da igual todos los sacrificios que hagas, que vendas tus bienes y los des a los pobres, que mueras mártir, que si no tienes amor nada eres? Y siendo esto así, solo le faltaría decirnos: ¡Atontado, espabila, abre los ojos! Las religiones son sendas en las que encontrar el amor, da igual las normas en sí mismas si no amas, y al revés, amando todo está normado. El amor nos borra esos estrictos carriles y nos hermana a todos en la seguridad de que amando al otro estamos haciendo la voluntad de Dios, en la seguridad de que no nos estamos equivocando. O, ¿acaso no es Dios infinitamente misericordioso? Y un padre ¿qué le enseña a su hijo? o ¿qué le enseña el creador a su creatura?, ¿a ser como el vecino? No; a ser como él mismo (tal y como el mediocre hombre pretende hacer autómatas parecidos a sí mismo, -inteligencia artificial-). Estamos llamados al Amor, padre de la misericordia, de la compasión, de la hospitalidad…

     No parece propio pues, de la infinita misericordia de Dios, haber quitado la oportunidad a otros no cristianos de ejercer su libertad en lo que importa: la consciente elección de Dios (Amor, darse y amar) frente al mundo y su príncipe, el demonio (odio, egoísmo y tomar para ti). Haciendo así válidas determinadas religiones como herramientas para alcanzar a Dios. Llego a este pensamiento también desde la lógica, como de la misma forma, por sentido común, me parecía muy difícil para el Justo por excelencia contabilizar los pecados de nuestros ancestros a nosotros, libres e independientes de ellos. Considerando finalmente que la herencia es tal, pero de lo que fuimos nosotros mismos en el cielo.

 

 

Ahora pensemos en los Veinticuatro Ancianos. Dice que están sentados en tronos alrededor, en otras traducciones dice en sillones. De cualquier forma, esto tampoco es importante para pensar que quizá estos veinticuatro, simbolizan a veinticuatro grandes profetas mandados a estas siete naciones. Tal y como sabemos, antes de la llegada de Jesucristo, no podía habitar el Espíritu Santo en el hombre, por tener el pecado, el alma “rota”. ¿Y si esos grandes profetas eran hombres puros o iluminados de alguna forma? Diferenciados en esta visión y que han llegado a distintas naciones a lo largo de la historia, antes o después de Jesucristo. Como ancianos que son representan hombres de sabiduría... Además, llevan corona como Jesucristo en la ‘imagen’ de los 7 sellos, como significando que fueron victoriosos, puros.

Quizá Dios nos ha dado La Revelación para unirnos todas esas antorchas en un único fuego de amor antes del fin del mundo. Sé que Dios, gracias a Jesucristo, da la oportunidad a todos los hombres de salvarse, y que el amor es la llave de todo. Sé que Cristo es el Amor hecho hombre, y Él es la puerta, pero quizá sin conocer a Cristo Hombre, otros puedan conocer el Amor de Cristo, el Amor de Dios, y puedan llenarse del Espíritu, pues por Cristo somos potenciales deseos de Dios, ahora como hombres. Según estos mensajes habría siete religiones más o menos cercanas a Él, pero a ninguna, ni siquiera a la más alejada, da por perdida Jesucristo. En nuestra Libertad de elegirle está nuestra salvación. Las religiones muestran la buena dirección, pero como ya he dicho, una dirección ocupa todo un horizonte, la puerta es el amor. Y esto nos lo dice a nosotros los cristianos también.

 

 

Primera Epístola a los Corintios 13:1-3

 Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo estruendoso.

Aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera una fe como para mover montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.

 

 

·      La Profecía Sellada de Daniel y el Apocalipsis.

 

Daniel 8:1-17  El año tercero del reinado del rey Baltasar, yo, Daniel, tuve otra visión después de la anterior.  2  Contemplaba en la visión que me encontraba en Susa, plaza fuerte de la provincia de Elam, en la orilla del río Ulay.  3  Levanté la vista y vi un carnero que estaba en pie junto al río. Tenía dos cuernos; los dos cuernos eran altos, pero uno más que otro y el más alto había despuntado el último.  4  Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur. Ninguna bestia podía hacerle frente, nadie escapaba a su poder. Hacía lo que quería y dominaba.  5  Estaba todavía reflexionando, cuando vi un macho cabrío que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno magnífico entre los ojos.  6  Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza.  7  Vi cómo se acercaba al carnero y le embestía, enfurecido contra él, rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo derribó en tierra y lo pisoteó, sin que nadie librara al carnero de su poder.  8  El macho cabrío se hizo muy grande y cuando era más fuerte, el cuerno grande se rompió y en su lugar despuntaron otros cuatro orientados a los cuatro puntos cardinales.  9  De uno de ellos salió otro cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la Tierra del Esplendor.  10  Creció hasta alcanzar el ejército del cielo, derribó por tierra una parte del ejército y pisoteó sus estrellas.  11  Llegó incluso hasta el Jefe del ejército, suprimió el sacrificio perpetuo y socavó los cimientos de su santuario.  12  Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad; y en todo cuanto emprendió tuvo éxito.  13  Oí entonces a un santo que hablaba, y a otro santo que le preguntaba: "¿Cuándo tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?"  14  El otro respondió: "Dos mil trescientas tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado."  15  Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano,  16  y oí una voz humana junto al río Ulay, que gritaba: "Gabriel, explícale a éste la visión."  17  Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: "Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final." 

 

Esta profecía, más allá de la interpretación que se le da posteriormente con respecto a la tierra en la identificación del carnero y el macho cabrío (Daniel 8,18…), tiene una clara interpretación desde el cielo. Además, se corresponde con las siguientes predicciones del fin del mundo, en la profecía sellada del mismo Daniel (12:1-13) y en el Apocalipsis (11:1-13). Vamos a examinar estas tres profecías y ver lo que tienen en común.

La Interpretación desde el cielo es esta:                                        

El carnero de dos cuernos, son los Adán y los Eva. Hay diferenciación entre ellos (los dos altos, pero uno más que el otro, y también el más alto despuntó al último; ¿el más orgulloso al más humilde…?), lo que hace referencia seguramente a la diferencia de culpa posterior o bien a como fuimos creados complementariamente a imagen de la Trinidad, Adán-Eva-Espíritu.

Hacía lo que quería y dominaba quiere decir que se nos dio libertad para hacer cuanto quisiéramos y nosotros íbamos contra el oeste, norte, y sur, pero no contra el Este que representa a Dios 8,4 (por donde nace el Sol). Ahora llega el macho cabrío que viene desde occidente (la muerte, la puesta de sol), ataca al carnero y le rompe los dos cuernos 8,7. El demonio tienta a Adán y Eva. Por Eva que le cree cae Adán quien ‘la’ quiere a ‘ella’ (el más alto despunta al último). Los derribó en tierra. El macho cabrío se hizo muy grande, pues el diablo juntó a muchos con él. Recordemos que este está representado aquí como un cuerno magnífico en el macho cabrío. Este es Luz Bella, hermoso como era 8,8. Dice que cuando era más fuerte se rompió y despuntaron otros cuatro orientados a los 4 puntos cardinales. Estos puntos cardinales representan a la tierra. El demonio y los suyos han sido vencidos cuando Dios ha dicho basta. Pero de su situación perdida (un cuerno más pequeño de uno de esos cuatro), reta a Dios (crece hacia el Este y la tierra del Esplendor 8,9). Este es el momento de su chantaje que ya hemos comentado: “Si me matas a mí, mátalos a ellos también que fueron traidores igualmente”, aunque algunos no se levantaran o bien se recondujeron antes de la batalla final (Evas), y otros lo hicieron por amor, no por odio ni codicia (Adanes). Este llamamiento a la justicia que Dios no puede ignorar porque Es el que Es, hace que junto a los más traidores caigan todos los Adanes y los Evas; estos son las estrellas que caen, puesto que fuimos ángeles (que mal suena esto) y descritos aquí como estrellas 8,10. Nótese que el golpe al carnero habla de la tentación en la que caímos (Eva y Adán), esta caída de las estrellas, de nosotros, se refiere a la consecuencia o resultado de aquel golpe, tras el chantaje. Véase también que el carnero con dos cuernos, representa que nuestro destino (Adán-Eva) está unido, es el mismo y además que a esos cuernos le sigue un cuerpo entero (un pueblo de adanes, evas; todos nosotros los hombres después); tal y como un cuerpo entero sigue al cuerno del macho cabrío de un cuerno (Satán y sus ángeles caídos).

 Es la apelación a la justicia la que nos hace caer con el demonio, no en sí mismo el pecado de los Adanes que fue por amor y podría haber sido perdonado.

La rebelión en el cielo fue de magnitudes muy importantes, dice que cayeron 1/3 de las estrellas en el apocalipsis Apo 8,12. Llegó hasta Dios (jefe del ejército), pues Él solo encontrará como manera de salvarnos sacrificar a su Hijo. Suprimió el sacrificio perpetuo, podría confundirse en nuestro mundo con quitar la Eucaristía, pero no se refiere a eso porque además para eso la Iglesia tendría que ser destruida, algo que sabemos no puede pasar por haberlo dicho Jesucristo. El sacrificio perpetuo (suprimió) se refiere al amor de Dios hacia nosotros, que no cesa como tal, pero si se corta la donación del Espíritu Santo, pues ya no lo podíamos contener; además, se refiere al amor de nosotros hacia Él. Cuando yo digo que me sacrifico por mis hijos para llevarlos a actividades extraescolares un día sí y otro no, no estoy hablando de un sacrificio cruento sino de un acto de amor hacia ellos, un sacrificio continuo. Recordemos que el amor es donarse. 

En el 8,12, dice “Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad”, después en la tierra, Satán tiene a su cargo el ejército de los caídos, a los demonios, y no hace más que engañarnos para matarnos.

13 "¿Cuándo tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?"  14 El otro respondió: "Dos mil trescientas (2300) tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado.

Aquí hay una discrepancia con el tiempo que luego da el mismo Daniel 1290 días y el Apocalipsis 1260 días. Estos últimos se refieren al mismo tiempo y tiene una explicación 1290 y 1260, pero ¿por qué aquí pone 2300, es decir, 1010 días más? Este tiempo no es el tiempo desde un momento de nuestra tierra hasta el fin del mundo. Es el tiempo desde que caímos del cielo (suprimió el sacrificio perpetuo) hasta el fin de los tiempos y aquí además incluye cuando el santuario será rehabilitado. Según decía el Apocalipsis 20,2 una vez destruido el mundo permanecerá el demonio inmovilizado durante 1000 años y después volverá a atacar el campamento de los santos y la ciudad amada (el cielo), y entonces por fin será destruido. Ya he explicado por qué es esto en El final del Apocalipsis. p. 23: 1000 años de purgatorio para aquellos que mueran cercano el fin del mundo y necesiten esa purgación (seguramente para muchos de nosotros); si Dios rompiera el tiempo ahora ¿no sería injusto que los que necesiten purgación no la tengan cuando tantos otros la han sufrido? Añadir 1010 a todo el periodo desde la traición del cielo hasta la restauración del santuario creo que se refiere a esos 1000 años de espera con satán inmovilizado hasta que se inicia la última batalla y quizá esos 10 al tiempo en que se acaba definitivamente con los demonios. Desde luego, no tiene sentido que el mismo Daniel ponga en un sitio 1290 y en otro 2300, salvo por esta diferencia: restablecer el Santuario, que en la otra profecía no figura.

 

Así, como decía, esta cifra no nos habla de un periodo de tiempo que podamos sumar a algo que vaya a ocurrir y de ahí podemos deducir cuál es la fecha del final del mundo, porque es un tiempo global que se inicia en el cielo nada menos.

Pero:

16Gabriel, explícale a éste la visión. 17 Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: "Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.”

La resolución de esta profecía, Sí nos habla de que estamos ya en el tiempo final.


 

Ahora la equivalencia del Apocalipsis que usa los mismos números:

 

Apocalipsis 11:1-13  Luego me fue dada una caña de medir parecida a una vara, diciéndome: «Levántate y mide el Santuario de Dios y el altar, y a los que adoran en él.  2  El patio exterior del Santuario, déjalo aparte, no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la Ciudad Santa 42 meses.  3  Pero haré que mis dos testigos profeticen durante 1260 días, cubiertos de sayal».  4  Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.  5  Si alguien pretendiera hacerles mal, saldría fuego de su boca y devoraría a sus enemigos; si alguien pretendería hacerles mal, así tendría que morir.  6 Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los días en que profeticen; tienen también poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.  7  Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.  8  Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.  9  Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.  10  Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra.  11  Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.  12  Oí entonces una fuerte voz que les decía desde el cielo: «Subid acá.» Y subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.  13  En aquella hora se produjo un violento terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y con el terremoto perecieron 7.000 personas. Los supervivientes, presa de espanto, dieron gloria al Dios del cielo.

 

En 11.1 comienza midiendo el Santuario de Dios y el altar, pero no mide el exterior que ha sido entregado a los gentiles. Nosotros, los caídos Adanes-Evas, somos el exterior, los gentiles, son los demonios. Nos pisotearán durante 42 meses. De nuevo 42 meses es igual a 1260 días, lo mismo que 3,5 (años) que se usará después también aquí. Esto, además, nos dice que lo dicho en estos versículos, se refiere a nosotros, y a los caídos.

 

3,5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días

 

Es importante entender qué son estos periodos. Son periodos iguales, pero tomados o agrupados de diferentes maneras; meses, días, años. Y las agrupaciones cambian según la profecía (aquí son 3,5 días, en otra, tiempos), lo que nos dice que no es importante el tiempo en sí mismo, sino la relación de equivalencia entre estos números: 3,5; 42; 1260 y lo que determina cada uno. En la profecía sellada de Daniel, que analizo después de esta, dice que todo se cumplirá cuando pase “Un tiempo, tiempos y medio tiempo, y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del Pueblo santo.» (en otras traducciones pone “2 tiempos” en lugar de “tiempos” y en otras directamente suman: en tres tiempos y medio).  Esto nos habla, de los lugares por los que hemos pasado, de nuestros periodos de vida o de momentos críticos en nuestra historia desde el cielo: en el cielo (3,5); tras la traición todavía no en la tierra (42, Caín, Abel, vivíamos cientos de años, hablábamos con Dios…); en la tierra antes de la cruz (1260, no podemos retener el Espíritu, ya no vemos a Dios ni le hablamos directamente, y vivimos 120 años como mucho Gén 6:3. Ver Clara Estructura del Génesis p. 47 y después de la cruz (1290, podemos retener el Espíritu santo).  Nos habla también de la equivalencia en nosotros mismos en estos periodos de vida: en el cielo con nuestra persona y libertad igual que en la tierra, pero con naturalezas diferentes.  Es una forma de decir que nuestra vida en la que nos lo jugamos todo, se dio en periodos de tiempo diferentes en tamaño, pero iguales en importancia; es decir, la traición del cielo fue realizada por toda la humanidad (antes de ser hombres) a la vez, en un corto espacio de ‘tiempo’. El momento en el que quedó confirmada nuestra traición, en el que estábamos junto a Dios, pero no en Dios, fue otro tiempo, y por fin en la tierra, a la que llegamos por generaciones, lo que se extiende durante más tiempo. Pero a la vez tienen el mismo valor, pues son partes de nuestra historia en la que se decide nuestra Vida o muerte. El último medio tiempo, quizá viene a decirnos que está en referencia al penúltimo que también se da en la tierra (desde el inicio de nuestra historia de salvación, Abraham, u otro origen, hasta la pasión).

De cualquier forma, el uso de estos números relacionados, son una manera de hablar también de uno de los periodos (cielo, medio, tierra) e incluir de manera ambigua u oculta, otros más que hayan podido compartir la misma circunstancia. Por ejemplo, luego sigue:

2 El patio exterior del Santuario, déjalo aparte, no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la Ciudad Santa 42 meses.  3 Pero haré que mis dos testigos profeticen durante 1260 días, cubiertos de sayal»

El número 42, nos habla del 2º periodo El patio Exterior del Santuario ha sido entregado. Nosotros, cuando ya habíamos sido captados, y todavía no estábamos en la tierra.

Los dos testigos, son el Espíritu Santo y Jesucristo (dos candeleros y dos olivos), ambos fuente de luz y parte del árbol que da aceite. En la tierra, nadie ve a Dios Padre, pero sí podemos sentir al Espíritu Santo y a Cristo quien además se hizo hombre. Los gentiles, son los demonios y quizá los Eva. No obstante, aunque ese 1260 se refiera también al periodo de la tierra o a todo en general, en estos versículos se refieren específicamente al periodo del cielo, pues en el cielo también los ‘testigos’ dan testimonio, tal y como lo hacen en la tierra. Cuando lo dicho se cumple en los dos lugares parece usar el mayor número. Dice: “Tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva”, para que no reciban Espíritu Santo o agua de Vida aquellos que se levantaron (esto también se da en la tierra). Está hablando de la rebelión del cielo, pues sigue:

7  Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará

Dice que, para nosotros, el Espíritu Santo quedará muerto y seremos separados del árbol, es decir, estaremos vacíos por acción de la Bestia, que después de ser vencida (sale del abismo) por acción de estos dos testigos (terminado de dar testimonio), hará su chantaje valiéndose de la justicia, y la Bestia no será expulsada todavía. Los vencerá y matará se refiere al Espíritu y hermandad en Cristo que perdimos en el cielo, no a ellos en sí mismos, pues ellos eran (y son ahora), testigos de Dios en nosotros.

8 Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.  9  Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.

Esto, que resulta un poco ambiguo, porque también podría referirse al mundo, se refiere más al cielo (3’5); durante este tiempo nosotros (seres sin Vida, sin Espíritu Santo ahora) quedamos fuera del árbol, fuera de Dios, pero junto a Dios todavía, expuestos en “la gran ciudad”. Dice “se llama Sodoma o Egipto”, Sodoma como representación del pecado y Egipto como representación de la esclavitud de ese pecado, de habernos sometido a Satán; “allí donde también su Señor fue crucificado”, podría hacer referencia al mundo como decía, pero creo que se refiere al propio pecado en el que hemos caído en el cielo. En ese pecado (o naturaleza pecadora) es donde el Señor entrará para salvarnos en la cruz. Es una decisión que se dio en el cielo. Ese ofrecimiento o aceptación por la que más tarde se creará el mundo.

Así, esos cadáveres somos nosotros mismos y los demonios sin Vida, con la falta de Espíritu, y de Cristo. ‘No está permitido enterrar los cadáveres’, nos dice que no solo a nosotros, sino tampoco los demonios (los más rebeldes) aunque vencidos ya, se les puede enterrar; Dios no los destruye para, utilizándolos, recuperarnos en plena justicia.

10 Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra. Seguimos en el mismo periodo, por allí arriba pero no en Dios. Estos ‘habitantes de la tierra’, creo que se refiere sobre todo a los demonios, los malvados y muchos Evas, quienes tras hacer el chantaje se sienten seguros, unidos a nuestro destino (al de los Adanes). Tras el chantaje, todos estos quedan aliviados, pues piensan que las consecuencias que esperaban a sufrir por el levantamiento fallido, se iban a quedar en nada.

11 Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban. 

 Ahora cambiamos de periodo, desde el cielo (3’5) se toma la decisión de la cruz; ya ha pasado el periodo general del cielo (“pasados los tres días y medio”); habla ahora de nuestro tiempo en la tierra (no especifica cual, aunque habla de la pasión fin de un periodo, inicio del ultimo medio), el Espíritu vuelve a nosotros, gracias a Cristo que viene como hombre y como digo, nos valida en la pasión. Dios abre el mar rojo, corta las cadenas que nos unían al faraón y gran espanto se apoderó de los demonios, puesto que se quedan sin rehén, sin escudo. Los Eva seguirán no obstante sordos, por lo que su destino una vez separado de el de los Adanes, es incierto. En aquella hora, se refiere a la misma pasión: hubo un violento terremoto y la décima parte de la ciudad se derrumbó, perecieron 7000 personas. Bien, esto es lo que ocurrió al inicio de este último (medio) periodo: habla del cumplimiento de la pasión (aunque también puede hablar de cómo los demonios cayeron tras la decisión en el cielo de la cruz, el ofrecimiento o la aceptación de Jesús). No sé si hubo un terremoto entonces en Jerusalén o habla figuradamente, creo que hay varios sitios de la biblia que así lo afirman. De cualquier forma, salvo que 7000 fuera un número simbólico (lo que nos hablaría más de que esto se dio en el cielo, cerca de Dios), no parece gran cosa comparado con toda la humanidad, ni tampoco una décima parte de la ciudad. Más adelante del libro del Apocalipsis habla del fin del mundo como ya se ha explicado en este punto 7, pero aquí no. Esta parte de la profecía del Apocalipsis nos habla de algo mucho más importante, de la pasión como final de los periodos que engloban nuestra traición y muerte, que engloba nuestra historia desde la traición del cielo hasta nuestro rescate. Como las profecías de Daniel, habla de estos periodos en particular, pero también agrupándolos; es por eso que usa las mismas cifras, aunque cambiadas en las unidades o en cómo se agrupan.

Las escrituras, no obstante, nos hablan de manera conscientemente ambigua para mostrar esta doble información, del cielo y la tierra. En estos versículos, a partir del 8, podríamos ponernos en la tierra que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto con el mismo sentido que ya he descrito y además “donde el Señor fue crucificado”, haciendo referencia de nuevo a la tierra (no al ofrecimiento de Jesús en el cielo). Este versículo 8 habría sido consecuencia del anterior: del chantaje de Satán, que hace que todos incluidos los Adán caigamos a esta tierra.

Continuando desde esta perspectiva, en el 10, “habitantes de la tierra” serían igualmente los demonios que mientras no se dé la pasión, están tranquilos porque siguen parapetados detrás de sus rehenes, los adanes. En el 11 la exégesis sería la misma, salvo que el cambio de periodo habría sido, desde el 3er tiempo (desde el inicio en la tierra hasta la pasión) hasta el inicio de último medio tiempo (desde la pasión hasta el fin del mundo). Creo que es esta la visión adecuada, no obstante, en este versículo, igual que en los anteriores, pero de manera contraria podríamos iniciar el versículo 11 también en el cielo, si consideramos ese “aliento de vida” como la decisión de tomar la cruz de Jesús que se dio en el cielo.

Lo importante finalmente es saber distinguir que estas etapas se han dado en nuestra historia; no es lo principal concretarlas exactamente, porque, además, como vengo insistiendo cansinamente, mucho se ha escrito intencionadamente de manera ambigua o para mostrar esa dualidad o información doble de nuestras distintas etapas. Todo esto queda confirmado en la exégesis de Una gran señal apareció en el cielo (Apo 12,1-5) p. 16

 

3,5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días

Números equivalentes agrupados de distinta forma.

1260/365 = 3,452 años ~ 3,5.

1290/365 = 3,53   años ~ 3,5.

3,5

Habla del primer periodo, de nuestra traición en el cielo, o de lo que ocurrió allí, o de lo que se inició allí.

42

Habla del 2º periodo, cerca de Dios, pero no en Dios (Caín y Abel).

1260

Tercer Periodo. En la Tierra hasta la pasión (no podemos retener el Espíritu).

1290

Último medio periodo. Desde la pasión hasta el fin del mundo.

1335

Juicio o Reparto para los salvados. 1335/365=3,65 (La Justicia en un Número)

Reparte entre los días de un año, la centésima parte de un año para cada día.

2300

Final del Universo. Ciudad de Dios reconstruida. Se añaden 1000 años de purgatorio para los que lo necesiten de los últimos en vivir en el mundo, hasta la restauración del Santuario (Apocalipsis 20,2 ver p.21).


 

Ahora la segunda parte de Daniel 8; la profecía sellada, Daniel 12.

 

 

 

 

Daniel 12:1-13  «En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia como no habrá habido hasta entonces otro desde que existen las naciones. En aquel tiempo se salvará tu pueblo: todos los que se encuentren inscritos en el Libro.  2 Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno.  3 Los doctos brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad.  4 «Y tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del Fin. Muchos andarán errantes acá y allá, y la iniquidad aumentará.»  5 Yo, Daniel, miré y vi a otros dos que estaban de pie a una y otra parte del río.  6 Uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: «¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas?»  7 Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, jurar, levantando al cielo la mano derecha y la izquierda, por Aquel que vive eternamente: «Un tiempo, tiempos y medio tiempo, y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del Pueblo santo  8 Yo oí, pero no comprendí. Luego dije: «Señor mío, ¿cuál será la última de estas cosas?»  9 Dijo: «Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del Fin.  10 Muchos serán lavados, blanqueados y purgados; los impíos seguirán haciendo el mal; ningún impío comprenderá nada; sólo los doctos comprenderán.  11 Contando desde el momento en que sea abolido el sacrificio perpetuo e instalada la abominación de la desolación: mil doscientos noventa días. [1290] 12  Dichoso aquel que sepa esperar y alcance mil trescientos treinta y cinco días. [1335]  13  Y tú, vete a descansar; te levantarás para recibir tu suerte al Fin de los días.»

 

En el Capítulo anterior, que no pongo aquí, Daniel 11.1…, habla de guerras entre reyes que parecen ser históricos pero que podrían también mostrar algo de lo que pasó en el cielo. Quizá no sea casualidad que Daniel 11.1 lleve la misma numeración que Apo 11.1; recordemos que Dios se vale de estas cosas y que el 111 es el número que le representa. Puede que no tenga que ver, de todas formas, me parece muy intrincado y creo que no es necesario estudiarlo tras ver Daniel 8. No obstante, sí me quedo con el final, Daniel 11:40-45 que parece hablar de la derrota del maligno en el cielo y además coincide con la continuación Daniel 12:1.

Como casi siempre, tenemos dos caminos para hacer la exégesis de esta lectura.

 

La primera desde el cielo:

 

Tras la primera derrota de Satán en el cielo, este chantajea exigiendo el mismo destino de los otros traidores, (adanes y evas). Por eso, Dios no lo expulsa aún pero cuando Jesús en el cielo, se ofrece para salvarnos en la nueva naturaleza hombre, que aún no había sido creada (ni tan siquiera el Universo se había creado), Satán y nosotros, me temo, somos expulsados, por Miguel (12.1). Dice que será tiempo de angustia para todas las naciones (ya he hablado de los tipos de ángeles y si no lo haré en la conclusión, de todas formas, sin contar a estos, tendríamos como grupos o naciones a los Adanes, los Evas, los fieles, arcángeles, potestades…). Se salvará tu pueblo, los inscritos en el libro de la vida, desde el cielo, pueden ser todos aquellos que no se levantaron o también puede hacer referencia a que, en la tierra, posteriormente a la pasión de Cristo, los Adanes podrán vivir, es decir que en el momento de este versículo (tomándolo desde el cielo) podrán tener la ocasión de vivir, pues hubo otros que no la tuvieron (los caídos y también los Eva; que en el mundo no escucharán a Dios y solo se podrán salvar por algún Adán tal y como, inversamente, ocurrió en el cielo, cuando los adanes ‘las’ escucharon y cayeron). Porque tras la traición estamos junto a Dios, pero vacíos del Espíritu santo, es decir muertos. En (12.2) “Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno.”, puede hacer referencia a esto mismo; los que despiertan para el oprobio eterno son los demonios y a la postre muchos evas, y los otros los adanes. Se trata de un despertar a la opción de vivir, a la libertad de elegir de nuevo para los Adanes-Evas, porque ya habla del futuro “despertarán para…”, …hacer, ...decidir. Los doctos, se refiere creo, a ese futuro en el mundo de algunos hombres.

A la pregunta de ¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas? Responde 3’5 tiempos (se inicia en el cielo) y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del pueblo santo (finaliza ya en la tierra…). Dice quebrantamiento de la fuerza del pueblo Santo, no quebramiento del pueblo Santo. Creo que se refiere a nuestra “inferioridad o vulnerabilidad”, de nuestras condiciones, frente al mundo. Es decir, a que somos constantemente atacados y estamos llamados a no defendernos. Ahora estamos rodeados de necesidades y tentaciones, y más opciones para pecar de las que teníamos en el cielo. De hecho, podíamos pensar que es ahora, en estos tiempos porque hay más desprecio por las cosas de Dios que nunca, pero en realidad es algo continuo en la historia. El demonio nunca ha dejado su trabajo. Podría referirse también a el cumplimiento de la pasión, en la que lo “quebrado” en nuestras almas es arreglado. Creo no obstante que es la primera opción, y esta predicción como la otra de Daniel 8 habla desde la traición inicial hasta el final de los tiempos, aunque no de la restauración del Santuario (recordemos que en Daniel 8 había añadido 1010 años por esta restauración).

Tres tiempos y medio, entonces, se refiere como ya he explicado, a nuestros periodos de vida, es decir: El primer tiempo, es nuestro tiempo en el cielo donde se dio la traición. El segundo tiempo es fuera de Dios, pero no aun en la tierra, esto también lo exponía en los primeros capítulos de este ensayo (Caín y Abel, Torre de Babel, Arca de Noé…), el tercer tiempo que viene agrupado con el anterior (2 tiempos), es nuestro tiempo fuera de Dios, pero solo hasta la pasión de Cristo, momento en el que nuestra naturaleza cambia y es validada y puede volver a recibir el Espíritu Santo. Desde la pasión hasta el final es medio tiempo. Hay que tener en cuenta, y esto se ve mejor en el Apocalipsis, que 1290 días / 365 días = 3’5342 años (1 tiempo, dos tiempos + medio tiempo). Nos dice que es el mismo tiempo (3’53 años son 1290 días), puesto que siempre habla desde la traición en el cielo y son nuestras etapas de vida equivalentes (en cada una nos hemos jugado la Vida); no obstante, al mismo tiempo, parece que los números más largos hacen referencia a nuestra etapa en la tierra o incluso después. En cuanto a: dichoso el que sepa esperar a los mil trescientos treinta y cinco días, es decir, 45 días más (1335-1290=45), parece que nos hable de un momento posterior al fin del quebrantamiento del Pueblo Santo. Quizá es un tiempo que se refiere al que, de los que soporten fieles ese quebrantamiento y no necesiten purgación (hasta 1000 años recordemos), puedan tras esos ‘45’ de espera, llegar a Dios. O puede simplemente que se haya elegido este número por representar la justicia ecuánime: 1335 (dichoso el que llegue a) dividido entre 365 días que tiene el año, (tal y como hacíamos con 1260 y 1290), nos da 3,65:   1335 / 365 = 3,65

Que viene a decir que ese número dividido entre los días de un año nos da la centésima parte de un año para cada día. Algo nada frecuente que no parece al azar, sino para mostrar cierta justicia; bien podría representar que, los que lleguen al juicio o, mejor dicho, al reparto, llevarán su justa medida (otros no llegarán, y sin juicio, pero sentenciados por estar su ser vacío, serán despojados hasta de lo que creen tener).

El 1290 viene de calcular las cifras redondeando con decimales; en el Apocalipsis lo calcula también redondeando y salen:

 

1260/365 = 3,452 años ~ 3,5.          (3.5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días)

1290/365 = 3,53   años ~ 3,5.

Una manera también de indicar bajo el mismo número 3.5, el periodo hasta la pasión (1260) anterior, y hasta el fin del mundo (1290).

 

 

 

 

 

 

Finalmente, en 12.11, vuelve a marcar el inicio del tiempo al que se refiere: abolido el sacrificio perpetuo, que ya he explicado cuál es al principio de esta sección, e instalada la abominación de la desolación (o que se instale el ídolo maldito en otras traducciones), que se refiere a que el demonio se instala en la tierra junto a nosotros o simplemente en nuestra voluntad hablando del cielo, porque iguala un momento al otro; no es que sea entre uno y el otro, porque el momento final lo anticipa en 12.7, como ya hemos visto: y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del Pueblo santo.

Aquí, a la pregunta ¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas? No responde directamente cuando se cumplirán (se cumplirán cuando termine el quebrantamiento del pueblo santo), sino que responde primero “Tres tiempos y medio y todas estas cosas se cumplirán…”, es decir, dice primero el inicio de todo, en el cielo (3’5) y luego cuándo terminará. Si yo hablo de una larga lista de cosas que me van a hacer en una prolongada estancia en el hospital con operaciones y convalecencias intermedias, y alguien me pregunta ¿cuándo será eso? Yo responderé pues será el día tal y saldré el cuál, o durará tanto.

Se cumplirán 1290 días, ya he explicado, determina también que habla del fin del mundo, no cuándo en sí mismo será, o una fecha concreta.

 

Desde la tierra:

Directamente nos pondríamos en el fin del mundo, y Miguel se encargaría de hacer la criba. Los adanes y algunos evas convertidos serán los inscritos en el libro de la vida.  (12,2) Muchos que viven en el polvo de la tierra…, parece evidente: cielo/infierno. (12,3) Los doctos brillarán, lo mismo, recompensa para los doctos…

A la respuesta “Tres tiempos y medio y todas estas cosas se cumplirán…”, podríamos suponer entonces que ese 3’5 (o inicio de todo esto) podría hablar del final del periodo en el que estamos y todavía habría un trecho hasta el quebrantamiento de la fuerza del pueblo Santo. Pero no creo que sea esta opción, sino que forma parte de la ambigüedad o doble visión de estos pasajes. Yo creo que es la primera opción (3’5 = cielo) y que efectivamente el final de Daniel 11: 40-45, los versículos que anteceden al versículo de Miguel (12:1), hablan también de la derrota de Satán en el cielo:

 

Daniel 11:40-45  «Al tiempo del Fin, el rey del Mediodía se enfrentará a él; el rey del Norte irrumpirá contra aquél con carros, jinetes y numerosas naves. Entrará en sus tierras, las invadirá y atravesará.  41  Vendrá a la Tierra del Esplendor, donde caerán muchos, pero de sus manos escaparán los siguientes: Edom, Moab y los restos de los ammonitas.  42  «Extenderá su mano sobre los países: ni el país de Egipto escapará.  43  Se apoderará de los tesoros de oro y plata y de todos los objetos preciosos de Egipto. Libios y kusitas le seguirán.  44  Pero noticias venidas del Oriente y del Norte le turbarán; saldrá entonces con gran furor, con ánimo de destruir y exterminar a muchos.  45  Plantará sus tiendas reales entre el mar y el santo monte de la Tierra del Esplendor. Entonces llegará a su fin y nadie vendrá en su ayuda.

 

Entrará en sus tierras”, robará la Esencia, el Espíritu Santo. “la tierra del Esplendor”, el altar y los que lo adoran; Edom, Moab y resto de los amonitas pueden ser los ángeles fieles… “Egipto” los ángeles caídos. Oro y plata, como casi siempre representa al Espíritu. “Libios y kusitas le seguirán”, pueden ser los adanes y evas. Noticias vienen de oriente, y del Norte. Oriente es por donde sale el sol, y representa a Dios, el Norte, pueden ser los fieles, o a Cristo o a Miguel (Norte, el primero), no sé. Esta es su derrota (o primera derrota), pero “sale con furor a exterminar a muchos” se refiere al chantaje que dejó todo parado y le hizo revivir o salir del abismo. Tras el chantaje estamos junto a Dios, pero no en Dios (2º Etapa), estamos “plantados entre el mar” (simboliza la muerte) “y el santo monte de la Tierra del esplendor” (Dios mismo y su altar y los que le adoran). “Entonces llegará su fin y nadie vendrá en su ayuda”. Cristo acepta o se ofrece para la pasión; creación del Universo… Este último versículo enlaza con 12.1 que habla de Miguel, el ángel que expulsa a Satán del cielo definitivamente…

Así parece más claro, aunque en este capítulo 11, no queda despejado quién es el rey atacado y el que ataca, o yo no lo he sabido discernir claramente; en algunas traducciones al rey del Mediodía lo llaman rey del Sur, lo que tampoco me saca de dudas. De todas formas, el final de Daniel 11, que son estos versículos que hemos visto, parecen más o menos comprensibles en esta línea y, además, enlazan con lo que viene después.

 

Bien, dado que, como digo, no se trata de sacar una fecha concreta, estos tiempos nos hablan más de etapas, en ocasiones de manera desdibujada, por englobar muchas veces más de una. No las confundamos tampoco con un ciclo continuo de reencarnación; son la consecuencia del intento de salvación por parte de Dios, que queda realizado en la creación de la nueva Naturaleza Hombre, validada por plena Justicia. Estos 3’5 pasos son nuestra historia, incluida nuestra traición y salvación. Hay algunas religiones que vislumbran parte de esto y lo encuadran, como decía, en un ciclo continuo de reencarnación, y como casi siempre hay algo de verdad, pero no es nuestro destino o nuestro fin, sino que ha sido un medio de Dios para salvarnos, el cual, ha generado unas etapas determinadas y contadas.

Como siempre, mucho se me habrá pasado, pero por aquí va todo. El que tenga paciencia y lo estudie, seguro que llega a conclusiones más concretas que las mías, porque se podrá concretar, pero no hay más perspectivas; no se trata de hacer una extraña operación que nos dé la fecha concreta del fin del mundo.

Y siendo esto así, ¿para qué dejarla sellada? Quizá para confirmar este conocimiento, para que hoy conozcamos nuestra historia de salvación desde el cielo. O simplemente para que la apertura del sello, sea considerada señal de que Nuestro Señor está próximo a llegar.

 

Curiosidades de estos números:

3.5 x 3.5 x 3.5 = 42

1260/365 = 3,452 años ~ 3,5.  

1290/365 = 3,53   años ~ 3,5.

1335/365 = 3.65

3.5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días.

 

PALABRAS QUE COINCIDEN. GÉNESIS.

 

·      Adán y Eva en el Génesis.

Libro del Génesis 3:9-11

Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»

Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»

Él replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?»

 

 

Imaginemos que en estos pasajes se nos habla de nosotros como hombres, pero también como deseos de Dios en el cielo, antes de ser hombres. Según lo aquí dicho, cabría una dualidad en muchos pasajes de las escrituras, no cambiando significados, sino añadiendo mayor profundidad de significado en distintos tiempos.

Imaginemos ahora que Adán somos los hombres (y mujeres) antes de ser hombres, en el cielo como ángeles o deseos de Dios. Vivimos felices hasta que uno de nosotros, Luzbel, tienta a muchos que se vuelven como él (serpiente). Tienta a otros que le escuchan y le creen, pero por miedo no se levantan contra Dios (Evas). Estos últimos, aunque no se levantan hacen dudar a otros, más que por razones, ayudados de la empatía o amor que se tienen entre ellos. Estos que no creyeron a la serpiente son los Adán y finalmente dudan por los Eva. Según esto, Eva serían los que han creído a Luzbel y Adán serían los que han dudado por amor a sus hermanos los Eva. Por amor y confianza en quién se lo contaba.

Tanto Adanes como Evas han dejado de ser deseos de Dios y han perdido su esencia, luego, se separan de Él, simbolizado como la vergüenza por estar desnudos que les hace esconderse (alejarse detrás). Que también podría ser el hecho de dejar de ser deseos de Dios=> ¿Quién os ha dicho que estáis desnudos? = ¿Quién os ha (dicho) convencido de que no sois mi deseo? => ¿Quién os ha vaciado (desnudado) de mi deseo?  En muchas ocasiones, las vestiduras en la Biblia aluden al Espíritu Santo.

Pero la gravedad de lo que han hecho los Eva es mayor, pues estos creen a Luzbel y además otros caen por su culpa. Tanto es así que Dios se piensa si darles otra oportunidad o realmente han muerto tanto como los de Luzbel. Pero ve que ha sido el amor de los Adán hacia los Eva el que ha hecho que ellos dudaran de Él. Y decide en virtud de estos, dar la oportunidad a los Eva; simbolizado en el pasaje como que de la costilla de Adán sale Eva. De su amor se hace hombres también a los Eva. Se les da la jaula que da la ocasión de recuperarse como deseos de Dios. La costilla también puede simbolizar que por los Adán (abiertos a la palabra de Dios) puede llegar la Vida (salvación) a los Eva (que serían los que tienen cerrados los oídos a la Palabra en el mundo).

 

Así los Adán y los Eva como deseos (en esta dualidad) no simbolizarían a un hombre y a una mujer, ni siquiera a Hombres y a Mujeres sino a los que creyeron a Luzbel y los que dudaron por causa de otros deseos amados. Siendo así, como digo, que en el mundo los Adán serían los que tienen los sentidos abiertos a Dios y los Eva los que no.

 

En nuestro lado de la ‘dualidad’, también habla en la misma metáfora del hombre ya hecho hombre en el mundo, y parece dar una explicación también metafórica del origen de este, como Adán macho y Eva hembra… o no.

Supongamos que Dios ha querido irnos poniendo a las almas en los cuerpos que surgieron a partir de Adán y Eva (que pudieron o no, ser un punto determinado en la evolución del homo-sapiens, da igual). Supongamos que quiso saltarse el tema del ADN al principio, o bien es la metáfora Adán=Macho, Eva=Mujer; eso da igual también. De cualquier manera serían 'almas' nuevas las que llegarían a cada cuerpo. Porque da igual que la teoría de la evolución se diera en las jaulas a las que luego nos unimos. Quizá simplemente puso a los monos para respetar nuestra libertad de elegir (todo debe poderse explicar de al menos dos maneras). No es ese tema tan traído por los ateos el más importante. La difícil cuestión es pensar en el pecado original como heredad, dado que a cada uno nos da la libertad; y una libertad capaz de traicionar a nuestros padres, a nuestros hijos, e incluso a nosotros mismos como hombres (matarnos). En este sentido, cuadraría más nuestra duda como deseos de Dios, antes del mundo.

Puede parecer algo injusto que el pecado de nuestros ancestros nos haya echado del paraíso. Dios estaba dispuesto a salvar Sodoma por diez justos que hubiera en la ciudad (que además seguro que hubieran tenido algún antepasado injusto -también asesinos-, quizá nosotros mismos tengamos algún antepasado que incluso haya injuriado al Espíritu Santo, falta sin perdón tal y como dice Jesucristo).

¿No parece más justo pues, que hayamos sido cada uno de nosotros, como deseos de Dios antes de todo, los que hayamos cometido la traición original (el pecado original)? ¿Al fin y al cabo no estamos llenos de orgullo como denominador común?

Aun este punto de vista cumpliría con los dogmas de Fe (se verá más adelante).

Y viéndolo todo desde esta perspectiva ¿no sería este un paraíso más paraíso?

 

En lo que también parece metáfora dice:

 

Libro del Génesis 3:23

Y le echó Yahveh Dios del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado.

 

Si lo entendiéramos literalmente pensaríamos que el cielo es un recinto en el que no tienes que trabajar; sería casi como decir que los ricos del mundo están en el paraíso (al menos mientras les dure el cuerpo). O incluso que fueran como dioses, puesto que en su mano estaría proporcionar paraíso (no trabajar) a otros. Y es bien sabido que no por ser rico eres feliz, es más, muchos hay que se sienten vacíos, muchos que ni saben (o no quieren) reflexionar, se suicidan… El cielo tiene que ver más con sentir la plenitud de tener a Dios dentro de ti. Saberte deseo de Dios; libremente elegir ser el deseo de Dios en concordancia con su deseo original de nosotros. Estar en comunión con Él. Ser. El cielo es Vivir y no estar vacío sino lleno de Él.

Sin embargo, en el ‘Edén’ se habla solo de los bienes físicos para el hombre, lo que nos lleva a pensar que efectivamente es algo metafórico revelado así para que el hombre entienda.

 

La patente dualidad entre alma/cuerpo experimentada por el que conscientemente no lo desee negar, nos habla de esa dualidad entre deseos/hombres; antes/después; sin traición/con traición; cielo/mundo.

 

 

Génesis 2:9

Yahveh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Génesis 2:16-17

Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer,

mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio.»

 

En esta palabra (Gen 2,9), el Árbol de la Vida como digo, se refiere (en el cielo) a la Esencia de Dios, el Espíritu que da la Vida, y el árbol de la ciencia del bien y el mal a la libertad también de elegir el mal. La cual, empieza por conocer qué es lo malo, pues si no, no lo podríamos haber elegido. El conocimiento o la ciencia se refiere a saber que esa Esencia de Dios, ese Árbol de la Vida, es la preciosa Esencia que hace Ser en mayor o menor medida a los deseos de Dios, a los ángeles. Allí arriba no había necesidades y por supuesto éramos libres, pero elegíamos entre todo lo que allí había: opciones buenas, (muchos árboles). No es que Dios no nos dejara acercarnos a la libertad (o elegir entre los árboles, incluido el árbol de la ciencia del bien y del mal), sino que no nos dejaba tomar esa opción en concreto, la manzana del árbol del conocimiento, que en sí misma nos traía literalmente la muerte. Así, la manzana, es desear y tomar la Esencia, del Árbol de la Vida; pues el altísimo conocimiento era saber que nuestra más profunda raíz del Ser estaba en la Esencia de Dios en el Árbol de la Vida. Yo sostengo que en el cielo vivíamos bañados de la Esencia de Dios, en un estado pleno de felicidad, y esta Esencia estaba al alcance de nuestra “mano”. Paradójicamente al querer Ser más y llenarnos más de su Esencia, nos vaciamos por completo y morimos. ¿Por qué? Porque inmediatamente dejamos de ser deseo de Dios, su esencia (puro amor) desaparece, la espantamos, la rechazamos, la apagamos; pues esta no convive con el mal, está o no está. Somos su deseo o no lo somos. Morimos sin remedio ya que dejamos de ser lo que éramos para ser algo vacío, muerto. Dejamos de ser su deseo y sin Él ya no somos pues fuimos creados como sus deseos.

 

Y nuestro pesar empezó cuando el demonio engañó al deseo diciéndole que no es libre porque Dios le ha dicho que no puede hacer el mal (no puede tomar más esencia, dejar de amar…). Y es una mentira como la que nos pone en el mundo cuando nos dice que hacer la voluntad de Dios te coarta, te quita la libertad, las cosas buenas. Es exactamente lo mismo, pues somos libres de hacer todo tipo de bien y eso nos mantiene con vida; igualmente cuando le hacemos caso al demonio, aquí nos vaciamos como allí y morimos.

 

Génesis 3:10

Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»

 

Ya se vaciaron de Dios (=desnudos), y esconderse (=alejarse, el imán ya no atrae la madera) siendo deseos.


Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal
Arbol de la Vida. Génesis.

Mucho de lo que viene después parece hablar del hombre y mujer como partes del mundo, como cuerpos, en esa ‘dualidad’ que se puede adivinar en la Biblia. A la serpiente le dice:

Génesis 3:15-21

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»

A la mujer le dijo: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará.

Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida.

Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo.

Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.»

El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.

 

Si vemos esta parte Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo, sabemos que el linaje se refiere a Jesús y por tanto a la Virgen, pero antes dice en general ‘entre ti y la mujer’. ¿Y cómo es la mujer? Es madre de sus hijos, los cría, los ama con un intenso amor diferente al del padre, es más débil muscularmente hablando que el hombre, luego es poco o menos dada a la violencia porque además no rezuma testosterona. Razón esta también por la que no está siempre dispuesta a aparearse (=>algo que es utilizado por el diablo para tentar, como parece que hace más con el hombre o al menos en más ocasiones). Y viendo esto, ¿no parece que sea un ‘cuerpo’ diseñado para amar, para la humildad? ¿Y no es la humildad el repelente del diablo? Luego, claro, la libertad de cada uno está por encima de nuestros cuerpos.

El resto parece claro que se refiera al hombre-mundo.

 

Finalmente, en Gen 3:21 ‘túnicas de piel y los vistió’, al cuerpo físico Dios le añade el alma vacía (molde formado por las decisiones que en nuestra libertad dieron forma a la esencia de Dios y que en la decisión de traicionar a Dios -elegir el mal, la manzana- se rompió y se vació –y Jesucristo en el mundo arregló dándonos la posibilidad de volver llenar-). Tengamos en cuenta que, ya antes hablando de deseos, ellos se sintieron desnudos, vacíos de la esencia de Dios, y ahora Él hablando de cuerpos los une al alma vacía, el deseo vacío, los viste con algo ahora superficial, hueco (ropa), con lo que nos quedó de lo que fuimos. Ahora la nueva creación es cuerpo más alma, pues de no haberlo hecho así, el alma vacía de la esencia, sin el ancla del cuerpo, habría caído irremediablemente hacia Luzbel, a la tortura perpetua.

 

 

 

CLARA ESTRUCTURA DEL GÉNESIS, SEGÚN LO DICHO

 

 

 

 

 

·      1.ª Parte. Nuestro origen en el Cielo. 1.ª La Expulsión. Capítulos del  1-3.

 

Aquí forma la tierra y el cielo. Coloca al hombre en el Edén que es realmente el cielo (Ez 28,12-17). Allí estaba el Diablo, la serpiente, antes de revelarse y caer (ángel caído). Para nosotros el cielo no se puede describir como algo diferente a lo que conocemos: nuestro entorno la tierra. En los primeros versículos está la creación de la tierra y debió ser así, pero es el único principio concebible por el hombre: origen, la tierra. Es decir, aunque hubiéramos tenido al principio naturaleza celeste ¿cómo explicarlo? ¿cómo explicar el cielo? Y sobre todo ¿Dios lo quería explicar? No. Ya se ha dicho el porqué: preservar nuestra libertad y podernos recuperar sin coacciones.

En esta primera parte, en el jardín del Edén, llama en todo momento “hombre” o “mujer” al que luego llamará Adán y Eva. Diferencia importante, pues llamando “hombre” no designa ni siquiera metafóricamente a uno, sino a muchos.

 

El “hombre” hizo tal cual…

La “mujer” dijo tal… (incluso en este caso se puede generalizar).

 

Aquí por culpa de la mujer, el hombre deja de ser lo que era para Dios. Ambos “mueren”, la mujer “muerta” por el diablo, el hombre “muerto” por la mujer; muerte de Ser. Así la palabra “mujer” no es “hembra” sino que representará a los que se vacían de Dios por creer al demonio, a los que no están inscritos en el libro de la vida aquí entre nosotros; o los que no escuchan y como necios solo tienen oídos para el dinero y los ídolos del mundo, para el diablo. Digo “representa”, pero realmente corresponde a lo que pasó en el cielo.

El “hombre”, vacío también de Dios por culpa de la “mujer”, sí tendrá en el mundo abierto el oído a la palabra de Dios, pues no se dejaron convencer por el demonio, sino por amor a la “mujer”. Pero por el “hombre” pueden hallar la salvación los “mujer” y esto se simboliza con la costilla, que además está en el lugar del corazón; por el amor de los “hombre” se da la oportunidad a los “mujer”; o, dicho de otra forma: si por culpa del “mujer” el “hombre” muere, el “mujer” solo podrá vivir por obra del “hombre”. Es pues, representación de lo que habría de pasar; que más adelante sigue con “hijas de los hombres” enfrentado al término “hijos de Dios”.

En esta 1.ª parte  “hombre” y  “mujer” son expulsados del cielo (Edén).

·      2.ª Parte. Cerca de Dios, no en la tierra aún. 2.ª Expulsión. Capítulo 4.

 

Estamos ya fuera del Edén. Narra la historia de Caín y Abel. Hijos de Adán y Eva (ahora si los nombra, al final del capítulo 3 también es nombrada Eva, al ser expulsados). Aquí todavía hablan cara a cara con Dios, incluso los que no ‘agradan’ al Señor. De nuevo uno mata al otro (Caín mata a Abel). Se repite curiosamente la historia (muerte de ser). Caín es “expulsado” por ello a otro lugar que no le dará ningún fruto (los que no oyen, en la tierra no reciben el Espíritu). No es una expulsión de un lugar real puesto que al lugar donde es enviado debería estar él solo, pero habla de encontrarse por allí con gente que le pueda dañar. Incluso se casa y tiene descendencia en un sitio donde no hay nadie, pues hasta ahora solo estaban el Edén y el sitio donde quedaron expulsados Adán y Eva, y su descendencia.

 

Génesis 4:12

                   Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra.»

Génesis 4:14-15

Es decir que hoy me echas de este suelo y he de esconderme de tu presencia, convertido en vagabundo errante por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.»

Respondióle Yahveh: «Al contrario, quienquiera que matare a Caín, lo pagará siete veces.» Y Yahveh puso una señal a Caín para que nadie que le encontrase le atacara.

 

Se refiere a que allá donde estén no podrán recibir frutos. Expulsado de la presencia de Dios. No es una expulsión real de un lugar.

Los Eva o Caines (cuya descendencia como decía, luego llama “hijas de los hombres”) están condenados a ir errantes por la tierra sin recibir el Espíritu Santo si no son ayudados por los Adán o Abeles, puesto que estos recibieron la muerte de aquellos.

 

 

Recapitulación de la 2.ª parte “estando cerca de Dios”. Capítulo 5.

 

Génesis 5:1-2

                   Esta es la lista de los descendientes de Adán: El día en que Dios creó a Adán, le hizo a imagen de Dios.

Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó «Hombre» en el día de su creación.

·      3.ª Parte. Noé; paso de “Cerca de Dios” a nuestra tierra. Capítulos 6-9.

 

La historia se había ‘cortado’ con la recapitulación del 5.

 

Génesis 6:1-2

Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas,

vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas.

 

Se supone que estamos todavía cerca de Dios. Los Adán se juntan con los Eva o los Abeles con los Caines o los que escuchan con los sordos.

Sigue ocurriendo lo mismo que en el cielo: la “mujer” pierde o ‘mata’ al “hombre”. Los sordos a los que escuchan.  Dios nos pone a todos juntos.

Hace borrón y cuenta nueva, simbolizado en Noé y el arca. El diluvio es el reinicio como naturaleza real de hombres tal y como somos, con cuerpo. De nuevo con un imposible ADN. A partir de Noé Dios desaparece para nosotros. Antes hasta los ‘sordos’ podían hablar con Él. A partir de ahora solo unos pocos elegidos.

Noé simboliza nuestro paso de naturaleza ‘celestial’ a naturaleza hombre, lo que confirma que Dios es Amor. Él provee lo necesario para nuestra salvación, y la naturaleza hombre es naturaleza sujetadora (de algo vacío que se cae junto a Luzbel, a la muerte eterna), para que en uso de nuestra libertad y en la redención posterior de tal naturaleza (por Jesús) podamos llenarnos de nuevo de Dios y salvarnos.

 

Recapitulación de la 3.ª parte “Noé y nuestra tierra”. Capítulo 10.

 

Comienza con la misma estructura que la recapitulación del bloque “estando cerca de Dios”, (el de la primera estancia fuera del cielo, pero no en la tierra, 2.ª parte).

 

Génesis 10:1

Esta es la descendencia de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio:    …  …

 

Se relatan los descendientes de Noé y los reinos de la tierra que estos forman y más tarde serán recorridos y nombrados en la Biblia. Curiosamente en el bloque anterior de la primera estancia fuera del cielo, no se hizo o se nombra ningún reino o ciudad creada por ellos (con la de años que vivieron). Ni tampoco pueblo alguno. Aunque es cierto que todo se “borra” por el diluvio, sigue siendo raro que ni se nombraran… Y vaya casualidad: a partir de Noé el hombre vive 120 años y no los 800 o más que vivían en la estancia previa a nuestra tierra. Hoy la mujer más longeva del mundo tiene 116 años según el libro Guinness. Hoy… en nuestra tierra…

Génesis 6:3                                        (3.ª Parte)

Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean 120 años.»

·      Capítulo 11. La Torre de Babel. Independiente, resume todo lo anterior.

Veamos la torre de Babel:

 

Génesis 11:1-2

Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras.

Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron.

 

Estamos en el cielo, todos deseos de Dios. Pero empezamos a dudar => la humanidad se desplaza desde Oriente (desde el sol naciente hacia el ocaso, hacia la muerte). Y nos situamos en la vega (=zona de tierra baja, normalmente, al lado de un río =>Vida=Dios). Nos estamos vaciando o estamos dudando y ya no estamos en Dios, pero todavía estamos en el cielo, o quizá en un momento posterior al Edén y previo al mundo (correspondería al bloque “estando cerca de Dios”).

 

Génesis 11:3

Entonces se dijeron el uno al otro: «Ea, vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego.» Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa.

 

Los ladrillos simbolizan nuestras vainas almas o persona vacías de Espíritu.

 

Génesis 11:4-9

Después dijeron: «Ea, vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en los cielos, y hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la haz de la tierra.»

Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos, y dijo Yahveh: «He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y este es el comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible.

Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el de su prójimo.»

Y desde aquel punto los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel; porque allí embrolló Yahveh el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra.

 

 

Después de la traición en el cielo, Dios espera pacientemente por ver si los que están abiertos a la palabra de Dios pueden “convertir” a los sordos. Por ver si podemos volver a ser todos lo que éramos. Pero todavía teníamos memoria de lo ocurrido y somos conscientes de Dios. Su intención es darnos una nueva oportunidad, comprobar si podríamos llenarnos de amor, y ver quién lo hacía. Pero, sabedores de lo ocurrido, por miedo a Él, decidimos simular una buena relación, convertirnos falsamente, nos unimos como ladrillos vacíos (vacíos de amor realmente), para llegar de nuevo al lugar de donde caímos, para llegar a Dios. Es una confabulación entre todos, mostrando un falso sentir por miedo. Dejamos de pelear, nos conchabamos por interés. Y Dios no quería esclavos, no quería falsedades ni que eligiéramos el amor por miedo (amor que no sería verdadero). Así, Él confunde nuestro lenguaje y nos desperdiga por todo el haz de la tierra (Noé). ¿Y a qué se refiere con nuestro lenguaje? Si pensamos, pues, que sabíamos nuestro origen y conocíamos nuestro problema, presentamos todos a una el mismo comportamiento falso y vacío de amor simulado “Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras”.  Nos pusimos todos de acuerdo por miedo a desaparecer y entonces Él lo “embrolla” todo. Dice que nos cambia el lenguaje y en aquel punto nos desperdiga por el mundo. Creo que se refiere al momento en el que Dios se hace invisible, ya no somos conscientes de Él (a partir de entonces en la Biblia, el pueblo no habla con Dios, solo los elegidos o profetas enviados). Como hombres ya no tenemos memoria de los que fuimos =>principio del embrollo y según dónde hayas nacido, lo más probable es que hayas recibido una religión u otra (también parte del embrollo planeado de Dios). Quizá esto último dependa incluso de nuestro grado de duda en el cielo que se traduce en nuestro entendimiento en la tierra, y en esa religión adaptada a ese entendimiento que Dios nos provee para “acercarnos” a Él (en tanto en cuanto la renuncia al mundo y la fidelidad a Dios puede salvarnos por su misericordia). Finalmente, es el amor subyacente en todas las religiones el que en último caso nos permite elegir a Dios, y es Jesucristo el que nos ha hecho a todos potenciales deseos de Dios, redimiendo o arreglando al hombre la falta que tuvimos en el origen, cuando aún no éramos hombres (con cuerpo), la traición, la manzana. Lo que hacemos en el mundo es ejercer nuestra libertad de elegir a Dios sin coacciones. El momento exacto en el que Dios nos hace hombres (con cuerpo) creo que es Noé, en ningún caso es en el pasaje de Adán y Eva (en el cielo), pues esta es la descripción metafórica, como ya he dicho, de la propia rebelión. En la torre de Babel, historia síntesis, empezamos sin cuerpos, éramos esas personas vacías que se unen en conjura como ladrillos huecos e iguales, y Dios nos dispersa por la tierra sin conocimiento de Él, que es lo que representa el arca de Noé (ese nuevo inicio).

Bien, aunque esto sea así, ya da igual por lo que fue; sería más significativo porque ahora se conozca, pues puede hablarnos de una convergencia de todas las religiones en el amor, en Jesucristo; puede hablarnos de un final cercano de todo. ¿Por qué permitir que se desvele el secreto que ha sido el fundamento de nuestro entorno de prueba y elección? Las respuestas a las preguntas de todos (casi todos) los hombres sobre la Vida... Y siendo que esas 7 religiones salen de Dios, que todos somos salvados por Jesucristo, que en todas subyace la justicia, la misericordia, la compasión y el amor (aunque unos pocos lo ignoren) ¿no será finalmente que estas religiones o iglesias unidas van a ser el cuerpo real de la iglesia universal de Jesucristo, y Él su cabeza? De manera parecida a como nos hablan los Evangelios, ¿no deberíamos sentirnos unos unidos con otros? Diferentes, claro, como un pie con su cayo formado por el contacto con el duro suelo es diferente al hombro, pero al final todos comparten la misma vida. Todos los hombres somos salvados por Jesucristo, fuimos todos creación de Dios Padre a su imagen y semejanza, hermanos de Jesucristo en la persona o libertad, primero como deseos y después también, pues esa misma persona que mantenemos en nuestros cuerpos es la que se vació en el cielo, pero aún desorientados o embrollados somos los mismos. Igualmente, la persona de Jesucristo es la misma persona que la suya del cielo, la del primer deseo de Dios capaz de mantenerle tal y como era, que le complació y por la que creó lo demás; a diferencia de nosotros Él no cometió falta alguna y mantuvo a Dios en sí mismo y era Dios además de persona. Entonces Jesucristo por amor se encarceló en uno de estos cuerpos para que su persona sufriera nuestra nueva naturaleza y en esa limitación, con cuerpo sometido a necesidades y tentaciones, su amor extremo rompiera la propia limitación del hombre para recibir a Dios. La libertad capaz de contener a Dios infinito, se probó a sí misma limitada como un hombre. La prueba fue horrible y extrema, pero no falló, se mantuvo en el amor, haciendo a la limitada naturaleza de hombre (cualquier persona más cuerpo) capaz de contener a Dios.

Pensando entonces que el Arca de Noé junto a la torre de Babel son el escondimiento de Dios y nuestro embrollo respecto a su saber, nos encontramos de nuevo con un lógico nuevo comienzo que vuelve a tener un mundanamente imposible ADN, desde una sola familia, como decía. Además, Dios nos hace saber que no volverá a hacer un ‘reinicio’, no sea que le quitemos importancia a nuestra vida y digamos: ‘Bueno pues si no me salvo ahora ya hará algo Él para salvarme’. Nuestra libertad ya se decide sin coacciones en esta vida, ya que no estamos obligados a temer a Dios (o a su falta).

 

Génesis 9:11

Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada la vida por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.» Gén 9:13 Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra.

 

Por desgracia esta buena noticia, que es la alianza de Dios con nosotros, no es tan buena para el que no lo consiga aquí, porque, además, nos está diciendo que no habrá un nuevo inicio o nueva oportunidad. Que no habrá un nuevo entorno, un volver a empezar; porque ya elegiremos en libertad en la nueva Naturaleza, tan cara comprada para nosotros, con el martirio de Jesucristo para cumplir con toda justicia.

 

·      Capítulo 12. Abraham. Comienzo aquí, de nuestra historia de Salvación.

 

Después de explicar todo lo que ocurrió en el cielo, lo que ocurrió junto a Dios en un estado previo a la tierra y a ser hombres con cuerpo; tras explicar las razones de todo e incluso ponernos metáforas a falta de dibujitos, (pues solo eso le faltaba a Dios para enseñarnos en nuestra pueril ignorancia), por fin comienza nuestra palpable Historia de Salvación en la tierra, en uno como nosotros, de nuestra naturaleza; pecador como nosotros, pero al que la fe le justifica, y de hecho le convierte en nuestro padre en la fe. Y por supuesto es en Abraham, aquel por el que arranca aquí la salvación, donde Dios quiso poner la transparente prefiguración del sacrificio de Jesucristo (Abraham / Isaac), pues Jesucristo realmente es el principio real de nuestra Salvación y existencia.

 

En fin, solo quiero resaltar que el embrollo de Babel, embrollo de conocimiento de Dios y diferenciación de religiones, además, es el nudo por el que los Eva o Caines, (que como todos ya no verán a Dios desde su escondimiento en el “reinicio” del arca de Noé), no podrán pasar. Porque ellos no podrán entender ninguna de esas religiones. No recibirán frutos verdaderos del mundo, no podrán percibir a Dios de ninguna forma salvo por los Adán, pues, aunque Dios se hace invisible para todos, sí lo podrán sentir los Adán. Entonces, subrayo la imposibilidad de muchos por escuchar a Dios, y estos, no es que sean de otras religiones, ya que creo que la Fe es renunciar al mundo por Amor a Dios, y en consecuencia por amor al prójimo también. Sé además que gran parte de los que profesan esas otras religiones entendidas con Amor están abiertos a Dios. Esta es la razón última por la que todas las naciones se unirán finalmente en el Amor, tal y como está escrito. Pero hasta ahora no ha sido así, pues no ya entre religiones, sino en nuestra propia casa estamos separados ¿por qué creéis que Jesucristo vino a traer espada y no paz?

 

Evangelio según San Mateo 10:34-36

«No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.

Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra;

y enemigos de cada cual serán los que conviven con él.

 

En realidad, porque solo tras su pasión el hombre pudo recibir el Espíritu Santo, pero no todos. El demonio deja tranquilos a los que ya posee, pero establece batalla con los hijos de Dios y esta la establece por medio de los otros también. Aquellas tentaciones que atacan a los abiertos a Dios, se convierten en juicios y malas astucias en los Eva contra los Adán. Y esto que vemos en nuestras familias donde recibiendo la misma educación hay algunos que creen (de verdad, no de boquilla) y otros que no, estoy convencido de que ocurre también, por ejemplo, en las familias musulmanas, porque Jesucristo habla (y salva) a toda la humanidad. Bien es cierto que en el Islam, los Eva quizá guarden un poco más las formas por el qué dirán pero lo mismo es.

 

¿Y si realmente todo es como digo en el ensayo, no querría decir que Dios quiere desvelar lo que ocultó? ¿Que se acerca el momento en el que el león pacerá con el cordero? ¿la unión de los pueblos? ¿En el que todos, hasta los Eva, podrán escuchar? ¿El fin de los tiempos? No lo echéis en saco roto. Dadle más de un pensamiento, pues escrito está que el halcón al acecho de los “Adanes” son también esos sordos o Evas; y si los sordos por fin escuchan ya no perseguirán a los Adán. Por fin pacerán juntos. Sí; no solo los distintos "hijos de Dios" de las distintas religiones, sino también los "hijas de los hombres", los Eva o Caines, los sordos.

 

Adán y Eva. Génesis.

 

 

 

EL JUDAÍSMO. FUENTE DE PROFECÍAS Y PREFIGURACIONES QUE CONFIRMAN A DIOS.

 

 

 

 

 

Ya os he indicado dónde dice la Biblia que así es (Los Siete Espíritus de Dios p.17). Me interesa mostrar si esto realmente puede ser así. Además, verificar estas religiones como válidas, prueba que la redención de Jesús es Universal, es válida para todos los hombres, no solo para los cristianos. Esta redención legitima a la nueva Naturaleza Hombre, salvándonos de la muerte que alcanzamos allí arriba, cuando pasamos de ser naturaleza celestial o deseos de Dios, a ser nada en absoluto, gusanos vacíos de Dios. La confirmación de este extremo, constituye también una prueba de todo lo dicho y además añade lógica a nuestro mundo.

Hay varias religiones confirmadas como enviadas por Dios, además de las tres aquí expuestas (cristianismo, islam, judaísmo). Son las religiones guiadas por el amor y la misericordia, que muestran pruebas de compartir el mismo origen, como por ejemplo el taoísmo, que de manera muy parecida describe un Tao con dos caras, a modo de trinidad hablando a groso modo (esto se explica en la Lógica de Dios). Los Hare Krishna, también están entre estas, como evolución monoteísta del Hinduismo por así decirlo… Realmente la Biblia habla de siete religiones válidas, y creo que, en este caso, no es un número simbólico.

Bien, supongo que ningún fiel de cualquier religión pensará que esto pueda ser así. En el libro ya mencionado, demuestro que hay varias religiones que llevan hasta Dios, aunque este ensayo lo he escrito para los judeocristianos, a los que os invitaría a completar este punto con la Conclusión p.159.

 

 

 

 

·      Prefiguraciones de Jesucristo en la Torà.

 

 

Es una pena que Dios estuviera tantísimos años preparándolos para la llegada de su Hijo, el Salvador de la humanidad, y ellos no lo reconocieran. Era muy difícil para la humanidad aceptar al Hijo de Dios, el Islam por no estar preparado el pueblo a quién estaba dirigido, ni siquiera lo mostró como tal, sin embargo, los hebreos sí lo estaban después de su Historia de Salvación (que forma parte de la nuestra). De hecho, todavía pueden mirar atrás al antiguo testamento y pueden ver la prefiguración de Jesucristo en varios lugares de la Torà. Comencemos con esta lectura:

 

Libro de los Números 21:4-9

Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino.

Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.»

Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.

El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,»

Moisés intercedió por el pueblo.

Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»

Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y este miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida.

 

Desde el mundo es fácilmente interpretable, pero intentemos escrutar esta palabra desde la perspectiva del cielo. Pensemos que esta lectura también nos habla de nosotros cuando estuvimos en el cielo, que aquí podemos encontrar esa ‘dualidad’ de la que hablo. Entiendo que para un hebreo que no ha visto la prefiguración de Jesucristo aquí, todavía será más difícil poner el comienzo de este pasaje en el cielo, pero vamos a intentarlo.

El primer pasaje parece que nos sitúe y nos describa qué estaba pasando o comenzando a pasar:

 

 4 Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino. 

Estamos en el cielo (montaña, elevada -cielo-) y ya se han puesto en camino al mar = muerte (el mar como es sabido simboliza la muerte). Digamos que sería como decir: Este pueblo que estaba en el cielo (simbolizado pues por la montaña de Hor) ya andaba revolucionado e iba por mal camino (camino de la muerte, simbolizado por el mar).

 

Dice: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.».

 

Esto puede referirse a la Libertad (Egipto=esclavitud del pueblo de Israel, de nosotros). ¿Por qué nos has deseado, y hecho libres e independientes a ti? ¿Por qué nos has subido=ascendido=mejorado para morir en el desierto? En realidad, como en la perspectiva normal, desde la tierra, parece explicarnos que ellos se quejaban aun después de conseguir la libertad y tener el alimento proveído por Dios. Luego habla también de una mentira o un engaño (como con la serpiente y la manzana) del que han sido presos los israelitas o los ángeles en el cielo: “para morir en el desierto”; es falso puesto que tienen alimento, aunque luego digan que no.

 

En este pasaje además puede reflejarse la duda sobre Dios, la tentación del demonio. “Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable”. Manjar=Esencia, Espíritu; el que da la vida. En el Edén se describe algo parecido, Adán y Eva tienen todos los árboles a su disposición (el manjar, maná es el alimento que tiene el sabor que más complace a cada uno), pero por las mentiras del demonio encuentran más apetecible el de la manzana (el pan y el agua en la lectura).

 

Libro de los Números 21:6        

Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.

 

Como ya se ha descrito, al dudar de Dios y vaciarnos de su esencia caemos sin vida lejos del reino; pero Dios para salvarnos nos une a unos cuerpos que evitan que sigamos cayendo y nos coloca junto a los demonios (serpientes que no solo han dudado, sino que odiaron la esencia) para que podamos ejercer nuestra libertad de elegir: a Dios y llenarnos de Vida (del manjar o su esencia, que en algunas traducciones es llamado pan sin cuerpo), o al demonio y el mundo, y continuar en la muerte. No es en realidad un castigo de un Dios vengativo, es ponernos en la situación en la que nos podamos salvar porque para salvarnos tenemos que desear ser sus deseos otra vez en nuestra libertad, y sin posibilidad de elegir no hay libertad posible. Así, esta cara de Dios coincide más con el nuevo testamento, un Dios de amor, no vengativo.

Entonces, muchos caen en el mundo en los engaños de los diablos y sus tentaciones y mueren (porque el pecado te trae, o te confirma en, la muerte).

 

 

Después viene:

 

Libro de los Números 21:7

El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo.

 

Los hombres en su búsqueda de Dios (Torà o Antiguo Testamento), le suplican por la salvación. Se arrepienten, el hombre va madurando.

Libro de los Números 21:8

Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»

 

Tras la súplica en la lectura, cuando el pueblo está listo para recibirlo, mirado desde el cielo, envía a su Hijo para que lo levanten sobre una cruz (mástil) y todo el que haya muerto en el pecado y le mire (se acerque a Él) viva. ¿Por qué si no poner una serpiente abrasadora para salvar (algo que simboliza la muerte), y no algo bueno o bonito? La serpiente abrasadora es Jesucristo clavado en la cruz, del que se apartaban los ojos al mirarle de lo ensangrentado y desfigurado que estaba; que simbolizando la muerte (muerte en el mundo) trae la vida, la resurrección. Curioso que mirando una imagen de la muerte, uno viva; curioso que cuando morimos por los demás conseguimos la vida eterna.

 

Hay más prefiguraciones de Jesucristo en la Biblia, seguramente más de las que conocen los exégetas. Otra en la que se puede ver una prefiguración (quizá no tan clara como la de las serpientes) es la de:

 

Libro del Éxodo 17:10-11

Josué cumplió las órdenes de Moisés, y salió a combatir contra Amalec. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte.

Y sucedió que, mientras Moisés tenía alzadas las manos, prevalecía Israel; pero cuando las bajaba, prevalecía Amalec.

 

 Bien, pensemos un poco en esta palabra. Sin profundizar en el significado de ella, alguien nos podría decir que es un tanto pueril, que parece una broma del Señor: Levanta las manos y ganas; para abajo y pierdes => y además mueren cientos de personas. Pero no es así ni mucho menos, pues todo en la Biblia tiene una razón de ser.

Veamos. Por una parte, alzar las manos significa un esfuerzo y sufrimiento (tanto que se las tuvieron que sostener a Moisés, Aarón y Jur). De alguna manera Dios nos dice: renuncia al mundo y muere (sufre) por los demás (al subir las manos gana Israel, él sufre por Israel) y yo estaré contigo y ganarás. Si las bajas y te quedas en tu comodidad (egoísmo), falta de lucha, perderás la vida tú y otros a los que seguramente podrías salvar. Y por otra parte, la cruz que simboliza exactamente lo mismo, la renuncia al mundo por amor al prójimo. Es una prefiguración de Jesucristo tanto en la forma, ya que los brazos quedan alzados en un crucificado, como en lo que representa.

 

Y hay otras más:

 

 

Isaías 9:5

Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».

 

 

Isaías 53:3-6

Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le tuvimos en cuenta.

¡Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y humillado. Él ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados.

Todos nosotros como ovejas erramos, cada uno marchó por su camino, y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros.

Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca.

 

Isaías 7:14

Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.

 

Miqueas 5:2

 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

 

Zacarías 9:9

¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.

 

Zacarías 12:10

derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de oración; y mirarán hacia mí. En cuanto a aquél a quien traspasaron, harán lamentación por él como lamentación por hijo único, y le llorarán amargamente como se llora amargamente a un primogénito.

 

Los Salmos 22:16-18

Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para prender mis manos y mis pies.

Puedo contar todos mis huesos; ellos me observan y me miran,

repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica.

 

 

 

En la figura de Isaac:

 Prefiguración de Criesto en Isaac

Aquí figura la Santísima Trinidad completa; Dios Padre (persona) es Abraham, Sacrifica al Hijo Jesús (que es Isaac, y el carnero) y el sacrificio se hace a Dios Espíritu Santo (Dios en la escritura) para que por el sacrificio del Hijo haga a todos los hombres dignos del propio Espíritu Santo. En esta prefiguración creo que no habla de la relación entre las personas, sino de la finalidad de la cruz de Cristo: darnos de nuevo la Vida, el Espíritu Santo; y del inmenso Amor que Dios nos tiene, pues está enamorado de nosotros. Cierto es que Jesús diferencia al Espíritu (“el que blasfeme contra Él no tendrá perdón” –Mar 3, 22-30–), como ya sabemos, pero pienso que no de esta manera, luego lo explico mejor en La Santísima Trinidad. Además, aquí, en la diferenciación entre Isaac y el carnero (ambos dignos para el sacrificio -el carnero a posteriori-), se está diferenciando a Jesús persona o alma contenedora de la esencia de Dios (Isaac) y Jesús hombre (cuerpo, carnero). Jesús persona capaz de mantener a Dios infinito no muere y manteniéndose en el amor infinito, sigue siendo Dios y así nos salva, nos valida. El carnero o el cuerpo de Jesús es sacrificado y muerto. Pensemos que el hombre (naturaleza) es fruto del pecado, pues antes no éramos así. Jesús toma la forma de “pecado” para salvarnos. ¿Qué hay mejor que un carnero con cuernos para simbolizar el pecado? Esta es la diferenciación a la que, para mí, aunque no lo entiendan así, se refiere el Corán (Isaac/Jesús capaz de Dios -Dios- no muere, sigue siendo capaz de contener a Dios infinito) como digo en el punto siguiente ‘El Islam’. Finalmente, es el sacrificio de Jesús (fe de Abraham e Isaac) el que hace digno al carnero como sacrificio ante Dios; lo que simboliza también, en la parte de Jesús, que hace dignos nuestros cuerpos (carneros) ante Dios, para ser recibidos por Él y recibirle (a Dios Espíritu Santo). ¡A todos los hombres de todas las naciones o/y religiones! Así lo dice luego:

 

Libro del Génesis 22:15-18        

El Ángel de Yahveh llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,

y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahveh, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,

 yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.

Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»

 

 

 

Sodoma y Gomorra:                        son una prefiguración de nosotros sin un justo que nos salve. Sé que el episodio de Sodoma va antes de la prefiguración de Jesús en Isaac y así toma todo el sentido; pero he querido ponerlo aquí por mostraros primero la más clara.

El pecado de Sodoma no solo es “lujurioso”:

 

Ezequiel 16:49-50

Este fue el crimen de tu hermana Sodoma: orgullo, voracidad, indolencia de la dulce vida tuvieron ella y sus hijas; no socorrieron al pobre y al indigente, se enorgullecieron y cometieron abominaciones ante mí: por eso las hice desaparecer, como tú viste.

Es el pecado que tenía el hombre.

 

Veamos ahora la intervención de Abraham ante Dios para salvarlos:

 

Libro del Génesis 18:20-33       

Dijo, pues, Yahveh: ‘El clamor de Sodoma y de Gomorra es grande; y su pecado gravísimo.

Ea, voy a bajar personalmente, a ver si lo que han hecho responde en todo al clamor que ha llegado hasta mí, y si no, he de saberlo.’

Y marcharon desde allí aquellos individuos camino de Sodoma, en tanto que Abraham permanecía parado delante de Yahveh. Abordóle Abraham y dijo: ‘¿Así que vas a borrar al justo con el malvado?

Tal vez haya cincuenta justos en la ciudad. ¿Es que vas a borrarlos, y no perdonarás a aquel lugar por los cincuenta justos que hubiere dentro? Tú no puedes hacer tal cosa: dejar morir al justo con el malvado, y que corran parejas el uno con el otro. Tú no puedes. El juez de toda la tierra ¿va a fallar una injusticia?’

Dijo Yahveh: ‘Si encuentro en Sodoma a cincuenta justos en la ciudad perdonaré a todo el lugar por amor de aquéllos.

Replicó Abraham: ‘¡Mira que soy atrevido de interpelar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza!

Supón que los cincuenta justos fallen por cinco. ¿Destruirías por los cinco a toda la ciudad?’ Dijo: ‘No la destruiré, si encuentro allí a 45.’

Insistió todavía: ‘Supón que se encuentran allí cuarenta.’ Respondió: ‘Tampoco lo haría, en atención de esos cuarenta.’

Insistió: ‘No se enfade mi Señor si le digo: "Tal vez se encuentren allí treinta".’ Respondió: ‘No lo haré si encuentro allí a esos treinta.’

Díjole. ‘¡Cuidado que soy atrevido de interpelar a mi Señor! ¿Y si se hallaren allí veinte?’

Respondió: Tampoco haría destrucción en gracia de los veinte.’ Insistió: ‘Vaya, no se enfade mi Señor, que ya solo hablaré esta vez: "¿Y si se encuentran allí diez?"’ Dijo: ‘Tampoco haría destrucción, en gracia de los diez.’ Partió Yahveh así que hubo acabado de conversar con Abraham, y éste se volvió a su lugar.

 

Como en el caso anterior, imaginemos que Abraham es la prefiguración de la persona Dios Padre, y Dios (Yahveh) es el Espíritu Santo. Supongamos que nosotros seamos Sodoma, esos deseos de Dios vacíos de Él, y sujetados por la naturaleza hombre conocedora del pecado. Hemos caído y nadie hay capaz. De nuevo no hablo de la relación entre las 3 personas de Dios (vamos a abstraernos de ‘soy polvo y ceniza…’), las prefiguraciones solo están puestas en la Biblia para nuestro entendimiento. En esta escritura nos dice que Dios salva o es capaz de salvar a muchos por el “hacer” o existir de unos pocos. Tanto que nos lo hace entender poco a poco, y si 50, 45, 30, 10 justos... Pero no hay esos justos; todavía no está Jesucristo (ni tan siquiera en el orden de prefiguraciones, recordemos el sacrificio de Isaac posterior en el Génesis). Y hablando de justicia, ¿realmente la justicia actúa así? ¿No habría sido lo más razonable para nosotros extraer a los 10 justos, si los hubiera habido, y condenar a los culpables? Sin embargo, Dios habría salvado la ciudad por esos 10. De hecho, luego manda a unos ángeles para sacar a Lot y su familia de Sodoma antes de destruirla. No es nuestra lógica, aquí nos habla de la figura de Cristo redentor. Por un justo, que aquí no está, somos salvados. Él nos hace capaces de recibir de nuevo el Espíritu Santo. Y en realidad, nos salva de la muerte como a Sodoma habrían salvado de la destrucción esos 10 justos, pero estos, no habrían convertido a todos los sodomitas en justos. Hoy, como los sodomitas, ya estaríamos todos los deseos que nos vaciamos de Dios torturados por la eternidad junto a los que ya solo pueden odiar. Sin embargo, Jesucristo ha validado al hombre como recipiente para el Espíritu Santo y así, solo por eso, aunque hoy en día nuestras ciudades sean como las de Sodoma, aunque cada uno de nosotros pequemos, aun sin saberlo, pues no somos santos, aun así, podemos seguir viviendo con la posibilidad de recibir el Espíritu. No somos fulminados, sino que Dios espera pacientemente en su Amor a entrar, a que despertemos de nuestra noche de pecado, para abrirle la puerta; espera que dejemos de ver solo nuestro interior y miremos un poco más hacia los demás, porque allí, fuera de nuestra puerta está Él esperando. ¿Quiere decir que ya todos vayamos al cielo? No; como tampoco todos los sodomitas se habrían hecho justos por aquellos 10. Quiere decir que ya nos ha salvado del infierno, y que gracias a Él podemos libremente elegir volver a ser hijos de Dios (algo que dejamos de ser al vaciarnos) o bien, hijos del diablo y sus ídolos del mundo. Aun si elegimos a Dios, ya no seremos nunca lo que fuimos, pues tras conocer el pecado seguiremos teniendo la naturaleza hombre. Seríamos hijos adoptivos gracias a Jesucristo, que ha adaptado nuestras prótesis, los cuerpos, para mantener al Espíritu.

Sodoma, entonces, nos representa a nosotros sin Jesucristo. No sé en qué punto de nuestra existencia. No sé si justo tras vaciarnos de Dios, antes de la naturaleza ‘hombre’, o ya en la tierra, pero somos nosotros antes de ser salvados. En cuanto a las 3 personas de Dios en estas prefiguraciones, recordemos que Jesucristo es la única persona de Dios que también comparte naturaleza con nosotros, es decir, primero fue deseo de Dios o persona (libertad) creada; Dios creó la libertad de Cristo y esta contuvo a Dios infinito sin variarla un ápice, y sigue siendo Él, pero también es persona creada. Tanto es así, que toma de nuevo nuestra naturaleza pecadora para salvarnos, aunque Él no tuvo pecado. En lo tocante al hombre, solo nuestra naturaleza puede salvar o validar nuestra naturaleza, pues si no, no habría sido probada. ¿Cómo probar la resistencia de un material sin usar ese material? Es la permanencia del Espíritu Santo en toda su intensidad, como Dios mismo, dentro de la nueva naturaleza hombre, y bajo todas las tentaciones que la ‘iniquidad’ personificada (diablo), atribularon a Jesucristo, la que, valida, certifica, verifica y comprueba que el hombre como naturaleza, es deseo de Dios capaz de recibir y mantener al Espíritu Santo. El hecho de que fuéramos hechos a imagen y semejanza de Dios en el cielo, funciona también a la inversa: para volver a recuperar lo que fuimos, es la naturaleza hombre la que se hace imagen y semejanza de Dios en Jesucristo. Gracias a Él y a su amor volvemos a ser capaces. Siendo así, es normal que, en estas prefiguraciones, tanto por estar como por no estar, Él represente el valor de mesías salvador; ni más ni menos, lo que es.

 

En la figura de Moisés        

Fue salvado del faraón por un leño flotando en el agua y luego fue rey (jefe de su pueblo). Cristo fue salvado también de Herodes y por el leño y el agua (cruz y Espíritu) nos salva y reafirma su gloria, como rey de las naciones.

 

En la figura de Jonás

 Cuando permanece 3 días en la ballena, prefigura la muerte y resurrección de Jesús al tercer día.

 

En la figura de José.                        Jesús es el “Hijo predilecto” como José. Cuando Jesús se proclama mesías, sus hermanos los judíos de entonces le tienen envidia e inquina, como los suyos a José, quien fue vendido por sus hermanos a extranjeros como Jesús lo fue por los judíos (sus hermanos) a los extranjeros romanos. José, detenido con dos prisioneros, anuncia a uno su muerte, y al otro su liberación gloriosa. Jesús fue crucificado entre dos ladrones, a uno le promete el cielo y al otro lo deja en su condenación. José alimentaba al pueblo con el trigo que había almacenado y Jesús es el pan de vida bajado del cielo. El faraón cambió el nombre de José y lo llamó Salvador del mundo; Jesús es el Salvador de la humanidad. José perdona a sus hermanos y Jesús a sus verdugos. Ambos son glorificados, el uno por su nación el otro en todo lugar y nación.

Hay muchas más lecturas en las que se prefigura a Cristo en la Torà, no tenéis más que abrir un buscador en internet y poner “prefiguraciones de Cristo en el Antiguo Testamento”.

Si los Israelitas, tan estudiosos de la Torà en busca de Dios no han visto a Cristo en estas escrituras, ¿quién verá a Dios en ellas? ¿Solo algunos Adanes? ¿Qué pasa con los sordos? Quizá Dios nos quiere aclarar el embrollo de Babel, tema de este libro, para que hasta estos se puedan salvar por sí mismos, por su entendimiento. En fin, Dios sabrá cómo usará su infinita misericordia, respetando nuestra libertad.

 

En la historia de Israel,       está la historia de salvación de todo hombre. Pues todo se repite: el faraón o el demonio (pecado) es quien nos mantiene esclavos, Dios nos libera de la esclavitud (Jesús rompe las cadenas y nos hace capaces de Dios) y vagamos por el desierto (el mundo) hasta la tierra prometida (el que tenga a Dios consigo ya la consigue aquí en el mundo).

Entonces, ocurrió que la sangre de un cordero o cabrito sin mancha salvó a los primogénitos de la muerte y provocó la liberación de Israel. Fue este hecho; incluso Yahveh le dice a Moisés que a partir de ese día se contará “este mes como comienzo de los meses...”. Bien, pues algo después, la sangre de Jesús, el cordero sin mancha, que entregó su espíritu a las tres de la tarde, es decir, al final del 14 de Nisán, momento también del sacrificio del Cordero pascual judío, nos libera a todos los hombres de la MUERTE de SER. ¿Casualidad? No. Dios lo mide todo.

 

Evangelio según San Juan 19:31  

Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.

 

En la historia de Israel, una vez en la tierra prometida, o con el Espíritu Santo dentro de nosotros en nuestra historia personal, ya podemos ganar a los 7 pueblos más grandes que nosotros. En la Torà son los hititas, guirgasitas, amorreos, cananeos, perizitas, jivitas y jebuseos. En nuestra vida son los 7 pecados capitales: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia, orgullo. Pues sin Espíritu Santo somos incapaces de vencer los pecados, porque sin Dios solo nos sale mirarnos a nosotros mismos o como mucho a los nuestros por afectividad. Es verdad que hay pecados que nos afectan más que otros y el demonio nos tentará con aquellos en los que seamos más débiles, pero todos los podremos vencer con el Espíritu Santo, aunque los ganaremos poco a poco, como dicen las escrituras.

Pero voy más allá aún. Se repite a historia incluso desde el cielo como vengo afirmando. Gracias a Jesús (1.er y único deseo que complace a Dios al mantenerse en Él como Dios) se crean los demás. Luego caemos esclavos de la muerte, del pecado, por escuchar al demonio nos vaciamos de Dios y caemos junto a él a la tierra; junto al demonio a Egipto (pues el demonio es el príncipe del mundo). Y fuimos esclavos hasta el sacrificio del cordero sin mancha, de Jesús, pues hasta entonces no podíamos recibir el Espíritu Santo (habíamos dejado de ser 'deseo' de Dios). Ese día fue cuando Cristo hizo a la naturaleza hombre capaz de Dios como al principio con la naturaleza ‘deseo’ (libertad creada+Dios esencia). Ahora liberados debemos caminar por el desierto hasta llenarnos del Espíritu y volver a la tierra prometida. Claro que, como ocurrió, hay quien prefiere la esclavitud (volver a Egipto, las cosas del mundo y su príncipe) que el maná del cielo (Espíritu Santo; Num 21,5 que hemos visto antes). Por lo demás, en nuestra vida ¿qué nos mantiene fuera de la tierra prometida? ¿los siete pueblos que moran en el interior del hombre, esos 7 pecados capitales?, ¿acaso los debemos expulsar por nuestras fuerzas para dejar sitio al Espíritu Santo? No. Al menos no por nuestras fuerzas. El Espíritu Santo es un don, nosotros lo debemos desear, tener Fe y pedírselo a Dios. Nuestra historia de salvación como la de Israel es gracia de Dios, sale de Él. Quizá el primer paso es aceptar el maná del cielo y renunciar a nuestro pasado con el faraón, dar el primer paso para alejarnos del pecado y entrar en el desierto, luego Él nos ayudará. Quizá así empiece la entrada del Espíritu en nuestro interior, y lleguemos a las puertas de la tierra prometida y comience la invasión. No lo podemos controlar, pero la nueva alianza está sellada con la sangre de Jesucristo y ahora podemos recibirlo. Y esta es nuestra historia, o, ¿qué pensáis? ¿Que los israelitas iban a tardar 40 años en llegar desde Egipto hasta Canaán? Ni en taca-taca; es un número simbólico, y ¿qué representa realmente? No solo el tiempo de rebeldía del pueblo de Israel, también tu propio tiempo de rebeldía, el tiempo que tardas en llenarte del Espíritu Santo si es que por el camino no te has quedado con el becerro de oro o te han picado las serpientes. Simboliza muchas veces toda una vida. En la primera lectura (Num 21,4-9) veíamos nuestra historia de salvación resumida y enfocada desde el cielo, que termina cuando somos liberados de la esclavitud real, de la muerte de ser al mirar a la serpiente del asta (fijaros como igual que con el carnero, Cristo hombre es representado por una serpiente, pues Él toma forma de pecado o forma de hombre -aquello en lo que degeneramos por el pecado-); en las lecturas del Éxodo y en la Biblia en general, vemos también nuestra historia de salvación.

Y así, ¿no tiene sentido todo? Teniendo en cuenta que el mundo es solo el campo de batalla donde vamos a ser tentados, en el que eligiendo a su príncipe y sus ídolos (dinero, poder, afectos…) por encima de Dios nos condenamos (nos confirmamos en la condena), ¿no es comprensible que Dios (Amor infinito) en su Hijo venga a morir para el mundo enseñándonos la manera real de Vivir, de resucitar de nuestra muerte? ¿No es normal también, que sea una serpiente abrasadora la que prefigura a Cristo, la cual es un símbolo de muerte de cruz para el mundo, pero de vida y resurrección para el que le mira? Él que nos quiere tanto, ¿cómo iba a dejar de enseñárnoslo? Al fijarme en los santos veo que casi todos llevaban una vida de renuncia al mundo. ¿Será casualidad? No. Mirándolo con perspectiva se trata de una elección clara y valiente, elegir a Dios por encima del mundo.

Y si tan claro nos parece a los cristianos, ¿por qué los Israelitas no lo ven? Quizá no lo vieron porque debía ser así para la salvación del mundo, de los gentiles (de nosotros).

 

Epístola a los Romanos 11:25-32

Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles,

y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades.

Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados.

En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables. En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía, así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia.

Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia.

 

Esta escritura elegida para este punto también tiene unos por mí inesperados versículos en los que se habla de nosotros antes del mundo, lo que me hace pensar que en la Biblia debe haber muchos otros en los que aplicar esta ‘dualidad’.

En cuanto al pueblo de Israel, parece que viene a decir que gracias a su negación de Jesucristo, el cristianismo salió de ellos para extenderse al resto del mundo. Por lo demás habla de la misericordia que tuvo con los gentiles (con cada uno de nosotros) antes de conocer a Cristo y la que tendrá con ellos cuando se conviertan.

 

La ‘dualidad’ la veo en Romanos 11:32 Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia.

 

 

Desde este mundo, estos versículos no tienen mucho sentido (tampoco he visto anotaciones, paralelos, ni explicaciones en la Biblia). ¿Dios nos hace rebeldes para usar misericordia con nosotros? No sé…

Desde el cielo, tras la traición Dios nos mete en las jaulas que nos retienen y nos libran de caer sometidos a Luzbel por su misericordia. Es nuestra rebeldía la que nos ha vaciado, y en ella nos hemos quedado ahora encerrados como hombres, y todo lo ha hecho para salvarnos, para usar con nosotros la misericordia. Además, los cuerpos nos protegen mientras los llevamos de los demonios, evitando que ataquen nuestras almas (a no ser que libremente les dejemos pasar –posesiones-). Son maravillosas fortalezas que nos protegen de ellos, y nuestra libertad el portón que los puede dejar entrar. Nosotros no nos llegamos a levantar contra Dios y Luzbel nos odia también por eso, pues en su locura, piensa que quizá hubiera ganado allá arriba con nuestra activa rebelión. Nos achaca todas las culpas de su destino y nos odia hasta su última partícula de maldad. Ahora más aún, al comprobar el amor que Dios nos tiene a pesar de todo, y la misericordia que ha usado en nosotros encerrándonos dentro de hombres, lo que ahora somos.

 

     Pero hablando de los judíos nada más, es decir, de ellos y de lo que ellos aceptan, pensemos en el comienzo de Shemá:

 

 

     Escucha Israel: Yahveh es nuestro Dios, Yahveh es Uno. Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma con toda fuerza…

 

 

 

     Bien, este es el mandamiento más importante, dicho por Jesucristo; pero Él añadía algo:

 

 

Evangelio según San Marcos 12:29-31

Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor,

y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos.»

 

      Efectivamente, es lo mismo, pero ellos dicen que Jesús, basándose en el levítico (19,18) añadió esta segunda parte.

Veamos los mandamientos de Moisés.

 

Libro del Éxodo 20:2-17             

«Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.

No habrá para ti otros dioses delante de mí.

No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.

No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.

No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.

Recuerda el día del sábado para santificarlo.

Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,

pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad.

Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo hizo sagrado.

Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar.

No matarás.

No cometerás adulterio.

No robarás.

No darás testimonio falso contra tu prójimo.

No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.

 

 

Los primeros mandamientos son sobre nuestro amor y fidelidad a Dios, que se engloba en el mandamiento que hemos visto más importante del Shemá, pero ¿y los otros seis? Van referidos de una forma u otra al prójimo; y estos se cumplen con el segundo que, junto al primero, engloban a los diez: Amarás al prójimo como a ti mismo.

 

Esto ya lo habían visto los judíos de entonces, pero no terminaban de entender quién era ese prójimo:

 

 

Evangelio según San Lucas 10:25-37

Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?»

Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.»

Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás.» Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?»

Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo.  De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión;

y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él.

Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva."

¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?»

Él dijo: «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo.»

 

 

 

 

     Pues eso, no busquemos justificaciones. ¿Este será el prójimo? o ¿el otro? ¿Acaso este es de mi pueblo? No. El amor sale de uno, pues el amor da, no toma para sí. No hace preguntas, aunque discierna. Y el único discernimiento que hace está en conocer si hay o no necesidad por parte del amado. En este sentido, me llamó la atención algo que dijo el rabino David Rosen en un encuentro con el Camino Neocatecumenal; cierto es que yo lo saco de contexto ahora, pero ya que es una historia se puede analizar independientemente:

 

Es como la historia de dos campesinos que se encuentran y uno le dice al otro:

     -Boris, ¿me amas?

     -Claro que te amo

     -Boris, ¿sabes qué es lo que me hace sufrir?

     -No lo sé.

     -Entonces, ¿cómo puedes decir que me amas si no sabes qué es lo que me hace sufrir?

   

   Y, sin embargo, somos capaces de amar a Dios, quien no tiene necesidades, y es el Ser más feliz, pues Él es Amor. Ni tan siquiera tendrá sufrimientos, porque aquí nosotros con un poco de su Espíritu, apagamos los nuestros. ¿Acaso el samaritano de la escritura no amó al otro? Y ¿le conocía para saber cuáles eran sus sufrimientos? No. Tan solo el que veía. El amor debe discernir si hay necesidad, aunque tampoco es imprescindible que lo haga, pues si das al que te pide, aunque sospeches que no lo necesite, todo lo bueno de esa limosna recaerá igualmente sobre ti, porque el otro igualmente habrá recibido tu amor.

    Lo que decía este rabino se cumple en una relación de convivencia. Quizá en una relación más afectiva, que es a la que estamos más acostumbrados los hombres. Y siempre en una relación en la que tu prójimo sea tu conocido. Pero ¿qué mérito tiene amar a los nuestros? ¿Acaso no aman los malvados a los que les aman? ¿Y no se dan muestras de “amor” afectivo continuamente en cualquier entorno social? (hago esto por mantener mi imagen, o por no perder tu amistad, o porque sé que tú me lo devolverás con otro favor o de otra forma…). Bien, y ¿cuál es más amor?, o ¿cuál es más verdadero?; ¿el amor (muchas veces afectivo) a tu “prójimo” conocido, o el amor desinteresado a cualquier prójimo?

    El que tiene amor no pregunta a quién dárselo, porque él es así, y el que pregunta quizá tenga otra cosa.

 

Evangelio según San Mateo 5:43-46

Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.

Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,

para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?

 

    Quizá el caso del judaísmo no es el mejor para hablar de diferentes sendas de Amor puestas por Dios para nuestra salvación, porque, al fin y al cabo, forma parte de nuestro mismo camino, aunque ellos se pararan por ahí detrás a esperar a algún mesías salvador de Israel, pero a un salvador de las garras del mundo, a lo mejor. Cuando el mesías que les llegó era mucho, mucho, mucho más. Nos salvó a todos de nuestra muerte eterna ganada junto al maligno. Nos devolvió la libertad, nos liberó de la esclavitud perpetua del faraón.

 

Las diez plagas también nos muestran lo que ocurrió desde el origen. La Escalera de Jacob

 

La Escalera de Jacob

 

Si queréis compaginar, las plagas están en los capítulos del Éxodo 7,8,9,10,11,12. Además, esta lista de sucesos se refleja también en el Apocalipsis de manera encriptada como aquí.

Ya hemos visto a quién simboliza el Faraón en nuestra historia: el demonio. Y la esclavitud, al pecado, a la imposibilidad de recibir el Espíritu Santo, a la muerte interior. Voy a exponer la relación de las diez plagas que Dios envía para nuestra liberación (aunque como se verá, también muestran nuestra caída desde el cielo), y la correspondencia de estas con los diez escalones (o acontecimientos que nos acercan al cielo), presentes en el Éxodo. Constituyéndose las plagas como escalones hacia abajo y los hechos ocurridos en el Éxodo, como escalones hacia arriba (todos perfectamente ordenados como aparecen en la Biblia). Dado que como afirmo fuimos ángeles y en la tierra acabamos, ¿No será esta la Escalera de Jacob que se le prefiguró en un sueño a Isaac? Os ruego leáis esto con atención y comprobéis que no es un disparate.

En el Inicio, antes de las plagas, el cayado se torna en serpiente. Hace referencia al momento en el que Satán cambia de Ángel, o ser que contiene la Esencia de Vida, el Espíritu Santo simbolizado como el Árbol de la Vida en el Antiguo testamento (ya se ha explicado esto), a serpiente. De una parte del Árbol de la Vida (tu cayado) pasa a serpiente. Pero sus magos convierten también los báculos en serpientes, que quiere decir que por obra de Satanás otros se volvieron también ángeles caídos.

El hecho de que la vara de Moisés se convierte en serpiente también, hace referencia a Jesucristo, quien siendo parte del ‘Árbol de la vida’ toma forma de hombre. Este se comerá a las otras serpientes haciendo ya referencia a lo que ocurrirá en la pasión.

Éxo 7:8 Habló Yahveh a Moisés y Aarón, y dijo: 9 «Cuando Faraón os diga: Haced algún prodigio, dirás a Aarón: "Toma tu cayado y échalo delante de Faraón, y que se convierta en serpiente."» 10 Presentáronse, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron lo que Yahveh había ordenado: Aarón echó su cayado delante de Faraón y de sus servidores, y se convirtió en serpiente. 11 También Faraón llamó a los sabios y a los hechiceros, y también ellos, los sabios egipcios, hicieron con sus encantamientos las mismas cosas. 12 Echó cada cual su vara, y se trocaron en serpientes; pero el cayado de Aarón devoró sus varas.

La Escalera de Jacob (Bajada)

La 1ª plaga El agua se convierte en sangre.

 

El agua del Nilo, es el agua que riega a Egipto. De nuevo, agua simboliza a la Esencia de Dios. Antes todos compartíamos “algo” de esa Esencia (aquí y ahora en la tierra, también los que están en Gracia). Dice que convierte con el báculo (el que representaba parte del árbol de la vida antes), esa Agua en sangre. El Agua desaparece y solo queda sangre. Aquellos que se levantan o dudan dejan de estar regados por la Esencia de Dios. Se vacían. Los peces cuyo medio natural es el Agua, mueren. Morimos como deseos de Dios. Ya no tenemos su esencia. En realidad, esto ocurre primero a los que se levantaron y por obra del demonio (los magos que también convierten agua en sangre), los demás sufren la misma suerte. Estos últimos son los ángeles Eva y por amor a estos también los ángeles Adán.

Habrá sangre … hasta en los árboles y las piedras. Los árboles representan a las ‘personas’ libres, quizá se refiera a los Adán-Eva o solo a los Adán; y las piedras a los Eva o el otro caso a los caídos.

Como nota a tener en cuenta, esta plaga no consta que se retira como otras plagas en las que el faraón se arrepiente y le pide a Moisés que las aparte; lo que significa que perdemos para siempre nuestra naturaleza celestial y ya solo los que lo consigan volverán a contener el Espíritu Santo en la naturaleza hombre (punto este no alcanzado todavía en estas plagas). Por supuesto los levantados o ángeles caídos no podrán nunca porque ni siquiera llegarán a tomar cuerpo de hombre.

 

Éxo 7:17 Así dice Yahveh: En esto conocerás que yo soy Yahveh: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre. 18 Los peces del Río morirán, y el Río quedará apestado de modo que los egipcios no podrán ya beber agua del Río 19 Yahveh dijo a Moisés: «Di a Aarón: Toma tu cayado, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus canales, sobre sus ríos, sobre sus lagunas y sobre todos sus depósitos de agua. Se convertirán en sangre; y habrá sangre en toda la tierra de Egipto, hasta en los árboles y la piedras 20 Moisés y Aarón hicieron lo que Yahveh les había mandado: alzó el cayado y golpeó las aguas que hay en el Rió en presencia de Faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Rió se convirtieron en sangre. 21 Los peces del Río murieron, el Río quedó apestado de modo que los egipcios nos pudieron beber el agua del Río; hubo sangre en todo el país de Egipto. 22 Pero lo mismo hicieron con sus encantamientos los magos de Egipto; y el corazón de Faraón se endureció y no les escuchó, como había dicho Yahveh.

 

 

 

La 2ª plaga. Las Ranas.

Con el báculo Moisés hace que salten las ranas del Nilo por todo Egipto. Esto es en lo que hemos quedado: ranas que son anfibias, pero no como peces. De estar en el río pasamos a estar fuera de él, como si fuéramos débiles bolsitas verdes. Es un salto previo a vivir en la tierra (quizá el momento en el que ya no estábamos en Dios sino cerca de Él). Como siempre esto es para los que se levantaron, pero igualmente ocurre para los Adanes y Evas. Por obra del Demonio (sus magos) muchos cayeron. Esto quizá se deba al concepto de Justicia, pues, aunque algunos odiaron, todos los que acabamos en la tierra nos vaciamos (ver Justicia y Redención en Jesucristo). Satán y sus demonios exigen el mismo destino que nosotros por habernos quedado vacíos como ellos.

 

 

 

 

 

 

 

  Éxo 8:1 Dijo Yahveh a Moisés: «Di a Aarón: Extiende tu mano con tu cayado sobre los canales, sobre los ríos y sobre las lagunas, y haz que suban las ranas sobre la tierra de Egipto 2 Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto; subieron la ranas y cubrieron la tierra de Egipto. 3 Pero los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron subir las ranas sobre la tierra de Egipto.

 

 

 

 

 

La 3ª plaga y 4ª plaga (mosquitos y tábanos)

Esta es la primera plaga que no pueden repetir los “magos del Faraón”. Los mosquitos aparecen sobre los hombres y sobre los ganados. Vamos a pensar que ganados se refiere a Evas tal y como ocurre en Noé y en otros lugares (en el Arca se meten aves = adanes -se pueden separar del mundo- ganado = evas -víctimas indefensas ante los réptiles, para los que solo tienen oídos- y reptiles = demonios). Los hombres pueden ser los adanes o bien los levantados. Los mosquitos, y los tábanos después, creo que son los ángeles en lucha con los levantados. Creo que en estos se habla de la batalla de ángeles y arcángeles con los vacíos de Dios.

 

 

Éxo 8:12 Dijo Yahveh a Moisés: «Di a Aarón: extiende tu cayado y golpea el polvo de la tierra que se convertirá en mosquitos sobre todo el país de Egipto 13 Así lo hicieron: Aarón extendió su mano con el cayado y golpeó el polvo de la tierra; y hubo mosquitos sobre los hombres y sobre los ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos sobre todo el país de Egipto. 14 Los magos intentaron con sus encantamientos hacer salir mosquitos, pero no pudieron. Hubo, pues, mosquitos sobre hombres y ganados.

Exo 8:17 Si no dejas salir a mi pueblo, mira que voy a enviar tábanos contra ti, contra tus siervos, tu pueblo y tus casas, de manera que las casas de los egipcios y hasta el suelo sobre el cual están se llenarán de tábanos. 18 Pero exceptuaré ese día la región de Gosen, donde está mi pueblo, para que no haya allí tábanos, a fin de que sepas que yo soy Yahveh en medio de la tierra; 19 haré distinción entre mi pueblo y el tuyo. Este prodigio sucederá mañana.» 20 Así lo hizo Yahveh, y un enorme enjambre de tábanos vino sobre la casa de Faraón y la casas de sus siervos; y toda la tierra de Egipto; la tierra fue devastada por los tábanos

 

 

Cabe resaltar en la plaga de los tábanos, que no hay opción para el Faraón, es decir, no hay consulta; no quita los mosquitos una vez que se arrepiente el Faraón y luego salen los tábanos. Probablemente sea porque los mosquitos y los tábanos corresponden al mismo momento en el cielo: a esa batalla celestial en la que atacaron los ángeles y arcángeles juntos contra los caídos. Pero había que hacer una diferenciación entre los participantes. Nombrar que primero fueron los ángeles y luego se unieron los arcángeles, porque más tarde será Dios mismo el que intervenga. La razón por la que se indica la jerarquía es que todos, antes o después lucharemos según nuestra capacidad, esto se complementa con los escalones correspondientes a esta plaga, los escalones 8 y 7.

 

 

 

 

 

 

La 5ª plaga: Muere el ganado.

Los Evas comenten peor falta que los Adanes, pues desean la Esencia de Dios, aunque no se levantan y además por estos se vacían también los adanes que más bien consintieron por amor a ‘ellas’. Como ya he dicho varias veces, por justicia, los Eva no pueden recibir en la tierra a Dios salvo por obra de los adanes; tal y como estos recibieron la condenación por los primeros. Creo que esta es la plaga que borra a los Eva del Libro de la Vida. Aquí “ganado de Israel” en contraposición, serían los Adanes o bien los ángeles fieles.

Éxo 9:2 Si te niegas a dejarles salir y los sigues reteniendo, 3 mira que la mano de Yahveh caerá sobre tus ganados del campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre la vacadas y sobre las ovejas; habrá una grandísima peste. 4 Pero Yahveh hará distinción entre el ganado de Israel y el ganado de los egipcios, de modo que nada perecerá de lo perteneciente a Israel.» 5 Y Yahveh fijó el plazo, diciendo: «Mañana hará esto Yahveh en el país.» 6 Al día siguiente cumplió Yahveh su palabra y murió todo el ganado de los egipcios; mas del ganado de los israelitas no murió ni una sola cabeza.

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La 6ª plaga: Las úlceras.

Se refiere a cómo nuestra alma o bolsa       contenedora del Espíritu vacía entonces, queda deteriorada (ulcerada) incapaz de recibir el Espíritu Santo. Ya no somos deseos de Dios ni siquiera cuando pasemos luego a ser hombres. Esto ocurre a hombres, ganado y magos, es decir a Adanes, Evas y demonios (o levantados).

No es lo mismo que lo ocurrido en la plaga anterior porque las úlceras efectivamente son producidas a todos los que pierden el espíritu, a los caídos además no se les da cuerpo (son odio), pero los Eva en el mundo tienen la imposibilidad de escuchar al Señor por sí mismos. Son de los millones de muertos andantes que hay por ahí, pero además incapaces de cambiar su situación por sí mismos. Bien es cierto que como he comentado ya, los Adanes pueden revivirlos por medio de su amor (pueden mostrarles a Dios en su vida) de la misma manera que ellos fueron muertos por amor hacia los Eva

Éxo 9:8 Dijo Yahveh a Moisés y a Aarón: «Tomad dos grandes puñados de hollín de horno, y que Moisés lo lance hacia el cielo, en presencia de Faraón; 9 se convertirá en polvo fino sobre todo el territorio de Egipto, y formará erupciones pustulosas, en hombres y ganados, por toda la tierra de Egipto.» 10 Tomaron, pues, hollín de horno y presentándose ante Faraón, lo lanzó Moisés hacia el cielo, y hubo erupciones pustulosas en hombres y ganados. 11 Ni los magos pudieron permanecer delante de Moisés a causa de las erupciones; pues los magos tenían las mismas erupciones que todos los egipcios.

 

 

 

 

La 7ª plaga: El granizo.

 

Dice aquí que mandará todas las plagas a la vez (14). Los mosquitos y los tábanos se referían a la lucha de los ángeles y los arcángeles, pero aquí es Dios Padre el que se hace presente. Da un golpe en la mesa. El granizo haciendo referencia al agua endurecida puede hablarnos de eso. Que morirán todos los ganados y los hombres que no se metan en la casa; dice que los temerosos de Dios lo hicieron y los que no, murieron. Quizá se refiera a que era necesario el arrepentimiento de lo hecho para poder seguir adelante. Hemos visto que solo el arrepentimiento no bastaba para recuperar el Espíritu Santo, pues por justicia si lo recuperábamos los Adán o los Eva lo debían recuperar también los demonios, pues todos nos vaciamos del Espíritu por desamor o infidelidad. Aun así, el arrepentimiento, el temor de Dios era necesario para un día poder recuperar el Espíritu en los planes de Dios. La casa puede hacer referencia a nuestra alma como se verá en la 10ª plaga. A reportarnos a nosotros mismos. No querer más de lo que somos.

Es interesante comprobar como en esta plaga (la única), hay egipcios que ponen al abrigo a sus siervos y ganados. ¿Quiénes son estos siervos y ganados? Vuelve a hablar de los Eva y quizá de los Adán, puesto que estos (más los Eva) han idolatrado a los caídos, siguiéndolos y dando la espalda a Dios. También puede hacer referencia a que fue la última oportunidad para los caídos de arrepentirse. Si estos eran activistas pro-rebelión, y tenían seguidores Eva-Adán (de los cuales esto dice en la Biblia, que idolatraban reptiles…), quizá se les dio un ultimátum para aplacarse. O quizá ninguno era todavía caído (demonio) hasta este punto; cuando tras este momento o ultimátum no se rindieron. Después en el versículo (31) dice: El lino y la cebada se estropearon, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba floreciendo.  (32) El trigo y la espelta no se estropearon, por ser tardíos.

Aquí se refiere también a los distintos tipos de ángeles. Como en el apocalipsis, creo que cebada se refiere a los Eva, lino quizá a los Adanes y trigo a los ángeles fieles. Habría que investigar esto más.

Otra anotación es que esta es la 7ª plaga, número este (7) que como ya se ha explicado simboliza la perfección.

Éxo 9:14 porque esta vez voy a mandar todas mis plagas contra ti, tus servidores y tu pueblo, para que sepas que no hay nadie como yo en toda la tierra.

Exo 9:18 Pues mira que mañana, a esta hora, haré llover una granizada tan fuerte, como no hubo otra en Egipto desde el día en que fue fundado hasta el presente. 19 Ahora, pues, manda poner a salvo tu ganado y cuanto tienes en del campo; porque el granizo descargará sobre todos los hombres y animales que se hallan en el campo, y cuantos no se hayan recogido bajo techumbre perecerán.» 20 Aquéllos de los siervos de Faraón que temieron la palabra de Yahveh pusieron al abrigo a sus siervos y su ganado; 21 mas los que no hicieron caso de la palabra de Yahveh, dejaron en el campo a sus siervos y su ganado. caso de la palabra del Señor dejaron en el campo a sus esclavos y ganados.   

 

Éxo 9:22 El Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, y caerá granizo en toda la tierra de Egipto: sobre los hombres, los ganados y sobre toda la hierba del campo en Egipto».  23 Moisés extendió su bastón hacia el cielo y el Señor lanzó truenos, granizo y rayos a la tierra. El Señor desencadenó una lluvia de granizo sobre la tierra de Egipto.  24 El granizo, con los rayos formados entre el granizo, fue tan fuerte que jamás se había visto algo semejante en la tierra de Egipto desde que comenzó a ser nación 25 El granizo golpeó en toda la tierra de Egipto cuanto había en el campo, desde los hombres hasta los ganados. Machacó también el granizo toda la hierba del campo y tronchó todos los árboles del campo.  26 Solo en la región de Gosén, donde habitaban los hijos de Israel, no hubo granizo.  27 Entonces el faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: «Esta vez he obrado mal; el Señor es justo, mientras yo y mi pueblo somos culpables.  28 Rogad al Señor que ya basta de truenos y granizo. Yo os dejaré marchar y no os retendré más». 29 Moisés le respondió: «Cuando salga de la ciudad, extenderé mis manos hacia el Señor y cesarán los truenos y no habrá más granizo, para que sepas que del Señor es la tierra.  30 Aunque sé que tú y tus servidores no teméis aún al Señor Dios».  31 (El lino y la cebada se estropearon, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba floreciendo.  32 El trigo y la espelta no se estropearon, por ser tardíos). 33 Moisés salió de la presencia del faraón y de la ciudad, y extendió sus manos hacia el Señor; cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia dejó de caer sobre la tierra.  34  Viendo el faraón que habían cesado la lluvia, el granizo y los truenos, volvió a obrar mal y se obstinó de nuevo, él y sus servidores.  35 Se obstinó, pues, el faraón y no dejó marchar a los hijos de Israel, como había dicho el Señor por medio de Moisés. 

 

 

 La 8ª plaga: Las langostas.

 

Es el momento en el que Dios nos tiene a todos firmes y pide explicaciones. Y, sobre todo, es el momento en el que satán y los suyos hacen el chantaje a Dios; claman a la justicia para recibir el mismo destino que los Adán-Eva. Razón por la que se desarrolla el mundo o nuestra historia de salvación como lo hace.

El Señor quiere salvar a los Adán especialmente (3 … Deja machar a mi pueblo para que me rinda culto, 9… iremos con nuestros niños, ancianos…)

Se refiera también, al momento real de la expulsión. Las langostas cubrirán la tierra, que hasta entonces era el jardín del Edén.

Es el castigo que cae sobre todos nosotros, los que quedamos después de la granizada, después de que Dios mismo pusiera orden en la batalla. Es tan grave lo ocurrido en el cielo que quizá hasta los propios ángeles fieles quedaron en entredicho, por ser Luzbel antes un ángel y haber concebido iniquidad. Pero finalmente estos permanecen: ’11 marchad si queréis solo los hombres’.

 Desaparecen los árboles, y sus frutos, quizá la libertad y persona de los caídos (en toda la tierra de Egipto). Nuestra existencia vacíos de Dios, pasa a otro lugar.

Éxo 10:3 Moisés y Aarón se presentaron al faraón y le dijeron: «Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: “¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí? Deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto 4 Si te niegas a dejar salir a mi pueblo, mira que mañana traeré langostas sobre tu territorio; 5 y cubrirán la superficie del país, de suerte que ni podrá verse el suelo. Devorarán lo que os quedó de la granizada, y comerán todos los árboles que os crecen en el campo. 6 Llenarán tus casas, las casas de todos los egipcios, como nunca vieron tus padres, ni los padres de tus padres, desde el día en que existieron sobre la tierra hasta el día de hoy.» Y retirándose salió de la presencia de Faraón.

7 Los servidores del faraón le dijeron: «¿Hasta cuándo va a ser ese una trampa para nosotros? Deja marchar a esa gente para que rinda culto al Señor su Dios. ¿Aún no te das cuenta de que Egipto se está arruinando?».  8 Hicieron, pues, volver a Moisés y a Aarón ante el faraón, que les dijo: «Id a rendir culto al Señor vuestro Dios; pero decidme ¿quiénes van a ir?».  9 Moisés respondió: «Iremos con nuestros niños y nuestros ancianos, con nuestros hijos y nuestras hijas, con nuestras ovejas y nuestras vacas, pues hemos de celebrar la fiesta del Señor» 10 Él les contestó: «¡Así esté el Señor con vosotros, como que yo os deje salir con vuestros pequeños! ¡A la vista están vuestras malas intenciones!  11 No; marchad si queréis solo los hombres y rendid culto al Señor, pues eso es lo que pedíais». Y los echaron de la presencia del faraón.  12 El Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto y que venga la langosta e invada la tierra de Egipto y devore toda la hierba de la tierra y cuanto quedó del granizo».  13 Moisés extendió su bastón sobre la tierra de Egipto y el Señor hizo soplar el viento del Este sobre la tierra todo el día y toda la noche. Al amanecer, el viento del Este había traído la langosta.

Éxo 10:15 Cubrieron toda la superficie del país hasta oscurecer la tierra; devoraron toda la hierba del país y todos los frutos de los árboles que el granizo había dejado; no quedó nada verde ni en los árboles ni en las hierbas del campo en toda la tierra de Egipto.

 

 

La 9ª plaga: Las tinieblas.

Este es el momento en el que Dios se esconde a nosotros. Pasamos a tener una nueva “vida” en la nueva naturaleza hombre, en la que nacemos sin saber de dónde venimos ni a dónde vamos. También es representado esto como la torre de Babel y Noé, y aunque en la torre de Babel se hace hincapié en la distinción de religiones, el origen es el mismo: las tinieblas o escondimiento de Dios que nos permiten elegirle sin miedo a sus represalias, es decir, en libertad. Las tinieblas aquí en el mundo, tampoco nos permiten vernos entre nosotros. En el cielo éramos capaces de sentirnos mutuamente, pues el Espíritu Santo fluía por todos nosotros, aquí ya no hasta la pasión y entonces, aquel que se llene del Espíritu no lo hará en la intensidad celestial y tampoco sentirá al hermano de la misma forma que allí.

Éxo 10:21 Yahveh dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, y haya sobre la tierra de Egipto tinieblas que puedan palparse 22 Extendió, pues, Moisés su mano hacia el cielo, y hubo por tres días densas tinieblas en todo el país de Egipto. 23 No se veían unos a otros, y nadie se levantó de su sitio por espacio de tres días, mientras que todos los israelitas tenían luz en sus moradas. 24 El faraón llamó a Moisés y dijo: «Id a ofrecer culto al Señor; también los niños pueden ir con vosotros, pero dejad las ovejas y las vacas». 25 Respondió Moisés: «Tienes que dejarnos llevar víctimas para los sacrificios y holocaustos que hemos de ofrecer al Señor nuestro Dios. 26 También el ganado tiene que venir con nosotros, sin quedar ni una res, pues de ello tenemos que ofrecer al Señor, nuestro Dios, y no sabemos qué hemos de ofrecer al Señor hasta que lleguemos allá».

Éxo 10:29 Respondió Moisés: «Tú lo has dicho: no volveré a ver tu rostro.»

 

 

 

La 10ª plaga: La muerte de todos los primogénitos.

Así dice Yahvé: A media noche Yo pasaré por en medio de Egipto. Morirán en el país de Egipto todos los primogénitos.

A media noche parece referirse a la mitad de nuestro periodo de tinieblas, la vida de la humanidad en el mundo. Veamos por qué dice todos los primogénitos. Jesucristo es la primera persona creada que contiene la esencia exacta de Dios (única en esto último salvo Dios Padre y la propia Esencia o Espíritu Santo).

En la medida en la que todos participábamos de la Santísima Trinidad por ser personas creadas y mantener en una ínfima parte o intensidad la Esencia de Dios, para todos nosotros Jesucristo es el primogénito.

Si yo soy el más pequeño de una familia de cuatro hermanos, mi hermano mayor para mí es mi hermano primogénito. Siendo así, Jesucristo es el Primogénito de todas las siguientes personas creadas. Tanto de los que se convirtieron en demonios, como el ganado (Evas) como todos nosotros.

El resto ya lo he dicho varias veces: Es la muerte del primogénito, su sacrificio en la cruz y su infinito acto de amor el que hace capaz a la naturaleza hombre volver a llenarse del Espíritu Santo, es decir: ESCAPAR DE LA ESCLAVITUD DEL FARAÓN. Recordemos: muere el cuerpo, la persona de Cristo como contenedora de Dios no deja de ser, y aunque se le aparta el Espíritu durante la Cruz, muere amando de manera absoluta, y por la permanencia de la persona en el amor absoluto (exclusivamente como hombre) vuelve el Espíritu Santo en la misma intensidad de Dios, en la nueva naturaleza forjada al crisol, (esto ocurre justo un segundo antes de morir el cuerpo quizá). Así, como en la naturaleza hombre muere amando aún bajo tortura, mantiene exacta la Esencia de Dios y esto es lo que nos salva y nos redime como nueva naturaleza capaz de recibir a Dios (amor infinito). ¿Y por qué debía ser Jesucristo? Porque Jesucristo, fue el primero creado. Aquel que complació a Dios. El que amó tanto a Dios como Dios a él y comparte la Esencia de Dios o está en la misma fuente. El que valida la naturaleza “creación” como capaz de recibir el Espíritu Santo. Gracias a él Dios creará nuevos seres independientes a Él capaces de recibir el Espíritu Santo en una medida u otra (ángeles). Y los creará a imagen y semejanza, también de la relación Dios-Jesucristo compartiendo Espíritu Santo. Nos creará ya en el cielo como Uno + Otro + Espíritu Santo en medio. Porque nuestra razón de ser y nuestra felicidad reside en amar y donarse. Y no solo a tu pareja sino a Dios y al prójimo; estos están representados por el Espíritu Santo, Esencia de Dios mismo compartida por todos en el cielo y por muchos como hombres tras la pasión Jesucristo es el principio fundador que permitió ser a los ángeles, también a los traidores. Debe ser el mismo principio fundador mostrando el mismo amor el que haga digna la naturaleza hombre, sin que nadie pueda reclamar injusticia. Porque hacer una nueva naturaleza salvadora, arbitrariamente para un criminal y para otro no podría ser tachado por injusto por el segundo.

 Éxo 11:1 El Señor dijo a Moisés: «Todavía tengo que enviar una plaga al faraón y a Egipto, tras lo cual os dejará marchar de aquí; más aún, os expulsará definitivamente de aquí.

Éxo 11:4 Moisés dijo: «Así dice Yahveh: hacia media noche pasaré yo a través de Egipto; 5 y morirá en el país de Egipto todo primogénito, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono hasta el primogénito de la esclava encargada de moler, así como todo primer nacido del ganado.  6 Y se oirá un inmenso clamor en la tierra de Egipto como nunca lo ha habido ni lo habrá.  7 Mientras que a los hijos de Israel ni un perro les ladrará, ni a los hombres ni a las bestias; para que sepan que el Señor distingue entre Egipto e Israel.

 Hay algunos detalles a tener en cuenta en la descripción de las plagas. La primera y más importante es que Dios obceca al Faraón (refiriéndose al de la tierra, no a Satán) para manifestar su poder y para que se proclame su nombre por toda la tierra. Efectivamente, Dios no tiene tiempo. Aunque respete nuestras decisiones, Él puede ir a su antojo, del principio al final de la historia de la humanidad y actuar en ella para nuestra salvación, en el conocimiento de lo que ocurrirá, pero respetando nuestra libertad.

Así, aquí, Él dibuja nuestra historia de salvación con lo que pasó antes de todos los tiempos y con lo que habría de pasar en la cruz de Cristo. Así, Él hizo coincidir el día del sacrificio de los corderos o cabritos sin mancha del día de la Pascua Judía, con el día del sacrificio de Jesucristo, el día de nuestra Pascua; porque vienen a representar lo mismo, nuestra liberación de la esclavitud faraón, del demonio.

Así, Él hizo untar las dos jambas y el dintel de sus casas con la sangre de los corderos para que la muerte no entrara en ellas. Porque esto será signo de que con la sangre de Cristo (el cordero sin mancha) se cierra esa espita o puerta que, rota, abierta y ulcerada, impedía que pudiéramos retener el Espíritu Santo; impedía que entrase la vida en nosotros y nos mantenía en la muerte. Equiparando así, a aquellas casas con nuestra propia alma.

Hay otros detalles, como que en algunas plagas específica que no tocarán a su pueblo, al pueblo de Israel. Entiendo que, en lo referente al cielo, se refiere a los ángeles fieles, otras veces, entre nosotros, a los adanes.

De todas formas, no he podido profundizar mucho en estas lecturas porque urge que termine ya el libro. Los que conozcan un poco la Biblia podrán llegar a conclusiones más precisas que las mías, pero aun así creo que todo va encaminado tal y como lo describo aquí, y, además, como el resto de lo escrito, cuadra milimétricamente con la Biblia y la palabra de Dios desde antes del origen de los tiempos. Tampoco he podido comparar traducciones; como anotación os diré que en la Biblia de Jerusalén dice que los primeros versículos de la 1ª plaga, según lo aquí descrito, provienen de la tradición yahvista, lo que realmente no sé qué quiere decir. Por eso sé que los entendidos podrán sacar mucho más fruto desde la perspectiva que aquí describo, del que yo he sacado; al final eso es lo que importa. Y cuando se den cuenta de lo evidente, no quedará otra que unirnos en el amor de Dios, pues realmente todo queda desvelado por Su voluntad. Aquello que Él quiso ocultar, hoy lo revela. ¡Qué significativo es esto! En sí mismo es una señal que nos habla de la proximidad de su nueva venida.

Las plagas tienen un orden lógico según lo ocurrido en el cielo también; quizá algunas que hablan de cómo quedó nuestro ser pudieron pasar casi al mismo tiempo que otras (por ejemplo, la 1ª y 2ª); ¿todo esto sugiere que en el cielo hubo algún tipo de tiempo? En los Escalones que se verán, casi todo lo descrito es consecuencia o son ‘gracias’ ganadas en la pasión, por lo que serían casi inmediatas. No obstante, parece claro que se colocan en riguroso orden en el Éxodo para coincidir con las plagas. Incluso el 6º escalón (agua de la piedra, en referencia a la cura de los Eva) que aún no se ha producido, está alineado con la 5ª plaga (la sordera de los Eva o necios).


La escalera de Jacob (subida)

 

El 1er Escalón.  y 10ª plaga. El sacrificio de los primogénitos.

Según decíamos Cristo es el primer creado y único que contiene la Esencia de Dios en la intensidad de Dios. Pero Él se hace hombre (pecado, ciudadano de Egipto), para escapando de la justicia que nos reclamaba Satán, hacernos aptos y salvarnos.

La pasión es el momento real a partir del cual podremos recibir el Espíritu Santo, volver a ver a Dios, quien tenga su Espíritu. Los siguientes escalones son consecuencia de este, que hará que el sentido hacia abajo rebote hacia arriba.

Cabe destacar (35) que piden plata oro y ropa; todos representativos del Espíritu Santo, aunque menos, la plata (tesoro también) ¿quizá esta distinción sea por ‘Adán/Eva’ o solo sean las 30 monedas por el lado de la plaga?

Por fin, la justicia no es pretexto, tras cumplir Jesús con ella (pedir a los egipcios) recibimos ese Espíritu, pero además despojando a Egipto porque les ‘dejamos’ sin escudo, sin su víctima secuestrada, nosotros, ya no pueden pedir nuestro mismo destino. Tras muchos años secuestrados (42), el Señor, despierto (en vela) en la noche (nuestro mundo) nos saca de Egipto.

La piel circuncidada representa el pecado, deshacernos del hombre viejo (si ropa simboliza muchas veces al Espíritu, esta parte física del mismo hombre, el pecado). Es algo simbólico que representa que no podemos recibir la comunión en la Eucaristía sin bautizar o incluso con pecado. No podemos recibir a Cristo sin bautizarnos, pero como defiendo, tampoco se puede recibir el Espíritu Santo con pecados (desamor), también para otras confesiones religiosas; pues tal y como Cristo hace apta toda la Naturaleza hombre, esto está escrito para todos nosotros (aunque sea un símbolo).

 

Éxo 12:34-36  El pueblo recogió la masa sin fermentar y, envolviendo las artesas en mantas, se las cargaron al hombro.  35  Además, los hijos de Israel hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y de oro, y ropa 36  El Señor hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto.

 

Éxo 12:41 Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto las legiones del Señor.  42  Fue la noche en que veló el Señor para sacarlos de la tierra de Egipto. Será la noche de vela, en honor del Señor, para los hijos de Israel por todas las generaciones.

 

Éxo 12:43  El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Esta es la ley de la pascua: ningún extranjero la comerá.  44  Circuncida a los esclavos que te hayas adquirido y solo entonces podrán comerla.  45 Ni el emigrante ni el jornalero la comerán.  46 Se ha de comer en una sola casa: no sacarás fuera nada de la casa y no le romperás ningún hueso.  47 La comunidad entera de los hijos de Israel la celebrará.  48 Y, si algún emigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, se circuncidará y solo entonces podrá participar en ella, pues será como un indígena; pero ningún incircunciso podrá comerla.

 

El 2do Escalón.    La Columna de Fuego, la columna de nubes protectora.

 

Este escalón es que anula o contrarresta a la novena plaga en la que Dios se hizo desaparecer de nosotros. Ahora el Espíritu Santo en nuestro interior (Dios mismo) nos guía entre la penumbra del mundo simbolizado como la columna de fuego, pero, además, el que Lo posee vive los sufrimientos con esperanza y de manera más ‘suavizada’; esta es la columna de nubes. El que tiene el Espíritu Santo en su interior ya tiene el reino de los cielos en él; de alguna forma ya ve a Dios.

 

 

 

Éxo 13:21  El Señor caminaba delante de los israelitas: de día, en una columna de nubes, para guiarlos por el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos; para que pudieran caminar día y noche.

 

 

3er Escalón.

Paso del Mar Rojo.

 

Este escalón elimina a la octava plaga en la que Satán clamó a la justicia para recibir el mismo destino de nosotros por haber quedados vacíos como nosotros. Esto es lo que ‘ataba’ a Dios, pues no podía salvarnos sin salvarlos a ellos, y dado que eran odio no puede mezclarse con ellos (no puede recibir el Espíritu Santo). Abrir (21) el mar Rojo habla de abrirnos un camino entre la muerte. Ya podemos pasar a través de ella, y cerrar el mar Rojo detrás nuestra, sobre los egipcios, quiere decir que se corta el vínculo de justicia que teníamos con ellos. Nuestro destino se desvincula del suyo, que era y es la muerte (simbolizado en su ahogamiento por el mar).

 En el primer versículo (20), hace referencia a cómo Dios evitó que los justos que vivieron antes de Cristo (pasión), al morir fueran torturados por los demonios en el infierno. Él los mantuvo separados hasta que los ‘recogió’ Jesucristo cuando bajó a los infiernos.

 

 

 

Éxo 14:20 poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran aproximarse el uno al otro.  21 Moisés extendió su mano sobre el mar y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del Este que sopló toda la noche; el mar se secó y se dividieron las aguas.  22  Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.  23 Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.  24  Era ya la vigilia matutina cuando el Señor miró desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios y sembró el pánico en el ejército egipcio.  25  Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: «Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra Egipto».  26  Luego dijo el Señor a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes».  27  Moisés extendió su mano sobre el mar; y al despuntar el día el mar recobró su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar.  28  Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar. Ni uno solo se salvó.  29  Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda.  30  Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar.

Éxo 15:12  Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra 13  guiaste con misericordia a tu pueblo rescatado, los llevaste con tu poder hasta tu santa morada. 14 Lo oyeron los pueblos y temblaron, el terror se apoderó de los habitantes de Filistea.  15  Se turbaron los príncipes de Edón, los jefes de Moab se estremecieron, flaquearon todos los habitantes de Canaán.  16 Espanto y pavor los asaltaron, la grandeza de tu brazo los dejó petrificados, mientras pasaba tu pueblo, Señor, mientras pasaba el pueblo que adquiriste.  17 Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos.  18  El Señor reina por siempre jamás».

 

 

Extendiste tu diestra, se los tragó la tierra (15:12) Jesucristo está sentado a la derecha del Padre. La diestra del Señor es el mismo Jesucristo, al decir extendiste hace referencia a la vida de Jesús en la Tierra, en concreto al momento de la pasión de nuevo. El momento en el que nos rescata Dios de nuestros secuestradores y nos guía hasta su Santa morada, que en la tierra viene a ser que: lleva su Espíritu Santo, el Reino de los Cielos a nosotros.

Sigue hablando del terror que sintieron los demonios, pues les dejó sin escudo.

‘Mientras pasaba tu pueblo’, habla de la historia de la humanidad, pues no fue al principio sino en la época de los romanos.

 

 

 

 El 4º Escalón. Se endulza el agua.

Este escalón, contrarresta el 7º escalón, el del granizo. Simboliza el Amor de Dios; si el granizo simbolizaba que Él mismo se levantó ‘enfadado’ para poner orden en sus ‘filas’; o mejor dicho nos muestra la incompatibilidad del Espíritu Santo con aquello en lo que nos convertimos; esta nos muestra a Dios tal y cómo es: Amor, pues no es que Dios cambiara, sino que cambiamos nosotros, pero ahora no rehúye de nosotros, pues antes lo hacía. Ahora ya viene a nuestro alrededor y pronto lo podremos beber otra vez o contener en nuestro nuevo envase, el hombre (esto se simboliza en la siguiente). Otra vez hace referencia a la cruz, el madero que hace posible esto, que lo cambia todo. Además, hace referencia también a unas normas o leyes, adelantando los mandamientos, que también son un escalón posterior.

Éxo 15:22 Moisés hizo partir del mar Rojo a Israel, que se dirigió hacia el desierto de Sur. Caminaron tres días por el desierto sin encontrar agua.  23  Llegaron a Mará, pero no pudieron beber el agua de Mará, porque era amarga. Por eso se llamó aquel lugar Mará.  24  El pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Qué vamos a beber?».  25  Moisés clamó al Señor y el Señor le mostró un madero. Él lo echó al agua y el agua se volvió dulce. Allí el Señor dio leyes y mandatos al pueblo y lo puso a prueba, 26 diciéndoles: «Si obedeces fielmente la voz del Señor tu Dios y obras lo recto a sus ojos, escuchando sus mandatos y acatando todas sus leyes, no te afligiré con ninguna de las plagas con que afligí a los egipcios; porque yo soy el Señor, el que te cura».  27  Después llegaron a Elín, donde hay doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí junto al agua.

 

 

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El 5º Escalón. Codornices y Maná

Este escalón, contrarresta la 6ª plaga, la de las úlceras. Si recordamos, las úlceras hacen que no podamos recibir el Espíritu Santo. El desamor ha ‘roto’ nuestra alma y nos hemos vaciado. En este escalón volvemos a ser capaces de elevarnos del mundo, de separarnos. Esto está simbolizado con las codornices; ya he comentado que, en varias partes de la Biblia, las aves simbolizan a los Adanes, que tienen oídos para Dios. Como anotación, en Num 11,31 especifica que las codornices vienen desde el mar (símbolo de la muerte). Pero aun con oídos necesitábamos ser capaces del Espíritu. Así, se nos da esa carne simbolizando que nuestras úlceras están curadas, pero, además, en este mismo escalón se nos da aquello que perdimos cuando nos ulceramos: el Espíritu Santo, simbolizado como ese maná caído del cielo. Lo uno aparece por la tarde (pasión) y lo otro al día siguiente, el Espíritu Santo.

En el (16:18) creo que se hace referencia a que cada uno tiene necesidades específicas del Espíritu o tamaños diferentes, pero que cuando lleguemos al cielo, todos seremos plenos en nuestro tamaño; quizá el que haya cogido menos, por medio del purgatorio se complete… no sé, esto es especular más que nada.

Este Espíritu Santo ya está disponible desde el escalón primero (la pasión) hasta el fin del mundo o la llegada a la tierra prometida (35) para los que lo consigan.

 

Éxo 16:11 El Señor dijo a Moisés:  12  «He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”».  13 Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento.  14 Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra.  15 Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer.  16  Esto manda el Señor: “Que cada uno recoja lo que necesite para comer: una ración por cabeza; cada uno recogerá según el número de personas que vivan en su tienda”». 17 Así lo hicieron los hijos de Israel: unos recogieron más y otros menos.  18  Y, al pesar la ración, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos: cada uno había recogido lo que necesitaba para comer.

Éxo 16:35  Los hijos de Israel comieron maná durante cuarenta años hasta que llegaron a tierra habitada; comieron maná hasta atravesar la frontera de la tierra de Canaán.

Núm 11:31 El Señor hizo que se alzara un viento que trajo bandadas de codornices de la parte del mar, y las hizo caer sobre el campamento…

 

El 6º Escalón. Moisés hace salir agua de una piedra.

Este escalón, contrarresta la 5ª plaga, la muerte del ganado. Tal y como decía, este ganado representa a los Eva que son sordos. Hacer brotar agua de la piedra representa eso mismo. Este escalón no se ha dado todavía, pues los llamados necios en la Biblia lo siguen siendo. No obstante, ha sido profetizado en varias ocasiones. Por ejemplo:  

Hechos de los apóstoles 2:17  Y sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán y vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños;

‘Toda la gente se marchó del desierto de Sin por etapas’ (1), puede referirse al paso de la humanidad por el mundo, de generación en generación. Finalmente se da el milagro de la piedra, al final de los tiempos.

Bien, esto no se puede demostrar hasta que suceda, pero creo que falta poco.

Éxo 17:1 Toda la comunidad de los hijos de Israel se marchó del desierto de Sin, por etapas, según la orden del Señor, y acampó en Refidín, donde el pueblo no encontró agua que beber.  2 El pueblo se querelló contra Moisés y dijo: «Danos agua que beber». Él les respondió: «¿Por qué os querelláis contra mí?, ¿por qué tentáis al Señor?». 3  Pero el pueblo, sediento, murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». 4  Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean». 5  Respondió el Señor a Moisés: «Pasa al frente del pueblo y toma contigo algunos de los ancianos de Israel; empuña el bastón con el que golpeaste el Nilo y marcha. 6  Yo estaré allí ante ti, junto a la roca de Horeb. Golpea la roca, y saldrá agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. 7  Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá, a causa de la querella de los hijos de Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está el Señor entre nosotros o no?».

 

 

 

El 7º y 8º Escalón. Batalla contra Amalec y Consejo de Jetro.

Estos contrarrestan las plagas 4º y 3º, en las que los mosquitos y las moscas o tábanos atacan al pueblo de Egipto. Curiosamente, aunque hacía distinción de las dos plagas, no daba la oportunidad al faraón de arrepentirse entre una y otra, como en las demás plagas. Según esto, como decía, se hace distinción entre el ataque de ángeles y arcángeles, pero es una única batalla. Especificando una jerarquía de ‘lucha’.

Aquí también nos habla de una batalla y de una jerarquía y también es lucha de familia (descendencia de Esaú y Jacob)

Pero Amalec representa a los demonios en la tierra (16) y esta vez nosotros luchamos contra ellos, pero ayudados por Dios (Padre e Hijo -brazos en cruz). Lo contrario que pasaba en las plagas paralelas.

El consejo de Jetro, justo después (18:1), invita a Moisés a delegar en hombres justos, de manera que se establece una jerarquía para el desarrollo de la vida en el campamento. Esto, además de hablarnos de que aquí mantenemos nuestros tamaños de ‘alma’, nos dice que seremos tentados por demonios equiparables; Dios no nos carga con lo que no podemos. Como en las plagas estos dos escalones se podían haber hecho uno solo.

 

Éxo 17:8  Amalec vino y atacó a Israel en Refidín.  9  Moisés dijo a Josué: «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo Aarón y Jur subían a la cima del monte.  11  Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec.  12  Y, como le pesaban los brazos, sus compañeros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol.  13  Josué derrotó a Amalec y a su pueblo, a filo de espada.  14  El Señor dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro para recuerdo y trasmítele a Josué que yo borraré la memoria de Amalec bajo el cielo».  15  Moisés levantó un altar y lo llamó «Señor, mi estandarte»,  16  diciendo: «Porque su mano se ha levantado contra el estandarte del Señor, el Señor está en guerra con Amalec de generación en generación». Estaré en pie en la cima del monte, con el bastón de Dios en la mano».  10  Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; entretanto, Moisés, …

Éxo 18:20 Incúlcales los mandatos y las instrucciones, enséñales el camino que deben seguir y las acciones que deben realizar.  21 Después busca entre todo el pueblo algunos hombres valientes, temerosos de Dios, sinceros y enemigos del soborno, y establece de entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte.  22 Ellos administrarán justicia al pueblo regularmente: los asuntos graves, que te los pasen a ti; los asuntos sencillos, que los resuelvan ellos. Así aligerarás tu carga, pues ellos la compartirán contigo.  23 Si haces lo que te digo, cumplirás lo que Dios te manda y podrás resistir, y el pueblo se volverá a casa en paz».

 

 

 

El 9º Escalón. Israel en el monte Sinaí.

Este escalón, contrarresta, solo en parte, la 2ª plaga, en la que salimos del agua como ranas ya no como peces, y nos alejamos de Dios. Ahora es Dios el que se acerca a nosotros: sobre el monte Sinaí, dice que ‘os he llevado sobre alas de águila (Espíritu Santo) y os he traído hasta mí’.

Pero aun así no podemos llegar hasta Él como antes. No podemos subir al monte Sinaí. Ahora tendremos la naturaleza hombre para siempre, y aunque lleguemos al cielo en una infinita felicidad, no seremos lo que fuimos una vez: ángeles. Si el paso del agua (Dios), peces, a estar vacíos, se simbolizaba con la rana y sus saltos, ahora Dios se presenta en la cima del Sinaí al que no nos podemos ni acercar. Pese a haber llegado el Espíritu Santo hasta nosotros, no alcanzaremos la naturaleza celestial perdida. Tal y como la rana nos hablaba de la imposibilidad de habitar con el Espíritu, pues voluntariamente salen a morir fuera del río, este paso nos habla de la recuperación de esa posibilidad de cohabitación, pero a la vez nos informa, como la hacía la segunda plaga, de nuestro cambio de naturaleza.  Este escalón está muy relacionado con el siguiente.

Éxo 19:3 Moisés subió hacia Dios. El Señor lo llamó desde la montaña diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel:  4 “Vosotros habéis visto lo que he hecho con los egipcios y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí.  5 Ahora, pues, si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra.  6 Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel».

Éxo 19:10 El Señor dijo a Moisés: «Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana; que se laven la ropa 11 y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo.  12 Traza al pueblo un límite alrededor y dile: «Guardaos de subir a la montaña o de tocar su borde; el que toque la montaña, morirá..

 

 

El 10º Escalón. Los 10 Mandamientos

Este escalón invierte la primera plaga. El agua, signo del Espíritu Santo se convierte en Sangre. Nos desconectamos de Dios; esta es la primera plaga, aunque luego habla de las consecuencias (rana, mosquitos…). Por esto se inicia todo. Dejamos de estar en Dios y compartir su Espíritu para pasar a ser sangre (ahí símbolo de muerte). Los mandamientos son una ‘estructura’ que nos rehace y reconecta. Como los palos y cintas que a modo de andamios unen un injerto en una planta, los mandamientos nos unen de nuevo a Dios y ¿por qué? Porque la mayor parte de ellos están fundamentados en el Amor y otros en fidelidad. Si los escalones eran necesarios para llegar, los mandamientos son el enganche que nos agarra al cielo

Pero se entregan dos veces los 10 mandamientos. ¿Qué quiere decir esto? La primera vez hace referencia a nuestra primera naturaleza que perdimos: la celestial. Por eso nos habla de la traición a Dios en la Idolatría al carnero (32:1). De nuevo el Espíritu Santo es representado o simbolizado por el oro, que es ‘extraído’ más de las mujeres que de los hombres: (mujeres, hijos e hijas). Esto hace referencia a los Eva que codician la manzana, la Esencia de Dios o hacerse dioses de sí mismos. En los ‘hijos’, veo a los Adanes, pues representan inocencia que se deja llevar por los Eva (por las madres aquí). Fijémonos en que la primera vez que entrega estos 10 mandamientos, (naturaleza celestial) salen de Dios Padre (31:18); no sólo lo escrito, también las propias tablas, pero no en la segunda.

Éxo 20:1 El Señor pronunció estas palabras:  2 «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.  3 No tendrás otros dioses frente a mí.  4 No te fabricarás ídolos, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra.  5 No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian.  6 Pero tengo misericordia por mil generaciones de los que me aman y guardan mis preceptos. 7 No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.  8  Recuerda el día del sábado para santificarlo.   …

Éxo 31:18 Cuando acabó de hablar con Moisés en la montaña del Sinaí, le dio las dos tablas del Testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de Dios.

Éxo 32:1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado». 2 Aarón les contestó: «Quitadles los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos» 3 Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro y se los trajeron a Aarón.  4 Él los recibió, trabajó el oro a cincel y fabricó un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Este es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto».

 

 

Así la tabla en sí misma es hecha por Moisés (prefiguración de Cristo), aunque no lo escrito en su interior (34:1). Tras la rotura de las primeras tablas, él (Moisés) personalmente las hace como copia de las primeras para que Dios (Él, dice al principio -34:1-), vuelva a cincelar los mandamientos ¿Qué nos dice esto? Que cristo valida nuestra naturaleza hombre (simbolizada aquí como las tablas sin inscripción), para que podamos albergar en nuestro interior el Espíritu Santo (= lo escrito en nuestro interior por el dedo de Dios). Pero, aunque en 34: 1 dice que Él (Dios) escribirá en ellas las palabras, en 34:27 se lo dice a Moisés ¿Por qué? Porque Moisés es prefiguración de Cristo y Él está en Dios Padre y viceversa. Veamos, en los versículos (6,7) dice: El Señor pasó delante de él proclamando ‘Señor, Señor, Dios…’ Pero no es la persona de Dios (padre) hablando de Sí mismo, sino Cristo intercediendo por nosotros en el cielo tras la traición; todavía no tiene naturaleza humana. Nos escenifica lo que ocurrió antes de la creación del mundo, como una visión que viene del cielo (5); siendo así, no se está proclamando Dios Padre para Sí mismo sino Dios Hijo al Padre. En el Versículo siguiente el (8), dice: Moisés se inclinó y postró en tierra, esto hace referencia al momento en que Cristo se hace hombre (tierra). En el siguiente (9) dice ‘Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros’ haciendo referencia al momento en el que valida la naturaleza hombre para recibir al Espíritu Santo (el momento de la pasión), ya Él puede venir o entrar en nosotros. La respuesta a esto está en el (11), la alianza por la que con su ayuda recuperaremos la tierra prometida (el cielo), expulsando a los amorreos, cananeos...

En 34,27 además Dios habla de la alianza que toma con ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) y con Israel. Efectivamente, nuestra nueva alianza está hecha en Cristo; gracias a Él podemos volver a enlazar con Dios, no en vano, nombra antes a ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) que a Israel, haciéndolo pieza clave o angular, de lo contrario ¿por qué no nombrar solo al pueblo? ¿Es que Moisés no era parte del pueblo?

 

Éxo 34:1 El Señor dijo a Moisés: «Labra dos tablas de piedra como las primeras y yo escribiré en ellas las palabras que había en las primeras tablas que tú rompiste. 2 Prepárate para mañana, sube al amanecer a la montaña del Sinaí y espérame allí en la cima de la montaña.  3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en toda la montaña; ni siquiera las ovejas o las vacas pastarán en la ladera de la montaña». 4 Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, madrugó y subió a la montaña del Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. 5 El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. 6 El Señor pasó ante él proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad, 7 que mantiene la clemencia hasta la milésima generación, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero no los deja impunes y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta la tercera y cuarta generación».

Éxo 34:8  Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra.

Éxo 34:9  Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya». 11  El Señor dijo a Moisés: «Yo voy a concertar una alianza: en presencia de tu pueblo haré maravillas como no se han hecho en ningún país ni nación, para que el pueblo con el que vives vea las obras terribles que voy a hacer por medio de ti.  11  Cumple lo que yo te mando hoy; expulsaré delante de ti a amorreos, cananeos, hititas, perizitas, heveos y jebuseos.

Éxo 34:27  El Señor dijo a Moisés: «Escribe estas palabras: de acuerdo con estas palabras concierto alianza contigo y con Israel».  28  Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las Diez Palabras

 

 

El final La Llegada al Cielo.

Ya está dicho. Hemos sido salvados de nuestra incapacidad de recibir a Dios. Desde la pasión podemos volver al cielo, algo a lo que el Espíritu Santo nos ayuda.

Muchas de las normas de convivencia, más allá de los 10 mandamientos (inspirados muchos en el Amor), que Dios proporcionó al pueblo de Israel, eran para sujetar artificialmente lo que de manera natural se sujeta con el Amor. Bien es cierto, que otras precisamente fueron dadas para que sin amor pudieran convivir. Para mantener una gran bolsa de plástico abierta boca abajo, sujetándola con manos, de manera que esta quede abierta en todo su volumen, harían falta muchas manos y aun así no quedaría hinchada del todo; sin embargo, con un secador o una manguera de aire insuflando desde abajo, se llenaría por completo y aun nos empujaría hacia arriba. Este es el Espíritu Santo del que nos desconectamos, que desde la pasión puede volver a nosotros.

Bien, ya Salomón, sabio entre sabios, encontró esta relación antagónica entre algunas de las plagas y algunos de los hechos ocurridos en el Éxodo (lo vemos en el libro de la Sabiduría), pero el Señor le ocultó el sentido de esto. No podía imaginar que las plagas describían nuestro descenso hasta aquí desde el mismísimo cielo y que esos acontecimientos iniciados en la pascua de Cristo describían la escalera que nos guiaba de nuevo hasta allí.

Todo lo dicho queda meridianamente claro para el que lea esto con atención. Si yo fuera judío estaría orgulloso por haber sido elegido mi pueblo para introducir al salvador de la humanidad; por haber sido elegido para dibujar la historia de la Salvación y poderse hacer presente ésta a nosotros que moramos aquí abajo. Si yo fuera judío sería el más ferviente de los cristianos, pues esto que será claro para otras naciones, para el pueblo judío debería ser cristalino.

Sobre la escalera de Jacob

En el sueño de Jacob, Gén 28:10, a Isaac se le mostró una escalera por la que bajaban y subían los ángeles. Tal y como he descrito, los acontecimientos del Éxodo a partir de la Pascua tienen un significado enlazado con las plagas correspondientes. De esta manera las plagas en la exégesis se revelan como hechos que nos ocurrieron desde que morábamos en el cielo hasta llegar a la tierra. En realidad, hasta la pascua de Cristo, primer acontecimiento o escalón de subida sin el que no se podrían haber hecho los siguientes. Estos escalones, además, están en estricto orden y corresponden a cada una de sus respectivas plagas.

Así, como decía, la escalera queda constituida de bajada como las plagas y de subida como los siguientes acontecimientos del Éxodo. Pensar que a Isaac se le mostró de manera figurada esta escalera, no solo coincide con el mensaje de su sueño, sino que confirma lo que creo haber ya demostrado o demostraré en este ensayo. Efectivamente fuimos ángeles y a la tierra bajamos en otra naturaleza para nuestra salvación. Gracias a Dios podemos volver al cielo y la manera de hacerlo quedó descrita en el Éxodo hace miles de años, como estos escalones cuya base o escalón angular es la pasión de Jesucristo. El hecho de que la visión fuera en Betel puede ser significativo por ser el primer lugar en Canaán donde Abraham puso un templo a Dios. Así, Betel podría ser el punto de apoyo de la escalera, y el primer escalón, como se ha dicho, la pasión de Jesús en Jerusalén. Betel es la segunda ciudad más nombrada en la Biblia. Esta ciudad es llamada casa de Dios, pero también casa de iniquidad por el profeta Oseas (aquí se erigió el becerro de oro según parece). El mundo como lo conocemos es casa de ídolos, pero también el lugar donde nos podemos llenar del Espíritu Santo. Como en el sueño de Jacob, observamos una similitud entre los opuestos subir/bajar y Dios/Ídolos.

Os invito a haceros estas preguntas:

¿Por qué el Señor quiso que sucediera todo de esta manera: con claros escalones hacia abajo y hacia arriba que se corresponden? A Isaac le bastó con mostrarle el sueño. ¿Tan importante era dejarlo así expuesto para nuestro tiempo? Quizá sea una evidencia más para el pueblo de Israel, pero en cualquier caso ¿Por qué el Señor quiere que esto se revele ahora? Parece un signo más de que la profetizada unión de las naciones y el posterior ‘apaga y vámonos’ están próximos. ¿Quizá sean nuestros hermanos Israelitas los primeros en reconocer la Verdad? ¿Les seguirán los hermanos musulmanes al ver su ejemplo y tomar este conocimiento en serio? ¿Otros? ¿O será todo a la vez? No sé cómo lo hará el Señor, pero lo hará porque está escrito: no solo los que escuchan de las religiones sino también los sordos escucharán.

Gén 28:10 Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán.  11 Llegó a un determinado lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol. Tomando una piedra de allí mismo, se la colocó por cabezal y se echó a dormir en aquel lugar.  12 Y tuvo un sueño: una escalinata, apoyada en la tierra, con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella.  13 El Señor, que estaba en pie junto a ella, le dijo: «Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado la daré a ti y a tu descendencia.  14 Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás a occidente y oriente, a norte y sur; y todas las naciones de la tierra serán benditas por causa tuya y de tu descendencia.  15 Yo estoy contigo; yo te guardaré donde quiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido».  16 Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía».

 




 

 

En este Salmo de la Torá o Antiguo Testamento, hay tres partes. La primera de alabanza a Dios del ‘narrador’, la segunda la propia palabra de Dios entrecomillada en el propio Salmo, que aquí pongo con letra más grande y finalmente el lamento del ‘narrador’ por no ver cumplida la segunda parte, la palabra de Dios, del 38 al 52.

 

Parece que el narrador o poeta, en el ‘elegido’ al que se refiere la palabra de Dios, ve en todo momento a David, no a uno de su estirpe. Sin embargo, veamos lo que dice de él:

 

24 pondré su mano sobre el Mar,

26 Él me invocará: ¡Padre mío, mi Dios, mi Roca salvadora!

27 Y yo lo nombraré mi primogénito, …

36 …su trono como el sol ante mí

 

Veamos que dice Marcos:

 

Evangelio de San Marcos 1:10-11

En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma.

Se escuchó una voz del cielo que dijo: Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.

 

Pongo este pasaje, que para un cristiano es un poco ‘escandaloso’, para equiparar la palabra primogénito (que podría no querer decir que tuviera más hijos, sino que solo fuera el primero), a la de predilecto. Digo que es un poco escandalosa para un cristiano porque predilecto, sí que viene a decir que hay más hijos, lo cual es perfectamente comprensible desde la teoría aquí planteada: que todos fuimos deseos de Dios ya en el cielo y que allí fuimos creados gracias a que el Hijo predilecto y primogénito: Jesús, mantuvo la esencia de Dios intacta y fue ‘deseo’ o creación como persona (Hijo) y también Dios en esencia, como ya he explicado en varias ocasiones ya; dicho de otra manera, fuimos creados realmente a imagen y semejanza de Dios. Como anotación diré que antes de la pasión de Jesús, que es cuando esta palabra ocurre, no podíamos volver a ser todavía hijos de Dios -adoptivos en Jesucristo-; recordemos que cuando caímos perdimos aquello que fuimos y andábamos muertos o vacíos de Dios, con una nueva naturaleza no apta para recibirle sin la prueba extrema del Amor (esta prueba era necesaria por Justicia para con los demás deseos de Dios, tanto ángeles leales como ángeles caídos. Ver 8.5 Justicia y Redención en Jesucristo p.79).

La fe cristiana defiende que hay un solo Dios y tres personas, ¿cómo iba a decir Dios ‘predilecto’? ¿entre quienes? Nosotros ya no podíamos, ¿entre los ángeles? Podría ser, pero entonces hablaría de nuevo de los ‘deseos’ o ‘personas’ como libertades independientes creadas, no de la Esencia intacta de Dios, que es la que hace a Jesús Dios también y lo hace Hijo único no solo en el envoltorio (persona), sino en el todo: Persona + Esencia. Por resumir, Jesús es hijo igual que nosotros porque su persona o libertad independiente es creada en el cielo como la nuestra, es primogénito porque fue el primero creado (y gracias a que complació al Padre creó los demás) y es Único porque es el único que contiene la Esencia exacta de Dios al Padre y al propio Espíritu santo. Su persona creada fue capaz de mantener al Espíritu sin adaptarse, tal cual es.

 

Así, el Salmo cuadra perfectamente con Jesús, quien es estirpe de David; en el evangelio se esforzaron mucho los apóstoles en mostrarlo. Yo no sabía por qué, hasta que vi las profecías sobre la descendencia de David en la Torá (luego lo pongo).

 

Pensemos por un momento que este salmo se refiriera a David. ¿Él le llama padre a Dios? Los cristianos así le llamamos, pero ¿también los judíos? Realmente no lo sé. Y, sobre todo, ¿Dios le llama hijo primogénito? No concuerda mucho. Y tras hacer todas las promesas que hace Dios en ese texto, ¿cómo es que después ocurre lo que dice el poeta en los párrafos de las lamentaciones 38-52? ¿Acaso la palabra de Dios no es verdadera? Sí que lo es, y se cumple para Jesucristo en la verdadera batalla: el Amor contra la iniquidad. No es una batalla del mundo, como tampoco es un mesías del mundo el anunciado en las escrituras y esperado por los Israelitas. Claro que no lo podía entender Etán el poeta, y así lo planteó: Tú dijiste esto, y lo otro… y mira lo que nos pasa… ¿hasta cuándo…?

 

 

Parte importante de este salmo es también el versículo 20:

 

20 He encontrado en David un servidor, con mi óleo santo lo he ungido;

 

Porque otras traducciones dicen:

 

20 He encontrado a David mi siervo…

 

Lo que es algo diferente, porque decir “en David” parece referirse a algo de David, en la otra traducción “a David” también se podría entender, aunque estirando un poco la goma. De cualquier forma, esto está escrito para los hebreos y a ellos Dios les transmitió esta Palabra y en hebreo supongo que lo escribieron por primera vez, así que ellos sabrán si cabe o no cabe este significado.

 

24 pondré su mano sobre el Mar

 

El mar, como sabemos, simboliza la muerte. ¿No murió David? Y cristo, ¿no resucitó a Lázaro y él mismo no resucitó? Ellos quizá no lo admitan, aunque aquí Dios se lo pone claro.

36 …su trono como el sol ante mí

 

¿No mantiene Jesús persona la misma esencia de Dios, que es quien le mantiene como Dios? ¿A quién simboliza el sol, sino a Dios? Dios Padre persona habla de la Esencia de Jesús persona, de Dios en Sí mismo.

 

30-33 Si sus hijos abandonan mi ley, si no viven según mis normas, si profanan mis preceptos y no observan mis mandatos, castigaré su rebelión con vara, sus culpas a latigazos, pero no retiraré mi amor, no fallaré en mi lealtad.

 

Este párrafo habla de nuestra naturaleza, no del pueblo judío, ni de los cristianos si quiera. En su tiempo, se escandalizaron de Cristo porque decía que podía limpiar los pecados. Pensemos en lo expuesto en este ensayo: somos nosotros los que pecamos de muerte y Dios nos sujeta en la nueva naturaleza. Luego es Dios mismo el que hace apta esa naturaleza (mediante su Hijo, por amor y cumpliendo toda justicia, no por mandamiento, que sería injusto para los otros traidores). Allí arriba, un solo pecado nos vació de Dios, pero en la nueva naturaleza, el cuerpo nos sujeta sin caer más allá, aunque pequemos. Dios actúa en nuestra historia con acontecimientos a veces muy duros, porque nos quiere recuperar, pero continuamos siendo capaces de recibir al Espíritu Santo en nuestro interior, cuando nos reencontramos con el amor de Dios. ¿Y esto desde cuándo? Desde que somos capaces de recibir el Espíritu Santo, desde la pasión de Jesucristo; porque antes solo unos pocos eran iluminados (Los Siete Espíritus, los Veinticuatro Ancianos p.17). Así, “sus hijos”, se refiere a la Naturaleza Hombre dignificada o apta para recibir el Espíritu Santo, es decir, a toda la humanidad; lo fácil para mí sería decir que se refiere a los cristianos, pero no, realmente gracias a Cristo “solo” hace falta amar para recibir el Espíritu Santo, da igual llamarte cristiano si no amas, que no recibirás el Espíritu, y al revés (vaya por delante que en cualquier caso es un don, no depende solo de nosotros recibirlo).

¿Y acaso no sería injusto que solo los cristianos o los judíos pudieran salvarse? ¿No sería igual de injusto que fueran solo los españoles por ejemplo? Y para alguien que vive en el otro lado del planeta, que no ha tenido ocasión de recibir la fe que tú profesas, ¿acaso no sería igualmente injusto? ¿Y no es Dios Justo por excelencia? Para Dios no es blanco o negro, Él lo mide todo; la medida: la cantidad de amor que vivas.

Así, como digo, Israel fue el pueblo elegido para realizar la historia de salvación de la Naturaleza Hombre, por eso, esa historia tiene un desarrollo que misteriosamente encaja como parte de la historia personal de salvación de cada uno (esclavitud :faraón=ídolos, mundo; desierto: búsqueda de Dios para el que haya conseguido menospreciar o escapar del mundo, tierra prometida: Espíritu Santo, victoria contra los 7 pecados capitales…), y además, ¡ahora vemos que incluso desde Adán y Eva nos estaba hablando de nuestra historia personal y real!. Dios lo hace todo de manera maravillosa, pues los pecados de los judíos de entonces son nuestros pecados, y Dios se sirvió de esos pecados, los nuestros, para iluminar a la nueva Naturaleza; convirtió la muerte en Vida, algo que solo puede hacer Dios.

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Otro Salmo que añado:

 

Salmo 68 (67) Del maestro de Coro. De David. Salmo. Cántico.

1 ¡Álcese Dios, sus enemigos se dispersen, huyan ante su faz los que le odian!

2 Cual se disipa el humo, los disipas; como la cera se derrite al fuego, perecen los impíos ante Dios.

3 Mas los justos se alegran y exultan ante la faz de Dios, y saltan de alegría.

4 Cantad a Dios, salmodiad a su nombre, abrid paso al que cabalga en las nubes, alegraos en Yahveh, exultad ante su rostro.

5 Padre de los huérfanos y tutor de las viudas es Dios en su santa morada;

6 Dios da a los desvalidos el cobijo de una casa, abre a los cautivos la puerta de la dicha, mas los rebeldes quedan en un suelo ardiente.

7 Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando pasabas el desierto, Pausa.

8 la tierra retembló, y hasta los cielos se licuaron ante la faz de Dios, ante la faz de Dios, el Dios de Israel.

9 Tú derramaste, oh Dios, una lluvia de larguezas, a tu heredad extenuada, tú la reanimaste;

10 tu grey halló una morada, aquella que en tu bondad, oh Dios, al desdichado preparabas.

11 El Señor da la palabra: es el anuncio de un ejército inmenso.

12 Y mientras los reyes, los ejércitos huyen, huyen, la bella de la casa reparte el botín.

13 Mientras vosotros descansáis entre las tapias del aprisco, las alas de la Paloma se cubren de plata, y sus plumas de destellos de oro verde;

14 cuando Sadday dispersa a los reyes, por ella cae la nieve en el Monte Umbrío.

15 ¡Monte de Dios, el monte de Basán! ¡Monte escarpado, el monte de Basán!

16 ¿Por qué miráis celosos, montes escarpados, al monte que Dios escogió por mansión? ¡Oh sí, Yahveh morará allí para siempre!

17 Los carros de Dios, por millares de miríadas; el Señor ha venido del Sinaí al santuario.

18 Tú has subido a la altura, conduciendo cautivos, has recibido tributo de hombres, hasta los rebeldes para que Yahveh Dios tuviera una morada.

19 ¡Bendito sea el Señor día tras día! El carga con nosotros, Dios de nuestra salvación. Pausa.

20 Dios libertador es nuestro Dios; del Señor Yahveh son las salidas de la muerte;

21 mas la cabeza de sus enemigos Dios quebranta, la testa cabelluda de quien sus crímenes pasea.

22 Dijo el Señor: «De Basán haré volver, haré volver de los abismos del mar,

23 para que puedas hundir tu pie en la sangre, y en los enemigos tenga su parte la lengua de tus perros».

24 ¡Se han visto, oh Dios, tus procesiones, las procesiones de mi Dios, mi rey, al santuario:

25 delante los cantores, los músicos detrás, las doncellas en medio, tocando el tamboril!

26 A Dios, en coros, bendecían: ¡es Yahveh, desde el origen de Israel.

27 Allí iba Benjamín, el pequeño, abriendo marcha, los príncipes de Judá con sus escuadras, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.

28 ¡Manda, Dios mío, según tu poder, el poder, oh Dios, que por nosotros desplegaste,

29 desde tu Templo en lo alto de Jerusalén, donde vienen los reyes a ofrecerte presentes!

30 Increpa a la bestia del cañaveral, a la manada de toros y novillos de los pueblos. ¡Que se sometan con lingotes de plata! ¡Dispersa a los pueblos que fomentan la guerra!

31 Los magnates acudan desde Egipto, tienda hacia Dios sus manos Etiopía.

32 ¡Cantad a Dios, reinos de la tierra, salmodiad para el Señor,

33 para el que cabalga los cielos, los antiguos cielos: Pausa. ved que lanza él su voz, su voz potente!

34 Reconoced el poderío de Dios. Sobre Israel su exaltación, su poder en las nubes:

35 ¡temible es Dios desde su santuario! El, el Dios de Israel, es quien da poder y fuerza al pueblo. ¡Bendito sea Dios!

Vamos a estudiar este Salmo según la perspectiva ‘dual’ de la Biblia y empezando desde el cielo.

En el 1-2 nos habla del momento del levantamiento en el cielo, donde los ángeles caídos “huyen” de su presencia (caen).

En 3-4 el regocijo de los ángeles victoriosos.

El 5-6 nos habla de que a los Eva y a los Adán no los deja caer junto a las bestias (junto a los ángeles caídos)

El 7-8 puede referirse al momento junto a Dios (vacíos) y no todavía en la tierra justo antes de pasar a ella:

En el 8-9 se licuan los cielos (caemos como estrellas vacías) a nuestra nueva morada, la tierra (esto viene en el 10). Se nos reanima: se nos conceden los cuerpos en la nueva naturaleza para que viviendo podamos moldear nuestras almas y más tarde llenarnos de Él otra vez.

El 10 y 11 tenemos por fin nuestra nueva morada, la tierra. Aquella que en su bondad está preparando al desdichado. Este puede ser Jesucristo, desdichado por lo que le espera no por sí mismo, aunque en muchas traducciones habla del pobre, de nosotros. Jesús es la Palabra, antes del mundo como dice el evangelio de Juan y gracias a Él, un ejército inmenso se salvará y gracias a él el universo se creó.

El 12 es algo raro y muy diferente en las distintas traducciones. Todas, no obstante, hablan de repartir un botín. La bella o el botín quizá se refiera al Espíritu Santo, lo que, elucubrando demasiado, incluso para mí, podría tener que ver con que todos los caídos (por el motivo que fuera) se vaciaron del Espíritu Santo.

En el 13, habla de los que descansan en las tapias del aprisco. Estos son los que murieron antes de la pasión de Cristo, que, aunque fueron justos no se podían llenar del Espíritu Santo; nuestra naturaleza aún no estaba redimida. Después habla de la Paloma que creo simboliza a la Virgen María y no al Espíritu Santo (aunque también podría ser), tiene destellos de plata reflejo de la santidad de María Inmaculada, oro de la divinidad de Cristo y verde de la naturaleza humana o “terrestre” de Él.

En el 14 por medio de la paloma cae la nieve en el monte umbrío. La nieve nos habla de Agua ‘densa’ de Vida, el Monte de lo alto y de la santidad, y lo umbrío de la sombra o pecado: de la naturaleza humana (cristo toma forma de pecado). El monte umbrío es Jesucristo.

El 15 y 16 puede referirse al recelo de los ángeles (monte de Basán) por el sacrificio de Cristo para salvar a los ‘vacíos’ (Ver Justicia y redención en Jesucristo. La explicación de la parábola del hijo pródigo Lucas 15:12-32, p. 107).

El 17 y 18 hablan de cómo tras la pasión de Jesucristo, la naturaleza hombre ya puede recibir a Dios o lo que es lo mismo Dios tiene una nueva morada en nosotros. Habla de todos los justos que tras la pasión subieron al cielo porque ya pudo morar en ellos el Espíritu Santo que los impulsó junto a Dios Padre, y pudo porque toda justicia se cumplió (Dios es el que es).

El resto de los versículos hablan de todos los que subieron hasta el santuario, todos los que esperaban de distintas épocas de la historia de Israel (y de la humanidad, aunque aquí no salgan). Cabe mencionar que en el 22 dice que los hace subir de las profundidades del mar y también de Basán. Entiendo que “los montes de Basán” es la zona alta cercana a Dios de donde caímos a la parte baja de Basán.

Hay diferencias entre las traducciones que he visto pero en lo general coinciden. Supongo que un hebreo con la Torá en la mano, desde la perspectiva aquí expuesta nos haría una exégesis más precisa y además coincidente con lo dicho. Por ejemplo: donde dice "la montaña umbría", en algunas traducciones dice "Zalmon". Esto tiene dos significados, 1º guerrero ahohíta de David; 2º Montaña (situada en Basán o cercana a Siquem). Por el contexto parece la 2ª. Pero dado que representa a Jesús pudiera ser la 1ª (guerrero de la estirpe de David) o quizá las dos a la vez. La 1ª habla de la naturaleza hombre de Jesús y la 2ª, la montaña, de la naturaleza Divina.

Bueno, ahora pongo ese árbol genealógico de Jesús, que a mí siempre me pareció aburrido (que Dios me perdone) o en cualquier caso irrelevante. Y como todo en la biblia, tiene su explicación; por supuesto, está puesto para los hombres, ahora veo que para los judíos de entonces y quizá para los de ahora, porque para los católicos San José es padre putativo, ya que María es Virgen. En este sentido, igualmente, este árbol genealógico desde Noé creo que está puesto para el entendimiento del hombre desde el momento en el que se escribió, porque ya sabéis cuál es mi teoría sobre Noé, La Torre de Babel, Adán y Eva: son metáforas con las que Dios nos ha mostrado nuestra historia de salvación; nos ha enseñado una opción a elegir que se alejaba de la lógica mundana, por lo que era una manera de elegirle a Él frente al mundo. Hoy estas dos maneras de conocimiento se unen en una sola.

 

Evangelio de San Lucas 3,23-38

Este era Jesús, que al empezar tenía treinta años, y se pensaba que era hijo de José, que a su vez lo era de Helí, el de Matat, el de Leví, el de Melquí, el de Janaí, el de José, el de Matatías, el de Amos, el de Nahún, el de Eslí, el de Nagai, el de Maat, el de Matatías, el de Semeín, el de Josec, el de Jodá, el de Joanán, el de Resá, el de Zorobabel, el de Salatiel, el de Nerí, el de Melquí, el de Addí, el de Cosan, el de Elmadán, el de Er, el de Jesús, el de Eliezer, el de Jorín, el de Matat, el de Leví, el de Simeón, el de Judá, el de José, el de Joná, el de Eliacín, el de Meleá, el de Mena, el de Matatá, el de Natán, el de David, el de Jesé, el de Jobed, el de Boaz, el de Sala, el de Naasón, el de Aminadab, el de Admín, el de Arní, el de Esrón, el de Fares, el de Judá, el de Jacob, el de Isaac, el de Abrahán, el de Tara, el de Nacor, el de Seruc, el de Ragau, el de Fálec, el de Eber, el de Sala, el de Cainán, el de Arfaxad, el de Sem, el de Noé, el de Lámec, el de Matusalén, el dé Henoc, el de Járet, el de Maleleel, el de Cainán, el de Enós, el de Set, el de Adán, el de Dios.



Otra prefiguración de Jesús que pongo es Noé

 (la pongo la última aunque es la primera).

Ya sabéis que Noé simboliza un reinicio o nueva oportunidad para nosotros en la Naturaleza Hombre, lo hemos visto en “7. Lógicamente p.207”.

A Noé lo llama Dios el único justo y gracias a él se inicia la “recreación”, él fabrica el arca en el que casi siempre nombra únicamente, de los animales que mete, a las aves (=Adanes), el ganado (=Evas) [también animales puros], los reptiles (=demonios) [también animales no puros]. Simbolizando a los que hemos caído a la tierra.

Gén 6:20 De cada especie de aves, de cada especie de ganados, de cada especie de sierpes del suelo entrarán contigo sendas parejas para sobrevivir.

Gén 7:8 (De los animales puros, y de los animales que no son puros, y de las aves, y de todo lo que serpea por el suelo, 9 sendas parejas de cada especie entraron con Noé en el arca, machos y hembras, como había mandado Dios a Noé.) =>[animales puros=animales; impuros=evas;?]

Gén 7:14 y con ellos los animales de cada especie, los ganados de cada especie, las sierpes de cada especie que reptan sobre la tierra, y las aves de cada especie: toda clase de pájaros y seres alados;

 

Ya se ha dicho que, sin Cristo, no se habría iniciado el mundo. Sólo Él podía redimir nuestra naturaleza (esa es la corona de espinas o la cornamenta que traba al cabrito en la zarza en la prefiguración de Isaac). Así el arca simboliza ese mundo en el que por justicia divina convivimos con los demonios (que nos tientan, reptiles pegados o que forman parte del mundo), los Evas o el ganado, siempre cerca del mundo y los adanes (aves) que podemos volar, inscritos en el libro de la vida. Pero además el Arca simboliza nuestro cuerpo también, que nos sujeta de caer a la muerte junto a los demonios que odiaron a Dios. El arca pasa sobre el mar que simboliza la muerte.

 

Gén 7, 13-16

En aquel mismo día entró Noé en el arca, como también los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, y la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos;

y con ellos los animales de cada especie, los ganados de cada especie, las sierpes de cada especie que reptan sobre la tierra, y las aves de cada especie: toda clase de pájaros y seres alados;

entraron con Noé en el arca sendas parejas de toda carne en que hay aliento de vida, y los que iban entrando eran macho y hembra de toda carne, como Dios se lo había mandado. Y Yahveh cerró la puerta detrás de Noé.

 

Acaba diciendo: Yahveh cerró la puerta detrás de Noé. Pues Cristo también se hizo hombre, se mete en el Arca y gracias a su Pasión nuestro envase queda arreglado. Nuestra naturaleza corpórea puede retener la Vida, ya no huye de nosotros el Espíritu, no se va el aire y se rellena por muerte (mar). Él nos pone la “tapa” o la “puerta”.

Respecto a la alianza por la que dice que ya no habrá otro diluvio, como ya he dicho, viene a significar que ya no habrá nuevos “reinicios”, nuevas oportunidades, lo cual realmente no es bueno para muchos.

Como vemos, en esta parte del Génesis se diferencia de nuevo esos grupos o tipos de “ángeles” primero, de hombres después. Ya no habla de Eva, sino de hijas de los hombres o Adanes, hijos de Dios, de nuevo designando lo mismo, pero ahora de manera más evidente. Esta diferenciación se repite constantemente en la Biblia: Eva, Hijas de los hombres, Ganado aquí, Canaán, Sordos (oyen, no escuchan), Jinete Verde…





Para terminar, os pongo estas lecturas que hablan de cuál debía ser la verdadera naturaleza del mesías. Conste que en el Evangelio viene, como habéis visto, el árbol genealógico de Jesús descendiente de David por José (padre putativo).

 


 


 

 

MÁS PALABRAS QUE COINCIDEN

 

 

·      Antes un poco de numerología. 777-111=666.

Hablemos de algunos números utilizados en la Biblia.

El número 1 simboliza a Dios por ser único.

El número 7 simboliza la perfección, lo absoluto. Todo se realizó en 7 días; después del trabajo (6 días) llega el descanso como llegará el cielo para los que tengan suerte después del mundo.

 

Evangelio según San Mateo 18:21-22

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

 

Es lo perfecto, lo que debe ser.

 

 

El número 3 simboliza la totalidad. Hay tres tiempos pasado, presente y futuro. El 3 es siempre.

El número 6 es el del demonio según dicen. En realidad, representa el número del hombre y como tal, bien podría ser el del demonio pues como sostengo hemos dejado de ser lo que fuimos para ser los mediocres hombres por culpa de la traición, azuzada por el demonio. Luego el ser hombres sería un logro del demonio.

Es el número del hombre porque al 6.º día Dios lo creó.

El 6 además es un número perfecto=suma de sus divisores exceptuándose a sí mismo => 1+2+3 = 6 que también puede simbolizar que el 6 (demonio), sustituye a las tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

Los Superlativos:

 

Apocalipsis 13:18

 ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

 

Además, el superlativo que hacían los Israelitas era repetir tres veces la misma palabra (Santo, Santo, Santo, es el más Santo). Con el 6 ocurriría lo mismo.

 

Si quitamos al superlativo de lo perfecto 777, la Santísima Trinidad Dios 111 (superlativo de 1 Dios único y además 1+1+1 suman 3 personas; 3 =totalidad, siempre, eternidad. Luego el 111 representa a Dios Trinidad; un solo Dios, tres personas), nos queda 666.

 

 

       Perfecto (777) – Dios (111) = Diablo (666)

 

 

Que es básicamente lo que, afirmo, pasó en el cielo. Estando en la perfección del cielo, intentamos quitar a Dios engañados por el demonio y nos encontramos muertos y además fuera del cielo junto al Diablo. Y a la vez es el número del hombre, como ya he dicho, lo que somos ahora por haber quitado a Dios de nosotros.

Luego: “pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666” se refiere a que es la cifra del ‘hombre’ pues el hombre es la consecución de la bestia.
Es la mejor manera de decir también, que la bestia era un deseo como nosotros sin hablar de nuestro origen en el cielo o sin mencionarlo realmente. Algo que parece que ocurre observando el significado “dual” de la Biblia en todos los pasajes que he ido poniendo.

 

 

Evangelio según San Lucas 16:26

Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros."

 

¿No se referirá al Tiempo?

 

 

Génesis 3:24

Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida.

 

La llama de espada ¿vibrante? ¿No se referirá al tiempo, tictac, tictac? O al cuerpo (corazón latiente).

 

Evangelio según San Juan 1:9-13

La luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo.

En el mundo estaba, el mundo existió por ella, y el mundo no la reconoció.

Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.

Pero a los que la recibieron, a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios:

ellos no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

[BNP] Biblia de Nuestro Pueblo (Católica).

 

Según lo expuesto antes, Jesús es el Hijo de Dios que como deseo inconmensurable de Dios y aun siendo independiente y libre no se aparta nada del Padre, por lo que sigue siendo Él. Después de la traición y muerte en el cielo de todos nosotros, el Padre diseña un plan para recuperar a los que libremente vuelvan a aceptarlo, y ese plan pasa por su Hijo, que sale del Reino, de la Paz, la Armonía, del todo, para adentrarse en la ciénaga: nuestro mundo rodeado de sayones caídos y de deseos vacíos. Es un verdadero Héroe que voluntariamente se ofrece para salvarnos; como un mensajero de Paz, se sacrifica para arreglar nuestra falta original y en esta, todos nuestros pecados; pues quizá la lujuria de cada uno, la ira, etc. sean reflejo de nuestro pecado original en el cielo. Desde luego, todos tenemos el orgullo, que es la raíz del pecado, pero ¿y si el resto no son más que perfiles de este que tuvimos allí? ¿No es verdad que siempre nos confesamos de los mismos pecados como si nuestra alma tuviera tendencia hacia allí o estuviera marcada de antes? De cualquier manera, en su sacrificio de Amor, arreglando nuestro ‘envase’ y haciéndolo capaz de retener el Espíritu Santo, arreglando el pecado original del cielo, también están perdonados nuestros pecados de aquí. Pero hay que acercarse a Él, pues Él siempre respetará nuestra libertad de negarle, de no ser así seriamos sus esclavos.

Así pues, el mundo no tendría sentido sin Jesús porque, aunque la salvación se dé en el mundo, se hace solo por medio de Jesucristo que nos muestra la impronta de Dios, es decir, nuestro deseo original, nuestra esencia original, el amor por encima de uno mismo. Y ¿cómo llegar a un destino si no sabemos dónde está? En su levantamiento tenemos la señal a seguir, como una maravillosa luz en la oscuridad. Nos enseña la imagen de lo que fuimos.

“Pero a los que la recibieron” o los que vuelven a Ser en Cristo, llegan a ser hijos de Dios y porque ¡Dios los ha engendrado! nada menos o han nacido de Él (en otras traducciones); según dice Jn 1,13. Lo que parece concordar con todo lo que aquí se expone. Realmente salimos de su esencia y tras elegir la muerte como esencia o deseo, podemos volver a la vida como hombres en Jesús. Al recuperar la esencia o el Espíritu Santo volvemos a ser lo que fuimos, engendrados por Dios, salidos de su deseo, hechos con su esencia.

 

Dice:

“…13 ellos no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

Aquí parece que diga que no por ser hombres (la naturaleza –sangre-), ni por nuestro deseo somos hijos de Dios. El hombre, aunque creación de Dios no ha sido engendrado por Él. Después dice porque fueron engendrados por Dios (o nacidos de); bien, pues si como hombres no somos hijos de Dios y sin embargo, sí dice que podemos hacer que Dios nos haya engendrado o hayamos nacido de Él (pasado). Parece claro que habla de un ‘ser’ nuestro distinto que podemos recuperar. Cuando dejamos de ser sus deseos dejamos de ser sus Hijos…, pero en Cristo podemos volver a ser engendrados, podemos volver a Ser.

En esta otra palabra:

Hechos de los Apóstoles 17:24-26

«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas,

ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas.

El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar,

Se nos dice que Dios nos creó de una vez. No que nos hubiera ‘pensado’, habla de creación, lo que nos pondría en el caso de nuestra vida antes del mundo como deseos de Dios. ¿Cómo entenderlo si no?

 

 Ezequiel 16:1-8

La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:

Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones.

Dirás: Así dice el Señor Yahveh a Jerusalén: Por tu origen y tu nacimiento eres del país de Canaán. Tu padre era amorreo y tu madre hitita.  Cuando naciste, el día en que viniste al mundo, no se te cortó el cordón, no se te lavó con agua para limpiarte, no se te frotó con sal, ni se te envolvió en pañales.

Ningún ojo se apiadó de ti para brindarte alguno de estos menesteres, por compasión a ti. Quedaste expuesta en pleno campo, porque dabas repugnancia, el día en que viniste al mundo.

Yo pasé junto a ti y te vi agitándote en tu sangre. Y te dije, cuando estabas en tu sangre: «Vive»,  

y te hice crecer como la hierba de los campos. Tú creciste, te desarrollaste, y llegaste a la edad núbil. Se formaron tus senos, tu cabellera creció; pero estabas completamente desnuda.

Entonces pasé yo junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo de los amores. Extendí sobre ti el borde de mi manto y cubrí tu desnudez; me comprometí con juramento, hice alianza contigo - oráculo del señor Yahveh - y tú fuiste mía.

 

 

Aquí imaginémonos que estamos justo en el momento de la traición. Nos hemos vaciado de la esencia de Dios y permanecen nuestros moldes, que en nuestra libertad han dado forma a la esencia, tirados y muertos sin Dios todavía en el cielo. Jerusalén son los ‘Adanes’ que han dudado por empatía con los ‘Evas’. Dice: Por tu origen y nacimiento… eres del país de Canaán. Ya en este momento nos vaciamos de Dios, dejamos de ser lo que éramos para ser otra cosa, los moldes vacíos. Tu padre amorreo y tu madre hitita. Luzbel (amorreo) engaña a los Eva (hitita) y estos ‘enseñan, convencen’ a los Adán. Cuando naciste, el día que viniste al mundo, no se te cortó el cordón. En ese momento, cuando perdimos su esencia y dejamos de ser su deseo, aún estaríamos en el cielo cerca de Él. No se te lavó con agua… Y todo lo que sigue puede referirse a que no teníamos, ni merecíamos, ni podíamos mantener ya el Espíritu Santo (agua=bautizo, vida), la esencia de Dios, pues teníamos ya la duda que estropeó la espita que lo mantenía porque: ‘Quedaste expuesta en pleno campo, porque dabas repugnancia’. Quedamos ya expuestos, separados de Dios, como almas vacías de Dios, sin Espíritu Santo, es decir, como algo repugnante; venimos a ser algo repugnante desde lo que fuimos. Entonces dice “Yo pasé junto a ti y te vi agitándote en tu sangre. Y te dije, cuando estabas en tu sangre: «Vive», y te hice crecer como la hierba de los campos.” Y es cuando nos hace hombres en la tierra (crecer como hierba en los campos). ’y llegaste a la edad núbil. Se formaron tus senos, tu cabellera creció; pero estabas completamente desnuda’. Llega un momento en que el hombre ya madura, está preparado para Dios, pero está desnudo; no tiene ni puede recibir el Espíritu Santo si no es por intervención de Dios. ‘Extendí sobre ti el borde de mi manto y cubrí tu desnudez;’ nos acerca una extensión suya que a la vez es algo físico: ‘borde’ nos habla de límite (Dios-hombre, Infinito-finito, de Jesucristo) y ‘manto’ habla de Él mismo, del Espíritu, pues es lo que cubre la ‘desnudez’, la falta de espíritu.

 

Seguro que hay muchas más similitudes en la Biblia, no hay más que pensar un poco. Y viéndolas ¿no parece que realmente sea la mano de Dios la que nos quiera mostrar todo esto con la sutilidad suficiente para respetar nuestra libertad?

Y yendo todavía un poco más arriba: si, como sostengo, estamos aquí en condiciones parecidas a las que tuvimos en el cielo, para ser probados en parecidas circunstancias en las que suspendimos, ¿no sería normal encontrar esa ‘dualidad’ entre cielo y mundo? Es decir, si son circunstancias parecidas es que en el cielo de una u otra manera fue también así (al menos en el momento de la traición). Lo de Luzbel parece claro. Allí nos tentó y en su tentación nos morimos. Y aquí está también; cuando caemos en sus tentaciones perdemos la Vida interior. Pero también muchas de las cosas dichas en este punto. Lo normal sería que Dios hubiera puesto condiciones similares para usar el mundo como un simulador, o una maqueta en donde conseguir recuperarnos con nuestra libertad. Nos pone la tentación, pero también nos pone la autoridad que comienza con los padres y más tarde continúa con la Palabra. Ingredientes estos que se daban en el cielo; como en un examen de recuperación el Profe nos lo vuelve a poner para tratar de resucitarnos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

·      Justicia y Redención en Jesucristo. Importante concepto para entender otras lecturas.

 

Jesucristo se hace hombre para salvarnos en un sacrificio suyo y del Padre, y del propio Espíritu. Bien, esto lo sabemos, pero profundicemos un poco.

Jesucristo sale del Padre como su mayor deseo libre e independiente y por no separarse de Él sigue siendo Él… Nosotros somos hechos como minúsculos deseos de Dios gracias a que su Hijo (veraz que se mantiene en Él) lo complace en lo que Es, pero nosotros nos separamos, etc.

Jesucristo pues, es Dios por no separarse de Él en su libertad, pero tiene también en el cielo naturaleza de ‘deseo’ que le ha hecho libre del Padre. De alguna manera esto determina que es otra persona, pues si no estaríamos hablando de una misma persona y un solo Dios (esto de naturaleza de deseo sonaría a una gran herejía si no supiéramos que en el mundo tomó naturaleza de hombre, siendo Dios). Bien, pues como naturaleza de deseo nosotros, cuando fuimos deseos, estábamos más cercanos a Él (aunque Él sigue siendo Dios) que a Dios Padre. Digamos que Jesucristo en la naturaleza de deseo o persona era como nuestro hermano mayor, el predilecto del Padre.

Pensemos, solo como hipótesis, que Él como primer deseo se siente ‘responsable’ de aquellos que se han hecho gracias a Él (puesto que Él ha satisfecho a Dios Padre), y que también se siente cercano a nosotros no solo en la esencia que compartíamos (el Espíritu, aunque en ínfimas cantidades), sino en nuestra naturaleza de deseos. Quede claro que Dios Padre, Hijo y Espíritu nos aman intensamente, pero nosotros además compartimos naturaleza con la ‘persona’ de Jesucristo (en el cielo también deseo como nosotros).

Supongamos pues que ocurre la traición y nosotros nos vaciamos de la esencia de Dios, dejamos de ser y solo queda tirado en el ‘suelo’ y a punto de caer al abismo junto a Luzbel, nuestro molde (repito otra vez…) formado por las decisiones que en nuestra libertad dieron forma a la esencia de Dios, es decir, nuestra alma (forma o ‘persona’). Perdemos todo lo que teníamos de Dios y nos queda la parte externa, esa naturaleza de deseos (ahora vacíos) y que compartimos con Jesucristo (aunque Él está lleno y su ‘molde’ no ha cambiado la forma de Dios y sigue siendo Dios). Para Dios ahora nosotros en nuestra nueva realidad de deseos traicioneros, rotos y vacíos quedamos invalidados para volver a Ser, para volver a mantener la Esencia de Dios, pues además cualquier deseo de Dios (vivo) debe ser libre. No es deseo de Dios tener esclavos; ya muertos podemos querer ser por miedo y entonces no seriamos deseos de Dios.

 

Supongamos que Jesucristo persona (deseo) se apiada de nosotros y se ofrece a salvarnos, para lo cual está dispuesto a seguirnos allá donde caigamos, compartir nuestro sufrimiento, y ser probado en nuestra nueva mediocre naturaleza bajo las peores condiciones, incluso ser probado bajo las peores tentaciones por aquel que rompió nuestra condición de deseos de Dios, por el diablo. Haciendo esto Jesucristo que ya dignificó a la naturaleza ‘deseo’ satisfaciendo a Dios Padre, dignifica y valida la naturaleza de hombre para recibir de nuevo al Espíritu Santo, a la Esencia de Dios.

¿Quiere esto decir que el sacrificio solo es de la persona Jesucristo? No. Es también de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu. Dios Padre permite la oblación de su Hijo, pero Dios Hijo como persona es quién hace la ofrenda, da el primer paso.

 

Jesucristo es Dios en esencia, como el Padre y el Espíritu; y es libre e independiente por la persona. Y Jesucristo (Dios y persona) se hace hombre para probar la nueva naturaleza hombre, sabiendo que si cede a las tribulaciones ante el mundo o su príncipe dejaría de ser el deseo exacto de Dios, su persona habría decidido libremente separarse ese ápice de Dios que le hiciera dejar de ser Dios. Luego como digo al principio, el sacrificio se da por parte de Dios Padre y Espíritu que puede perder a Dios Hijo, y por parte del Hijo que se ofrece y que puede perder la naturaleza de Dios, además de ofrecer su cuerpo en esa naturaleza de hombre.

De ahí el inmenso valor de la pasión. El amor que le debemos a nuestro salvador Jesucristo es todo el que podamos ofrecerle. Por eso Jesucristo persona está ahí arriba enseñando a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (a DIOS en ESENCIA) sus llagas cuando nosotros pecamos para decirle que Él carga con esos pecados, que no nos quite la posibilidad de volver a recibir al Espíritu Santo, de volver a recibir a Dios en nosotros. Que ese pecado, que en realidad es otra traición a Dios (como la original), no nos invalide de nuevo para recibirle (ni personalmente, ni como estructura hombres –si acaso Adán y Eva eran dos ‘humanos’-), pues la prueba de que el ‘hombre’ es válido para recibir a Dios en las peores condiciones es Él. Y habilitado el hombre, nuestra libertad puede aceptar de nuevo a Dios o de nuevo rechazarlo; como siempre, somos libres, pero ahora ¡podemos salvarnos! gracias a Jesucristo y a la misericordia de Dios Padre, Hijo y Espíritu.

 

¿Y hacía falta enviar a su hijo? Sí, para validar nuestra nueva Naturaleza. Dios es el que Es, luego por definición es Verdadero, y también es Justo. Si no fuera justo, dado que nos quiere sobremanera, nos podría haber vuelto a hacer ‘ángeles’ y quizá estaríamos en las mismas de antes. Pero lo es, y hay unos que odiaron a Dios que ya ni siquiera fueron sujetados con la naturaleza hombre para volver a ejercer su libertad. Imaginaros que tenéis tres hijos: uno os ha intentado matar con un cuchillo, otro estaba de acuerdo con el primero y le siguió a hurtadillas mientras intentaba asesinarte, pero no se atrevió a empuñar un arma. Y hay un tercero que quiere mucho al segundo y que no quiere hacerlo, pero se mantiene en otra habitación sin avisarte. Bien pues estos son en orden:

El diablo o diablos (ángeles caídos), los Eva y por último los Adán.

La justicia que han recibido es esta:

El diablo/s, ya no es hecho hombre para ejercer su libertad y ya solo odia.

Los Eva, ya solo tendrán oídos en el mundo para el demonio y para los Adán, pero no para la Palabra de Dios.

Los Adán, como todos, se vaciaron de Dios, pero siguen inscritos en el Libro de la Vida (tienen oídos).

Pero Dios nos quiere tantísimo que está dispuesto a aceptar a aquello en lo que hemos quedado (alma + jaula sujetadora), siempre que, este ‘aquello’ o naturaleza hombre, sea capaz de Amar y contener al Amor Infinito, a Dios. Para lo cual manda a su Hijo, Justo por excelencia y en Él (que toma naturaleza pecadora, sin ser pecador), volvernos a hacer capaces. Como cuando antiguamente, en los juicios, un caballero se presentaba para luchar por la inocencia de un reo.

Por eso el diablo está siempre (o estará en su momento, antes de ser eliminado) acusándonos como un fiscal; por la Justicia de Dios. “A mí no me diste la oportunidad y mira este lo que hace…”. Cualquiera le mandaría a hacer puñetas, pero Dios es el que Es. No puede dejar de ser Justo. No puede ‘No ser’. E injusticia podría ser deshacer el “proyecto hombre” sin deshacer la pena de los demonios. Pero en Cristo no se deshace o se da un paso atrás, sino que se hace todo nuevo.

Injusticia podría ser también para los ángeles que nos hubiéramos quedado con ellos en las mismas circunstancias (cosa que tampoco podía haber sido), cuando ellos lucharon como héroes y vencieron. En Cristo, se reconcilia también el cielo con la tierra.

Y esto me hace pensar que el diablo es además de todo, una parte de la justicia (juicio) que nos corresponde. Importante para nuestra salvación.


 La Lógica de Dios es el Amor

La Justicia de Dios es el Amor

 

 

 

 

 

 


Como ejemplo para entender esta justicia veamos:

 

Ya antes lo he puesto, pero es interesante verlo ahora: tienes tres hijos a los que les faltan los riñones y tienes una tienda de riñones tuya. Y solo le pones riñón a uno que te cae mejor. ¿No sería una flagrante injusticia?

Pero si: No hay tal tienda porque no existe tal cosa. Debes dar tú un riñón propio. Elegir a uno de los tres hijos sería algo muy duro, pero no sería injusto.

Dios nos quiere salvar, pero no puede cometer injusticia y hacerlo por mandato, así que es Él mismo el que valida a la naturaleza hombre por medio de su Hijo y el solo tiene uno con su propia Esencia, (exceptuando la propia Esencia o Espíritu Santo) uno válido y “validador”. No tiene dos como dos riñones. Su amor por nosotros es alucinante.

 

 

Otro ejemplo de la firmeza de la Justicia:

 

Entre tu descendencia tienes tres hijos:

Uno te odia (demonios), quiere matarte a ti y al resto de tus niños. A todo el que tenga tu ADN, le ciega la iniquidad; la avaricia, la locura, la maldad... Tanto es así que ha dejado de ser hombre y se comporta como fiera rabiosa, y todo porque no puede ser como tú, no puede poseer tu poder sobre el ADN.

Otro también es avaricioso (los Eva), pues convencido por el primero, quiere poseer lo tuyo. Por encima de todo, desea tus posesiones para tener más que sus hermanos. Se comporta como si no fuera de tu familia. Ha sido contagiado de la avaricia del primero y antes de que este entrara en completa locura se confabularon para tomar lo que es tuyo. Pero él, no se atrevió a alzar la mano contra ti, aunque de pensamiento dejó de amarte, pues solo te veía ya como esa posesión que podría tener; pero no te odió.

Hay un tercero (los Adán), que es feliz como es, te sigue viendo como a su padre, pero quiere tanto al segundo hermano, que por amor a él no descubre la confabulación de los hermanos, y concibe como comprensible el deseo de su amadísimo hermano. Duda.

El resultado es que como sois de otro mundo, el que traiciona o duda, o no ama a tu ADN se vacía de Vida, pues es el mismo ADN que ellos tienen. Incluso si odias tu ADN como el primero, no solo te vacías, sino que se destruye tu bolsa contenedora, que andaba entrelazada también con partículas remanentes de ADN.

¿Cabría la posibilidad de devolver la vida solo a uno? No, porque tu ADN es el que es, justo por excelencia y los tres se vaciaron de vida por las propias características del ADN. Pero podrías crear una nueva naturaleza y donando parte de ti, implantar esas partículas que se entrelacen en la nueva naturaleza. Eso no sería Injusticia, pues no es rellenar la misma naturaleza, sino hacerla nueva, como una sombra de lo que fue, pero capaz de ti, capaz de Vivir.

 

Veamos ahora esta lectura que también nos habla de justicia, esta vez del lado de los buenos, que también podrían sentirse “justamente” menospreciados. Esto es así desde la perspectiva normal pero también desde el cielo.

 

Lucas 15:12-32

Dijo: «Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda. Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano, donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando se lo había gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país y comenzó a pasar necesidad. Entonces fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.

Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada. Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!

Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.

Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.”

Y, levantándose, partió hacia su padre.

Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”

Pero el padre dijo a sus siervos: “Daos prisa; traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta. «Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y, llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.” Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba. Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!”

Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;

pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado.”

 

Nosotros somos los que nos fuimos con la herencia, o eso pretendíamos, ser por nosotros mismos, pero caemos a un “lejano país” (el mundo) donde ya no tenemos el Espíritu, estamos vacíos y ante las penalidades del mundo pasamos un hambre terrible de estar vivos. Tanto es así que nos dan ganas de entregarnos al mundo y comer las algarrobas (ídolos) de los cerdos (de los Eva). Entonces arrepentido, como un miserable que nada tiene que ver con su padre, dice: me levantaré, me acercaré a Él (historia de Israel)... He pecado contra ti y ante el cielo (en otras versiones dice contra ti y contra Dios, que representaría al Espíritu Santo como en la prefiguración de Abraham). Es entonces cuando el hombre está preparado para la salvación y Dios ya se acerca a él y le da efusivos besos (historia de Israel) y dice a los sirvientes:

 Traer el mejor traje (Espíritu Santo) y vestidlo, un anillo y sandalias en los pies.

Traje como casi siempre se refiere al Espíritu Santo, en este caso se refiere a Jesucristo; “el mejor traje”, Cristo es el deseo que mantiene la Esencia de Dios tal y como es exactamente, los demás deseos lo mantienen adaptado; Él es el mejor de los que comparten nuestra naturaleza en el cielo (deseos) ya que, aun siendo persona creada es Dios esencia.

La persona del Hijo (Dios esencia) se hace hombre: “vestidlo” se refiere al mismo Jesús (hacerlo hombre) o se refiere al hombre en la figura de Jesús.

Un anillo y sandalias en los pies” a lo mismo, a hacerlo naturaleza hombre. Los deseos de Dios, deben ser como bolsas con libertad y contenedoras o no de la Esencia de Dios, sin manos ni pies (los ángeles son asexuados según la iglesia), no así nosotros en nuestra nueva naturaleza.

Luego dice: traed al novillo cebado y matadlo. Aquí hace distinción entre Jesús persona y hombre; este es el sacrificio del hombre –para entender esto mejor, es importante leer Prefiguraciones de Cristo en la Torà (Isaac) p.57 . El novillo cebado, nos habla de:

El mejor novillo: el mayor porque más alimento se le ha dado.

La aprobación y beneplácito del padre; que lo sacrifica en aceptación del hijo.

Un motivo de celebración y punto de encuentro alrededor del que todos se reúnen, también el hijo mayor se reunirá al final, aunque no salga en la escritura, pues las razones de su padre son palmarias.

El novillo cebado, como digo, es Jesucristo, que concilia el cielo y la tierra. ¿Y quién es el hijo mayor? En esta perspectiva dual, son los ángeles, aquellos que siempre fueron fieles a Dios. Aquellos por los que también se hace justicia, es decir, por los que se sacrifica el Cordero. Porque ese cordero, que es y será punto de encuentro, no es del hijo mayor, sino del padre. El hijo se escandaliza, por ese sacrificio especialmente (más que por haberse gastado la herencia), pero nada más puede decir sino ir al encuentro. Las palabras dedicadas a él no pueden ser otras según lo expuesto en este ensayo sobre cómo fuimos y son creados por Dios los ángeles (persona + esencia ‘adaptada’): Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;”.

En fin, esta lectura en la perspectiva normal tiene mucha catequesis, y desde el cielo creo que también se le podrían dar unas cuantas vueltas; pero lo que parece claro en ambos casos es que se habla de justicia y misericordia. Y como clave a la que no se le da demasiada importancia en la perspectiva normal está el novillo cebado. Desde aquí, es curioso que sea casi lo que más molesta al hermano mayor, cuando el otro se ha gastado la mitad de la hacienda o algo así (un cordero si lo comparamos no sería nada, comparándolo con vivir con la mitad de los bienes que serían los que, es de suponer, habrían quedado).

Ahora un ejemplo de equilibrio entre el mundo y lo que fue en el cielo.

Esta lectura que viene ahora es difícil de interpretar completamente también desde la tierra, vamos a verla con origen en el cielo, tal y como, insisto, ocurrió. Y para hacerlo, pensemos que lo que fue deseado por los ángeles caídos y por los ángeles Eva principalmente, fue el Espíritu Santo, o preciosa esencia de Dios, antes “accesible” en el cielo; aquello que les hacía Ser. Dios en este mundo nos ha puesto el “oro” como objeto más deseado por el hombre; un poco para reproducir lo que había en el cielo: un deseo que pueda quebrantar nuestro amor a Dios y al prójimo, una prueba que nos permita recuperar lo que perdimos.

 

Lucas 16:1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."…

Estábamos en el cielo y derrochamos el Espíritu Santo (por la duda, la traición…). Estamos despedidos, fuera del cielo, la lectura se sitúa ahora en la tierra.

… El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa."…

Estamos ya en la tierra, de hecho, decía que estábamos ya despedidos, no tiene mucho sentido lo de “antes de que me echen de la administración” y tampoco que pueda cambiar recibos como pasa después. Aquí administración se refiere a nuestra vida, en la que ganamos o perdemos Espíritu Santo según nuestra historia. “Para cavar o mendigar” quizá se interprete como tal y esta lectura esté dirigida a los que pueden usar el dinero para su salvación. Un anciano ricachón, o la mayoría de nosotros, no tiene fuerza de ánimo para irse de misiones por el prójimo, o para darlo todo e irse a pedir por las calles como hizo san Francisco de Asís.

 

… Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite." Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta." Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó: "Cien fanegas de trigo." Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta."…

Los deudores de su amo somos todos los hombres que estamos en el mundo, todos los que nos rodean. Aquí ya habla de dinero injusto; aunque todos tenemos esa deuda, de alguna manera compartiendo nuestro oro del mundo o dinero injusto (diferenciación con el dinero justo que en esta ‘parábola’ es el Espíritu Santo), podremos hacer que nos reciban en casa, en las moradas eternas. ¿Por qué? ¿Por qué es igual el dinero al Espíritu? No. Porque el mundo es una prueba, y renunciar al mundo por el otro o por Dios es un acto de amor, y el amor es lo que busca el Espíritu Santo. ¿Y es que cada uno debemos cantidades diferentes a Dios? Sí, tenemos diferentes cantidades a rellenar, tamaños de alma que vaciamos ahí arriba (parábola de los talentos). Pero creo que se refiere a otra cosa, creo que habla de la historia de cada uno. Esa que tiene Dios con nosotros en el mundo o en lo material, y que se puede “cambiar” con oro injusto. Porque Dios provee lo necesario para nuestra salvación. ¿Quiere decir que los ricos son buenísimos? No. De hecho, hay muchos ricos y pobres, que no están inscritos en el libro de la vida (Evas), que parecen moverse con el azar de las cosas del mundo. Es cierto que Dios provee para el malo también, pero ¿provee historia de salvación para todos? Yo creo que no, por las lecturas que vemos en la biblia (hablo en parábola para que no me entiendan…), y por justicia, ya que los Eva creyeron a Luzbel y por estos cayeron los Adán. Es justicia que los Eva se puedan salvar solo por los Adanes (de la costilla de Adán hace a Eva) y continúen escuchando solo al mundo. Quizá os ha pasado que habéis rezado por alguien que anda perdido de Dios y le ha ocurrido una desgracia; se le ha roto un hueso o algo así. A mí sí, y he oído a otras personas que también ¿Por qué? Porque Dios provee lo necesario para nuestra salvación; las necesidades también. Y tú puedes cambiar la historia de alguien ayudándolo con oro injusto y esa ayuda será buena para ti y también para su historia pues el amor recibido siempre deja marca; y por la marca actuarás en su parte de Espíritu y por el valor del oro (dinero, tiempo…) en su historia, íntimamente relacionada con la administración del Espíritu.

¿Y después de todo, no estará relacionada nuestra deuda de alma (Espíritu perdido), con nuestra historia aquí (dónde, cómo hemos nacido, en qué religión crecemos…)?; esto son solo elucubraciones y en cualquier caso sería para nuestra salvación. Como un ejemplo, la inocencia de los niños con síndrome de Down; quizá su falta de alguna manera fue menor, y esta es la historia que viven aquí. Y si el inicio de la historia aquí tuviera que ver con la falta de allí, si fuera así, todo sería especialmente Justo.

 

 

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?

 

Dios le felicita, le recibe de nuevo. Desde el mundo no tiene ningún sentido (después de haberle robado), desde el cielo sí. Los hijos de este mundo, se refiere a todos nosotros, no a los malos que son unos listillos súper astutos. Los hijos de la luz, se refiere a nosotros también, pero en lo que fuimos antes de caer ‘despedidos’, cuando éramos deseos perdidos de Dios.

los hijos de este mundo (hombres) son más astutos con su gente (hombres) que los hijos de la luz (deseo dudoso) con su gente (deseo dudoso).

Quizá se refiera (hijos de la luz) a lo que pasó durante la traición o al momento entre la traición y el momento real en el que Dios crea la naturaleza hombre (antes de Noé y Babel, antes vivíamos 800 años, etc.).

Lo demás está claro por ambas perspectivas. Si no eres generoso con el dinero, si no amas ¿cómo vas a recibir el Espíritu Santo? Lo menos es el dinero, lo mucho es el Espíritu. Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro = “vuestra Esencia o Espíritu Santo perdido en el cielo, quién os lo dará?

 

Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

Lo dicho, el dinero es la representación de todos los ídolos porque con él todo lo del mundo se puede conseguir. Como prueba está puesto y la prueba es precisamente utilizarlo para el bien de los demás, no adorarlo como a un dios falso o ídolo. Evidentemente, no podemos adorar al mundo y a Dios, porque por definición ahí está la prueba. Una prueba que nos permitirá amar y recuperar el Espíritu Santo, ‘lo nuestro’ si Dios quiere.

En el cielo ocurrió, que entró la iniquidad en los ángeles caídos al desear la Esencia de Dios, y no por lo que Es, sino para ser más, ser por sí mismos y sin Dios; al vaciarse porque el Espíritu no podía convivir con el desamor, acabaron aborreciendo a Dios. Ya solo odian, perdieron la libertad. Con el dinero pasa algo parecido, no es malo en sí mismo, pero sí cuando te hace acaparar sin tener en cuenta al prójimo ni a Dios (ni su Palabra), al final solo tienes oídos para ti y para el mundo. Y así está todo hecho para que podamos salvarnos, no es una trampa, no es para juzgarnos, porque hemos llegado ya condenados, porque libremente nos “suicidamos” al odiar como los ángeles caídos, al desamar como los ángeles Eva (necios del mundo) y al dudar como los ángeles Adán. Todos vacíos, algunos todavía con libertad y de estos últimos, unos sordos (Evas) y otros inscritos en el libro de Vida (Adanes).

 

 

 

 

 

 

 

 

Cristo es para nosotros clave en el cielo y en la tierra

 

 

Conclusión

 

 

 

Si eres de los que empiezan los libros por el final y lees esto, te vas a escandalizar más aún que si lees antes el libro completo...

De la misma manera en que la vida biológica soporta todo lo que puede hasta que nuestro cuerpo físico no es compatible con ella, Dios se mantiene en nosotros ayudándonos a no pecar y resiste hasta que pecamos. Tú, yo y otros podemos sentir a Dios dentro de nosotros mismos de manera que Él nos hace “grandes por dentro” y capaces de perdonar y ser misericordiosos o de vivir una enfermedad sin sufrir en la desesperación. Esto es estar en ‘gracia de Dios’ para los cristianos o sentir la sakina para los musulmanes, otros lo llaman nirvana…. De esta manera el Espíritu Santo se adapta a nuestra persona haciéndose uno con nosotros (contigo y con aquél) hasta que nuestra libertad decide pecar y nos abandona (Dios es el que Es, no puede no ser, no puede unirse al pecado). ¿Cómo es posible que tú puedas vivir con Dios dentro de ti y tantos otros también a la vez, si sabemos que hay un solo Dios? Este es el principio de la Santísima Trinidad de la que todos formamos parte (ínfimamente) una vez. Una savia que va por el tronco, continua por su gran rama troncal de la que salen otras ramas más pequeñas hasta que llega a las hojas (hombres en gracia). El hecho de que tú puedas sentirte alguna vez más o menos lleno de Dios, o más o menos en gracia, nos habla de la capacidad y de la variedad de la Vida bajo el manto del Señor. Es esta variedad la que permite las distintas vías de salvación o religiones (caminos rectos en la buena dirección). Las siete en torno al Amor y la misericordia.

Hay tantos tamaños de ‘contenedores de Dios’ (ángeles u hombres en gracia) como tamaños de estrellas hay en el cielo. De hecho, las estrellas son símbolo de los ángeles en muchos sitios de la Biblia, pero voy más allá: ¿Es casualidad que haya también 7 tipos de estrellas en el cielo? ¿Es casualidad que, en la tierra prometida, símbolo del cielo, hubiera 7 naciones viviendo? (sin pensar en esos 7 pecados capitales que aquí abajo representan). Creo más bien que Dios ha creado el universo como reflejo del cielo para nuestro conocimiento. Sé que Dios provee lo necesario para la salvación de todos y no es casualidad que tú hayas nacido entre cristianos o aquel entre musulmanes. Al final el amor es lo que salva.

Quizá una estrella Gigante luminosa necesite recuperar menos luz que una Supergigante muy luminosa para volver a ser lo que fue. Igual que un globo meteorológico (sonda) necesita más gas que un globo pequeño para volar, y los dos son globos y ambos vuelan. Y ¿le pondré una manguera gruesa para insuflar el gas a un globo pequeño? ¿le pondré la misma que la del globo sonda? No, porque lo romperé antes de llenarlo. Quizá esta sea la clave de las siete iglesias o religiones. Una cuestión de capacidad, pero todos tenemos en común el Gas, el mismo Dios, amor y misericordia. A esto se refiere la parábola de los talentos, al tamaño del alma o la capacidad de Espíritu Santo (el Espíritu Santo es Amor ‘condensado’ o Amor ‘Esencia’ y algo más que se funde con nuestra persona). Los talentos, además de dinero, nos hablan de potencia, de algo a desarrollar. Teníamos un tamaño de alma en el cielo (que vaciamos), y es el que aquí tenemos que rellenar (doblar en la parábola), puesto que nuestra alma es la misma que allí (la que Él nos da en origen), pero llega vacía sujetada por un cuerpo.

Mat 25:14 «Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: 15 a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. 16 Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. 17 Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. 18 En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. 19 Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. 20 Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado." 21 Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor." 22 Llegándose también el de los dos talentos dijo: "Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado." 23 Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor." 24 Llegándose también el que había recibido un talento dijo: "Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. 25 Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo." 26 Mas su señor le respondió: "Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; 27 debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. 28 Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. 29 Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 30 Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes." 31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. 32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. 33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

O ¿de verdad piensas que el Señor te va a exigir algo que no te ha dado? No, Él lo da todo, y solo nos pide que recuperemos la Vida que teníamos (por nuestro bien). Es verdad que Cristo valida nuestra naturaleza y entonces podemos volvernos a llenar de Dios (después de vaciarnos, pecado original, ya no podíamos), pero debemos llenarnos, esa es nuestra opción a elegir, nuestra libertad. Por eso el siervo infiel entierra su talento en TIERRA. Él era capaz, tenía talentos (podía llenar de amor su tamaño de alma), pero eligió quedarse en las cosas del mundo (tierra). El banco quizá represente a las iglesias (religiones) o a los mandamientos y normas puestas a las iglesias, porque el hecho de cumplirlos, no asegura que tengamos amor en nuestro corazón, pero sin duda, cumpliéndolos, haremos obras de amor. (Cuando hablo de tamaños, adaptarse, mayor o menor, almacenar, comprar… en lo referente al Espíritu Santo, siempre hablo de cambios en la intensidad del Espíritu, el cuál no puede cambiar en lo que Es, pero sí en intensidad, e incluso no estar. Como ejemplo ponía el vapor de agua, que sigue siendo agua, y puede mostrarse en distintas intensidades o presiones; lo podemos ver en la ducha con el agua caliente conforme pasa el tiempo).

Todo esto coincide con Lucas 16:1-13 (el administrador astuto) que he explicado en Justicia y redención en Jesucristo p.131. También con la de las vírgenes y sus lámparas Mateo 25. Gastan el aceite (lejos del amado), si hubieran cogido recarga en la tienda… (compra/venta: ver Apocalipsis Tras las 7 trompetas, pausa para hablarnos de la Bestia p.23)

Luc 19:12 Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. 13 Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: "Negociad hasta que vuelva." 14 Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: "No queremos que ése reine sobre nosotros." 15 «Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. 16 Se presentó el primero y dijo: "Señor, tu mina ha producido diez minas." 17 Le respondió: "¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades." 18 Vino el segundo y dijo: "Tu mina, Señor, ha producido cinco minas." 19 Dijo a éste: "Ponte tú también al mando de cinco ciudades." 20 «Vino el otro y dijo: "Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo; 21 pues tenía miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste." 22 Dícele: "Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; 23 pues ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses." 24 Y dijo a los presentes: "Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas." 25 Dijéronle: "Señor, tiene ya diez minas." 26 - "Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará."

En cuanto a la parábola de las minas de Lucas (Lucas 19,12-27), que parece paralela, Dios entrega una mina, refiriéndose a la oportunidad (una) de rellenarnos. Este es el momento en el que decide (Jesús) ir a por la investidura real, ya en la decisión, que provoca la creación del universo, nuestra segunda oportunidad. Fue en el cielo donde Dios dispuso su plan de salvación ‘hombre’ tras nuestra traición; fue en el cielo donde Jesucristo aceptó o se ofreció, antes de la creación del Universo. El país lejano al que va el noble (Jesús) es nuestra tierra. La investidura real es nuestra validación -hombre- como reyes, como capaces de contener a Dios. De nuevo la palabra ‘mina’ tiene dos significados: uno como ‘potencia’ a explotar (se puede sacar oro de la TIERRA; el primero), y otro como monedas (1 mina = salario de 3 meses). La primera mina es para nosotros esta oportunidad, la tierra, nuestro tiempo aquí, donde debemos encontrar el amor, que más tarde (para muchos ya aquí en la tierra) tornará Dios en Espíritu Santo, Reino de los Cielos (ciudades). El que devuelve la oportunidad ‘vacía’, sin multiplicar o producir, es el siervo infiel, que guarda el alma, a la postre capaz, pero vacía en un lienzo (nuestro pellejo). ‘Mina’ además, en la primera acepción, simboliza un sitio oscuro en el que nos sumergimos, para extraer con dificultad ese mineral precioso; y ¿qué es la tierra para un hombre de bien sino eso? Un lugar rodeado de tentaciones y necesidades para uno mismo, que dificultan la producción de ese precioso amor, y cuyo príncipe, además, es el demonio. Nada tiene que ver con el iluminado cielo; aquí podemos comparar inversamente nuestro paso del oscuro útero a la ‘iluminada’ tierra. Igualmente, la palabra talento, nos habla de capacidad (propiedades, posibilidades) primero y luego de dinero (Amor, Espíritu Santo para rellenarnos). La diferencia con las minas, es que en los talentos se nos especifica una medida concreta para cada uno de nosotros, en la mina se resalta la oportunidad ganada por Cristo para nosotros en la pasión, lo demás es prácticamente igual, porque nuestra ‘labor’ es conseguir ese oro o amor o Espíritu Santo. Efectivamente tener el Espíritu Santo en la tierra ya, es un Don, es un anticipo, es que te cambien tu amor + fe por Espíritu Santo antes de tiempo. En realidad, gracias a este matiz o diferencia entre ambas lecturas, creo que más que paralelas, ambas se complementan. Luego dice, ‘congregará a todas las naciones’, de nuevo insisto, se refiere a todas las iglesias (religiones).

 

Tal equivalencia se establece entre el ‘oro’, ‘aceite’, ‘trigo’… y el Espíritu Santo, para nuestro entendimiento, que hay palabras que pueden servir igualmente para nosotros en la tierra, cuando habla de bienes terrenales, y para los ángeles en el cielo, hablando del Espíritu. Por ejemplo:

 

Luc 12:16 Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; 17 y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?" 18 Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, 19 y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea." 20 Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?" 21 Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios.»

 

Para nosotros está clara, pero ¿no se puede aplicar a lo que nos pasó en el cielo? Allí el Espíritu Santo estaba por doquier; nosotros deseamos ser más, y ser por nosotros mismos sin Dios, y tomamos cuanto quisimos. Esto se representa aquí como demoler nuestra forma perfectamente diseñada por Dios, para hacer una más grande como dictó nuestra libertad tras el engaño. Y es esta libertad o persona la que se jacta diciendo: Alma tienes muchos bienes… Mas luego perdimos nuestra propia alma, se rompió. El último versículo es el que une los dos ‘mundos’: 21 Así es el que atesora…

Efectivamente, como se ha dicho, esta alma rota no se podía arreglar en la misma naturaleza que tenía, pues Satán (que odió, no solo deseó), clamando a la justica, pedía a Dios el mismo destino que el nuestro por habernos vaciado como él. La única manera era crear una nueva naturaleza capaz de mantener el Espíritu Santo y hacerlo como donación de Él mismo, de Dios, es decir sin deudas que pudieran ser reclamadas por esa justicia. ¿Y cómo probar esa nueva naturaleza? ¿Cómo probamos nosotros un nuevo material para ver si es apto para contener alimentos? ¿Qué pruebas no le harían los funcionarios del ministerio de sanidad a un envase de plástico, cuando este se empezó a usar, para probar si era apto para contener leche? Lo retorcerían, calentarían, golpearían, lo someterían a rayos ultravioleta, ajetreos… y todo para ver si la leche se mantenía como debía; para ver que el plástico no se desprendía o descomponía y enturbiaba la leche. Bien, pues lo donado es Cristo, la dolorosa prueba fue la pasión, lo probado: el Amor, pues como hombre debía ser probado y no podía mantener el Espíritu Santo en el momento de la cruz. Así, el amor es, para el hombre, como una capa que envuelve nuestro envase interior y es capaz de acomodar al Espíritu Santo, separándolo de nuestro mundano cuerpo. No en vano, por amor nos olvidamos a nosotros mismos en favor de otros, somo capaces de dar nuestro tiempo por amor a nuestros hijos, por ejemplo; nos desprendemos de las comodidades de nuestro cuerpo. Si en el cielo, querer ser más y tener más Espíritu Santo para nosotros, fue un acto de codicia y desamor, el amor que podemos vivir en el mundo, es lo contrario, renunciar a nosotros mismos por otros. Todo está hecho por Dios con una medida perfecta para salvarnos y nuestro cuerpo, desde la pasión tiene el “Certificado de Calidad” que nos hace válidos, capaces y merecedores (en cristo) de recibir el Espíritu Santo; porque hubo Uno que probó el envase, y no Uno cualquiera, sino el único que podía librarnos de la justicia reclamada, el que habla desde el mismo lugar en el que Dios Padre se encuentra.

No diré yo quién es el que más ama, me inclino a pensar que deberíamos ser los cristianos, pero mucho amor ha de profesar uno que ni tan siquiera mata a un insecto como un budista tibetano, no sé… Sí parece que andemos agrupados por ‘capacidades parecidas’. Así esa luz para las estrellas sería la esencia de Dios o el Espíritu Santo para nosotros, y la forma que perfila la estrella, sería nuestra persona. Siendo que la luz es una misma cosa, cada estrella brillará más o menos por cómo sea su forma (tamaño, temperatura). Cierto es que hay una sola fuente del Espíritu Santo, allí donde están los únicos que la pueden contener en su máxima intensidad, el Padre y el Hijo (la primera persona creada por la que se hicieron los demás; de los creados el único que mantiene exacta la Esencia de Dios). Nosotros estamos radiados por ella, pero de alguna forma el Espíritu Santo se refleja en nuestra persona haciéndose uno con nosotros, dándonos Vida y permitiendo que podamos iluminar a otros. Y se refleja más o menos por cómo somos nosotros (recordemos el blanco lo devuelve todo, se dona; el negro absorbe y no luce; la enana marrón siendo de iguales materiales que otras, no luce).

Siguiendo un poco más: situémonos aquí, en nuestra naturaleza hombre. Afirmo que hay 7 iglesias (religiones) para siete naciones todas en torno a Dios. Además, corresponden a 7 “tipos” o “pueblos” también del cielo, como escenifican los tipos oficiales de estrellas. Pero aquí abajo llegamos todos vacíos y muertos, y gracias a Jesucristo, todos los hombres de todas las Iglesias, religiones o pueblos, pueden volverse a llenar de Vida. ¿es casualidad que haya 7 planetas muertos en torno al sol, uno más con vida (el nuestro), y otro casi-planeta, el más alejado del SOL, que no llega a serlo (Plutón)? Si las estrellas simbolizan a los ángeles y a nosotros antes en el cielo, ¿no parecen simbolizar los planetas a esos 7 pueblos de Dios aquí en la tierra? En torno al Sol (Dios), unos más cerca que otros, pero a su alrededor. Cristo, entre nosotros (planetas aquí), tomó forma de pecado como nosotros, pero siempre mantuvo el Espíritu Santo (Vida, Agua Viva; sería representado por nuestro planeta el único con agua, donde el hombre vive), salvo en el momento de la cruz para probar la naturaleza hombre. Como antes con las estrellas, parece diferenciar estos siete tipos previos, y actuales.

Y sabiendo que el sol es una estrella, unido a esta simbología en la que el sol es Dios, ¿no parece decirnos que efectivamente estábamos hechos a su imagen y semejanza y que de alguna manera manteníamos a Dios Esencia (el Espíritu Santo) en mayor o menor medida?

Como curiosidad, la tierra no es el planeta más cercano al sol, y ¿acaso no fue Cristo introducido en un pueblo de duro corazón? Creo que ni los judíos antes, ni tan siquiera los cristianos ahora somos los que más amamos, pues realmente es muy difícil amar como Jesús. Pero sé que Jesucristo, será reconocido por todas las naciones como el salvador de la humanidad y no solo por los que escuchan de todas religiones, también por los necios. Así lo dice Yahvé y así lo ha dejado escrito. Habrá un momento en que no hará falta fe, los sordos también serán invitados al banquete, aunque sí se les pedirá luego el vestido de fiesta, el amor. Porque aun conociéndolo todo, se puede estar vacío de amor. Creo además que este conocimiento se extenderá pronto, como tarde en ocho años. Una vez conocido, no tendrá razón de ser el mundo, pues ya no habrá libertad de elegir y se habrá terminado nuestro tiempo. No es esta la razón última, sino más bien al revés: se ha acabado nuestro tiempo y el Señor permite que lo oculto quede desvelado (decir que nuestro tiempo se ha terminado, es decir que todos los que allí arriba fallamos, pronto habremos pasado por el mundo). Así, el momento propicio dentro del tiempo propicio que va a vivir la humanidad, podría considerarse ‘injusto’ para otros que no lo vivieron: ¿Por qué esto no se supo hace mil años, quizá yo me habría salvado? -dijo aquel-. Bien, esto estuvo a disposición de todos en las escrituras desde hace miles de años. No hay injusticia; además, insisto, el hecho de saberlo no nos imprime el amor en el corazón, que es lo que nos salva. Ahora se allanarán las montañas y se rellenarán los valles para que todos nos podamos ver sin obstáculos por medio, en fraternidad; mucho es desde luego, especialmente para los sordos, pero siempre nos quedará amar.

Otra “casualidad” es que hoy oficialmente (según el modelo seguido por la mayor parte del mundo: de habla inglesa, América, China, India, Pakistán, Gran parte de Europa Oc.) hay ocho continentes porque se ha descubierto (2017) “Zealandia” que está hundido (7 a flote, uno hundido, de nuevo). El casi-planeta Plutón, las estrellas que no brillan, el continente hundido, parecen representar a los demonios, también entre nosotros, pero que solo odian. Quizá Dios ha puesto esto así para apoyar hoy este razonamiento lógico, porque parece una broma pesada: otras naciones o religiones tienen unas ‘normas más laxas’ y también sus siervos fieles se salvarán. Ale, pues me cambio que esta es más fácil => No. Todos tenemos nuestro tamaño. Dios provee lo necesario para nuestra salvación, y siempre dentro del amor.

Veamos ahora el arcoíris: ¡7 colores! Y, además, se establece como símbolo de alianza por Dios tras el diluvio, justo antes de la torre de Babel (de 7 pisos o alturas según queda descrita) en la que se embrolló las ‘lenguas’ de los hombres (conviene leer lo escrito al respecto para entender la analogía Noé y Babel p.43). Imaginemos que éramos de 7 intensidades o tamaños en el cielo. De ser así, todos compartiríamos una sola luz, pero de diferentes intensidades. ¿Cómo trasladar esa variedad a la humanidad, siendo que lo que provee Dios es lo necesario para nuestra salvación: llenarnos de amor en nuestro volumen o tamaño? (ocurriendo, además, que nuestra conciencia nos condena). Yo afirmo que ha sido con las religiones, que engloban a esas naciones. Y creo que Dios ha puesto todos estos signos para dejarlo patente. Como curiosidad, que ya he comentado, cada color es diferente en la luz que desprende o devuelve (amor en las religiones), y además de estos 7, tenemos el negro que lo absorbe todo y el blanco que lo devuelve, da, o se dona por completo. Otra curiosidad es que en el arco iris, el color se ve con más fuerza conforme mayor son las gotas del agua de la lluvia (más amor se luce cuando tienes el Espíritu Santo o Agua Viva). A veces se ve un arco iris doble, más pequeño y de menor intensidad, invertido en el orden de colores, y entre uno y otro aparece el color blanco y el negro (Wikipedia), como si hicieran referencia a los 7 del cielo, Dios, y a los 7 de aquí con los demonios.

 

Bien, Dios habla también con los números, pero más allá de esto “casual”, la demostración de Dios queda probada al confirmar el Apocalipsis esos grupos en los que se engloba a las criaturas celestiales por como quedaron después de la traición: Ángeles fieles, Ángeles Adán, Ángeles Eva, Ángeles Caídos, que en sus pasajes viene a llamarlos como “Vivientes llenos de ojos”. Y como decía, no por ese hecho en sí mismo, que ya es maravilloso para nuestro conocimiento de lo que fuimos o porque da sentido a todo, sino porque nadie más pudo trazar un guion oculto durante miles de años.

Continuando: el libro de los 7 sellos abierto por Jesucristo (apocalipsis), en una segunda acepción más general que no habla de la batalla, nos representa a nosotros los creados y nuestra vida. Los sellos son los pueblos de Dios. Siendo que Jesucristo es el Salvador de las 7 naciones o iglesias. Él abre el libro de la vida en el que estamos estos 7 pueblos: En el cielo, antes de la traición porque por la complacencia de Dios en Él, se crearon los demás; y después en la tierra en la que caímos miembros de esos 7 pueblos, distribuidos aquí en 7 naciones/religiones por nuestras características, o capacidades, más bien. Recordemos: en el cielo gracias a Él se crean a estos 7 tipos de ángeles o “estrellas”, naciones o capacidades. Tras la traición, gracias a Él se hace apta la naturaleza hombre (de nuevo se abre el libro de la vida para nosotros los traidores, y además Dios provee lo necesario para la salvación de cada “capacidad”: Amor en nuestra medida). Si os parece difícil pensar que Dios pudo hacer 7 diferentes tipos de ‘ángeles’ por su intensidad, pensar si queréis en siete distintas ‘edades’ o siete niveles de formación. ¿No es verdad que no se examina igual a un niño de segundo de primaria que a uno de sexto? Quizá todos teníamos un desarrollo, ergo una capacidad, y en ese desarrollo caímos. Así la prueba del mundo ha de ser conforme a nuestra capacidad en el momento de la traición, pues fue ese conocimiento el traicionado; aquel que albergábamos. Siendo mayor la traición del que más tenía (mayor tamaño). Esto ocurre aquí también con los niños, quienes muchas veces no tienen culpa por ignorar. De hecho, la ignorancia para la conciencia suele ser eximente.

Bien, Dios habla también con los números, pero más allá de todo esto “casual”, la demostración de Dios queda probada al confirmar el Apocalipsis esos grupos en los que se engloba a las criaturas celestiales por como quedaron después de la traición: Ángeles fieles, Ángeles Adán, Ángeles Eva, Ángeles Caídos, que en sus pasajes viene a llamarlos como “Vivientes llenos de ojos”. Y como decía, no por ese hecho en sí mismo, que ya es maravilloso para nuestro conocimiento de lo que fuimos o porque da sentido a todo, sino porque nadie más pudo trazar un guion oculto durante miles de años.

En fin, lo más asombroso de todo, no es poder comprobar que Dios existe, no al menos para mí, pues siempre he creído en Él. Lo más asombroso es palpar que cuanto hay a nuestro alrededor, encaja milimétricamente para nuestra salvación y responde a una lógica palmaria. En el conocimiento de que Jesucristo es el Salvador Universal del hombre (de la Naturaleza Hombre), por lo que hicimos allí arriba cada uno personalmente, y sabiendo que, gracias a Él, cualquier persona que ame puede llenarse del Espíritu Santo, todo concuerda aquí abajo lógicamente, pues siempre hemos sabido de Dios que es Amor y Misericordia. Otra cosa no coincide con Él.

 

 

¿Y qué hemos visto sino esto en el Antiguo testamento o en la Torá e incluso en el Corán? ¿No se toman por justos, para nosotros los católicos, a nuestro padre Abraham, con concubina y todo, a Moisés, y a otros que por sus actos hoy podríamos tildarlos de torcidos? ¿No es verdad que los contemplamos en el momento preciso de la historia de Salvación que vivieron, y sabemos discernir esta diferencia? Siendo que un bebé de seis meses no come un filete, ni un niño de ocho años come un menú de 3500 calorías, sino más bien un adulto y leñador; estos, que vivían así eran justos, aunque no conocían el Amor por el Amor, el Amor por sí mismo independiente de aquello que recibimos, es decir, no se les pedía amar a cualquier precio, entre otras cosas porque sin el Espíritu Santo era imposible. ¿Y si sabemos que la fe les justificaba y que la justicia de un hombre resulta de lo aprendido como tal, que a su vez no solo viene determinado por lo bueno “natural” sino también por la cultura y costumbres; no es también cierto que hombres justos afloran desde otras religiones y culturas? ¿Y si reconocemos como católicos que estos profetas nombrados y aquellos que siguieron rectamente sus normas fueron al cielo, cómo cerrar el cielo a otros justos? Por la razón tampoco tendría sentido, ni por nuestro conocimiento de Dios, pues Él provee lo necesario para nuestra salvación. Caso aparte es el que odia aun con pretexto de sus sagradas escrituras, estos están engañados, y en esas, sus escrituras, ya están advertidos de la condenación eterna que acarrea el odio.

Hermanos, tal y como los pelos de nuestra cabeza están contados, la justicia de Dios es milimétricamente aplicada, para cada nación, pueblo e incluso persona (ocurriendo, además, que las naciones -religiones- están formadas por personas de las mismas capacidades). Dios así lo hizo, y negar esto es negar el amor de Dios. Repito: Todo encaja a la perfección. Es más, hasta el ateo tras su muerte, si muere en el amor (difícil) se salvará, aunque no haya podido recibir el Espíritu Santo en vida (gracia) por faltarle la fe en el “CREADOR” (así va la cosa). Las “espantosas” diferencias que vemos entre unos y otros libros sagrados, solamente son delimitadores que encauzan o diferencian nuestros caminos, para que no se junten; pues como se ha dicho, no pondremos un filete cortado dentro de un biberón con leche para dar de comer a ambos: al bebé de seis meses y al adulto. Muy al contrario, advertiremos que comer un trozo de filete al bebé le llevará a la muerte por ahogamiento, a pesar de que tanto el filete como la leche son ambos alimentos (estas advertencias de condenación a la vía cristiana están constantemente incluidas en el Corán). Y cierto es que en todas las religiones de las que hablo subyace el amor como tal o en alguna de sus formas, hospitalidad, caridad, misericordia…, pero como decía, la conciencia condena, y un trozo de filete ahoga a quien no lo puede comer. Dios provee a cada nación lo necesario para su salvación, para llegar de nuevo hasta Él. ¿Es peor ser bebé que adulto? O ¿Un adolescente que un cincuentón? Gracias a la justicia de Dios no, porque al final lo que cuenta es volver al cielo. Además, cada uno vive únicamente el presente, al que hemos llegado, cierto es, desde nuestro pasado (que en nuestro caso ha sido temporalmente borrado -pasado celestial-, para nuestra salvación). Pero aun discerniendo todo esto, hoy nos unimos en el conocimiento relatado en este libro sobre Nuestro Señor Jesucristo: Dios e Hijo único en su interior, y hermano nuestro en lo creado (así fue, pues como los ángeles fuimos creados, no así Él, que fue el primero creado en la persona, y el único junto al Padre que contiene el Espíritu Santo en su máxima intensidad, la de Dios; por esto mismo complació y por Él se creó todo lo demás, incluidos nosotros). Además, en segunda instancia, Él es el Salvador de la Naturaleza Hombre, liberador de nuestro secuestrador: Satán que nos amenazaba con nuestro pecado del cielo y él mismo se escondía detrás de este exigiendo la misma pena que la que se nos aplicara a nosotros. En cristo se cumple toda justicia capaz y necesaria para salvarnos que limpia ese pecado y desarma a Satán.

 

Resumiendo, entonces: La Naturaleza Hombre es creada como una herramienta para minusválidos, pero una minusvalía espiritual (que son las minusvalías reales). Fue una Naturaleza sujetadora creada para sujetar el Alma incapaz de recibir el Espíritu Santo, pues, en el cielo nos separamos voluntariamente de Dios por nuestro pecado y el alma quedó rota.

La Justicia, como se ha visto, es la razón por la que Dios no nos recupera en la misma manera que ‘Éramos’. Siendo que de haberlo hecho así, también tendría que haber salvado a los demonios (caídos), pues demandaban el mismo destino que el nuestro por haber quedado todos vacíos del Espíritu.

Si en el cielo, nuestra persona, o libertad, llena de Dios, eligió el desamor, debe ser la primera persona creada (Jesús), vacía de Dios, (como nosotros en lo que fuimos a ser tras la caída), la que elija el amor (rodeada, además, de las mismas tentaciones que nos hicieron caer). Esto es así porque en el cielo todos los ángeles fueron (y fuimos) creados por la complacencia de Dios en Jesucristo (el primogénito, único hijo ‘pura sangre’). Siendo Jesucristo la razón ‘complaciente’ o chispa generadora de la creación de todos los ángeles (también nosotros), Él debe ser la chispa generadora de la nueva Naturaleza Hombre complaciente.

A Dios lo podemos comparar con el que tuvo tres hijos; Uno fortachón, orgullo de su Padre, otro normal y otro endeble; estos dos últimos fueron concebidos por la satisfacción que sentía el Progenitor por el Primero. El debilucho desobedeciendo al Padre, comió un apetitoso alimento infectado por un virus; enfermó y se quedó sin respiración.

Se le plantearon dos opciones a la familia: Dejar que muriera el endeble junto con el virus que portaba, o dejarle para toda la eternidad alejado de la familia y junto con el virus contagioso, en una máquina de respiración asistida, envuelto de una vida de sufrimiento. La única posibilidad de deshacerse del virus enraizado en los pulmones enfermos, era la eliminación de estos y sustitución por el sano. 

 El Padre le puso una máquina de respiración artificial que le permitió sobrevivir, aunque no respirar por sí mismo. Por amor del Padre y del Hijo fortachón, este último (compatible como hijo) dona uno de sus pulmones. Se sabe que el fortachón, aunque no comió de aquello, no se contagió por interactuar con el debilucho, es resistente al virus, pero durante la operación, su cuerpo deberá entrar en contacto con la sangre del cuerpo enfermo. Así, para que salga bien el procedimiento, sus pulmones sanos, deben funcionar fenomenalmente, debe respirar al 100%, también durante la intervención, y así cuando dejen la máquina, ambos puedan volver a respirar el Aire. El principal peligro de la operación no es solo que el fortachón deba entrar en la máquina, por la necesidad de hacer el trasplante a ‘pulmón’ abierto, sino que el virus continúa rondando por la sangre del debilucho un tiempo, intentando introducirse en el pulmón sano, ya que este es el órgano donde ubica sus reservorios. Después de un tiempo sin conseguirlo, el virus morirá, por eso después de la operación el debilucho aún deberá estar ayudado por la máquina durante ese tiempo, hasta que su cuerpo, acostumbrado a su antiguo pulmón, acepte el nuevo (no lo rechace) y deje la máquina con el virus definitivamente. Durante el trasplante el fortachón también estuvo sometido a la máquina de respiración asistida, incluso hubo tres horas durante las que sus pulmones no respiraban.  [El Padre: Dios Padre, El fuerte: Jesús, La máquina: la Naturaleza hombre (cuerpo), El Aire: Espíritu Santo, El Virus: Satanás, El pulmón enfermo: Nuestra alma rota o incapaz de retener el Espíritu, El pulmón sano en nosotros: Nuestra alma redimida o capaz, El hijo normal: son los ángeles que van a ver y a cuidar al enfermo al hospital, el Endeble eres tú y soy yo].

La única manera que tenía Dios de salvarnos (en justicia, o sin decretos) era tomando nuestra naturaleza humana. No había otra manera, por eso Cristo tiene dos naturalezas, la humana y la Divina. Y en la naturaleza muerta de hombre, tuvo que mostrar, aun despojado de Dios (en la cruz, durante 3 horas), la persona capaz de la naturaleza Divina: del Amor infinito; y eso por sí mismo, es decir, solo como hombre.

Así, la “muerte” real de Cristo en la persona de Dios (o la separación de persona y Esencia de Dios, la que más nos importa a todos los hombres) se dio cuando le fue retirado el Espíritu Santo (las vestiduras antes de la cruz) y su resurrección real en la persona de Dios, fue un segundo antes (o en el mismo instante) de la muerte del cuerpo, pues murió perdonando y amando, lo que le hizo merecedor, también como hombre, de mantener el Espíritu Santo en la misma intensidad de Dios, y en Él quedó probada nuestra Naturaleza hombre por completo. Esta vez no sólo por complacencia, también por prueba.

A los que se asombran por pensar que en el cielo fuimos hechos realmente a imagen de Dios Padre, les diría:

 

Jua 10:34 Jesús les respondió: «¿No está escrito en vuestra Ley: Yo he dicho: dioses sois? 35 Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios - y no puede fallar la Escritura - 36 a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: "Yo soy Hijo de Dios"?                                                           [Ver Salmo 82]

 

 

Para terminar, después de leer todo el ensayo, creo que podréis encontrar el sentido de esta lectura de Isaías que, aunque parece estar dirigido solo a los judíos y cristianos, creo que está dirigida a todos.

Isa 48:1 Escucha esto, casa de Jacob, los que lleváis el nombre de Israel, los que habéis salido de las aguas de Judá. Los que juráis por el nombre de Yahveh, los que invocáis al Dios de Israel, mas no según verdad y justicia. 2 Porque lleváis el nombre de la ciudad santa y os apoyáis en el Dios de Israel, cuyo nombre es Yahveh Sebaot. 3 Yo anuncié desde hace tiempo las cosas pasadas, salieron de mi boca y las di a conocer; de pronto, las hice y se cumplieron. 4 Yo sabía que tú eres obstinado, que es tu cerviz una barra de hierro y tu frente de bronce. 5 Por eso te anuncié las cosas hace tiempo y antes que ocurrieran te las di a conocer, no sea que dijeras: «Las hizo mi ídolo, mi estatua, mi imagen fundida lo ordenó.» 6 Tú has oído todo esto, ¿no vas a admitirlo? Ahora te hago saber cosas nuevas, secretas, no sabidas, 7 que han sido creadas ahora, no hace tiempo, de las que hasta ahora nada oíste, para que no puedas decir: «Ya lo sabía.» 8 Ni las oíste ni las hiciste ni de antemano te fue abierto el oído, pues sé muy bien que tú eres pérfido y se te llama rebelde desde el seno materno.

9 Por amor de mi nombre retardé mi cólera, a causa de mi alabanza me contuve para no arrancarte. 10 Mira que te he apurado, y no había en ti plata, te he probado en el crisol de la desgracia. 11 Por mí, por mí, lo hago, pues ¿cómo mi nombre sería profanado? No cederé a otro mi gloria.

12 Escúchame, Jacob, Israel, a quien llamé: Yo soy, yo soy el primero y también soy el último. 13 Sí, es mi mano la que fundamentó la tierra y mi diestra la que extendió los cielos. Yo los llamo y todos se presentan.

14 Reuníos todos y escuchad: ¿Quién de entre ellos anunció estas cosas? «Mi amigo cumplirá mi deseo contra Babilonia y la raza de los caldeos.»

15 Yo mismo le he hablado, le he llamado, le he hecho que venga y triunfe en sus empresas.

16 Acercaos a mí y escuchad esto: Desde el principio no he hablado en oculto, desde que sucedió estoy yo allí. Y ahora el Señor Yahveh me envía con su espíritu.

17 Así dice Yahveh, tu redentor, el Santo de Israel. Yo, Yahveh, tu Dios, te instruyo en lo que es provechoso y te marco el camino por donde debes ir. 18 ¡Si hubieras atendido a mis mandatos, tu dicha habría sido como un río y tu victoria como las olas del mar! 19 ¡Tu raza sería como la arena, los salidos de ti como sus granos! ¡Nunca habría sido arrancado ni borrado de mi presencia su nombre!

20 ¡Salid de Babilonia! ¡Huid de los caldeos! ¡Anunciad con voz de júbilo, hacedlo saber, proclamad hasta el extremo de la tierra, decid: Yahveh ha rescatado a su siervo Jacob!

21 No padecieron sed en los sequedales a donde los llevó; hizo brotar para ellos agua de la roca. Rompió la roca y corrieron las aguas.

22 No hay paz para los malvados, dice Yahveh.

 

Os dejo otra lectura interesante que es muy larga y no la analizo aquí, pero que muestra nuestro deambular desde el cielo: Ezequiel 20,1-44. Os sugiero que la estudiéis pensando que en Ezequiel 20,25 llegamos a la tierra en la naturaleza hombre (naturaleza con más ‘diversidad’ de pecados y peores ‘tendencias’ o instintos). Bueno, habrá muchas más lecturas, seguro. La clave para investigar ya la tenéis. Todo estaba escrito, incluso Cristo decía: esto sucede… para que se cumpla lo escrito. Como comentaba un poco antes, también está escrito que se allanarán las montañas y rellenarán los valles. Ocurrió en la primera llegada del Señor, y ocurrirá de nuevo antes de su nueva llegada. ¿Serán las distintas religiones esas montañas y esos valles? ¿O quizá se refiera a los que escuchan de las distintas fes como a esas montañas y los Eva a los valles? ¿Será el conocimiento aquí descrito el que nos iguale? ¿Será este el conocimiento del Señor que llene la tierra y que hará que el lobo y el cordero vivan juntos?  (Isaías 11,1-11). Y siendo esto así, ¿no será el preámbulo de la inminente llegada de nuestro Señor? Ocurrir, ocurrirá pues escrito está. Solo Él sabe cuándo, realmente.

Espero entonces haberos ayudado a abrir un poco las miras a los “tontos[1]” (con perdón), que son los llamados necios en la Biblia o Evas. Sabed que no estáis inscritos en el libro de la Vida y que, si no es por la lógica o por el “mundo”, no llegaréis a Dios. Pero como sí podréis llegar convencidos por algún Adán, ya que estos alcanzaron la perdición por vosotros y así, en justicia, lo ha dispuesto el Señor, me gustaría pensar que por el razonamiento aquí plasmado podréis llegar hasta Él. Quizá ha llegado el profetizado momento en el que todos juntos escuchemos; sea como sea, sabed que Dios nos da la oración como importante defensa. En esa parte que nos rodea y que no vemos, están los demonios atacándonos y los ángeles de la guarda luchando por nosotros. En realidad, es nuestra voluntad la que decide, pero aun en el querer mantenerse junto a Dios, recibimos muy fuertes ataques.  La oración en sí mismo es alejarse del mundo, devolverle nuestro tiempo a Dios. Como siempre hay justicia aquí también.

 

Os dejo con una pregunta:

Si fueras Amor, incapaz de ser injusto, e incapaz de mezclarte con el odio, y sabiendo todo lo dicho sobre nosotros, los traidores a Dios. ¿Tú no habrías actuado igual que Él para salvarnos? Y si en tu maltrecho corazón encuentras un poco de calor que te lleva a entender esta posibilidad…

¿Por qué no crees?



 

[1] Tonto o Necio: dícese del que fue ángel Eva que en el cielo escuchó a Satán y en la tierra solo tendrá oídos para él, los ídolos y el mundo. Está presente en todas las naciones o credos y en casi toda familia.


 

  Apéndice I                                           Carta a un cristiano.

 

Sobre el hijo en nuestra Naturaleza

 

Veamos qué encontramos en nuestro entorno sobre nuestros hijos. Biológicamente son una creación originada por mitosis celular y demás procesos. De nada o casi nada, surge el cuerpo entero. El alma, sin embargo, no es creada por ningún proceso físico.

Tras el planteamiento del resto del libro, creo que ha quedado comprobado que nuestra vida en el mundo es resultado de nuestro intento de salvación por parte de Dios, quien debe actuar en justicia, sin negarse a Sí mismo. Así, Jesucristo valida la naturaleza hombre como nueva Naturaleza apta para recibir el Espíritu Santo, siendo que esta nueva Naturaleza consta en el mundo de un cuerpo “portador” del alma, ya existente en el cielo, que desde la pasión es capaz de poseer el Espíritu Santo en alguna medida; esa capacidad que allí perdimos tras nuestra traición. No voy a repetir las razones de esta necesaria renovación por justicia, ni tantas otras cosas que ya se han dicho. Si has leído todo lo demás, sabrás que no solo responde a una lógica inapelable, sino que todo tiene su reflejo en la Biblia, en versículos y profecías cuyo significado se nos ocultaban por voluntad de Dios.

Sin embargo, ahora me interesa avanzar en algunos conocimientos con respecto a estas nuevas premisas, en relación a Cristo Hijo de Dios y a nosotros mismos.

En primer lugar, determinar que, cuando habla el Génesis de que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, habla principalmente de nuestra original naturaleza celestial. Aunque, al ser nuestra naturaleza hombre contenedora de parte de esta primera creación (el alma, aunque sin el Espíritu en la misma forma), mantenemos cierta semejanza, pero mucho más diluida por lo quitado y lo añadido (más repertorio de pecados donde elegir), o mucho menos semejante para entendernos. Es importante que esta semejanza continúe porque Dios ha hecho al mundo también semejante en la misma medida. Si es prueba de salvación para nosotros, por fuerza ha de ser semejante a nuestras vivencias del cielo; esta es la esencia de los exámenes, preparar o comprobar, o demostrar a quien lo solicite, que el examinado está listo para la vida real en el estatus que pretende alcanzar.

Así, en este mundo, Dios nos ha enseñado qué son los hijos, y no sólo eso, sino que ha hecho llamar a Jesús su Hijo, puesto que lo es, pero nos lo ha hecho saber según nuestro conocimiento de la palabra “hijo”, la cual conlleva connotaciones de:

 

Creación, posterioridad, subordinación (o sometido a autoridad).

Y estas, creo que se pueden aplicar a la persona de Cristo, que siendo parte creada por Dios Padre es capaz de contener el Amor Infinito o Espíritu Santo en la máxima intensidad, haciéndose persona de Dios.

Es importante haber leído los puntos sobre el Espíritu Santo para entender lo que quiero decir, porque el Espíritu se entrelaza en nosotros, cambiándonos incluso, pero aun así mantenemos nuestra persona y libertad. Nos hace diferentes y podemos distinguir los cambios realizados en nosotros, puesto que, para empezar, hay muchas cosas que sin el Espíritu no somos capaces de hacer; no quiero hablar de sentir al propio Espíritu Santo en tu interior puesto que algunos afirman que no lo sienten, e incluso niegan que se pueda sentir (algo rotundamente falso, pero sea…). El hecho de hablar del Espíritu Santo y no solo de nosotros “cambiados”, ya diferencia al propio Espíritu (importante tener en cuenta lo dicho sobre los grados o intensidad del Espíritu).

Siendo esto así, es normal que uno reconozca los méritos del Espíritu Santo en nosotros y no los achaque a su propia persona (solo no puedes, con el Espíritu sí…). De hecho, hacerlo de otra manera quizá significaría ser orgulloso y no poseer esa persona capaz de mantener al propio Espíritu Santo. Y ¿cómo Cristo no iba a hablar así: “Nadie es bueno sino solo Dios”? La persona de Cristo habla de la naturaleza de Dios “fundida” pero diferenciada en Él.

 

En nuestro mundo, la relación que tenemos con el Espíritu Santo, me recuerda a la simbiosis (endosimbiosis) y dado que el Espíritu Santo es Amor y este se realiza en la donación, me atrevería a decir que es parecido a una simbiosis mutualista en la que ambos “especímenes” se benefician.  Pero no todo nuestro Amor viene del Espíritu Santo. En esta relación simbiótica, hace falta un fondo de amor para que habite el Espíritu. En un ejemplo más directo aún que este tipo de relaciones, el que recibe una transfusión de sangre, debe tener vida antes de recibirla, pues si no de nada sirve esa sangre, no da la vida. Sin embargo, el débil que la recibe, se reactiva y se llena de vida. Así, esos seríamos nosotros, ese conjunto de venas, o persona por la que circula la sangre (entre opciones, libertad). La sangre nos da la Vida y la mala vida del mundo y sus heridas hace que la perdamos. Como decía, el Espíritu Santo nos sella exteriormente nuestra alma arreglando esa rotura que nos impedía recibirlo; este sello lo recibimos todos en el bautismo de la cruz de Cristo. El Espíritu Santo interior, sin embargo, se puede perder y podemos andar muertos por ahí en la rutina del mundo. De todo esto ya he hablado en el punto del Espíritu Santo. Tal es la semejanza que hay en el mundo entre virus y bacterias contra el cuerpo humano, con la relación entre demonios, ídolos, tentaciones y nuestro Espíritu Santo. Como primera medida recomendada está el no andar por caminos tortuosos, pero incluso así, nos comunicamos o convivimos con los demás, momentos más aprovechados por los tentadores. De igual manera, los virus tratan de entrar a través de la boca, nariz… e intentan pasar desapercibidos ante nuestras defensas, tal y como el demonio negocia con nuestra conciencia, estirando cada vez más la goma para entrar y matar; porque una vez dentro, si el pecado es capital o de desamor, caemos muertos, sin el Espíritu Santo Interior. Gracias a que esta naturaleza nos sujeta y a que Cristo la ha hecho perennemente apta, podemos resurgir convirtiéndose lo que era una muerte en tan solo enfermedad, si es que vamos al médico a sanarnos. Pues ese sello exterior a nuestra alma que se produjo en el bautizo de la cruz de Cristo, nos permite contener el Espíritu Santo, pero nunca someterlo o esclavizarlo, ya que el Espíritu es Libre como particular persona de Dios.

De la misma manera que Dios Padre no puede convivir con el mal, ni con el demonio, ya que Dios es puro en la más absoluta pureza, blanco radiante sin tan solo un punto amarillo, cuánto menos uno negro; de la misma manera que Cristo desechaba escuchar y hablar con los demonios en la Biblia (que no con los pecadores). De esa misma manera el Espíritu Santo interior no puede convivir con el mal o el desamor. ¿Acaso no nos habla de esto lo que nos ha ocurrido? La única manera que tenía Dios de salvarnos en justicia era con el sacrificio de su Hijo inocente… Dios no tiene grises en cuanto al amor. No caben medias tintas. Nosotros, en nuestra impureza e injusticia, quizá hubiéramos tratado de estudiar alguna solución intermedia que dejara a unos castigados (demonios) y a otros menos castigados (Adanes, Evas), pero Dios no puede ser injusto, sin olvidar que el Reino de Dios es el propio Espíritu Santo. Esa Vida también en el cielo es el Espíritu Santo y NO puede mezclarse, ensuciarse, hacerse turbio, de ninguna manera. No había otra solución porque Dios es el que Es. No puede ser casi, casi Dios.

Por otro lado, el hecho de que nuestra nueva naturaleza tenga un cuerpo “añadido”, nos habla de que Cristo, el primogénito, primera persona creada, Dios Esencia, antes de nuestra traición, en el cielo, tenía una naturaleza diferente a la de hombre (que es el ‘envoltorio’ que conocemos aquí de Él), además de la de Dios. Es decir, junto a la Esencia de Dios, el alma que configura o comprende entre otras cosas nuestra persona, libertad, “independencia”… también la tuvo Jesucristo; siendo Él en su creación antes de todos los tiempos el que hizo apta para recibir la Esencia de Dios a esa naturaleza (alma -capaz-: libertad + independencia + persona, o ángel, o como queramos llamarla). Esto no desdice nada su Divinidad, ni su carácter único, como tampoco el hecho de haber sido hombre entre todos los hombres, siendo además el único que nos podía hacer válidos como tales hombres para Dios.

En lo referente a las semejanzas tanto del mundo, como los creados y el Creador; y en relación a Jesucristo hay que decir que efectivamente, Cristo era el único que podía hacer válida la naturaleza hombre, por ser Él el que hizo válida la naturaleza “angelical o celestial” (llamémosla), en todos los creados del cielo, de manera que ninguna injusticia se pudiera achacar a la creación de una nueva Naturaleza hecha ad hoc para nosotros, pues el probador, o la norma “establecida o fundadora”, el propio principio primogénito de todos los creados, fue quien dio cumplimiento. De otra manera, habría sido Dios mismo quien la hubiera recreado por su propia orden, sin necesidad de probar el amor extremo, pero entonces habría cometido injusticia en referencia a los ángeles caídos que también traicionaron, pero a los que no se les dio la naturaleza hombre.

En estas circunstancias, Jesucristo, cuya persona se hace a imagen y semejanza de Dios (libre y para Amar) y además mantendrá igual la Esencia de Dios, no oscurece nada tal semejanza ni deviene en nada inferior al hacerse hombre; pues la única diferencia es que siendo el mismo, carga con un aparatoso cuerpo lastrado de necesidades y tentaciones, demostrando que su persona puede amar hasta el extremo cargando con el cuerpo. Ni la Persona, o en general el alma, ni la Esencia después, son inferiores; quizá, añadiendo el cuerpo, en conjunto sí, pero solo por las características del propio cuerpo que le limita en “movimientos” o en lo que antes hiciera en el cielo. Así, un hombre que pierde una pierna en un accidente, sigue siendo el mismo hombre, con su misma dignidad y alma, aunque inferior en lo referente a la movilidad o las cosas que puede ahora hacer con su cuerpo. Y ¿Por qué el Bautismo de Cristo -Mat 3:16s-? ¿Por qué como hombre, al principio, no mantenía absolutamente la Esencia de Dios o el Espíritu Santo, sino que le llega en ese bautismo? ¿Por qué se debía cumplir toda justicia con su bautismo -Mat 3:15-? Porque en el origen de todo, Cristo no fue creado como Persona + Esencia aparte, eso sería hacer otro Dios, la herejía de la que algunos nos culpan. Cristo fue creado como persona (hijo), y esa persona fue la que complació a Dios Padre, y por ser puro Amor como el Padre, contuvo la Esencia de Dios, en su naturaleza de Dios. Decir que aquí, como hombre, tiene naturaleza de hombre y de Dios, es lo mismo que afirmar que Jesús tiene naturaleza creada y Divina también en el cielo. Todo se hace aquí abajo de manera semejante para nuestra justificación. Por eso, igualmente, Él inicia su andanza como hombre con el Espíritu Santo apartado (que no perdido) y más tarde en la cruz se le volverá a apartar (retirar las vestiduras). Es el principio fundador, la persona complaciente, únicamente la que prueba la validez del hombre, no se prueba la Esencia de Dios. 

Los hombres somos diferentes también en cuanto a nuestra persona, con respecto a lo que éramos y especialmente hasta la pasión, pues nosotros pecamos, traicionamos y rompimos nuestra alma siendo incapaces de recibir el Espíritu Santo en nuestra perdida naturaleza “alma capaz o ángel…” y aquí, como decía, somos semejanza muy aguada. Muy interesante es el caso de María, porque al no traicionar ella en el cielo y no tener el pecado original, mantiene también la semejanza en la persona, tal y como era ella en el cielo, no se “diluye”, por lo que viene a ser lo que era (cuando era naturaleza angelical o celestial) pero cargando aquí con un cuerpo también. Como decía, ella es un apoyo en la misión salvar al hombre; Dios quiso que su Hijo no fuera criado por nosotros los traidores. No hacía falta; entonces, ¿para qué ponerle una madre traidora? Sí hizo falta su sacrificio, pero no tener una madre pecadora, porque la anomalía somos nosotros los pecadores, los traidores; lo normal, lo recto en la voluntad de Dios, son los ángeles. Viendo como quedó cristo en la cruz podemos cometer el error de pensar que Dios lo descargó todo sobre su Hijo, pero no es así, Dios hizo exactamente lo que tenía que hacer para salvarnos. Ni un latigazo sobró, ni tan solo un escupitinajo. Dios tenía medidos nuestros pecados que nos sacaron del cielo como también los de aquí, o quizá simplemente tenía medido el amor necesario para crear en ardiente fundición la naturaleza hombre capaz de Dios. ¿Por qué hacer crecer a tu hijo bajo la autoridad de un traidor a ti? Tú no lo habrías hecho, Dios tampoco. En cuanto a la virginidad de María como mujer es consecuencia directa de su pureza de origen, en el cielo. Y a la inversa, no haber sido una traidora, era condición sine qua non para ser inmaculada en la tierra; además de para ser la portadora del Hijo primogénito.

Es necesario que acerquemos a Cristo a nuestro entender e incluso a nosotros a la hora de tratar con Él o tratar sobre Él. La manera no es quitarle Divinidad, puesto que es Dios en Esencia, luego es una persona de Dios, sino tener en cuenta que nosotros fuimos creados en el cielo a imagen y semejanza de Dios. Decir que la persona de cristo fue creada por Dios Padre, seguramente sea una herejía para los que saben, quizá porque no entendemos realmente a esa Esencia de Dios, a Dios mismo. Quizá nos alejamos demasiado y guardamos demasiadas distancias también en lo conceptual. Sin embargo, sí podemos decir que tú y yo somos o podemos ser portadores de Dios ¿y no suena esto también algo hereje? Si consideramos quién es Dios, (¿quién como Él?), ¿cómo tú o cómo yo vamos a merecer siquiera que haga posada en nuestro interior? La cuestión radica, como vengo insistiendo en este ensayo, en la medida, o la intensidad; al fin y al cabo, fuimos creados a su imagen y semejanza y, ¿qué son las semejanzas? Casi siempre una cuestión de medidas o cuantificación (incluso dos colores semejantes pueden serlo por cambiar la cantidad de uno de sus componentes: rojo, verde o azul).

Hablemos, para entendernos mejor, de lo que fueron nuestras personas antes de la traición en el cielo, o si queréis, si es que no aceptáis esto, hablemos de los ángeles. La persona de un ángel, no es la persona de Dios, no contiene a Dios en su máxima intensidad, sin embargo, sí contiene a Dios en mucha mayor intensidad que cualquiera de nosotros. Igualmente, la persona de un ángel es limpia, recta, pura… sin embargo, no es la persona del Hijo. Ni tan siquiera dos ángeles o arcángeles del mismo “grado o tamaño”, tendrían la misma persona, puesto que la persona también contiene la libertad de cada uno y, en general, aquello que nos hace diferentes. Aquí es donde podemos apreciar realmente esa semejanza, porque todos compartimos en el cielo algo de Dios. El hecho de que se distinga entre ángeles y arcángeles y potestades nos habla también de esa cuantificación. Como las hojas de un árbol son semejantes y diferentes; como las hay más grandes o más verdes por fluir de manera diferente la savia entre ellas. Allí, nuestra libertad daba forma a nuestra persona, pero, aun libres, estábamos unidos a Dios en la Esencia, en la Savia como las hojas del árbol. Es el Espíritu contenido o capaz el determinante y el que establece los escalones, pues aunque haya muchos ángeles de distintos tamaños hay un tamaño en el que ya son arcángeles; algo parecido pasa con las hojas y las ramas, quizá un arcángel sea como una rama porque a su través circule más savia y este sostiene otras hojas; quizá cristo sea como la única rama troncal continuación del propio tronco, pero en todos nosotros la savia, Dios Esencia circulaba de una manera u otra (la escalera de Jacob ya nos hablaba de la jerarquización). Así, todos éramos hijos, condición que perdimos cuando nos separamos y Dios o la savia dejó de fluir, dejamos de formar parte del árbol. Pero Dios ha injertado en la rama troncal de Cristo, cortándola dolorosamente, un esqueje diferente al propio árbol, con la intención de que la propia savia del árbol, su Espíritu Santo, circule también a través suya. Esta es la manera que ha encontrado de salvar a los que nos desprendimos (ramas enteras porque grandes cayeron), y cuando estemos (los que lleguen) en el cielo, aun siendo de naturaleza diferente, formaremos parte de Dios porque su Espíritu transitará por nosotros. Sí, podemos decir que gracias a Cristo podemos volver a ser hijos adoptivos (más aun, puesto que un hijo adoptivo no comparte la sangre del padre); pero antes de nuestra traición éramos hijos a título completo; no como el primogénito, pero lo éramos. Siendo esto así, en el cielo, Dios era algo tangible y el Hijo algo concreto y palpable, parte de un todo, el árbol al que estábamos unidos; y aun siendo muy inferiores a Él en todo, no era algo alejadísimo y distante de nosotros, era parte como decía de nuestro mismo árbol. Es muy importante saber discernir que Jesús, persona, fue creación de Dios Padre; que Él mantiene exacta la Esencia de Dios por lo que es persona de Dios. Es importante saber discernir que la muerte en la cruz de Cristo, su sacrificio amantísimo como hombre hasta el final, ya nos salva de nuestra traición al hacer válida la naturaleza hombre, y es importante saber que la salvadora resurrección de Cristo se da, porque Él se mantiene como capaz de la Esencia Exacta de Dios al morir en la cruz y no se sale nada de ese infinito amor (en esa cruz de desprecio, de humillación, de tortura, de dolor,…,  pero sobre todo en esa cruz de Amor y de resurrección, especialmente de nuestra resurrección como seres capaces de Dios). La posterior resurrección como hombre al tercer día, viene a darnos apoyo en nuestra vida futura en el mundo, a sabida cuenta, además, de que lo aquí revelado ha estado oculto por muchos siglos; pero lo realmente importante es su Santa muerte en la Cruz, que a su vez implica su no muerte como persona contenedora de Dios Esencia en la naturaleza de hombre. Es esa persona creada, con su libertad, rodeada de un cuerpo y sus cadenas y tentaciones, la que es probada en el amor extremo de la cruz. No es Dios Esencia el que es probado sino la persona capaz de contener a Dios Infinito Esencia, en la naturaleza de hombre. Es un nuevo origen para esta Naturaleza, para nosotros.

Es rehacer lo que ocurrió antes de todos los tiempos, pues la persona creada de Jesús fue capaz de contener a Dios; ese es el origen de toda la creación. Pero esta vez se hace con un añadido que en el origen no estaba: la tentación del maligno, pues este, el demonio, argumenta a Dios que, si nos recreara de manera semejante a la del cielo, como hombres o como fuera, volveríamos a caer en sus tentaciones como lo hicimos. Así, cristo prueba nuestra naturaleza en el amor, y tentado y abrasado por los demonios que le rodean mientras le crucifican, así nosotros debemos ejercer nuestra libertad en la naturaleza validada hombre rodeados de tentaciones como nuestro maestro, para ejercer y probar nuestra libertad que una vez cayó frente al demonio. Lo creado en el origen fue esa libertad diferente de Dios, como vida independiente capaz de contener a Dios Esencia. En la complacencia de esa prueba original de Jesús, en la que no intervino el demonio que ni siquiera fue creado aún, se validó la naturaleza ángel (digamos) o lo que es la criatura “persona” capaz de Dios en alguna intensidad.

Así, en el cielo, todos nosotros fuimos hermanos del primogénito, de la persona de Cristo, es decir de su parte creada. A todos nos bañaba de alguna forma o intensidad algo del Espíritu Santo; aunque Él estaba en la propia fuente del Espíritu. Cuando Él se hace hombre, y una vez en la cruz, tras la pasión, se convierte en el primogénito de los hombres, puesto que poco tiene que ver la naturaleza hombre anterior a la pasión con la posterior. El primer hombre Verdadero, nace en la cruz (y ese es el bautismo más importante para la humanidad entera), en Jesús probado sin el Espíritu, un instante después se “actualizan” los demás; en ese momento todos nosotros somos hermanos de Cristo en la nueva creación hombre capaz; en el hombre Verdadero.  Esta diferenciación entre hombre creado y Dios Espíritu Santo, la diferenciación que hace al decir: “solo Dios es bueno”, nos habla de lo mismo, de su persona creada y su Esencia Infinita, Dios. Y esta dualidad que vemos en Cristo en la Tierra, con un cuerpo creado por Dios (que más tarde es Validador) y ese Espíritu de Dios, es también imagen o semejanza de lo que fue en un origen en el cielo (persona o alma creada, ‘contendora’ de: Dios Esencia Infinita). Cristo no cambia conjunta y sustancialmente en lo que fue en el cielo, y la validación del hombre se hace de manera semejante a la validación de las criaturas celestiales; pues fue el infinito amor de la persona creada de Cristo la que complació al Padre e hizo posible el resto de la creación. Tan importante para nosotros es entender la palabra semejante, también en los modos del mundo, y hacerlo, nos puede ayudar también a entender cómo nos bañaba la intensidad del Espíritu Santo en distinta intensidad a unos y a otros. No tenemos más que fijarnos en una luz, semejanza puesta por Dios de Sí mismo: la luz se extiende desde su foco y va perdiendo intensidad, siendo la fuente, que cuando es muy potente ni tan siquiera podemos mirar, su máxima expresión. Esa iluminación, cercanía de Dios Padre, o diferenciación de capacidad del Espíritu Santo, que algunos se obcecan en negar, fue la causa de la codicia por parte de Satán, la causa de nuestra caída. Pues esta capacidad no la podía aumentar por sí mismo, ya que fue hecho de la manera en la que fue hecho. Algo que él no aceptó. Quiso tomar más y más luz y llevársela para sí mismo; no se dio cuenta de que no podemos apartar la luz de su fuente, pues la luz es el don de la propia fuente. Como el que intenta capturar la luz cerrando sus dos manos ahuecadas y ve mirando por un huequecillo entre los dedos que en ellas solo hay oscuridad. Aquí como allí, como reflejo o semejanza, también tenemos distintas capacidades y en el uso de nuestra libertad podremos llenar esta, si hay don o somos de los adanes, los del oído abierto, pero no ampliar el tamaño del alma, para en nuestra codicia llegar incluso a desear ser como Dios (disparatado pero cierto, hasta ahí llegó nuestra codicia). El problema de Satán, nuestro problema, fue que, al querer acaparar para sí el Espíritu Santo, se hizo opaco a Él, pues Este es puro, no admite codicias o desamor y, como decía, sale de la propia fuente, no lo podemos aislar ni cambiar su modo de Ser, solo disfrutar de Él cuando somos transparentes. Si uno se hace opaco de tanto recalcar la silueta de su propia persona en el mundo, por mirarse y remirarse a sí mismo en lugar de a los demás, ya no pasa el Espíritu y, además, genera sombra a su alrededor. Como la rama que, cuando se pudre, hace que sus hojas se pudran también, así Satán, Ángel maravilloso como era, que creo, fue gran arcángel, se llevó a muchos seguidores con él. El Espíritu Santo no puede habitar en el mal o junto al pecado mortal (que por algo se llaman así este tipo de pecados), lo puedo repetir más veces aun, aunque no se me ocurre como decirlo más claro. No mirarte a ti mismo es desdibujar tu silueta, es hacerte, en mayor o menor medida, transparente; entrar en comunión con Dios y con los demás, por eso el demonio nos quiere siempre aislar, hacer desear para nosotros, para endurecer nuestra silueta, engañándonos para que pensemos que en los bienes del cuerpo está la felicidad, cuando viene a ser lo contrario, y no exactamente por nuestro cuerpo, sino por la omisión hacia el prójimo. Esa silueta y mirarnos en exceso a nosotros, evidentemente, hace que dejemos de mirar al otro, y nos hace opacos también al Espíritu Santo. Es curiosa la manera en la que Dios nos pone semejanzas de Sí mismo en el mundo. Parece como un niño que quiere jugar con nosotros poniéndonos mensajes y adivinanzas, desvelando poco a poco las respuestas conforme llega el final del crucial juego. Realmente es un niño en la intensidad de Vivir su Amor hacia nosotros. Es lo más alejado a un corazón de piedra con los sentimientos apagados, que es a lo que el mundo y su príncipe Satán nos empuja con sus sufrimientos si no nos apoyamos en Dios. Como otra semejanza, ponía el ejemplo de la electricidad y el Espíritu Santo con sus dones; los cuales se asemejan al efecto de la corriente eléctrica al pasar por una resistencia (bombilla, motor, sirena...). La electricidad produce un efecto en todas estas cosas. Hace que funcionen y brillen, suenen, o lo que sea. Lo mismo nos pasa a nosotros. Con el Espíritu Santo en nuestro interior mostramos diferentes dones, según el Espíritu, pero también según nosotros. De nuevo esto nos habla también de la intensidad del Espíritu y nuestra capacidad; de manera que, si por una bombilla de las antiguas, de 60 W, pasa una potencia de 20 W, luce de manera exigua. Si la resistencia o el filamento está roto o incluso desenchufada la lámpara, no pasa ninguna corriente, no pasa el Espíritu, no somos transparentes a Él. Por otra parte, la misma electricidad pasa por la red uniendo a todos los aparatos de la casa, e incluso llega también al enchufe de esa lampara fundida. Aquí está nuestra libertad; la cual, en sí mismo se da por nuestro esfuerzo muchas veces de elegir lo difícil (de ahí también la importancia de la ley, aunque esta quede cumplida y sobrepasada por el Amor). Y el Espíritu Santo sigue siendo un regalo, pues como la luz y el calor son para todo el mundo, un don general de su fuente el sol, nosotros particularmente nos podemos libremente poner a la sombra. El caso de las religiones, viene a hablarnos también de intensidad de corriente, pues si a esa bombilla de 120 Voltios le ponemos 240 V la fundiremos, o desalentaremos a esa persona que no es capaz de tanto. No cambia Dios en lo que Es, ni la electricidad en lo que Es, cambia la intensidad como lo hacen los niveles de enseñanza en un colegio según a qué edades se enseñe; cambiamos nosotros. Y no se me ocurrirá poner una lámpara de 120 V en una toma de 240 V y no solo eso, sino que advertiré en las instrucciones que no se puede hacer porque si no la lámpara reventará, es decir, bajo pena de muerte. Tal y como hacen muchas aleyas del Corán con respecto al cristianismo. ¿Quiere decir que no pueda iluminar igual una lámpara de 120 V que otra de 240 V? No; un niño de tercero que saca sobresalientes, brilla tanto como un niño de sexto que saca sobresalientes; las bombillas de EEUU (120V) brillan lo mismo que las Europeas (240V), reciben distinto voltaje y ambas reciben electricidad, todos estamos llamados a la misericordia. El mayor problema no está en la religión (Voltaje) siempre que continuemos en la religión que Dios ha Provisto para cada uno, sino en la potencia (W), porque si vivimos nuestra religión sin profundizar o no la vivimos, no luciremos. El conocimiento está en saber que hay un solo Dios, que Cristo persona es creación de Dios Padre (tal y como dice el Corán; curioso que este libro sagrado desvele unas cosas y otras las oculte para su bien) y hermano nuestro en lo creado, pero Él contiene el Espíritu o la Esencia de Dios en su máxima intensidad. Está en la fuente, no como nosotros, siendo así persona de Dios y sigue habiendo un solo Dios. Saber que Él fue el primero creado que complació a Dios y por el que todo lo demás fue creado, no va contra ninguna religión, pues Él es el fundamento y principio validador de todos nosotros, en el cielo antes de la primera muerte y en la tierra, tras la pasión. Así, vivir la religión tiene como fundamento amar y ser misericordioso como denominador común entre las 7 grandes religiones. Las leyes de estas vienen a marcarnos caminos de amor, respeto y misericordia hacia los demás. Sirven para ejercer nuestra libertad, pero también para encauzarnos hacia el amor, útil para los que no tienen ese amor en el corazón. Útil para ponernos de cara a Dios y hacernos transparentes, para abrir nuestra puerta al Espíritu Santo y que el Amor por fin haga morada en nosotros y pueda surgir de nuestro interior hacia los demás. El Espíritu Santo, efectivamente es un Don, pero no es un Don arbitrario salvo en muy contadas ocasiones. Igual que el Sol ilumina a todos los que se ponen a su alcance ‘regalándonos’ su luz y calor, Dios envía su Espíritu Santo a todos los que están a su alcance, y sigue siendo un Don. Cierto es que los Eva, por Justicia, han tenido siempre el oído cerrado, algo que va a terminar, pero esto es así por justicia como digo, no arbitrario. Dios no es caprichoso, es Justo por Excelencia. Cierto es también, que algunos se llenan más que otros por ser más transparentes, o por tener mayor capacidad; esto unido a que los Eva lo tienen más difícil y a que es muy fácil pecar incluso sin darnos cuenta, quizá nos confunda. Es interesante ver lo escrito sobre el Espíritu Santo en el punto 9, porque el hecho de estar en gracia y sentirse en paz con el Señor, ya es tener el Espíritu Santo en alguna medida. Como siempre la cuestión es la intensidad. De hecho, por lo general, el Espíritu suele entrar de manera paulatina cuando nosotros estamos de cara a Dios, con la puerta abierta. Pero como con el sol ocurre, cuando nos ponemos a la sombra, nos enfriamos (más aún si nos rodea el hielo), y luego hay que empezar de nuevo a calentarse. Con el Espíritu Santo pasa algo parecido. Cuando cerramos un poco la puerta, se nos va, más o menos rápidamente. Si pecamos mortalmente (desamor), se va inmediatamente. El extremo contrario está en las conversiones tumbativas como la de San Pablo, en la que Dios directamente se le mostró a Él. Esto es rarísimo y obedece seguramente a quién fue Pablo en el cielo antes de la traición de allí arriba.

La creación de Cristo persona la imagino como crear una persona libre dentro de ti mismo, con independencia de ti, que aun siendo diferente a ti comparta contigo, en precisa concordancia y perfecta comunión el Amor recíproco, y con tu mayor beneplácito, tu propio ser, y de hecho esté dentro de ti mismo (muy alejado a este ejemplo, por si a alguien se le ocurre, serían los casos psiquiátricos de doble personalidad, en los que se desarrollan, por traumas o represiones, facetas muchas veces antagónicas de una única persona; nada que ver). En la Biblia y en la vida se muestra nuestra necesidad imperiosa de amar, tanto que, si no tuviéramos a nadie y como Dios pudiéramos hacerlo, la crearíamos. ¿Por qué? Porque en nuestro fondo real, somos semejanza de Dios (aquí muy diluida).

Cierto es que Dios no necesita nada, sin embargo, no puedo concebir a Dios solo en una persona, porque Él es amor, y el Amor necesita darse, por lo tanto, un receptor. Quizá esa fue la chispa de Inicio de la Creación, Cristo mismo, y quizá todo se hizo de manera semejante a la trinidad no solo aquí de manera diluida, sino también en el cielo. En la primera y más directa acepción de Adán y Eva, ella es creada para que ese amor se pueda dar recíprocamente entre ambos; incluso en el concepto “hijo” que nombré al principio de este punto, es necesaria la aportación de dos e igualmente nos ha hecho hombre y mujer. Creo que tal y como el Padre y el Hijo se funden en un Amor infinito o Espíritu Santo formando a Dios Único, las siguientes potestades del cielo, ángeles y demás fueron creados de manera semejante, con otra persona con la que compartir de manera especial ese Amor o ese Espíritu Santo que llega desde la misma trinidad, y así de una manera progresiva, hasta las almas más pequeñas. Volviendo al ejemplo del árbol, el tronco está unido a la rama troncal y por ellos fluye la savia hacia las ramas, y el patrón de las ramas se repite, ramas que se abren en más ramas como pequeños árboles dentro del gran árbol. De unas semejanzas podemos intuir su reflejo del cielo a la tierra y viceversa. La razón por la que toma la segunda acepción las palabras Adán y Eva (oyentes y sordos) viene establecida en la primera, porque es ese amor de los Adán hacia su pareja la causa de su caída ya que ellos no se dejaron engañar por el demonio. Siendo que antes de esa decisión no había distinción en el cielo entre los Adán y los Eva, fueron creados de la misma manera, no hablo ahora de tamaños; antes de nuestra traidora decisión, las palabras de Adán y Eva nos hablarían de pareja o seres recíprocos, correspondientes a la imagen y semejanza de la trinidad (en el mundo, el matrimonio). La gran traición finalmente, fue contra el Espíritu Santo; Ese que nos traspasaba, que emana de Dios trinidad; Ese que estaba en medio de nosotros, que compartíamos y nos daba la Vida y la Felicidad; Ese que siéndolo todo, nos permitía ser conforme a nuestras personas en el cielo, hasta que nos quisimos separar. Tarde vimos que el Espíritu no puede Vivir con la Iniquidad, pues de lo contrario, aun separados podríamos haber continuado Vivos manteniendo ese Espíritu. Pero no es así. El Espíritu Santo es Uno. No se puede separar, aunque lo vivamos con distinta intensidad en cada uno, no lo podemos trocear. Es por esto que el mal no puede convivir con Él. Dios no podía darles un poquito de Espíritu a los caídos para hacer trapicheos que nos justificaran. Sería como unir una fuente infecciosa a un lago. Toda el agua se acabaría infectando.

No obstante, me surge una pregunta, ¿Dios Padre junto al Espíritu Santo necesitaba a Dios Hijo para que ese Amor se diera? No sabría decirlo. Sé que Dios trinidad no necesita nada, pero este sería un caso distinto. Podemos fijarnos en nuestro entorno. Un Sacerdote no necesita una mujer; el Espíritu Santo le sostiene, y el propio Espíritu en nuestro o en su interior, le produce una Vida que es fruto de ese Amor. Quizá no se dé a una mujer, pero se da a los demás por ese Amor; y esa donación es necesaria y obligatoria en lo referente a mantener ese Espíritu Santo. Porque, lo que es claro, es que el Espíritu es Amor y este necesita un receptor. Como semejanza del cielo, podríamos emparejar al sacerdote, (sin olvidar la distancia que hay entre la tierra y el cielo), a un arcángel, que es rama por la que circula más savia y de la que dependen muchas hojas y que, aunque aparentemente está sola, está arropada por esas mismas hojas, y forma parte del tronco de manera especial. También es cierto que los sacerdotes, monjas y religiosos en general, lo hacen todo por Dios, quien en Sí mismo también es receptor de ese amor. Siendo esto así, ¿podría existir alguien en el cielo sin su Eva? Seguramente; lo cierto es que, por fuerza, tanto Adanes como Evas no solo vivían su amor entre ellos, sino de manera igualmente intensa hacia Dios Padre e Hijo en la comunión del Espíritu Santo, de ese Super Amor potenciado; (aquí es donde fallamos, por donde llegó nuestra traición, pues deseamos el efecto y bienestar producido por ese Espíritu, codiciamos el efecto como una droga, no amamos al Espíritu por Sí mismo, no aceptamos lo que Dios nos dio en nuestra medida). Pero, aun así, este no sería el caso de Dios Padre antes de todo, pues el Sacerdote tiene también a Dios para amar y ser conscientemente amado, pero ¿a quién tenía Dios Padre antes de la persona de Cristo? Bueno todo esto no son más que elucubraciones y adivinaciones, lo que sabemos con certeza es que el Amor necesita donarse para realizarse. Sin un receptor no existe la palabra o la acción ‘Amar’.

Veamos qué nos dice Juan:

Juan 1:1-5 En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.  2 Ella estaba en el principio junto a Dios.  3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada. Lo que se hizo 4 en ella era la vida y la vida era la luz de los hombres, 5 y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.      

Juan 1:9 La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre, viniendo a este mundo.   

Juan 1:14 Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Unigénito, lleno de gracia y de verdad.

“Palabra”, parece referirse a la persona de cristo. El término ‘Palabra’ nos habla de alguien a quien te puedes dirigir o entender, individual, libre, inteligente (también por supuesto de conocimiento y tantas otras cosas), no es algo etéreo. No es como la relación que podemos tener con el Espíritu Santo, que es más intuitiva, o mezclada en nosotros mismos.

Aquí nombra un ‘principio’, cuando sabemos que Dios es eterno, siendo que es el alfa y la omega como principio y fin nuestro, no suyo, puesto que no tiene tales. Este ‘principio’, pues, creo que se refiere al principio de la creación, no de Dios en Sí mismo; además, dice que la Palabra estaba junto a Dios. Nos sitúa a la Palabra con respecto a un ‘punto’ de referencia ya existente. Si digo ve junto a la plaza, es porque esta ya existía antes, o si digo está junto a la plaza, es porque la plaza es punto de referencia ya conocido, normalmente por existir antes si estábamos hablando de un ‘principio’. También podría ser una foto de la Trinidad: “la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios”, pero más tarde dice (3 y 4) “Lo que se hizo en ella era la vida y la vida era la luz de los hombres” (Otras traducciones dicen: “Lo que existió en ella era la vida…” y otras más: “En ella estaba la vida…”, que más parece una adaptación, pero en este último caso sería más la versión de la foto). Para mí, este es el momento en el que la persona de Cristo en el cielo Valida o hace apta la naturaleza ‘persona’ + Esencia de Dios o Espíritu Santo (lo que se hizo en ella…, lo que existió…, En ella estaba…); no obstante en este caso se refiere a la naturaleza celestial: ángeles y demás, aunque en 1:9 se refiere ya a la naturaleza hombre: “La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre, viniendo a este mundo”.  Fijémonos que dice a todo hombre, como vengo insistiendo, a la completa naturaleza hombre. La luz verdadera es el Espíritu Santo que gracias a Jesucristo ilumina a todo hombre, lo hace capaz de la Luz.

Digo que es importante conocer a cristo persona porque, además, nos puede ayudar a comprender mejor a quienes le niegan. El caso más rotundo está en los musulmanes. Y no se trata de cambiar la verdad, sino de ir al origen o al fondo real de Él; sé que es pretencioso por mi parte afirmar que lo dicho aquí sea el fondo real, pero, aunque guardes las distancias pertinentes, observa todo lo expuesto desde la razón, desde las escrituras que hemos estudiado y la Biblia en general, y desde tu propia experiencia de Dios. Si eres de los que saben, intenta obviar un poco la teología aprendida; sé que es una barbaridad lo que digo, pero lo que ahora conocemos de nuestro origen y de la razón de nuestra vida aquí, hace que nos demos cuenta de que muchos caminos que tomamos eran atajos que nos llevaron también a Dios, e incluso por el camino que Dios mismo nos mostró; pero hoy Él nos ha cambiado el origen mismo de esa ruta, así que por fuerza cambiará la trayectoria, aunque no el final. Es más fácil que dos personas encuentren entendimiento sobre algo concreto, que sobre algo difuso. El gran impedimento que ponen los musulmanes es que Dios no puede tener hijos, y sin embargo ellos también pueden sentir a Dios en su interior. Uno no haría morada dentro de sus perritos o de sus esclavos y menos Dios; sería un tanto indigno. Somos algo más que perritos, somos dignos de Él como hombres, ahora y de nuevo gracias a Jesucristo. Los musulmanes afirman que Jesús fue creado por Dios, sin intervención humana, y tal y como sostengo ¿no ocurre eso con la persona de Jesús, el primogénito? (Él es primogénito en su persona creada, unigénito                              en su ser conjunto: persona contenedora de la Esencia de Dios en grado absoluto). Dicen que no murió, ¿y no fue gracias a que su persona en la cruz, mantuvo el amor infinito y a que continuó siendo mantenedor de la Esencia Exacta de Dios, que validó nuestra naturaleza y nos salvó? (es decir que no murió en lo que era, se mantuvo como capaz contenedor de Dios también como hombre). Ellos no piensan más allá de lo que tienen escrito, pues incluso, según lo que dice el Corán, ningún hombre, ni Mahoma ni siquiera Abraham, dejó de nacer de un hombre o dejó de morir; y aun así no piensan más allá sobre Jesús, quien es diferente a ningún otro también según su fe. No cambia Dios, cambiamos nosotros. Su Allāh es nuestro Yahvé, y Él quiso darles este camino para su salvación y quiso que se mantuviera. Dios nunca nos va a exigir más de lo que necesitamos para salvarnos, porque está deseoso de salvarnos. Ellos tienen normas más flexibles, pero entorno a la misericordia, pues, además, falso musulmán es el que odia. Dios les puso versículos salvaguarda para cuidar ese camino, en forma de imperativos y llamamientos a la lucha, pero como defensa propia en un estado de guerra o quizá para que gentes versadas y eruditas no los atrajeran hacia el cristianismo, camino no hecho para ellos, nunca como llamamiento al odio. Cierto es que el demonio por ahí se les ha metido haciendo que muchos de ellos dejen de ser musulmanes, aunque crean serlo. Esa intransigencia y vehemencia es razón suficiente para que nosotros naturalmente nos alejemos de ellos, aun así, debemos hacer lo posible por entenderles. Quizá sea tanto como pedirle a un ratón que comprenda al gato que le persigue, ya que nosotros no somos los que les acechamos. Aun así, creo que debemos hermanarnos de alguna manera para preparar nuestro corazón ante lo que está por venir. Pensemos, que nadie haría un mismo camino para hacer subir por una montaña a un montón de gatos junto a un rebaño de vacas; y ya no solo porque el gato podría ir dando saltos y no necesitaría un camino allanado, sino porque las vacas aplastarían a los gatos y estos herirían y asustarían a las vacas. Somos todos hijos de Dios y Él nos quiere recuperar en lo que somos: gatos, vacas o aquello que desde el cielo ya nos determinó en lo que somos aquí abajo. Realmente somos nosotros los diferentes, no es Dios y Allāh, que es el mismo. Debemos pensarlo, entenderlo y creerlo, porque está cerca el fuego que hará a todos los animales, salvajes o no, correr por la misma senda.

En cuanto a este fanatismo por así llamarlo, no creáis que es exclusivo de algunos musulmanes. Hay algunos sacerdotes cristianos que no aceptan lo revelado en este libro por considerarnos a los cristianos únicos capaces de Dios. Tanto es así, que juzgan incluso al Papa Francisco por su talante abierto hacia otras religiones, y no solo hacia estas, sino incluso hacia los sordos del mundo, hacia aquellos que pronto escucharán. Estos curas, no creen que el papa Francisco, ha sido elegido por Dios como el mejor para guiar a los cristianos en este momento. Dicen: Sí, es el papa actual, y con eso creen que ya cumplen por reconocerlo como tal. Y aunque así, no traicionen sus hábitos, hablando así, están traicionando su fe, a Dios, pues no confían en Él, realmente no tienen fe; y además escandalizan a los creyentes (grandes y pequeños). Hablan como auténticos paganos. ¿Por qué si no la Iglesia, perdurará hasta el fin del mundo? Por el Espíritu Santo. Cierto es que Dios proveyó algún Papa infame, pero fue para el bien último de la iglesia. Hoy vivimos tiempos diferentes, y no por nuestro pagano mundo, sino por lo revelado en este libro; Dios todopoderoso nos ha dado a Francisco para facilitar la unión de todos. No habría sido compatible un Papa ultraortodoxo con lo que ahora sabemos de Dios que pronto será conocido por toda la humanidad. Es más, Dios habla hoy más claro que nunca e interviene en nuestra historia más que nunca. Bien, solo he hablado con algún sacerdote de este tema; quiero pensar que, aunque tal soberbia y orgullo se dé entre lo más bajo en la jerarquía de la iglesia, no alcanzará a muchos obispos o cardenales. Demasiados indicios hablan de que ya está aquí el fin del mundo. Otro indicio más es en sí mismo el esclarecimiento de las profecías desveladas en este libro. Cuidemos a Francisco que es el último papa, también según San Malaquías.

Esta lectura que añado, me salió al azar, cuando escribía el punto del Islam (está en el libro La Lógica de Dios, que podéis descargar sin coste en lalogicadedios.com). Me venía exactamente al caso, y como se trata de la misma cuestión pero para cristianos, la añado aquí.

 

Jeremías 25:15-38 

 

Así me ha dicho Yahvé Dios de Israel: Toma esta copa de vino de furia, y hazla beber a todas las naciones a las que yo te envíe;  16  beberán y trompicarán, y se enloquecerán ante la espada que voy a soltar entre ellas.  17  Tomé la copa de mano de Yahvé, e hice beber a todas las naciones a las que me había enviado Yahvé:  18  (a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus principales, para trocarlo todo en desolación, pasmo, rechifla y maldición, como hoy está sucediendo);  19  al faraón, rey de Egipto, a sus siervos, a sus principales y a todo su pueblo,  20  a todos los mestizos (a todos los reyes de Us); a todos los reyes de Filistea: a Ascalón, Gaza, Ecrón y al residuo de Asdod;  21  a Edom, Moab y los amonitas,  22  a (todos) los reyes de Tiro, a (todos) los reyes de Sidón y a los reyes de las islas de allende el mar;  23  a Dedán, Temá, Buz; a todos los que se afeitan las sienes,  24  a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de los mestizos habitantes del desierto;  25  (a todos los reyes de Zimrí) a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media,  26  a todos los reyes del norte, los próximos y los remotos, cada uno con su hermano, y a todos los reinos que hay sobre la faz de la tierra. (Y el rey de Sesac beberá después de ellos.)

 27  Y les dirás: Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Bebed, emborrachaos, vomitad, caed y no os levantéis delante de la espada que yo voy a soltar entre vosotros.  28  Y si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dices: Así dice Yahvé Sebaot: Tenéis que beber sin falta,  29  porque precisamente por la ciudad que lleva mi Nombre empiezo a castigar; ¿y vosotros, quedaréis impunes?: ¡no, no quedaréis!, porque a la espada llamo yo contra todos los habitantes de la tierra —oráculo de Yahvé Sebaot—.

 30  Tú, pues, les profetizas todas estas palabras y les dices:

Yahvé desde lo alto ruge, y desde su santa Morada alza su voz.

Ruge contra su aprisco: grita como los lagareros.

A todos los habitantes de la tierra  31  llega el eco, hasta el fin de la tierra.

Porque pleitea Yahvé con las naciones y vence en juicio a toda criatura.

A los malos los entrega a la espada —oráculo de Yahvé—.

 32  Así dice Yahvé Sebaot: Mirad que una desgracia se propaga de nación a nación, y una gran tormenta surge del confín del mundo.

 33  Habrá víctimas de Yahvé en aquel día de cabo a cabo de la tierra; no serán plañidos ni recogidos ni sepultados más: se volverán estiércol sobre la faz de la tierra.  34  Ululad, pastores, y clamad; revolcaos, mayorales, porque se han cumplido vuestros días para la matanza, y caeréis como objetos escogidos.

 35  No habrá evasión para los pastores ni escapatoria para los mayorales.

 36  Se oye el grito de los pastores, el ulular de los mayorales, porque devasta Yahvé su pastizal, 37  y son aniquiladas las dehesas más seguras por la ardiente cólera de Yahvé.  38  Ha dejado el león su cubil, y se ha convertido su tierra en desolación ante la cólera irresistible, ante la ardiente cólera..


  Apéndice II                                          Carta a un musulmán.

 

Falso, el musulmán que odia. Falso, el Imán que el odio predica.

 

Antes de todo…

Conceptos usados a veces de manera diferente

Persona

Está formada por nuestra libertad y decisiones tomadas. Nuestra forma de ser (ser con minúsculas).

Amor

Referido siempre al amor como sentimiento, no al “sexual”. Como el sentimiento de una madre por su hijo que le lleva a protegerlo por encima de su propia vida.

Espíritu Santo

Para el cristiano, no es San Gabriel como para los musulmanes. Es Dios (Alá) en alguna intensidad, el que te hace sentir grande por dentro y sobrellevar tranquilo y feliz los sufrimientos del mundo.

Pecado

Acción de desamor. No necesariamente los establecidos ‘legalmente’.

 

 

 

 

 

 

Falso Musulmán es el que odia, pues en ninguna aleya está escrito que odiéis; más de quinientas veces se nombran la misericordia, y compasión de Allāh.

Las aleyas que llaman a la lucha en defensa del Islam, fueron escritas para mantener el camino recto en la buena dirección del pueblo musulmán, pues Allāh quiso dar este camino para la salvación de muchos. Guerras había entonces que expulsaban a pueblos y mataban por la fe. Hoy no es así. No es Allāh ni su palabra la que cambia, somos nosotros los hombres.

 

Así, no se contradice el profeta cuando dice:

 

Sura 5,66. Si observaran la Tora, el Evangelio y la Revelación que han recibido de su Señor, disfrutarían de los bienes del cielo y de la tierra. Hay entre ellos una comunidad que se mantiene moderada, pero ¡qué mal hacen muchos otros de ellos!

Y esto otro:

Sura 25,52. No obedezcas, pues, a los infieles y lucha esforzadamente contra ellos, por medio de él.

Pues no es una guerra contra otras religiones, ni tan siquiera contra los sordos, ni los que apostatan del Islam, los infieles, sino que es una lucha por la defensa del Islam, contra aquel que os quería desviar (“no obedezcáis”) del camino trazado por Allāh para los musulmanes.

 

Sura 5,57. ¡Creyentes! No toméis como amigos a quienes, habiendo recibido la Escritura antes que vosotros, toman vuestra religión a burla y a juego, ni tampoco a los infieles. ¡Y temed a Dios, si es que sois creyentes!

 

En esta aleya no se defiende de los cristianos o judíos sino de los que, entre estos, se burlan de la fe musulmana; porque aquel que toma la fe musulmana en nada, por fuerza tratará de convertiros a su religión, y de hecho lo intentará de buena voluntad.

Tan loco está el soldado que sigue matando cien años después de una guerra, como el que pretende afirmar que del sagrado Corán se puede sacar una gota de odio.

Hoy nadie guerrea por convertir a un musulmán o expulsa de una tierra por religión. Solo matan los falsos musulmanes quienes ensucian la fe musulmana al hacerse llamar como tales. Cuidaros de estos porque el odio es el aliento y el propio lenguaje del demonio.

Si tuvieras dos hijos y uno de ellos estuviera cojo, ¿acaso no le darías una silla de ruedas a este para que junto al otro pudiera llegar a buen refugio? Hay un solo Dios, somos nosotros los diferentes. Y ¿si el hermano sin silla quisiera quitarle la silla al otro para que se moviera sin ella, animándole a caminar con las dos piernas? ¿acaso tú como su padre lo permitirías? No. O si no estás presente, ¿no le mandarías a un enviado para decirle: “No hagas caso a tu hermano, que no sabe de lo que habla”? Porque sin la silla tu hijo se movería arrastrándose y quizá no llegara a buen refugio. Allāh nunca nos va a poner una prueba que no podamos superar. El que reniega de su fe para alabar a Allāh, Dios, desde otra fe corre el peligro de no tener la suficiente fuerza para andar por el nuevo camino.

 Alá, Yahvé, Dios son el mismo. La misericordia, la compasión, el amor son su verdadera Esencia. Esta es la Esencia que debemos perseguir para aunarnos con Él. No digo que tú seas cojo; digo que tú eres diferente a mí. No es casualidad que nacieras en un pueblo musulmán como tampoco lo es que yo sea cristiano.

De esta manera creo que un musulmán no debe hacer suyas las normas cristianas (ni viceversa, claro), salvo en lo referente al amor y la misericordia que ambas religiones tienen en común, porque si Dios os ha dado este camino, sin duda será porque está preparado para vosotros. Pues debéis saber que dos rectas paralelas dirigidas por la misericordia son dos caminos rectos en la buena dirección (como paralelas que tienden hacia el infinito). Siendo esto así no os podéis dejar engañar y dejaros llevar por el odio, pues no es eso lo que predica el Corán.

En cuanto a Jesucristo y con el Corán en la mano debéis saber que es mucho más lo que nos une de lo que nos separa. Nosotros no pensamos que cristo sea otro dios o un pequeño dios diferente. Nosotros sabemos que hay un solo Dios, que es el mismo al que llamáis Allāh. Efectivamente Cristo es hijo en cuanto a que su persona es creada por Dios, lo mismo que tu alma fue creada por Dios, no por tus padres; tú también fuiste hijo en lo creado. Sin embargo, si has sentido alguna vez a Allāh en tu interior, al que te da la vida de verdad, sabrás que Él se hace uno contigo, en perfecta comunión; esa parte que cuando estás en gracia se une a ti, no es parte creada, es Allāh en alguna intensidad. Cristo, nuestro hermano en lo creado, mantiene esa Esencia de Dios en su interior en la máxima intensidad, por eso digo que tiene naturaleza creada y naturaleza Divina. No porque sea otro Dios, sino porque él nos habla desde la fuente. El hecho de que podamos sentir a Dios en nuestro interior (la Sakina, pues es Dios el que nos da la tranquilidad o el estado de gracia) no quiere decir que en cada uno de nosotros haya un dios. Es el mismo Dios que nos atraviesa con mayor o menor intensidad dependiendo de cuán lejos o cuán cerca estemos de la fuente, del Amor Infinito.

El Sagrado Corán nos dice que Jesucristo no fue nacido de hombre, ni muerto, cuando sabemos que ningún hombre, ni el profeta, ni Abraham, ni ningún otro, dejaron de nacer y de morir. Y no razonamos más. Cristo es diferente a todos los hombres, porque fue la primera persona creada en el cielo capaz de vivir en Dios o convivir con Él en su interior, si queréis, y al hacerlo complació a Alá que inició la creación; de hecho, es el único creado que nos habla desde la propia fuente. Él fue, el primero creado antes de nuestra primera muerte, antes de ningún otro; es el complaciente que propició nuestra creación. Tras nuestra traición en el cielo (o haber roto el juramento en el Edén, -que es decir lo mismo, lo explico en el libro-), y habernos vaciado de Allāh, caímos y ya en la tierra, cuando la humanidad está preparada, Jesús es el que prueba la Naturaleza hombre complaciendo a Dios (es decir, es capaz de albergar el Espíritu Santo bajo la peor prueba del mundo; amar bajo tormento siendo hombre), por eso no muere en lo que es. Allāh solo nos podía salvar en una nueva Naturaleza que escapara a la justicia celestial, pues si no, quedaríamos unidos al destino de Iblis, nuestro hermano también en lo creado, que igualmente traicionó a Dios, pero además Le odió; a él no se le dio cuerpo, pero está con nosotros, rondando nuestros oídos, también por justicia, pues en el cielo le escuchamos y nos dejamos engañar, aquí debemos elegir a Dios no a él. De lo contrario sería caer en el mismo pecado o romper nuestra alianza con Dios también en esta naturaleza. Desde aquel día de la cruz, en Jerusalén, todos los hombres, de cualquier nación y religión, pueden albergar a Dios, a Alá, siempre que amen y sean misericordiosos como Él. Nuestra Naturaleza hombre se hace capaz, podemos Vivir con Allāh en nuestro interior. Pero no basta con eso, Allāh ha puesto esos caminos guiados por la misericordia para que usemos nuestra libertad a la hora de elegirle, las 7 religiones de las que habla la Biblia (ya lo he explicado también). Ha puesto normas diferentes, aunque parecidas; exámenes diferentes para nuestras ‘naciones’ diferentes (esas aulas del mismo colegio de las que hablaba). Normas diferentes que ponen a prueba nuestra libertad de elegirle. Dios nos hace libres, no quiere esclavos. Así que sabiendo esto, no debes dejar nunca de seguir las normas que como musulmán se te han dado, y sé misericordioso como lo es nuestro Padre Allāh, Dios. Y bueno será para ti reconocer a Jesús al menos como a tu hermano mayor que propició nuestra salvación como hombres. Los antiguos judíos lo ignoraron, bien claro lo dice Mohammed; no seamos como aquellos, pues cristo es mandado a toda la humanidad, no solo a ellos, no faltaba más. Bien, ya he escrito como Cristo, nuestro hermano mayor en lo creado, nos justifica en la Naturaleza Hombre. En el ensayo he mostrado pruebas irrefutables que estaban ocultas en las Escrituras incluso para aquellos que durante siglos y milenios se han dedicado a estudiarlas.. . 

Alá te quiere, y desea hacer morada en ti; Él desea que te salves, pero Él es el que Es. No puede cometer injusticia, no se puede negar a Sí mismo; es esta la razón de que estemos en este mundo. Todos nosotros cometimos traición contra Allāh, pero mayor fue la de Iblis, quien altivamente odió a Allāh. Esa fue nuestra caída de los Jardines a la tierra. Pero Allāh nos ha hecho hombres para que como tales podamos elegir esta vez ser fieles a Allāh y así salvarnos. En justicia, por una orden, no podía salvarnos sin salvar a Iblis también pues todos éramos traidores. Así Él nos ha dado a nosotros esta nueva naturaleza desvinculándonos de lo que fuimos y de la justicia anterior, pero esta naturaleza hombre debía complacer a Allāh para que, de nuevo, como nueva creación, pudiera mantener Su Esencia (el Espíritu Santo, Dios), en su interior. La nueva Naturaleza debía ser probada con el amor extremo, por el mismo que complació a Allāh en la primera creación, en el cielo; por el mismo principio fundador: aquél que en la tierra no es creado por hombre, ni muerto como lo que es; Jesús.

Pero Allāh, aunque nos haya preparado caminos diferentes y válidos, no miente ni en el Corán, ni en las Escrituras; pues como digo Es el que Es. Así, efectivamente cristo fue creado en la persona, por Dios Padre, y cuando dice que pareció que le crucificaron, pero no murió, habla de que esa misma persona capaz de contener a Allāh en su máxima intensidad, no murió en lo que era: capaz de contener el amor infinito, a Allāh. Esto es lo más importante para nosotros, porque eso, esa prueba de amor extremo, hizo valida nuestra Naturaleza Hombre por completo como capaz de contener en alguna intensidad a Dios. Y cierto es, cuando el profeta habla de que no es hijo, en el sentido de que no es otro Dios; es hijo en lo creado y es Hijo en que es el único capaz de contener el Espíritu Santo en su máxima intensidad; la misma Esencia de Dios que tú, en tu capacidad, quizá hayas sentido en tu interior. Y Allāh mostró lo más importante a Mohammed, aunque de manera velada para mantener nuestros caminos separados, pues diferentes somos desde antes de nuestra primera muerte, aunque seamos todos hermanos.  Y a pesar de todo, os lo dejó escrito: no nace de hombre, ni muere, haciéndolo diferente a todo hombre sea santo o profeta, tanto aquí como en la primera creación, en el cielo; y haciéndolo para vosotros diferente solo aparentemente a lo que nos dejó escrito Él a los cristianos. Por otra parte, cuando dice (Sura 4, 157s): “… pero no lo mataron ni lo crucificaron, sino que les pareció así… Allāh lo elevó para sí”, ¿de qué habla realmente? ¿Que para el mundo pareció que lo hacían, es decir, a la vista pareció, pero no fue así? Como ya he dicho antes, habla del Ser de Jesucristo, la Esencia de Dios que mantiene en su interior que al morir amando, no la pierde, no muere en lo que es. Por lo que he visto, el profeta Mohammed tiene una forma directa de hablar. Porque incluso los profetas, aun con el Espíritu Santo en el interior o movidos por Allāh, conservan su propio estilo de expresión. Lo que he visto en el sagrado Corán, es que no suele hablar de esta manera: les pareció que lo hacían, pero no… Es más, casi siempre habla desde la realidad del mundo para desde allí, desde donde estamos todos, llegar hasta Allāh. Creo más bien que Mohammed movido por Allāh escribió esta Sura de esta manera haciéndonos coincidir a cristianos y musulmanes, aunque manteniéndonos separados aparentemente por nuestro bien. Como siempre no miente el Corán ni la Biblia, solo se adaptan a nuestro entendimiento. Pensar que habla de la NO muerte del Ser, es mucho más directo, realista, y, además, coincidente, que pensar en que pareció que le crucificaron como hombre, pero no lo hicieron. Por terminar de estudiar esta Sura, diría que al menos en español (no sé en árabe), las palabras “lo elevó para Sí” tienen una connotación de asimilación, como de ‘entrarlo dentro’, no solo de elevar o traer. Bien, quizá no sea igual en otros idiomas, la traducción en español, al fin y al cabo, es una interpretación del Corán.

No hablo por mí mismo; en el ensayo habéis visto lo que estaba oculto en las Escrituras por miles de años y ahora se revela claramente. Todo tiene un sentido perfecto. Ese juramento roto o esa manzana prohibida que se mordió, representan lo mismo. Así, Eva representa a los que se dejaron convencer por Iblis (que fue el primer infiel, Sura 2,34) en el cielo. Y Adán a los que se dejaron convencer por amor a los Eva. En los Adán no se da traición por codicia o altivez, sino por amor; aun así, hay traición. Los Adán son los que tienen el oído abierto a Allāh, Dios, tanto en tu fe como en la cristiana y otras. Los Eva son los sordos, los infieles a los que se refiere Mohammed. Así, no se contradice el profeta cuando augura buen final a los que obran bien y siguen las Escrituras y el Evangelio. Porque no son estos los Infieles sino los que tienen cerrado el oído hacia Dios en justicia por haber escuchado a Iblis en el cielo. Aunque quisieran no podrían escuchar aquí, tan solo pueden escuchar a Iblis como ocurrió en el cielo. Estos son los infieles, los que dicen que creen (antes por lo menos, ahora ya ni eso) pero luego es mentira, Sura 2,8-14. Seguramente habrá algún sordo en tu familia, en casi todas los hay, según las Escrituras. Estos, aunque no puedan escuchar a Allāh, sí pueden verlo en los creyentes, cuando observan su manera de vivir. En el mundo, los Eva se pueden convertir por medio de los Adán, como al revés ocurrió en el cielo (justicia).

No obstante, aparte de estos, está escrito también en la Biblia, que todos se convertirán (el león pacerá con el cordero). Se les abrirá el oído. Vuestros sordos y los nuestros y los de otras fes, que al final son los mismos, llegarán a escuchar; supongo que los vuestros bajo el camino musulmán y los nuestros por el camino cristiano, pues ambos caminos guiados por el amor y la misericordia, llegan hasta Allāh, hasta Dios. Por supuesto, no se refiere a que los cristianos se harán musulmanes o a que los musulmanes se harán cristianos, eso jamás pasará salvo en pocos casos de conversos de uno u otro lado (o de otras religiones). Se refiere a que los sordos escucharán, y esto se va a cumplir próximamente. Y todo esto pasará porque lo que ha sido revelado, es visible también por la razón del mundo; que es lo único que los necios pueden entender. O ¿acaso piensas que todos se convertirán al Islam? Sabes que eso no pasará, pues los cristianos, como tú, sentimos a Allāh, Dios en nuestro interior. Entonces, ¿crees que la solución es matar a los no musulmanes? Si fuera ese el deseo de Allāh, os habría hecho la nación más fuerte del mundo para que cumplierais su voluntad; pero, del orden de 100 veces EEUU, aunque ni 100 EEUU podrían acabar con todos los musulmanes si esa fuera su intención, tampoco podrían acabar con todos los cristianos si lo intentaran. Puedes pensar: Bueno, pero si Allāh quisiera se haría, y, sí, por supuesto; Él mismo podría hacerlo con solo pestañear. Pero Él no lo hará porque no es como algunos de vosotros pensáis. Él es misericordioso, nos quiere y nos quiere salvar a todos desde el amor, es decir desde la libertad (no como esclavos), pues para Él sería muy fácil hacernos esclavos. Además, no olvidemos, que Él ha puesto esos caminos paralelos en la buena dirección para llegar hasta Él. Y en esa imposible idea, de todo el mundo musulmán, ¿no ves que aun dentro de los que os llamáis musulmanes, hay muchos que no viven como tales? No basta con decir ‘soy musulmán’, como tampoco con decir ‘soy cristiano’. Lo dicho de los sordos, también se cumple en vuestra nación. Pero a Allāh, Dios, no se le oculta nada, luego nunca se cumpliría la profecía. Es finalmente la curación de esa sordera de cada una de nuestras naciones la que es profetizada; y no se hará por violencia alguna, más bien al contrario, porque el mundo se llenará de conocimiento del Señor.

Bien, como decía, es buena vuestra fe; no os hacía falta que uno como yo os lo confirmara, por supuesto. Pero sí os informo de que es el amor y la misericordia lo que os llevará a los jardines; no es otra cosa. También os digo que debéis abrir vuestro entendimiento hacia Jesucristo. Debéis saber que gracias a él se nos quitó el pecado de traición del cielo. Dios por medio de la persona de Cristo, quien mantiene la Esencia de Dios exacta en su interior, o permanece en la fuente de esa Esencia de Dios, si así lo veis mejor, nos salva al validar la Naturaleza Hombre por completo. A los cristianos se nos dijo: Hay un gran misterio, hay un solo Dios en tres personas; y pensando nos quedamos con la boca abierta. A vosotros se os ha dicho: Cristo no nace de hombre ni muere, haciéndolo diferente a toda la humanidad; y pensando quizá os habréis quedado con la boca abierta. Bien, pues el hecho de que tú y yo podamos sentir ínfimamente a Dios en nuestro interior, nos lo aclara todo. No es una herejía decir que tú puedas sentir a Allāh en ti y otro también y a la vez afirmar que Allāh es solo uno. Pero nunca podríamos contener a Allāh Infinito en nuestro interior, reventaríamos. Sin embargo, sí podemos mantener al Espíritu Santo, que es Allāh, Dios, en alguna intensidad; tal y como el vapor de agua es agua y no están en la misma forma. Tal y como el Espíritu Santo te hace diferente, se hace uno contigo, te permite vivir con felicidad los sufrimientos del mundo y, aun así, cambiado, sigues siendo tú, y hay un solo Dios. Recordad que a Mohammed se le reveló la santidad y excelencia de Jerusalén, de manera que él rezaba mirando hacia allí, luego vosotros cambiasteis la dirección hacia la Meca. Todo tiene sentido. En Jerusalén se da el acto de amor infinito de la cruz, aquel que valida a toda la humanidad, aquella cruz en la que los demonios (infieles), que guiaban a los romanos y judíos, creyeron dar muerte a la persona de cristo como capaz de contener a Dios. Pensaron que estaban crucificando a esta persona y con él al proyecto de Allāh para salvarnos en la Naturaleza hombre. Pero no fue así porque cristo no murió como persona capaz de contener a Dios. Murió su cuerpo amando y perdonando, y en ese amor, mantuvo el amor infinito del Espíritu Santo e hizo al resto de nuestros cuerpos junto a nuestras almas (naturaleza hombre) capaces del Espíritu Santo. Debéis saber que para nosotros el Espíritu Santo no es el arcángel Gabriel, sino Dios mismo entre nosotros, o dentro de nosotros, mejor dicho; el que te da la gracia y transmite la tranquilidad o Sakina sobrepasando los sufrimientos del mundo.

Si os digo que creo que vuestra fe, bien vivida, lleva también a Allāh, y que Mohammed fue su enviado, es porque de veras lo pienso. No es por miedo a que algunos de los falsos musulmanes me puedan matar por aquello que he descubierto y no puedo callar. Yo sé que el que muere perdonando por amor va de cabeza al cielo, de la misma forma que el que mata, odia, y va de cabeza al infierno si no hay arrepentimiento. Muchas puertas se me abrirían si muero por causa de Dios (en el amor, no nos confundamos) pues no soy ningún santo.

Los judíos que hicieron crucificar a Cristo también pensaban que hacían bien. De eso se vale el demonio, que es mentiroso y solo desea nuestra condenación. Pero hay algo que no puede ocultar: su odio. Si hay odio sabemos con toda seguridad que viene de él. Los judíos se olvidaron de que Dios espera pacientemente porque desea salvarnos a todos; aunque le ata la justicia que forma parte de Él. Él es el que Es y no puede negarse. Por eso los necios no podían escuchar sino es por vivir la experiencia de algún Adán; tal y como estos alcanzaron la muerte por los Eva, en el mundo ocurre al revés, y seguirá ocurriendo todavía por un poco. Sed precavidos y preparad vuestro corazón a lo que ha de llegar, pues está escrito que todos nos uniremos en el Señor; por fin los sordos también escucharán. No falta ya mucho para esto, creo que cualquiera puede darse cuenta. Y nunca será porque todo el mundo se haga musulmán o de otra religión, porque si uno ha sentido a Dios viviendo su fe, nunca la abandonará. Esta profecía se refiere a la cura de la sordera, de los Eva, de todos los que no pueden escuchar a Dios en ninguno de Sus caminos; de los infieles a DIOS (Uno, llamémoslo cada cual como se nos ha enseñado). ¿O acaso no crees que las profecías se cumplirán? Sí. Y se cumplirán siguiendo las normas del mundo, al menos las que están hechas para que sean cumplidas antes del próximo fin de este.

Por último, voy a poner algunas aleyas en las que se confirma que Mohammed llama infieles a los que no creen en Alá, Dios, (a los sordos), no a los que creen en Allāh, Dios, desde la religión cristiana; esto es así casi siempre salvo en algún caso que resalta una cualidad mal vivida de estos. El Corán no cambia ni se contradice como afirman algunos. Cambiamos los hombres, y nuestro entorno. Así, como digo, en distintas aleyas afirma, que las escrituras y el Evangelio son fuente de luz y los cristianos, judíos y sabeos (?) que creen en Dios y obran bien no tienen que temer y no estarán tristes (Sura 5,69). En otras, llama infieles a los judíos que no creyeron en el Evangelio, ni a Jesús, como confirmación de lo que habían recibido en las Escrituras por boca de los profetas enviados por Dios, a los que también mataron, y así rompen la alianza que Dios trazó con ellos (Sura 2,87-90). También a los que siguen los ídolos del mundo, los que toman por dios al dinero, el poder, el sexo… que hacen de estos ídolos sus dioses a los que rendir pleitesía igualándolos a Allāh. También llama infieles a los apostatas de la fe musulmana, los que tras conocerla rehusaron de ella.

Otra prueba de muchas, que el profeta siempre habla de defensa propia la vemos en estas Suras:

Sura 2,82. Verás que los más hostiles a los creyentes son los judíos y los asociadores, y que los más amigos de los creyentes son los que dicen: «Somos cristianos». Es que hay entre ellos sacerdotes y monjes y no son altivos.

Sura 5,12. Dios concertó un pacto con los Hijos de Israel. Suscitamos de entre ellos a doce jefes. Y Dios dijo: «Yo estoy con vosotros. Si hacéis la azalá, dais el azaque, creéis en Mis enviados y les auxiliáis, si hacéis un préstamo generoso a Dios, he de borrar vuestras malas obras e introduciros en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos. Quién de vosotros, después de eso, no crea se habrá extraviado del camino recto». 13. Por haber violado su pacto les hemos maldecido y hemos endurecido sus corazones. Alteran el sentido de las palabras; olvidan parte de lo que se les recordó. Siempre descubrirás en ellos alguna traición, salvo en unos pocos. ¡Borra sus faltas, perdónales! Dios ama a quienes hacen el bien.

De nuevo, no proclama la lucha contra los Israelitas por ser Israelitas; el combate lo pide contra los que atacan a la religión musulmana, cosa que hoy no ocurre.

Hay otras que son claras para marcar la separación, los caminos diferentes que Allāh nos ha dado por nuestro bien.

Sura 3,85. Si alguien desea una religión diferente del Islam, no se le aceptará y en la otra vida será de los que pierdan.

En el Evangelio:

 

Jua 3:16-18

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.  Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

Bien, en estas yo creo que se refiere a los que conociendo las enseñanzas de la religión que han vivido en su lugar de origen y la rechazan serán “de los que pierdan” o “ya están juzgados”. ¿Por qué? Porque en ese caso son de los Evas o Sordos. Alá no nos ha elegido por el país en el que nacemos. Tampoco nos ha juntado a todos los que escuchan en Europa o en Oriente medio y África, siendo como decía que en cada familia incluso estamos mezclados los sordos con los que escuchan. ¿Cómo alguien que no ha recibido la fe cristiana va creer en Jesucristo? O ¿Cómo alguien que no ha recibido el Corán va a desear si quiera el Islam? (ya no otra diferente, ni siquiera el mismo islam). Sin embargo, solo un musulmán que conoce el Islam, puede llegar a desear otra diferente (hablando de la Sura 3,85). De nuevo habla de los sordos, apostatas y demás: los infieles. Dios es justo y todo tiene sentido.

No escribo esto para deciros, ¡Olé! Qué bien, ya somos amiguitos. Porque tampoco a los infieles hay que atacar. El profeta habla de que se les retribuirán sus acciones tras esta vida. Como decía, la lucha del musulmán se declara como defensa de la fe musulmana, de aquello que pretende apartarte de la fe. Hoy nadie salvo el demonio lucha contra la religión musulmana; tan solo los falsos musulmanes se unen al demonio para atacar a otras religiones, pues engañados por él se han convertido en sus sicarios, pero el que se deja engañar antes o después lo pagará. Así, hoy, la Yihad verdadera, no la falsa del falso musulmán, es nuestra lucha activa contra el demonio; nuestras armas, son la oración, la limosna, el ayuno, las peregrinaciones a lugares santos; esta es la lucha que nosotros, los cristianos, igualmente tenemos contra el demonio, no podía ser de otra forma. Para vosotros, las armas son los cinco pilares; para nosotros cambia un poco nada más. Nuestros ayunos son todos los viernes y en la cuaresma (40 días). Hay quien no come nada salvo por la noche y de madrugada, pero la mayor parte de los cristianos practicantes hacen ayuno de comer carne, además de quitarse algo que les guste (televisión, ordenador, …). No somos tan diferentes. Efectivamente, no estamos llamados a ser amigos, sino a algo más: hermanos verdaderos, y a compartir a Dios en nuestro interior. La hermandad es un grado mayor que la amistad, pues cierto es que a un hermano no le hace falta divertirse o entretenerse con otro hermano, ni compartir amigos; algunos ni siquiera viven en la misma ciudad. Sin embargo, un hermano está siempre ahí para lo importante. De hecho, lo que más puede separar entre hermanos, es que unos pertenezcan a los sordos y otros a los que escuchan; y esta es la hermandad verdadera, aquella de la que hablo, la que engloba a los que escuchamos de todas las religiones guiadas por el amor y la misericordia, a los que buscamos a Dios, a Allāh.

Bien, lo realmente distinto del Sagrado Corán, está en las normas exigidas a vuestra comunidad, que son diferentes a las nuestras. Como decía, algunas normas son pruebas para nosotros, otras, ayuda contra el demonio. En este mundo se prueba nuestra libertad. La voluntad que tenemos de seguir a Dios, nuestra fidelidad. Las normas son diferentes porque somos diferentes desde el origen, desde el cielo, y Allāh nos prueba con aquello con lo que podemos (quizá también según la intensidad de nuestro pecado allá arriba). De la misma manera que un examen en el colegio es diferente para un niño de 7 años que para otro de 9 años; pero lo que subyace, la misericordia y el amor está en el fondo de ambas religiones. Esto es lo importante, y es lo que nos va a permitir vivir la Sakina. Lo que dice el Corán de Jesús, en el sentido que ya he explicado, no contradice la verdad sobre Él. Y más parece otra diferenciación para separar nuestros caminos por nuestro bien. Otro de esos avisos para separar nuestros caminos que son los muros que contienen las diferentes aulas del colegio, son las normas que impiden que uno se equivoque de clase y vaya a otra donde, o bien no va a entender, o bien, por tomarlo como sabido no llegue a llenarse de la sabiduría, del Espíritu Santo, pues nuestra persona es probada en el amor, en la medida de nuestra propia persona. Pero ya está cerca de tocar el timbre del cole y aún podremos unirnos a jugar un poco en el patio, cada uno consciente de lo que sabe, pero todos en el mismo colegio, guiados por el mismo director, enseñados en la misma dirección: el amor y la misericordia.

En este ensayo he mostrado pruebas irrefutables que demuestran la existencia de Dios, que el pecado original fue personal de cada uno de nosotros en el cielo y que Jesucristo nos salva de aquel pecado en la validación de la Naturaleza Hombre. Y no son pruebas de fe, que se pueden creer o no creer según sea tu religión, son pruebas para los necios, pruebas del mundo y la razón. He mostrado como en la Biblia se distinguen siete diferentes caminos paralelos en la buena dirección, uno de ellos el Islam, según he podido deducir. Y he mostrado como Cristo redime a toda la Naturaleza Hombre, por nuestro pecado que nos llevó a la primera muerte y nos sacó a cada uno de nosotros del cielo, del jardín. Esta redención o validación es la que nos permite albergar a Dios, a Allāh en nuestro interior. Y lo conseguimos siguiendo uno de los 7 caminos guiados por el amor y la misericordia. Incluso uno que no siga ninguno de estos caminos, amando se puede salvar, aunque no puede vivir ni sentir la Sakina o el Espíritu Santo en su interior aquí en la tierra; hace falta fe en Dios, que es tu primer pilar, o vivir el credo cristiano para mí que soy cristiano, pues hay un solo Dios. Y no solo mencionarlo sino creerlo.

Dios nos ha hecho un gran regalo; este viene con un libro de instrucciones y con un embalaje de corcho para protegerlo. Algunos han abierto la caja del regalo, han visto el manual de instalación rápida y no han profundizado, así que no han entendido nada y se han quedado buscando una utilidad al embalaje de corcho sin fijarse en el regalo. Otros, han cogido el regalo, pero aprisionado por los embalajes de corcho de los cuales no se quieren separar pues viendo que los primeros los cuidan con tanto ahínco, se imaginan deben ser muy importantes. Por último, están los que han desechado los embalajes y han abierto el regalo.

Bien, los embalajes para proteger el regalo son las aleyas que protegían el Islam, cuando este estaba llegando, se estaba implantando en la nación a la que fue enviado. Fueron importantes para el momento en que la religión musulmana corría el peligro de no asentarse, en tiempo de las guerras por religión; en tiempo en que los de habla fluida y gran cultura podrían atraer a muchos hacia un camino de muy difícil transcurrir para vosotros. Hoy, insisto, nadie ataca por cuestión de fe al Islam. No cambia Alá, cambian los hombres. Los que se han quedado con los embalajes nada más, son los falsos musulmanes que se han quedado con lo superficial y ahora inútil. Los que han visto el Corán desde la misericordia y compasión de Allāh, pero guardan esas aleyas de protección como si fueran el deseo de Allāh de que nos odiemos y peleemos entre nosotros, no pueden entender el resto del Corán como reflejo y obra de alguien Misericordioso y compasivo; porque lo uno interfiere en lo otro. Estos, aunque tienen buenas intenciones, no pueden entender realmente su propia religión. Por último, están los que han desechado los embalajes y han abierto el regalo. Estos han encontrado Amor y misericordia; han encontrado una máquina con hélices para volar y llegar junto a Allāh. Unas normas que ayudan a ser misericordioso con el prójimo y a amar; que son prueba para la libertad y esforzados (aunque gratificantes) escalones para llegar hasta Allāh.

A vosotros se os ha dado una máquina con hélices, y a nosotros otra. Son versiones diferentes, y las instrucciones cambian un poco, pero en el pilotaje son muy parecidas. Llévate siempre guiado por la misericordia y el amor a los demás. Todo se mueve como un engranaje milimétricamente medido, y todo al compás de la razón. Creer que Cristo, nuestro hermano en lo creado, nos ha salvado de nuestro pecado en el cielo, es decir, de la primera muerte que pudo ser definitiva, no debe ser contrario a tu fe, de la misma manera que yo creo que Mohammed fue enviado por Dios a vuestra nación, y continúo siendo cristiano. Debes leer si no lo has leído “Justicia y Redención en Cristo” p. 107.


  Apéndice III                                         Carta a un judío

 

Sobre el insoportable peso de la elección.

 

Es fácil darse cuenta de que sois el pueblo elegido. De eso no cabe duda. El problema que tiene alguien elegido es no discernir bien para qué ha sido elegido. Como a pueblo de dura cerviz, no os hablo de pensamientos y filosofías, sino con hechos y pruebas. Vosotros, tan estudiosos de la Torá, espero que las miréis, aunque vengan de mí.

Os he mostrado la razón por la que estamos aquí. Cuál es el sentido de la vida nada menos. Os he mostrado el funcionamiento del mundo, solo visible desde el reconocimiento de sus tres actores principales: adanes (atentos), evas (sordos) y demonios; actores que se repiten en lo visible y lo invisible, alrededor nuestra.

Os he desvelado lecturas que ni en vuestros sueños habíais imaginado que ocultaban tales secretos. La manera en que vuestra historia, la de vuestro pueblo, ha sido utilizada por el Señor para mostrar al mundo entero, nuestra propia historia desde el cielo. Os he mostrado prefiguraciones claras de Cristo en la Torá, casi todas descubiertas antes de una manera u otra, pero que ahora toman un claro significado visto desde nuestro origen real en el cielo.

Como parte de vuestra historia, os he mostrado la Escalera de Jacob, dibujada por Dios durante vuestro Éxodo, unida y atada por la cruz de Cristo.

He descifrado profecías que parecían indescifrables y números secretos malditos, utilizando las costumbres arraigadas en vuestro pueblo; 777-111=666: hablo de repetir tres veces para hacer el superlativo o considerar el 7 como perfecto. Dicho sea de paso, por si no lo he puesto en su lugar, cada uno de esos números 6 representa también a cada uno de los actores del mundo recién mentados (adanes, evas y demonios).

El conocimiento desvelado en el libro, os libera de vuestra responsabilidad como pueblo elegido, pues, aunque tomáis esta elección como un privilegio que os dignifica y os engríe más aún, es, o era en realidad, una responsabilidad que os comprometía con el resto del mundo. Sin embargo, os he mostrado que ‘Israel’ designa casi siempre en la Biblia a los Adanes junto a los Eva; a todos nosotros. Vosotros en realidad sois ‘israeL’ con minúscula.

En resumen, un zopenco como yo os ha desvelado a vosotros: grandes y doctorados eruditos estudiosos de las Escrituras, las claves para llegar a lo mostrado. Ya no digo lo mostrado, pues como estudiosos que sois supongo que querréis investigarlo por vosotros mismos. Desechar si queréis mis conclusiones, pero ayudaros de mis claves y estoy seguro de que llegaréis al mismo lugar.

El problema de saberse elegido, es que te hace pensar que eres mejor de lo que eres, o en cualquier caso que eres diferente e incluso mejor que los demás, pues en esa elección no ves la responsabilidad o la misión, sino cuán especial eres por haber sido elegido.

Mucho tiempo en esa condición, saberse elegido, os ha dejado esa cerviz rígida y ciertamente un poco inclinada hacia arriba, de manera que solo podéis ver a los demás cuando miráis hacia abajo. Bien, pues más abajo aún tendréis que mirar para disfrutar del conocimiento de estas claves, pues no os lo trae un judío; más bien un zopenco como decía. En el ensayo está todo expuesto, poco más hay que razonar.

Difícil es vuestro caso, pues listos estabais para recibir a Cristo, pero no lo hicisteis. Como siempre, el que ha recibido unas normas, vuestras tantísimas normas, y las ha vivido en el amor, por supuesto se habrá salvado, y gracias a Jesucristo como ya he demostrado. Hoy, sin embargo, que todo ha quedado aclarado, negro sobre blanco, ¿qué reglas seguir? Cierto es que los cristianos seguimos los 10 mandamientos, pero vividos desde el amor, desechamos además el ojo por ojo, y en ese amor difuminamos las reglas de protocolo, digamos, esas que vosotros tenéis trazadas con sangre a escuadra y cartabón. Me gustaría poder deciros como a los musulmanes que todas esas reglas vuestras, una vez estéis en el conocimiento de cristo, podrían seguir siendo válidas, pero creo que no es así. Lo fueron para las siguientes generaciones a los que crucificaron a Jesús, puesto que a estos se les enseñó que Él era nadie. De hecho, creo que vuestro pueblo debe ser de los que más mártires ha dado a Dios, pues los millones que murieron en los campos de concentración, fueron torturados por ser judíos, seguidores de Yahvé, de Dios, y como tales, el cielo habrán ganado. Esto es así, pues a aquellos, no se les enseñó a Jesucristo por lo que, en la práctica, era como si hubieran vivido antes que Él, con la ventaja, además, de que Él ya había validado la naturaleza hombre. Pero una vez demostrado y conocido por vosotros, no podéis seguir en el camino en el que marchabais cuando Dios nos vio preparados y os envió su Palabra en el Salvador de la humanidad y lo ignorasteis como lo hicisteis.

Poco más deciros, salvo que investiguéis las pruebas que os he presentado. Es imposible enseñar a leer a quien ya sabe leer, así que basta con que leáis lo de siempre bajo la luz que se ha encendido. Lo demás caerá por su propio peso, incluido vuestro reconocimiento de Cristo, Salvador de la humanidad.

 

 

 

Dios es el que Es.

Es Amor y no puede ser Injusticia, porque la injusticia es desamor para alguna de las partes.

Decir que Dios nos atribuye el pecado de otros diferentes a nosotros es hacerle Injusto. Es negar a Dios. En sí mismo es una Herejía.

Así, nuestro pecado original es herencia de Adán y Eva; siendo que Adán y Eva nos designa a todos nosotros cuando estábamos junto a Él.

 



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