Profecías y Religiones





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1. CLAVE PARA ENTENDER LAS PROFECÍAS

En este libro voy a demostrar de manera indiscutible la existencia de Dios. Voy a utilizar la Biblia y el Corán para hacerlo; y no solo los utilizaré como libros sagrados, sino para mostrar una línea lógica trazada en su interior y oculta hasta hoy. Esclareceré profecías que a primera vista podrán ser escándalo tanto para cristianos como para musulmanes y para otras religiones, pero inmediatamente serán aceptadas puesto que no solo cumplen con estas fes, sino, además, con la lógica del mundo, siendo comprensibles también para los ateos o sordos. Empezaré por destruir uno de los muros que nublan la vista a los judeocristianos:

Dios es el que Es.
Es Amor y no puede ser injusticia, porque la injusticia es desamor para alguna de las partes.
Decir que Dios nos atribuye el pecado de otros diferentes a nosotros es hacerle injusto. Es negar a Dios. En sí mismo es una Herejía.
Así, nuestro pecado original es herencia de Adán y Eva; siendo que Adán y Eva nos designa a todos nosotros cuando estábamos junto a Él.

(*) Los musulmanes llaman a nuestro pecado original (a esa manzana mordida), juramento roto, por lo demás viene a ser lo mismo.

La Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, habla con significados dobles o deliberadamente ambiguos. En ocasiones se vale de metáforas para revelar conocimientos ocultos en un alarde magistral de planificación, constituyendo estos secretos, además, una prueba de la existencia de un ser Superior artífice de ellos. Esto es así porque muchos de estos significados son revelados hoy, 2000 y 3000 años después de haber sido escritos; siendo imposible por lo tanto que se hubieran trasladado de generación en generación. Estos significados, asombrosamente, son confirmados, además, por otras religiones como el Islam, que igualmente se constituyen en caminos puestos por el mismo Dios.

La Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, habla con significados dobles o deliberadamente ambiguos. En ocasiones se vale de metáforas para revelar conocimientos ocultos en un alarde magistral de planificación, constituyendo estos secretos, además, una prueba de la existencia de un ser Superior artífice de ellos. Esto es así porque muchos de estos significados son revelados hoy, 2000 y 3000 años después de haber sido escritos; siendo imposible por lo tanto que se hubieran trasladado de generación en generación. Estos significados, asombrosamente, son confirmados, además, por otras religiones como el Islam, que igualmente se constituyen en caminos puestos por el mismo Dios.

Principios fundamentales para entender las profecías

Los secretos de la Biblia se han escrito para que en nuestro tiempo se revelen. Todas las profecías, y muchas Palabras, encuentran otro significado pleno más allá del que muestran; todas desde este principio, por disparatado que parezca:
El hombre ya vivía junto a Dios antes del Universo y del mundo. Efectivamente se dio una traición en la que algunos desearon tener más «Esencia de Dios» aquella que nos daba la Vida (luego estos serán los demonios o caídos). Se levantaron contra Dios, y convencieron a otros que no se rebelaron, pero igualmente la codiciaron (Eva). Por amor a estos últimos hubo otros que sin codiciar les siguieron, traicionando también (Adán). Estas figuras se repetirán constantemente en la Biblia con otros nombres.
Dios intenta salvarnos, pues nos ama, pero no puede actuar injustamente, Él es el que Es. Tampoco puede convivir con el mal. Tras nuestro arrepentimiento podría haber salvado a los que no odiaron ni codiciaron, sino que traicionaron por Amor. Pero los caídos claman a la justicia y desean el mismo destino, pues aquellos también traicionaron.

Así, Dios, solo tiene una manera de salvarnos. Crear una nueva Naturaleza que escape de aquella justicia, para lo cual no bastaba con crear al hombre y enlazarlo con nuestras almas. Tendría que hacer apta la nueva Naturaleza también para recibir la «Esencia de Dios». Y así, el primero de los creados en el cielo, aquél que mantenía la Esencia de Dios en la máxima intensidad, aquél que complació a Dios e hizo apta la naturaleza celestial: ser creado independiente de Dios con Esencia de Dios en su interior (Jesús -dos naturalezas ya en el cielo, parte creada, parte divina-), debía hacer válida la nueva naturaleza hombre con un sacrificio de Amor infinito. Siendo Jesús el principio validador o fundador de la naturaleza celestial (creada por Dios) el que luego validara al hombre, ningún caído podría achacar injusticia a esta «recreación», pues sería declarar injusta su propia creación.

De aquí se deduce este otro principio fundamental en las profecías:
Los Eva, que se dejaron engañar por los caídos y luego convencieron a los Adán en el cielo; en la tierra no tendrán oídos para Dios y seguirán escuchando a los ídolos y demonios del mundo. De la misma manera, los Adán sí tendrán oídos para Dios y serán capaces de convertir a los Eva, y será por su experiencia de Vida.

Así, se contraponen en la Biblia:


Hijas de los hombres (Génesis 6,12 y otras). Se designa en femenino, como Eva no por ser mujeres sino para diferenciar.

Hijos de Dios

Ganado. No puede separarse del mundo y están a merced de los reptiles (demonios).

Aves (Génesis 7,13-16 y otras). En el arca de Noé se meten toda clase de aves, ganado y sierpes (reptiles, alimañas -ángeles caídos-). Las aves se pueden separar del mundo (Adán: escucharán a Dios).

Sordos, Ciegos, ‘los que están fuera’. Referencias constantes en la Biblia.

El que tiene oídos… , Inscritos en el libro de la Vida.

Raza de Canaán

Raza de Judá

Nombres distintos que designan personajes comunes.

Las palabras generales como ganado, peces, luna… no tienen siempre este significado, solamente en los lugares “encriptados”. Todos los símbolos se explican en algún capítulo. Hay más en la Biblia, aquí pongo algunos de los que he utilizado en el libro.


Bien, como al lector, supongo, a mí me parece chirriante casi esperpéntico pensar que alguna vez fuimos ángeles, así que intentaré nombrar a nuestro estado en el cielo como ‘deseos’ de Dios. No obstante, a los cristianos, les invito a pensar que, si el demonio fue un ángel de los más bellos, por qué no haber degenerado en algo un poco mejor…


También, antes de nada, sería interesante plantearnos que es el infinito:
Que no tiene ni puede tener fin ni límite.Universo Expansión
El Universo es para muchos, infinito, pero según los científicos está en constante expansión; luego cada segundo que pasa es más grande, con lo cual está sometido al tiempo. O visto de otra manera, si pudiéramos adelantarnos al tiempo e ir a tiempo+2 minutos y nos colocáramos en el extremo por donde el universo crece, ¿veríamos que esa parte está vacía? ¿Sin rellenar?

Además…

Conceptos usados, diferentes en algunas naciones no ‘occidentales’

Persona

Está formada por nuestra libertad y decisiones tomadas. Nuestra forma de ser (ser con minúsculas).

Amor

Referido siempre al amor como sentimiento.
Como el sentimiento de una madre por su hijo que le lleva a protegerlo por encima de su propia vida.

Comunión

Unirse espiritualmente o interiormente a otras personas (o a Dios), no es unión de compañía.

Espíritu Santo

Para el cristiano, no es San Gabriel como para los musulmanes. Es Dios (Alá) en alguna intensidad,
el que te hace sentir grande por dentro y sobrellevar tranquilo y feliz los sufrimientos del mundo.

Pecado

Acción de desamor. No necesariamente los establecidos ‘legalmente’.

2. Punto de Encuentro entre Religiones.  

Para estudiar las profecías, debemos revisar las religiones que las exponen, y además demostrar que la clave, ya descrita en el punto anterior, da sentido a todas las escrituras y es válida para estas religiones, aunque no consideren a Jesucristo de la misma manera.
Como nota para los musulmanes, y para que no se escandalicen demasiado, les diré que cuando sienten la Sakina o Santa Tranquilidad en su interior (aquellos que la hayan vivido alguna vez), es porque sienten al mismo Allāh dentro de sí mismos. Dios hace comunión con nosotros, y vivimos de otra manera siendo capaces de perdonar a otros y vivir la enfermedad con felicidad, por ejemplo; pero seguimos siendo nosotros. Bien, pues eso que quizá has sentido tú, también lo viven muchos otros que mantienen a Dios en su interior y, aun así, hay un solo Dios. Para los cristianos Jesús no es otro dios más pequeñito, sino la primera persona creada que mantiene la Esencia de Dios en la máxima intensidad, dentro de Sí mismo (Ver Apendice I Carta a un cristiano p. 345). Él nos habla desde la propia fuente. Hay un solo Dios. Podemos mantenerlo en distintas intensidades en nuestro interior, esto lo podemos sentir en esa manera de vivir la Sakina o estado de Gracia, que cambia en nosotros según nuestras vivencias; también hablaré de ello. Esta nota o argumento, lo repetiré varias veces porque creo que es una de nuestros principales puntos de desencuentro.
La Biblia habla de siete iglesias que, como mostraré, representan a siete religiones (se verá en Los Siete Espíritus de Dios)). Me interesa comprobar si esto realmente puede ser así. Además, verificar estas religiones como válidas; como caminos puestos por el mismo Dios, adaptados a diferentes naciones, hace cuadrar todo milimétricamente también conforme a las profecías. Como dato interesante, saber que todas estas religiones tienen como denominador común la misericordia de Dios, la cual nos invita a imitar. Aquí se probará estudiando las profecías, prefiguraciones y “pos-figuraciones” que Jesucristo creado como persona que mantiene la Esencia de Dios en su máxima intensidad, hace apta la naturaleza hombre como capaz de recibir esa Esencia de Dios en nuestro interior. Esta capacitación, legitima a la nueva Naturaleza Hombre, salvándonos de la muerte que alcanzamos allí arriba, cuando pasamos de ser naturaleza celestial o “deseos” de Dios, a ser nada en absoluto, gusanos vacíos de Dios. La confirmación de este extremo, constituirá también una prueba de todo lo dicho y además añade una lógica rotunda a todo lo que nos rodea, incluidos los sufrimientos y las “injusticias” de nuestro mundo. Bien, supongo que ningún fiel de cualquier religión pensará que esto pueda ser así, pero os pido un poco de paciencia porque esto es prueba para el mundo, también para ateos, y lejos de negar tu fe, si procesas una de estas religiones, la confirma como verdadera. A los cristianos os invitaría a completar este punto que ahora se inicia, con El Bautismo y la Conclusión.


·      El Judaísmo.  Prefiguraciones de Cristo en la Torá

Es una pena que Dios estuviera tantísimos años preparándolos para la llegada del Salvador de la humanidad, y ellos no lo reconocieran. Hoy, todavía pueden mirar atrás al antiguo testamento y pueden ver la prefiguración de Jesucristo en varios lugares de la Torá. De hecho, Dios se sirvió de la historia de Israel para dibujar nuestra propia historia desde nuestro origen en el cielo; lo veremos a lo largo de este punto.

Núm 21:4-9

Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino.

Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.»

Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.

El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo.

Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»

Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y este miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida.

Desde el mundo es fácilmente interpretable, pero intentemos escrutar esta palabra desde la perspectiva del cielo. Pensemos que esta lectura también nos habla de nosotros cuando estuvimos en el cielo, que aquí podemos encontrar esa ‘dualidad’ de la que hablo. Entiendo que para un hebreo que no ha visto la prefiguración de Jesucristo aquí, todavía será más difícil poner el comienzo de este pasaje en el cielo, pero vamos a intentarlo.

El primer pasaje parece que nos sitúe y nos describa qué estaba pasando o comenzando a pasar:

4 Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino.

Estamos en el cielo (montaña, elevada -cielo-) y ya se han puesto en camino al mar = muerte (el mar como es sabido simboliza la muerte). Digamos que sería como decir: Este pueblo que estaba en el cielo (simbolizado pues por la montaña de Hor) ya andaba revolucionado e iba por mal camino (camino de la muerte, simbolizado por el mar).

Dice: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.».

Esto puede referirse a la Libertad (Egipto=esclavitud del pueblo de Israel, de nosotros). ¿Por qué nos has deseado, y hecho libres e independientes a ti? ¿Por qué nos has subido=ascendido=mejorado para morir en el desierto? En realidad como en la perspectiva normal, desde la tierra, parece explicarnos que ellos se quejaban aun después de conseguir la libertad y tener el alimento proveído por Dios. Luego habla también de una mentira o un engaño (como con la serpiente y la manzana «Gen 3,1 ¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?»)  del que han sido presos los israelitas o los ángeles en el cielo: “para morir en el desierto” es falso puesto que tienen alimento aunque luego digan que no.

En este pasaje además puede reflejarse la duda sobre Dios, la tentación del demonio. “Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable”. Manjar=Esencia, Espíritu; el que da la vida. En el Edén se describe algo parecido, Adán y Eva tienen todos los árboles a su disposición (el manjar, maná es el alimento que tiene el sabor que más complace a cada uno), pero por las mentiras del demonio encuentran más apetecible el de la manzana (el pan y el agua en la lectura).

Núm 21:6
Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.

Como ya se ha descrito, al dudar de Dios y vaciarnos de su esencia caemos sin vida lejos del reino; pero Dios para salvarnos nos une a unos cuerpos que evitan que sigamos cayendo y nos coloca junto a los demonios (serpientes que no solo han dudado, sino que odiaron la esencia) para que podamos ejercer nuestra libertad de elegir: a Dios y llenarnos de Vida (del manjar o su esencia, que en algunas traducciones es llamado pan sin cuerpo), o al demonio y el mundo, y continuar en la muerte. No es en realidad un castigo de un Dios vengativo, es ponernos en la situación en la que nos podamos salvar porque para salvarnos tenemos que desear ser sus deseos otra vez en nuestra libertad, y sin posibilidad de elegir no hay libertad posible. Así, esta cara de Dios coincide más con el nuevo testamento, un Dios de amor, no vengativo.

( ) También es cierto que un Dios de amor, viendo esta escritura desde el mundo, podría valerse de unos que acabarán muertos (incluso en el tiempo) para salvar a otros.  

Entonces, muchos caen en el mundo en los engaños de los diablos y sus tentaciones y mueren (porque el pecado te trae, o te confirma en, la muerte).


Después viene:

Núm 21:7

El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo.

Los hombres en su búsqueda de Dios (Torá o Antiguo Testamento), le suplican por la salvación. Se arrepienten, el hombre va madurando.

Núm 21:8  

Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»

Tras la súplica en la lectura, cuando el pueblo está listo para recibirlo, mirado desde el cielo, envía a su Hijo para que lo levanten sobre una cruz (mástil) y todo el que haya muerto en el pecado y le mire (se acerque a Él) viva. ¿Por qué si no poner una serpiente abrasadora para salvar (algo que simboliza la muerte), y no algo bueno o bonito? La serpiente abrasadora es Jesucristo clavado en la cruz, del que se apartaban los ojos al mirarle de lo ensangrentado y desfigurado que estaba; que simbolizando la muerte (muerte en el mundo) trae la vida, la resurrección. Curioso que mirando una imagen de la muerte, uno viva; curioso que cuando morimos por los demás conseguimos la vida eterna.

Hay más prefiguraciones de Jesucristo en la Biblia, seguramente más de las que conocen los exégetas. Otra en la que se puede ver una prefiguración (quizá no tan clara como la de las serpientes) es la de:

Éxo 17:10-11

Josué cumplió las órdenes de Moisés, y salió a combatir contra Amalec. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte.

Y sucedió que, mientras Moisés tenía alzadas las manos, prevalecía Israel; pero cuando las bajaba, prevalecía Amalec.

Bien, pensemos un poco en esta palabra. Sin profundizar en el significado de ella, alguien nos podría decir que es un tanto pueril, que parece una broma del Señor: Levanta las manos y ganas; para abajo y pierdes => y además mueren cientos de personas. Pero no es así ni mucho menos, pues todo en la Biblia tiene una razón de ser.

Veamos. Por una parte alzar las manos, significa un esfuerzo y sufrimiento (tanto que se las tuvieron que sostener a Moisés, Aarón y Jur). De alguna manera Dios nos dice: renuncia al mundo y muere (sufre) por los demás (al subir las manos gana Israel, él sufre por Israel) y yo estaré contigo y ganarás. Si las bajas y te quedas en tu comodidad (egoísmo), falta de lucha, perderás la vida tú y otros a los que seguramente podrías salvar. Y por otra parte, la cruz que simboliza exactamente lo mismo, la renuncia al mundo por amor al prójimo. Es una prefiguración de Jesucristo tanto en la forma, ya que los brazos quedan alzados en un crucificado, como en lo que representa.

Y hay otras más:

Isa 9:5   

Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».

Isa 53:3-7  

Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le tuvimos en cuenta.

¡Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y humillado.

Él ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados.

Todos nosotros como ovejas erramos, cada uno marchó por su camino, y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros.

Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca.

Prefiguración de Criesto en Isaac
 

Es más, aquí figura la Santísima Trinidad completa; Dios Padre (persona) es Abraham, Sacrifica al Hijo Jesús (que es Isaac, y el carnero) y el sacrificio se hace a Dios Espíritu Santo (Dios en la escritura) para que por el sacrificio del Hijo haga a todos los hombres dignos del propio Espíritu Santo. En esta prefiguración creo que no habla de la relación entre las personas, sino de la finalidad de la cruz de Cristo: darnos de nuevo la Vida, el Espíritu Santo; y del inmenso Amor que Dios nos tiene, pues está enamorado de nosotros. Cierto es que Jesús diferencia al Espíritu (“el que blasfeme contra Él no tendrá perdón” –Mar 3, 22-30–), como ya sabemos, pero pienso que no de esta manera, luego lo explico mejor en La Santísima Trinidad. Además, aquí, en la diferenciación entre Isaac y el carnero (ambos dignos para el sacrificio -el carnero a posteriori-), se está diferenciando a Jesús persona o alma contenedora de la esencia de Dios (Isaac) y Jesús hombre (cuerpo, carnero). Jesús persona capaz de mantener a Dios infinito no muere y manteniéndose en el amor infinito, sigue siendo Dios y así nos salva, nos valida. El carnero o el cuerpo de Jesús es sacrificado y muerto. Pensemos que el hombre (naturaleza) es fruto del pecado, pues antes no éramos así. Jesús toma la forma de “pecado” para salvarnos. ¿Qué hay mejor que un carnero con cuernos para simbolizar el pecado? Esta es la diferenciación a la que, para mí, aunque no lo entiendan así, se refiere el Corán (Isaac/Jesús capaz de Dios -Dios- no muere, sigue siendo capaz de contener a Dios infinito) como digo en el punto anterior ‘El Islam’. Finalmente, es el sacrificio de Jesús (fe de Abraham e Isaac) el que hace digno al carnero como sacrificio ante Dios; lo que simboliza también, en la parte de Jesús, que hace dignos nuestros cuerpos (carneros) ante Dios, para ser recibidos por Él y recibirle (a Dios Espíritu Santo). ¡A todos los hombres de todas las naciones o/y religiones! Así lo dice luego:

Gén 22:15-18

 El Ángel de Yahveh llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,

y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahveh, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,

yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.

Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»

Sodoma y Gomorra:               son una prefiguración de nosotros sin un justo que nos salve. Sé que el episodio de Sodoma va antes de la prefiguración de Jesús en Isaac y así toma todo el sentido; pero he querido ponerlo aquí por mostraros primero la más clara.

El pecado de Sodoma no solo es “lujurioso”:

Eze 16:49-50

Este fue el crimen de tu hermana Sodoma: orgullo, voracidad, indolencia de la dulce vida tuvieron ella y sus hijas; no socorrieron al pobre y al indigente, se enorgullecieron y cometieron abominaciones ante mí: por eso las hice desaparecer, como tú viste.

Es el pecado que tenía el hombre.

Veamos ahora la intervención de Abraham ante Dios para salvarlos:

Gén 18:20-33

Dijo, pues, Yahveh: ‘El clamor de Sodoma y de Gomorra es grande; y su pecado gravísimo.

Ea, voy a bajar personalmente, a ver si lo que han hecho responde en todo al clamor que ha llegado hasta mí, y si no, he de saberlo.’

Y marcharon desde allí aquellos individuos camino de Sodoma, en tanto que Abraham permanecía parado delante de Yahveh. Abordóle Abraham y dijo: ‘¿Así que vas a borrar al justo con el malvado?

Tal vez haya cincuenta justos en la ciudad. ¿Es que vas a borrarlos, y no perdonarás a aquel lugar por los cincuenta justos que hubiere dentro? Tú no puedes hacer tal cosa: dejar morir al justo con el malvado, y que corran parejas el uno con el otro. Tú no puedes. El juez de toda la tierra ¿va a fallar una injusticia?’

Dijo Yahveh: ‘Si encuentro en Sodoma a cincuenta justos en la ciudad perdonaré a todo el lugar por amor de aquéllos.

Replicó Abraham: ‘¡Mira que soy atrevido de interpelar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza!

Supón que los cincuenta justos fallen por cinco. ¿Destruirías por los cinco a toda la ciudad?’ Dijo: ‘No la destruiré, si encuentro allí a 45.’

Insistió todavía: ‘Supón que se encuentran allí cuarenta.’ Respondió: ‘Tampoco lo haría, en atención de esos cuarenta.’

Insistió: ‘No se enfade mi Señor si le digo: "Tal vez se encuentren allí treinta".’ Respondió: ‘No lo haré si encuentro allí a esos treinta.’

Díjole. ‘¡Cuidado que soy atrevido de interpelar a mi Señor! ¿Y si se hallaren allí veinte?’

Respondió: Tampoco haría destrucción en gracia de los veinte.’ Insistió: ‘Vaya, no se enfade mi Señor, que ya sólo hablaré esta vez: "¿Y si se encuentran allí diez?"’ Dijo: ‘Tampoco haría destrucción, en gracia de los diez.’ Partió Yahveh así que hubo acabado de conversar con Abraham, y éste se volvió a su lugar.

Sodoma, como sabemos, es representación del pecado. De hecho, aquí estamos prefigurados todos los que traicionamos, por amor a los Eva o por escuchar a Satán; incluso creo que también están los demonios. Efectivamente a todos nos podría haber volatilizado el Señor después de nuestra traición. A todos junto a los demonios, pues, además, Satán hace aquel terrible chantaje: ellos te han traicionado también, quiero su mismo destino.
En esta escritura nos dice que Dios salva o es capaz de salvar a muchos por el “hacer” o existir de unos pocos. Tanto que nos lo hace entender poco a poco, ¿y si 50, 45, 30, 10 justos…? Pero no hay esos justos; todavía no está Jesucristo (ni tan siquiera en el orden de prefiguraciones, recordemos el sacrificio de Isaac posterior en el Génesis). Y hablando de justicia, ¿realmente la justicia actúa así? ¿No habría sido lo más razonable para nosotros extraer a los 10 justos, si los hubiera habido, y condenar a los culpables? Sin embargo, Dios habría salvado la ciudad por esos 10. De hecho, luego manda a unos ángeles para sacar a Lot y su familia de Sodoma antes de destruirla. No es nuestra lógica, aquí nos habla de la figura de Cristo redentor. Por un justo, que aquí no está, somos salvados. Él nos hace capaces de recibir de nuevo el Espíritu Santo. Él hace un nuevo espacio capaz del Espíritu para nosotros, la naturaleza hombre. Nuestra naturaleza del cielo queda destruida, ya no seremos nunca lo que fuimos, pero, aun así, nos salva. Y en realidad, nos salva de la muerte como a Sodoma habrían salvado de la destrucción esos 10 justos, pero estos, no habrían convertido a todos los sodomitas en justos. Tras la pasión Dios nos da una nueva ciudad para vivir, Cristo (Uno), valida la naturaleza hombre (toda la humanidad) como capaz de recibir el Espíritu Santo, pero igualmente debemos ser justos, no todo está hecho. Como en Sodoma, los justos serán salvados para ir a otra ciudad. Los demonios fueron destruidos, quedaron atrás en Sodoma destruida, pero aun así los Eva y los Adán tenemos esta nueva oportunidad. Y en los Eva también vemos esta justicia, pues los que codiciaron como Satán que no persistieron en el levantamiento, tienen la misma oportunidad, aunque ellos no traicionaron por amor. Los Adán traicionaron por amor a los Eva, no por codicia ni por engaño de Satán. Así, Eva “sale” de la costilla junto al corazón de Adán (más adelante del ensayo explico las similitudes entre los sordos o Evas, y los Adán). Por unos se pueden salvar los otros.

En otras lecturas:

Isa 7:14  

Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.

Miq 5:2  

Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

Zac 9:9  

¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.

Zac12:10

derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de oración; y mirarán hacia mí. En cuanto a aquél a quien traspasaron, harán lamentación por él como lamentación por hijo único, y le llorarán amargamente como se llora amargamente a un primogénito.

Sal 22:16-18

Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para prender mis manos y mis pies.

Puedo contar todos mis huesos; ellos me observan y me miran,

repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica.

En la figura de Moisés

Fue salvado del faraón por un leño flotando en el agua y luego fue rey (jefe de su pueblo). Cristo fue salvado también de Herodes y por el leño y el agua (cruz y Espíritu) nos salva y reafirma su gloria, como rey de las naciones.

En la figura de José.

Jesús es el “Hijo predilecto” como José. Cuando Jesús se proclama mesías, sus hermanos los judíos de entonces le tienen envidia e inquina, como los suyos a José, quien fue vendido por sus hermanos a extranjeros como Jesús lo fue por los judíos (sus hermanos) a los extranjeros romanos. José, detenido con dos prisioneros, anuncia a uno su muerte, y al otro su liberación gloriosa. Jesús fue crucificado entre dos ladrones, a uno le promete el cielo y al otro lo deja en su condenación. José alimentaba al pueblo con el trigo que había almacenado y Jesús es el pan de vida bajado del cielo. El faraón cambió el nombre de José y lo llamó Salvador del mundo; Jesús es el Salvador de la humanidad. José perdona a sus hermanos y Jesús a sus verdugos. Ambos son glorificados, el uno por su nación el otro en todo lugar y nación.

Hay muchas más lecturas en las que se prefigura a Cristo en la Torá, no tenéis más que abrir un buscador en internet y poner “prefiguraciones de Cristo en el Antiguo Testamento”.

Si los Israelitas, tan estudiosos de la Torá en busca de Dios no han visto a Cristo en estas escrituras, ¿quién verá a Dios en ellas? ¿Solo algunos Adanes? ¿Qué pasa con los sordos? Quizá Dios nos quiere aclarar el embrollo de Babel, tema de este libro, para que hasta estos se puedan salvar por sí mismos, por su entendimiento. En fin, Dios sabrá cómo usará su infinita misericordia, respetando nuestra libertad.

En la historia de Israel está la historia de salvación de todo hombre. Pues todo se repite: el faraón o el demonio (pecado) es quien nos mantiene esclavos, Dios nos libera de la esclavitud (Jesús rompe las cadenas y nos hace capaces de Dios) y vagamos por el desierto (el mundo) hasta la tierra prometida (el que tenga a Dios consigo ya la consigue aquí en el mundo).

Entonces, ocurrió que la sangre de un cordero o cabrito sin mancha salvó a los primogénitos de la muerte y provocó la liberación de Israel. Fue este hecho; incluso Yahvé le dice a Moisés que a partir de ese día se contará “este mes como comienzo de los meses...”. Bien, pues algo después, la sangre de Jesús, el cordero sin mancha, que entregó su espíritu a las tres de la tarde, es decir al final del 14 de Nisán, momento también del sacrificio del Cordero pascual judío, nos libera a todos los hombres de la MUERTE de SER. ¿Casualidad? No. Dios lo mide todo.

Jua 19:31    

Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.

En la historia de Israel, una vez en la tierra prometida, o con el Espíritu Santo dentro de nosotros en nuestra historia personal, ya podemos ganar a los 7 pueblos más grandes que nosotros. En la Torá son los hititas, guirgasitas, amorreos, cananeos, perizitas, jivitas y jebuseos. En nuestra vida son los 7 pecados capitales: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia, orgullo. Pues sin Espíritu Santo somos incapaces de vencer los pecados, porque sin Dios sólo nos sale mirarnos a nosotros mismos o como mucho a los nuestros por afectividad. Es verdad que hay pecados que nos afectan más que otros y el demonio nos tentará con aquellos en los que seamos más débiles, pero todos los podremos vencer con el Espíritu Santo, aunque los ganaremos poco a poco, como dicen las escrituras.

Pero voy más allá aún. Se repite incluso desde el cielo como vengo afirmando. Gracias a Jesús (1er y único deseo que complace a Dios al mantenerse en Él como Dios) se crean los demás. Luego caemos esclavos de la muerte, del pecado, por escuchar al demonio nos vaciamos de Dios y caemos junto a él a la tierra; junto al demonio a Egipto (pues el demonio es el príncipe del mundo). Y fuimos esclavos hasta el sacrificio del cordero sin mancha, de Jesús, pues hasta entonces no podíamos recibir el Espíritu Santo (habíamos dejado de ser 'deseo' de Dios). Ese día fue cuando Cristo hizo a la naturaleza hombre capaz de Dios como al principio con la naturaleza ‘deseo’ (libertad creada + Dios esencia). Ahora liberados debemos caminar por el desierto hasta llenarnos del Espíritu y volver a la tierra prometida. Claro que, como ocurrió, hay quien prefiere la esclavitud (volver a Egipto, las cosas del mundo y su príncipe) que el maná del cielo (Espíritu Santo; Num 21,5 que hemos visto antes). Por lo demás, en nuestra vida ¿qué nos mantiene fuera de la tierra prometida? ¿los siete pueblos que moran en el interior del hombre, esos 7 pecados capitales?, ¿acaso los debemos expulsar por nuestras fuerzas para dejar sitio al Espíritu Santo? No. Al menos no por nuestras fuerzas. El Espíritu Santo es un Don, nosotros lo debemos desear, tener Fe y pedírselo a Dios. Nuestra historia de salvación como la de Israel es gracia de Dios, sale de Él. Quizá el primer paso es aceptar el maná del cielo y renunciar a nuestro pasado con el faraón, dar el primer paso para alejarnos del pecado y entrar en el desierto, luego Él nos ayudará. Quizá así empiece la entrada del Espíritu en nuestro interior, y lleguemos a las puertas de la tierra prometida y comience la invasión. No lo podemos controlar, pero la nueva alianza está sellada con la sangre de Jesucristo y ahora podemos recibirlo. Y esta es nuestra historia, o, ¿qué pensáis? ¿Que los israelitas iban a tardar 40 años en llegar desde Egipto hasta Canaán? Ni en taca-taca; es un número simbólico, y ¿qué representa realmente? No solo el tiempo de rebeldía del pueblo de Israel, también tu propio tiempo de rebeldía, el tiempo que tardas en llenarte del Espíritu Santo si es que por el camino no te has quedado con el becerro de oro o te han picado las serpientes. Simboliza muchas veces toda una vida. En la primera lectura (Num 21,4-9) veíamos nuestra historia de salvación resumida y enfocada desde el cielo, que termina cuando somos liberados de la esclavitud real, de la muerte de ser al mirar a la serpiente del asta (fijaros como igual que con el carnero, Cristo hombre es representado por una serpiente, pues Él toma forma de pecado o forma de hombre -aquello en lo que degeneramos por el pecado-); en las lecturas del Éxodo y en la Biblia en general, vemos también nuestra historia de salvación.

Y así, ¿no tiene sentido todo? Teniendo en cuenta que el mundo es solo el campo de batalla dónde vamos a ser tentados, en el que eligiendo a su príncipe y sus ídolos (dinero, poder, afectos…) por encima de Dios nos condenamos (nos confirmamos en la condena), ¿no es comprensible que Dios (Amor infinito) en su Hijo venga a morir para el mundo enseñándonos la manera real de Vivir, de resucitar de nuestra muerte? ¿No es normal así, que sea una serpiente abrasadora la que prefigura a Cristo, el cual es un símbolo de muerte de cruz para el mundo pero de vida y resurrección para el que le mira? Él que nos quiere tanto, ¿cómo iba a dejar de enseñárnoslo? Al fijarme en los santos veo que casi todos llevaban una vida de renuncia al mundo. ¿Será casualidad? No. Mirándolo con perspectiva se trata de una elección clara y valiente, elegir a Dios por encima del mundo.

Y si tan claro nos parece a los cristianos, ¿por qué los Israelitas no lo ven? Quizá no lo vieron porque debía ser así para la salvación del mundo, de los gentiles (de nosotros).

Rom 11:25-32

Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles,

y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades.

Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados.

En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres.

Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables.

En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía,

así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia.

Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia.

Esta escritura elegida para este punto también tiene unos por mí inesperados versículos en los que se habla de nosotros antes del mundo, lo que me hace pensar que en la Biblia debe haber muchos otros en los que aplicar esta ‘dualidad’.

En cuanto al pueblo de Israel, parece que viene a decir que gracias a su negación de Jesucristo, el cristianismo salió de ellos para extenderse al resto del mundo. Por lo demás habla de la misericordia que tuvo con los gentiles (con cada uno de nosotros) antes de conocer a Cristo y la que tendrá con ellos cuando se conviertan.

La ‘dualidad’ la veo en Rom 11:32 Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia.

Desde este mundo, estos versículos no tienen mucho sentido (tampoco he visto anotaciones, paralelos, ni explicaciones en la Biblia). ¿Dios nos hace rebeldes para usar misericordia con nosotros? No sé…

Desde el cielo, tras la traición Dios nos mete en las jaulas que nos retienen y nos libran de caer junto a Luzbel por su misericordia. Es nuestra rebeldía la que nos ha vaciado, y en ella nos hemos quedado ahora encerrados como hombres, y todo lo ha hecho para salvarnos, para usar con nosotros la misericordia. Además, los cuerpos nos protegen mientras los llevamos de los demonios, evitando que ataquen nuestras almas (a no ser que libremente les dejemos pasar –posesiones-). Son maravillosas fortalezas que nos protegen de ellos, y nuestra libertad el portón que los puede dejar entrar. Nosotros no nos llegamos a levantar contra Dios y Luzbel nos odia también por eso, pues en su locura, piensa que quizá hubiera ganado allá arriba con nuestra activa rebelión. Nos achaca todas las culpas de su destino y nos odia hasta su última partícula de maldad. Ahora más aún, al comprobar el amor que Dios nos tiene a pesar de todo, y la misericordia que ha usado en nosotros encerrándonos dentro de hombres, lo que ahora somos.

     Pero hablando de los judíos nada más, es decir, de ellos y de lo que ellos aceptan, pensemos en el comienzo de Shemá:

     Escucha Israel: Yahveh es nuestro Dios, Yahveh es Uno. Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma con toda fuerza…

     Bien, este es el mandamiento más importante, dicho por Jesucristo; pero Él añadía algo:

Mar 12:29-31

Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor,

y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos.»

      Efectivamente es lo mismo, pero ellos dicen que Jesús, basándose en el levítico (19,18) añadió esta segunda parte. Veamos los mandamientos de Moisés.

Éxo 20:217

«Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.

No habr ti otros dioses delante de mí.

No te harás escultura ni imagá paraen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.

No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.

No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.

Recuerda el día del sábado para santificarlo.

Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,

pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad.

Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo hizo sagrado.

Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar.

No matarás.

No cometerás adulterio.

No robarás.

No darás testimonio falso contra tu prójimo.

No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.

Los primeros mandamientos son sobre nuestro amor y fidelidad a Dios, que se engloba en el mandamiento que hemos visto más importante del Shemá, pero ¿y los otros seis? Van referidos de una forma u otra al prójimo; y estos se cumplen con el segundo que, junto al primero, engloban a los diez: Amarás al prójimo como a ti mismo.

Esto ya lo habían visto los judíos de entonces, pero no terminaban de entender quién era ese prójimo.

Luc 10:25-37

Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?»

Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.»

Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás.»

Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?»

Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto.

Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo.

De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo.

Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión;

y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él.

Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva."

¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?»

Él dijo: «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo.»

     Pues eso, no busquemos justificaciones. ¿Este será el prójimo? o ¿el otro? ¿Acaso este es de mi pueblo? No. El amor sale de uno, pues el amor da, no toma para sí. No hace preguntas, aunque discierna. Y el único discernimiento que hace está en conocer si hay o no necesidad por parte del amado. En este sentido, me llamó la atención algo que dijo el rabino David Rosen en un encuentro con el Camino Neocatecumenal; cierto es que yo lo saco de contexto ahora, pero ya que es una historia se puede analizar independientemente:

Es como la historia de dos campesinos que se encuentran y uno le dice al otro:

     -Boris, ¿me amas?

     -Claro que te amo

     -Boris, ¿sabes qué es lo que me hace sufrir?

     -No lo sé.

     -Entonces, ¿cómo puedes decir que me amas si no sabes qué es lo que me hace sufrir?

   Y, sin embargo, somos capaces de amar a Dios, quien no tiene necesidades, y es el Ser más feliz, pues Él es Amor. Ni tan siquiera tendrá sufrimientos, porque aquí nosotros con un poco de su Espíritu, apagamos los nuestros. ¿Acaso el samaritano de la escritura no amó al otro? Y ¿le conocía para saber cuáles eran sus sufrimientos? No. Tan solo el que veía. El amor debe discernir si hay necesidad, aunque tampoco es imprescindible que lo haga, pues si das al que te pide, aunque sospeches que no lo necesite, todo lo bueno de esa limosna recaerá igualmente sobre ti, porque el otro igualmente habrá recibido tu amor.

    Lo que decía este rabino se cumple en una relación de convivencia. Quizá en una relación más afectiva, que es a la que estamos más acostumbrados los hombres. Y siempre en una relación en la que tu prójimo sea tu conocido. Pero ¿qué mérito tiene amar a los nuestros? ¿Acaso no aman los malvados a los que les aman? ¿Y no se dan muestras de “amor” afectivo continuamente en cualquier entorno social? (hago esto por mantener mi imagen, o por no perder tu amistad, o porque sé que tú me lo devolverás con otro favor o de otra forma…). Bien, y ¿cuál es más amor?, o ¿cuál es más verdadero?; ¿el amor (muchas veces afectivo) a tu “prójimo” conocido, o el amor desinteresado a cualquier prójimo?

    El que tiene amor no pregunta a quién dárselo, porque él es así, y el que pregunta quizá tenga otra cosa.

Mat 5:43-46

«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.

Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,

para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?

    Bien, esta noche he abierto una lectura de la Biblia ‘al caso’, es decir, tras rezar un padrenuestro he abierto por donde ha caído y he puesto el dedo sin mirar, y me ha salido la palabra de Ezequiel Capítulo 3, que como es cortito lo he leído entero (si tenéis curiosidad lo buscáis). Nada habría pasado, si hoy no hubiera vuelto a añadir texto en el tema del judaísmo (algo que hago a menudo: reescribir, ya habréis visto que repito cosas porque no siempre sigo el hilo). Pero por aquí ando hoy, y como Dios, al que vemos continuamente en nuestra historia, también me habla de esta manera, así os he de hablar yo:

     Es hora de que volváis la cara hacia nuestro Señor Jesucristo, pues Él os ha salvado ya de haber caído junto a Luzbel, pero nada hará contra vuestra voluntad porque respeta nuestra libertad. Debéis acoger el segundo mandamiento del que hemos hablado, con tanto afán como al primero, pues amando al prójimo estamos también amando a Dios, ya que fuimos hechos a su imagen y semejanza. Así dice el Señor Yahvé.

    ¿Queréis más pruebas y razonamientos? Leed por completo este ensayo. ¿Esperáis todavía a un mesías salvador? Pues inclinad la cerviz de una vez y veréis que aquel al que pisoteasteis es vuestro mesías; ahí está a vuestros pies, mostrando amor y humildad, camino directo al cielo. ¿Os lo reprocho? No (Oh feliz culpa que mereció a tan grande redentor). No fue vuestro pecado sino el de todos los hombres. No os perdonó solo a vosotros, sino a toda la humanidad. Una prueba de amor extrema debía pasar para limpiar nuestro pecado y no solo un pecado de aquí, sino el pecado del cielo. Porque allí todos nosotros judíos y no judíos “crucificamos” a Dios. Lo expulsamos de nuestro interior (no lo matamos porque a Dios no se le puede matar, como bien dice el Corán) pero sí matamos aquello que junto a Él éramos y entonces dejamos de Ser. Hoy todos nos hacemos partícipes de la crucifixión de Jesús, porque cada vez que pecamos Él está ahí, delante de Dios Padre pidiendo perdón con las manos extendidas. Y esto es así ya que, si no caemos junto a Luzbel es porque nos sujeta nuestra naturaleza de hombre, y la naturaleza hombre capaz de contener a Dios la sujeta Jesucristo. De no ser por esta naturaleza dignificada y “sujetadora”, cada uno de los pecados que aquí nos vacían del Espíritu Santo nos llevarían de cabeza al infierno, pues un ángel en su naturaleza no puede pecar, sin dejar de ser ángel. ¿Y qué le queda entonces? La misericordia de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que nos tiende el salvavidas “hombre”. No así para los ángeles que odiaron a Dios y cuya libertad, en odio perpetuo se convirtió, pues así es el odio, no pude elegir dejar de ser lo que es; sin embargo, nosotros sí podemos elegir no odiar.

Si Dios es amor y lo que del amor emana: misericordia, compasión, piedad, verdad, integridad… el demonio es odio, mentira, envidia, ira… Y si todos hubiéramos creído al engaño de la serpiente, o peor, hubiéramos odiado, no habría habido historia de salvación para nosotros. Pero hubo algunos que fueron convencidos por amor a quien se lo contaba, no por engaño hacia Dios. Y este es el origen de nuestra historia de salvación escondida, por nuestra libertad, de la cara de Dios. Es nuestra Salvación en la Historia, pues así actúa el Señor con nosotros. Y así como cada uno de nosotros crucificamos a Jesucristo con nuestros pecados, así la Historia de Salvación de Israel es la misma que la nuestra; solo les queda a ellos reconocer la mejor parte de esta Historia: El amor que Dios nos tiene y la venida del reino de los cielos a nosotros (el Espíritu Santo) gracias a la dignificación del “hombre” por Jesucristo (en Él, naturaleza redentora).

   

En fin, leed las escrituras desde la perspectiva que os digo y veréis que encontraréis muchas más pruebas de todo esto. La palabra de Dios está viva, da igual que se haya escrito hace 2000 o 3000 años. Y siendo así, ¿nos sorprende que Dios hable en ella con una profundidad que durante siglos no hemos podido percibir? Quizá ha llegado el momento de acercarnos todos en el entendimiento. Quizá es solo que estamos ya preparados o sencillamente es la misericordia de Dios la que nos revela en cada momento los significados ocultos, por nuestra ceguera, de la Palabra.

Las diez plagas también nos muestran lo que ocurrió desde el cielo
La escalera de Jacob

La Escalera de Jacob

Si queréis compaginar, las plagas están en los capítulos del Éxodo 7,8,9,10,11,12. Además, esta lista de sucesos se refleja también en el Apocalipsis de manera encriptada como aquí.

Ya hemos visto a quién simboliza el Faraón en nuestra historia: el demonio. Y la esclavitud, al pecado, a la imposibilidad de recibir el Espíritu Santo, a la muerte interior. Voy a exponer la relación de las diez plagas que Dios envía para nuestra liberación (aunque como se verá, también muestran nuestra caída desde el cielo), y la correspondencia de estas con los diez escalones (o acontecimientos que nos acercan al cielo), presentes en el Éxodo. Constituyéndose las plagas como escalones hacia abajo y los hechos ocurridos en el Éxodo, como escalones hacia arriba (todos perfectamente ordenados como aparecen en la Biblia). Dado que como afirmo fuimos ángeles y en la tierra acabamos, ¿No será esta la Escalera de Jacob que se le prefiguró en un sueño a Isaac? Os ruego leáis esto con atención y comprobéis que no es un disparate.

En el Inicio, antes de las plagas, el cayado se torna en serpiente. Hace referencia al momento en el que Satán cambia de Ángel, o ser que contiene la Esencia de Vida, el Espíritu Santo simbolizado como el Árbol de la Vida en el Antiguo testamento (ya se ha explicado esto), a serpiente. De una parte del Árbol de la Vida (tu cayado) pasa a serpiente. Pero sus magos convierten también los báculos en serpientes, que quiere decir que por obra de Satanás otros se volvieron también ángeles caídos.

El hecho de que la vara de Moisés se convierte en serpiente también, hace referencia a Jesucristo, quien siendo parte del ‘Árbol de la vida’ toma forma de hombre. Este se comerá a las otras serpientes haciendo ya referencia a lo que ocurrirá en la pasión.

Éxo 7:8 Habló Yahveh a Moisés y Aarón, y dijo: 9 «Cuando Faraón os diga: Haced algún prodigio, dirás a Aarón: "Toma tu cayado y échalo delante de Faraón, y que se convierta en serpiente."» 10 Presentáronse, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron lo que Yahveh había ordenado: Aarón echó su cayado delante de Faraón y de sus servidores, y se convirtió en serpiente. 11 También Faraón llamó a los sabios y a los hechiceros, y también ellos, los sabios egipcios, hicieron con sus encantamientos las mismas cosas. 12 Echó cada cual su vara, y se trocaron en serpientes; pero el cayado de Aarón devoró sus varas.

La Escalera de Jacob (Bajada)

La 1ª plaga El agua se convierte en sangre.

El agua del Nilo, es el agua que riega a Egipto. De nuevo, agua simboliza a la Esencia de Dios. Antes todos compartíamos “algo” de esa Esencia (aquí y ahora en la tierra, también los que están en Gracia). Dice que convierte con el báculo (el que representaba parte del árbol de la vida antes), esa Agua en sangre. El Agua desaparece y solo queda sangre. Aquellos que se levantan o dudan dejan de estar regados por la Esencia de Dios. Se vacían. Los peces cuyo medio natural es el Agua, mueren. Morimos como deseos de Dios. Ya no tenemos su esencia. En realidad, esto ocurre primero a los que se levantaron y por obra del demonio (los magos que también convierten agua en sangre), los demás sufren la misma suerte. Estos últimos son los ángeles Eva y por amor a estos también los ángeles Adán.

Habrá sangre … hasta en los árboles y las piedras. Los árboles representan a las ‘personas’ libres, quizá se refiera a los Adán-Eva o solo a los Adán; y las piedras a los Eva o el otro caso a los caídos.

Como nota a tener en cuenta, esta plaga no consta que se retira como otras plagas en las que el faraón se arrepiente y le pide a Moisés que las aparte; lo que significa que perdemos para siempre nuestra naturaleza celestial y ya solo los que lo consigan volverán a contener el Espíritu Santo en la naturaleza hombre (punto este no alcanzado todavía en estas plagas). Por supuesto los levantados o ángeles caídos no podrán nunca porque ni siquiera llegarán a tomar cuerpo de hombre.

Éxo 7:17 1ª plaga Así dice Yahveh: En esto conocerás que yo soy Yahveh: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre. 18 Los peces del Río morirán, y el Río quedará apestado de modo que los egipcios no podrán ya beber agua del Río.» 19 Yahveh dijo a Moisés: «Di a Aarón: Toma tu cayado, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus canales, sobre sus ríos, sobre sus lagunas y sobre todos sus depósitos de agua. Se convertirán en sangre; y habrá sangre en toda la tierra de Egipto, hasta en los árboles y la piedras.» 20 Moisés y Aarón hicieron lo que Yahveh les había mandado: alzó el cayado y golpeó las aguas que hay en el Rió en presencia de Faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Rió se convirtieron en sangre. 21 Los peces del Río murieron, el Río quedó apestado de modo que los egipcios nos pudieron beber el agua del Río; hubo sangre en todo el país de Egipto. 22 Pero lo mismo hicieron con sus encantamientos los magos de Egipto; y el corazón de Faraón se endureció y no les escuchó, como había dicho Yahveh.

La 2ª plaga. Las Ranas.

Con el báculo Moisés hace que salten las ranas del Nilo por todo Egipto. Esto es en lo que hemos quedado: ranas que son anfibias, pero no como peces. De estar en el río pasamos a estar fuera de él, como si fuéramos débiles bolsitas verdes. Es un salto previo a vivir en la tierra (quizá el momento en el que ya no estábamos en Dios sino cerca de Él). Como siempre esto es para los que se levantaron, pero igualmente ocurre para los Adanes y Evas. Por obra del Demonio (sus magos) muchos cayeron. Esto quizá se deba al concepto de Justicia, pues, aunque algunos odiaron, todos los que acabamos en la tierra nos vaciamos (ver Justicia y Redención en Jesucristo). Satán y sus demonios exigen el mismo destino que nosotros por habernos quedado vacíos como ellos.

Éxo 8:1 2ª plaga Dijo Yahveh a Moisés: «Di a Aarón: Extiende tu mano con tu cayado sobre los canales, sobre los ríos y sobre las lagunas, y haz que suban las ranas sobre la tierra de Egipto.» 2 Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto; subieron la ranas y cubrieron la tierra de Egipto. 3 Pero los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron subir las ranas sobre la tierra de Egipto.

La 3ª plaga y 4ª plaga (mosquitos y tábanos)

Esta es la primera plaga que no pueden repetir los “magos del Faraón”. Los mosquitos aparecen sobre los hombres y sobre los ganados. Vamos a pensar que ganados se refiere a Evas tal y como ocurre en Noé y en otros lugares (en el Arca se meten aves = adanes -se pueden separar del mundo- ganado = evas -víctimas indefensas ante los réptiles, para los que solo tienen oídos- y reptiles = demonios). Los hombres pueden ser los adanes o bien los levantados. Los mosquitos, y los tábanos después, creo que son los ángeles en lucha con los levantados. Creo que en estos se habla de la batalla de ángeles y arcángeles con los vacíos de Dios.

Éxo 8:123ª plaga Dijo Yahveh a Moisés: «Di a Aarón: extiende tu cayado y golpea el polvo de la tierra que se convertirá en mosquitos sobre todo el país de Egipto.» 13 Así lo hicieron: Aarón extendió su mano con el cayado y golpeó el polvo de la tierra; y hubo mosquitos sobre los hombres y sobre los ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos sobre todo el país de Egipto. 14 Los magos intentaron con sus encantamientos hacer salir mosquitos, pero no pudieron. Hubo, pues, mosquitos sobre hombres y ganados.
Exo 8:17 Si no dejas salir a mi pueblo, mira que voy a enviar tábanos contra ti, contra tus siervos, tu pueblo y tus casas, de manera que las casas de los egipcios y hasta el suelo sobre el cual están se llenarán de tábanos. 18 Pero exceptuaré ese día la región de Gosen, donde está mi pueblo, para que no haya allí tábanos, a fin de que sepas que yo soy Yahveh en medio de la tierra; 19 haré distinción entre mi pueblo y el tuyo. Este prodigio sucederá mañana.» 20 Así lo hizo Yahveh, y un enorme enjambre de tábanos vino sobre la casa de Faraón y la casas de sus siervos; y toda la tierra de Egipto; la tierra fue devastada por los tábanos

Cabe resaltar en la plaga de los tábanos, que no hay opción para el Faraón, es decir, no hay consulta; no quita los mosquitos una vez que se arrepiente el Faraón y luego salen los tábanos. Probablemente sea porque los mosquitos y los tábanos corresponden al mismo momento en el cielo: a esa batalla celestial en la que atacaron los ángeles y arcángeles juntos contra los caídos. Pero había que hacer una diferenciación entre los participantes. Nombrar que primero fueron los ángeles y luego se unieron los arcángeles, porque más tarde será Dios mismo el que intervenga. La razón por la que se indica la jerarquía es que todos, antes o después lucharemos según nuestra capacidad, esto se complementa con los escalones correspondientes a esta plaga, los escalones 8 y 7.

La 5ª plaga: Muere el ganado.

Los Evas comenten peor falta que los Adanes, pues desean la Esencia de Dios, aunque no se levantan y además por estos se vacían también los adanes que más bien consintieron por amor a ‘ellas’. Como ya he dicho varias veces, por justicia, los Eva no pueden recibir en la tierra a Dios salvo por obra de los adanes; tal y como estos recibieron la condenación por los primeros. Creo que esta es la plaga que borra a los Eva del Libro de la Vida. Aquí “ganado de Israel” en contraposición, serían los Adanes o bien los ángeles fieles.

Éxo 9:25ª plaga Si te niegas a dejarles salir y los sigues reteniendo, 3 mira que la mano de Yahveh caerá sobre tus ganados del campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre la vacadas y sobre las ovejas; habrá una grandísima peste. 4 Pero Yahveh hará distinción entre el ganado de Israel y el ganado de los egipcios, de modo que nada perecerá de lo perteneciente a Israel.» 5 Y Yahveh fijó el plazo, diciendo: «Mañana hará esto Yahveh en el país.» 6 Al día siguiente cumplió Yahveh su palabra y murió todo el ganado de los egipcios; mas del ganado de los israelitas no murió ni una sola cabeza.

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La 6ª plaga: Las úlceras.

Se refiere a cómo nuestra alma o bolsa       contenedora del Espíritu vacía entonces, queda deteriorada (ulcerada) incapaz de recibir el Espíritu Santo. Ya no somos deseos de Dios ni siquiera cuando pasemos luego a ser hombres. Esto ocurre a hombres, ganado y magos, es decir a Adanes, Evas y demonios (o levantados).

No es lo mismo que lo ocurrido en la plaga anterior porque las úlceras efectivamente son producidas a todos los que pierden el espíritu, a los caídos además no se les da cuerpo (son odio), pero los Eva en el mundo tienen la imposibilidad de escuchar al Señor por sí mismos. Son de los millones de muertos andantes que hay por ahí, pero además incapaces de cambiar su situación por sí mismos. Bien es cierto que como he comentado ya, los Adanes pueden revivirlos por medio de su amor (pueden mostrarles a Dios en su vida) de la misma manera que ellos fueron muertos por amor hacia los Eva

Éxo 9:86ª plaga Dijo Yahveh a Moisés y a Aarón: «Tomad dos grandes puñados de hollín de horno, y que Moisés lo lance hacia el cielo, en presencia de Faraón; 9 se convertirá en polvo fino sobre todo el territorio de Egipto, y formará erupciones pustulosas, en hombres y ganados, por toda la tierra de Egipto.» 10 Tomaron, pues, hollín de horno y presentándose ante Faraón, lo lanzó Moisés hacia el cielo, y hubo erupciones pustulosas en hombres y ganados. 11 Ni los magos pudieron permanecer dtelante de Moisés a causa de las erupciones; pues los magos tenían las mismas erupciones que todos los egipcios.

La 7ª plaga: El granizo.

Dice aquí que mandará todas las plagas a la vez (14). Los mosquitos y los tábanos se referían a la lucha de los ángeles y los arcángeles, pero aquí es Dios Padre el que se hace presente. Da un golpe en la mesa. El granizo haciendo referencia al agua endurecida puede hablarnos de eso. Que morirán todos los ganados y los hombres que no se metan en la casa; dice que los temerosos de Dios lo hicieron y los que no, murieron. Quizá se refiera a que era necesario el arrepentimiento de lo hecho para poder seguir adelante. Hemos visto que solo el arrepentimiento no bastaba para recuperar el Espíritu Santo, pues por justicia si lo recuperábamos los Adán o los Eva lo debían recuperar también los demonios, pues todos nos vaciamos del Espíritu por desamor o infidelidad. Aun así, el arrepentimiento, el temor de Dios era necesario para un día poder recuperar el Espíritu en los planes de Dios. La casa puede hacer referencia a nuestra alma como se verá en la 10ª plaga. A reportarnos a nosotros mismos. No querer más de lo que somos.

Es interesante comprobar como en esta plaga (la única), hay egipcios que ponen al abrigo a sus siervos y ganados. ¿Quiénes son estos siervos y ganados? Vuelve a hablar de los Eva y quizá de los Adán, puesto que estos (más los Eva) han idolatrado a los caídos, siguiéndolos y dando la espalda a Dios. También puede hacer referencia a que fue la última oportunidad para los caídos de arrepentirse. Si estos eran activistas pro-rebelión, y tenían seguidores Eva-Adán (de los cuales esto dice en la Biblia, que idolatraban reptiles…), quizá se les dio un ultimátum para aplacarse. O quizá ninguno era todavía caído (demonio) hasta este punto; cuando tras este momento o ultimátum no se rindieron. Después en el versículo (31) dice: El lino y la cebada se estropearon, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba floreciendo.  (32) El trigo y la espelta no se estropearon, por ser tardíos.

Aquí se refiere también a los distintos tipos de ángeles. Como en el apocalipsis, creo que cebada se refiere a los Eva, lino quizá a los Adanes y trigo a los ángeles fieles. Habría que investigar esto más.

Otra anotación es que esta es la 7ª plaga, número este (7) que como ya se ha explicado simboliza la perfección.

7ª plaga Éxo 9:14 porque esta vez voy a mandar todas mis plagas contra ti, tus servidores y tu pueblo, para que sepas que no hay nadie como yo en toda la tierra.
Exo 9:18 Pues mira que mañana, a esta hora, haré llover una granizada tan fuerte, como no hubo otra en Egipto desde el día en que fue fundado hasta el presente. 19 Ahora, pues, manda poner a salvo tu ganado y cuanto tienes en del campo; porque el granizo descargará sobre todos los hombres y animales que se hallan en el campo, y cuantos no se hayan recogido bajo techumbre perecerán.» 20 Aquéllos de los siervos de Faraón que temieron la palabra de Yahveh pusieron al abrigo a sus siervos y su ganado; 21 mas los que no hicieron caso de la palabra de Yahveh, dejaron en el campo a sus siervos y su ganado. caso de la palabra del Señor dejaron en el campo a sus esclavos y ganados.
Éxo 9:22 El Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, y caerá granizo en toda la tierra de Egipto: sobre los hombres, los ganados y sobre toda la hierba del campo en Egipto».  23 Moisés extendió su bastón hacia el cielo y el Señor lanzó truenos, granizo y rayos a la tierra. El Señor desencadenó una lluvia de granizo sobre la tierra de Egipto.  24 El granizo, con los rayos formados entre el granizo, fue tan fuerte que jamás se había visto algo semejante en la tierra de Egipto desde que comenzó a ser nación25 El granizo golpeó en toda la tierra de Egipto cuanto había en el campo, desde los hombres hasta los ganados. Machacó también el granizo toda la hierba del campo y tronchó todos los árboles del campo.  26 Solo en la región de Gosén, donde habitaban los hijos de Israel, no hubo granizo.  27 Entonces el faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: «Esta vez he obrado mal; el Señor es justo, mientras yo y mi pueblo somos culpables.  28 Rogad al Señor que ya basta de truenos y granizo. Yo os dejaré marchar y no os retendré más». 29 Moisés le respondió: «Cuando salga de la ciudad, extenderé mis manos hacia el Señor y cesarán los truenos y no habrá más granizo, para que sepas que del Señor es la tierra.  30 Aunque sé que tú y tus servidores no teméis aún al Señor Dios».  31 (El lino y la cebada se estropearon, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba floreciendo.  32 El trigo y la espelta no se estropearon, por ser tardíos). 33 Moisés salió de la presencia del faraón y de la ciudad, y extendió sus manos hacia el Señor; cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia dejó de caer sobre la tierra.  34  Viendo el faraón que habían cesado la lluvia, el granizo y los truenos, volvió a obrar mal y se obstinó de nuevo, él y sus servidores.  35 Se obstinó, pues, el faraón y no dejó marchar a los hijos de Israel, como había dicho el Señor por medio de Moisés. 

 La 8ª plaga: Las langostas.

Es el momento en el que Dios nos tiene a todos firmes y pide explicaciones. Y, sobre todo, es el momento en el que satán y los suyos hacen el chantaje a Dios; claman a la justicia para recibir el mismo destino que los Adán-Eva. Razón por la que se desarrolla el mundo o nuestra historia de salvación como lo hace.

El Señor quiere salvar a los Adán especialmente (3 … Deja machar a mi pueblo para que me rinda culto, 9… iremos con nuestros niños, ancianos…)

Se refiera también, al momento real de la expulsión. Las langostas cubrirán la tierra, que hasta entonces era el jardín del Edén.

Es el castigo que cae sobre todos nosotros, los que quedamos después de la granizada, después de que Dios mismo pusiera orden en la batalla. Es tan grave lo ocurrido en el cielo que quizá hasta los propios ángeles fieles quedaron en entredicho, por ser Luzbel antes un ángel y haber concebido iniquidad. Pero finalmente estos permanecen: ’11 marchad si queréis solo los hombres’.

 Desaparecen los árboles, y sus frutos, quizá la libertad y persona de los caídos (en toda la tierra de Egipto). Nuestra existencia vacíos de Dios, pasa a otro lugar.

Éxo 10:3 8ª plaga Moisés y Aarón se presentaron al faraón y le dijeron: «Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: “¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí? Deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto 4 Si te niegas a dejar salir a mi pueblo, mira que mañana traeré langostas sobre tu territorio; 5 y cubrirán la superficie del país, de suerte que ni podrá verse el suelo. Devorarán lo que os quedó de la granizada, y comerán todos los árboles que os crecen en el campo. 6 Llenarán tus casas, las casas de todos los egipcios, como nunca vieron tus padres, ni los padres de tus padres, desde el día en que existieron sobre la tierra hasta el día de hoy.» Y retirándose salió de la presencia de Faraón.
7 Los servidores del faraón le dijeron: «¿Hasta cuándo va a ser ese una trampa para nosotros? Deja marchar a esa gente para que rinda culto al Señor su Dios. ¿Aún no te das cuenta de que Egipto se está arruinando?».  8 Hicieron, pues, volver a Moisés y a Aarón ante el faraón, que les dijo: «Id a rendir culto al Señor vuestro Dios; pero decidme ¿quiénes van a ir?».  9 Moisés respondió: «Iremos con nuestros niños y nuestros ancianos, con nuestros hijos y nuestras hijas, con nuestras ovejas y nuestras vacas, pues hemos de celebrar la fiesta del Señor».  10 Él les contestó: «¡Así esté el Señor con vosotros, como que yo os deje salir con vuestros pequeños! ¡A la vista están vuestras malas intenciones!  11 No; marchad si queréis solo los hombres y rendid culto al Señor, pues eso es lo que pedíais». Y los echaron de la presencia del faraón.  12 El Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto y que venga la langosta e invada la tierra de Egipto y devore toda la hierba de la tierra y cuanto quedó del granizo».  13 Moisés extendió su bastón sobre la tierra de Egipto y el Señor hizo soplar el viento del Este sobre la tierra todo el día y toda la noche. Al amanecer, el viento del Este había traído la langosta.

Éxo 10:15 Cubrieron toda la superficie del país hasta oscurecer la tierra; devoraron toda la hierba del país y todos los frutos de los árboles que el granizo había dejado; no quedó nada verde ni en los árboles ni en las hierbas del campo en toda la tierra de Egipto.

La 9ª plaga: Las tinieblas.

Este es el momento en el que Dios se esconde a nosotros. Pasamos a tener una nueva “vida” en la nueva naturaleza hombre, en la que nacemos sin saber de dónde venimos ni a dónde vamos. También es representado esto como la torre de Babel y Noé, y aunque en la torre de Babel se hace hincapié en la distinción de religiones, el origen es el mismo: las tinieblas o escondimiento de Dios que nos permiten elegirle sin miedo a sus represalias, es decir, en libertad. Las tinieblas aquí en el mundo, tampoco nos permiten vernos entre nosotros. En el cielo éramos capaces de sentirnos mutuamente, pues el Espíritu Santo fluía por todos nosotros, aquí ya no hasta la pasión y entonces, aquel que se llene del Espíritu no lo hará en la intensidad celestial y tampoco sentirá al hermano de la misma forma que allí.

Éxo 10:219ª plaga Yahveh dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, y haya sobre la tierra de Egipto tinieblas que puedan palparse.» 22 Extendió, pues, Moisés su mano hacia el cielo, y hubo por tres días densas tinieblas en todo el país de Egipto. 23 No se veían unos a otros, y nadie se levantó de su sitio por espacio de tres días, mientras que todos los israelitas tenían luz en sus moradas. 24 El faraón llamó a Moisés y dijo: «Id a ofrecer culto al Señor; también los niños pueden ir con vosotros, pero dejad las ovejas y las vacas». 25 Respondió Moisés: «Tienes que dejarnos llevar víctimas para los sacrificios y holocaustos que hemos de ofrecer al Señor nuestro Dios. 26 También el ganado tiene que venir con nosotros, sin quedar ni una res, pues de ello tenemos que ofrecer al Señor, nuestro Dios, y no sabemos qué hemos de ofrecer al Señor hasta que lleguemos allá».

Éxo 10:29 Respondió Moisés: «Tú lo has dicho: no volveré a ver tu rostro.»

La 10ª plaga: La muerte de todos los primogénitos.

Así dice Yahvé: A media noche Yo pasaré por en medio de Egipto. Morirán en el país de Egipto todos los primogénitos.

A media noche parece referirse a la mitad de nuestro periodo de tinieblas, la vida de la humanidad en el mundo. Veamos por qué dice todos los primogénitos. Jesucristo es la primera persona creada que contiene la esencia exacta de Dios (única en esto último salvo Dios Padre y la propia Esencia o Espíritu Santo).

En la medida en la que todos participábamos de la Santísima Trinidad por ser personas creadas y mantener en una ínfima parte o intensidad la Esencia de Dios, para todos nosotros Jesucristo es el primogénito.

Si yo soy el más pequeño de una familia de cuatro hermanos, mi hermano mayor para mí es mi hermano primogénito. Siendo así, Jesucristo es el Primogénito de todas las siguientes personas creadas. Tanto de los que se convirtieron en demonios, como el ganado (Evas) como todos nosotros.

El resto ya lo he dicho varias veces: Es la muerte del primogénito, su sacrificio en la cruz y su infinito acto de amor el que hace capaz a la naturaleza hombre volver a llenarse del Espíritu Santo, es decir: ESCAPAR DE LA ESCLAVITUD DEL FARAÓN. Recordemos: muere el cuerpo, la persona de Cristo como contenedora de Dios no deja de ser, y aunque se le aparta el Espíritu durante la Cruz, muere amando de manera absoluta, y por la permanencia de la persona en el amor absoluto (exclusivamente como hombre) vuelve el Espíritu Santo en la misma intensidad de Dios, en la nueva naturaleza forjada al crisol, (esto ocurre justo un segundo antes de morir el cuerpo quizá). Así, como en la naturaleza hombre muere amando aún bajo tortura, mantiene exacta la Esencia de Dios y esto es lo que nos salva y nos redime como nueva naturaleza capaz de recibir a Dios (amor infinito). ¿Y por qué debía ser Jesucristo? Porque debía ser Dios mismo el que se donara en su Hijo, para alejarse de cualquier atisbo de injusticia. Pongamos el caso del que construye unas viviendas para un grupo de personas. Si quiero albergar a algunos pobres, ¿mandaré que hagan nuevas casas a esos que ya tenían sus casas? No, pues eso daría poder a estos sobre las nuevas casas. ¿Y si además los primeros tuvieran una deuda conmigo, no negociarían con esas casas hechas por ellos? Sí. Por esta razón si hace él las nuevas casas se ahorrará las querellas. Bien, en este ejemplo no se percibe realmente la justicia involucrada en nuestra salvación, pero nos podemos hacer una idea. Debía ser Dios mismo el que validara o construyera la naturaleza hombre y no solo como cuerpo muy fácil para Él (no hay injusticia alguna aquí) sino como digna para contener el Espíritu Santo, la Vida.

 Éxo 11:19ª plaga El Señor dijo a Moisés: «Todavía tengo que enviar una plaga al faraón y a Egipto, tras lo cual os dejará marchar de aquí; más aún, os expulsará definitivamente de aquí.
Éxo 11:4 Moisés dijo: «Así dice Yahveh: hacia media noche pasaré yo a través de Egipto; 5 y morirá en el país de Egipto todo primogénito, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono hasta el primogénito de la esclava encargada de moler, así como todo primer nacido del ganado.  6 Y se oirá un inmenso clamor en la tierra de Egipto como nunca lo ha habido ni lo habrá.  7 Mientras que a los hijos de Israel ni un perro les ladrará, ni a los hombres ni a las bestias; para que sepan que el Señor distingue entre Egipto e Israel.

 Hay algunos detalles a tener en cuenta en la descripción de las plagas. La primera y más importante es que Dios obceca al Faraón (refiriéndose al de la tierra, no a Satán) para manifestar su poder y para que se proclame su nombre por toda la tierra. Efectivamente, Dios no tiene tiempo. Aunque respete nuestras decisiones, Él puede ir a su antojo, del principio al final de la historia de la humanidad y actuar en ella para nuestra salvación, en el conocimiento de lo que ocurrirá, pero respetando nuestra libertad.

Así, aquí, Él dibuja nuestra historia de salvación con lo que pasó antes de todos los tiempos y con lo que habría de pasar en la cruz de Cristo. Así, Él hizo coincidir el día del sacrificio de los corderos o cabritos sin mancha del día de la Pascua Judía, con el día del sacrificio de Jesucristo, el día de nuestra Pascua.

Así, Él hizo untar las dos jambas y el dintel de sus casas con la sangre de los corderos para que la muerte no entrara en ellas. Porque esto será signo de que con la sangre de Cristo (el cordero sin mancha) se cierra esa espita o puerta que, rota, abierta y ulcerada, impedía que pudiéramos retener el Espíritu Santo; impedía que entrase la vida en nosotros y nos mantenía en la muerte. Equiparando así, a aquellas casas con nuestra propia alma.

Hay otros detalles, como que en algunas plagas específica que no tocarán a su pueblo, al pueblo de Israel. Entiendo que, en lo referente al cielo, se refiere a los ángeles fieles, otras veces, entre nosotros, a los adanes.

De todas formas, no he podido profundizar mucho en estas lecturas porque urge que termine ya el libro. Los que conozcan un poco la Biblia podrán llegar a conclusiones más precisas que las mías, pero aun así creo que todo va encaminado tal y como lo describo aquí, y, además, como el resto de lo escrito, cuadra milimétricamente con la Biblia y la palabra de Dios desde antes del origen de los tiempos. Tampoco he podido comparar traducciones; como anotación os diré que en la Biblia de Jerusalén dice que los primeros versículos de la 1ª plaga, según lo aquí descrito, provienen de la tradición yahvista, lo que realmente no sé qué quiere decir. Por eso sé que los entendidos podrán sacar mucho más fruto desde la perspectiva que aquí describo, del que yo he sacado; al final eso es lo que importa. Y cuando se den cuenta de lo evidente, no quedará otra que unirnos en el amor de Dios, pues realmente todo queda desvelado por Su voluntad. Aquello que Él quiso ocultar, hoy lo revela. ¡Qué significativo es esto! En sí mismo es una señal que nos habla de la proximidad de su nueva venida.

Las plagas tienen un orden lógico según lo ocurrido en el cielo también; quizá algunas que hablan de cómo quedó nuestro ser pudieron pasar casi al mismo tiempo que otras (por ejemplo, la 1ª y 2ª); ¿todo esto sugiere que en el cielo hubo algún tipo de tiempo? En los Escalones que se verán, casi todo lo descrito es consecuencia o son ‘gracias’ ganadas en la pasión, por lo que serían casi inmediatas. No obstante, parece claro que se colocan en riguroso orden en el Éxodo para coincidir con las plagas. Incluso el 6º escalón (agua de la piedra, en referencia a la cura de los Eva) que aún no se ha producido, está alineado con la 5ª plaga (la sordera de los Eva o necios).


La escalera de Jacob (subida)

El 1er Escalón.  y 10ª plaga. El sacrificio de los primogénitos.

Según decíamos Cristo es el primer creado y único que contiene la Esencia de Dios en la intensidad de Dios. Pero Él se hace hombre (pecado, ciudadano de Egipto), para escapando de la justicia que nos reclamaba Satán, hacernos aptos y salvarnos.

La pasión es el momento real a partir del cual podremos recibir el Espíritu Santo, volver a ver a Dios, quien tenga su Espíritu. Los siguientes escalones son consecuencia de este, que hará que el sentido hacia abajo rebote hacia arriba.

Cabe destacar (35) que piden plata oro y ropa; todos representativos del Espíritu Santo, aunque menos, la plata (tesoro también) ¿quizá esta distinción sea por ‘Adán/Eva’ o solo sean las 30 monedas por el lado de la plaga?

Por fin, la justicia no es pretexto, tras cumplir Jesús con ella (pedir a los egipcios) recibimos ese Espíritu, pero además despojando a Egipto porque les ‘dejamos’ sin escudo, sin su víctima secuestrada, nosotros, ya no pueden pedir nuestro mismo destino. Tras muchos años secuestrados (42), el Señor, despierto (en vela) en la noche (nuestro mundo) nos saca de Egipto. Abrir el mar que simboliza la muerte (14:21), y luego cerrarlo sobre el faraón, es romper las cadenas de nuestra esclavitud entonces (Israel) y después (toda la humanidad). Al validar la naturaleza hombre en la pasión, se rompe el chantaje de Justicia al que estábamos sometidos por el demonio (faraón): ‘si me condenas a mí, a ellos también, pues también traicionaron’. Dios hizo coincidir la Pascua Hebrea con la de Jesús para hacérnoslo ver desde el futuro. No me extrañaría que desde que huyeron hasta cerrar el mar, hubiera pasado el mismo tiempo que desde la pasión hasta la resurrección de cristo.

escalera de Jacob Éxo 12:34-36  El pueblo recogió la masa sin fermentar y, envolviendo las artesas en mantas, se las cargaron al hombro.  35  Además, los hijos de Israel hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y de oro, y ropa.  36  El Señor hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto.
Éxo 12:41 Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto las legiones del Señor.  42  Fue la noche en que veló el Señor para sacarlos de la tierra de Egipto. Será la noche de vela, en honor del Señor, para los hijos de Israel por todas las generaciones.
14:21 Moisés extendió su mano sobre el mar, y Yahveh hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del Este que secó el mar, y se dividieron las aguas. 22 Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras que las aguas formaban muralla a derecha e izquierda. 23 Los egipcios se lanzaron en su persecución, entrando tras ellos, en medio del mar, todos los caballos de Faraón, y los carros con sus guerreros. 26 Yahveh dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, y las aguas volverán sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre los guerreros de los carros.» 27 Extendió Moisés su mano sobre el mar, y al rayar el alba volvió el mar a su lecho... Así precipitó Yahveh a los egipcios en medio del mar, 28 pues al retroceder las aguas cubrieron los carros y a su gente, a todo el ejército de Faraón, que había entrado en el mar para perseguirlos; no escapó ni uno siquiera.

El 2º Escalón.    La Columna de Fuego, la columna de nubes protectora.

Este escalón es que anula o contrarresta a la novena plaga en la que Dios se hizo desaparecer de nosotros. Ahora el Espíritu Santo en nuestro interior (Dios mismo) nos guía entre la penumbra del mundo simbolizado como la columna de fuego, pero, además, el que Lo posee vive los sufrimientos con esperanza y de manera más ‘suavizada’ esta es la columna de nubes. El que tiene el Espíritu Santo en su interior ya tiene el reino de los cielos en él; de alguna forma ya ve a Dios.

escalera de Jacob Éxo 13:21  El Señor caminaba delante de los israelitas: de día, en una columna de nubes, para guiarlos por el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos; para que pudieran caminar día y noche.


3er Escalón.

Paso del Mar Rojo.

Este escalón elimina a la octava plaga en la que Satán clamó a la justicia para recibir el mismo destino de nosotros por haber quedados vacíos como nosotros. Esto es lo que ‘ataba’ a Dios, pues no podía salvarnos sin salvarlos a ellos, y dado que eran odio no puede mezclarse con ellos (no puede recibir el Espíritu Santo). Abrir (21) el mar Rojo habla de abrirnos un camino entre la muerte. Ya podemos pasar a través de ella, y cerrar el mar Rojo detrás nuestra, sobre los egipcios, quiere decir que se corta el vínculo de justicia que teníamos con ellos. Nuestro destino se desvincula del suyo, que era y es la muerte (simbolizado en su ahogamiento por el mar).

 En el primer versículo (20), hace referencia a cómo Dios evitó que los justos que vivieron antes de Cristo (pasión), al morir fueran torturados por los demonios en el infierno. Él los mantuvo separados hasta que los ‘recogió’ Jesucristo cuando bajó a los infiernos.

1ª plaga Éxo 14:20 poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran aproximarse el uno al otro.  21 Moisés extendió su mano sobre el mar y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del Este que sopló toda la noche; el mar se secó y se dividieron las aguas.  22  Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.  23 Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.  24  Era ya la vigilia matutina cuando el Señor miró desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios y sembró el pánico en el ejército egipcio.  25  Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: «Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra Egipto».  26  Luego dijo el Señor a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes».  27  Moisés extendió su mano sobre el mar; y al despuntar el día el mar recobró su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar.  28  Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar. Ni uno solo se salvó.  29  Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda.  30  Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar.

Éxo 15:12  Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra;  13  guiaste con misericordia a tu pueblo rescatado, los llevaste con tu poder hasta tu santa morada. 14 Lo oyeron los pueblos y temblaron, el terror se apoderó de los habitantes de Filistea.  15  Se turbaron los príncipes de Edón, los jefes de Moab se estremecieron, flaquearon todos los habitantes de Canaán.  16 Espanto y pavor los asaltaron, la grandeza de tu brazo los dejó petrificados, mientras pasaba tu pueblo, Señor, mientras pasaba el pueblo que adquiriste.  17 Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos.  18  El Señor reina por siempre jamás».

Extendiste tu diestra, se los tragó la tierra (15:12) Jesucristo está sentado a la derecha del Padre. La diestra del Señor es el mismo Jesucristo, al decir extendiste hace referencia a la vida de Jesús en la Tierra, en concreto al momento de la pasión de nuevo. El momento en el que nos rescata Dios de nuestros secuestradores y nos guía hasta su Santa morada, que en la tierra viene a ser que: lleva su Espíritu Santo, el Reino de los Cielos a nosotros.


Sigue hablando del terror que sintieron los demonios, pues les dejó sin escudo.

‘Mientras pasaba tu pueblo’, habla de la historia de la humanidad, pues no fue al principio sino en la época de los romanos.

 El 4º Escalón. Se endulza el agua.

Este escalón, contrarresta la 7ª plaga, el del granizo. Simboliza el Amor de Dios; si el granizo simbolizaba que Él mismo se levantó ‘enfadado’ para poner orden en sus ‘filas’ o mejor dicho nos muestra la incompatibilidad del Espíritu Santo con aquello en lo que nos convertimos; esta nos muestra a Dios tal y cómo es: Amor, pues no es que Dios cambiara, sino que cambiamos nosotros, pero ahora no rehúye de nosotros, pues antes lo hacía. Ahora ya viene a nuestro alrededor y pronto lo podremos beber otra vez o contener en nuestro nuevo envase, el hombre (esto se simboliza en la siguiente). Otra vez hace referencia a la cruz, el madero que hace posible esto, que lo cambia todo. Además, hace referencia también a unas normas o leyes, adelantando los mandamientos, que también son un escalón posterior.

escalera de jacob Éxo 15:22 Moisés hizo partir del mar Rojo a Israel, que se dirigió hacia el desierto de Sur. Caminaron tres días por el desierto sin encontrar agua.  23  Llegaron a Mará, pero no pudieron beber el agua de Mará, porque era amarga. Por eso se llamó aquel lugar Mará.  24  El pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Qué vamos a beber?».  25  Moisés clamó al Señor y el Señor le mostró un madero. Él lo echó al agua y el agua se volvió dulce. Allí el Señor dio leyes y mandatos al pueblo y lo puso a prueba, 26 diciéndoles: «Si obedeces fielmente la voz del Señor tu Dios y obras lo recto a sus ojos, escuchando sus mandatos y acatando todas sus leyes, no te afligiré con ninguna de las plagas con que afligí a los egipcios; porque yo soy el Señor, el que te cura».  27  Después llegaron a Elín, donde hay doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí junto al agua.

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El 5º Escalón. Codornices y Maná

Este escalón, contrarresta la 6ª plaga, la de las úlceras. Si recordamos, las úlceras hacen que no podamos recibir el Espíritu Santo. El desamor ha ‘roto’ nuestra alma y nos hemos vaciado. En este escalón volvemos a ser capaces de elevarnos del mundo, de separarnos. Esto está simbolizado con las codornices; ya he comentado que, en varias partes de la Biblia, las aves simbolizan a los Adanes, que tienen oídos para Dios. Como anotación, en Num 11,31 especifica que las codornices vienen desde el mar (símbolo de la muerte). Pero aun con oídos necesitábamos ser capaces del Espíritu. Así, se nos da esa carne simbolizando que nuestras úlceras están curadas, pero, además, en este mismo escalón se nos da aquello que perdimos cuando nos ulceramos: el Espíritu Santo, simbolizado como ese maná caído del cielo. Lo uno aparece por la tarde (pasión) y lo otro al día siguiente, el Espíritu Santo.

En el (16:18) creo que se hace referencia a que cada uno tiene necesidades específicas del Espíritu o tamaños diferentes, pero que cuando lleguemos al cielo, todos seremos plenos en nuestro tamaño; quizá el que haya cogido menos, por medio del purgatorio se complete… no sé, esto es especular más que nada.

Este Espíritu Santo ya está disponible desde el escalón primero (la pasión) hasta el fin del mundo o la llegada a la tierra prometida (35) para los que lo consigan.

escalera de Jacob Éxo 16:11 El Señor dijo a Moisés:  12  «He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”».  13 Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento.  14 Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra.  15 Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer.  16  Esto manda el Señor: “Que cada uno recoja lo que necesite para comer: una ración por cabeza; cada uno recogerá según el número de personas que vivan en su tienda”». 17 Así lo hicieron los hijos de Israel: unos recogieron más y otros menos.  18  Y, al pesar la ración, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos: cada uno había recogido lo que necesitaba para comer.

Éxo 16:35  Los hijos de Israel comieron maná durante cuarenta años hasta que llegaron a tierra habitada; comieron maná hasta atravesar la frontera de la tierra de Canaán.

Núm 11:31 El Señor hizo que se alzara un viento que trajo bandadas de codornices de la parte del mar, y las hizo caer sobre el campamento…

El 6º Escalón. Moisés hace salir agua de una piedra.

Este escalón, contrarresta la 5ª plaga, la muerte del ganado. Tal y como decía, este ganado representa a los Eva que son sordos. Hacer brotar agua de la piedra representa eso mismo. Este escalón no se ha dado todavía, pues los llamados necios en la Biblia lo siguen siendo. No obstante, ha sido profetizado en varias ocasiones. Por ejemplo:  

Hechos de los apóstoles 2:17  Y sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán y vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños;

‘Toda la gente se marchó del desierto de Sin por etapas’ (1), puede referirse al paso de la humanidad por el mundo, de generación en generación. Finalmente se da el milagro de la piedra, al final de los tiempos.

Bien, esto no se puede demostrar hasta que suceda, pero creo que falta poco.

escalera de Jacob Éxo 17:1 Toda la comunidad de los hijos de Israel se marchó del desierto de Sin, por etapas, según la orden del Señor, y acampó en Refidín, donde el pueblo no encontró agua que beber.  2 El pueblo se querelló contra Moisés y dijo: «Danos agua que beber». Él les respondió: «¿Por qué os querelláis contra mí?, ¿por qué tentáis al Señor?». 3  Pero el pueblo, sediento, murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». 4  Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean». 5  Respondió el Señor a Moisés: «Pasa al frente del pueblo y toma contigo algunos de los ancianos de Israel; empuña el bastón con el que golpeaste el Nilo y marcha. 6  Yo estaré allí ante ti, junto a la roca de Horeb. Golpea la roca, y saldrá agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. 7  Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá, a causa de la querella de los hijos de Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está el Señor entre nosotros o no?».

El 7º y 8º Escalón. Batalla contra Amalec y Consejo de Jetro.

Estos contrarrestan las plagas 4º y 3º, en las que los mosquitos y las moscas o tábanos atacan al pueblo de Egipto. Curiosamente, aunque hacía distinción de las dos plagas, no daba la oportunidad al faraón de arrepentirse entre una y otra, como en las demás plagas. Según esto, como decía, se hace distinción entre el ataque de ángeles y arcángeles, pero es una única batalla. Especificando una jerarquía de ‘lucha’.

Aquí también nos habla de una batalla y de una jerarquía y también es lucha de familia (descendencia de Esaú y Jacob)

Pero Amalec representa a los demonios en la tierra (16) y esta vez nosotros luchamos contra ellos, pero ayudados por Dios (Padre e Hijo -brazos en cruz). Lo contrario que pasaba en las plagas paralelas.

El consejo de Jetro, justo después (18:1), invita a Moisés a delegar en hombres justos, de manera que se establece una jerarquía para el desarrollo de la vida en el campamento. Esto, además de hablarnos de que aquí mantenemos nuestros tamaños de ‘alma’, nos dice que seremos tentados por demonios equiparables; Dios no nos carga con lo que no podemos. Como en las plagas estos dos escalones se podían haber hecho uno solo.

scalera de Jacob Éxo 17:8  Amalec vino y atacó a Israel en Refidín.  9  Moisés dijo a Josué: «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo Aarón y Jur subían a la cima del monte.  11  Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec.  12  Y, como le pesaban los brazos, sus compañeros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol.  13  Josué derrotó a Amalec y a su pueblo, a filo de espada.  14  El Señor dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro para recuerdo y trasmítele a Josué que yo borraré la memoria de Amalec bajo el cielo».  15  Moisés levantó un altar y lo llamó «Señor, mi estandarte»,  16  diciendo: «Porque su mano se ha levantado contra el estandarte del Señor, el Señor está en guerra con Amalec de generación en generación». Estaré en pie en la cima del monte, con el bastón de Dios en la mano».  10  Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; entretanto, Moisés, …

Éxo 18:20 Incúlcales los mandatos y las instrucciones, enséñales el camino que deben seguir y las acciones que deben realizar.  21 Después busca entre todo el pueblo algunos hombres valientes, temerosos de Dios, sinceros y enemigos del soborno, y establece de entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte.  22 Ellos administrarán justicia al pueblo regularmente: los asuntos graves, que te los pasen a ti; los asuntos sencillos, que los resuelvan ellos. Así aligerarás tu carga, pues ellos la compartirán contigo.  23 Si haces lo que te digo, cumplirás lo que Dios te manda y podrás resistir, y el pueblo se volverá a casa en paz».

El 9º Escalón. Israel en el monte Sinaí.

Este escalón, contrarresta, solo en parte, la 2ª plaga, en la que salimos del agua como ranas ya no como peces, y nos alejamos de Dios. Ahora es Dios el que se acerca a nosotros: sobre el monte Sinaí, dice que ‘os he llevado sobre alas de águila (Espíritu Santo) y os he traído hasta mí’.

Pero aun así no podemos llegar hasta Él como antes. No podemos subir al monte Sinaí. Ahora tendremos la naturaleza hombre para siempre, y aunque lleguemos al cielo en una infinita felicidad, no seremos lo que fuimos una vez: ángeles. Si el paso del agua (Dios), peces, a estar vacíos, se simbolizaba con la rana y sus saltos, ahora Dios se presenta en la cima del Sinaí al que no nos podemos ni acercar. Pese a haber llegado el Espíritu Santo hasta nosotros, no alcanzaremos la naturaleza celestial perdida. Tal y como la rana nos hablaba de la imposibilidad de habitar con el Espíritu, pues voluntariamente salen a morir fuera del río, este paso nos habla de la recuperación de esa posibilidad de cohabitación, pero a la vez nos informa, como la hacía la segunda plaga, de nuestro cambio de naturaleza.  Este escalón está muy relacionado con el siguiente.

escalera de Jacob Éxo 19:3 Moisés subió hacia Dios. El Señor lo llamó desde la montaña diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel:  4 “Vosotros habéis visto lo que he hecho con los egipcios y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí.  5 Ahora, pues, si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra.  6 Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel».

Éxo 19:10 El Señor dijo a Moisés: «Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana; que se laven la ropa 11 y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo.  12 Traza al pueblo un límite alrededor y dile: «Guardaos de subir a la montaña o de tocar su borde; el que toque la montaña, morirá..

El 10º Escalón. Los 10 Mandamientos

Este escalón invierte la primera plaga. El agua, signo del Espíritu Santo se convierte en Sangre. Nos desconectamos de Dios; esta es la primera plaga, aunque luego habla de las consecuencias (rana, mosquitos…). Por esto se inicia todo. Dejamos de estar en Dios y compartir su Espíritu para pasar a ser sangre (ahí símbolo de muerte). Los mandamientos son una ‘estructura’ que nos rehace y reconecta. Como los palos y cintas que a modo de andamios unen un injerto en una planta, los mandamientos nos unen de nuevo a Dios y ¿por qué? Porque la mayor parte de ellos están fundamentados en el Amor y otros en fidelidad. Si los escalones eran necesarios para llegar, los mandamientos son el enganche que nos agarra al cielo

Pero se entregan dos veces los 10 mandamientos. ¿Qué quiere decir esto? La primera vez hace referencia a nuestra primera naturaleza que perdimos: la celestial. Por eso nos habla de la traición a Dios en la Idolatría al carnero (32:1). De nuevo el Espíritu Santo es representado o simbolizado por el oro, que es ‘extraído’ más de las mujeres que de los hombres: (mujeres, hijos e hijas). Esto hace referencia a los Eva que codician la manzana, la Esencia de Dios o hacerse dioses de sí mismos. En los ‘hijos’, veo a los Adanes, pues representan inocencia que se deja llevar por los Eva (por las madres aquí). Fijémonos en que la primera vez que entrega estos 10 mandamientos, (naturaleza celestial) salen de Dios Padre (31:18); no sólo lo escrito, también las propias tablas, pero no en la segunda.

escalera de Jacob Éxo 20:1 El Señor pronunció estas palabras:  2 «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.  3 No tendrás otros dioses frente a mí.  4 No te fabricarás ídolos, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra.  5 No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian.  6 Pero tengo misericordia por mil generaciones de los que me aman y guardan mis preceptos. 7 No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.  8  Recuerda el día del sábado para santificarlo.   …

Éxo 31:18 Cuando acabó de hablar con Moisés en la montaña del Sinaí, le dio las dos tablas del Testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de Dios.

Éxo 32:1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado». 2 Aarón les contestó: «Quitadles los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos».  3 Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro y se los trajeron a Aarón.  4 Él los recibió, trabajó el oro a cincel y fabricó un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Este es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto».

Así la tabla en sí misma es hecha por Moisés (prefiguración de Cristo), aunque no lo escrito en su interior (34:1). Tras la rotura de las primeras tablas, él (Moisés) personalmente las hace como copia de las primeras para que Dios (Él, dice al principio -34:1-), vuelva a cincelar los mandamientos ¿Qué nos dice esto? Que cristo valida nuestra naturaleza hombre (simbolizada aquí como las tablas sin inscripción), para que podamos albergar en nuestro interior el Espíritu Santo (= lo escrito en nuestro interior por el dedo de Dios). Pero, aunque en 34: 1 dice que Él (Dios) escribirá en ellas las palabras, en 34:27 se lo dice a Moisés ¿Por qué? Porque Moisés es prefiguración de Cristo y Él está en Dios Padre y viceversa. Veamos, en los versículos (6,7) dice: El Señor pasó delante de él proclamando ‘Señor, Señor, Dios…’ Pero no es la persona de Dios (padre) hablando de Sí mismo, sino Cristo intercediendo por nosotros en el cielo tras la traición; todavía no tiene naturaleza humana. Nos escenifica lo que ocurrió antes de la creación del mundo, como una visión que viene del cielo (5); siendo así, no se está proclamando Dios Padre para Sí mismo sino Dios Hijo al Padre. En el Versículo siguiente el (8), dice: Moisés se inclinó y postró en tierra, esto hace referencia al momento en que Cristo se hace hombre (tierra). En el siguiente (9) dice ‘Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros’ haciendo referencia al momento en el que valida la naturaleza hombre para recibir al Espíritu Santo (el momento de la pasión), ya Él puede venir o entrar en nosotros. La respuesta a esto está en el (11), la alianza por la que con su ayuda recuperaremos la tierra prometida (el cielo), expulsando a los amorreos, cananeos...

En 34,27 además Dios habla de la alianza que toma con ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) y con Israel. Efectivamente, nuestra nueva alianza está hecha en Cristo; gracias a Él podemos volver a enlazar con Dios, no en vano, nombra antes a ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) que a Israel, haciéndolo pieza clave o angular, de lo contrario ¿por qué no nombrar solo al pueblo? ¿Es que Moisés no era parte del pueblo?

Éxo 34:1 El Señor dijo a Moisés: «Labra dos tablas de piedra como las primeras y yo escribiré en ellas las palabras que había en las primeras tablas que tú rompiste. 2 Prepárate para mañana, sube al amanecer a la montaña del Sinaí y espérame allí en la cima de la montaña.  3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en toda la montaña; ni siquiera las ovejas o las vacas pastarán en la ladera de la montaña». 4 Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, madrugó y subió a la montaña del Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. 5 El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. 6 El Señor pasó ante él proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad, 7 que mantiene la clemencia hasta la milésima generación, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero no los deja impunes y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta la tercera y cuarta generación».

Éxo 34:8  Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra.

Éxo 34:9  Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya». 11  El Señor dijo a Moisés: «Yo voy a concertar una alianza: en presencia de tu pueblo haré maravillas como no se han hecho en ningún país ni nación, para que el pueblo con el que vives vea las obras terribles que voy a hacer por medio de ti.  11  Cumple lo que yo te mando hoy; expulsaré delante de ti a amorreos, cananeos, hititas, perizitas, heveos y jebuseos.

Éxo 34:27  El Señor dijo a Moisés: «Escribe estas palabras: de acuerdo con estas palabras concierto alianza contigo y con Israel».  28  Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las Diez Palabras

El final La Llegada al Cielo.

Ya está dicho. Hemos sido salvados de nuestra incapacidad de recibir a Dios. Desde la pasión podemos volver al cielo, algo a lo que el Espíritu Santo nos ayuda.

Muchas de las normas de convivencia, más allá de los 10 mandamientos (inspirados muchos en el Amor), que Dios proporcionó al pueblo de Israel, eran para sujetar artificialmente lo que de manera natural se sujeta con el Amor. Bien es cierto, que otras precisamente fueron dadas para que sin amor pudieran convivir. Para mantener una gran bolsa de plástico abierta boca abajo, sujetándola con manos, de manera que esta quede abierta en todo su volumen, harían falta muchas manos y aun así no quedaría hinchada del todo; sin embargo, con un secador o una manguera de aire insuflando desde abajo, se llenaría por completo y aun nos empujaría hacia arriba. Este es el Espíritu Santo del que nos desconectamos, que desde la pasión puede volver a nosotros.

Bien, ya Salomón, sabio entre sabios, encontró esta relación antagónica entre algunas de las plagas y algunos de los hechos ocurridos en el Éxodo (lo vemos en el libro de la Sabiduría), pero el Señor le ocultó el sentido de esto. No podía imaginar que las plagas describían nuestro descenso hasta aquí desde el mismísimo cielo y que esos acontecimientos iniciados en la pascua de Cristo describían la escalera que nos guiaba de nuevo hasta allí.

Todo lo dicho queda meridianamente claro para el que lea esto con atención. Si yo fuera judío estaría orgulloso por haber sido elegido mi pueblo para introducir al salvador de la humanidad; por haber sido elegido para dibujar la historia de la Salvación y poderse hacer presente ésta a nosotros que moramos aquí abajo. Si yo fuera judío sería el más ferviente de los cristianos, pues esto que será claro para otras naciones, para el pueblo judío debería ser cristalino.

Sobre la escalera de Jacob

En el sueño de Jacob, Gén 28:10, a Isaac se le mostró una escalera por la que bajaban y subían los ángeles. Tal y como he descrito, los acontecimientos del Éxodo a partir de la Pascua tienen un significado enlazado con las plagas correspondientes. De esta manera las plagas en la exégesis se revelan como hechos que nos ocurrieron desde que morábamos en el cielo hasta llegar a la tierra. En realidad, hasta la pascua de Cristo, primer acontecimiento o escalón de subida sin el que no se podrían haber hecho los siguientes. Estos escalones, además, están en estricto orden y corresponden a cada una de sus respectivas plagas.

Así, como decía, la escalera queda constituida de bajada como las plagas y de subida como los siguientes acontecimientos del Éxodo. Pensar que a Isaac se le mostró de manera figurada esta escalera, no solo coincide con el mensaje de su sueño, sino que confirma lo que creo haber ya demostrado o demostraré en este ensayo. Efectivamente fuimos ángeles y a la tierra bajamos en otra naturaleza para nuestra salvación. Gracias a Dios podemos volver al cielo y la manera de hacerlo quedó descrita en el Éxodo hace miles de años, como estos escalones cuya base o escalón angular es la pasión de Jesucristo.

Os invito a haceros estas preguntas:

¿Por qué el Señor quiso que sucediera todo de esta manera: con claros escalones hacia abajo y hacia arriba que se corresponden? A Isaac le bastó con mostrarle el sueño. ¿Tan importante era dejarlo así expuesto para nuestro tiempo? Quizá sea una evidencia más para el pueblo de Israel, pero en cualquier caso ¿Por qué el Señor quiere que esto se revele ahora? Parece un signo más de que la profetizada unión de las naciones y el posterior ‘apaga y vámonos’ están próximos. ¿Quizá sean nuestros hermanos Israelitas los primeros en reconocer la Verdad? ¿Les seguirán los hermanos musulmanes al ver su ejemplo y tomar este conocimiento en serio? ¿Otros? ¿O será todo a la vez? No sé cómo lo hará el Señor, pero lo hará porque está escrito: no solo los que escuchan de las religiones sino también los sordos escucharán.

Gén 28:10 Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán.  11 Llegó a un determinado lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol. Tomando una piedra de allí mismo, se la colocó por cabezal y se echó a dormir en aquel lugar.  12 Y tuvo un sueño: una escalinata, apoyada en la tierra, con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella.  13 El Señor, que estaba en pie junto a ella, le dijo: «Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado la daré a ti y a tu descendencia.  14 Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás a occidente y oriente, a norte y sur; y todas las naciones de la tierra serán benditas por causa tuya y de tu descendencia.  15 Yo estoy contigo; yo te guardaré donde quiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido».  16 Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía».



Salmo 88

En este Salmo de la Torá o Antiguo Testamento, hay tres partes. La primera de alabanza a Dios del ‘narrador’, la segunda la propia palabra de Dios entrecomillada en el propio Salmo, que aquí pongo con letra más grande y finalmente el lamento del ‘narrador’ por no ver cumplida la segunda parte, la palabra de Dios, del 38 al 52.

Parece que el narrador o poeta, en el ‘elegido’ al que se refiere la palabra de Dios, ve en todo momento a David, no a uno de su estirpe. Sin embargo, veamos lo que dice de él:

24 pondré su mano sobre el Mar,

26 Él me invocará: ¡Padre mío, mi Dios, mi Roca salvadora!

27 Y yo lo nombraré mi primogénito, …

36 …su trono como el sol ante mí

Veamos que dice Marcos:

Evangelio de San Marcos 1:10-11

En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma.

Se escuchó una voz del cielo que dijo: Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.

Pongo este pasaje, que para un cristiano es un poco ‘escandaloso’, para equiparar la palabra primogénito (que podría no querer decir que tuviera más hijos, sino que solo fuera el primero), a la de predilecto. Digo que es un poco escandalosa para un cristiano porque predilecto, sí que viene a decir que hay más hijos, lo cual es perfectamente comprensible desde la teoría aquí planteada: que todos fuimos deseos de Dios ya en el cielo y que allí fuimos creados gracias a que el Hijo predilecto y primogénito: Jesús, mantuvo la esencia de Dios intacta y fue ‘deseo’ o creación como persona (Hijo) y también Dios en esencia, como ya he explicado en varias ocasiones ya; dicho de otra manera, fuimos creados realmente a imagen y semejanza de Dios. Como anotación diré que antes de la pasión de Jesús, que es cuando esta palabra ocurre, no podíamos volver a ser todavía hijos de Dios -adoptivos en Jesucristo-; recordemos que cuando caímos perdimos aquello que fuimos y andábamos muertos o vacíos de Dios, con una nueva naturaleza no apta para recibirle sin la prueba extrema del Amor (esta prueba era necesaria por Justicia para con los demás deseos de Dios, tanto ángeles leales como ángeles caídos. Ver Justicia y Redención en Jesucristo).

La fe cristiana defiende que hay un solo Dios y tres personas, ¿cómo iba a decir Dios ‘predilecto’? ¿entre quienes? Nosotros ya no podíamos, ¿entre los ángeles? Podría ser, pero entonces hablaría de nuevo de los ‘deseos’ o ‘personas’ como libertades independientes creadas, no de la Esencia intacta de Dios, que es la que hace a Jesús Dios también y lo hace Hijo único no solo en el envoltorio (persona), sino en el todo: Persona + Esencia. Por resumir, Jesús es hijo igual que nosotros porque su persona o libertad independiente es creada en el cielo como la nuestra, es primogénito porque fue el primero creado (y gracias a que complació al Padre creó los demás) y es Único porque es el único que contiene la Esencia exacta de Dios al Padre y al propio Espíritu santo. Su persona creada fue capaz de mantener al Espíritu sin adaptarse, tal cual es.

Así, el Salmo cuadra perfectamente con Jesús, quien es estirpe de David; en el evangelio se esforzaron mucho los apóstoles en mostrarlo. Yo no sabía por qué, hasta que vi las profecías sobre la descendencia de David en la Torá (luego lo pongo).

Pensemos por un momento que este salmo se refiriera a David. ¿Él le llama padre a Dios? Los cristianos así le llamamos, pero ¿también los judíos? Realmente no lo sé. Y, sobre todo, ¿Dios le llama hijo primogénito? No concuerda mucho. Y tras hacer todas las promesas que hace Dios en ese texto, ¿cómo es que después ocurre lo que dice el poeta en los párrafos de las lamentaciones 38-52? ¿Acaso la palabra de Dios no es verdadera? Sí que lo es, y se cumple para Jesucristo en la verdadera batalla: el Amor contra la iniquidad. No es una batalla del mundo, como tampoco es un mesías del mundo el anunciado en las escrituras y esperado por los Israelitas. Claro que no lo podía entender Etán el poeta, y así lo planteó: Tú dijiste esto, y lo otro… y mira lo que nos pasa… ¿hasta cuándo…?

Parte importante de este salmo es también el versículo 20:

20 He encontrado en David un servidor, con mi óleo santo lo he ungido;

Porque otras traducciones dicen:

20 He encontrado a David mi siervo…

Lo que es algo diferente, porque decir “en David” parece referirse a algo de David, en la otra traducción “a David” también se podría entender, aunque estirando un poco la goma. De cualquier forma, esto está escrito para los hebreos y a ellos Dios les transmitió esta Palabra y en hebreo supongo que lo escribieron por primera vez, así que ellos sabrán si cabe o no cabe este significado.

24 pondré su mano sobre el Mar

El mar, como sabemos, simboliza la muerte. ¿No murió David? Y cristo, ¿no resucitó a Lázaro y él mismo no resucitó? Ellos quizá no lo admitan, aunque aquí Dios se lo pone claro.

36 …su trono como el sol ante mí

¿No mantiene Jesús persona la misma esencia de Dios, que es quien le mantiene como Dios? ¿A quién simboliza el sol, sino a Dios? Dios Padre persona habla de la Esencia de Jesús persona, de Dios en Sí mismo.

30-33 Si sus hijos abandonan mi ley, si no viven según mis normas, si profanan mis preceptos y no observan mis mandatos, castigaré su rebelión con vara, sus culpas a latigazos, pero no retiraré mi amor, no fallaré en mi lealtad.

Este párrafo habla de nuestra naturaleza, no del pueblo judío, ni de los cristianos si quiera. En su tiempo, se escandalizaron de Cristo porque decía que podía limpiar los pecados. Pensemos en lo expuesto en este ensayo: somos nosotros los que pecamos de muerte y Dios nos sujeta en la nueva naturaleza. Luego es Dios mismo el que hace apta esa naturaleza (mediante su Hijo, por amor y cumpliendo toda justicia, no por mandamiento, que sería injusto para los otros traidores). Allí arriba, un solo pecado nos vació de Dios, pero en la nueva naturaleza, el cuerpo nos sujeta sin caer más allá, aunque pequemos. Dios actúa en nuestra historia con acontecimientos a veces muy duros, porque nos quiere recuperar, pero continuamos siendo capaces de recibir al Espíritu Santo en nuestro interior, cuando nos reencontramos con el amor de Dios. ¿Y esto desde cuándo? Desde que somos capaces de recibir el Espíritu Santo (La Cruz), desde la pasión de Jesucristo; porque antes solo unos pocos eran iluminados (7.3 Los Siete Espíritus, los Veinticuatro Ancianos). Así, “sus hijos”, se refiere a la Naturaleza Hombre dignificada o apta para recibir el Espíritu Santo, es decir, a toda la humanidad; lo fácil para mí sería decir que se refiere a los cristianos, pero no, realmente gracias a Cristo “solo” hace falta amar para recibir el Espíritu Santo, da igual llamarte cristiano si no amas, que no recibirás el Espíritu, y al revés (vaya por delante que en cualquier caso es un don, no depende solo de nosotros recibirlo).

¿Y acaso no sería injusto que solo los cristianos o los judíos pudieran salvarse? ¿No sería igual de injusto que fueran solo los españoles por ejemplo? Y para alguien que vive en el otro lado del planeta, que no ha tenido ocasión de recibir la fe que tú profesas, ¿acaso no sería igualmente injusto? ¿Y no es Dios Justo por excelencia? Para Dios no es blanco o negro, Él lo mide todo; la medida: la cantidad de amor que vivas.

Así, como digo, Israel fue el pueblo elegido para realizar la historia de salvación de la Naturaleza Hombre, por eso, esa historia tiene un desarrollo que misteriosamente encaja como parte de la historia personal de salvación de cada uno (esclavitud -faraón=ídolos, mundo-, desierto -búsqueda de Dios para el que haya menospreciado o escapado del mundo-, tierra prometida -Espíritu Santo-, lucha contra las 7 naciones de Canaán, lucha contra los 7 pecados capitales…), y además, ¡ahora vemos que incluso desde Adán y Eva nos estaba hablando de nuestra historia personal y real!. Dios lo hace todo de manera maravillosa, pues los pecados de los judíos de entonces son nuestros pecados, y Dios se sirvió de esos pecados, los nuestros, para iluminar a la nueva Naturaleza; convirtió la muerte en Vida, algo que solo puede hacer Dios.

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El último Salmo que añado:

Salmo 68 (67) Del maestro de Coro. De David. Salmo. Cántico.

1 ¡Álcese Dios, sus enemigos se dispersen, huyan ante su faz los que le odian!

2 Cual se disipa el humo, los disipas; como la cera se derrite al fuego, perecen los impíos ante Dios.

3 Mas los justos se alegran y exultan ante la faz de Dios, y saltan de alegría.

4 Cantad a Dios, salmodiad a su nombre, abrid paso al que cabalga en las nubes, alegraos en Yahveh, exultad ante su rostro.

5 Padre de los huérfanos y tutor de las viudas es Dios en su santa morada;

6 Dios da a los desvalidos el cobijo de una casa, abre a los cautivos la puerta de la dicha, mas los rebeldes quedan en un suelo ardiente.

7 Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando pasabas el desierto, Pausa.

8 la tierra retembló, y hasta los cielos se licuaron ante la faz de Dios, ante la faz de Dios, el Dios de Israel.

9 Tú derramaste, oh Dios, una lluvia de larguezas, a tu heredad extenuada, tú la reanimaste;

10 tu grey halló una morada, aquella que en tu bondad, oh Dios, al desdichado preparabas.

11 El Señor da la palabra: es el anuncio de un ejército inmenso.

12 Y mientras los reyes, los ejércitos huyen, huyen, la bella de la casa reparte el botín.

13 Mientras vosotros descansáis entre las tapias del aprisco, las alas de la Paloma se cubren de plata, y sus plumas de destellos de oro verde;

14 cuando Sadday dispersa a los reyes, por ella cae la nieve en el Monte Umbrío.

15 ¡Monte de Dios, el monte de Basán! ¡Monte escarpado, el monte de Basán!

16 ¿Por qué miráis celosos, montes escarpados, al monte que Dios escogió por mansión? ¡Oh sí, Yahveh morará allí para siempre!

17 Los carros de Dios, por millares de miríadas; el Señor ha venido del Sinaí al santuario.

18 Tú has subido a la altura, conduciendo cautivos, has recibido tributo de hombres, hasta los rebeldes para que Yahveh Dios tuviera una morada.

19 ¡Bendito sea el Señor día tras día! El carga con nosotros, Dios de nuestra salvación. Pausa.

20 Dios libertador es nuestro Dios; del Señor Yahveh son las salidas de la muerte;

21 mas la cabeza de sus enemigos Dios quebranta, la testa cabelluda de quien sus crímenes pasea.

22 Dijo el Señor: «De Basán haré volver, haré volver de los abismos del mar,

23 para que puedas hundir tu pie en la sangre, y en los enemigos tenga su parte la lengua de tus perros».

24 ¡Se han visto, oh Dios, tus procesiones, las procesiones de mi Dios, mi rey, al santuario:

25 delante los cantores, los músicos detrás, las doncellas en medio, tocando el tamboril!

26 A Dios, en coros, bendecían: ¡es Yahveh, desde el origen de Israel.

27 Allí iba Benjamín, el pequeño, abriendo marcha, los príncipes de Judá con sus escuadras, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.

28 ¡Manda, Dios mío, según tu poder, el poder, oh Dios, que por nosotros desplegaste,

29 desde tu Templo en lo alto de Jerusalén, donde vienen los reyes a ofrecerte presentes!

30 Increpa a la bestia del cañaveral, a la manada de toros y novillos de los pueblos. ¡Que se sometan con lingotes de plata! ¡Dispersa a los pueblos que fomentan la guerra!

31 Los magnates acudan desde Egipto, tienda hacia Dios sus manos Etiopía.

32 ¡Cantad a Dios, reinos de la tierra, salmodiad para el Señor,

33 para el que cabalga los cielos, los antiguos cielos: Pausa. ved que lanza él su voz, su voz potente!

34 Reconoced el poderío de Dios. Sobre Israel su exaltación, su poder en las nubes:

35 ¡temible es Dios desde su santuario! El, el Dios de Israel, es quien da poder y fuerza al pueblo. ¡Bendito sea Dios!

Vamos a estudiar este Salmo según la perspectiva ‘dual’ de la Biblia y empezando desde el cielo.

En el 1-2 nos habla del momento del levantamiento en el cielo, donde los ángeles caídos “huyen” de su presencia (caen).

En 3-4 el regocijo de los ángeles victoriosos.

El 5-6 nos habla de que a los Eva y a los Adán no los deja caer junto a las bestias (junto a los ángeles caídos)

El 7-8 puede referirse al momento junto a Dios (vacíos) y no todavía en la tierra justo antes de pasar a ella:

En el 8-9 se licuan los cielos (caemos como estrellas vacías) a nuestra nueva morada, la tierra (esto viene en el 10). Se nos reanima: se nos conceden los cuerpos en la nueva naturaleza para que viviendo podamos moldear nuestras almas y más tarde llenarnos de Él otra vez.

El 10 y 11 tenemos por fin nuestra nueva morada, la tierra. Aquella que en su bondad está preparando al desdichado. Este puede ser Jesucristo, desdichado por lo que le espera no por sí mismo, aunque en muchas traducciones habla del pobre, de nosotros. Jesús es la Palabra, antes del mundo como dice el evangelio de Juan y gracias a Él, un ejército inmenso se salvará y gracias a él el universo se creó.

El 12 es algo raro y muy diferente en las distintas traducciones. Todas, no obstante, hablan de repartir un botín. La bella o el botín quizá se refiera al Espíritu Santo, lo que, elucubrando demasiado, incluso para mí, podría tener que ver con que todos los caídos (por el motivo que fuera) se vaciaron del Espíritu Santo.

En el 13, habla de los que descansan en las tapias del aprisco. Estos son los que murieron antes de la pasión de Cristo, que, aunque fueron justos no se podían llenar del Espíritu Santo; nuestra naturaleza aún no estaba redimida. Después habla de la Paloma que creo simboliza a la Virgen María y no al Espíritu Santo (aunque también podría ser), tiene destellos de plata reflejo de la santidad de María Inmaculada, oro de la divinidad de Cristo y verde de la naturaleza humana o “terrestre” de Él.

En el 14 por medio de la paloma cae la nieve en el monte umbrío. La nieve nos habla de Agua ‘densa’ de Vida, el Monte de lo alto y de la santidad, y lo umbrío de la sombra o pecado: de la naturaleza humana (cristo toma forma de pecado). El monte umbrío es Jesucristo.

El 15 y 16 puede referirse al recelo de los ángeles (monte de Basán) por el sacrificio de Cristo para salvar a los ‘vacíos’ (Ver Justicia y redención en Jesucristo. La explicación de la parábola del hijo pródigo Lucas 15:12-32).

El 17 y 18 hablan de cómo tras la pasión de Jesucristo, la naturaleza hombre ya puede recibir a Dios o lo que es lo mismo Dios tiene una nueva morada en nosotros. Habla de todos los justos que tras la pasión subieron al cielo porque ya pudo morar en ellos el Espíritu Santo que los impulsó junto a Dios Padre, y pudo porque toda justicia se cumplió (Dios es el que es).

El resto de los versículos hablan de todos los que subieron hasta el santuario, todos los que esperaban de distintas épocas de la historia de Israel (y de la humanidad, aunque aquí no salgan). Cabe mencionar que en el 22 dice que los hace subir de las profundidades del mar y también de Basán. Entiendo que “los montes de Basán” es la zona alta cercana a Dios de donde caímos a la parte baja de Basán.

Hay diferencias entre las traducciones que he visto pero en lo general coinciden. Supongo que un hebreo con la Torá en la mano, desde la perspectiva aquí expuesta nos haría una exégesis más precisa y además coincidente con lo dicho. Por ejemplo: donde dice "la montaña umbría", en algunas traducciones dice "Zalmon". Esto tiene dos significados, 1º guerrero ahohíta de David; 2º Montaña (situada en Basán o cercana a Siquem). Por el contexto parece la 2ª. Pero dado que representa a Jesús pudiera ser la 1ª (guerrero de la estirpe de David) o quizá las dos a la vez. La 1ª habla de la naturaleza hombre de Jesús y la 2ª, la montaña, de la naturaleza Divina.

Bueno, ahora pongo ese árbol genealógico de Jesús, que a mí siempre me pareció aburrido (que Dios me perdone) o en cualquier caso irrelevante. Y como todo en la biblia, tiene su explicación; por supuesto, está puesto para los hombres, ahora veo que para los judíos de entonces y quizá para los de ahora, porque para los católicos San José es padre putativo, ya que María es Virgen. En este sentido, igualmente este árbol genealógico desde Noé creo que está puesto para el entendimiento del hombre desde el momento en el que se escribió, porque ya sabéis cuál es mi teoría sobre Noé, La Torre de Babel, Adán y Eva: son metáforas con las que Dios nos ha mostrado nuestra historia de salvación (Ver Lógicamente…); nos ha enseñado una opción a elegir que se alejaba de la lógica mundana, por lo que era una manera de elegirle a Él frente al mundo. Hoy estas dos maneras de conocimiento se unen en una sola.

Evangelio de San Lucas 3,23-38

Este era Jesús, que al empezar tenía treinta años, y se pensaba que era hijo de José, que a su vez lo era de Helí, el de Matat, el de Leví, el de Melquí, el de Janaí, el de José, el de Matatías, el de Amos, el de Nahún, el de Eslí, el de Nagai, el de Maat, el de Matatías, el de Semeín, el de Josec, el de Jodá, el de Joanán, el de Resá, el de Zorobabel, el de Salatiel, el de Nerí, el de Melquí, el de Addí, el de Cosan, el de Elmadán, el de Er, el de Jesús, el de Eliezer, el de Jorín, el de Matat, el de Leví, el de Simeón, el de Judá, el de José, el de Joná, el de Eliacín, el de Meleá, el de Mena, el de Matatá, el de Natán, el de David, el de Jesé, el de Jobed, el de Boaz, el de Sala, el de Naasón, el de Aminadab, el de Admín, el de Arní, el de Esrón, el de Fares, el de Judá, el de Jacob, el de Isaac, el de Abrahán, el de Tara, el de Nacor, el de Seruc, el de Ragau, el de Fálec, el de Eber, el de Sala, el de Cainán, el de Arfaxad, el de Sem, el de Noé, el de Lámec, el de Matusalén, el dé Henoc, el de Járet, el de Maleleel, el de Cainán, el de Enós, el de Set, el de Adán, el de Dios.

Otra prefiguración de Jesús que pongo es Noé

 (la pongo la última aunque es la primera).

Ya sabéis que Noé simboliza un reinicio o nueva oportunidad para nosotros en la Naturaleza Hombre, lo hemos visto en “ Lógicamente ”.

A Noé lo llama Dios el único justo y gracias a él se inicia la “recreación”, él fabrica el arca en el que casi siempre nombra únicamente, de los animales que mete, a las aves (=Adanes) [también animales puros], el ganado (=Evas) [también animales no puros], los reptiles (=demonios) [también animales no puros]. Simbolizando a los que hemos caído a la tierra.

Gén 6:20 De cada especie de aves, de cada especie de ganados, de cada especie de sierpes del suelo entrarán contigo sendas parejas para sobrevivir.

Gén 7:8 (De los animales puros, y de los animales que no son puros, y de las aves, y de todo lo que serpea por el suelo, 9 sendas parejas de cada especie entraron con Noé en el arca, machos y hembras, como había mandado Dios a Noé.) =>[animales puros=adán; impuros=evas;?]

Gén 7:14 y con ellos los animales de cada especie, los ganados de cada especie, las sierpes de cada especie que reptan sobre la tierra, y las aves de cada especie: toda clase de pájaros y seres alados;

Ya se ha dicho que, sin Cristo, no se habría iniciado el mundo. Sólo Él podía redimir nuestra naturaleza (esa es la corona de espinas o la cornamenta que traba al cabrito en la zarza en la prefiguración de Isaac). Así el arca simboliza ese mundo en el que por justicia divina convivimos con los demonios (que nos tientan, reptiles pegados o que forman parte del mundo), los Evas o el ganado, siempre cerca del mundo y los adanes (aves) que podemos volar, inscritos en el libro de la vida. Pero además el Arca simboliza nuestro cuerpo también, que nos sujeta de caer a la muerte junto a los demonios que odiaron a Dios. El arca pasa sobre el mar que simboliza la muerte.

Gén 7, 13-16

En aquel mismo día entró Noé en el arca, como también los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, y la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos;

y con ellos los animales de cada especie, los ganados de cada especie, las sierpes de cada especie que reptan sobre la tierra, y las aves de cada especie: toda clase de pájaros y seres alados;

entraron con Noé en el arca sendas parejas de toda carne en que hay aliento de vida, y los que iban entrando eran macho y hembra de toda carne, como Dios se lo había mandado. Y Yahveh cerró la puerta detrás de Noé.

Acaba diciendo: Yahveh cerró la puerta detrás de Noé. Pues Cristo también se hizo hombre, se mete en el Arca y gracias a su Pasión nuestro envase queda arreglado. Nuestra naturaleza corpórea puede retener la Vida, ya no huye de nosotros el Espíritu, no se va el aire y se rellena por muerte (mar). Él nos pone la “tapa” o la “puerta”.

Respecto a la alianza por la que dice que ya no habrá otro diluvio, como ya he dicho, viene a significar que ya no habrá nuevos “reinicios”, nuevas oportunidades, lo cual realmente no es bueno para muchos.

Como vemos, en esta parte del Génesis se diferencia de nuevo esos grupos o tipos de “ángeles” primero, de hombres después. Ya no habla de Eva, sino de hijas de los hombres o Adanes, hijos de Dios, de nuevo designando lo mismo, pero ahora de manera más evidente. Esta diferenciación se repite constantemente en la Biblia: Eva, Hijas de los hombres, Ganado aquí, Canaán, Sordos (oyen, no escuchan), Jinete Verde…

.

Para terminar, os pongo estas lecturas que hablan de cuál debía ser la verdadera naturaleza del mesías. Conste que en el Evangelio viene, como habéis visto, el árbol genealógico de Jesús descendiente de David por José (padre putativo).

SALMO 110 (109)        TORÁ (A.T)

El sacerdocio del Mesías

De David. Salmo.
Oráculo de Yahvé a mi Señor:

«Siéntate a mi diestra,
hasta que haga de tus enemigos
estrado de tus pies».

2 El cetro de tu poder
extenderá Yahvé desde Sión:
¡domina entre tus enemigos!

3 Ya te pertenecía el principado
el día de tu nacimiento;
un esplendor sagrado
llevas desde el seno materno,
desde la aurora de tu juventud.

4 Lo ha jurado Yahvé
y no va a retractarse:
«Tú eres por siempre sacerdote,
según el orden de Melquisedec».

5 El Señor está a tu derecha,
quebranta a los reyes el día de su cólera;

6 sentencia a las naciones,
amontona cadáveres,
quebranta cabezas
a lo ancho de la tierra.

7 Junto al camino bebe del torrente,
por eso levanta la cabeza.

Mat 22:41–46     Evangelio (N.T.)

Cristo, hijo y Señor de David.
Estando reunidos los fariseos, les propuso Jesús esta cuestión:
«¿Qué pensáis acerca del Cristo? ¿De quién es hijo?» Dícenle: «De David.»
Díceles: «Pues ¿cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi diestra

hasta que ponga a tus enemigos
debajo de tus pies?

Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?»
Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas.

·      El Islam

Antes de nada

Conceptos usados, diferentes en algunas naciones no ‘occidentales’

Persona

Está formada por nuestra libertad y decisiones tomadas. Nuestra forma de ser (ser con minúsculas).

Amor

Referido siempre al amor como sentimiento.
Como el sentimiento de una madre por su hijo que le lleva a protegerlo por encima de su propia vida.

Comunión

Unirse espiritualmente o interiormente a otras personas (o a Dios), no es unión de compañía.

Espíritu Santo

Para el cristiano, no es San Gabriel como para los musulmanes. Es Dios (Alá) en alguna intensidad,
el que te hace sentir grande por dentro y sobrellevar tranquilo y feliz los sufrimientos del mundo.

Pecado

Acción de desamor. No necesariamente los establecidos ‘legalmente’.

Como decía, verificar religiones distintas al cristianismo como válidas, prueba que la redención de Jesús (el único hombre que no ha sido concebido por otro hombre, ni muerto, según el Sagrado Corán) es Universal, que es válida para todos los hombres. Porque Jesús dignifica a toda la Naturaleza Hombre, no solo a los cristianos. Como decía, Jesús es persona creada que contiene la Esencia Exacta de Dios, no como nosotros que podemos mantener el Espíritu Santo en alguna medida. Es el primogénito (antes de la primera muerte) por el que todo fue creado; nosotros fuimos sus hermanos en lo creado, no en la Exacta Esencia de Dios contenida.

Antes de nada, afirmar que el islam es una religión válida para llegar a Dios, pues enseña la misericordia y no el odio como unos pocos creen. Qué iba a enseñar si no, Allāh el compasivo, el misericordioso. Aclarar también que la Sakina, o estado de tranquilidad de los musulmanes, se da cuando estos se llenan en alguna medida, del Espíritu Santo, aunque ellos no lo definan como tal; de Allāh en alguna medida. Esa Sakina es el equivalente a nuestro estado de gracia, que puede ser más o menos intenso conforme mayor o menor sea el Espíritu Santo ‘contenido’ (esto se explicará más adelante). Además, ellos piensan que la traición la realizó en el cielo (Edén) cada uno de nosotros personalmente al romper un juramento (el equivalente a nuestra manzana prohibida por Dios). En esto creo que nos llevan ventaja, porque como he demostrado (o estoy en ello), Adán y Eva nos representa a todos nosotros.

He tenido el interés de leer el Corán y he visto que dan por "libros que contienen Dirección y Luz" a la Torá y los Evangelios (Sura 5,44-46 y otras). Sin embargo, gran parte de sus "aleyas" parecen hablar en imperativo casi siempre refiriéndose al temor de Dios. Lo que se acompaña, como es natural, de lo que a uno le pasa por no tener temor de Dios (infieles). Los evangelios también hablan del temor de Dios, pero inciden más en el Amor de Dios. Creo que efectivamente Dios habla a los pueblos según el entendimiento de estos. No es que los cristianos seamos más listos. A nosotros se nos dijo: tal y como tu persona puede mantener “parcialmente” a Dios, hay un misterio irresoluble: La Santísima Trinidad, (un solo Dios y tres personas) y nos lo creímos. Quizá ellos sean más pragmáticos y no lo iban a creer. Yo a mis hijos no les enseño igual, aunque les quiera enseñar en la misma dirección (que no lo mismo pues dependerá de qué pueda entender cada uno). A un niño de 2 años que se va a tirar por la ventana de un 4º piso, le daré al culo un azote para que no lo vuelva a hacer y evitarle así la muerte, porque quizá no entienda más razones. A uno mayor puedo razonarle las cosas. Y a los dos quiero de igual manera. Así, Jesucristo, es hecho aquí diferente a todo hombre también para los musulmanes, puesto que no nace de hombre y “creyeron que lo crucificaron, pero no fue así, sino que les pareció… Dios lo tomó para sí”, no muere. Jesús es el que primero complació antes de la primera muerte, el principio por el que todos los demás fuimos creados. El probó la naturaleza celestial: persona creada capaz de contener a Dios. Esto que escondía la Biblia y os he mostrado (o mostraré más adelante), y nos une a los principales credos como hermanos de distintas edades a los que se les enseña en la misma dirección de manera distinta, es fascinantemente lógico: Tras nuestra traición en el cielo, morimos como lo que éramos (1ª muerte). Nuestra vida como hombres forma parte de nuestro intento de salvación por parte de Alá, Dios.  ¿Y por qué hacerlo así? Porque Él no puede negarse a Sí mismo, Es el que Es, no puede ser injusticia; porque de todos los que rompimos el juramento, hubo algunos que odiaron (serpientes, aquí, demonios), otros (‘Adanes’) lo hicieron por amor a quién les convenció (‘Evas’ que escucharon y desearon como los demonios aunque no odiaron). Así, Dios no podía salvar a unos y no a otros sin que se le reclamara injusticia, pues todos traicionamos; y Él no puede vivir con el odio. Así a los que odiaron, los ángeles caídos, no se les dio cuerpo, aunque están entre nosotros. Pero para esto, el principio fundador de lo creado del cielo, tuvo que complacer también en la nueva naturaleza, y así hacerla válida para recibir a Alá como al principio, pero sin alcanzarnos la antigua justicia.

 Conviene leer Justicia y Redención en Jesucristo , para entenderlo.

Jesucristo nos habla del Amor que Dios nos tiene y nos indica que somos nosotros en nuestra libertad los que nos condenamos (en realidad porque ya estamos muertos aquí en el mundo y acercándonos a Dios –a Allāh– encontramos la Vida de aquí y de allí). La traición ya la tuvimos en el Jardín al escuchar al diablo y comer la manzana o romper el juramento; venimos ya muertos al mundo, su amor trata de recuperarnos a pesar de nuestro pecado. Jesús no viene a juzgarnos (ya hemos caído al mundo por nuestro propio peso) sino a salvar a toda la humanidad (por medio de esas 7 sendas o religiones que se nos han dado y gracias a Cristo podemos llenarnos de Dios otra vez, cuyo principal fundamento es el Amor y la misericordia). Habla del Amor por encima de uno. Habla de hacerlo todo nuevo, de la supresión de la ley del talión, del perdón y de amar al enemigo. El Sagrado Corán continuamente habla de la misericordia de Dios, aunque percibo que muchas veces habla en tono imperativo. Y realmente es bueno buscar a Dios por miedo al infierno, aunque creo que es una alegría saberse amado por Él y buscarlo porque te da la Vida (de verdad) ya aquí en el mundo, porque te llena. Sé que muchos musulmanes sienten esta Vida en sí mismos. Y en esta felicidad, y sabiendo que Dios es misericordioso, ¿por qué no ir más allá? ¿De dónde sale la misericordia? Del amor, nunca del odio ni de la venganza, puesto que misericordia es amar al “miserable”, al desdichado (que es diferente a ti, si no pensaríamos que es amar a un igual).

En fin, pensar que estamos a la altura de reconocer plenamente la Palabra de Dios, creo que es algo pretencioso cuando menos. En una de las Suras que más nos separan y de las más duras que he encontrado la 9, al final se resalta la reciprocidad del ataque, es decir, la defensa propia

algo permitido también por el catecismo católico.

Sura 9. At-Taubah (El Arrepentimiento).
Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles!
¡Tendedles emboscadas por todas partes!...
...
13. ¿Cómo no vais a combatir contra gente que ha violado su juramento, que hubiera preferido expulsar al Enviado y os atacó primero?
...
36 …¡Y combatid todos contra los asociadores como ellos también combaten todos contra vosotrosY sabed que Dios está con los que Le temen.

Sin embargo:

Sura 2. Al-Báqarah (La vaca).
Los creyentes, los judíos, los cristianos, los sabeos, quienes creen en Dios y en el último Día y obran bien, esos tienen su recompensa junto a su Señor. No tienen que temer y no estarán tristes.

Lo que me confirma que efectivamente, está abierto a interpretaciones pues hasta el catecismo católico acepta la defensa propia.

Y pensando fríamente. Si Dios nos permite tantas ocasiones para convertirnos, aunque seamos pecadores; si cuando le traicionamos en el cielo (Adán y Eva) no nos destruyó, que podía haberlo hecho (fulminándonos); si, podría destruir a todos los pecadores, infieles, etc., con un pensamiento. ¿No parece claro que nos ama y que desea que todos, en nuestra libertad, nos salvemos? ¿O qué creemos? ¿Que no podría quitar al demonio de un plumazo? Claro que sí, pero sin tentación no hay libertad para elegir entre el bien y el mal. Él permite al demonio susurrarnos a las orejas.

Y digo yo, ¿no será hora ya de acercarnos en el entendimiento? Si eres musulmán y realmente has sentido a Dios dentro de ti, como muchos de nosotros*, ¿no crees que lo que tenemos en común es nuestro mismo Dios?

NOTA. (*) Algunos signos (no dones ni frutos) por los que se reconoce a alguien que tiene el Espíritu Santo:

- Siempre está contento; puede estar destrozado por el mundo, pero los sufrimientos no le matan. En ocasiones puede andar ensimismado en la contemplación del propio Espíritu Santo.

- Cuando tiene en buen estado a la criatura y va dejando al hombre viejo (tiene buena parte de Espíritu Santo), tiende a caminar con las dos manos en la barriga como acto reflejo de protección del tesoro que lleva dentro (téngase en cuenta que el Espíritu no convive con el pecado y lo perdemos a menudo). Además, ir con una mano sobre la otra, da la sensación de acariciar algo bueno, casi se puede sentir el propio Espíritu si Él está con nosotros.

-Es fácil de relación. Aunque la persona en cuestión no sea extrovertida, cuando posee el Espíritu es más fácil acercarse a él, relacionarse con él.

El Islam es otra gran religión monoteísta. También descendientes de nuestro padre Abraham. Piensan que el Corán es la palabra inmutable de Dios, que no puede cambiar lo que Dios dice. Y en eso estamos de acuerdo, no es la palabra de Dios la que cambia, es el entendimiento de los hombres. Igual que son matemáticas las de primero de infantil y también las de primero de cualquier ingeniería. Ahora, enséñale a un niño de tres años a resolver una integral o una raíz cuadrada por ejemplo.

El Sagrado Corán es Palabra de Dios adaptada al entendimiento de un pueblo, y reconoce también a Jesucristo, pues dice que es no nacido de hombre, ni “muerto” no sigue más allá ya que más no se podía entender. Creen que los cristianos pensamos que Jesús es un dios, cuando no es así. Hay un solo Dios, el mismo que mora en nuestro espíritu (de cada uno) cuando estamos en gracia, aunque nosotros solo podemos mantener una imagen difuminada de Él pues somos impuros; no así Jesucristo. Nosotros sintonizamos precariamente con la “emisora Dios” y sus “ondas” nos penetran (valga como ejemplo), Jesucristo nos habla desde la propia fuente.

Después de la traición del cielo, Dios esperó pacientemente a que volviéramos a llenarnos de Amor, de Él. Pero conscientes de lo que sucedió y conscientes de Dios, por miedo, no por libertad, nos ponemos de acuerdo para simular ese amor fraterno entre todos

(ver la Torre de Babel, en Lógicamente),

 así Él, decide embrollarnos el entendimiento. Hacerse invisible y trazarnos separados caminos de salvación (religiones) para moldear nuestras personas en una libre renuncia del mundo y elección de Dios. Pero lo que subyace a todos estos caminos o religiones es el Amor. El amor, la compasión y la misericordia de Dios, la que estamos llamados a abrazar y hacer nuestra para con los demás. Por supuesto todo se hace por medio de Jesucristo como ya he dicho cien veces, pero esto no importa en realidad para estas naciones, pues la potencial salvación (como naturaleza salvada o validada para contener a Dios) la tenemos ya todos como hombres gracias a él. Claro, siendo la base, o el espíritu de todo el Amor, aquel que no tenga Amor, no llegará al destino.  Así, las religiones son una buena dirección que abarca todo un horizonte, la puerta es muy estrecha: es el amor que en sí mismo consiste en renunciar a ti mismo por los demás y por Dios; Amor es donarse no tomar. Y esto último no es solo para los musulmanes; en el evangelio lo dice claramente en una lectura que pongo más adelante. Sin amor no somos nada, aunque nos martirizaran por Dios si no tenemos amor nada somos. También está escrito: “No todo el que dice Ay Señor, se salvará”. Lo que quiero decir es que, si bien es cierto que los judíos fueron el pueblo elegido, también a ellos les enmienda la plana: nada de ojo por ojo, porque al final todo se resume en amor, hasta al enemigo; también se da el caso de que tu enemigo pueda ser tu mujer o tu jefe o tu vecino. Todas las ramas o religiones iniciales puestas por Dios son renovadas por el amor, también la musulmana, que vista desde el amor es muy diferente a vista desde el odio o simplemente el mundo. ¿Por qué Dios lo planeó así? Porque antes de que nuestra naturaleza ‘hombre’ fuera probada por el principio fundador de la primera naturaleza (celestial-ángeles), no podíamos contener su Espíritu y sin el Espíritu es harto difícil sino imposible renunciar a uno mismo en favor del otro. Cristo lo hace todo nuevo, para todos los hombres de todas las confesiones. ¿Y por qué distintas religiones? Sobre todo por respetar nuestra libertad, por hacerse invisible y embrollarnos el entendimiento para que no actuemos por miedo sino por libertad. Pero también porque, aunque Él es uno, nosotros somos diferentes desde antes de la primera muerte. Nos enseña según nuestra capacidad, y no nos pide más de lo que podemos hacer. Como si fuéramos de distintas edades así nos ha enseñado el camino de la misericordia. Él quiso que fuéramos celosos de nuestras sendas por lo menos hasta que se levantara el velo de nuestros ojos, que sería cerca del final (¿ahora?). Quizá para que llegado este momento nos unamos en la voluntad de Dios, y en su voluntad seamos ejemplo para sordos. Solo Él sabe.

Así pues, es voluntad de Dios que existan las distintas religiones. Forma parte del embrollo que nos hace decidir realmente en libertad, sin miedo a un Dios cierto y visible, en el que no nos quedara otra opción que creer. La libertad entonces, no está realmente en creer en una religión o en otra, pues dependiendo de en qué familia nazcas tendrás seguramente una sola opción (lo que sería una injusticia para Dios que es quien provee, lo cual es imposible). La libertad consiste en creer en Dios sin Él presente, de ahí que haya distintos caminos válidos para llegar, aunque en todos ellos avanzamos solo con el amor, con la renuncia a uno mismo, renuncia al mundo por Dios, insisto.

No obstante, la religión musulmana es algo especial, en el sentido de que su libro sagrado, hace referencia a otras religiones. Por supuesto, si uno no se eleva para ver el maravilloso designio de Dios, cualquier otro camino que no sea el nuestro será infiel, más aún si no escuchamos esa letra subyacente del Corán y a los otros caminos, el Amor y la misericordia. Pero ¿realmente cuando habla de los infieles se refiere a los no musulmanes? ¿Una mujer que no está casada contigo y ni te conoce puede serte infiel? No. Más bien un musulmán apóstata sería un infiel, pero voy más allá, creo que se refiere en general a los sordos de todas las naciones, la misma distinción que hace continuamente la Biblia: Adán, los que escuchan, frente a Eva, sordos que solo escuchan al mundo o a los demonios, primeros infieles; hijos de Dios frente a hijas de los hombres; aves frente a ganado… No se contradice el Sagrado Corán cuando augura buen final para los cristianos, judíos y sabeos que obran bien, y a la vez predice un mal final para los infieles. De hecho, cuando habla mal de los cristianos, judíos… suele ser para, de entre estos grupos, destacar algo que hacen mal algunos de ellos. Conviene leer Apéndice II Carta a un Musulmán . No voy a insistir en el tema de la defensa propia visible especialmente en las Suras del arrepentimiento, (que como ya se ha visto también está permitida por los católicos), que pueden ser fácilmente malinterpretados. Lo cierto es que todo estaba así pensado por Dios para enseñarnos según nuestra capacidad y respetando nuestra libertad.

Bien, a estas alturas de curso, no estamos hablando de convertir a ninguna de estas religiones, sino de vivirlas en el verdadero y profundo sentido de estas, la misericordia, el amor al prójimo y a Dios, a Alá, sobre todas las cosas; de vivir nuestra religión desde el conocimiento de Dios. El musulmán, como lo que es, pero cada uno consciente de que tiene un hermano mayor que probando este cuerpo de hombre, lo convirtió en apto para recibir a Dios, a Alá en nuestro interior, pues antes de nuestra primera muerte no teníamos este cuerpo. Conocer que cristo es nuestro hermano mayor en todo y el único capaz de contener al Espíritu Santo en su máxima intensidad, no niega el camino musulmán; una de las siete verdaderas sendas enviadas por Dios para nuestra salvación. Una senda hecha para algunos, no para todos, pues cada senda está preparada para nuestras distintas capacidades, pero todas dirigidas hacia el mismo sitio, el amor y la misericordia=>hacia Dios, hacia Alá. Este conocimiento de Dios será comprendido por los sordos también y la revelación de este conocimiento entre los que escuchamos de todas las religiones, nos permitirá vernos entre nosotros como hermanos, hijos del mismo Dios.

Así, para cuando llegara este momento de unión de todas las religiones y de todos los hombres en lo que un día fue, les dejaría dicho a los musulmanes que Jesucristo es un profeta, que su madre, la Virgen María no tiene mancha y que su niño no fue concebido por hombre alguno, es decir que no fue nacido de hombre, y tampoco murió según reza el Corán (lo que es cierto para la persona de Cristo que después de la cruz sigue manteniendo a Dios, no muere como tal). Esto que por sí mismo no debe ser muy comprensible por un musulmán (que Jesús fuera profeta que no naciera de hombre y no muriera), llegará un momento en el que será comprendido, cuando reconozcan no solo que Jesucristo fue el primer deseo creado como persona, sino que cada uno de nosotros somos hermanos entre nosotros y de Él en la naturaleza de persona, no en la naturaleza de Dios (Esencia de Dios o Espíritu Santo contenido), aunque al principio fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, pues manteníamos un soplo de su esencia.

Dicho todo esto, voy a analizar ahora el Islam en concreto para ver qué cosas ocultas tenemos en común. Para empezar, como ya he dicho, es interesante que admitan que Jesús es un profeta no concebido por hombre y no continúen con el pensamiento: ¿por quién es concebido, más allá de San Gabriel?, ¿por qué razón, más allá de María…? Sería el único profeta concebido por Dios y no muerto (vía arcángel según piensan ellos, pues no conocen o no le han puesto nombre al Espíritu Santo, aunque es el que sienten dentro de sí mismos cuando están en gracia, el que les hace sentir ‘grandes por dentro’ o tranquilos en la Sakina).

Ellos creen que Jesús no es Dios porque Dios es omnipotente Creador del Universo... Bien, Jesús persona es creación de Dios pues es esa libertad con la que ha envuelto ‘parte’ de su esencia (digamos…, aunque esto no es correcto). Es la esencia de Dios que Él (Jesús) mantiene sin alterar, la que sigue siendo Dios=> Pensemos si es más fácil, que es el mayor deseo libre e independiente de Dios que por no apartarse de Él, se mantiene en Él y continúa siendo Él. Sin ser Dios Padre, sale de Él y permanece en Él siendo Dios. El océano es océano y el río, río y los dos son agua, y no podemos comparar un océano con un río salvo por aquello que los forma, el propio agua. Pero como decía, mirémonos dentro y sintamos nuestro espíritu cuando estamos en gracia, llenos de Él ¿no parece que estemos en plena comunión con Él? ¿No parece que seamos deseos de Dios? por supuesto totalmente descafeinados por nuestro juramento roto o pecado original (dudamos de Él por hacer caso al demonio) que nos hizo salirnos del jardín del Edén para llegar al mundo como hombres (dejamos de ser el deseo cercano de Dios –que no exacto, ya que ese es Jesús-, para vaciarnos de su deseo, dejar de ser su deseo, dejar de Ser). Llegamos al mundo como pequeñas bolsas con capacidad de una o dos gotitas de esa agua (vapor en nuestro caso) y cuando estamos en gracia nos llenamos. Y ¿podemos comparar esa gotita de agua con un río o con un océano? No. Salvo por el agua por el que están formados. Estamos todos llamados a hacernos de nuevo hijos de Dios. Lo maravilloso de esto es que Él nos quiere tanto que mandó a su “rio” creado, con su misma Agua Viva, para reparar nuestras agujereadas bolsas y que pudiéramos volver a llenarnos de Él. El río, aun viniendo del océano, llega desde el cielo y abre un camino por la dura tierra que empapa nuestros secos restos tras la evaporación (pecado original o juramento roto) para que vuelvan al océano.

Ellos hablan también de nuestra salida del jardín por hacer caso al demonio lo que de nuevo nos hace pensar en la teoría de que fuimos deseos de Dios antes de hacernos hombres, tal como relata este ensayo. El pecado original nos trae al mundo y aquí somos probados para VOLVER a ser el deseo de Dios (llenarnos del Espíritu, llenarnos de Vida otra vez). Las Suras 2,46, o 5,6 o 11,34, etc. (Corán) hablan de “volver”. La Sura 19, 65-72 podría hablar también de nosotros antes de quedarnos vacíos y retenernos Dios en nuestra caída: hombres.

 Como digo solo Dios sabe, porque si nos fijamos en la escritura:

Mat 22:2-14
«El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.
Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.
Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: "Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."
Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio;
y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.
Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.
Entonces dice a sus siervos: "La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.
Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda."
Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales.
«Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda,
le dice: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?" Él se quedó callado.
Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes."
Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.»

Esta Palabra parece no estar dirigida solo a los judíos, que podrían ser los primeros invitados, sino en general a cualquiera que se crea con el mayor de los derechos, incluidos los católicos. Pues muchos somos los cristianos que así nos llamamos y luego no obramos como tales.

En esta palabra parece decir que al final lo único que importará será ir revestido del Espíritu Santo (Dios, Allāh en ti), tenerlo dentro de ti (para luego ascender atraído por Dios). Ese será el traje de fiesta.

Y creo también que un indígena de una isla perdida, ignorante de la Palabra de Dios (ya sea en la Torá, en los Evangelios o en el Corán o en …), si lleva una vida acorde con el amor, estará en gracia de Dios.

Pero para eso habría que ser realmente ‘bueno’ y como sabemos que somos más malos que el ajo podrido, pues bueno es conocer las instrucciones de uso por ver si al menos montando la cometa somos capaces de captar algo de aire, algo del Espíritu Santo.

Además, hay que tener en cuenta que uno hasta que no se acerca a la luz no se ve los defectos, o los pecados. Y pensamos que somos maravillosos porque todo es justificación para nosotros y juicio para los demás.

Y si este indígena ha sido un hombre justo, entonces si encuentra la salvación sería gracias a Jesucristo. Primero porque Él ha hecho válida la estructura “hombre” para contener el Espíritu, y en segundo lugar por la misericordia de Dios. Da igual que no le conozca ni de oídas. 

Bien, tras añadir todas estas salvedades hay una cosa que es clara: igual que Dios nos habla según el entendimiento de los hombres, muchas veces el demonio se mete a nublar el entendimiento de estos. Puede entenderse el lenguaje del Corán como una forma directa, clara y expeditiva de enseñar algo para una cultura más pragmática y menos “idealista o soñadora”, para alguien con los pies en el suelo. Quizá fue un mensaje de Dios para gentes rudas, de duras costumbres, … Puede ser una manera de enseñar a aquella comunidad que hay que poner a Dios por delante del mundo, aunque creo más bien que son enseñanzas inducidas por miedo (azotes al hijo que se va a tirar por la ventana) que también sirven para salvar. Bien, algunos de ellos desconocen el gran secreto: el amor por encima de todo; pero creo, como digo, que otros muchos han deducido ese amor que subyace en las escrituras del Sagrado Corán cuando nos habla de su misericordia, compasión, e indulgencia (más de 500 veces se nombran), cuando nos habla de la misericordia con el pobre, de la hospitalidad, de normas de justicia. Lo que es rotundamente claro es que los que van matando gente por ahí en nombre de la ‘Yihad’, están completamente nublados por Luzbel. Y cuando nos aferramos a una regla y no entendemos su espíritu: el Amor y la misericordia, podemos traicionar el propio fundamento de ésta. Pasó también con dirigentes de la Inquisición cristiana y pasa con todos estos fanáticos (que dicen ser Yihadistas) a los que el demonio tiene engañados. Y algo que parece también claro es que no serán mártires, sino martirizados para toda la eternidad a manos de aquel por el que se han dejado engañar, si es que no se arrepienten antes de morir. Y esto pasará aunque Dios les quiera como a todos nosotros, pues Él les quiere aunque sean asesinos, pero nuestra libertad es la que decide llenarnos de odio o de amor (Satán el separador es el padre del odio) y Dios no quiere esclavos pues se negaría a sí mismo y Él es el que es. El entendimiento de los hombres ya no es el mismo que hace 1400 años, antaño la ignorancia era una excusa, también supongo para los inquisidores cristianos, ahora ya no. Ya no nos podemos dejar engañar, al menos en lo gordo. Caemos en sus engaños cuando pecamos, por desgracia, pero vivir como lo hacen estos es ponerse al demonio como único consejero, intentar suplantar la justicia de Dios que está guiada por el Amor. En referencia a esto incluso las lecturas del Corán, como resalto un poco antes, hablan de defensa propia, lo que hasta es permitido por el catecismo católico. Y no es defensa propia matar a un civil porque en la otra punta del mundo han matado a un musulmán. Esto que es evidente (pues si no lo fuera, estarían matando musulmanes por toda Europa) hoy por hoy hay que explicárselo a algunos. Por otro lado, puestos en su cabeza y apelando al sentido común, si uno matara a un “infiel” ¿no lo llevaría el demonio? ¿Entonces a quién haces el servicio? A aquel con el que te irás, pues te aseguro que si Dios quisiera borraría a todos los “infieles” del mundo con un soplido. Mezclan la política con la religión, y cuando hoy se atacan entre los países (árabe contra árabe o árabe contra ‘occidental’) por temas políticos (recursos, poder, etc…) argumentan falsamente la guerra santa, cuando nadie es atacado por su religión. De hecho, hace tiempo que los dirigentes de muchas naciones no tienen en cuenta su propia religión, ni siquiera en lo personal. La prueba de este mundo consiste en ser misericordioso con los demás. Eso es lo difícil y lo que nos enseña Dios, misericordioso por excelencia. Lo fácil es odiar, o simplemente ser egoísta y no tener en cuenta al prójimo, que es a lo que nos tienta Iblis. Unir la política con la religión tiene varios problemas; uno es este, que cualquier discrepancia, o pelea del mundo lo puedes achacar a tu religión. Otro, que, por la política, acabes obligando a tus ciudadanos a profesar el Islam, cuando sabemos que Alá nos ha hecho libres. Si no, ¿qué mérito tendría ser musulmán o cristiano? Si Alá hubiera querido obligarnos, lo habría hecho directamente con solo parpadear. Por otra parte, hay cosas en cuanto a la sharía (la cual, creo, entronca la religión con la vida civil), que para mí se contradicen. Por un lado, el Corán habla de la hospitalidad y por otro de la lucha contra el Infiel. Como ya he dicho, se trata de lucha por defensa propia e incluso como explico en “Apéndice II. Carta a un musulmán ”, cuando habla del infiel, se refiere más a quien reniega del Islam (por conocer el Islam) y en general a los sordos y en algunos sitios a los demonios que invisibles conviven con nosotros. Pero puestos en las dos primeras opciones, si el Corán nos enseña misericordia por qué cobrar dinero a quién no es como tú. Y si nos ponemos en el otro lado, ¿acaso el dinero invalida aquellas Suras que malinterpretadas se pueden entender como persecución del Infiel? Y si realmente, como sostengo, y como parece confirmar la Sura 9,29, aquellas están malinterpretadas ¿Por qué hacerlo si ya no hay lucha contra tu religión? ¿Acaso cobras a todos los que de entre vosotros son musulmanes solo aparentemente y a veces ni siquiera aparentemente? Antes había incluso secuestros y pagos de tributos por liberaciones, porque había una guerra de religiones. Hoy no. De haberla, pagarían los musulmanes en Europa tributo, o serían expulsados, o no se permitiría la construcción de mezquitas... Europa, aunque hoy ha perdido mucho, pues mucho sordo hay, tiene sus raíces en la misericordia que anuncia el cristianismo, la misma que anuncia el islam.

La Yihad

La Yihad como “Guerra Santa” está establecida como “Defensa del Islam”. Hoy, como digo, nadie, salvo unos pocos falsos musulmanes, ataca la libertad religiosa. Dios permitió la guerra santa porque quiso mantener separadas las sendas que transcurren paralelas en la misma dirección (hacia la misericordia de la que Él es padre; Sura 5,69). El valor real de la Yihad es nuestra lucha interna para mantenernos en la gracia de Dios. Nuestra lucha real contra las tentaciones y los demonios que, aunque no se ven, nos acechan continuamente (más a los que más cerca están de Dios). Si más de 500 veces se nombran la compasión, la misericordia, y la indulgencia de Dios en el Sagrado Corán, solo sale 11 veces la palabra odio y ninguna en boca de Dios, ni tan siquiera en boca del profeta. Estas son:

Hablan del odio como algo malo:

Sura 3,118 … El odio asomó a sus bocas, pero lo que ocultan sus pechos es peor…
Sura 5,2    …Que el odio que tenéis a gente que hace poco os apartaba de la Mezquita Sagrada no os incite a violar la ley…
Sura 5,8  ¡Que el odio a una gente no os incite a obrar injustamente! ¡Sed justos!
Sura 5,14   Concertamos un pacto con quienes decían: «Somos cristianos». Pero olvidaron parte de lo que se les recordó y, por eso, provocamos entre ellos enemistad y odio hasta el día de la Resurrección. Pero ya les informará Dios de lo que hacían.

Sura 5,64; Parecida a la anterior con los judíos. Parece decir que entre los que no son musulmanes suscita odio entre ellos (no hacia ellos).

Respecto a estos dos últimos, digna es de resaltar la Sura 5,69 ya mencionada, que va justo después:

Sura 5,69   Los creyentes, los judíos, los sabeos y los cristianos -quienes creen en Dios y en el último Día y obran bien- no tienen que temer y no estarán tristes.

Sura 5,91   El Demonio quiere sólo crear hostilidad y odio entre vosotros valiéndose del vino y del maysir, e impediros que recordéis a Dios y hagáis la azalá. ¿Os abstendréis, pues?
Sura 47,29   ¿Es que creen los enfermos de corazón que Dios no va a descubrir su odio?
Sura 47,36   La vida de acá es sólo juego y distracción. Pero, si creéis y teméis a Dios, Él os recompensará sin reclamaros vuestros bienes. Si os los reclamara con insistencia, os mostraríais avaros y descubriría vuestro odio.

Caso aparte, y única excepción, es esta:

Sura 60,4   Tenéis un bello modelo en Abraham y en los que con él estaban. Cuando dijeron a su pueblo: «No somos responsables de vosotros ni de lo que servís en lugar de servir a Dios. ¡Renegamos de vosotros! ¡Ha aparecido, entre nosotros y vosotros, hostilidad y odio para siempre mientras no creáis en Dios Solo!» No es de imitar, en cambio, Abraham cuando dijo a su padre: «He de pedir perdón para ti, aunque no pueda hacer nada por ti contra Dios. ¡Señor! Confiamos en Ti y a Ti nos volvemos arrepentidos. ¡Eres Tú el fin de todo!

En esta Sura, y dado el contexto del resto del Corán, entiendo que alaba la repulsa que tuvo Abraham hacia el politeísmo. No se trata de un odio “activo”. Abraham no iba persiguiendo a sus contemporáneos politeístas con un cuchillo en la mano.

Importante es no sacar las Suras de su contexto porque podríamos encontrar esto también que parece ir dirigido a los falsos Yihadistas:

Sura 16,61s: Si Dios tuviera en cuenta la impiedad humana, no dejaría ningún ser vivo sobre ella. Pero los retrasa por un plazo determinado y cuando vence su plazo, no pueden retrasarlo ni adelantarlo una hora.


Atribuyen a Dios lo que detestan y sus lenguas inventan la mentira cuando pretenden que les espera lo mejor. ¡En verdad, tendrán el Fuego, e irán los primeros!

Esta Sura, así tomada, parece dirigirse precisamente a los falsos musulmanes (mal llamados Yihadistas) que odian; cuando de Dios sale la misericordia y la mansedumbre. Somos nosotros los que elegimos el desamor, Él espera pacientemente que nos reconduzcamos hacia su misericordia. Y ¿realmente está fuera de contexto así interpretado? ¿Acaso hay mayor impiedad que la de un falso Yihadista que ametralla a hombres, mujeres y niños, sin causa de defensa propia (ni de la religión por ser esta atacada) y atribuyendo su odio a Dios? Quizá otros cometan impiedades semejantes, lo que es seguro es que como dice esta Sura, aunque pretendan lo mejor, tendrán el Fuego e irán los primeros. Y junto a estos, aquellos que retorcieron los versos del misericordioso, indulgente, manso y Sagrado Corán para nublar el entendimiento de aquellos a los que guiaban. Pues siendo Dios misericordioso, indulgente y manso ¿cómo no ha de serlo el Corán? Cuidado con vosotros Imanes (falsos también) Salafistas, pues vuestra falta es peor que la de vuestros seguidores y recibiréis el mismo castigo, pues no lo hay mayor. Graves pecados son los de todos vosotros:

-        Suplantáis la justicia del Misericordioso quien ha dado, a todos, un tiempo. Muchas Suras hablan también de que después será el juicio (de no ser así ya nos habría fulminado a todos los hombres con tan solo pestañear).

-        Según vuestro pensamiento, ganáis almas para Satán, haciéndole un servicio y así haciéndolo vuestro señor, puesto que quitáis la oportunidad a “infieles”, (que en nada han atacado a vuestra religión), de ponerse de cara a Dios.

-        Estáis llenos de odio cuyo padre es Iblis, y así os alejáis del Sagrado Corán, libro misericordioso y manso como lo es Dios (ya se ha visto).

-        Sois altivos y os creéis elegidos, mejores que los demás (lo que tampoco gusta a Dios, hay Suras que hablan de ello); olvidáis todos vuestros pecados con los que Dios ha mostrado misericordia, y lo que es peor, olvidáis usar la misericordia que habéis recibido, con los demás. El odio no es patrimonio de Dios, sino del demonio y en muchas partes del mundo lo encontraréis. El amor y la misericordia, sí vienen de Dios y por sí mismos justifican al hombre de cualquier credo y nación.

Así, es importante, como digo, ver el contexto en el que se escribió el Corán. Pues, aunque es palabra inalterable, cambia nuestro entorno. Hoy no hay ataques contra la religión salvo por las tentaciones de Iblis. El profeta Muhammad vivió (creo yo) rodeado de batallas contra los romanos (Emperador Heraclio) cuya religión oficial era la cristiana. Por entonces, se invadían países, se expulsaban pueblos o se imponían culturas y religiones.

En este entorno (siglo VII) se observa la palabra “combatid que sale 42 veces”, siempre como defensa para la supervivencia de la incipiente expansión musulmana.

Sura 9,29   ¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Dios ni en el último Día ni prohíben lo que Dios y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!

Habla de un combate por defensa de la religión, no como ataque (odio activo); de lo contrario no se aplacaría con un tributo, pues para Dios el dinero no es nada, bien claro lo deja el Sagrado Corán. Él provee a quienes en Él confían.

Ahora una clara descripción de la Gehena. El fuego que no mata, pero duele como el de aquí. Habla del infierno, posterior al juicio de Dios para los que odiaron o los “infieles”. Algunas bestias inmundas queman a otros por esta Sura; su odio les hace ignorar que ellos no pueden reponer la piel, ergo no va dirigido a ellos, sino que es una manera directa de describir el infierno. De hecho, luego habla de los jardines, que también irían tras el juicio y de igual forma, no es el hombre el que proporciona esos jardines:

Sura 4,55 De ellos, unos creen en ella y otros se apartan de ella. La gehenales bastará como fuego.
4,56. A quienes no crean en Nuestros signos les arrojaremos a un Fuego. Siempre que se les consuma la piel, se la repondremos, para que gusten el castigo. Dios es poderoso, sabio.
4, 57. A quienes crean y obren bien, les introduciremos en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre. Allí tendrán esposas purificadas y haremos que les dé una sombra espesa.

En la Página 64 ya he puesto las Suras 9,5.12.36 que hablan de defensa propia.

Y estas últimas son prueba clara de que siempre habla de defensa propia:

Sura 60,1 ¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los enemigos Míos y vuestros, dándoles muestras de afecto, siendo así que no creen en la Verdad venida a vosotros! Expulsan al Enviado y os expulsan a vosotros porque creéis en Dios vuestro Señor. Si salís para luchar por Mi causa y por deseo de agradarme, ¿les tendréis un afecto secreto? Yo sé bien lo que ocultáis y lo que manifestáis. Quien de vosotros obra así, se extravía del camino recto.

Sura 60,8 Dios no os prohíbe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares. Dios ama a los que son equitativos.

¡NECIOS! Sois como el que va a ver la Alhambra de Granada, y arrimando su nariz a un poste de su defensa, ciega su vista y no ve sus maravillas. Separaros un poco y veréis; entrar después y encontraréis a Dios en el amor y la misericordia. Fuera se queda el odio y aquel que lo profesa. Pero si os arrepentís de corazón Él os perdonará, porque es puro amor y misericordia, y no se puede negar a sí mismo. Es el hombre el que Le niega y así se condena. Os habéis quedado atascados en estas pocas Suras que por supuesto, se escribieron en la voluntad de Dios, pero con la finalidad de proteger el Islam en su inicio, pues Él quiso extender esta vía en la buena dirección para vuestra nación, para vuestro entendimiento y vuestros corazones. Y aun escritas como lo están, las retorcéis hasta el extremo para malinterpretarlas.

                                                                            Fin del Apartado Yihad

Aparte de las estrictas normas y del hecho de que poco más o menos tienen satanizados a los infieles, y de la mala interpretación de algunos del Corán que les lleva al odio contra estos infieles (=nosotros + otros, según parece que entienden) la mayor diferencia y punto de encono con los cristianos es que consideremos a Jesús el Hijo de Dios. El Corán afirma que Cristo no dijo que era Dios, lo que en algunas escrituras es cierto para la persona creada. Veamos estas lecturas de Evangelio:

Mar 10:15-22
Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.»
Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.
Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?»
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solo Dios.
Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.»
Él, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.»
Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.»
Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.


Pensemos en nosotros cuando tenemos el Espíritu Santo dentro. Somos nosotros: nuestro pensamiento, nuestros recuerdos…, pero tenemos algo que nos hace grandes por dentro, nos convierte en otros diferentes a lo que éramos. Somos capaces de vencer al pecado y no por nosotros sino por la ayuda del Espíritu Santo. Esta afirmación que acabo de hacer y que tantas veces he escuchado por ser cierta: “solos no podemos, pero con ayuda del Espíritu Santo sí”, nos puede dar una pista en una escala diminuta de por qué Jesucristo hombre (persona) hace esa afirmación. Si pensamos en el origen, en Jesucristo como mayor deseo de Dios, etc. vemos que Él también ha sido como persona ‘independizado’ de Dios. Es decir, Dios crea una persona y le da libertad e independencia y esa libertad y decisiones son su persona (la persona de Jesús); el hecho de que esas decisiones mantengan en su interior la esencia de Dios como está, sin separarse nada de Dios, es lo que le mantiene en Dios como Dios. Y ese conjunto de decisiones, esa libertad y en resumen esa persona de Jesucristo, sabe que la esencia de Dios, esa que Él tiene en sí mismo que sale del Padre y que a Él sostiene como persona independiente, es lo infinito. La que le hace a Él infinito en su naturaleza de Dios. Es interesante ver
9. La Santísima Trinidad

Así, en el mundo, Jesucristo mantiene en su interior la Esencia exacta de Dios, pero también es hombre y esa naturaleza de hombre es la que se acerca maravillosamente a nosotros, es en la que nos podemos agarrar para enlazar con Dios. Es esa naturaleza la que habla de su otra naturaleza: “Nadie es bueno sino solo Dios”.

Algo parecido ocurre en el preciso momento de su muerte, aunque no muriera como lo que es. Al morir amando se mantiene como capaz de recibir al Espíritu Santo y hace capaz a toda la naturaleza hombre. Esta es la posterior resurrección que nos interesa, pues se le apartó el Espíritu Santo (vestidura perfecta) antes de la cruz, ya que no es Dios Esencia el que es probado, sino la persona independiente del primero creado; aquel que antes de todo validó a las criaturas celestiales (ángeles…), es el que debe validar la nueva naturaleza para que podamos escapar a la justicia que reclama nuestro compañero de traición Iblis, quien pide nuestro mismo destino. Si nos hubiéramos mantenido todos como ángeles caídos habríamos tenido el mismo destino: la condenación eterna, pero Cristo recupera el Espíritu Santo tras pasar la cruz, como digo esta es la resurrección que nos interesa. ¿Y si hemos cometido la misma traición por qué a nosotros sí y a los demonios no? Porque aquellos odiaron y emponzoñaron, por otro lado, los sordos de aquí designados como ‘Eva’, escucharon a Iblis y desearon tomar la Esencia de Dios para sí, ser como Dios, y por fin los Adán que aquí escuchan la palabra de Dios en sus distintos ‘idiomas’ o credos, fueron convencidos por el Amor a los Eva, pero no desearon ser más ni odiaron. Estaban contentos con lo que eran. Todo tiene su justicia.

Evangelio según San Mateo 27:43-50
Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: "Soy Hijo de Dios."»
De la misma manera le injuriaban también los salteadores crucificados con él. Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.
Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», esto es: «¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?»
Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: «A Elías llama este.»
Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber.
Pero los otros dijeron: «Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.»
Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.

Jesucristo en la validación del hombre es probado hasta el extremo en el amor como tal, es decir, como hombre; para hacer al hombre amor, para hacerlo otra vez deseo de Dios. Y como tal pasa la prueba, exclusivamente como hombre. Sabemos que misteriosamente, el Espíritu Santo nos hace todos los sufrimientos mucho más ligeros. Así, Él es probado en la pasión exclusivamente como hombre, como aquello que Él desea justificar y hacer capaz. Si yo voy a probar si un biberón está muy caliente y para ello me lo pongo en el anverso de la muñeca, entremedias no me colocaré un paño porque si no, no sabré si realmente quema, si al bebé le quemará. Tener el Espíritu Santo dentro habría sido de alguna manera una ‘anestesia’ a la crudísima pasión. Sería dar razón a los herejes que dicen: “Jesucristo pudo con la cruz porque era Dios”. No. Es su persona en su naturaleza de hombre la que es probada, de ahí el extremo acto de amor, y es su naturaleza de hombre la que dice: «¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?»

Los musulmanes además, dicen que Jesús no es el hijo de Dios sino un profeta, y también dicen que los Evangelios son un libro de Luz:

Sura 5 Al-Ma’idah (La Mesa Servida).
46. Hicimos que les sucediera Jesús, hijo de María, en confirmación de lo que ya había de la Tora. Le dimos el Evangelio, que contiene Dirección y Luz, en confirmación de lo que ya había de la Tora y como Dirección y Exhortación para los temerosos de Dios.


Es curioso como Dios habla según el entendimiento de los hombres; en el Evangelio podemos encontrar:

Evangelio según San Juan 8:28
Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo.

Evangelio según San Juan 10:30
Yo y el Padre somos uno.»
Evangelio según San Juan 10:34-38
Jesús les respondió: «¿No está escrito en vuestra Ley: Yo he dicho: dioses sois?
Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios - y no puede fallar la Escritura - a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: "Yo soy Hijo de Dios"?
Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;
pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre.»
Evangelio según San Juan 11:25-27
Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?» Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que
tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.»

Evangelio según San Juan 14:10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.

Evangelio según San Juan 17:5
Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese.

Evangelio según San Juan 20:28-29 Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.»
Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»


Hay también prefiguraciones de Jesucristo en la Torá donde se nos habla de Él como el salvador de los hombres. Algunas de estas se describen en el punto: “4.
El Judaísmo. Prefiguraciones de Jesucristo…”

También dicen que Jesucristo no murió, sino que fue elevado hacia Dios.

Sura 4 An-Nísa’ (Las Mujeres)
157. y por haber dicho: «Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Dios», siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron, sino que Dios lo elevó a Sí. Dios es poderoso, sabio.

Según dicen no lo crucificaron sino que les pareció que lo hacían, luego parece decir que a los ojos del mundo lo crucificaron pero que en realidad no lo hicieron, es decir, no le mataron pues Dios lo elevó para sí. Paradójicamente parece que el Corán hable de la persona de Jesús capaz de contener el Amor infinito, la esencia pura de Dios; puesto que es esta persona la que no muere como tal, es decir sigue siendo capaz de contener a Dios, y en su supervivencia como hombre y como Dios, nos hace a todos los hombres capaces de recibir a Dios. Lo cual es verdad y es la verdad más importante para Dios y para nosotros. Esto, además, está claramente prefigurado en la Torá (Ver el punto siguiente: El Judaísmo. En la figura de Isaac p,), escrito miles de años antes de la llegada de Jesucristo ¿cómo es posible, sino porque así es? Como observación para los cristianos, diría que la resurrección de Cristo como hombre fue importante para el afianzamiento de sus enseñanzas entre nosotros, hombres de poca fe, pero lo realmente importante es su resurrección como contenedor de la Esencia de Dios. Todos sabemos que, al clavarlo en la cruz, se le despojó de las vestiduras (Espíritu Santo): “Padre, por qué me has abandonado”, pues solo como hombre, como la naturaleza que su persona había venido a validar, debía pasar la prueba. Y así, como tal, como uno más de nosotros, amó y no dejó de Ser amor incluso en la tortura. Y resucitó su persona como contenedora de la Esencia de Dios infinita. Esa es la resurrección que nos importa realmente (da igual que ellos no crean en la resurrección de su cuerpo); la del cuerpo no es tan relevante como tampoco fue la de Lázaro, viniendo a significar lo mismo: su poder sobre la muerte. Así, su Ser no murió, como bien dice el Sagrado Corán, solo le fue apartado (Dios lo elevó para sí) hasta la muerte del cuerpo; y todo porque Dios nos quiere infinitamente (como es Él, infinito, puro Amor y Misericordia). Como decía antes, las vestiduras representan el Espíritu Santo en casi todos los lugares de las Escrituras. Fijaos qué claramente nos habla la Biblia aun en lo que no se ve a primera vista: Dice que la túnica de Cristo de la que le despojaron al crucificarlo era de una sola pieza, sin costuras (Juan 19,23).  ¿No nos está repitiendo que su Espíritu Santo era perfecto? ¿Que estaba en su máxima intensidad, la de Dios? No era “adaptado -costuras-” como el de los ángeles o el que podemos sentir mínimamente en nuestro interior cuando estamos en gracia. Y ¿no nos dice que en el momento de la cruz se le apartó la naturaleza de Dios, para dejar solo la de hombre? Esa naturaleza que recuperó (la de Dios), y en la que resucitó, tras morir amando (o que es tomada por Dios para sí, según el Corán). Esa es la resurrección que nos importa, que nos hace a todos los hombres aptos para el Espíritu, la que hace nueva la naturaleza hombre como contendora de Dios.

Primera Epístola de San Pedro 3:18-19
Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.
En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados …

Aquí San Pedro, ¿no viene a decir algo parecido? “muerto en la carne..” …muerto para el mundo. “vivificado en el espíritu…”no le mataron, sino que Dios lo elevó para sí”.

Veamos que dice el Corán de Jesús:

Es nacido de María la Virgen. No es concebido por hombre.

No muere sino que es tomado por Dios para sí.

Como decía, no hay ningún profeta, ni persona en la historia, que no haya sido concebido por hombre, o que luego su cuerpo no haya muerto, ni siquiera Abraham.

El Corán dice que Jesús es como Adán. Que Dios dijo sé y fue. Y así es, puesto que un libro sagrado no miente, solo se adapta al entendimiento de la nación a quién va destinado, y a la vez nos mantiene en un redil hecho de amor y misericordia, unido y adaptado a nuestras costumbres del mundo, y además separado de los otros “rediles”, como prueba de mundo y salvaguarda de nuestra libertad. La persona de Jesús fue creación directa de Dios (quizá Él les ha dejado esto escrito para que hoy entiendan que su persona independiente fue creada ya en el cielo, por Él mismo), Jesús mantuvo la Esencia exacta de Dios y gracias a Él creó a los demás. Un musulmán que haya sentido a Dios dentro de sí mismo puede entender esto más o menos. Pero la persona o libertad independiente de Jesús es puro amor, y tomaba decisiones de puro amor (también como hombre: la cruz) y no solo fue el primero creado, sino el único capaz de mantener el Amor Infinito, a Dios. Él es persona directamente creada, (luego, aquí, su persona se hace hombre, en el cuerpo directamente creado por Dios) y Dios esencia. En realidad, nosotros también fuimos creados directamente -Adán y Eva, como vengo diciendo-, como imagen y semejanza de Dios o hijos suyos también (aunque no manteníamos la esencia plena de Dios). Esta es la razón por la que Dios nos quiere tantísimo. Curiosamente, el que niega que Jesús es hijo de Dios, niega que podamos volver a ser hijos de Dios; de alguna manera es como decir que los hombres NO podemos mantener a Dios dentro de nosotros, cuando sabemos que SÍ podemos.

Para un musulmán que viva su fe desde el amor, nada de esto le hace falta en realidad, pero saberlo le hace ver cuánto le ama Dios y por qué somos todos hermanos, aunque recorramos diferentes sendas o religiones. La razón por la cual debemos unir lo que se rompió en el cielo por Satán el separador es, sobre todo, porque si hoy sabemos esto, es que es su voluntad que así sea y debemos actuar en consecuencia.

Y siendo esto así, volviendo a la Sura anterior, ¿no es cierto que se cumple realmente que el Espíritu, la esencia de Dios, la que hace a Jesucristo Dios [1], no muere en la crucifixión? Gracias a que se cumple, a que Jesucristo persona pide el perdón para nosotros incluso en la tortura, a que se mantiene en el Amor, sigue siendo el deseo exacto de Dios, sigue manteniendo la esencia de Dios y sigue siendo Dios. Y en esa prueba como persona en el hombre, nos hace a todos los hombres dignos de Dios; pues es el amor extremo el que se ha probado en el envoltorio hombre y éste ha soportado. Paradójicamente, repito, esto que está aquí escrito es cierto referido a Jesucristo Dios Esencia. Digo paradójicamente porque los musulmanes, como decía, han entendido siempre la figura de Cristo como un profeta. Bueno, Dios ha querido mantenerlo así para proteger nuestra libertad (Su escondimiento), pero si todo ahora se ha descubierto, pues no hay duda que esto es así (leer el resto del libro o al menos El judaísmo y Las pruebas), es porque su voluntad es que nos unamos en el mismo Espíritu; que los 7 Espíritus de Dios (Apocalipsis) se unan por fin. Quizá como digo llegue ya el momento en que nos unamos los Adanes tanto musulmanes como cristianos, como budistas, hinduistas…, para que los sordos (necios), los Eva, puedan llegar a oír en nuestro ejemplo de amor. Creo que ya falta poco tiempo para que esto se realice. Quizá esté ya cerca el final…

[1] A un musulmán se le erizan los pelos del cogote cuando escucha que Jesucristo es Dios, pero dime, si tú ves un bote azul de mermelada y otro naranja, más pequeño, también de mermelada, ¿no las llamas a ambas mermelada? O mejor, si ves una onda dibujada en el agua y otra más pequeña en su interior, ¿no ves que están hechas en el mismo agua?; aunque puedas diferenciarlas a ambas, no se trata de dos aguas diferentes, ni estanques distintos. Son “formas” del mismo agua (una más pequeña contenida en la otra). 

Resumiendo, la voluntad de Dios ha pasado por mantenernos separados, para salvaguardar nuestra libertad con el embrollo de Babel. Ha dado a 7 naciones 7 direcciones paralelas hacia el mismo sitio, pero separadas entre sí. Los carriles que nos encauzan permanecen, pero nos atan, porque al final lo que salva es el amor. Esos carriles han sido la plataforma perfecta puesta por Dios para que encontráramos ese amor, y ahora ya ha llegado el momento de saberlo, quizá porque el camino se termina y con él los carriles. Ahora debemos encontrar la entrada del Edén y es urgente, ahora es cuando todos tenemos que unirnos en el punto de confluencia, en el Amor. En Dios.

No es difícil pensar la razón por la que Dios pone distintos caminos de salvación, imaginemos un caso un poco extremo pero válido:

Un granjero con distintos tipos de animales, que los va a llevar de un tirón desde el fondo de un valle a su granja, en la cima, donde allí los comerá y formarán parte de su barriga (es solo un ejemplo); por lo que le interesa que tengan carne. Hay caballos, vacas, terneros, …, tortugas y leones incluso ¿No hará diferentes caminos o formas de llegar de unos y de otros? (y separados muchos). Al caballo apenas le haría falta camino, la vaca, más llano… Pero todos pueden llegar porque tienen fuerza en la carne, de hecho, si no tuvieran carne no llegarían, ni interesarían al granjero para comerla.

Bien, pues Dios provee lo necesario para nuestra salvación, pero al final lo importante no es el camino en sí mismo sino tener Amor, tener misericordia. Porque el amor, como la “carne” del ganado, es lo que da fuerza para llegar y gusta a Dios. Si alguno está en los huesos, no tendrá fuerza ni querrá empezar a subir y se quedará en el valle de la muerte (Infierno). Otros, quizá hayan empezado a subir una de las sendas, pero están tan escuálidos que se quedan al principio. Más suerte tienen los que llegan más lejos, porque, aunque tengan que esperar que el granjero recoja a todos, quizá luego baje un poco a por su escasa carne. En este ejemplo, Cristo sería la vacuna llena de conocimiento (Ser) del granjero que cura la alergia del granjero a la carne, pues antes él solo tomaba calorías sin carne, y también cura de enfermedades a los propios animales en el valle (es vacuna para el cielo y la tierra). Y el demonio sería la enfermedad que pudre la carne (en el valle) y que provocó la alergia inicial del granjero (en su casa).

Quizá no se quiera reconocer que una religión es una buena dirección, pero no una garantía de llegada; que por sí misma, por sus reglas, pero sin amor no se ha de llegar por nosotros mismos. Y esto en realidad lo vemos a nuestro alrededor en algunos que se llaman a sí mismos cristianos, que van a misa los domingos y luego son egoístas y mezquinos con el prójimo. Igualmente ocurre con musulmanes que van a orar a la mezquita los viernes y luego no son capaces de mostrar la misericordia que Allāh tiene con ellos. Por más normas que guardemos hay una enseñanza que subyace en nuestras escrituras que es el Amor. De esto ya advierte Jesucristo y los apóstoles; que sin amor ya puedes ser quemado por Dios que de nada te sirve, o puedes dar todos tus bienes a los pobres que de nada sirve.

En tanto en cuanto, el Sagrado Corán nos da unas normas de renuncia al mundo y de aceptación y fidelidad a Dios, nos habla de misericordia, hospitalidad, etc… y gracias a que Jesucristo ha redimido a toda la Naturaleza Hombre, y que es la práctica del Amor la que nos salva; el Islam, practicado desde ese amor, es otra religión válida para llegar a Dios. Pero deben tener cuidado en no malinterpretar los mensajes que Dios, Allāh, puso en el Corán, su libro Sagrado, con el propósito de salvaguardar nuestra libertad y mantenernos separados al menos hasta el momento profetizado de nuestra unión. Y deben nada más preguntarse de dónde sale la misericordia, del Amor o del Odio. Dios es Amor, el demonio es el padre del odio. El amor es un modo de vida que uno ‘desprende’. No se elige a quién darlo. Se da en la familia, en el trabajo e incluso a los enemigos.

Así, con todo lo dicho, no voy a desmentir al profeta que Dios os envió, pues efectivamente fue enviado por Él y como enviado cumplió bien sus órdenes. Sí vengo a advertiros de que hay un solo Dios, tened cuidado de no caer, sin daros cuenta, en aquello de lo que tanto os previno el profeta, en asociarle a otros a Dios, pues el mismo Muhammad era como bien decía un mortal y un enviado.

No voy a desmentir que hay un solo Dios y que Jesucristo fue creado, pero solo en su persona, no en su interior. Si habéis sentido a Dios en vuestro interior sabréis de qué hablo, de ser vosotros mismos con vuestra “persona” y sin embargo vivir embriagados de felicidad. La ‘Sakina’ o tranquilidad, como vosotros la llamáis es tener a Dios en vosotros, en ti y en tu vecino, a lo mejor, y sigue habiendo un solo Dios, pero en vuestras diferentes personas. La diferencia es que la intensidad de Dios en la persona de Cristo es absoluta. Él habla desde la fuente, a nosotros, a los que seamos afortunados, nos atraviesa el Espíritu de Dios y permanece en nosotros hasta que pecamos (desamamos). Pero nosotros no estamos en la fuente sino muy lejos de ella y las “ondas” nos llegan débiles (nuestra naturaleza ya no puede contenerla sino de esta manera, muy inferior a la de los ángeles e infinitamente inferior a la de Cristo).

No voy a desmentir los cinco pilares. Pues reconozco que hay un solo Dios y que Muhammad fue enviado por Él. No desmiento la necesidad de la azalá (oración) ni del azaque (limosna) ni lo que supone el ayuno como ayuda para acercarnos a Dios. Tampoco las peregrinaciones por las cosas de Dios, pues estas suponen un desprendimiento del mundo en Su nombre y una elección en sí mismas.

No voy a desmentir la resurrección ni la Vida eterna, ni la Gehena o el fuego que no se consume, ni mata, pero que duele y quema como el de aquí.

Os propongo el ejemplo siguiente:

Varios batallones de vuestro amado ejército se han quedado atrapados en diferentes socavones de una ruta por la que viajaban cuando siguieron a sus suboficiales que desobedecieron las órdenes del general. Son batallones que no se conocen entre sí, pues se les dio identidades secretas, tampoco conocen al general por recibir órdenes de la escala de mandos. Ahora vuestro batallón está rodeado de enemigos demoniacos, en la noche, y no podéis volver hasta la gran columna de vuestro ejército. A su vez, el ejército no puede llegar hasta vosotros, pues caería en el socavón.  Así os mandan un enviado con escaleras y herramientas para salir del agujero. No es lo normal para vosotros andar por escaleras, sino más bien caminar, sin embargo, el general os ha enviado esas escaleras para ayudaros a salir.

El general, además tiene unos planes para vosotros. Lo cuales os serán dados cuando salgáis del socavón. Él conoce todos los planes y se ocupa de mandar enviados a socorrer a los otros batallones que han caído en socavones. A estos enviados les mandará con aquello que necesite el batallón en cuestión, lo cual dependerá del adiestramiento del propio batallón y de las características del socavón en el que andan metidos. Y siendo que el General conoce todos los planes, sus enviados tan solo han de llevar su escalera de la medida adecuada. Solo se les dará a los enviados aquello que a su batallón le haga falta para salir del agujero. El enviado no es el general, no ha de conocer todos los planes, salvo los que hablan de la salvación de su batallón.

Y, ¿mandará el general una sola escalera para siete batallones? No. Pues los socavones son distintos y el tiempo es el mismo para todos, está prefijado. Es más, le dirá a cada uno de sus enviados características concretas que diferencian a cada batallón, no sea que se confunda y se ocupe de los que no se debía ocupar, dejando a los otros sin enviado o sin salvación. Así, los enviados no se conocen profundamente entre ellos, por salvaguardar esa identidad secreta y para la salvación de su comunidad.

Bien, el general sería Dios. Vuestro enviado Muhammad. Las escaleras son la manera en la que Dios os ha dado lo que os salva:

La humildad, la limosna, la fe, la oración, la misericordia, apartarse de alguna forma del mundo o el socavón en el que estamos.

Estas normas, o escaleras se han hecho para vosotros, adaptadas a vuestro entendimiento, vuestra cultura y costumbres, pero en ellas subyace un mensaje común a todos: la misericordia y el amor de Dios.

Esa misericordia que estamos llamados a hacer nuestra para con los demás.

Pues esto te digo yo:

Dios te quiere, a ti, tal y como eres. Y está deseando que te salves, quiere que te llenes de su Espíritu y para eso debes amar, pues Él es Amor y fuimos hechos por Él (nuestra alma) a su imagen y semejanza, pero desamamos, desobedecimos y el Espíritu se fue de nosotros porque no puede no-ser, no puede no-amar. Libremente nos auto-expulsamos del Edén. Efectivamente, fuimos hechos una primera vez (en un inicio), junto a Dios; en nuestra libertad caímos y ahora Él nos recrea una segunda vez en una naturaleza que nos sujeta durante un tiempo para recuperarnos en la felicidad del ser primero, llenos del Espíritu. Esta es la razón por la que Dios se esconde aparentemente: respetar nuestra libertad, pues sin ella, dejaríamos de ser como Él nos creó. Siendo esto así, es cierto el infierno, o la Gehena, pues aquel que no logre llenarse de Dios (de amor, del Espíritu Santo), cuando muera el cuerpo caerá junto a aquellos que allí arriba odiaron a Dios y que perdieron su libertad para solo odiar. Ese es el eterno y doloroso infierno advertido a todos los “batallones”, a todas las vías rectas que van en la buena dirección, paralelas entre sí. Efectivamente, habrá una tercera recreación, para los que se hayan llenado del Espíritu, y aun siendo así, seremos la misma persona que fuimos en la primera creación.

Esto más os digo:

Hay algunos que no pueden escuchar la palabra de Dios por más que se empeñen; dispersados entre todas las naciones y religiones. Esto es así porque hubo unos que desamaron a Dios, o se vaciaron de Él, engañados por el amor que sentían hacia otros. Pero los hubo que cayeron engañados por ansiar más esencia de Dios y otros todavía que odiaron y ya no son libres. Esta es la diferenciación original entre todos nosotros. No obstante, los sordos con libertad podrán escuchar por vernos vivir la misericordia a los creyentes de estas religiones.

Cierto es que el tiempo está prefijado pues Dios lo conoce, y después será el juicio, pero este ya habrá sido cerrado por nuestras acciones en vida del cuerpo. Después ya nada podremos hacer, porque ya no seremos libres de elegir a Dios. Ya no habrá duda de que Él está ahí y de que Él es Amor; no habrá opción.

Pero igual que lo que hacemos en favor del otro va en realidad en nuestro propio beneficio, son nuestras acciones las que nos juzgan. Dios no es vengativo, pero no puede no-ser, el desamor no puede convivir con Él, por eso ha hecho de este mundo una prueba, porque es en la necesidad en donde se puede llenar uno de amor. Hay poco amor en el rico que da una pequeña limosna por cumplimiento y mucho amor en alguien que da una pequeña limosna de lo poco que tiene, por sentir empatía con ese al que se lo da, por ponerse en su pellejo y hacer para este lo que quisiera para sí mismo.

Y esto más:

En ninguna parte del Corán he leído que haya que atacar a los infieles si no es en defensa propia, algo permitido también en el catolicismo. En todas las aleyas he leído que la justicia vendrá terminado el tiempo prefijado, de manos de Dios. Hoy no hay guerras santas, pues en casi todas partes hay libertad de religión. Y en cualquier caso si hay batallas en el mundo no atacan una religión o raza determinada (aunque los hay de vuestra nación que engañados atacan a los demás con motivo de la religión). Tened cuidado entonces, pues Iblis anda trasteando en los versos del enviado para haceros malentender lo que escribió. De Dios es la justicia, no nos corresponde a nosotros. Si Él quisiera, esos que llamáis infieles desaparecerían con tan solo Él pestañear, pero, tanto su paciencia como su amor y misericordia son infinitos. De no ser así, os aseguro que ninguno de la tierra, tú incluido, habría vivido ni un instante.

Y esto además:

En este libro hay pruebas de que Dios existe y es tal y como os digo. No son solo pruebas de fe, como las claras aleyas del Corán, sino pruebas para el hombre de ciencia también, para los Eva o sordos. Siendo esto así (leer el ensayo completo para comprobarlo), ha llegado el momento en el que Dios mostrará lo que Él quiso mantener oculto hasta un tiempo prefijado. Ha llegado el momento en el que la tierra se llene del conocimiento del Señor, y por lo tanto ha de estar cerca ya el final. Es el momento en el que el lobo habitará con el cordero, en el que las vías de la buena dirección se unan bajo el amor y la misericordia de Dios. Es el momento de conocer nuestra verdadera identidad. Veremos al general, se hará de día y sabremos que todos luchamos del mismo lado contra los demonios.

Al profeta Muhammad Dios le reveló aquello que necesitabais para salvaros y mediante él muchos alcanzaron la salvación. Lo revelado fue aquello que estabais preparados a entender y se le ocultó aquello que Dios quiso mantener oculto, no solo a él sino a todos los hombres. Al profeta se le reveló la persona de Jesucristo, el hombre. Pero hay una parte de nosotros cuando estamos en gracia que es Dios en nosotros. Muhammad hablaba siempre de la persona de Jesucristo como creado por Dios y, ya os lo he dicho, decía la verdad. Es esa otra parte que Cristo no varía nada de Dios, esa que nosotros a veces también compartimos mínimamente, la que en Él es absoluta. Y aun así sigue habiendo un solo Dios. Gracias a esa persona capaz de contener el Amor absoluto, vosotros y nosotros y todos los hombres podemos sentir la ‘Sakina’, podemos albergar el Espíritu Santo, pues nos ha hecho aptos. Así, no es Jesucristo el hijo de Dios en el sentido que vosotros le dais, es el Hijo de Dios por haber sido creada su persona por Él y esta contenerle plenamente, ser capaz de albergar el Amor infinito = Dios. Sabed que los ángeles y nosotros en la primera creación o inicio, fuimos creados de la misma manera, por lo que fuimos hijos también, pero nunca llegamos a mantener plenamente a Dios, sino adaptado a nuestra persona (siempre que digo ‘adaptado’ me refiero a disminuido en intensidad; tal y como el vapor de agua sigue siendo agua, el Espíritu Santo no puede cambiar en lo que Es). Aquí en la naturaleza sujetadora “hombre”, ya solo llegaremos a ser hijos “adoptivos” de Dios, (aquel que consiga albergar el Espíritu), y cuando pase el tiempo prefijado el que tenga su Espíritu volverá a Dios, los que no, continuarán cayendo a la Gehena. Es el Espíritu el que es atraído por Él; y ¡sigue habiendo un solo Dios!

Para mí sería muy fácil callar esto, pero no puedo faltar a mi Señor, no puedo faltar a vuestro Señor, al único Dios. Sé que algunos de vosotros andáis engañados por Iblis, padre del odio, pero a Dios he ofrecido mi vida y en su voluntad me pongo. Sabed, como ya he dicho, que los engañados seguirán al engañador a la Gehena, pues el odio nunca llegará al Edén, hogar del Amor y la Misericordia, hogar de Dios. A los engañados, Iblis nubla la vista cuando leen el Sagrado Corán, y les confunde la fidelidad y la misericordia con el odio. Es urgente ayudarles. Especialmente triste para Allāh ha de ser el caso de los (mal llamados) Yihadistas de hoy porque pudiendo ser de los mejores, capaces de dar la vida por Él, son engañados de manera rastrera por Satán al llenarlos de odio. Ignoran que el odio es incompatible con Allāh, que el odio es “no–ser”, que es lo contrario de la misericordia. Así actúa Satán; lo malo nos lo muestra como bueno, y lo bueno como malo.

Por último, deciros a todos, incluso a los engañados, que debéis estar rebosantes de felicidad, pues es una noticia maravillosa la que os traigo: Dios nos Ama. Él no es un dios vengador, sino que quiere salvarnos y ya lo ha hecho por lo que hicimos allí arriba, ahora nuestra libertad debe aceptar vivir en Él, vivir en el Amor. Siempre que mantengamos nuestra libertad, tengamos vida en nuestro cuerpo, podremos volver a Él, porque Él no se niega a sí mismo, es Amor y el Amor lo perdona todo. Pero como Amor no puede esclavizarnos, respeta nuestra libertad; allí donde apunte nuestra dirección cuando muera nuestro cuerpo, allí nos dirigiremos invariablemente.

En cuanto a Jesucristo, sabed que todos nosotros fuimos hijos de Dios; no como él, pero sí lo fuimos, y lo “repudiamos” al desamar. Pensad, si queréis, en la imagen de una familia con unos cuantos hijos pequeñajos de dos a cuatro años y un hermano mayor de veinticinco, responsable y honra de su padre; tanto que contribuye en el funcionamiento de la casa. Así, el mayor comparte la autoridad del padre, y para los niños, su autoridad, además, representa la del padre. Los niños no ejercen autoridad entre ellos, aunque quizá el de 4 tendrá una ínfima parte más que el de 2. No digo que Jesucristo fuera un dios capaz de crear como su Padre, digo que Jesucristo comparte la misma esencia de Dios, habiendo un solo Dios. Como ya he dicho, es cosa misteriosa esta: que podamos compartir cada uno de nosotros en mínimo grado la esencia de Dios y haya un solo Dios. ¿Cuántos millones de personas en todas las naciones o religiones podrán sentir a Dios en su interior? Y sigue habiendo Uno sólo. Bien, pues a los que sabéis de qué estoy hablando, los que hayáis sentido a Dios en vuestro interior, os muestro la solución; porque aun en vosotros mismos habéis visto que Él mora en distinta intensidad según vuestras circunstancias en la vida (en realidad según vuestro amor o desamor para con los demás si es que sois de los adanes o hay don). Pues hay Uno en el que Dios Esencia o Espíritu Santo se mantiene plenamente en toda su intensidad. El profeta Muhammad nos dice constantemente que Dios es Uno y no tiene hijos, y es verdad en el sentido en el que no hay un dios y otro dios más pequeñito. No. Hay un solo Dios del que todos los que se salven participarán en una u otra medida. Esos son los jardines con ríos por debajo. Todo se nos explica de la manera en la que lo podemos entender. Si has vivido el cielo ya en la tierra sabes de qué hablo. Así Jesucristo es el Hijo Verdadero de Dios Padre. Hijo como nosotros en la persona (creada), Verdadero por mantener exacta la Esencia de Dios.

Ha llegado entonces el momento en que nos unamos en el conocimiento de Dios. No quiere decir esto que el demonio deje de actuar. A él se le dio el mismo tiempo que a nosotros; Dios es justo y a todos nos igualó en eso. A Iblis le llegó esa prórroga como consecuencia de que Dios quiso darnos a nosotros un tiempo propicio de salvación, de recuperación de lo que fue nuestra muerte primera, pero él no lo puede usar en su provecho, el odio solo perjudica a uno mismo y a los demás; es nocivo y corrosivo como el cáncer, incompatible con Dios y su misericordia. Estas buenas noticias que os traigo tampoco significan que la batalla haya acabado, pues hasta el último segundo concedido deberemos luchar contra sus tentaciones y engaños. Dios nos ha puesto en este escenario para que plantemos batalla a Iblis y en ella elijamos el Amor y la misericordia, elijamos a Dios; aquella guerra que engañados no luchamos en el cielo y nos llevó a la primera muerte.

Os dejo con la palabra que esta noche, después de la oración, me ha salido al caso (o al azar). Lo cierto es que nada ocurre al azar, y nada se le escapa a Dios.



Jeremías 25:15-38
Así me ha dicho Yahvé Dios de Israel: Toma esta copa de vino de furia, y hazla beber a todas las naciones a las que yo te envíe;  16  beberán y trompicarán, y se enloquecerán ante la espada que voy a soltar entre ellas.  17  Tomé la copa de mano de Yahvé, e hice beber a todas las naciones a las que me había enviado Yahvé:  18  (a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus principales, para trocarlo todo en desolación, pasmo, rechifla y maldición, como hoy está sucediendo);  19  al faraón, rey de Egipto, a sus siervos, a sus principales y a todo su pueblo,  20  a todos los mestizos (a todos los reyes de Us); a todos los reyes de Filistea: a Ascalón, Gaza, Ecrón y al residuo de Asdod;  21  a Edom, Moab y los amonitas,  22  a (todos) los reyes de Tiro, a (todos) los reyes de Sidón y a los reyes de las islas de allende el mar;  23  a Dedán, Temá, Buz; a todos los que se afeitan las sienes,  24  a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de los mestizos habitantes del desierto;  25  (a todos los reyes de Zimrí) a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media,  26  a todos los reyes del norte, los próximos y los remotos, cada uno con su hermano, y a todos los reinos que hay sobre la faz de la tierra. (Y el rey de Sesac beberá después de ellos.)
Y les dirás: Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Bebed, emborrachaos, vomitad, caed y no os levantéis delante de la espada que yo voy a soltar entre vosotros.  28  Y si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dices: Así dice Yahvé Sebaot: Tenéis que beber sin falta,  29  porque precisamente por la ciudad que lleva mi Nombre empiezo a castigar; ¿y vosotros, quedaréis impunes?: ¡no, no quedaréis!, porque a la espada llamo yo contra todos los habitantes de la tierra —oráculo de Yahvé Sebaot—.
Tú, pues, les profetizas todas estas palabras y les dices:
Yahvé desde lo alto ruge, y desde su santa Morada alza su voz.
Ruge contra su aprisco: grita como los lagareros.
A todos los habitantes de la tierra  31  llega el eco, hasta el fin de la tierra.
Porque pleitea Yahvé con las naciones y vence en juicio a toda criatura.
A los malos los entrega a la espada —oráculo de Yahvé—.
Así dice Yahvé Sebaot: Mirad que una desgracia se propaga de nación a nación, y una gran tormenta surge del confín del mundo.
33  Habrá víctimas de Yahvé en aquel día de cabo a cabo de la tierra; no serán plañidos ni recogidos ni sepultados más: se volverán estiércol sobre la faz de la tierra.  34  Ululad, pastores, y clamad; revolcaos, mayorales, porque se han cumplido vuestros días para la matanza, y caeréis como objetos escogidos.
No habrá evasión para los pastores ni escapatoria para los mayorales.
36 Se oye el grito de los pastores, el ulular de los mayorales, porque devasta Yahvé su pastizal, 37 y son aniquiladas las dehesas más seguras por la ardiente cólera de Yahvé.
38 Ha dejado el león su cubil, y se ha convertido su tierra en desolación ante la cólera irresistible, ante la ardiente cólera

Sería interesante que leyerais  Apéndice II. Carta a un Musulmán  


 

algunas Suras

·      ¿Por qué un Cristiano podría ‘hacerse’ legalmente musulmán sin dejar de ser Cristiano?

Para ‘hacerse’ musulmán, solo hay que decir: “No hay más Dios que Alláh y Mahoma es su Enviado”. Alláh es la traducción de Dios.

Si sabemos que Dios manda a los profetas para dirigir a los pueblos según el entendimiento de estos, es muy comprensible que enviara a Mahoma a un pueblo tan culturalmente diferente. Doy por cierto que Mahoma fue un profeta de Dios como también Moisés fue su enviado. Esto le preguntan a Jesucristo:

Mat 19:7-8

Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?»

Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio  no fue así.

Como decía lo primero es tener unas normas que por amor a Dios o al prójimo nos permitan elegir a Dios frente al mundo. Lo demás lo ha conseguido para nosotros Jesucristo, la posibilidad de llenarnos de Dios, del Espíritu. Gracias a Mahoma, un pueblo con unas costumbres como la relatada en esta palabra recibió una guía apta para encontrar esa misericordia con la que llenarse, gracias a Jesús son y somos capaces de llenarnos.

En cuanto a que solo hay un Dios, por supuesto que estamos de acuerdo.  Nosotros pensamos que Ese que nos llena por dentro de Vida, Ese que nos hace Ser y sentirnos Vivos, es Dios, el mismo Dios pero en la persona del Espíritu Santo (y sigue siendo 1 solo Dios). Esa misma esencia de Dios que se adapta a nosotros empujando hacia fuera, embelleciendo nuestra forma y evitando su deformación por la presión del mundo, ayudándonos a lograr cosas que sin Ella no podemos conseguir. Nos ayuda a ser misericordiosos como lo es Él, algo que no sale de nosotros pues de nosotros sale el juicio y mirarnos el ombligo. Esa Esencia se hace una con nuestra persona!!!, siempre que pueda convivir con nosotros, porque no convive con el pecado. Esa Esencia es Dios, Amor puro e infinito; y la única ‘persona’ o libertad creada que lo puede contener tal y como es, sin que esta se adapte ni presione, es Jesucristo (Amor puro –cruz de Amor-), que es persona y Dios en esencia, y se mantiene como única verdad posible que hay un solo Dios. Si ellos pensaran que ese mismo Dios que convive tan íntimamente con cada uno de nosotros (del que lo tenga dentro de sí), es el mismo que está en el vecino (que lo tenga) podrían entender ese maravilloso misterio que es Dios en nosotros. Y quizá, si todos, cristianos, musulmanes y demás, nos diéramos cuenta de que fuimos creados en un origen como libres (personas) contenedores de la esencia de Dios, y que dejamos de ser lo que fuimos por hacer caso al demonio, entonces, nos empezaríamos a ver todos como hermanos, y cerraríamos filas frente al maligno. Entonces, sabríamos porqué nada nos llena ni nos hace felices, sino volver a ser lo que fuimos, volver a Ser.

Por supuesto, un cristiano no puede hacerse musulmán, porque Dios nos ha dado a cada uno lo necesario para nuestra salvación. Cada uno tenemos un tamaño de alma que rellenar (ver Conclusión ). Tanto es así, que lo tiene más fácil un musulmán siendo musulmán que un converso a otra religión, porque este corre el peligro de que su nueva religión sea más laxa, provea menos amor o su flujo de amor sea inferior (un bidón más grande necesita un grifo más abierto). Aun dejando esto claro, no creo que diciendo esa frase estuviéramos cometiendo ninguna herejía, pero ¿nos hace falta? ¿No sabemos acaso que Dios es Amor? ¿Que tiene una infinita misericordia que viene de ese Amor? Los musulmanes tienen un paso que dar junto a nosotros, y es hacerse Amor o poner al Amor por encima de las estrictas reglas (algo que tampoco hacían los judíos) y aun siendo musulmanes, reconocer a Cristo como nuestro hermano en la persona, aquel que vino a salvarnos; el primogénito de Dios, del que todos fuimos hijos.

Y, ¿qué tiene que ver más con el Amor: poner la otra mejilla o el ojo por ojo? ¿Y si Dios fuera ojo por ojo no estaríamos ya todos muertos? O ¿acaso somos santos y hemos sido siempre santos? Dios habla a los pueblos según su entendimiento, en el Antiguo Testamento nos habla de la ley del Talión porque vacíos de Él solo buscábamos la justicia del mundo.

En cuanto a la palabra anterior y siguiendo el hilo del ensayo, creo que Jesús habla del cielo, donde no era así. Todos nos amábamos. Aquí sin querer, nos sale buscar la justicia, pero el Espíritu Santo nos permite amar realmente. Con Él, con Amor se perdona, te donas a tu mujer y viceversa. No te casas para ser feliz, eso solo lo da el Espíritu Santo; te casas para amar. Y si Dios nos quiere tantísimo a nosotros los traidores, si Jesús nos habla de amar al enemigo, ¿cómo vamos a repudiar a la mujer o al marido? No. Aunque se hubiera convertido en nuestra cruz, sería un motivo más para amar.

Dios = Allah

CON TURBANTE O SIN ÉL, EL AMOR Y LA MISERICORDIA, QUE ES LO QUE A DIOS GUSTA, NOS IGUALAN. 

Allah = Dios

·      Los Cristianos no Católicos.

¿Qué pasó en la época de Lutero? La Iglesia entonces estaba muy mal por el tema de la política y demás. Quizá el Señor se sirvió del empujón de unos que estaban bien intencionados (pero muy acelerados, como yo), y se dijeron: algo hay que hacer; y cometieron el error, o el acierto (digo esto por las consecuencias en la Iglesia en general), de remangarse hasta los codos y ponerse a interpretar como hombres lo que a cada uno le decía la palabra (vamos, lo que está haciendo un servidor). Y si bien es cierto que Jesucristo es la Palabra de Dios, resulta muy pretencioso pensar que cada uno la vamos a entender tal y como la quiso expresar, con el sentido exacto o las distintas cosas que quiso decir con una sola palabra, para cada tiempo, cada pueblo etc. Es la Palabra de Dios (infinito) y debe ser interpretada a la luz del Espíritu Santo. Por eso Cristo nos deja en manos de Pedro; en manos de la Iglesia.

Mat 16:13-18

Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?»

Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.»

Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»

Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»

Sin embargo, se sirve de los luteranos, de evangelistas después… ¿para qué? Para salvar a su pueblo y dar cumplimento a su palabra (las puertas del Hades no prevalecerán contra ella),para corregirnos entre nosotros. Tengamos en cuenta que no somos los hombres los que mantenemos a la Iglesia en Dios, sino el mismo Dios por obra del Espíritu Santo. Si ya algunos ángeles se torcieron andando por allí arriba, imaginaros aquí los hombres, ya torcidos, como nos podemos llegar a retorcer.

¿Y por qué Dios permite esto? Porque prefiere tener parte del pueblo desviado y la raíz pétrea en su sitio, a tenernos a todos muertos.

Pero sé que Dios ama a los no católicos también. Se han convertido en autodidactas en cuanto a la Fe, y así van tirando. Si Jesucristo es la cabeza de la iglesia digamos que ellos se han desmembrado de ella, pero aun así creo que el Espíritu les llega.

Ellos, me parece, piensan que solo hace falta creer en Jesucristo para salvarse, y no hace falta necesariamente realizar ‘obras’ (de Fe) para llegar al cielo, lo cual es fácilmente cuestionable. No hay más que fijarse en el Espíritu Santo; la gracia de Dios que te inunda en ocasiones y que huye del pecado. Yo sostengo que es esta la que te lleva al paraíso y no solo una vez muerto, sino aquí en la tierra, dado que ya se puede vivir el cielo. Y digo yo, si hoy estoy dichosamente acompañado pero en mi debilidad peco y me abandona el Espíritu Santo ¿es que he dejado de creer en Jesucristo? No. He tenido una caída, sin embargo, me vacío de la vida. Es muy determinante el ‘hacer’ en la permanencia del Espíritu, tanto el hacer bien como mal. Y los ángeles caídos que veían a Dios ¿acaso no creían en Él? Sí, y mira dónde acabaron por lo que hicieron. ¿Quién va a decir que los demonios o Luzbel no creen en Dios? No es solo creer o al menos no un creer vacío.

Quizá piensen esto por esta palabra:

Jua 3:17-21

Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras.

Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.»

Según lo dicho hasta ahora, es claro que Jesús viene a salvarnos porque somos nosotros en nuestra libertad los que hemos caído fuera del cielo y estamos en la muerte (sin el Espíritu Santo hasta su pasión). Por lo tanto sin intervención de Dios ya estamos muertos, juzgados (si no creemos en Jesucristo no agarramos la mano que Dios nos tiende para sacarnos del hoyo)

Si tenemos en cuenta que el príncipe del mundo es Luzbel, y que él está aquí para que podamos ejercer nuestra libertad de elegir, no creer en Jesucristo es quedarse con el mundo, su príncipe y sus ídolos. Si no crees en Jesucristo, no eres consciente de que Él es nuestra salvación, no lo buscarás y continuarás en tu vida del mundo, en la muerte. Pero, como digo, no estamos hablando de un creer vacío, estamos hablando de encontrar la vida ya aquí en el mundo, de llenarse del Espíritu Santo. Muchos hay hoy en día a los que les preguntas y te dicen: Si… seguro que hay un ser superior por ahí y se quedan tan frescos, sin buscar más allá. De hecho, el agnosticismo considera inaccesible para el entendimiento humano lo absoluto o infinito, Dios en particular. No niega a Dios como el ateísmo, simplemente como no lo puedo entender, ¿para qué voy a investigarlo o siquiera pensar en ello?, y repito: se quedan tan frescos. No saben lo que se juegan.

Bien, pues estos que afirman que hay un ser superior, pero que no saben porque bla, bla, bla…, creen en Dios pero de una manera vacía. Creer en Jesucristo es vivir en Jesucristo, en el mundo, en nuestras relaciones. Es formar parte del cuerpo de Jesucristo, la Iglesia cuya cabeza es Jesús y que está edificada sobre la primera piedra: el apóstol Pedro.

Cuando dice El que cree en él no es juzgado se refiere a un todo, a creer en Jesús y en lo que dice, en guardar su Palabra:

Jua 12:47-48

Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.

El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día;

En fin, Cristo viene a arreglar el molde y ya todos los hombres podemos recibir al Espíritu Santo, pero en nuestra libertad está seguirle; creer sin seguirle sería como verlo realmente, pero verlo marchar sin ir detrás.

Es verdad que el demonio ha envenenado el agua para coger más peces y ya no usa la caña, lo que, por desgracia, ha causado que muchos se alejen de Dios pensando que seguirle es algo poco más o menos que retrogrado. Pero esta es la prueba. Hoy los que se dicen abiertamente católicos, es porque los son (o al menos lo intentan). Un musulmán, en su comunidad, quizá tenga miedo de decir lo contrario: que no cree en Alá o no cumple con su religión, por lo que puede darse el caso de que ellos mismos estén viviendo en un castillo deshabitado o rodeados de ‘infieles’ como ellos dicen. Lo que al final, siempre es una victoria del demonio porque si en su inquietud buscan a Dios y lo hacen desde el amor encontrarán el cielo.

Y esa es la prueba real. La prueba no consiste en ganar el mundo. Ni se trata de matar a otro porque te ha atacado, eso lo hacen hasta los perros; si uno muerde a otro este se revuelve para morder. De nosotros, como animales sale la ley del talión, pero Cristo lo hace todo nuevo. Con Él pasamos de curso.

Algo que los cristianos no católicos nos echan en cara a los católicos es que según dicen “adoramos” a la Virgen María. Quiero suponer que cuando dicen esto es por ignorancia, dado que nosotros no la adoramos, sino que la veneramos. Solo a Dios adoramos y sabemos que ella no es Dios, pero sí es un medio maravilloso para llegar hasta Él.

De la misma forma, dicen que adoramos a los santos y a sus imágenes, cuando tampoco es así. Cuando miras con aprecio la foto de tu hijo, no estás pensando en el papel y la tinta, sino en quien representa. No es lo mismo inventar una figura para idolatrarla. Los Santos son mediadores de la gracia, y sabiendo que los apóstoles obraban milagros, puesto que creo que eso lo admiten, ¿no parece evidente este hecho?

Hch 5:15

hasta tal punto que incluso sacaban los enfermos a las plazas y los colocaban en lechos y camillas, para que, al pasar Pedro, siquiera su sombra cubriese a alguno de ellos.

¿No hacían de mediadores los apóstoles? Era Dios por medio de ellos el que curaba, no ellos. ¿Y si no se hubieran acercado a los apóstoles se hubiera dado el milagro? Seguro que no en la misma forma y en el mismo tiempo; nunca se puede decir qué habría hecho o qué hará el Señor, pero parece bastante claro.

Y viendo esta lectura Hechos 5:15, ¿no parece que esté en la Biblia precisamente para discernimiento de esto que hablamos? Nada está escrito por casualidad. Dice para que siquiera su sombra cubriese a alguno de ellos. La sombra no el cuerpo, como si bastara, o fuera válido, pedir la intercesión del espíritu de los santos (en oración) para conseguirla.

Es curioso, además, que los musulmanes crean en la Virginidad de la Virgen María y ellos no. Quizá a veces por buscar la lógica de todo, acabemos por quitar Divinidad a Dios.

Lo que escribo ahora es sabido por la mayoría de los católicos, pero lo voy a extender con lo que podéis encontrar en internet. Es muy interesante.

↓↓ Internet. Basado en Wikipedia.org ↓↓

-        Los cristianos no católicos creen que Jesús tenía hermanos porque la Biblia nombra a Jesús como el «primogénito» o sea «el primer hijo de María» y eso quiere decir que María tuvo más hijos.

Que Jesús sea «primer hijo» no significa que la Virgen María tuviera más hijos después de Jesús. «Y dio a luz a su primer hijo» (Lc. 2, 7) quiere decir que «antes de nacer Jesús, la Virgen no había tenido otro hijo». Y esto era fundamental para los judíos, porque siendo Jesús el primogénito, primer hijo, quedaba consagrado completamente a Dios. (Ex. 13, 2), dado que la Ley del Señor mandaba que el primer hijo fuera consagrado u ofrecido totalmente a Dios (Ex. 13, 12 y Ex. 34, 19). Ser el primogénito era como tener una etiqueta que decía: ‘para consagrar a Dios’, y eso es lo que se nombra con primogénito.

-        La Biblia nombra a cuatro «hermanos» de Jesús (Mat. 13, 55-56).

En esta lectura encontramos los nombres de cuatro «hermanos» de Jesús: Santiago (o Jacobo), José, Simón y Judas. De estos hermanos de Jesús arriba mencionados, dos eran apóstoles: Santiago «el hermano del Señor» (Gál. 1, 19) es el apóstol Santiago «el Menor» (Mc. 15, 40), y Judas, «servidor de Jesucristo y hermano de Santiago».

La madre del apóstol Santiago el Menor se llama María y esta María, madre de Santiago y José, estaba junto a la cruz de Jesús (Mc. 15, 40) y era «hermana de María la Madre de Jesús» (Jn. 19, 25) y tía de Jesús. Es la que el evangelista llama María de Cleofás (Jn. 19, 25).

Comparando los textos bíblicos entre sí, está claro que ni Santiago ni los otros tres nombrados “hermanos de Jesús” eran hijos de la Virgen María y José, sino primos hermanos de Jesús.

Así queda:

 José (padre putativo) + María =Jesús

(Alfeo o Cleofás)+María = Santiago, José, Simón y Judas.

-      En arameo “hermano” significa pariente (se usaba la misma palabra para expresar diferentes grados de parentesco cercano, como primo, hermano, tío, sobrino, primo segundo).

Evangelio según San Mateo 13:55-56

¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?

Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?»

Otros casos donde esto se confirma: Abraham llama «hermano» a su sobrino Lot (Gén. 13, 8 y Gén 14, 14-16) Labán dice «hermano» a su sobrino Jacob (Gén. 29, 15).

Por ejemplo, en la Biblia no existe la palabra «sobrino», sino que a los que descienden de un mismo abuelo se les llama hermanos. En Gen 14:12 algunas traducciones dicen sobrino cuando en otras dice: hijo del hermano de Abraham; solo sale dos veces la palabra sobrino y es por traducción. No se suelen usar las palabras tío o primo.

Para evitar entonces las confusiones, la Biblia usa varios modismos. Por ejemplo: si se trataba de hermanos verdaderos, hijos de una misma madre, se usaba la expresión: «Tu madre y los hijos de tu madre.» Esta era la única manera correcta de expresarse. De ahí que se use tanto el modismo “hijo de” => «Simón, hijo de Jonás» concreta que el padre de Simón es Jonás.

En la Biblia no aparece ningún hermano de Jesús según la carne ya que en ningún lugar del Evangelio encontramos “hijos de María”.

-        En el Evangelio de Lucas está escrito que Jesús subió a Jerusalén junto con María y José. El niño Jesús tenía 12 años. Este relato no menciona ningún hermano de Jesús en sentido estricto. De lo que se deduce que Jesús es el hijo único de María. (Lc. 2, 41-52). Podría darse el caso de omitir a la familia, que tampoco es habitual, si hubiera dicho: subió con sus padres.

-        En la cruz Jesús confió su madre María al apóstol Juan, hijo de Zebedeo, porque María quedaba sola, sin hijos propios y sin esposo, de lo contrario sería una intromisión hacia sus hipotéticos hermanos (para los judíos una mujer que se quedaba sola era signo de maldición, por eso Jesús confía María a Juan y también Juan a María).

Evangelio según San Juan 19:26-27

Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»

Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

↑↑ Internet ↑↑

La tranquilidad que tenemos los católicos es la palabra del principio; especialmente ‘las puertas del Hades no prevalecerán contra ella’.

La Iglesia Católica ha sido la más perseguida en la historia *1, pero contra Dios no puede nadie. Esta persecución, en la que hoy en día son muchos los mártires que mueren por la fe, también se extiende al “civilizado” occidente donde se mira mal a los católicos especialmente, donde medios de comunicación nos tachan de cualquier cosa. Y esto es a lo que estamos llamados por la voluntad de Dios. ¿Por qué? Porque la sal, como dicen, tiene que deshacerse y morir para salar. Y basta una pizca de sal para dar buen sabor a un plato, fijaos que Uno “validó” al hombre y lo hizo comestible o concebible por Dios Padre y su Espíritu. Efectivamente no todos están llamados a ser sal; si todos lo fuéramos, Dios no estaría cocinando tratando de salvar este desastroso potingue en el que nos hemos convertido, sino que estaríamos en su alacena todos juntitos en el bote de la sal (así fue en un principio –así lo creo yo-). Quizá a sal estén llamados, después de todo, los que como deseos menos dudaron, aquellos que están abiertos a su Palabra.

Los luteranos buscaron la lógica como lo hago yo y como creo que en el fondo lo hacemos todos, pero ellos se mundanizaron y acabaron por cambiar las cosas. Si decimos que el mundo, en su aparente suficiencia, es necio por mirar solo sus lógicas leyes sin saber ver a Dios, ellos de alguna forma tomaron algo de esa necedad. Como digo, parece que quitaron divinidad a Dios por buscar explicaciones desde el mundo.

Y lo digo con pena, porque pierden una valiosísima ayuda (de la que yo subrayaría la Sagrada Eucaristía *2), que Dios nos ha puesto para luchar contra el mal.

NOTA (*1).  La Iglesia Católica ha sufrido persecución desde su origen. Algunos datos que ahora pongo los he tomado del libro ‘Para Salvarse. Autor Jorge Loring’ (que a su vez los referencia con precisión).

Durante el Imperio romano (1200 años), sufrió persecución 249 años en los que murieron más de 100.000 mártires.

Hitler (Nacional Socialismo) y Stalin (Marxismo) persiguieron a la Iglesia Católica (ambos salidos de la Izquierda de Hegel, donde el Estado predomina sobre la persona y su dignidad).

En la guerra civil española (1936-39) casi diez mil mártires.

El cardenal Swiatek arrestado por la KGB, encerrado en la prisión de Minsk a diez años de trabajos forzados en Siberia dice: Stalin eliminó el 90 % de los sacerdotes.

Por orden de Stalin siete millones de ucranianos murieron de hambre, solo por el hecho de ser católicos.

En la Rusia soviética se cerraron catorce mil templos. En Moscú, solo en un año, (1935), se imprimieron once millones de libros ateos. Y sin embargo en Rusia tras 79 años de persecución comunista, persiste la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa.

El Genocidio de casi dos millones de cristianos armenios por el pueblo Otomano 1914.

La persecución de los cristianos en tierras musulmanas hoy. Donde son considerados inferiores, obligados en algunos casos a llevar una señal en la piel o sus casas son marcadas; cuando no son asesinados o exiliados.

NOTA (*2). En cuanto a que no reconocen la Sagrada Eucaristía, ver El Espíritu Santo es Espíritu (Pág. 42).

·      El Budismo, el Hinduismo.

Veamos el Budismo por lo que exteriormente conocemos de él:

-          Respetan la vida en todas sus formas.

-          Buscan un estado interior Nirvana, al que llegar incluso antes de la muerte, que llaman de no sufrimiento y felicidad.

-          Creen en la rencarnación.

Además, en internet podemos encontrar algo parecido a esto:

En las enseñanzas de Buda está la doctrina de las cuatro verdades: la existencia del dolor, el origen del dolor, la cesación del dolor y el óctuple sendero que conduce a la cesación del dolor.

El camino perfecto es el majjhima patipada, que es el óctuple sendero que resume el ejercicio de purificación budista en ocho factores: recta visión, recto pensamiento, recta palabra, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta conciencia, recta concentración.

Estas ocho rectitudes unen la práctica ética y la concentración meditativa en la religiosidad búdica y comprenden los cinco mandamientos o pentálogo budista:

1.     No mentir, difamar o hablar ofensivamente.

2.     No destruir vidas humanas o animales.

3.     No robar.

4.     No tener tratos deshonestos.

5.     No utilizar narcóticos ni bebidas embriagantes, ni comerciar con armas o vivir del juego.

Estos mandamientos deben ir acompañados por dos de las grandes virtudes de la espiritualidad budista: la compasión (koruna) por la que se evita el sufrimiento de los demás, y el amor (maitri) que busca el bien del prójimo a nivel individual y social.

Dukka es la continua amenaza de la existencia (sufrimiento, vacuidad, insustancialidad). Su causa y origen está en tanha (deseo) que conduce a la existencia y que está ligado a la condición personal. Nirodha o el cese de todo deseo es el final del sufrimiento. Si cesa el deseo, cesa la existencia condicionada y se comienza a ser feliz (nibbuta).

Además, entiendo que saben del demonio o ente maligno al que llaman “Mara”. Viendo todo lo dicho, busquemos similitudes.

Bien, el respeto de la vida no deja de ser amor. Ellos de alguna manera renuncian al mundo (aunque no hasta la mortificación) para encontrar mediante la meditación, concentración y esas otras normas o caminos, ese estado de gracia llamado Nirvana de no sufrimiento o felicidad. Además lo hacen todo, por lo que he leído, pensando también en la felicidad del otro.

En las primeras líneas de este texto parece que nos diga que el poner la vida en el mundo o en los deseos del mundo nos vacía, nos lleva a la muerte o sufrimiento (dukkha). Algo en lo que estamos totalmente de acuerdo y es conforme al cristianismo. Además, muchos de esos “mandamientos” de la descripción, estaban ya dichos en los diez mandamientos de la ley de Dios traídos por Moisés. En el desarrollo (que no he puesto aquí) de esos “caminos”, vemos también otras reglas ya presentes igualmente en los mandamientos de la ley de Dios.

Consideremos que es el mundo en sí mismo el que se constituye en prueba para nosotros, y que esta prueba solo es vencida por el amor. Es decir, siendo el amor a Dios y al prójimo la llave de nuestra alma, el mundo es el único lugar donde esa llave se puede forjar, donde ese amor se puede dar, porque por mucho que yo escriba aquí y hable de teorías, tan solo serán dibujos en papel de esa llave. Obras son amores y no buenas razones. El amor es darse, y dar algo de ti es renunciar a algo de ti por el otro o por Dios. Siendo nuestro cuerpo lo que nos ata al mundo, solo mediante la renuncia al mundo conseguimos amar, conseguimos abrir nuestra alma al Espíritu Santo. Esta renuncia no es una renuncia porque sí o por mortificación para hallar una salvación personal, sino a favor del otro. Sin embargo, un sacrificio por amor a Dios o para la salvación de otros, sí es válida y además nos da Vida a nosotros también.

Antes, junto a Dios no nos hacía falta el mundo porque estábamos llenos de amor. La forma de nuestro ser estaba en continuo contacto con Dios, abiertos a Él. Es cuando nos queremos separar de Él, cuando se cierra esa jaula quedando vacía, y solo es con Jesucristo cuando liberamos la cerradura que había quedado obstruida y deforme. Gracias a Cristo ya podemos usar nuestra libertad para abrir la puerta al Espíritu Santo, a la Vida por encima de la muerte del mundo y de la muerte del cuerpo, a la Vida por encima de los sufrimientos; y la libertad una vez muertos, fuera de Dios, solo se da en el mundo, pues el mundo es nuestra segunda oportunidad para recuperar a Dios (ya que nuestro pecado fue separarnos libremente de Él y morir como sus deseos, vaciarnos de Él).

Y siendo la renuncia de uno o del mundo, la clave del amor y sabiendo que gracias a Jesucristo todos los hombres somos capaces de recibir (no solo contemplar) al Espíritu Santo, alguien que renuncia al mundo como esos monjes tibetanos por ejemplo, que cumple esos caminos justos y que puede estar horas en meditación buscando el cielo en la tierra o Nirvana, ¿no sería capaz de recibir por misericordia de Dios el Espíritu, ese estado de gracia que ellos llaman Nirvana y que casualmente coincide en su descripción con lo que sentimos cuando el Espíritu Santo está en nosotros? Según ellos el Nirvana es ese estado de no sufrimiento, de felicidad absoluta, que consiguen cuando se olvidan de esa falsa idea de uno mismo que está formada por los deseos, necesidad, muerte, etc. Luego parece ser una renuncia a sí mismo. Si acompañamos esta renuncia con una vida justa de amor ¿no sería comprensible que Dios en su misericordia les mostrara el Espíritu Santo, esa vida plena y feliz que nos hace sobrevolar los sufrimientos? Ellos como nosotros piensan que el cielo, la felicidad absoluta, se puede disfrutar ya en la tierra aunque tengamos sufrimientos. ¿No será porque a raíz de habérseles mostrado ese Espíritu Santo o sus efectos, lo han establecido como el objetivo a conseguir en la vida, sin conocerlo como tal?

Quizá, que yo como cristiano hable así en este punto o en los anteriores, escandalice a otros cristianos, pero pienso que Dios efectivamente habla a los hombres según su entendimiento. Decía San Agustín que Dios es Amor, simple, definitivo y rotundo. No nos hace falta saber cómo se ha hecho un ala delta para volar, y al revés, los hay que saben mucho de la fabricación de esos aparatos y nunca han volado. De igual manera, ya lo dice la Biblia, el que no tiene amor nada es. Ya puedes cumplir todas las moralidades del mundo, que sin amor no eres nada. Y puedes no ser cristiano y por el amor llegar a Dios. En el Nuevo Testamento (Epístola a los Corintios) viene bien claro qué es el amor:

1Co 13:1-8

¿De qué me sirve hablar lenguas humanas o angélicas? Si me falta el amor, no soy más que una campana que repica o unos platillos que hacen ruido.

¿De qué me sirve comunicar mensajes de parte de Dios, penetrar todos los secretos y poseer la más profunda ciencia? ¿De qué me vale tener toda la fe que se precisa para mover montañas? Si me falta el amor, no soy nada.

¿De qué me sirve desprenderme de todos mis bienes, e incluso entregar mi cuerpo a las llamas? Si me falta el amor, de nada me aprovecha.

El amor es comprensivo y servicial; el amor nada sabe de envidias, de jactancias, ni de orgullos.

No es grosero, no es egoísta, no pierde los estribos, no es rencoroso.

Lejos de alegrarse de la injusticia, encuentra su gozo en la verdad.

Disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.

El amor nunca muere.

En cuanto al budismo como tal, hay muchas ramas, aunque por lo general parece que no reconocen a Dios omnipotente. Más bien ese Nirvana parecen buscarlo por sí mismos, desde dentro de uno. Creo que Siddhārtha Gautama (el primer “iluminado” o primer “Buda”), por todo lo que se ha dicho antes contempló al Espíritu Santo y a partir de este hecho estableció un camino para volver a llegar a él (tal es la felicidad que se siente al contemplarlo que este sentir no es un estado). Pienso que, al ver los maravillosos efectos del Espíritu Santo, estableció esos efectos como el objetivo a conseguir, para lo cual no hacía falta ascender al origen del Espíritu, no hacía falta llegar a Dios Padre. Creo que es una filosofía y religión que busca la consecución de los beneficios del Espíritu Santo sin mirar más allá, por lo que se enfoca mucho a buscar todas las fuentes de felicidad del hombre, pero estudiados o seguidos desde el propio sentimiento de felicidad. Es decir, en lugar de encontrar la felicidad como consecuencia lógica y normal de encontrar a Dios Espíritu Santo, el primer Buda o iluminado traza varios caminos por los que él ha andado previos a su contemplación (contemplación que le dio la felicidad). Dado que como se ha dicho, finalmente, es el amor el que nos lleva al Espíritu (siempre que haya Don) y este se da en el mundo, es posible llegar hasta su contemplación por la misericordia de Dios aun sin conocerlo, con los buenos usos del propio mundo.

El hecho de buscar todas las fuentes de felicidad o caminos, hace que se distingan algunos circunstanciales que poco tienen que ver con la felicidad real, con la vida eterna, sino más bien con la autorrealización y el sentirse bien. Estos caminos circunstanciales, no obstante, son menos valorados también por el budismo.

Fijándonos en el primer Buda, que trae esas normas de amor y respeto ¿no se equiparía de alguna manera a un Moisés para ese pueblo? Siendo así, pensemos que efectivamente fuera un “profeta” enviado por Dios para ese entendimiento. ¿No cabría la posibilidad de que este hombre contuviera también al Espíritu Santo? Sé que hasta la llegada de Jesucristo no lo retenemos en nosotros pero quizá, sí lo llegó a contemplar y quizá necesitaba meditar a menudo para volver a llegar a esa contemplación o quizá, después de todo, sí lo contuvo por ser uno de los 24 profetas (ancianos) de Dios-> esto lo explicaré al final, en el apocalipsis que según veo yo es la confirmación de lo que expongo en este ensayo, lo que he venido en llamar el planteamiento ‘dual’ de la Biblia.

En cuanto a la rencarnación, puede que este hombre iluminado intuyera la vida después de la muerte (en el cielo o el infierno), quizá hasta se sintió existente como deseo de Dios antes de hacerse hombre, quién sabe. Para nuestra desgracia, si morimos sin el Espíritu caeremos lejos de Dios; sería infinitamente mejor para nosotros rencarnarnos en cucaracha que caer al infierno. El hecho de la existencia de ese demonio (Mara) que todas las naciones conocen, incluidos los primeros filósofos (daimon en Platón), nos habla de ese infierno. Por lo demás es cierto que hay un ascenso o descenso posterior a nuestra vida y en otro estado; la palabra, “Isa 41:14 No temas, gusano de Jacob, gente de Israel” nos compara con gusanos cuando estábamos vacíos de Dios, antes de podernos llenar del Espíritu de nuevo gracias a la pasión de Cristo; bien es cierto que no habla de apariencia sino de valor, pero Dios habla a los pueblos según su entendimiento, quizá así le fue mostrado a este hombre. ¿Y si así fuera, Dios no habría conseguido su objetivo? Les ha hablado como a nosotros de que podemos llegar a ser “ascendidos” o “descendidos” en nuestra naturaleza según nuestro comportamiento en la vida conforme a esas reglas de amor antes mencionadas. ¿No es decir lo mismo (cielo e infierno)? El hecho de que fuimos ángeles, ahora hombres gracias a Dios y podremos llegar a ser de nuevo como viles gusanos o ir al cielo, nos habla de reencarnación, aunque solo por una vez: la oportunidad que Dios, cediendo su propio órgano vivo, nos ha dado para intentar recuperarnos. ¿Por qué? Porque nos quiere con pasión. Así de afortunados somos.

Sé que Dios ama a todos los hombres, que con Jesucristo llega la salvación de todos los hombres (o posibilidad de salvarse, antes no podíamos) y por eso sé que Dios ha ido poniendo caminos a todas las naciones para acercarlas a la salvación.

En conclusión, parece que es una filosofía enfocada a los efectos, a la felicidad por la felicidad sin mirar más allá, sin buscar a Dios. Dado que muchos de esos caminos sugeridos tienen que ver con el amor, la moderación, y la renuncia al mundo, quizá constituya finalmente un camino para llegar a Dios desde otro entendimiento distinto. Es decir, un camino permitido por Dios para alentar la búsqueda o perfeccionamiento del amor. Finalmente, estas naciones que practican la misericordia también encontrarán la salvación; y, aun sin saberlo, será gracias a Jesucristo, el camino directo de Verdad y Vida.

El Hinduismo es una religión, algo más compleja, en la que se veneran varios dioses, aunque se contempla una única deidad subyacente, por lo que he entendido. Se dividen en castas y creen en la reencarnación en una casta superior si se ha cumplido bien la vida anterior. Consideran, creo, muchos animales como sagrados, especialmente la vaca; por esto suelen ser vegetarianos. Lo que me interesa recalcar de esta religión es el código de conducta, que comparte muchas “normas” con otras religiones, normas que finalmente suponen una renuncia a sí mismo (a favor del otro) y al mundo.

Tienen Yemas o restricciones:    (según he visto en internet)                    

Ahimsa: no-violencia o no dañar o agredir a ningún ser vivo, ni verbal, mental ni físicamente, practicar la amabilidad, compasión por uno mismo y por los demás.

Satya: vivir en la verdad, ser verídicos a nivel de pensamiento, palabra y comunicación.
Asteya: no robar, no tomar lo ajeno.

Brahmacarya: moderación sexual, conservación de la energía, abstinencia, celibato.

Kshama - Paciencia, ser paciente y tolerante con nuestros semejantes.
Dhriti o constancia, fuerza y firmeza de carácter. Es necesario tratar de ser perseverantes y constantes.

Daya o compasión, mueve e impulsa a ver en aquellos los que nos rodean no objetos sino que seres, almas.

Arjava u honestidad, no engañar a los demás, ser honestos tanto con los demás como con nosotros mismos. Renunciar al engaño por completo.

Mitahara - moderación del apetito, es importante comer para vivir y no vivir para comer

Shauca - Limpieza o pureza externa e interna, se refiere al cuidado del propio cuerpo y de lo que le rodea.

Creo, no obstante, que la verdad más cercana a Dios que viene del Hinduismo son los Hare Krishna, quienes admiten abiertamente un solo Dios.
Lo importante es que, de nuevo, bajo creencias diferentes, se esconden normas de amor y renuncia de uno mismo al mundo. ¿Casualidad? Que gentes de culturas tan distintas, lleguen a compartir buena parte de estos “modos o mandamientos” de conducta como aptos para realizar un camino de salvación, ¿no parece indicarnos que estas religiones tienen un mismo origen que adapta ese camino al entendimiento de cada nación?

·      El Taoísmo.


Se inicia como filosofía por la observación física y metafísica de lo que nos rodea. También es considerada religión. Veamos muy por encima algunas de sus características:

Basado en Wikipedia.org                                                                      ↓↓Internet↓↓

-Establece tres fuerzas una pasiva, yin (sutil, femenina, húmeda), otra fuerza activa yang (concreta masculina, seca) y otra conciliadora y superior que las contiene a ambas Tao.

-El Tao es algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano. Es atemporal.  

Según Lao Tse (el más importante de los precursores):

Cuando Lao Tse habla del Tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el Tao es como el espacio vacío para que se manifieste el todo. «Existía antes del Cielo y de la Tierra», dice, y, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres.

El Tao engendró la unidad. La unidad dio origen a las dos facetas las cuales dieron el ser a la tríada y la tríada produjo los diez mil seres.

La Tríada sagrada formada por dos complementarios: el Cielo y la Tierra. Por encima de ellos está la Unidad Trascendente, de donde procede todo lo creado; es el Cero metafísico o el No–Ser o no–manifestación de donde procede todo lo manifestado y que en el constante movimiento del Universo reabsorbe las individualidades de los múltiples estados del Ser y No–ser (en el No–Ser están los seres no–manifestados a la manifestación).

Hay una triada de grado segundo (Gran Tríada) y está compuesta por dos complementarios que son el Cielo y la Tierra, y un intermediador que es el Hombre. Total: (Cielo, Tierra y Hombre). Así designada significa que del Cielo (yang) y la Tierra (yin), proviene el Hombre; de la conjunción de ambos. El hombre pues, aparece como el hijo del Cielo y de la Tierra. Aunque como parece ser que el orden de la designación es importante, sería: Tien, Jen, Ti, o sea: Cielo, Hombre, Tierra, porque es el Hombre el intermediando entre el Cielo y la Tierra (une la esencia celestial con la sustancia terrenal).

Hay una enseñanza en el Taoísmo: la bóveda (cielo) y el plano horizontal (tierra) ofrecen al hombre la posibilidad de desapegarse de su ego y destruirlo para no conservar a su “Yo”, y dar cabida a su (ser) “por Sí Mismo”, que es el único camino para que se realice esa persona, ese ser individual; el objetivo parece ser formar parte del No–Ser o no–manifestado.

En esto, la metafísica taoísta contiene la misma concepción de la metafísica hindú; es decir, que el camino de la perfección está en entregarse a los designios del Uno o Absoluto, alejándose de las apetencias sensuales de la vida cotidiana; aunque los números impares son para el taoísmo los celestes, el 1 corresponde al Tao a la Unidad y Unicidad Creadora, así el primero nombrado es el 2, Yin y luego el 3 el Yang.

Otras Características.

  • Preconiza la armonía del hombre con el Tao, al curso etéreo y dialéctico de los acontecimientos.

  • Reprueba la guerra, la resignación, la codicia, los prejuicios, los convencionalismos, los tabúes, la desigualdad, la sumisión, el sometimiento dogmático a normativas absolutistas o preconceptos prejuiciosos (lealtad filial, nacionalismo, legalismo, sumisión al culto, etc.).

  • Preceptos: No posee un dogma al cual los fieles deben limitarse.

  • Virtudes: Piedad, magnanimidad, abnegación, bondad, sacrificio personal, plantar árboles (entregar algo a la naturaleza u otros humanos), hacer caminos (en los mismos modos que los árboles), ser introspectivo, ser analítico, contemplativo y meditativo, fomentar la honestidad y la equidad, enseñar al que no sabe.             ↑↑Internet↑↑

Veamos ahora qué tenemos en común:

Empezando por el final y creo de lo más importante, ¿las virtudes no coinciden con nuestras virtudes buscadas? Piedad, magnanimidad, bondad, sacrificio, humildad… En cuanto a algo que nos podría escandalizar reprueba la sumisión al culto, legalismo, lealtad filial… Bien, y ¿qué es lo que dicen los evangelios respecto al amor? ¿qué he recordado unas cuántas veces en el ensayo (tantas que ya estaréis hartos)? Que sin amor no somos nada, que da igual ser el mejor cristiano y cumplir todas las normas que sin amor no eres nada. ¿Qué quiere decir amar al enemigo? No quiere decir odiar al amigo sino amar a todos. Creo que al reprobar la lealtad filial lo que dice es que la bondad debe ser aplicada con todos no solo con tu hermano (pienso yo, dado que busca esa piedad, magnanimidad, bondad…). ¿Y acaso no decimos que al final, es el amor el que cuenta, no los moralismos (sumisión al culto)? Para mí es importante la “sumisión” al culto, porque me ayuda en la búsqueda de Dios, del Espíritu Santo y porque lejos de estar sometido me da la libertad, pero puedo entender a qué se refiere el Taoísmo con esto.

Hay otras cosas que me suenan como: destruir su ego para no conservar a su “Yo”, y dar cabida a su (ser) “por Sí Mismo”. Y amar ¿qué es sino donarse?; sacrificar tu Yo por o para otros. Y ¿cómo hemos dicho que llega el Espíritu Santo a nosotros sino por el amor (aunque sea un don)? Ese “Sí Mismo” me suena a la Vida interior a la única que solo el Espíritu Santo te da, lo cual me lleva al principio:

Hay una unidad trascendente de donde procede todo lo creado; para mí habla de Dios. Parece hablar de un ente creador infinito (de donde todo sale, o lo que todo contiene) e inconcebible tal y como aquí se ha relatado (Dios Padre), de unos “No–manifestados” para nosotros o “parte no–manifestada”, que pertenece al mundo celestial, ángeles y demás y el propio tao, invisible para nosotros; y otros sí manifestados que seríamos los hombres.

Sabemos que hay criaturas celestes que no se han manifestado a nosotros “No–ser” y hay una parte celeste en nosotros que fue y ya no es (pues perdimos el Espíritu Santo) pero que puede volver a nosotros, lo que habla un poco de lo mismo.

Dice que el hombre procede del cielo y de la tierra. Ya está dicho, del cielo bajamos y cambiamos de naturaleza (con cuerpo; tierra) gracias a Dios que nos sujeta esperando que volvamos a llenarnos de Vida. Luego la idea es volvernos a llenar de lo “celeste” lo que también me suena en lo que dicen.

El hombre naturaleza es según lo dicho en este ensayo ese cuerpo o parte sujetadora y nuestra persona o alma vacía, nuestro ser completo o “Sí mismo” solo se encuentra en equilibrio con el Espíritu Santo (digo equilibrio porque ya no dejaremos de ser hombres), si no el cuerpo sobraría.

Ellos dicen, creo, que el yin y el yang se complementan, como los lados de una montaña según la traducción (por un lado da el sol y por el otro sombra, que forman la unidad, Tao). En la naturaleza hombre, para nosotros, existe una parte “débil” y otra “fuerte”. Nuestro cuerpo que en sí mismo es consecuencia del pecado (cuya fuente es el desamor y egoísmo); nuestra alma es lo que procede del cielo. La luz del sol sería pues el Espíritu Santo, de manera que sin Él estamos fríos. Y la realidad es que al principio estábamos todos justo bajo el sol, de manera que a todos nos iluminaba. En nuestra libertad algunos intentamos desplazar la montaña, nos separamos y una mitad quedó bañada por el sol (ángeles) y en la otra apareció nuestra sombra.

Creo que las conclusiones a las que llega el taoísmo, son tomadas desde la observación de nuestro mundo, es decir, desde la realidad que vivimos. Cierto es que ellos no tienen el mismo concepto de bueno y malo que nosotros; o, mejor dicho, ellos no consideran al yin malo y al otro bueno. No parece que busquen una cosa sobre la otra sino al equilibrio o propio Tao. Así, desde nuestra realidad, observando el ying y el yang, podemos constatar la existencia de estos en lo que nos rodea o en quienes nos rodean, pero no podemos remontarnos a un origen, si no es con la mente. Es decir, el taoísmo sabe que el Yin está ahí y de dónde ha salido, del Tao que lo contiene, pero no se pregunta qué era antes el Yin, si siempre fue Yin o acaso éramos todos una unidad junto a Tao, que es a lo que realmente quiere llegar el que profesa el taoísmo: hacerse uno con Tao, hacerse uno con Dios, como todos nosotros.  

Tao y Cristianismo

Desde mi ignorancia sobre esta religión y lo ahora dicho puedo ver en su anagrama lo siguiente también equiparándonos (otras cosas más se ven en la naturaleza pero esto es lo que ahora más me interesa).

 El yang o zona blanca y el yin o zona negra en el dibujo no solo se complementan, sino que están en movimiento, con un círculo contrario de color en cada zona que parece tira de una parte, lo que querría decir:

Que lo blanco son las criaturas celestiales, es decir, aquellos deseos que no se vaciaron del Espíritu. Pero en el principio estábamos en el cielo, y hubo uno, Luzbel (el punto negro), que provocó la caída o movimiento de los ángeles Eva, los Adán y los serpiente o demonios –los llamados ángeles caídos–. En el símbolo índica también ese movimiento de lo blanco hacia lo negro, escenificando esto. Digamos pues que lo blanco es el Espíritu Santo y todo aquel que lo contiene.

Bien, lo negro somos ahora nosotros en la tierra (vacíos del Espíritu), y Jesucristo ese punto blanco que nos mueve de nuevo hacia el cielo (a toda la naturaleza hombre, pues Él hace capaces de recibir de nuevo el Espíritu a los que aman, tienen misericordia, son humildes…); Él, entre nosotros, tiene naturaleza de hombre, pero tiene el Espíritu Santo en su máxima densidad, absoluto, porque también tiene naturaleza divina.

Esto es algo que se da hoy en día, el paso de una cosa a otra, y quizá esto simboliza el anagrama; puede que no lo hicieran pensado en lo que ocurrió en el cielo, pero lo plasma perfectamente, porque es la batalla que desde entonces libramos todos los días aquí en la tierra.

Este movimiento entre ying y yang se ve aún más claramente o de manera más potenciada desde que los hombres podemos albergar el Espíritu Santo en nosotros, desde la Pasión. Porque lo que antes quedaba determinado por la justicia hoy luce esplendorosamente en nosotros con el blanco del Espíritu Santo. Así, el yang, son las “personas, almas o libertades” que contienen el Espíritu Santo (seres celestiales, y justos; ya, después de cristo también las terrestres que lo han conseguido, mediante el amor, humildad, donación –No Ser–), y el yin las “personas, almas o libertades” vacías que podrían contenerlo (hablo de los vivos). También a estos contiene Dios, pues Él sondea incluso las tinieblas.

Respecto al movimiento, como decía, no solo hubo un movimiento en la rebelión del cielo hacia el negro vacío de Espíritu Santo. Hay un continuo movimiento del Espíritu Santo en nuestras personas, pues huye de nosotros cuando pecamos, aunque misteriosamente vuelve a nosotros cuando estamos en gracia de Dios si hay don (somos de los Adán o de los Eva que se hayan convertido).

·      En cuanto a la relación entre la triada y la Santísima Trinidad:

Bien, volviendo a las similitudes, no podemos igualar al Tao y sus dos facetas, exactamente con la Santísima Trinidad, aunque sí se distingan claramente dos Personas de Dios e incluso tres. El Tao o Dios Padre, de dónde todo ha salido, también los ángeles caídos, y el propio Espíritu Santo que es la parte blanca, siendo la negra lo vacío de Espíritu Santo. Casualmente (aunque nada finalmente resulta casual), el punto blanco del anagrama, representa a la tercera persona de Dios, del mismo blanco, pero delimitado por un círculo: en, y entre, la naturaleza hombre.

Como decía, reconozco que soy un completo ignorante sobre esta religión, que, además tuvo, y tiene, supongo, muchos estudiosos con mucha sesera que me superan sobremanera. Ni mucho menos pretendo corregir el trabajo de estos, tan solo resaltar las coincidencias que hay entre nosotros. Y no para designarlas como casuales, sino como perspectivas diferentes de una misma cosa. En este sentido, me gustaría fijarme ahora en el Ying, que es descrito como parte pasiva, sutil, húmeda, femenina. En cuanto a ‘pasiva’, vemos que el que no tiene el Espíritu Santo en su interior, vive vacío, como un muerto andante; se mueve con el mundo, pero de manera pasiva realmente, por muchas banalidades con las que pretenda llenar su tiempo. Lo contrario a vivir activamente en la felicidad del Espíritu Santo. No obstante, me parece que estos calificativos van todos en la misma línea que trataré de explicar ahora:

 He descrito como en la Biblia, los Eva designan a los que se dejaron engañar por el demonio, que luego convencieron a los Adán. Siendo que los Adán en el mundo son los inscritos en el libro de la vida, que tienen oídos para Dios; y los Eva, los que solo tienen oídos para el mundo y sus ídolos, en justicia a lo que pasó en el cielo. En la biblia, además, en varios lugares llama en femenino a estos sordos, en contraposición a los que ven a Dios: por ejemplo ‘hijas de los hombres’ frente a ‘hijos de Dios’. De nuevo aquí vemos otra similitud. No quiere decir que las mujeres sean de esta manera, quiere decir que Eva convence con argumentos, o vende la idea (sutil, femenina, ying) a Adán quien finalmente toma la decisión (activa, concreta); quiere decir que alguien débil que lucha con alguien más fuerte, va a pensar y a trazar estratagemas para vencer a otro más fuerte si están enfrentados. No va a hacerlo directamente; esto puede pasar también entre dos hombres de fuerzas muy diferenciadas. Las mujeres, por lo general, más débiles corporalmente que los hombres, raramente buscarán un enfrentamiento físico con otro hombre; sino que pensarán otras maneras de hacerlo si se diera el caso. El demonio, profundamente oscuro, tienta en nuestros oídos con engaños, pero finalmente somos nosotros los que tomamos activamente la decisión; aunque esto no es porque él sea débil, sino porque está obligado a respetar nuestra libertad y nuestro ser mientras estemos en nuestro cuerpo; de lo contrario, nos aplastaría porque nos odia. Este, el demonio, es el punto negro que resalta entre lo blanco, que nos hizo caer del cielo, pero también provoca aquí perdida del Espíritu Santo, empujando con sus tentaciones (aunque finalmente sea nuestra la decisión). Este es el femenino Ying, lo que sutilmente atrae al activo yang que da el paso. Por eso están en constante movimiento. No es sólo un movimiento de traslación, es un movimiento de ‘color’ por conversión (aunque finalmente sea el Espíritu Santo el que se mueve). Cuando el ‘yang’ produce la ‘conversión’ de alguien vacío (que el movimiento se da en las dos direcciones), lo hace por mostrar su ejemplo de vida, de manera que, si un malvado nos predica palabras de amor y misericordia, raramente le creeremos; debe haber cierta concordancia; debe vivir activamente lo que predica. No así al revés, porque el vacío nos seduce con las cosas del mundo, no con la vida interior, no con sí mismo. Sé que ellos lo aplican también a la naturaleza, en este sentido les recomendaría que leyeran la conclusión, en la que vemos ejemplos en los que Dios se muestra en la naturaleza para hablarnos de esas siete religiones dirigidas por Él.

 Algunos dicen que la Santísima Trinidad, un solo Dios y tres personas, lo hemos “copiado” los cristianos del taoísmo, que es anterior a Jesucristo (siglo VI a. C.). Hemos visto que no es exactamente lo mismo, pero sobre todo, ha quedado bien claro en la prefiguración de la Santísima Trinidad de Isaías y otras más del Antiguo Testamento, anteriores en miles de años al taoísmo que eso no cabe. Aunque sí cabría preguntarse lo contrario: ¿No será que Dios guía de alguna forma a sus enviados en la misma dirección?

Resumiendo, de nuevo a través de la renuncia al mundo buscan como todos la Vida Interior o el “Sí Mismo” o el Espíritu Santo diría yo. Da una “normas” que no son tales porque parece que huyan de moralismos, pero sí virtudes (piedad, magnanimidad…) que coinciden con las nuestras, las de los musulmanes, los hindúes… ¿Por qué? Porque salen del mismo sitio: de Dios. Recordemos: ejercer el Amor es lo que salva. Por otra parte, si hay una virtud, hay una contra virtud o pecado, frente al amor, el odio o incluso el egoísmo… Digo esto por lo de los moralismos, que, aunque huyan de las normas muchas veces todo queda expuesto como contraposición de extremos, que en sí mismo determinan el rango por el que medir.

Y aunque bueno es hacerse semejante a Dios en la misericordia, piedad magnanimidad, (que, creo, es Su objetivo al hacernos llegar estos caminos de salvación a los hombres), y sobre todo sentir al Espíritu Santo en tu interior, es fenomenal saberse querido por Él de la manera en que lo hace, ¡de manera infinita! Si a ellos, Dios les ha dado este camino, bueno será que lo sigan, pero siempre guiados por la misericordia y conscientes del amor que nos tiene. Él quiere morar en nosotros, hacernos blanco y hacer que nos dé el sol para que vivamos activamente en la felicidad. Él quiere estar justo en nosotros para que no haya sombras. Así era al principio antes de la traición, antes del yin.


·      Y aquí estamos todos. Musulmanes, Hebreos, Budistas, Hinduistas, Taoístas, Cristianos…

Como digo, sabemos que Dios Ama a todos los hombres, incluso a los que lo niegan; si no, no estaríamos aquí (pecado).

Sabemos que podemos recibir la vida de Él, su Espíritu. Yo mismo lo atestiguo y también he visto a musulmanes con Vida dentro, y a cristianos no católicos. Como supongo, (no conozco a ninguno) que Judíos también.

Puedo afirmar que la teoría expuesta en este ensayo que habla de nosotros con origen en el cielo está expresada en la Biblia, especialmente en el principio del Apocalipsis que a mi juicio es una clave de interpretación del resto del libro sagrado. Esto lo explico en el punto 7. También nos habla de las 7 iglesias, lo que nos une a todos maravillosamente en ese origen para separarnos solo por nuestro bien hasta hoy, pues hoy se deshace el embrollo, se nos presenta la razón de todo, y toda razón viene de lo que fuimos cada uno personalmente en el cielo.

Si lee esto un musulmán entiendo que puede ser difícil o chocante. Así sustituya Hijo de Dios por "deseo de Dios que no se aparta de Él, estando así el uno en el otro y viceversa". Que en la realidad es Hijo, pero así será más fácil.

Las religiones como el Islam, el Judaísmo o el Budismo están muy cerca unas de otras, en tanto en cuanto tienen reglas que hablan de justicia (siempre que no se malinterpreten), en el “idioma” de esa nación. Son una preparación o acercamiento para distintos entendimientos, pero lo que en todas salva es el amor.

En cualquier caso, creo que lo peor hoy es lo que más nos rodea: la ignorancia consciente de Dios. El mundo está lleno de paganos que tienen a su disposición acercarse a Dios (Alá, Yahvé, el nombre que nos haya enseñado) y no lo hacen porque no creen, porque no son temerosos de Dios (o de la falta de Él) o simplemente porque prefieren los ídolos del mundo para, en su necedad, intentar vanamente llenarse de ellos. Creo que estos son los Eva a los que de alguna manera estamos llamados a salvar en estos últimos tiempos, a todos los que no oyen, de todas las religiones.

Hoy por hoy, lo que tenemos en común los hombres (de cualquier religión) es que Jesucristo nos ha dado a todos, la posibilidad de salvarnos.

Los creyentes en Dios (…), ya aquí, en la lucha diaria, tenemos la guerra ganada, porque la mejor esperanza para los ateos, es que no haya nada después de la muerte, y la vida no es tal sin esperanza, es solo un deambular esperando la muerte. Creen de nosotros que, por buscar esa esperanza, somos capaces de creer en cualquier cosa, e ignoran que son ellos los necios, y necios por falta de capacidad, pues, aunque quisieran no podrían creer escuchando cualquiera de las voces de Dios. Así lo ha determinado el Señor en justicia a lo que pasó en el cielo. Por ellos, evas, muchos cayeron. Solo por los Adán aquí podrán creer. No obstante, esto toca a su fin. Así está escrito y no solo para los cristianos, todos nos uniremos en el conocimiento de Dios.

      3. Justicia y Redención en Jesucristo

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Jesucristo se hace hombre para salvarnos en un sacrificio suyo y del Padre, y del propio Espíritu. Bien, esto lo sabemos, pero profundicemos un poco.

Jesucristo sale del Padre como su mayor deseo libre e independiente y por no separarse de Él sigue siendo Él… Nosotros somos hechos como minúsculos deseos de Dios gracias a que su Hijo (veraz que se mantiene en Él) lo complace en lo que Es, pero nosotros nos separamos, etc.

Jesucristo pues, es Dios por no separarse de Él en su libertad pero tiene también en el cielo naturaleza de ‘deseo’ que le ha hecho libre del Padre. De alguna manera esto determina que es otra persona, pues si no estaríamos hablando de una misma persona y un solo Dios (esto de naturaleza de deseo sonaría a una gran herejía si no supiéramos que en el mundo tomó naturaleza de hombre, siendo Dios). Bien, pues como naturaleza de deseo nosotros, cuando fuimos deseos, estábamos más cercanos a Él (aunque Él sigue siendo Dios) que a Dios Padre. Digamos que Jesucristo en la naturaleza de deseo o persona era como nuestro hermano mayor, el predilecto del Padre.

Pensemos, solo como hipótesis, que Él como primer deseo se siente ‘responsable’ de aquellos que se han hecho gracias a Él (puesto que Él ha satisfecho a Dios Padre), y que también se siente cercano a nosotros no solo en la esencia que compartíamos (el Espíritu aunque en ínfimas cantidades), sino en nuestra naturaleza de deseos. Quede claro que Dios Padre, Hijo y Espíritu nos aman intensamente, pero nosotros además compartimos naturaleza con la ‘persona’ de Jesucristo (en el cielo también deseo como nosotros).

Supongamos pues que ocurre la traición y nosotros nos vaciamos de la esencia de Dios, dejamos de ser y solo queda tirado en el ‘suelo’ y a punto de caer al abismo junto a Luzbel, nuestro molde (repito otra vez…) formado por las decisiones que en nuestra libertad dieron forma a la esencia de Dios, es decir, nuestra alma (forma o ‘persona’). Perdemos todo lo que teníamos de Dios y nos queda la parte externa, esa naturaleza de deseos (ahora vacíos) y que compartimos con Jesucristo (aunque Él está lleno y su ‘molde’ no ha cambiado la forma de Dios y sigue siendo Dios). Para Dios ahora nosotros en nuestra nueva realidad de deseos traicioneros, rotos y vacíos quedamos invalidados para volver a Ser, para volver a mantener la Esencia de Dios, pues además cualquier deseo de Dios (vivo) debe ser libre. No es deseo de Dios tener esclavos; ya muertos podemos querer ser por miedo y entonces no seriamos deseos de Dios.

Supongamos que Jesucristo persona (deseo) se apiada de nosotros y se ofrece a salvarnos, para lo cual está dispuesto a seguirnos allá donde caigamos, compartir nuestro sufrimiento, y ser probado en nuestra nueva mediocre naturaleza bajo las peores condiciones, incluso ser probado bajo las peores tentaciones por aquel que rompió nuestra condición de deseos de Dios, por el diablo. Haciendo esto Jesucristo que ya dignificó a la naturaleza ‘deseo’ satisfaciendo a Dios Padre, dignifica y valida la naturaleza de hombre para recibir de nuevo al Espíritu Santo, a la Esencia de Dios.

¿Quiere esto decir que el sacrificio solo es de la persona Jesucristo? No. Es también de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu. Dios Padre permite la oblación de su Hijo, pero Dios Hijo como persona es quién hace la ofrenda, da el primer paso.

Jesucristo es Dios en esencia, como el Padre y el Espíritu; y es libre e independiente por la persona. Y Jesucristo (Dios y persona) se hace hombre para probar la nueva naturaleza hombre, sabiendo que si cede a las tribulaciones ante el mundo o su príncipe dejaría de ser el deseo exacto de Dios, su persona habría decidido libremente separarse ese ápice de Dios que le hiciera dejar de ser Dios. Luego como digo al principio, el sacrificio se da por parte de Dios Padre y Espíritu que puede perder a Dios Hijo, y por parte del Hijo que se ofrece y que puede perder la naturaleza de Dios, además de ofrecer su cuerpo en esa naturaleza de hombre.

De ahí el inmenso valor de la pasión. El amor que le debemos a nuestro salvador Jesucristo es todo el que podamos ofrecerle. Por eso Jesucristo persona está ahí arriba enseñando a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (a DIOS en ESENCIA) sus llagas cuando nosotros pecamos para decirle que Él carga con esos pecados, que no nos quite la posibilidad de volver a recibir al Espíritu Santo, de volver a recibir a Dios en nosotros. Que ese pecado, que en realidad es otra traición a Dios (como la original), no nos invalide de nuevo para recibirle (ni personalmente, ni como estructura hombres –si acaso Adán y Eva eran dos ‘humanos’-), pues la prueba de que el ‘hombre’ es válido para recibir a Dios en las peores condiciones es Él. Y habilitado el hombre, nuestra libertad puede aceptar de nuevo a Dios o de nuevo rechazarlo; como siempre, somos libres pero ahora ¡podemos salvarnos! gracias a Jesucristo y a la misericordia de Dios Padre, Hijo y Espíritu.

¿Y hacía falta mandar a su hijo?

Sí, para validar nuestra nueva Naturaleza. Dios es el que Es, luego por definición es Verdadero, y también es Justo. Si no fuera justo, dado que nos quiere sobremanera, nos podría haber vuelto a hacer ‘ángeles’ y quizá estaríamos en las mismas de antes. Pero lo es, y hay unos que odiaron a Dios que ya ni siquiera fueron sujetados con la naturaleza hombre para volver a ejercer su libertad. Imaginaros que tenéis tres hijos: uno os ha intentado matar con un cuchillo, otro estaba de acuerdo con el primero y le siguió a hurtadillas mientras intentaba asesinarte, pero no se atrevió a empuñar un arma. Y hay un tercero que quiere mucho al segundo y que no quiere hacerlo, pero se mantiene en otra habitación sin avisarte. Bien pues estos son en orden:

El diablo o diablos (ángeles caídos), los Evas y por último los Adanes.

La justicia que han recibido es esta:

El diablo/s, ya no es hecho hombre para ejercer su libertad y ya solo odia.

Los Evas, ya sólo tendrán oídos en el mundo para el demonio y para los Adanes, pero no para la Palabra de Dios.

Los Adanes, como todos, se vaciaron de Dios, pero siguen inscritos en el Libro de la Vida (tienen oídos).

Pero Dios nos quiere tantísimo que está dispuesto a aceptar a aquello en lo que hemos quedado (alma + jaula sujetadora), siempre que, este ‘aquello’ o naturaleza hombre, sea capaz de Amar y contener al Amor Infinito, a Dios. Para lo cual manda a su Hijo, Justo por excelencia y en Él (que toma naturaleza pecadora, sin ser pecador), volvernos a hacer capaces. Como cuando antiguamente, en los juicios, un caballero se presentaba para luchar por la inocencia de un reo. Es cristo el único que podía validar al hombre, pues Él, el primero, fue validador de la naturaleza celestial creada (ángeles y demás). Así, ningún ángel caído o no, puede clamar injusticia puesto que ellos fueron creados también gracias la validación primigenia.

Por eso el diablo está siempre (o estará en su momento, antes de ser eliminado) acusándonos como un fiscal; por la Justicia de Dios. “A mí no me diste la oportunidad y mira este lo que hace…”. Cualquiera le mandaría a hacer puñetas, pero Dios es el que Es. No puede dejar de ser Justo. No puede ‘No ser’. E injusticia podría ser rehacer el “proyecto hombre” sin deshacer la pena de los demonios. Pero en Cristo no se cambia ni se transforma nada, sino que se hace todo nuevo.
Injusticia podría ser también para los ángeles que nos hubiéramos quedado con ellos en las mismas circunstancias (cosa que tampoco podía haber sido), cuando ellos lucharon como héroes y vencieron. En Cristo, se reconcilia también el cielo con la tierra.

Y esto me hace pensar que el diablo es además de todo, una parte de la justicia (juicio) que nos corresponde. Importante para nuestra salvación.

La Lógica de Dios es el Amor

La Justicia de Dios es el Amor

Como ejemplo para entender esta justicia veamos:

Tienes tres hijos a los que les faltan los riñones y tienes una tienda de riñones tuya (ojalá fuera tan fácil). Y sólo le pones riñón a uno que te cae mejor. ¿No sería una fragrante injusticia?

Pero si: No hay tal tienda porque no existe tal cosa. Debes dar tú un riñón propio. Elegir a uno de los tres hijos sería algo muy duro, pero no sería injusto.

Dios nos quiere salvar, pero no puede cometer injusticia y hacerlo por mandato, así que es Él mismo el que valida a la naturaleza hombre por medio de su Hijo y el sólo tiene uno con su propia Esencia, (exceptuando la propia Esencia o Espíritu Santo) uno válido y “validador”. No tiene dos como dos riñones. Su amor por nosotros es alucinante.

Otro ejemplo de la firmeza de la Justicia:

Entre tu descendencia tienes tres hijos:

Uno te odia (demonios), quiere matarte a ti y al resto de tus niños. A todo el que tenga tu ADN, le ciega la iniquidad; la avaricia, la locura, la maldad... Tanto es así que ha dejado de ser hombre y se comporta como fiera rabiosa, y todo porque no puede ser como tú, no puede poseer tu poder sobre el ADN.

Otro también es avaricioso (los Eva), pues convencido por el primero, quiere poseer lo tuyo. Por encima de todo, desea tus posesiones para tener más que sus hermanos. Se comporta como si no fuera de tu familia. Ha sido contagiado de la avaricia del primero y antes de que este entrara en completa locura se confabularon para tomar lo que es tuyo. Pero él, no se atrevió a alzar la mano contra ti, aunque de pensamiento dejó de amarte, pues solo te veía ya como esa posesión que podría tener; pero no te odió.

Hay un tercero (los Adán), que es feliz como es, te sigue viendo como a su padre, pero quiere tanto al segundo hermano, que por amor a él no descubre el complot de los hermanos, y concibe como comprensible el deseo de su amadísimo hermano. Duda.

El resultado es que como sois de otro mundo, el que traiciona o duda, o no ama a tu ADN se vacía de Vida, pues es el mismo ADN que ellos tienen. Incluso si odias tu ADN como el primero, no solo te vacías, sino que se destruye tu bolsa contenedora, que andaba entrelazada también con partículas remanentes de ADN.

¿Cabría la posibilidad de devolver la vida solo a uno? No, porque tu ADN es el que es, justo por excelencia y los tres se vaciaron de vida por las propias características del ADN. Pero podrías crear una nueva naturaleza y donando parte de ti, implantar esas partículas que se entrelacen en la nueva naturaleza. Eso no sería Injusticia, pues no es rellenar la misma naturaleza, sino hacerla nueva, como una sombra de lo que fue, pero capaz de ti, capaz de Vivir.


Veamos ahora esta lectura que también nos habla de justicia, esta vez del lado de los buenos, que también podrían sentirse “justamente” menospreciados. Esto es así desde la perspectiva normal pero también desde el cielo.

Lucas 15:12-32

Dijo: «Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda. Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano, donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando se lo había gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país y comenzó a pasar necesidad. Entonces fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.

Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada. Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!

Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.

Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.”

Y, levantándose, partió hacia su padre.

Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”

Pero el padre dijo a sus siervos: “Daos prisa; traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta. «Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y, llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.” Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba. Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!”

Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;

pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado.”

Nosotros somos los que nos fuimos con la herencia, o eso pretendíamos, ser por nosotros mismos, pero caemos a un “lejano país” (el mundo) donde ya no tenemos el Espíritu, estamos vacíos y ante las penalidades del mundo pasamos un hambre terrible de estar vivos. Tanto es así que nos dan ganas de entregarnos al mundo y comer las algarrobas (ídolos) de los cerdos (de los Eva). Entonces arrepentido, como un miserable que nada tiene que ver con su padre, dice: me levantaré, me acercaré a Él (historia de Israel) ... He pecado contra ti y ante el cielo (en otras versiones dice contra ti y contra Dios, que representaría al Espíritu Santo como en la prefiguración de Abraham). Es entonces cuando el hombre está preparado para la salvación y Dios ya se acerca a él y le da efusivos besos (historia de Israel) y dice a los sirvientes:

 Traer el mejor traje (Espíritu Santo) y vestidlo, un anillo y sandalias en los pies.

Traje como casi siempre se refiere al Espíritu Santo, en este caso se refiere a Jesucristo; “el mejor traje”, Cristo es el deseo que mantiene la Esencia de Dios tal y como es exactamente, los demás deseos lo mantienen adaptado en intensidad; Él es el mejor de los que comparten nuestra naturaleza en el cielo (deseos) ya que, aun siendo persona creada es Dios esencia.

La persona del Hijo (Dios esencia) se hace hombre: “vestidlo” se refiere al mismo Jesús (hacerlo hombre) o se refiere al hombre en la figura de Jesús.

Un anillo y sandalias en los pies” a lo mismo, a hacerlo naturaleza hombre. Los deseos de Dios, deben ser como bolsas con libertad y contenedoras o no de la Esencia de Dios, sin manos ni pies (los ángeles son asexuados según la iglesia), no así nosotros en nuestra nueva naturaleza.

Luego dice: traed al novillo cebado y matadlo. Aquí hace distinción entre Jesús persona y hombre; este es el sacrificio del hombre –para entender esto mejor, es importante leer Prefiguraciones de Cristo en la Torá (Isaac) . El novillo cebado, nos habla de:

El mejor novillo: el mayor porque más alimento se le ha dado.

La aprobación y beneplácito del padre; que lo sacrifica en aceptación del hijo.

Un motivo de celebración y punto de encuentro alrededor del que todos se reúnen, también el hijo mayor se reunirá al final, aunque no salga en la escritura, pues las razones de su padre son palmarias.

El novillo cebado, como digo, es Jesucristo, que concilia el cielo y la tierra. ¿Y quién es el hijo mayor? En esta perspectiva dual, son los ángeles, aquellos que siempre fueron fieles a Dios. Aquellos por los que también se hace justicia, es decir, por los que se sacrifica el Cordero. Porque ese cordero, que es y será punto de encuentro, no es del hijo mayor, sino del padre. El hijo se escandaliza, por ese sacrificio especialmente (más que por haberse gastado la herencia), pero nada más puede decir sino ir al encuentro. Las palabras dedicadas a él no pueden ser otras según lo expuesto en este ensayo sobre cómo fuimos y son creados por Dios los ángeles (persona + esencia ‘adaptada’): Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;”.

En fin, esta lectura en la perspectiva normal tiene mucha catequesis, y desde el cielo creo que también se le podrían dar unas cuantas vueltas; pero lo que parece claro en ambos casos es que se habla de justicia y misericordia. Y como clave a la que no se le da demasiada importancia en la perspectiva normal está el novillo cebado. Desde aquí, es curioso que sea casi lo que más molesta al hermano mayor, cuando el otro se ha gastado la mitad de la hacienda o algo así (un cordero si lo comparamos no sería nada, comparándolo con vivir con la mitad de los bienes que serían los que, es de suponer, habrían quedado).

Ahora un ejemplo de equilibrio entre el mundo y lo que fue en el cielo.

Esta lectura que viene ahora es difícil de interpretar completamente también desde la tierra, vamos a verla con origen en el cielo, tal y como, insisto, ocurrió. Y para hacerlo, pensemos que lo que fue deseado por los ángeles caídos y por los ángeles Eva principalmente, fue el Espíritu Santo, o preciosa esencia de Dios, antes “accesible” en el cielo; aquello que les hacía Ser. Dios en este mundo nos ha puesto el “oro” como objeto más deseado por el hombre; un poco para reproducir lo que había en el cielo: un deseo que pueda quebrantar nuestro amor a Dios y al prójimo, una prueba que nos permita recuperar lo que perdimos.

Lucas 16:1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."…

Estábamos en el cielo y derrochamos el Espíritu Santo (por la duda, la traición…). Estamos despedidos, fuera del cielo, la lectura se sitúa ahora en la tierra.

…El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa."…

Estamos ya en la tierra, de hecho, decía que estábamos ya despedidos, no tiene mucho sentido lo de “antes de que me echen de la administración” y tampoco que pueda cambiar recibos como pasa después. Aquí administración se refiere a nuestra vida, en la que ganamos o perdemos Espíritu Santo según nuestra historia. “Para cavar o mendigar” quizá se interprete como tal y esta lectura esté dirigida a los que pueden usar el dinero para su salvación. Un anciano ricachón o la mayoría de nosotros no tenemos fuerza de ánimo para irnos de misiones por el prójimo, o para darlo todo e irnos a pedir por las calles como hizo San Francisco de Asís.

…Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite." Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta." Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó: "Cien fanegas de trigo." Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta."…

Los deudores de su amo somos todos los hombres que estamos en el mundo, todos los que nos rodean. Aquí ya habla de dinero injusto, aunque todos tenemos esa deuda de alguna manera compartiendo nuestro oro del mundo o dinero injusto (diferenciación con el dinero justo que en esta ‘parábola’ es el Espíritu Santo), podremos hacer que nos reciban en casa, en las moradas eternas. ¿Por qué? ¿Por qué es igual el dinero al Espíritu? ¡No! Porque el mundo es una prueba, y renunciar al mundo por el otro o por Dios es un acto de amor, y el amor es lo que busca el Espíritu Santo.

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?

Dios le felicita, le recibe de nuevo. Desde el mundo no tiene ningún sentido (después de haberle robado), desde el cielo sí. Los hijos de este mundo, se refiere a todos nosotros, no a los malos que son unos listillos súper astutos. Los hijos de la luz, se refiere a nosotros también, pero en lo que fuimos antes de caer ‘despedidos’.

los hijos de este mundo (hombres) son más astutos con su gente (hombres) que los hijos de la luz (deseo dudoso) con su gente (deseo dudoso).

Quizá se refiera (hijos de la luz) a lo que pasó durante la traición o al momento entre la traición y el momento real en el que Dios crea la naturaleza hombre (antes de Noé, Babel, vivíamos 800 años etc. Ver Lógicamente ).

Lo demás está claro por ambas perspectivas. Si no eres generoso con el dinero, si no amas ¿cómo vas a recibir el Espíritu Santo? Lo menos es el dinero, lo mucho es el Espíritu. Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro = “vuestra Esencia o Espíritu Santo perdido en el cielo”, quién os lo dará?

Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

Lo dicho, el dinero es la representación de todos los ídolos porque con él todo lo del mundo se puede conseguir. Como prueba está puesto y la prueba es precisamente utilizarlo para el bien de los demás, no adorarlo como a un dios falso o ídolo. Evidentemente no podemos adorar al mundo y a Dios, porque por definición ahí está la prueba. Una prueba que nos permitirá amar y recuperar el Espíritu Santo, ‘lo nuestro’ si Dios quiere.

En el cielo ocurrió, que entró la iniquidad en los ángeles caídos al desear la Esencia de Dios, y no por lo que Es, sino para ser más, ser por sí mismos y sin Dios; al vaciarse porque el Espíritu no podía convivir con el desamor, acabaron aborreciendo a Dios. Ya solo odian, perdieron la libertad. Con el dinero pasa algo parecido, no es malo en sí mismo, pero sí cuando te hace acaparar sin tener en cuenta al prójimo ni a Dios (ni su Palabra), al final solo tienes oídos para ti y para el mundo. Y así está todo hecho para que podamos salvarnos, no es una trampa, no es para juzgarnos, porque hemos llegado ya condenados, porque libremente nos “suicidamos” al odiar como los ángeles caídos, al desamar como los ángeles Eva (necios del mundo) y al dudar como los ángeles Adán. Todos vacíos, algunos todavía con libertad y de estos últimos, unos sordos (Evas) y otros inscritos en el libro de Vida (Adanes).

LAS PRUEBAS. TODO ESTÁ ESCRITO.

4.      El Apocalipsis y la Torá.

Después de todo, ¿será cierto que estamos cerca del final?

·      Un poco de numerología. 777-111=666.

Hablemos de algunos números utilizados en la Biblia.

El número 1 simboliza a Dios por ser único.

El número 7 simboliza la perfección, lo absoluto. Todo se realizó en 7 días; después del trabajo (6 días) llega el descanso como llegará el cielo para los que tengan suerte después del mundo.

Mat 18:21-22

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

Es lo perfecto, lo que debe ser.

El número 3 simboliza la totalidad. Hay tres tiempos pasado, presente y futuro. El 3 es siempre.

El número 6 es el del demonio según dicen. En realidad representa el número del hombre y como tal, bien podría ser el del demonio pues como sostengo hemos dejado de ser lo que fuimos para ser los mediocres hombres por culpa de la traición, azuzada por el demonio. Luego el ser hombres sería un logro del demonio.

Es el número del hombre porque al 6º día Dios lo creó.

El 6 además es un número perfecto=suma de sus divisores exceptuándose a sí mismo => 1+2+3 = 6 que también puede simbolizar que el 6 (demonio), sustituye a las tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Los Superlativos.

Apo 13:18

 ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Además, el superlativo que hacían los Israelitas era repetir tres veces la misma palabra (Santo, Santo, Santo, es el más Santo). Con el 6 ocurriría lo mismo.

Si quitamos al superlativo de lo perfecto 777, la Santísima Trinidad Dios 111 (superlativo de 1 Dios único y además 1+1+1 suman 3 personas; 3 =totalidad, siempre, eternidad. Luego el 111 representa a Dios Trinidad; un solo Dios, tres personas), nos queda 666.

       Perfecto (777) – Dios (111) = Diablo (666)

Que es básicamente lo que, afirmo, pasó en el cielo. Estando en la perfección del cielo, intentamos quitar a Dios engañados por el demonio y nos encontramos muertos y además fuera del cielo junto al Diablo. Y a la vez es el número del hombre, como ya he dicho, lo que somos ahora por haber quitado a Dios de nosotros.

Luego: “pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666” se refiere a que es la cifra del ‘hombre’ pues el hombre es la consecución de la bestia.

Además, en cuanto a que es la cifra de un hombre, me reafirmo en lo dicho en el punto “El pecado Original y el Concilio de Trento”. Es la mejor manera de decir también, que la bestia era un deseo como nosotros sin hablar de nuestro origen en el cielo o sin mencionarlo realmente. Algo que parece que ocurre observando el significado “dual” de la Biblia en todos los pasajes que he ido poniendo. Por último, creo que cada 6 representa también a cada uno de los actores de este mundo, de los que aquí caímos por dejar a Dios: Adanes 6, Evas (sordos) 6 y demonios 6.

Al principio del Capítulo 13 dice:

Apo 13:2

La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león: y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío.

Habla de un dragón que le da su poder a la bestia, quizá para distinguir entre “anticristos menores” o anticristos-hombres de nuestro lado de nuestra dualidad. Finalmente, a ese dragón también le llama bestia (primera Bestia).

Hablando de la bestia “anticristo” dice:

Apo 13:12-18

Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada.

Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra;

y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió.

Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia.

Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente,

y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre.

¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Después dice “con el nombre de la Bestia” no “con su nombre” que sería lo más adecuado dado que habla de la bestia anticristo-hombre en el párrafo. Luego el 666 posterior parece referirse a la imagen o marca de esta, es decir, a la Bestia original, al demonio, no a un anticristo-hombre. Siendo esto así, llama hombre al demonio, quizá igualándonos en la naturaleza en el cielo (deseos), como ya se ha dicho.

 Interpretación de la Biblia

·      Los Siete Sellos.

Observar las lecturas bajo la perspectiva “dual” da nuevos significados, como decía, a muchas lecturas. En Apocalipsis 5, se nos habla sobre todo del libro, más que de sus siete sellos. Se pregunta quién será capaz de abrirlo y luego dice que es el hijo de David, el cordero degollado…

Apo 5:1 -14

Vi también en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro, escrito por el anverso y el reverso, sellado con siete sellos.

Y vi a un Ángel poderoso que proclamaba con fuerte voz: «¿Quién es digno de abrir el libro y soltar sus sellos?»

Pero nadie era capaz, ni en el cielo ni en la tierra ni bajo tierra, de abrir el libro ni de leerlo.

Y yo lloraba mucho porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el libro ni de leerlo.

Pero uno de los Ancianos me dice: «No llores; mira, ha triunfado el León de la tribu de Judá, el Retoño de David; él podrá abrir el libro y sus siete sellos.»

Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro Vivientes y de los Ancianos, un Cordero, como degollado; tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios, enviados a toda la tierra.

Y se acercó y tomó el libro de la mano derecha del que está sentado en el trono.

Y cantan un cántico nuevo diciendo: «Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;

y has hecho de ellos para nuestro Dios un Reino de Sacerdotes, y reinan sobre la tierra.»

Y en la visión oí la voz de una multitud de Ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Su número era miríadas de miríadas y millares de millares,

y decían con fuerte voz: «Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.»

Y toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos, oí que respondían: «Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.»

Y los cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar.

Pensemos en lo dicho hasta ahora: que nuestra alma por nuestra traición pasa a ser incapaz de recibir al Espíritu Santo y es Cristo el que con su sacrificio “arregla” al hombre, abre esa alma cerrada o atrofiada. Ese libro seríamos cada uno de nosotros, en cada una de sus páginas. Así en Jesucristo están curadas todas las almas de los hombres, de todo credo o nación. Esas hojas somos toda la humanidad y las criaturas celestiales de Dios y él abre para nosotros la posibilidad de volver a Dios, la vida en sí misma, abre el mundo y el Universo como escenario de una Historia de Salvación que sin Él no se podría haber dado. Es decir, somos potencialmente salvados, porque seguimos siendo libres y podríamos volver a elegir a Luzbel, por eso en este mundo se hace una criba para recuperar lo salvable. La clave es Jesucristo y su Palabra, Palabra de Dios, es Amor extremo. Amor al débil, al que según el mundo, se supone que está por debajo. Él nos enseña el camino del amor: la renuncia a lo que nos ancla al mundo (que es la herramienta de prueba a favor de Luzbel), y nos enseña a hacernos el último, como él lo hizo.

El apocalipsis está escrito sin tiempo, pues finalmente predice el fin del mundo. Jesucristo es descrito en futuro como el que abrirá por su sacrificio los 7 sellos. Lo que es como decir que sin la pasión de Jesucristo no habría existido el mundo. Desde un futuro para el origen del mundo, sin Él desparecería hasta nuestro pasado en el mundo. Esto es así porque Dios está fuera del tiempo, y porque Cristo (Hijo antes del tiempo) ya se ofrece para salvar a los deseos (nosotros, ya existentes) en el plan de Dios de darnos nueva naturaleza, que incluye el Universo y lo conocido por nosotros.

En el capítulo 6 continúa con los siete sellos. Estos parecen hablar ahora sí cronológicamente de la historia del hombre, pero empezando desde el cielo tal y como quedaron las criaturas de Dios después de la traición.

Para entender los sellos conviene leer estos versículos del Capítulo 4 que habla del cielo y sus potestades.

A po 4:5-8

Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.  Delante del trono como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.

El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un águila en vuelo.

Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, "Aquel que era, que es y que va a venir".»

Pensemos, que esos “Vivientes” llenos de ojos, son los pueblos o tipos de ángeles según su fidelidad y tamaño, no los perdamos de vista porque son cruciales para reconocerlos en el Génesis; ahora en los sellos los veremos mejor. Entonces, en los cuatro primeros sellos nos hablará de los “bandos”, digamos, presentes en el cielo tras la traición, aunque el primero no sale como tal en los pasajes del Génesis de Adán y Eva (los ángeles fieles, aunque sí habla Dios).  Véase que “Viviente lleno de ojos”, parece describir a una esencia, o un algo común, con personas distintas (uno no se imagina los ojos por delante y por detrás coordinados, sino cada cual a lo suyo). Este hecho, compartir “un algo o esencia” podría querer decir que cambiaron la Esencia de Dios primigenia en algo diferente, es decir que no se vaciaron, lo que haría la batalla del cielo más cruenta; pero plantear eso quizá sería la peor de las herejías o blasfemias contra el Espíritu Santo (aquella que no tiene perdón –Mar 3, 22-30–); lo que sé con seguridad es que murieron interiormente, unos odiaron, y todos nos vaciamos.

Apo 6:1

Y seguí viendo: Cuando el Cordero abrió el primero de los siete sellos, oí al primero de los cuatro Vivientes que decía con voz como de trueno: «Ven».

Apo 6:2

Miré y había un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; se le dio una corona, y salió como vencedor, y para seguir venciendo.

Apo 6:3

Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo Viviente que decía: «Ven».

Apo 6:4

Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande.

Apo 6:5

 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer Viviente que decía: «Ven». Miré entonces y había un caballo negro; el que lo montaba tenía en la mano una balanza,

Apo 6:6

y oí como una voz en medio de los cuatro Vivientes que decía: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»

Apo 6:7

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto Viviente que decía: «Ven».

Apo 6:8

Miré entonces y había un caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le seguía. Se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, con el hambre, con la peste y con las fieras de la tierra.

Apo 6:9

Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.

Apo 6:10

Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?»

Apo 6:11

Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.

Apo 6:12

Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre,

Apo 6:13

y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte;

Apo 6:14

y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos;

Apo 6:15

y los reyes de la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes.

Apo 6:16

Y dicen a los montes y las peñas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero.

Apo 6:17

Porque ha llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá sostenerse?»

Apo 7:1

Después de esto, vi a cuatro Ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra, que sujetaban los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara el viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol.

Apo 7:2

Luego vi a otro Ángel que subía del Oriente y tenía el sello de Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes se había encomendado causar daño a la tierra y al mar:

Apo 7:3

«No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios.»

Apo 8:1

Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como una media hora...

Apo 8:2

Vi entonces a los siete Ángeles que están en pie delante de Dios; les fueron entregadas siete trompetas.

El primer sello (6:1), tiene un Jinete a lomos del caballo blanco con una corona y es vencedor y será vencedor. Parece referirse a Jesucristo primer deseo de Dios que se mantiene en Él y al revés. El principio de todo incluso para los ángeles. El 1er Viviente sería el pueblo de Dios, los Ángeles fieles =>como un león.

El segundo sello (6:3), tiene un Jinete a lomos del caballo rojo. También se le concede la libertad a Luzbel y él la usa o usará para quitar de la (tierra = cielo) la paz. Decidirá levantarse en rebelión. Tiene una espada grande; según creo todos tenemos distintos tamaños de deseo (almas), ya he explicado esto antes: parábola de los talentos. Pienso que Luzbel debía tener un tamaño considerable. En la Biblia lo describe como ángel bello y hermoso antes del levantamiento. El 2º Viviente serían los Ángeles caídos => Novillo con cuernos, pero no con la presencia de un toro.

El tercer sello (6:5), tiene un Jinete a lomos del caballo negro. Con una balanza. No sé si se refiere a un arcángel o al Espíritu Santo porque se encarga de medir nuestra capacidad de “Dios”, por instrucciones del mismo Dios=> “voz de en medio de los 4 vivientes” así el 3er Viviente: parece que seamos nosotros, del resto de los deseos de Dios =>”tiene un rostro como de hombre”. De nosotros que luego fuimos hechos hombres. Habla de capacidades medidas por denario, igual que la parábola de los talentos como decía. Pero se nos respetó el vino (Vida, Espiritualidad) y el aceite que pudiera ser el alma (da cuerpo, consistencia), la libertad que nos hace independientes como deseos y forma la persona.  * En otras traducciones dice no gastes el aceite y el vino”

El cuarto sello (6:7), tiene un Jinete a lomos del caballo verdoso, llamado muerte y le sigue el Hades. ‘Muerte’ es el resultado de la traición, el Hades los ‘muertos’ que persiguen o envenenan a los Adán, (con poder sobre 1/4). El 4º Viviente, son los que escucharon a Satán, los Eva; los que aquí no pueden escuchar =>como un águila en vuelo, al acecho de los Adán. No inscritos en el libro de Vida.

El quinto sello (6:9). Ya no tiene caballo. Ya no hay Viviente que lo muestre. Ya se han descrito todas las posiciones o participantes. En este sello habla de los que caen en la lucha del cielo (también de los de la tierra) contra los seguidores de Luzbel y de la justicia que reclaman.

El sexto sello (6:12). Terremoto…, las estrellas caen del cielo y este es retirado como un libro que se enrolla… y lo que sigue. La caída de los ángeles dudosos (estrellas) y de los traidores. Ya no hay cielo para ellos, caen a la “tierra” (creo que aquí estamos ya vacíos y en el suelo o simplemente se refiere a fuera del cielo). Sigue… no se destruirá la “tierra” hasta que se marquen los siervos de nuestro Dios (los que vuelvan al cielo).

El séptimo sello (8:1). Ya estamos en la tierra de verdad. Dice que hay un silencio como de media hora en el cielo, pongamos que son nuestros años de historia en el mundo antes del fin (4000 o 5000 años ¿?). Además, este sello acaba con la descripción de las criaturas (de cómo quedaron). Los siguientes hablan de la batalla en sí que se dio en el cielo. Esta es descrita por las trompetas de siete ángeles. Continuo después.

Esto es lo que yo veo. Dios nos lo muestra todo, desde el principio en el cielo. Y con todo me refiero al libro de la vida con sus siete sellos. En el apocalipsis está el antes y el después. Dios nos dice que Él está en el centro, que existen a su alrededor 4 tipos de ‘deseos’ o creaciones, que son el resultado de cómo han ejercido su libertad y en qué se han convertido. 

Solo el primer Viviente está en medio (de Él), fiel a su Esencia, y el Jinete, Cristo, además se mantiene en Él. Representado por el león y la corona de la victoria. Los demás están en torno al trono. No especifica distancia. Son los ángeles, arcángeles y potestades fieles.

El caballo rojo parece también evidente con cuernos y todo.

El más complicado es el negro. Parece que la voz es Dios, porque dice que sale de en medio de los 4 vivientes. El viviente, nosotros (con apariencia de hombre). Reparte el volumen (litros) de nuestra alma o capacidad para recibir el Espíritu Santo. Representado por el negro porque lo que hace al fin y al cabo es quitar la Vida, el Espíritu Santo, o al menos distribuir lo que queda del alma sin el Espíritu; nos mide y proporciona el tamaño de nuestras ‘bolsas’ vacías. Dice: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»  Bien, si como afirmo los Adán son diferentes a los Eva porque no han escuchado al demonio sino a estos últimos, ellos son los que mejor están. Los Adán abiertos a la palabra recibirán volumen (no gramos) de trigo (el pan representa también al Espíritu Santo, podrán recibirlo). Los Eva, volumen de cebada (con la que se suelen hacer bebidas alcohólicas, representando a los divertimentos e ídolos del mundo quizá). No causes daño al aceite, puede querer decir que aún después de la traición nos permite conservar esa alma o bolsa que da consistencia (a ambos Adanes y Evas) no se nos quita, como sí pasa con el Espíritu Santo. El vino quizá a la libertad de elegir (lo que nos da la posibilidad de vivir –con minúscula-, elegir, también en el mundo incluso sin Espíritu Santo).

El verdoso es el único que tiene nombre, por lo que creo que es la consecuencia en sí misma de los que le han seguido. Es la muerte. Y lo siguen (el Viviente) los que persiguen a la Vida para destruirla tanto en el cielo como en la tierra. Son los Eva que escucharon a Satán y en la tierra solo tienen oídos para los ídolos (el mundo) no pueden escuchar la Palabra, y son los diablos (poseídos), etc. Tienen poder sobre la cuarta parte de todos, que creo son los Adán. Los que matan son; las fieras de la tierra (los ídolos y sus demonios), la peste (los Eva convencen o contagian), la espada no sé si se refiere a algo que usaron los caídos en el cielo o a la lengua o se refiere al miedo a la muerte; el hambre a la necesidad. Son representados por las águilas en vuelo (al acecho de Adán).

Parece claro pues, que ya fuimos antes del mundo y al dejar de ser, Dios nos pone el mundo para tratar de recuperarnos. Esta es la nn a la que llego de manera independiente a lo escrito en este ensayo desde el principio, porque desde el Génesis y otros pasajes de la Biblia llego al mismo sitio que por aquí. Todo queda confirmado en los primeros capítulos del Apocalipsis. ¿Que lo queremos negar? Todo, hasta lo evidente se puede negar en nuestra libertad.

Se cumple entonces que Jesucristo abre los siete sellos (inicia la creación) incluso abre la posibilidad a nuestra nueva naturaleza salvadora, el hombre redimido o potencialmente capaz de recibir el Espíritu. Y no solo abre los sellos a nosotros referidos, sino también los de toda la creación, ya que por el primer deseo de Dios, Jesucristo, que complace a Dios y mantiene su propia Esencia, se crea todo lo demás.

Cambia mucho entonces esta perspectiva a la de los cuatro jinetes del apocalipsis que ya conocemos (Victoria, Guerra, Hambre y Muerte), por eso digo que esta nueva visión encuentra otro significado más profundo.

Así pues, el Apocalipsis conocido como el libro de la revelación, sería una revelación completa que nos habla desde el origen del cielo y de nuestro final de nuevo en el cielo para el que lo consiga.

Como curiosidad os pongo este versículo que nos habla de una creación conjunta de todos antes de (en) la creación del mundo y de cómo venimos marcados ya (de no ser así, qué arbitrario sería inscribir a unos y a otros no).

Apocalipsis 17:8                    

«La Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucción. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creación del mundo en el libro de la vida, se maravillarán al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reaparecerá.


·      Continuación de la Exégesis del Apocalipsis:

La estructura se repite:

En los sellos que hemos visto, los cuatro primeros hablan de los vivientes. Los más generales. Luego tres “posteriores”. Y a partir del séptimo cambia de “tiempo”. En la siguiente estructura, de 7 ángeles con trompetas, las cuatro primeras trompetas hablan de lo ocurrido en el cielo. Las tres siguientes son “posteriores”. Y en la séptima trompeta cambia de “tiempo”. Además, justo antes del séptimo sello y de la séptima trompeta aparece un Ángel (de oriente en un caso -Apo 7:2- y del cielo en el otro -Apo 10:1-) que habla de lo que harán y sufrirán profetas en nuestra tierra. Habla también del tiempo que será reservado para marcar a los siervos de Dios. Parecen ser una pausa que habla en concreto de nuestra tierra. Finalmente hay otra estructura de 7 ángeles con copas que corresponden al castigo o consecuencia de lo ocurrido con los ángeles de las 7 trompetas de hecho utilizan el mismo simbolismo o metáforas para cada ángel.

Primera estructura de 7 Ángeles (estos tienen trompetas) y estructura de 7 Ángeles con copas, comparadas.

Hemos visto los sellos que hablan de los tipos de seres que quedaron después de la traición.

Desde el versículo 8 el séptimo sello nos habla de la batalla del cielo. Lo que ocurrió y va haciéndolo con los siete Ángeles que tocan sus trompetas.

Primera Trompeta

Apo 8:7       Tocó el primero... Hubo entonces pedrisco y fuego mezclados con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los árboles quedó abrasada, toda hierba verde quedó abrasada.

Primera Copa

Apo 16:2 El primero fue y derramó su copa sobre la tierra; y sobrevino una úlcera maligna y perniciosa a los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen.

Primera Trompeta. El pedrisco y fuego destruyen la tercera parte de la tierra, árboles…. quedan abrasados. En estos primeros cuatro ángeles (con sus trompetas) nos hablará de lo ocurrido en el reino de los cielos entonces; de la batalla. Habla de árboles y hierba, que hacen referencia a lo concreto, a la persona (=libertad + decisiones tomadas de cada uno; los “árboles para elegir” en el Edén representan la libertad -quizá incluso a otros seres directamente-). Así el pedrisco y fuego mezclados con sangre, representan esa batalla y la vida perdida en ella. Esto tiene equivalencia con la primera copa que produce úlceras malignas. Recordemos: al desamar dejamos de mantener el Espíritu Santo. Ya no podemos. Por los “rotos”, se va el Espíritu. Es la consecuencia de la primera Trompeta, de la batalla en la rebelión.

Segunda Trompeta

Apo 8:8       Tocó el segundo Ángel... Entonces fue arrojado al mar algo como una enorme montaña ardiendo, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Pereció la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.

Segunda Copa

Apo 16:3 El segundo derramó su copa sobre el mar; y se convirtió en sangre como de muerto, y toda alma viviente murió en el mar.

Segunda Trompeta. Una gran montaña cae ardiendo al mar. Montaña habla de algo alto y grande. Se refiere a Satán que cae desde Ángel de los más grandes y bellos (ver Ezequiel 28:12-17) a lo peor por su iniquidad, que contagia. Esto provoca que, por su acción, muchos sean convencidos; muchos que tenían agua mezclada con sal (mar) no agua pura, lo que se refiere al odio, a la iniquidad o simplemente a la codicia. Todos estos son los que odiaron como Luz Bel, el resto de los que serán ángeles caídos. Dice que la tercera parte de los peces, (que antes eran ángeles vivos), mueren como tales, y sus naves (o personas con libertad) son destruidas; los demonios ya solo odian, no conservarán su persona con libertad como la mantenemos nosotros aun caídos en la tierra. Tiene equivalencia con la segunda Copa. Cuando habla de agua o mar suele hablar de Esencia (agua) o de estado turbio de “Esencia” (mar). El mar representa aquí a los ángeles caídos y la consecuencia para estos es la misma, “sangre como de muerto” y muerte del alma.

Tercera Trompeta.

Apo 8:10 Tocó el tercer Ángel... Entonces cayó del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las manantiales de agua. 11 La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las aguas, que se habían vuelto amargas.

Tercera Copa.

Apo 16,4 El tercero derramó su copa sobre los ríos y sobre los manantiales de agua; y se convirtieron en sangre. 5 Y oí al Ángel de las aguas que decía: «Justo eres tú, "Aquel que es y que era", el Santo, pues has hecho así justicia: 6 porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas y tú les has dado a beber sangre; lo tienen merecido.» 7 Y oí al altar que decía: «Sí, Señor, Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos».

Tercera Trompeta. Cae una estrella grande. De nuevo es el demonio (Ajenjo), que cae sobre agua dulce, los Adanes y los Evas, no odiaron, aunque los últimos codiciaron. Lo que se confirma en la tercera copa, donde además se resalta la justica de Dios (exigida después por el demonio como hemos visto), pues los Adán también se vacían aunque no codiciaron, sino que lo hicieron por amor. Aun así, fueron infieles.

Cuarta Trompeta

Apo 8:12     Tocó el cuarto Ángel... Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; quedó en sombra la tercera parte de ellos; el día perdió una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche.

Cuarta Copa

Apo 16:8 El cuarto derramó su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego, 9 y los hombres fueron abrasados con un calor abrasador. No obstante, blasfemaron del nombre de Dios que tiene poder sobre tales plagas, y no se arrepintieron dándole gloria.

Cuarta Trompeta. Fue herida la tercera parte del sol, la luna y las estrellas. El día pierde la tercera parte de la claridad. Esto es consecuencia de lo mismo, el Agua o la esencia de Dios desaparece de estos. No diré que se tornó en sombra porque creo que eso no puede pasar. Pienso que huyó de ellos. Así, la falta de luz es oscuridad.Las estrellas son los ángeles ya mencionados, la luna refleja la luz del sol, de Dios; los que escuchan, aquí especifica a los adanes. La noche referirá a los caídos. Este punto es más grave que los anteriores. Aquí parece ser Dios mismo el que interviene o se refiere a como quedó todo tras la batalla. En este el Espíritu es retirado por completo de los sublevados (todos). Quizá en los anteriores utilizaba las palabras, mar en sangre, agua dulce en sangre, para designar a estos grupos. Pero la retirada real del Espíritu parace que fue aquí; también podría ser una reiteración que aúna el efecto de todos los sublevados, esa retirada del Espíritu en todos ellos. Tiene correspondencia con la 4ª Copa, donde además se dice que aun después de retirado el Espíritu no se arrepintieron.

Apo 8:13     Y seguí viendo: Oí un Águila que volaba por lo alto del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las voces que quedan de las trompetas de los tres Ángeles que van a tocar!»

Separación. Ahora un águila marca una separación (8.13). Hay de los habitantes de la tierra cuando suenen las voces de las trompetas de los otros tres ángeles. Creo que a partir de aquí habla de las ‘personas’ como tal, sin esencia ya, no de los cambios de la esencia interior en los levantados o los dudosos. Puede incluso que se refiera al momento en el que no estamos en la tierra, sino vacíos, pero cerca de Dios (previo a Noé). Recordemos, en esta parte Caín mataba a Abel, directamente (persona a persona); en el Edén Eva mata a Adán (interiormente, lo condena). Quizá simplemente haga separación entre la rebelión y las consecuencias que serán los siguientes.

Quinta Trompeta

Apo 9:1-11    Tocó el quinto Ángel... Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo. 2 Abrió el pozo del Abismo y subió del pozo una humareda como la de un horno grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo. 3 De la humareda salieron langostas sobre la tierra, y se les dio un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Se les dijo que no causaran daño a la hierba de la tierra, ni a nada verde, ni a ningún árbol; sólo a los hombres que no llevaran en la frente el sello de Dios. 5 Se les dio poder, no para matarlos, sino para atormentarlos durante cinco meses. El tormento que producen es como el del escorpión cuando pica a alguien. 6 En aquellos días, buscarán los hombres la muerte y no la encontrarán; desearán morir y la muerte huirá de ellos. 7 La apariencia de estas langostas era parecida a caballos preparados para la guerra; sobre sus cabezas tenían como coronas que parecían de oro; sus rostros eran como rostros humanos; 8 tenían cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de león; 9 tenían corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas como el estrépito de carros de muchos caballos que corren al combate; 10 tienen colas parecidas a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas, el poder de causar daño a los hombres durante cinco meses. 11 Tienen sobre sí, como rey, al Ángel del Abismo, llamado en hebreo «Abaddón», y en griego «Apolíon»

Quinta Copa

10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia; y quedó su reino en tinieblas y los hombres se mordían la lengua de dolor. 11 No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.

Quinta Trompeta. De nuevo empieza con la caída de Satán, pero esta vez a nuestra tierra. Se le da la llave del pozo del abismo; en realidad él es el príncipe del mundo con sus ídolos y tentaciones, también del infierno. La humareda que sale del pozo, hace referencia a que estos oscurecerán la luz, con tentaciones y demás; define también a su propio odio. No es él el que hace que Dios se haga invisible a nosotros (aunque sí el responsable de todo lo que ocurrió en el cielo). Es la propia justicia de Dios, para salvarnos en libertad la que lo decide. Así, luego en la siguiente trompeta ya no veremos a Dios, se habrá hecho desaparecer; aun así aquí nos habla de la función que los demonios tendrán. Las langostas son los demonios, y no atacarán o deberán respetar a la persona o libertad (hierba, árbol); se cebarán con los que no están en gracia. El tormento es referido no solo a las tenciones del mundo sino a los padecimientos del infierno. Dado que las almas no pueden morir, con desearán morir creo que se refiere a un sufrimiento por encontrarse vacíos de Dios, a los que han muerto ya de esta manera (tengamos en cuenta que, después del cielo, nuestra historia en el universo no solo será la que vivimos en la tierra, muy breve, sino el posterior purgatorio o peor, el infierno). En cuanto a los cinco meses parece hablar de la temporalidad de nuestra vida en la tierra, también al tiempo de infierno o también al del purgatorio (el infierno no es eterno, tras mil años después del fin mundo, cuando termine la purgación de los últimos muertos del purgatorio, Dios romperá el arco del tiempo –se explica después-). Apariencia de caballos de guerra con corona parecida al oro: los demonios, como nosotros contra ellos, están siempre en combate, el oro simboliza a los ídolos del mundo (parece=falso; ídolo no es Dios). Sus rostros como de hombre, es porque somos tentados por personas (por querencia u omisión), el cabello de mujer parece hacer referencia los Eva. El resto de características parece hacer referencia a que matan (dientes de león), son muchos, y envenenan. Se corresponde con la quinta copa, y en esta añade que maldijeron a Dios; supongo que se referirá a los que caigan al infierno, además de a los ángeles caídos.

Sexta Trompeta.

Apo 9:13-21                 Tocó el sexto Ángel... Entonces oí una voz que salía de los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios; 14 y decía al sexto Ángel que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro Ángeles atados junto al gran río Eufrates.» 15 Y fueron soltados los cuatro Ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año, para matar a la tercera parte de los hombres. 16 El número de su tropa de caballería era de 200.000.000; pude oír su número. 17 Así vi en la visión los caballos y a los que los montaban: tenían corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre; las cabezas de los caballos como cabezas de león y de sus bocas salía fuego y humo y azufre. 18 Y fue exterminada la tercera parte de los hombres por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que salían de sus bocas. 19 Porque el poder de los caballos está en su boca y en sus colas; pues sus colas, semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas causan daño. 20 Pero los demás hombres, los no exterminados por estas plagas, no se convirtieron de las obras de sus manos; no dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver ni oír ni caminar. 21 No se convirtieron de sus asesinatos ni de sus hechicerías ni de sus fornicaciones ni de sus rapiñas.

Sexta Copa

Apo 16,12 El sexto derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente. 13 Y vi que de la boca del Dragón, de la boca de la Bestia y de la boca del falso profeta, salían tres espíritus inmundos como ranas. 14 Son espíritus de demonios, que realizan señales y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del Gran Día del Dios Todopoderoso. 15 (Mira que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela y conserve sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus vergüenzas). 16 Los convocaron en el lugar llamado en hebreo Harmaguedón

Sexta Trompeta. Los cuatro ángeles (4 puntos cardinales) hace referencia a que estamos en la tierra. En la anterior, nos había presentado el trono de la bestia, que es el infierno, y nuestra tierra, me atrevería a decir. Aquí nos dice que el Espíritu se retira de entre nosotros; en el mundo Dios se hace invisible. El río Eufrates, se refiere al Espíritu Santo. Esta ya es nuestra historia en la tierra y los muertos son aquellos muertos en el pecado, por influencia de los tentadores, esa tropa de caballería que se vale de esas armas y también de los evas. Quizá las cabezas sean los propios demonios, y las cabezas de las colas, los Eva, que manipulados ejercen el mismo poder de tentación, aunque más localizado. Los demás hombres son el resto de los hombres que ven morir a su alrededor a otros, pero aun viendo nuestro inevitable destino de la muerte del cuerpo, no se corrigen, ni se arrepienten de sus ídolos, asesinatos, hechicerías, fornicaciones ni rapiñas. La simbología no la entiendo, el azufre es combustible para el fuego (que quizá se refiera a la violencia), y estos se repiten sustituyendo ‘Jacinto’ por humo, quizá estos dos últimos hablen de las distracciones o ídolos, el Jacinto es una planta muy colorida y el humo nos impide ver…, no sé.  La sexta copa coincide, y añade que los demonios convocan a los reyes del mundo para la Gran batalla de Dios. Quizá en la locura del demonio, crea posible luchar contra Dios cuando Él rompa el arco del tiempo. Esta lucha esta profetizada en los últimos capítulos del Apocalipsis. Será cuando sea eliminado definitivamente. Quizá, haga acopio de condenados para esta futura lucha, no lo sé.

Teoría B o Celestial.

Cabría la posibilidad de que estas lecturas tuvieran un sentido doble como siempre. Y nos narren también, o especialmente, lo ocurrido en el cielo. En este caso las primeras 4 trompetas y 4 copas nos hablan igualmente de los participantes y como tornaron su vida en odio, traición o vacío. La quinta del pozo del abismo abierto entonces, y de los secuaces de Satán que tientan a los demás ángeles sirviéndose de los Eva. Y la sexta, esta, de la batalla final previa a su derrota, que es cuando Satán conjura a los reyes del mundo (=ángeles idólatras), para atacar a Dios todopoderoso (Salmo 48 -47-).

Ahora hace otra pequeña separación, en la que se habla de un ángel que da un librito a Juan, que lo devora, y que tiene sabor como la miel pero que le amargará las entrañas. Habla también de dos testigos importantes que están siempre frente a Dios. Dice a Juan que selle lo escuchado, que cuando se consuma el Misterio de Dios, algo que por su voluntad queda aquí desvelado, llegará el fin de los tiempos. Bien, yo calculo que en unos 7 años a partir de que esto se conozca llegará el fin, sobre el 2025 (solo Dios sabe) ¿Qué sentido tendría continuar si ha terminado el ocultamiento de Dios? Y por si alguno de vosotros muriera esta noche, os exhorto a que os convirtáis. No es ninguna broma el sufrimiento eterno, que ahora también por la razón se ve lógico. Antes pensábamos que, siendo Dios amor ¿cómo podía existir el infierno? La falta de Él nos lleva con el que solo odia, con el peor sádico. En este inciso se introduce también Apo 11,1-13, el equivalente a la profecía sellada de Daniel del Apocalipsis, que analizo después de este punto.

La Séptima Trompeta.

Apo 10:7 sino que en los días en que se oiga la voz del séptimo Ángel, cuando se ponga a tocar la trompeta, se habrá consumado el Misterio de Dios, según lo había anunciado como buena nueva a sus siervos los profetas.»

Apo 11:15-19 Tocó el séptimo Ángel... Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían: «Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.» 16 Y los veinticuatro Ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios diciendo: 17 «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, "Aquel que es y que era" porque has asumido tu inmenso poder para establecer tu reinado. 18 Las naciones se habían encolerizado; pero ha llegado tu cólera y el tiempo de que los muertos sean juzgados, el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»  19 Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.

La Séptima Copa.

Apo 16:17 El séptimo derramó su copa sobre el aire; entonces salió del Santuario una fuerte voz que decía: «Hecho está». 18 Se produjeron relámpagos, fragor, truenos y un violento terremoto, como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra, un terremoto tan violento. 19 La Gran Ciudad se abrió en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron; y Dios se acordó de la Gran Babilonia para darle la copa del vino del furor de su cólera. 20 Entonces todas las islas huyeron, y las montañas desaparecieron. 21 Y un gran pedrisco, con piedras de casi un talento de peso, cayó del cielo sobre los hombres. No obstante, los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco; porque fue ciertamente una plaga muy grande.

La Séptima Trompeta. Aquí habla de dos momentos que en realidad son uno. Es decir: el momento inmediato de la pasión, de la redención, es el momento en el que todo queda resuelto por Dios Padre (los versículos anteriores Apo 11,1-13 posteriores al inciso del libro de Juan y que analizo también en la profecía sellada de Daniel, venían a terminar en la pasión). Tras la pasión los que fueron justos antes de Cristo, pueden llenarse del Espíritu, entonces se determina la condenación para unos y se esclarece la “salvación” para otros. Aparece el Arca de la Alianza que es Cristo. El único que podía redimirnos era el primero de los creados, el que complació a Dios Padre y por el que todos los demás fueron hechos. Cristo es la Alianza, es el Arca, simbolizando al contendor como algo maravilloso creado y el interior al mismo Dios; persona creada que contiene la esencia exacta de Dios (esta también es una prefiguración de Cristo en el Éxodo que no he puesto en el punto de las prefiguraciones). Pero también se refiere siguiendo la teoría B o celestial, al momento en el que Cristo se ofrece en el cielo para redimir al hombre. Es entonces cuando Dios impone orden en el cielo; vaciando o “matando celestialmente” (salmo 48 -47-) a todos los traidores incluidos los Adán, con la intención de tratarlos de recuperar posteriormente en la tierra por medio de Jesucristo, porque gracias a la aceptación del Hijo, se crea la tierra donde ya caemos muertos con ese juicio, con esa traición que cometimos junto a Dios. Cuando en la 7ª copa habla de la Gran Ciudad puede referirse en el mundo a todos nosotros; tres partes demonios, evas y adanes o en el cielo, teoría B, dividiéndolo en tres partes: Ángeles fieles, Demonios y nosotros engañados (Evas y Adanes). La Gran Babilonia, aquí abajo, serían los demonios y los Evas, pero también los Adanes cegados por el mundo; se explica después.

 

Después sigue una gran señal apareció en el cielo:

Apo 12:1-5Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. 3 Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. 4 Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz. 5 La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. 6  Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días. [ 7  Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron,  8  pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.  9  Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él.  10  Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.  11  Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.  12  Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.»]  13  Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón.  14  Pero se le dieron a la Mujer las dos alas del águila grande para volar al desierto, a su lugar, lejos del Dragón, donde tiene que ser alimentada un tiempo y tiempos y medio tiempo.  15  Entonces el Dragón vomitó de sus fauces como un río de agua, detrás de la Mujer, para arrastrarla con su corriente.  16  Pero la tierra vino en auxilio de la Mujer: abrió la tierra su boca y tragó el río vomitado de las fauces del Dragón.  17  Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.

Terminamos con la estructura de 7 ángeles. Y seguimos hablando de la pasión contado como un relato. Vestida del ‘sol’ parece evidente, que es Cristo, la Esencia de Dios en su interior. La luna bajo sus pies se refiere a los adanes, que reflejarán la luz del sol, es decir que escucharán y seguirán (muchos) Su palabra; si nos fijamos en la luna, cuando la tierra o el mundo se pone en medio, se deja de ver o deja de reflejar el sol. Conforme más se cruza la tierra, menos se ve, incluso llega a desaparecer. Esto le pasa al hombre que pone las cosas del mundo por delante de Dios (y de nuevo nos habla de la intensidad del Espíritu Santo en nosotros, de nuevo Dios habla con la Naturaleza).
La Virgen es reina y custodia nuestra, protectora y amantísima como una madre (recordemos: no mantiene la esencia exacta de Dios, pero ella nunca se vació, no traicionó ni en el cielo ni aquí abajo y además tomó nuestra naturaleza también). Las doce estrellas, supongo que serán los apóstoles, no las tribus. En esta lectura se distinguen 3 partes. La primera del 1 al 6. La segunda del 7 al 13 y la tercera del 14 al 17.
En la primera 1-6, los versículos 1 Y 2, hablan del momento de la pasión. El sufrimiento de María en la pasión de Cristo (la espada), que es el momento en el que todos “nacemos” (o resucitamos como capaces de recibir el Espíritu Santo); el parto. Sabemos que María es Virgen, los dolores son los de nuestro parto (pasión de Cristo) en nuestra nueva nacida Naturaleza Hombre Capaz de Dios; como inciso antes de continuar añado esto:

Isa 66:7 Antes de tener dolores dio a luz, antes de llegarle el parto dio a luz varón. 8 ¿Quién oyó tal? ¿Quién vio cosa semejante? ¿Es dado a luz un país en un solo día? ¿O nace un pueblo todo de una vez? Pues bien: Tuvo dolores y dio a luz Sión a sus hijos. 9 ¿Abriré yo el seno sin hacer dar a luz - dice Yahveh - o lo cerraré yo, que hago dar a luz? - Dice tu Dios. 10 Alegraos, Jerusalén, y regocijaos por ella todos los que la amáis, llenaos de alegría por ella todos los que por ella hacíais duelo; 11 de modo que maméis y os hartéis del seno de sus consuelos, de modo que chupéis y os deleitéis de los pechos de su gloria…

El versículo Apo 12.3-4 nos presenta a otro participante en el relato, el Dragón rojo, que, aunque represente también al imperio romano (7 diademas, 7 colinas), es el mismo demonio y junto a él habla como siempre, y como presentación o título, de la tercera parte de las estrellas (o ángeles) que cayeron a la tierra por su culpa. Este demonio, en el momento de la pasión o parto, intenta devorar a Jesús, pues sabemos, de hecho, que fue tentado antes por varias veces. En la cruz ¿no iba a ser tentado por el demonio? ¿No le susurraría al oído: ¡grítales, ódialos…!? ¿No le hacían comentarios de desprecio los fariseos… ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz!? Pero Él no cayó, el parto se dio en el amor y fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. Ahora dice 6. La mujer huyó al desierto donde tiene un lugar preparado para ser alimentada durante 1260 días.
Bien, María va al desierto, tiene un doble significado, como tantas veces. Uno hablando del parto, como parto real de Jesús, en cuyo caso, hablamos del dragón rojo como el imperio romano, hecho histórico: María huye con cristo nacido porque Herodes lo quería matar; y otro, hablando del parto como la pasión, tras la muerte de cristo, y después de vivir el resto de su vida como mujer, María, estrella de la mañana, huye al desierto. Este desierto, son nuestros “cielos”, es decir, el universo, dentro del arco del tiempo. Dicen que María es la estrella de la mañana que consuela a las almas del purgatorio cuando la ven pasar (cristianos y no cristianos); que es la estrella que nos ilumina y guía hacia su Hijo. En este sentido se nombran los 1260 días (=42 meses = 3’5 años). Estos números representan toda nuestra historia de Salvación, nuestras etapas de vida (en el cielo junto a Dios, cerca de Dios pero no en Dios –Caín Abel-, y en la tierra), conviene leer La profecía sellada de Daniel , que utiliza la misma numerología para entender estas cifras.
Segunda parte 7-13. Comienza con la batalla en el cielo (7), la expulsión de Satán y los suyos y la victoria gracias a Jesucristo. La cruz, o la pasión se nombra solo por encima como la sangre del cordero (11) en referencia a los que se salvan gracias a Él. También nombra al mar y la tierra, quizá haga referencia a los condenados (mar=muerte) y los sordos (ceñidos a la tierra) “porque el diablo ha bajado donde vosotros con furor sabiendo que le queda poco tiempo”, o puede referirse a la tierra en general y es después de la pasión cuando más furioso está el diablo. Tercera parte 14-17. Se repite el final de la primera parte, en la que el demonio perseguía a la virgen junto al niño, y la virgen huye al desierto por 1260 días (el 13 de puede pertenecer también a esta parte, sería el límite). Ahora nombra la misma huida, en las mismas circunstancias: en una es alimentada (6) y en otra se le dan las alas del águila grande (14), ambas simbolizan al Espíritu Santo. Hace ahora referencia al mismo tiempo que antes (1260) ahora tres tiempos y medio (1260 = 42 meses = 3.5 años). El 3’5 simbolizando también el tiempo completo de salvación de la humanidad, se usa más para hablar de lo celestial, lo no tangible, 1260 de lo terreno. En esta parte habla de María en los cielos (del universo, no ‘el cielo’, seguimos en el desierto); también hace referencia a veces a la última mitad (3 tiempos y medio). [Como nota, yo siempre he escuchado hablar de la ascensión de María a los cielos, no al “cielo”, no sé si es así o en cualquier caso si tiene alguna relevancia]. Finalmente, termina como la segunda parte, con el demonio enfurecido porque no puede alcanzar a la mujer, y decide hacer guerra al resto de sus hijos. Algo más difícil de interpretar es lo que viene justo antes de eso.
Lo de “como un río de agua vomitado” (15), puede referirse a que el demonio y sus secuaces intentan alcanzar a María que queda dentro del tiempo, directamente o valiéndose de las almas de los que se condenan, pero que no podrá por estar atado a la tierra, él y esas almas perdidas (no pueden subir hacia Dios). El agua suele hacer referencia al Espíritu Santo, no así el agua vomitada, o quizá intenta dañar a María con los que en el mundo aun pudiendo mantener el Espíritu Santo gracias a la pasión, no hacen más que perderlo siguiendo sus tentaciones. Es sabido que el demonio intenta dañar a Dios por medio nuestra; también seguramente a María que nos ama sobremanera, nos ama como nuestra madre. De esta última parte (16) se deduciría que las almas condenadas tienden hacia el centro de la tierra, es decir, que el infierno estaría allí como siempre se ha pensado, no en el centro del Universo (o no necesariamente en la zona más alejada de Dios Padre).

Tras las 7 trompetas, pausa para hablarnos de la Bestia.

Apo 13:1 Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. 2 La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león: y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío. 3 Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia. 4 Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?» 5 Le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; 6 y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. 7 Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedió poderío sobre toda raza, pueblo, lengua y nación. 8 Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado.


Esta primera parte nos habla de la bestia surgida del mar. Y esta bestia representa a los ángeles caídos. El mar es el agua turbia o sucia, que no es pura. El mar también simboliza la muerte. Muerte de ser o mejor de no tener el Agua de Vida. La serpiente antigua o Satanás es quien convence a los ángeles caídos, les da el poder de bestia, ellos también odian. En esta “Bestia” está incluido el propio Satanás que forma parte de los ángeles caídos. (Luego en Apo 17:11 dice: Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete). Así, la cabeza herida de muerte que se curó es el propio Satanás, quien después de ser vencido por la espada en el cielo, es “curado” para cumplir con toda justicia en la salvación de los adanes. En la tierra (Ver Justicia y Redención en Cristo ). Cuando dice la tierra entera siguió al dragón, se refiere a que todos los que estamos en la tierra de una manera u otra hemos seguido al Dragón (o le hemos creído a él si somos evas, o a los evas si somos adanes); es decir se cumple que la tierra entera lo siguió, no así los ángeles fieles que no cayeron a la tierra. Todo lo que dice después también se refiere a lo que pasa en nuestra tierra.

Apo 13:11 Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. 12 Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada. 13 Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra; 14 y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió. 15 Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia. 16 Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, 17 y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre. 18 ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.


Esta segunda parte nos habla de la Bestia surgida de la tierra. Estos son los Evas, no odian, con dos cuernos como de cordero, pero hablan como serpientes. Los Eva, recordemos convencen a los Adanes, ejerciendo el mismo poder que el mismo Satán que convenció a los Eva. Hace bajar fuego del cielo a la tierra, creo que se refiere a que hace caer o convence grandes ángeles fieles hasta la tierra o incluso que por medio de los evas otros lleguen a odiar convirtiéndose en otros ángeles caídos. Si no hubiera habido Evas, no habrían caído los Adanes, pues estos “dudaron” por amor a los Eva. Es decir que, sin los Eva, no habría sido necesario que Dios hubiera creado el mundo para tratar de redimir a los adanes, puesto que estos seguirían siendo ángeles. De esta manera, el infundir aliento a la imagen de la Bestia, es decir, “curarlo” para hacerlo presente en el mundo, es responsabilidad de los Eva. A Satanás, una vez vencido (muerto a espada), Dios lo recuperó para, cumpliendo toda justicia, poder recuperar también a los adanes en la nueva naturaleza hombre; que también tiene que pasar la prueba que los ángeles pasaron en el cielo y nosotros allí fracasamos: despreciar a Satán. En la tierra muchos han sido muertos por no adorar a los ídolos. Esta Bestia es llamada luego falso profeta. En efecto, los Eva hacen suya la causa de Satán, promoviéndolo y anunciándolo como dios (falso dios, falso profeta). 

Respecto al 666 ya he explicado en Antes un poco de Numerología (conviene leerlo), que viene de 777-111=666; de lo perfecto quitamos a Dios y nos quedamos con el demonio. Siendo además este número (el 6), el número del hombre, también consecución del demonio, pues sin él no habría hombres sino ángeles. Así, 666 = hombre = Número de la Bestia. Así dice que todos los de la tierra (grandes, pequeños, reyes…) tienen la marca de la bestia en la mano o en la frente. Hemos sido hechos hombres por acción (evas, mano) o por duda (adanes, frente). Una vez vacíos de Dios permanecemos muertos, “tirados” solo podremos ejercer nuestra libertad cuando Dios nos ponga nuestras prótesis, los cuerpos. Esa libertad es comprar y vender. Gracias a Dios y a la pasión los hombres luego tendremos la posibilidad de recibir el Espíritu Santo, no así los demonios que solo odian y no tienen cuerpo, no son hombres, no tienen la marca de la bestia 666 paradójicamente. Podremos ganar y perder Espíritu Santo (comprar: te deshaces de “oro del mundo”, ganas Espíritu; vender al revés). Es importante diferenciar el llevar la marca de la Bestia, que la llevan todos los hombres, con “aceptar” la marca de la Bestia que, creo, más adelante, se refiere a aceptar vivir como hombre para el mundo, también por acción, muchos ricachones… o por deseo: el que no tiene pero idolatra y desea las riquezas. (Luego sigue con los que acompañan al cordero. Apo 14:1-5).

Y una nueva Estructura de siete ángeles (en nuestra tierra):

Apo 14:6 Luego vi a otro Ángel que volaba por lo alto del cielo y tenía una buena nueva eterna que anunciar a los que están en la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. 7 Decía con fuerte voz: «Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y los manantiales de agua.» 8 Y un segundo Ángel le siguió diciendo: «Cayó, cayó la Gran Babilonia, la que dio a beber a todas las naciones el vino del furor.» 9 Un tercer Ángel les siguió, diciendo con fuerte voz: «Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, 10 tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su cólera. Será atormentado con fuego y azufre, delante de los santos Ángeles y delante del Cordero. 11 Y la humareda de su tormento se eleva por los siglos de los siglos; no hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.» 12 Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 13 Luego oí una voz que decía desde el cielo: «Escribe: Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí - dice el Espíritu -, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.» 14 Y seguí viendo. Había una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. 15 Luego salió del Santuario otro Ángel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: «Mete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra está madura.» 16 Y el que estaba sentado en la nube metió su hoz en la tierra y se quedó segada la tierra. 17 Otro Ángel salió entonces del Santuario que hay en el cielo; tenía también una hoz afilada. 18 Y salió del altar otro Ángel, el que tiene poder sobre el fuego, y gritó con fuerte voz al que tenía la hoz afilada: «Mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque están en sazón sus uvas.» 19 El Ángel metió su hoz en la tierra y vendimió la viña de la tierra y lo echó todo en el gran lagar del furor de Dios.


De nuevo se repite la estructura: cuatro ángeles primero que dan los anuncios generales y otros tres más graves que hablan de la cosecha, cosechan a los buenos y a los malos. Esta estructura es exclusiva de nuestra tierra y es bastante clara.

Después seguirían los ángeles con las 7 copas que ya he expuesto comparadas con las 7 trompetas.

La Gran Babilonia.

En cuanto a la Gran Babilonia, aunque luego viene explicada por un ángel que es Roma, creo (la ciudad de las siete colinas), para mí se refiere también a todos los que en la tierra ejercen el mal. Es decir: Los demonios, los Evas, pero también los adanes que no han seguido a Dios. Dice:

Apo 18:2 Gritó con potente voz diciendo: «¡Cayó, cayó la Gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus inmundos, en guarida de toda clase de aves inmundas y detestables. 3 Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado. 4 Luego oí otra voz que decía desde el cielo: «Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas.

Aquí las aves hacen referencia como siempre a los adanes (ver Judaísmo, Noé ) que pueden, o en este caso podían haberse elevado del mundo. Por supuesto todos convivimos en el mundo con la Gran Babilonia, por eso dice, salid de ella pueblo mío.

Apo 18:8 Por eso, en un solo día llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.»

Apo 18:21 Un Ángel poderoso alzó entonces una piedra, como una gran rueda de molino, y la arrojó al mar diciendo: «Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la Gran Ciudad, y no aparecerá ya más...»

Es digno de mencionar que después de todo, el final de los tiempos llega para la Gran Babilonia en solo un día. Es decir, que quizá cuando llegue el fin del mundo será rápido. Lo cual contrasta con lo extendido que parecía la profecía del apocalipsis sobre el final de los tiempos.

El final del Apocalipsis.

Respecto al final es bastante claro, la recompensa de los que lo consiguen. Aunque después dice que Satán será encerrado por mil años y luego se le permitirá salir para luchar una última vez contra la Ciudad Amada y será destruido. Esto quiere decir que, tras la destrucción del mundo, Dios no romperá el tiempo inmediatamente, sino que esperará mil años. Y ¿cómo no podía ser de otra forma? Tal y como sostengo, el purgatorio es el tiempo que tarda un alma, cuando muere su cuerpo, en llegar hasta el límite del universo; según el Espíritu Santo que tenga subirá en más o menos tiempo, o si no tiene irá abajo. ¿Si rompiera el tiempo al destruir el mundo, que pasaría con los que no se han purgado? ¿O con los que estaban vivos en ese momento? ¿Los recuperaría directamente? Quizá eso no sería demasiado justo para los que murieron miles de años antes y esperaron hasta llegar al límite del universo (allá por donde crece este, rellenando el “hueco” junto a Dios); aunque luego está la parábola de los jornaleros Mt 20,1-16, así que no sabemos…

Así, después de los mil años, sí romperá el tiempo, que es aquello que limita a Satanás, la espada vibrante, y entonces de nuevo querrá luchar contra la Ciudad Amada, contra los ángeles y los que lavaron su alma con la sangre de Cristo. Y será definitivamente destruido porque ya no podrá usarnos de escudo, ya no estaremos secuestrados por él.

Los dos últimos, el capítulo 21 y el 22, hablan claramente del cielo, o de nuestro cielo quizá, para los hombres que lo hayan conseguido (dos árboles de la vida, habrá separación con el cielo de los ángeles probablemente).

Bien, como siempre, mucho se me escapa, pero por aquí van los tiros.

Como última anotación, me pregunto si en el cielo, además de esos tipos de “seres” según la traición (ángeles fieles, Adanes, Evas, Demonios), éramos inicialmente de siete formas o tamaños diferentes. Sé que Dios provee lo necesario para nuestra salvación, de ahí las distintas religiones de las que hablo en el punto siguiente, y esto viene por lo que éramos en el cielo. No nacemos arbitrariamente en una nación cristiana o musulmana o taoísta… Además, hace muchas referencias siempre a 7 diademas, 7 cabezas que parecen hacer alusión a siete (tipos, pueblos, apoyos, tamaños o lo que sea). Incluso las 7 colinas quizá Dios se las puso a Roma también para dar un sentido “dual” a todo esto. Si fueran 7 tipos de seres, Satán al que llama varias veces “el octavo”, sería también parte de uno de los 7 grupos, pero mencionado a parte por ser el desencadenante. Así como la medicina tradicional china y la nuestra curan al hombre, estas 7 religiones transcurren junto al Amor perfilándolo particularmente. ¿Será casualidad que en la tierra prometida, símbolo del cielo, haya también 7 pueblos? (más allá de los 7 pecados capitales representados por esos pueblos, ver El judaísmo y  la Conclusión del Ensayo ).


Quienes eran los 4 jinetes del Apocalipsis

·      Los Siete Espíritus de Dios, los Veinticuatro Ancianos

Bien, lo dicho en el punto anterior sobre los siete sellos, lo veo bastante claro bajo esta perspectiva. Ahora voy a ir más allá y voy a aventurarme con los siete Espíritus y los Veinticuatro Ancianos.

Apo 4:2-5

Al instante caí en éxtasis. Vi que un trono estaba erigido en el cielo, y Uno sentado en el trono.

El que estaba sentado era de aspecto semejante al jaspe y a la cornalina; y un arcoíris alrededor del trono, de aspecto semejante a la esmeralda.

Vi veinticuatro tronos alrededor del trono, y sentados en los tronos, a veinticuatro Ancianos con vestiduras blancas y coronas de oro sobre sus cabezas.

Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.

Pensemos en las 7 antorchas de fuego. Tienen un mismo fuego o Espíritu pero separado por los palos de madera, que es donde prenden. Tras lo dicho sobre las distintas confesiones, sabiendo que Jesús nos hace a TODOS capaces otra vez de recibir el Espíritu, imaginemos que esas antorchas son las distintas religiones a las que se les ha mostrado o dado el Espíritu. ¿Estoy igualándolas entre ellas? No. Son palos diferentes y no todos arden de la misma forma. De hecho, de simbolizar las religiones, algo que yo veo claro, los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis en los que Jesucristo envía un mensaje a las 7 Iglesias de Asia, estarán dirigidos realmente a estos 7 ‘pueblos de Dios=Iglesias’ o religiones. Y estos 7 mensajes estarían distinguiendo a las 7 religiones, en tanto en cuanto dicen cosas buenas y malas de cada una de ellas. Yo no he sabido identificarlas según estos versículos, pero creo que alguien que conozca la Biblia y la historia de otras culturas lo podría hacer; siempre claro que sea correcta esta hipótesis, la cual cuadra exactamente con todo lo dicho anteriormente.

Lo cierto es que de tomarlo literalmente, sin teorías, estas 7 Iglesias están muy próximas unas de otras, en la zona occidental de Turquía (curiosamente en el centro del mapamundi, centro de religiones), y resultaría muy difícil entender el juicio tan diferente que tiene entre unas y otras. Más aún si pensamos que, de una de ellas (Pérgamo), Jesús dice: Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás.

Apo 2:1-7

Al Ángel de la Iglesia de Éfeso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro.

Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.

Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.

Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.

Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.

Tienes en cambio a tu favor que detestas el proceder de los nicolaítas, que yo también detesto.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el Paraíso de Dios.

Apo 2:8-11

Al Ángel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto dice el Primero y el Ultimo, el que estuvo muerto y revivió.

Conozco tu tribulación y tu pobreza - aunque eres rico - y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.

No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados, y sufriréis una tribulación de diez días. Mantente fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: el vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.

Apo 2:12-17

Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos.

Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás.

Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran.

Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas.

Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto donde ti y lucharé contra ésos con la espada de mi boca.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.

Apo 2:18-29

Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de metal precioso.

Conozco tu conducta: tu caridad, tu fe, tu espíritu de servicio, tu paciencia; tus obras últimas sobrepujan a las primeras.

Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos.

Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras.

Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y yo os daré a cada uno según vuestras obras.

Pero a vosotros, a los demás de Tiatira, que no compartís esa doctrina, que no conocéis «las profundidades de Satanás», como ellos dicen, os digo: No os impongo ninguna otra carga;

sólo que mantengáis firmemente hasta mi vuelta lo que ya tenéis.

Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin, le daré poder sobre las naciones:

las regirá con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla.

Yo también lo he recibido de mi Padre. Y le daré el Lucero del alba.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apo 3:1-6

Al Ángel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto.

Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios.

Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen.

El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que me declararé por él delante de mi Padre y de sus Ángeles.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apo 3:7-13

Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir.

Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi Palabra y no has renegado de mi nombre.

Mira que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado.

Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.  Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.

Al vencedor le pondré de columna en el Santuario de mi Dios, y no saldrá fuera ya más; y grabaré en él el nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi nombre nuevo.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apo 3:14-22

Al Ángel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.

Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!

Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.

Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.

Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.

Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.

Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.

Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

 Bien, como digo, no soy capaz de identificar estas posibles religiones, ni siquiera sabría decir cuáles son esas siete (puedo imaginarme quizá unas cinco). Lo que sí he visto, son distintos elementos en los que algunos mensajes coinciden:                            

o    En todos se identifica Jesucristo con un título o característica que tiene que ver con el posterior mensaje. Por ej.: “Esto dice el Primero y el Último, el que estuvo muerto y revivió” o “Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos

o    Algunos (a dos de ellos) dicen que recibieron o guardaron “mi palabra” (Filadelfia y Sardes).

A otros les habla de cualidades que tienen o tuvieron, relacionadas con amar: caridad, fe, paciencia, fidelidad a “mi nombre”, tribulación o sufrimientos por su causa.

o    Además, hay dos de las Iglesias que más bien reciben reproches de Jesús (Sardes y Laodicea) y dos que reciben aprobaciones (Esmirna y Filadelfia). Hay otras dos que reciben aprobaciones y reproches (Pérgamo y Tiatira). Sus reproches son en ambas: engañar a mis siervos (o sostener a quien lo hace o su doctrina) para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos.

Y una última (la primera en orden –Éfeso-) que tiene como reproche haber perdido el amor de antes.

o    Además, hay otro elemento; “de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.”. Estos podrían ser hoy, esos que se llaman a sí mismos musulmanes sin serlo pues están movidos por el odio, (los jihadistas…). Muchas culturas han matado en nombre de Dios, incluida la Inquisición (aunque se haya hecho mucha leyenda negra al respecto con películas y demás). También los hay que, si bien no matan en nombre de Dios, llegan al poder en un partido que dice llamarse cristiano y luego son capaces de invadir un país por sus riquezas. No sé, parecen ser todos partes de la misma cosa.

Bien, hemos llegado a ver este sentido del apocalipsis desde la lógica, pero ¿y si además este libro nos aclara nuevos sentidos de la Palabra de Dios? No solo la idea de que fuimos deseos de Dios antes de todo, que parece que efectivamente así lo afirma (los vivientes). Quizá el Apocalipsis (oscuro e impenetrable durante siglos), el libro que cierra la Biblia, es una llave que nos permite interpretar otros pasajes de las Escrituras. Como si fuera una clave de encriptación que desenmaraña o desembrolla lo que debía permanecer oculto a nuestro entendimiento hasta un momento dado.

Parece claro que cuando habla de las iglesias lo hace de manera más o menos cifrada: “el que tenga oídos que oiga”, los distintos prefacios para cada iglesia… Y ¿por qué ese lenguaje enrevesado si se supone que iba dirigido a iglesias contemporáneas a su época? Porque como todo el Apocalipsis (los 8 primeros capítulos especialmente) estaba escrito para hoy, para la recta final de los tiempos. Y sólo Dios quiso que se aclarara hoy. Este “Juan” que parece ser el apóstol en su edad madura, escribió esto a las 7 “religiones” de hoy (me consta que el 7 es un número simbólico pero no aquí como creo que ya he dicho). Y así lo hizo: “Escribe en un libro todo lo que veas y envíalo a estas siete iglesias”. Es un mensaje de Dios puesto en el tiempo para toda la humanidad.

¿Y si ahora conocemos nuestro origen, no es todo más fácil? No es lo mismo que aparecer en una parada de autobús de pronto, sin saber de dónde vienes y en dónde te vas a parar, pues eso dicen que es la vida. Sabiendo nuestro origen todo se aclara, de pronto conocemos el mapa por el que van las líneas de autobús. Ya no somos como ese chiquillo perdido y lloroso, adquirimos conciencia de nosotros mismos, y sobre todo de Dios, nuestra fuente y origen de Vida. Olisqueamos ya nuestro ser perdido, y tanto es lo perdido que nuestro objetivo debería ser la santidad ni más ni menos. El amar por amar. No el querer o el “hacer” porque tengo que hacerlo, por moralismos, sino amar. Porque amando se cumplen todos los mandamientos, toda misericordia, toda hospitalidad; y toda justicia acabará cumpliéndose también, pues si tienes hijos sólo esperas de ellos que se amen y si uno pelea ya pondrás tú justicia, pues no deseas que ellos se peguen. Así es Dios para con todos nosotros, la justicia le pertenece a Él y a nosotros solo nos toca amarnos, y cualquier justicia que pongamos para convivir en el mundo debe tener como fundamento ese amor.  Amando finalmente se cumple aquello que queremos para nosotros y ahí, en amar, es donde encontramos la felicidad no en ser amado. Si un rey fuera muy amado por sus súbditos pero su gestión y mandato solo consiguiera desdichas y tragedias para su pueblo, sería infeliz (siempre que fuera un hombre justo, un hijo de Dios, claro).

Dios no necesita nada, ni siquiera que le amemos, porque Dios es Amor. Él se da no necesita. De ahí que nuestro ser y felicidad lo encontremos también en amar pues originalmente fuimos hechos a imagen y semejanza suya. Hoy nuestra moribunda persona está frágilmente sujetada en el mundo por los cuerpos a la espera de volver a ser, de volver a llenarnos de Dios.

¿Y no está meridianamente claro? ¿No nos ha dicho la Biblia que da igual todos los sacrificios que hagas, que vendas tus bienes y los des a los pobres, que mueras mártir, que si no tienes amor nada eres? Y siendo esto así, solo le faltaría decirnos: ¡Atontado, espabila, abre los ojos! Las religiones son sendas en las que encontrar el amor, da igual las normas en sí mismas si no amas, y al revés, amando todo está normado. El amor nos borra esos estrictos carriles y nos hermana a todos en la seguridad de que amando al otro estamos haciendo la voluntad de Dios, en la seguridad de que no nos estamos equivocando. O, ¿acaso no es Dios infinitamente misericordioso? Y un padre ¿qué le enseña a su hijo? o ¿qué le enseña el creador a su creatura?,¿a ser como el vecino? No; a ser como él mismo (tal y como el mediocre hombre pretende hacer autómatas parecidos a sí mismo, -inteligencia artificial-). Estamos llamados al Amor, padre de la misericordia, de la compasión, de la hospitalidad…

No parece propio pues, de la infinita misericordia de Dios, haber quitado la oportunidad a otros no cristianos de ejercer su libertad en lo que importa: la consciente elección de Dios (Amor, darse y amar) frente al mundo y su príncipe, el demonio (odio, egoísmo y tomar para ti). Haciendo así válidas determinadas religiones como herramientas para alcanzar a Dios. Llego a este pensamiento también desde la lógica, como de la misma forma, por sentido común, me parecía muy difícil para el Justo por excelencia contabilizar los pecados de nuestros ancestros a nosotros, libres e independientes de ellos. Considerando finalmente que la herencia es tal, pero de lo que fuimos nosotros mismos en el cielo.

Ahora pensemos en los Veinticuatro Ancianos. Dice que están sentados en tronos alrededor, en otras traducciones dice en sillones. De cualquier forma esto tampoco es importante para pensar que quizá estos veinticuatro, simbolizan a veinticuatro grandes profetas mandados a estas siete naciones. Tal y como sabemos, antes de la llegada de Jesucristo, no podía habitar el Espíritu Santo en el hombre, por tener el pecado, el alma “rota”. ¿Y si esos grandes profetas eran hombres puros o iluminados de alguna forma? Diferenciados en esta visión y que han llegado a distintas naciones a lo largo de la historia, antes o después de Jesucristo. Como ancianos que son representan hombres de sabiduría... Además llevan corona como Jesucristo en la ‘imagen’ de los 7 sellos, como significando que fueron victoriosos, puros.

Quizá Dios nos ha dado La Revelación para unirnos todas esas antorchas en un único fuego de amor antes del fin del mundo. Sé que Dios, gracias a Jesucristo, da la oportunidad a todos los hombres de salvarse, y que el amor es la llave de todo. Sé que Cristo es el Amor hecho hombre, y Él es la puerta, pero quizá sin conocer a Cristo Hombre, otros puedan conocer el Amor de Cristo, el Amor de Dios, y puedan llenarse del Espíritu, pues por Cristo somos potenciales deseos de Dios, ahora como hombres. Según estos mensajes habría siete religiones más o menos cercanas a Él, pero a ninguna, ni siquiera a la más alejada, da por perdida Jesucristo. En nuestra Libertad de elegirle está nuestra salvación. Las religiones muestran la buena dirección, pero una dirección ocupa todo un horizonte, la puerta es el amor. Y esto nos lo dice a nosotros los cristianos también.

1Co 13:1-3

Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo estruendoso.

Aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera una fe como para mover montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.

O sin ir más lejos, ¿acaso no se encierran todos los mandamientos de la ley de Dios en estos dos?

Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

En la medida que nosotros recibimos el antiguo testamento de profetas, equiparo este a otras religiones enviadas por otros profetas. No le quito valor, al revés las igualo a todas en el poder de salvación, pero sé que ninguna, ni la nuestra, es válida sin amor y sé que todas han sido dadas gracias a Jesucristo que ha hecho a nuestra naturaleza válida por sí misma. No habría habido esfuerzo de salvación para los hombres sin Cristo, de hecho no habría habido ni hombres ni ángeles. Él abre los siete sellos, la existencia de toda la creación de Dios.

Como ya he dicho, no se trata a estas alturas de convertir a ningún creyente de otra religión a nuestra propia religión, estos caminos terrestres nos los ha puesto Dios por su voluntad, para llevarnos en la buena dirección, pero los caminos se acaban en todo un horizonte al que señala esa dirección y el último tramo, que es el que llega a la puerta, lo debemos tomar mirando hacia arriba, hacia la estrella de Amor que levantada nos indica la salida.

Espíritu Santo

·      La Profecía Sellada de Daniel y el Apocalipsis.

Apertura de la Profecía Sellada de Daniel.

Daniel 8:1-17  El año tercero del reinado del rey Baltasar, yo, Daniel, tuve otra visión después de la anterior.  2  Contemplaba en la visión que me encontraba en Susa, plaza fuerte de la provincia de Elam, en la orilla del río Ulay.  3  Levanté la vista y vi un carnero que estaba en pie junto al río. Tenía dos cuernos; los dos cuernos eran altos, pero uno más que otro y el más alto había despuntado el último 4  Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur. Ninguna bestia podía hacerle frente, nadie escapaba a su poder. Hacía lo que quería y dominaba 5  Estaba todavía reflexionando, cuando vi un macho cabrío que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno magnífico entre los ojos 6  Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza.  7  Vi cómo se acercaba al carnero y le embestía, enfurecido contra él, rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo derribó en tierra y lo pisoteó, sin que nadie librara al carnero de su poder 8  El macho cabrío se hizo muy grande y cuando era más fuerte, el cuerno grande se rompió y en su lugar despuntaron otros cuatro orientados a los cuatro puntos cardinales9  De uno de ellos salió otro cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la Tierra del Esplendor 10  Creció hasta alcanzar el ejército del cielo, derribó por tierra una parte del ejército y pisoteó sus estrellas 11  Llegó incluso hasta el Jefe del ejército, suprimió el sacrificio perpetuo y socavó los cimientos de su santuario.  12  Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad; y en todo cuanto emprendió tuvo éxito.  13  Oí entonces a un santo que hablaba, y a otro santo que le preguntaba: "¿Cuándo tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?"  14  El otro respondió: "Dos mil trescientas tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado."  15  Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano,  16  y oí una voz humana junto al río Ulay, que gritaba: "Gabriel, explícale a éste la visión."  17  Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: "Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.

Esta profecía, más allá de la interpretación que se le da posteriormente con respecto a la tierra en la identificación del carnero y el macho cabrío (Daniel 8,18…), tiene una clara interpretación desde el cielo. Además, se corresponde con las siguientes predicciones del fin del mundo, en la profecía sellada del mismo Daniel (12:1-13) y en el Apocalipsis (11:1-13). Vamos a examinar estas tres profecías y ver lo que tienen en común.

La Interpretación desde el cielo es esta:                                        

El carnero de dos cuernos, son los Adán y los Eva. Hay diferenciación entre ellos (los dos altos, pero uno más que el otro, y también el más alto despuntó al último; ¿el más orgulloso al más humilde…?), lo que hace referencia seguramente a la diferencia de culpa posterior.

Hacía lo que quería y dominaba quiere decir que se nos dio libertad para hacer cuanto quisiéramos y nosotros íbamos contra el oeste, norte, y sur, pero no contra el Este que representa a Dios 8,4 (por donde nace el Sol). Ahora llega el macho cabrío que viene desde occidente (la muerte, la puesta de sol), ataca al carnero y le rompe los dos cuernos 8,7. El demonio tienta a Adán y Eva. Por Eva que le cree cae Adán quien ‘la’ quiere a ‘ella’ (el más alto despunta al último). Los derribó en tierra. El macho cabrío se hizo muy grande, pues el diablo juntó a muchos con él. Recordemos que este está representado aquí como un cuerno magnífico en el macho cabrío. Este es Luz Bella, hermoso como era 8,8. Dice que cuando era más fuerte se rompió y despuntaron otros cuatro orientados a los 4 puntos cardinales. Estos puntos cardinales representan a la tierra. El demonio y los suyos han sido vencidos cuando Dios ha dicho basta. Pero de su situación perdida (un cuerno más pequeño de uno de esos cuatro), reta a Dios (crece hacia el Este y la tierra del Esplendor 8,9). Este es el momento de su chantaje que ya hemos comentado: “Si me matas a mí, mátalos a ellos también que fueron traidores igualmente”, aunque algunos no se levantaran o bien se recondujeron antes de la batalla final (Evas), y otros lo hicieron por amor, no por odio ni codicia (Adanes). Este llamamiento a la justicia que Dios no puede ignorar porque Es el que Es, hace que junto a los más traidores caigan todos los Adanes y los Evas; estos son las estrellas que caen, puesto que fuimos ángeles (que mal suena esto) y descritos aquí como estrellas 8,10. Nótese que el golpe al carnero habla de la tentación en la que caímos (Eva y Adán), esta caída de las estrellas, de nosotros, se refiere a la consecuencia o resultado de aquel golpe, tras el chantaje. Véase también que el carnero con dos cuernos, representa que nuestro destino (Adán-Eva) está unido, es el mismo y además que a esos cuernos le sigue un cuerpo entero (un pueblo de adanes, evas; todos nosotros los hombres después); tal y como un cuerpo entero sigue al cuerno del macho cabrío de un cuerno (Satán y sus ángeles caídos).

 Es la apelación a la justicia la que nos hace caer con el demonio, no en sí mismo el pecado de los Adanes que fue por amor y podría haber sido perdonado.

La rebelión en el cielo fue de magnitudes muy importantes, dice que cayeron 1/3 de las estrellas en el apocalipsis Apo 8,12. Llegó hasta Dios (jefe del ejército), pues Él solo encontrará como manera de salvarnos sacrificar a su Hijo. Suprimió el sacrificio perpetuo, podría referirse en una lectura desde el mundo a la cancelación de la Eucaristía para la mayor parte de los fieles (hecho que ocurrió durante el coronavirus, esta perspectiva la estudio más adelante en Daniel 12). Desde el cielo el sacrificio perpetuo (suprimió) se refiere al amor de Dios hacia nosotros, que no cesa como tal, pero si se corta la donación del Espíritu Santo, pues ya no lo podíamos contener; además, se refiere al amor de nosotros hacia Él. Cuando yo digo que me sacrifico por mis hijos para llevarlos a actividades extraescolares un día sí y otro no, no estoy hablando de un sacrificio cruento sino de un acto de amor hacia ellos, un sacrificio continuo. Recordemos que el amor es donarse.

En el 8,12, dice “Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad”, después en la tierra, Satán tiene a su cargo el ejército de los caídos, a los demonios, y no hace más que engañarnos para matarnos.
13 "¿Cuándo tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?" 14 El otro respondió: "Dos mil trescientas (2300) tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado.

Aquí hay una discrepancia con el tiempo que luego da el mismo Daniel 1290 días y el Apocalipsis 1260 días. Estos últimos se refieren al mismo tiempo y tiene una explicación 1290 y 1260, pero ¿por qué aquí pone 2300, es decir, 1010 días más? Este tiempo no es el tiempo desde un momento de nuestra tierra hasta el fin del mundo. Es el tiempo desde que caímos del cielo (suprimió el sacrificio perpetuo) hasta el fin de los tiempos y aquí además incluye cuando el santuario será rehabilitado. Según decía el Apocalipsis 20,2 una vez destruido el mundo permanecerá el demonio inmovilizado durante 1000 años y después volverá a atacar el campamento de los santos y la ciudad amada (el cielo), y entonces por fin será destruido. Ya he explicado por qué es esto en El final del Apocalipsis. : 1000 años de purgatorio para aquellos que mueran cercano el fin del mundo y necesiten esa purgación (seguramente para muchos de nosotros); si Dios rompiera el tiempo ahora ¿no sería injusto que los que necesiten purgación no la tuvieran? Añadir 1010 a todo el periodo desde la traición del cielo hasta la restauración del santuario creo que se refiere a esos 1000 años de espera con satán inmovilizado hasta que se inicia la última batalla y quizá esos 10 al tiempo en que se acaba definitivamente con los demonios. Los 30 (1290-1260) creo que se refieren al desenlace final. En fin, es una forma de decir dos cosas con el mismo número, porque 2300 tardes y mañanas son días a los que se les quita la noche. Contando desde y hasta el crepúsculo más visible (crepúsculo civil se llama):
2300 días= 6.3 años.
1 año en Jerusalén (sin noches):   4769:20:46 horas. 
6 años en Jerusalén tiene (sin noches):  28616:04:36 horas. (x 6 años) 
0.3 años son 109.5 días es decir:  4769:20:46 horas. 
Total (6.3 años en horas luz sin noche):  30238:14:06 horas. (/24 horasxdía=)  
Total (6.3 años en días luz sin noche):  1259.93 días.  
Lo que quiere decir que a partir del 1259.01 al 1259.99 estamos dentro del día 1260. Los decimales nos hablarían de una hora dentro de ese día. Es decir, que 2300 días sin noche también son 1260 días.
Es importante saber que no se trata de horas de sol, sino de horas del día sin noche, es decir, contando el crepúsculo. He tomado los datos de https://salidaypuestadelsol.com/sun/jerusalem contando en la ciudad de Jerusalén un año normal + 109 días y medio (desde 29 abril al 15 de Agosto ambos incluidos y sumado medio día del 16 de agosto). No obstante, esto se cumple iniciando los 109.5 días (0.3) en cualquier día desde el 1 de abril al 25 de agosto. La fórmula utilizada por esta web está en https://en.wikipedia.org/wiki/Sunrise_equation, es bastante compleja y no creo que estuviera disponible en tiempos de Daniel.
Así, podemos sacar una fecha o no del fin del mundo, lo seguro es que:

16 … Gabriel, explícale a éste la visión. 17 Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: "Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.”

La resolución de esta profecía, Sí nos habla de que estamos ya en el tiempo final.

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[Actualización de esta profecía]

Cronavirus en la Biblia. Profecía del Coronavirus.

[[Este párrafo lo añadí el día 14-3-2020. En medio de la pandemia del coronavirus han cerrado parroquias en Italia y en España. En una interpretación desde la tierra (recordemos que casi siempre habla de manera dual), el cuerno pequeño podría referirse al Virus que provoca todo lo siguiente: suprime el sacrificio perpetuo, alcanza al ejercito del cielo (creyentes confinados en sus casas, sacerdotes…), y otras cosas que igual están por venir… Aquí los cuatro cuernos podrían ser grandes naciones del mundo o el mundo en general -4 puntos cardinales-, de China sale el Virus. Crece hacia el Sur, Este, Tierra del esplendor, pude referirse a por donde sale el Sol, la Iglesia, los creyentes, también musulmanes… Bueno, es una supresión temporal y a la generalidad de fieles no a los curas y jerarquía, pero esta se ha dado por primera vez en la historia, pues nunca la historia del hombre fue tan global, creo yo. Bien, quizá esto simplemente son señales puestas por Dios para nuestra conversión. Esta perspectiva la estudiaré un poco más adelante, en Daniel 12. El 28/7/2020 he añadido nuevas anotaciones con respecto al virus.]]

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Ahora la equivalencia del Apocalipsis que usa los mismos números:

Apocalipsis 11:1-13  Luego me fue dada una caña de medir parecida a una vara, diciéndome: «Levántate y mide el Santuario de Dios y el altar, y a los que adoran en él.  2  El patio exterior del Santuario, déjalo aparte, no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la Ciudad Santa 42 meses3  Pero haré que mis dos testigos profeticen durante 1260 días, cubiertos de sayal».  4  Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.  5  Si alguien pretendiera hacerles mal, saldría fuego de su boca y devoraría a sus enemigos; si alguien pretendería hacerles mal, así tendría que morir.  6 Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los días en que profeticen; tienen también poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.  7  Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará 8  Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado9  Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.  10  Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra.  11  Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.  12  Oí entonces una fuerte voz que les decía desde el cielo: «Subid acá.» Y subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.  13  En aquella hora se produjo un violento terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y con el terremoto perecieron 7.000 personas. Los supervivientes, presa de espanto, dieron gloria al Dios del cielo.

En 11.1 comienza midiendo el Santuario de Dios y el altar, pero no mide el exterior que ha sido entregado a los gentiles. Nosotros, los caídos Adanes-Evas, somos el exterior, los gentiles, son los demonios. Nos pisotearán durante 42 meses. De nuevo 42 meses es igual a 1260 días, lo mismo que 3,5 (años) que se usará después también aquí. Esto, además, nos dice que lo dicho en estos versículos, se refiere a nosotros, y a los caídos.
3,5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días
Es importante entender qué son estos periodos. Son periodos iguales, pero tomados o agrupados de diferentes maneras; meses, días, años. Y las agrupaciones cambian según la profecía (aquí son 3,5 días, en otra, tiempos), lo que nos dice que no es importante el tiempo en sí mismo, sino la relación de equivalencia entre estos números: 3,5; 42; 1260 y lo que determina cada uno. En la profecía sellada de Daniel, que analizo después de esta, dice que todo se cumplirá cuando pase “Un tiempo, tiempos y medio tiempo, y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del Pueblo santo.» (en otras traducciones pone “2 tiempos” en lugar de “tiempos” y en otras directamente suman: en tres tiempos y medio). Esto nos habla de todo el tiempo transcurrido desde la traición hasta el fin del mundo, pero al mostrarlos de manera diferente, muestra los lugares por los que hemos pasado, de nuestros periodos de vida o de momentos críticos en nuestra historia desde el cielo:
1. En el cielo (3,5).
2. Tras la traición todavía no en la tierra (42, Caín, Abel, vivíamos cientos de años, hablábamos con Dios…).
3. En la tierra antes de la cruz (1260, no podemos retener el Espíritu, ya no vemos a Dios ni le hablamos directamente, y vivimos, 120 años como mucho Gén 6:3. Ver Lógicamente ).
½ Después de la cruz (este sería el último ½), puede ser referido como 1290 (Daniel 12, 1260+30), aunque creo que 1290 se refiere más al momento final, periodo muy aludido en las profecías. Aquí (hoy), vivimos también 120 años a lo sumo.
Nos habla también de la equivalencia en nosotros mismos en estos periodos de vida: en el cielo con nuestra persona y libertad igual que en la tierra, pero con naturalezas diferentes. Es una forma de decir que nuestra vida en la que nos lo jugamos todo, se dio en periodos de tiempo diferentes en tamaño, pero iguales en importancia; es decir, la traición del cielo fue realizada por toda la humanidad (antes de ser hombres) a la vez, en un corto espacio de ‘tiempo’. El momento en el que quedó confirmada nuestra traición, en el que estábamos junto a Dios, pero no en Dios, fue otro tiempo, y por fin en la tierra, a la que llegamos por generaciones, lo que se extiende durante más tiempo. Pero a la vez tienen el mismo valor, pues son partes de nuestra historia en la que se decide nuestra Vida o muerte. El último medio tiempo, desde la pasión al final, quizá viene a decirnos, (hablo de la medida, ½) que está en referencia al penúltimo, que también se da en la tierra, o que estamos en las mismas condiciones (hombres, 120 años), pero que dura menos. De cualquier forma, el uso de estos números relacionados, son una manera de hablar también de uno de los periodos (cielo, medio, tierra) e incluir de manera ambigua u oculta, otros más que hayan podido compartir la misma circunstancia. Por ejemplo, luego sigue:

2 El patio exterior del Santuario, déjalo aparte, no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la Ciudad Santa 42 meses. 3 Pero haré que mis dos testigos profeticen durante 1260 días, cubiertos de sayal»

El número 42, nos habla del 2º periodo El patio Exterior del Santuario ha sido entregado. Nosotros, cuando ya habíamos sido captados, y todavía no estábamos en la tierra (aunque en el 3º también se cumple, y en la última ½ para muchos). Los dos testigos, creo, son el Espíritu Santo y Jesucristo (dos candeleros y dos olivos), ambos fuente de luz y parte del árbol que da aceite. En la tierra, nadie ve a Dios Padre, pero sí podemos sentir al Espíritu Santo y a Cristo quien además se hizo hombre (11:3 testigos). Los gentiles, son los demonios y quizá los Eva. Aunque ese 1260 se refiera también al periodo de la tierra o a todo en general, incluye al del cielo en el que también los ‘testigos’ dan testimonio, tal y como lo hacen en la tierra. Cuando lo dicho se cumple en los dos lugares parece usar el número que los abarca. Dice: “Tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva”, para que no reciban Espíritu Santo o agua de Vida aquellos que se levantaron (esto también se da en la tierra). Y esto de la rebelión del cielo:

7 Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará

Dice que, para nosotros, el Espíritu Santo quedará muerto y seremos separados del árbol, es decir, estaremos vacíos por acción de la Bestia, que después de ser vencida (sale del abismo) por acción de estos dos testigos (terminado de dar testimonio), hará su chantaje valiéndose de la justicia, y la Bestia no será expulsada todavía. Los vencerá y matará se refiere al Espíritu y hermandad en Cristo que perdimos en el cielo, no a ellos en sí mismos, pues ellos eran (y son ahora), testigos de Dios en nosotros.

8 Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado. 9 Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.

Decíamos que uno es el Espíritu perdido (uno de los testigos), el otro es Cristo. Tengamos en cuenta que 3’5 hace referencia a todo el periodo, pero hablando de la última parte, si la última mitad es desde la pasión hasta el final, ¿por qué decir 3,5 y no 3? Quizá por lo mismo por lo que 10.1 y 10.9 forman parte del mismo número 11; nombrando el 11 nombras todo lo contenido. También podría hacer referencia a que será al recibir el juicio cuando nos “transfiguremos” realmente en lo que seremos, lo que vivimos ahora del Espíritu son primicias, y que a Cristo lo viviremos entonces en cielo, visible y formando parte de nuestro árbol. Expuestos en “la gran ciudad”, dice “se llama Sodoma o Egipto”; Sodoma como representación del pecado y Egipto como representación de la esclavitud de ese pecado, de habernos sometido a Satán; “allí donde también su Señor fue crucificado”, hace referencia al mundo o más bien, como decía, al propio pecado en el que hemos caído en el cielo. En ese pecado (o naturaleza pecadora) es donde el Señor entrará para salvarnos en la cruz. Es una decisión que se dio ya en el cielo. Ese ofrecimiento o aceptación por la que más tarde se creará el mundo (por esto no se nombra Jerusalén como el lugar de la cruz). Así, esos cadáveres somos nosotros mismos y los demonios sin Vida, con la falta de Espíritu, y de Cristo. ‘No está permitido enterrar los cadáveres’, nos dice que no solo a nosotros, sino tampoco los demonios (los más rebeldes) aunque vencidos ya, se les puede enterrar; Dios no los destruye para, utilizándolos, recuperarnos en plena justicia. 10 Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra. Estos ‘habitantes de la tierra’, creo que se refiere sobre todo a los demonios, los malvados y muchos Evas, (que fueron vencidos por Dios al perder el Espíritu), quienes tras hacer el chantaje se sienten seguros, unidos a nuestro destino (al de los Adanes). Tras el chantaje, todos estos quedan aliviados, pues piensan que las consecuencias que esperaban sufrir por el levantamiento fallido, se iban a quedar en nada. 11 Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban. Tres y medio, simboliza entonces toda la historia del hombre, desde la traición hasta el final del mundo. Será entonces cuando se haga el juicio, y los demonios no serán ya necesarios pues toda justicia se habrá cumplido. Será entonces cuando veamos a Jesucristo venir desde las alturas dicen las escrituras. En cualquier caso, serán visibles para nosotros, veremos a Cristo y al Espíritu o la ausencia de Él para quien no lo tenga. Otra lectura de este versículo nos pondría en el día de la pasión, la cual es inicio del ultimo medio. Después de la pasión, el Espíritu vuelve a nosotros, gracias a Cristo que viene como hombre y como digo, nos valida. Dios abre el mar rojo, corta las cadenas que nos unían al faraón y gran espanto se apoderó de los demonios, puesto que se quedan sin rehén, sin escudo. Los Eva seguirán no obstante sordos, por lo que su destino una vez separado de el de los Adanes, es incierto. En aquella hora, se puede referir a la misma pasión: hubo un violento terremoto y la décima parte de la ciudad se derrumbó, perecieron 7000 personas. No sé si hubo un terremoto entonces en Jerusalén o habla figuradamente. De cualquier forma, salvo que 7000 fuera un número simbólico, no parece gran cosa comparado con toda la humanidad, ni tampoco una décima parte de la ciudad. Ambas interpretaciones son viables, aunque más adelante del libro del Apocalipsis habla del fin del mundo y quizá aquí no. De cualquier forma, como las profecías de Daniel, habla de estos periodos en particular, pero también agrupándolos; es por eso que usa las mismas cifras, aunque cambiadas en las unidades o en cómo se agrupan.

Lo importante finalmente es saber distinguir que estas etapas se han dado en nuestra historia; no es lo principal concretarlas exactamente, porque, además, como vengo insistiendo cansinamente, mucho se ha escrito intencionadamente de manera ambigua o para mostrar esa dualidad o información doble de nuestras distintas etapas. Todo esto queda confirmado en la exégesis de Una gran señal apareció en el cielo (Apo 12,1-5)

3,5 años x 12 meses = 42 meses, x 30 días = 1260 días
Números equivalentes agrupados de distinta forma.
1260/365 = 3,452 años ~ 3,5.
1290/365 = 3,53   años ~ 3,5.

3,5

Habla del primer periodo, de nuestra traición en el cielo, o de lo que ocurrió allí, o de lo que se inició allí (a la vez habla de toda la historia 3,5=42=1260). También hace referencia al final o último medio periodo.

42

Habla del 2º periodo, cerca de Dios, pero no en Dios (Caín y Abel). A la vez habla de toda la historia 3,5=42=1260 años, meses, días

1260

Tercer Periodo. En la tierra antes de la pasión. A la vez habla de toda la historia 3,5=42=1260 años, meses, días.

1290

(Daniel 12). Estos 30 añadidos quizá para hacer referencia al tiempo final o desenlace.

1335

Juicio o Reparto para los salvados. 1335/365=3,65 (La Justicia en un Número) Reparte entre los días de un año, la centésima parte de un año para cada día. Esto no es nada frecuente en una operación matemática.

2300

Final del Universo (Daniel 8). Ciudad de Dios reconstruida. Se añaden 1000 años de purgatorio para los que lo necesiten de los últimos en vivir en el mundo, hasta la restauración del Santuario (Apocalipsis 20,2 ). Además 2300 tardes y mañanas (como dice) son = ¡1260 días también! Contando el día sin las noches, es decir contando el crepúsculo más visible (el crepúsculo civil). Este dato es tomado hoy con segundos por una compleja fórmula matemática que no creo estuviera disponible en tiempo del profeta Daniel (ver punto siguiente o https://salidaypuestadelsol.com/sun/jerusalem).

Ahora la segunda parte de Daniel 8; la profecía sellada, Daniel 12.

Daniel 12:1-13  «En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia como no habrá habido hasta entonces otro desde que existen las naciones. En aquel tiempo se salvará tu pueblo: todos los que se encuentren inscritos en el Libro.  2 Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno.  3 Los doctos brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad.  4 «Y tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del Fin. Muchos andarán errantes acá y allá, y la iniquidad aumentará.»  5 Yo, Daniel, miré y vi a otros dos que estaban de pie a una y otra parte del río6 Uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: «¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas?»  7 Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, jurar, levantando al cielo la mano derecha y la izquierda, por Aquel que vive eternamente: «Un tiempo, tiempos y medio tiempo, y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de la fuerza del Pueblo santo.»  8 Yo oí, pero no comprendí. Luego dije: «Señor mío, ¿cuál será la última de estas cosas?»  9 Dijo: «Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del Fin10 Muchos serán lavados, blanqueados y purgados; los impíos seguirán haciendo el mal; ningún impío comprenderá nada; sólo los doctos comprenderán.  11 Contando desde el momento en que sea abolido el sacrificio perpetuo e instalada la abominación de la desolación: mil doscientos noventa días. [1290] 12  Dichoso aquel que sepa esperar y alcance mil trescientos treinta y cinco días. [1335]  13  Y tú, vete a descansar; te levantarás para recibir tu suerte al Fin de los días.»

En la primera parte de Daniel 12 parece hablar desde el cielo de lo que ocurrirá al final de los tiempos. Es decir, parece que habla desde el cielo antes de todo. Desde el 12:1 al 12:4 dice los que se salvarán (futuro) llegado el final (los inscritos en el libro de la vida), y que los muertos recibirán un juicio, parece decir, lo que les llevará a la vida eterna o a la condenación. Los doctos brillarán como luz del cielo…
¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas? En 12:7- continúa hablando desde el origen en el cielo, y esta vez dice que debe pasar toda la historia del hombre (3’5 tiempos), que abarca la traición en el cielo (-1-), cerca de Dios pero no en Él (Caín y Abel, vivimos 800 años, todavía lo vemos y hablamos con Él -2-), en la tierra antes de la Pasión de Cristo (vivimos 120 años máximo -3-) y después de la Pasión (1/2 tiempo). Esto lo he explicado ya en el punto anterior.
Entonces le pregunta ¿cuál será la última de estas cosas? Y ahora vuele a hablar del fin de los tiempos; realmente se sitúa un poco antes de que se dé: Contando desde el momento en que sea abolido el sacrificio perpetuo e instalada la abominación de la desolación: mil doscientos noventa días. Añade 30 al 1260 (1260=42 meses, 3’5 años).
Entre medias, en 12:5 al 12:7 nos habla de los que le dan el mensaje. Uno está sobre el río, cuya agua debe representar el Espíritu Santo. Entre los tres, junto a los dos de los lados del Río, podrían representar las personas de la trinidad, pero el hecho de jurar por el que vive eternamente (12:7) hace que esto no cuadre del todo. Otra posibilidad es que fueran dos profetas ya nombrados en otros lugares, pero estos, si fuera así, no logro identificarlos. En este caso el que está sobre el Río, sería la persona de Cristo, y el Río el Espíritu Santo que en su persona alcanza la máxima intensidad.
[Esto lo añado el 26/7/2020]
Así en 12:11 nos da un periodo anterior a este final. Es decir, nos dice cuándo ocurrirá “desde un cuándo”. Desde la tierra, podemos poner esta “abolición del sacrificio perpetuo” en el momento en el que globalmente se cancelaron las eucaristías para la mayor parte del mundo (no para los sacerdotes). Como no ocurra una catástrofe superior a esta, ese podría ser el día señalado. Esto lo he explicado al final de la primera parte de la profecía de Daniel, un poco antes p.147 (también como observación durante los efectos del COVID-19). Aquella “abolición” la situaba en 14-3-2020 (+-30 días). Lo que nos pone tras 2300 días el final en el 2026 (en Daniel 8 pone 2300 mañanas y tardes no 1290 días como aquí), lo que se aproximaba a mis apreciaciones durante todo el ensayo. Y ¿por qué pone dos cifras diferentes el mismo profeta: 1290, 2300? ¿Por qué en Apocalipsis 11:1-13 y en Apo 12:1-5 utiliza 1260 días (42 meses = 3’5 años)? Ya hemos visto que 2300 mañanas y tardes equivalen a 1260 días (quitando las noches, contando el crepúsculo civil). Es una manera de dar dos informaciones con el mismo número (mismo valor), pero ¿por qué aquí utiliza 1290 y no 1260 (=42 meses, 3,5 años)? Parece que habla de algo que ocurrirá en un espacio corto de tiempo 1260--1290. Estos 30 de diferencia nos hablan del final. Si 1260 son los 3’5 tiempos, o los 42 meses, nos está diciendo que ya estamos ahí (esto me parece evidente por lo que nos rodea y por la propia resolución de estas lecturas), y que lo añadido +30 (en 1290) nos dice que estos 30 serán el desenlace final y serán especiales (¿cuál será la última de estas cosas?). Por otra parte, en (12:11) dice: contando desde la abolición … y la instauración de la abominación de la desolación. Es decir, parece que sean dos cosas próximas en el tiempo, pero diferentes. Esto hacemos nosotros cuando ponemos origen en un tiempo, determinado por dos cosas, sino solo diría “desde una de ellas”. Aquí parece que diga desde que ocurre esto, junto a la consecuencia de esto… Si pensamos que el 14/03/2020 (+/- un mes), se “abolió el sacrificio perpetuo” en las Eucaristías (globalmente –mundialmente- para la mayor parte de los fieles no sacerdotes), “instalada la abominación de la desolación” puede referirse a algo que está por suceder, todavía peor que lo anterior (la abolición del sacrificio perpetuo fue algo temporal, pero “instalada” suena a algo más definitivo). Quizá ocurra algo en los próximos meses o este año contando desde el 14/03/2020 (+/- un mes), que empeore aún más la situación (quizá relacionado con el coronavirus). No sabemos.
Fechas importantes que podrían devenir de todo esto son:
- Hasta 14/3/2021 (mera suposición por la cercanía de un año desde la abolición del sacrificio, podría darse la instauración de la abominación de la desolación).
- Si usamos la misma relación que encontramos entre 2300 y 1260, que ya se ha probado válida en el punto previo (contando días sin noche) tendríamos que:
2300/1260=1.82539683
2300 = 2300 días (+ 14/03/2020) =01/07/2026
1290 * 1.82539683 = 2354.7619 (+ 14/03/2020) =24/08/2026
1335 * 1.82539683 = 2436.90476 (+ 14/03/2020)= 16/11/2026
Lo que querría decir que lo peor duraría desde el 2/06/26 al 27/07/26 o 18/10/26, porque luego dice dichoso el que llegue al 18/10/2026 (1335).
- Otra posibilidad: Al origen 14/03/2020, sumamos los días reducidos (2300=1260, contando las noches).
1260 días + 14/03/2020 = 26/08/2023
1290 días + 14/03/2020 = 25/09/2023
1335 días + 14/03/2020 = 09/11/2023
-Dado que parece que son dos cosas distintas (la abolición… y la instauración). Quizá habría que sumar estos días a la fecha en la que se diera la instauración de la abominación de la desolación, que realmente no sabemos cuándo será.
Entonces, esto sería por dar fechas desde la tierra, aunque no tengo mucha confianza en estas. Yo me quedo especialmente con su significado desde el cielo, que es muy esclarecedor con respecto a nuestra fe, porque desde ahí nos habla claramente de esas etapas que hemos vivido, y cuadra herméticamente con el resto de la biblia. Las fechas desde la tierra, podrían ser o no (esta se aproximaría a mi fecha calculada 2025, aunque aquí da un año más o dos menos).
Volviendo a la interpretación de cielo, el final de Daniel 11: 40-45, los versículos que anteceden al versículo de Miguel (12:1), hablan también de la derrota de Satán en el cielo (Daniel 12 tiene una lectura más completa también desde el cielo, pero es muy parecida a la del apocalipsis por lo que he preferido, estudiarla más desde la tierra). Así esto desde el cielo más o menos quedaría así:

Daniel 11:40-45  «Al tiempo del Fin, el rey del Mediodía se enfrentará a él; el rey del Norte irrumpirá contra aquél con carros, jinetes y numerosas naves. Entrará en sus tierras, las invadirá y atravesará.  41  Vendrá a la Tierra del Esplendor, donde caerán muchos, pero de sus manos escaparán los siguientes: Edom, Moab y los restos de los ammonitas.  42  «Extenderá su mano sobre los países: ni el país de Egipto escapará.  43  Se apoderará de los tesoros de oro y plata y de todos los objetos preciosos de Egipto. Libios y kusitas le seguirán.  44  Pero noticias venidas del Oriente y del Norte le turbarán; saldrá entonces con gran furor, con ánimo de destruir y exterminar a muchos.  45  Plantará sus tiendas reales entre el mar y el santo monte de la Tierra del Esplendor. Entonces llegará a su fin y nadie vendrá en su ayuda.

Entrará en sus tierras”, robará la Esencia, el Espíritu Santo. “la tierra del Esplendor”, el altar y los que lo adoran; Edom, Moab y resto de los amonitas pueden ser los ángeles fieles… “Egipto” los ángeles caídos. Oro y plata, como casi siempre representa al Espíritu. “Libios y kusitas le seguirán”, pueden ser los adanes y evas (no sé si hay alguna referencia histórica que los pueda así relacionar). 11.44 Noticias vienen de oriente, y del Norte le tumbarán. Oriente es por donde sale el sol, y representa a Dios, el Norte, pueden ser los fieles, o Cristo o Miguel (Norte, el primero). Esta es su derrota –tumbarán- (o primera derrota), pero “sale con furor a exterminar a muchos” se refiere al chantaje que dejó todo parado y le hizo revivir o salir del abismo. Tras el chantaje estamos junto a Dios, pero no en Dios (2º Etapa), estamos (11.45) “plantados entre el mar” (simboliza la muerte) “y el santo monte de la Tierra del esplendor” (Dios mismo y su altar y los que le adoran). “Entonces llegará su fin y nadie vendrá en su ayuda”. Cristo acepta o se ofrece para la pasión, final del escudo o chantaje a costa nuestra de Satán; creación del Universo… Este último versículo enlaza con 12.1.
Así parece más claro el orden, aunque en el capítulo 11, no queda despejado quién es el rey atacado y el que ataca, o yo no lo he sabido discernir claramente; en algunas traducciones al rey del Mediodía lo llaman rey del Sur, lo que tampoco me saca de dudas. De todas formas, el final de Daniel 11, que son estos versículos que hemos visto, parecen más o menos comprensibles en esta línea y, además, enlazan con lo que viene después (visto desde el cielo y pasando a la tierra). Bien, dado que, como digo, lo más importante no es sacar una fecha concreta desde la tierra, estos tiempos nos hablan más de etapas. No las confundamos tampoco con un ciclo continuo de reencarnación; son la consecuencia del intento de salvación por parte de Dios, que queda realizado en la creación de la nueva Naturaleza Hombre, validada por plena Justicia. Estos 3’5 pasos son nuestra historia, incluida nuestra traición y salvación. Hay algunas religiones que vislumbran parte de esto y lo encuadran, como decía, en un ciclo continuo de reencarnación, y como casi siempre hay algo de verdad, pero no es nuestro destino o nuestro fin, sino que ha sido un medio de Dios para salvarnos, el cual, ha generado unas etapas determinadas y contadas. Como siempre, mucho se me habrá pasado, pero por aquí va todo. El que tenga paciencia y lo estudie, seguro que llega a conclusiones más concretas que las mías. Y siendo esto así, ¿para qué dejarla sellada? Quizá para confirmar este conocimiento, para que hoy conozcamos nuestra historia de salvación desde el cielo. O simplemente para que la apertura del sello, sea considerada señal de que Nuestro Señor está próximo a llegar.
Al hilo de todo esto, cuando en las escrituras leemos (Exo 20,5; Exo, 34,7; Num 14,18; Deu 5,9) que:

Éxo 20:5 No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.

Se refiere a lo mismo, a esos tres tiempos y medio. Cada una de esas generaciones son esos tiempos, periodos o eones o como queramos llamarlos. No dice nunca directamente “hasta la cuarta generación”, que sería lo normal; todo tiene una razón: hace diferenciación de ese medio tiempo. Porque el que vivió antes de la pasión cristo (3er tiempo), no vuelve a nacer después de la pasión (4º tiempo), pero con seguridad todos pasamos por el momento de la traición y por el posterior. Los que me odian aquí se refiere a todos los que salimos del Reino vacíos de Él, los millares son de entre estos últimos, los que finalmente conseguirán salvarse. No cabe otra cosa dentro de la justicia.

En Una Gran Señal Apareció en el Cielo , también se utiliza la misma numerología.



·      Lógicamente...

  Engranaje

Sin interpretar para cambiar, sino investigando un significado más profundo; tomando la Biblia y nuestros propios sentimientos de Dios en nuestro interior; y combinándolo todo con un poco de nuestra lógica podemos llegar a entrever la lógica de Dios.

El hecho de que Dios hable a toda la humanidad desde el principio, es el motivo por el que hay distintas religiones, pues no todos podían entender que estuviéramos hechos a su imagen y semejanza, tampoco que María fuera Virgen y concibiera, ni que Jesucristo fuera el Hijo de Dios (persona creada + Esencia exacta de Dios). Y hace 1000 o 2000 años no se conocían ni las ondas de radio, ¿cómo poder hablar de un Espíritu Santo que te da la vida a ti y a mí a la vez, habiendo un solo Dios? ¿Cómo pensar que ese Espíritu te hace diferente, un hombre nuevo, aunque tú mantengas tu persona? Era mucho más difícil y Dios enseñaba con reglas. Y ¿antes todavía, que ni siquiera el Espíritu podía habitar en nosotros? Aún más difícil, por lo que es lógico el distinto lenguaje entre el Antiguo Testamento (Torá) y el Nuevo (Evangelio…). Es lógico también el Corán en tanto en cuanto va dirigido a otra comunidad con otra historia, y otro entendimiento. Y además todo es según la voluntad de Dios, porque quiso ver como avanzábamos todos hacia Él sin estar juntos, para preservar nuestra libertad.

Según lo expuesto ¿no sería todo más comprensible? Como el argumento de una película quizá, pero así se comprende mejor y cuadra sin resquicios.

Y sí; realmente suena estridente decir que nosotros fuimos ángeles antes que hombres. Pensemos, para que nos sea más fácil, que fuimos deseos o simples pensamientos de Dios y que por ser pensados por Él ya teníamos vida; y una vida que vivimos tomando nuestras libres elecciones y por desgracia nuestra traición. Es cierto que ahora somos una nueva creación y no queda memoria, aunque sí para nuestra alma que se revuelve anhelando lo que un día contuvo, lo que Fue.

Hay algo que desde esta lógica cobra sentido por encima de todo y que tiene que ver con nuestro pecado “no heredado de dos hombres” y es la capacidad que tienen algunos de oír la palabra de Dios y la incapacidad de otros. Ya queda explicado por lo dicho sobre Adán y Eva, pero creo que la Biblia aún incide más con Caín y Abel.  Caín, primer hijo de Adán y Eva, mata a Abel por envidia (a Dios le agrada más su ofrenda). Caín ya vivía fuera del Edén pero Dios como castigo, le echa de donde está (de nuevo) y le dice que nadie le hará nada, es decir, no le castiga, le permite seguir viviendo sin que la tierra le dé frutos (¿o sin que pueda llenarse de Dios?). Adán y Eva luego tienen a Set. Caín se une a una mujer y tiene descendencia y Set también. Luego continuando el génesis hace una distinción parece, entre la prole de Caín (los malos) y la de Set (los buenos), que se llegan a mezclar. De nuevo como con Eva llama a los que no son hijos de Dios “hijas de los hombres”, femenino: Gén 6,1-2 (lo pongo después de 2 páginas).

No solo en el Génesis, en la Biblia se distingue en varias ocasiones a los que no pueden entender de los que sí, incluso Jesucristo habla en parábolas para que estos no entiendan como ya he comentado, y aún más:

Jua 8:43-44

 ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Este era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira.

O esta palabra en la que habla de los apóstoles, aunque en ellos están (o estamos espero) muchos:

Jua 17:9

Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos;

Bien, no hace falta llegar a ninguna conclusión para ver que hay algo raro o escondido en el Génesis. Y al revés, sabiendo qué se ha ocultado es mucho más fácil deducir lo escrito. Veamos cómo, y en qué partes están divididos los primeros versículos de la Biblia; también por la razón. La última de las partes examinadas (Capítulo 11 de este punto), la Torre de Babel, aúna todo lo ocurrido de una manera más fácil de entender e incidiendo más en las razones; en las partes anteriores pasaremos estas un poco por encima.

   1ª Parte. Nuestro origen en el Cielo. 1ª Expulsión. Capítulos 1-3.

Aquí forma la tierra y el cielo. Coloca al hombre en el Edén que es realmente el cielo (Ez 28,12-17). Allí estaba el Diablo, la serpiente, antes de revelarse y caer (ángel caído); de hecho, es el momento mismo de la rebelión la aquí narrada, pues si el diablo hubiera sido expulsado de otro “cielo” anterior, no estaría en el Edén. Para nosotros el cielo no se puede describir como algo diferente a lo que conocemos: nuestro entorno la tierra. En los primeros versículos está la creación de la tierra, y da igual que lo hiciera así o así quiso que lo aprendiéramos, lo cierto es que es el único principio concebible por el hombre: origen, la tierra. Es decir, aunque hubiéramos tenido al principio naturaleza celeste ¿cómo explicarlo? ¿cómo explicar el cielo? Y sobre todo ¿Dios lo quería explicar? No. Ya se ha dicho el porqué: preservar nuestra libertad y podernos recuperar sin coacciones.

En esta primera parte, en el jardín del Edén, llama en todo momento “hombre” o “mujer” al que luego llamará Adán y Eva. Diferencia importante, pues llamando “hombre” no designa ni siquiera metafóricamente a uno, sino a muchos.

El “hombre” hizo tal cual…

La “mujer” dijo tal… (incluso en este caso se puede generalizar).

Aquí por culpa de la mujer, el hombre deja de ser lo que era para Dios. Ambos “mueren”, la mujer “muerta” por el diablo, el hombre “muerto” por la mujer; muerte de Ser. Así la palabra “mujer” no es “hembra” sino que representará a los que se vacían de Dios por creer al demonio, a los que no están inscritos en el libro de la vida aquí entre nosotros; o los que no escuchan y como necios solo tienen oídos para el dinero y los ídolos del mundo, para el diablo. Digo “representa”, pero realmente corresponde a lo que pasó en el cielo.

El “hombre”, vacío también de Dios por culpa de la “mujer”, sí tendrá en el mundo abierto el oído a la palabra de Dios, pues no se dejaron convencer por el demonio, sino por amor a la “mujer”. Pero por el “hombre” pueden hallar la salvación los “mujer” y esto se simboliza con la costilla, que además está en el lugar del corazón; por el amor de los “hombre” se da la oportunidad a los “mujer” o, dicho de otra forma: si por culpa del “mujer” el “hombre” muere, el “mujer” solo podrá vivir por obra del “hombre”. Es pues, representación de lo que habría de pasar; que más adelante sigue con “hijas de los hombres” enfrentado al termino “hijos de Dios”.

En esta 1ª parte el “hombre” y la “mujer” son expulsados del cielo (Edén).

2ª Parte. Cerca de Dios, no en la tierra aún. 2ª Expulsión. Capítulo 4.

Estamos ya fuera del Edén. Narra la historia de Caín y Abel. Hijos de Adán y Eva (ahora si los nombra, al final del capítulo 3 también es nombrada Eva, al ser expulsados). Aquí todavía hablan cara a cara con Dios, incluso los que no ‘agradan’ al Señor. De nuevo uno mata al otro (Caín mata a Abel). Se repite curiosamente la historia (muerte de ser). Caín es “expulsado” por ello a otro lugar que no le dará ningún fruto (los que no oyen, en la tierra no reciben el Espíritu). No es una expulsión de un lugar real puesto que al lugar donde es enviado debería estar él solo, pero habla de encontrarse por allí con gente que le pueda dañar. Incluso se casa y tiene descendencia en un sitio donde no hay nadie, pues hasta ahora sólo estaban el Edén y el sitio donde quedaron expulsados Adán y Eva, y su descendencia.

Gén 4:12

Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra.»

Gén 4:14-15

Es decir que hoy me echas de este suelo y he de esconderme de tu presencia, convertido en vagabundo errante por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.»

Respondióle Yahveh: «Al contrario, quienquiera que matare a Caín, lo pagará siete veces.» Y Yahveh puso una señal a Caín para que nadie que le encontrase le atacara.

Se refiere a que allá donde estén no podrán recibir frutos. Expulsado de la presencia de Dios. No es una expulsión real de un lugar.

Los Evas o Caínes (cuya descendencia como decía, luego llama “hijas de los hombres”) están condenados a ir errantes por la tierra sin recibir el Espíritu Santo si no es ayudados por los Adanes o Abeles, puesto que estos recibieron la muerte de aquellos.

Recapitulación de la 2ª parte “estando cerca de Dios”. Capítulo 5.

Gén 5:1-2 

Esta es la lista de los descendientes de Adán: El día en que Dios creó a Adán, le hizo a imagen de Dios.

Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó «Hombre» en el día de su creación.

3ª Parte. Noé; paso de “Cerca de Dios” a nuestra tierra. Capítulos 6-9.

La historia se había ‘cortado’ con la recapitulación del 5.

Gén 6:1-2

Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas,

vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas.

Se supone que estamos todavía cerca de Dios. Los Adanes se juntan con los Evas o los Abeles con los Caines o los que escuchan con los sordos.

Sigue ocurriendo lo mismo que en el cielo: la “mujer” pierde o ‘mata’ al “hombre”. Los sordos a los que escuchan.  Dios nos pone a todos juntos.

Hace borrón y cuenta nueva, simbolizado en Noé y el arca. El diluvio es el reinicio como naturaleza real de hombres tal y como somos, con cuerpo. De nuevo con un imposible ADN. A partir de Noé Dios desaparece para nosotros. Antes hasta los sordos podían hablar con Él. A partir de ahora sólo unos pocos elegidos.

Noé simboliza nuestro paso de naturaleza ‘celestial’ a naturaleza hombre, lo que confirma que Dios es Amor. Él provee lo necesario para nuestra salvación, y la naturaleza hombre es naturaleza sujetadora (de algo vacío que se cae junto a Luzbel, a la muerte eterna), para que en uso de nuestra libertad y en la redención posterior de tal naturaleza (por Jesús) podamos llenarnos de nuevo de Dios y salvarnos. Ver Justicia y Redención en Jesús

Recapitulación de la 3ª parte “Noé y nuestra tierra”. Capítulo 10.

Comienza con la misma estructura que la recapitulación del bloque “estando cerca de Dios”, (el de la primera estancia fuera del cielo, pero no en la tierra, 2ª parte).

Gén 10:1

Esta es la descendencia de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio:

Se relatan los descendientes de Noé y los reinos de la tierra que estos forman y más tarde serán recorridos y nombrados en la Biblia. Curiosamente en el bloque anterior de la primera estancia fuera del cielo, no se hizo o se nombra ningún reino o ciudad creada por ellos (con la de años que vivieron). Ni tampoco pueblo alguno. Aunque es cierto que todo se “borra” por el diluvio, sigue siendo raro que ni se nombraran… Y vaya casualidad: a partir de Noé el hombre vive 120 años y no los 800 o más que vivían en la estancia previa a nuestra tierra. Hoy la mujer más longeva del mundo tiene 116 años según el libro Guinness. Hoy… en nuestra tierra…

(3ª Parte)

Gén 6:3

Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean 120 años.»

Capítulo 11. La Torre de Babel. Independiente, resume todo lo anterior.

Veamos la torre de Babel:

Gén 11:1-2

Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras.

Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron.

Estamos en el cielo, todos deseos de Dios. Pero empezamos a dudar => la humanidad se desplaza desde Oriente (desde el sol naciente hacia el ocaso, hacia la muerte). Y nos situamos en la vega (=zona de tierra baja, normalmente al lado de un río =>Vida=Dios). Nos estamos vaciando o estamos dudando y ya no estamos en Dios, pero todavía estamos en el cielo, o quizá en un momento posterior al Edén y previo al mundo (correspondería al bloque “estando cerca de Dios”).

Gén 11:3

Entonces se dijeron el uno al otro: «Ea, vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego.» Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa.

Estos ladrillos simbolizan nuestras vainas o almas, vacías de Espíritu.

Gén 11:4-9

Después dijeron: «Ea, vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en los cielos, y hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la haz de la tierra.»

Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos,

y dijo Yahveh: «He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y este es el comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible.

Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el de su prójimo.»

Y desde aquel punto los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

Por eso se la llamó Babel; porque allí embrolló Yahveh el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra.

Después de la traición en el cielo, Dios espera pacientemente por ver si los que están abiertos a la palabra de Dios pueden “convertir” a los sordos. Por ver si podemos volver a ser todos lo que éramos. Pero todavía teníamos memoria de lo ocurrido y somos conscientes de Dios. Su intención es darnos una nueva oportunidad, comprobar si podríamos llenarnos de amor, y ver quién lo hacía. Pero, sabedores de lo ocurrido, por miedo a Él, decidimos simular una buena relación, convertirnos falsamente, nos unimos como ladrillos vacíos (vacíos de amor realmente), para llegar de nuevo al lugar de donde caímos, para llegar a Dios. Es un complot entre todos, mostrando un falso sentir por miedo. Dejamos de pelear, nos conchabamos por interés. Y Dios no quería esclavos, no quería falsedades ni que eligiéramos el amor por miedo (amor que no sería verdadero). Así, Él confunde nuestro lenguaje y nos desperdiga por toda la haz de la tierra (Noé). ¿Y a qué se refiere con nuestro lenguaje? Si pensamos, pues, que sabíamos nuestro origen y conocíamos nuestro problema, presentamos todos a una el mismo comportamiento falso y vacío de amor simulado “Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras”.  Nos pusimos todos de acuerdo por miedo a desaparecer y entonces Él lo “embrolla” todo. Creo que se refiere al momento en el que Dios se hace invisible, ya no somos conscientes de Él (a partir de entonces en la Biblia, el pueblo no habla con Dios, solo los elegidos o profetas enviados), y lo buscamos por caminos diferentes (seguimos intentando llegar a Él, pero por caminos distintos). Como hombres ya no tenemos memoria de los que fuimos =-principio del embrollo y según dónde hayas nacido, lo más probable es que hayas recibido una religión u otra (también parte del embrollo planeado de Dios). Quizá esto último dependa incluso de nuestro grado de duda en el cielo que se traduce en nuestro entendimiento en la tierra, y en esa religión adaptada a ese entendimiento que Dios nos provee para “acercarnos” a Él (en tanto en cuanto la renuncia al mundo y la fidelidad a Dios puede salvarnos por su misericordia). Finalmente, es el amor subyacente en todas las religiones el que en último caso nos permite elegir a Dios, y es Jesucristo el que nos ha hecho a todos potenciales deseos de Dios, redimiendo o arreglando al hombre la falta que tuvimos en el origen, cuando aún no éramos hombres (con cuerpo), la traición, la manzana, o el juramento roto. Lo que hacemos en el mundo es ejercer nuestra libertad de elegir a Dios sin coacciones. El momento exacto en el que Dios nos hace hombres (con cuerpo) creo que es Noé, en ningún caso es en el pasaje de Adán y Eva (en el cielo), pues esta es la descripción metafórica, como ya he dicho, de la propia rebelión. En la torre de Babel, historia síntesis, empezamos sin cuerpos, éramos esas personas vacías que se unen en conjura como ladrillos huecos e iguales, y Dios nos dispersa por la tierra sin conocimiento de Él, que es lo que representa el arca de Noé (ese nuevo inicio).

Bien, aunque esto sea así, ya da igual por lo que fue; sería más significativo porque ahora se conozca, pues puede hablarnos de una convergencia de todas las religiones en el amor, en Jesucristo; puede hablarnos de un final cercano de todo. ¿Por qué permitir que se desvele el secreto que ha sido el fundamento de nuestro entorno de prueba y elección? Las respuestas a las preguntas de todos (casi todos) los hombres sobre la Vida... Y siendo que esas 7 religiones salen de Dios, que todos somos salvados por Jesucristo, que en todas subyace la justicia, la misericordia, la compasión y el amor (aunque unos pocos lo ignoren) ¿no será finalmente que estas religiones o iglesias unidas van a ser el cuerpo real de la iglesia universal de Jesucristo, y Él su cabeza? De manera parecida a como nos hablan los Evangelios, ¿no deberíamos sentirnos unos unidos con otros? Diferentes, claro, como un pie con su cayo formado por el contacto con el duro suelo es diferente al hombro, pero al final todos comparten la misma vida. Todos los hombres somos salvados por Jesucristo, fuimos todos creación de Dios Padre a su imagen y semejanza, hermanos de Jesucristo en la persona o libertad, primero como deseos y después también, pues esa misma persona que mantenemos en nuestros cuerpos es la que se vació en el cielo, pero aún desorientados o embrollados somos los mismos. Igualmente, la persona de Jesucristo es la misma persona que la suya del cielo, la del primer deseo de Dios capaz de mantenerle tal y como era, que le complació y por la que creó lo demás; a diferencia de nosotros Él no cometió falta alguna y mantuvo a Dios en sí mismo y era Dios además de persona. Entonces Jesucristo por amor se encarceló en uno de estos cuerpos para que su persona sufriera nuestra nueva naturaleza y en esa limitación, con cuerpo sometido a necesidades y tentaciones, su amor extremo rompiera la propia limitación del hombre para recibir a Dios. La libertad capaz de contener a Dios infinito, se probó a sí misma limitada como un hombre. La prueba fue horrible y extrema, pero no falló, se mantuvo en el amor, haciendo a la limitada naturaleza de hombre (cualquier persona más cuerpo) capaz de contener a Dios.

Pensando entonces que el Arca de Noé junto a la torre de Babel son el escondimiento de Dios y nuestro embrollo respecto a su saber, nos encontramos otra vez con un lógico nuevo comienzo que vuelve a tener un mundanamente imposible ADN, desde una sola familia, como decía. Además, Dios nos hace saber que no volverá a hacer un ‘reinicio’, no sea que le quitemos importancia a nuestra vida y digamos: ‘Bueno pues si no me salvo ahora ya hará algo Él para salvarme’. Nuestra libertad ya se decide sin coacciones en esta vida, ya que no estamos obligados a temer a Dios (o a su falta).

Gén 9:11    

Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada la vida por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.» Gén 9:13 Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra.

Por desgracia esta buena noticia, que es la alianza de Dios con nosotros, no es tan buena para el que no lo consiga aquí, porque, además, nos está diciendo que no habrá un nuevo inicio o nueva oportunidad. Que no habrá un nuevo entorno, un volver a empezar; porque ya elegiremos en libertad en la nueva Naturaleza, tan cara comprada para nosotros, con el martirio de Jesucristo para cumplir con toda justicia.

Capítulo 12. Abraham. Comienzo aquí, de nuestra historia de Salvación.

Después de explicar todo lo que ocurrió en el cielo, lo que ocurrió junto a Dios en un estado previo a la tierra y a ser hombres con cuerpo; tras explicar las razones de todo e incluso ponernos metáforas a falta de dibujitos, (pues solo eso le faltaba a Dios para enseñarnos en nuestra pueril ignorancia), por fin comienza nuestra palpable Historia de Salvación en la tierra, en uno como nosotros, de nuestra naturaleza; pecador como nosotros, pero al que la fe le justifica, y de hecho le convierte en nuestro padre en la fe. Y por supuesto es en Abraham, aquél por el que arranca aquí la salvación, donde Dios quiso poner la transparente prefiguración del sacrificio de Jesucristo (Abraham / Isaac), pues Jesucristo realmente es el principio real de nuestra Salvación y existencia; Ver  El judaísmo. La Figura de Isaac.

En fin, sólo quiero resaltar que el embrollo de Babel, embrollo de conocimiento de Dios y diferenciación de religiones, además, es el nudo por el que los Evas o Caínes, que como todos ya no verán a Dios desde su escondimiento en el “reinicio” del arca de Noé, no podrán pasar. Porque ellos no podrán entender ninguna de esas religiones. No recibirán frutos verdaderos del mundo, no podrán percibir a Dios de ninguna forma salvo por los Adanes, pues, aunque Dios se hace invisible para todos, sí lo podrán sentir los Adanes. Entonces, subrayo la imposibilidad de muchos por escuchar a Dios, y estos, no es que sean de otras religiones, ya que creo que la Fe es renunciar al mundo por Amor a Dios, y en consecuencia por amor al prójimo también. Sé además que gran parte de los que profesan esas otras religiones entendidas con Amor están abiertos a Dios. Esta es la razón última por la que todas las naciones se unirán finalmente en el Amor, tal y como está escrito. Pero hasta ahora no ha sido así, pues no ya entre religiones, sino en nuestra propia casa estamos separados ¿por qué creéis que Jesucristo vino a traer espada y no paz?

Mat 10:34-36

«No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.

Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra;

y enemigos de cada cual serán los que conviven con él.

En realidad, porque solo tras su pasión el hombre pudo recibir el Espíritu Santo, pero no todos. El demonio deja tranquilos a los que ya posee, pero establece batalla con los hijos de Dios (adanes) y esta la establece por medio de los otros también. Aquellas tentaciones que atacan a los abiertos a Dios, se convierten en juicios y malas astucias en los Evas contra los Adanes. Y esto que vemos en nuestras familias donde recibiendo la misma educación hay algunos que creen (de verdad, no de boquilla) y otros que no, estoy convencido de que ocurre también, por ejemplo, en las familias musulmanas, porque Jesucristo habla y salva a toda la humanidad. Bien es cierto que en el Islam, los Evas quizá guarden un poco más las formas por el qué dirán pero lo mismo es.

¿Y si realmente todo es como digo en el ensayo, no querría decir que Dios quiere desvelar lo que ocultó? ¿Que se acerca el momento en el que el león pacerá con el cordero? ¿la unión de los pueblos? ¿En el que todos, hasta los Evas, podrán escuchar? ¿El fin de los tiempos? No lo echéis en saco roto. Dadle más de un pensamiento, pues escrito está que el halcón al acecho de los “Adanes” son también esos sordos o Evas; y si los sordos por fin escuchan ya no perseguirán a los Adanes. Por fin pacerán juntos. Sí; no sólo los distintos "hijos de Dios" de las distintas religiones, sino también los "hijas de los hombres", los Evas o Caínes, los sordos.

Y nuestra Historia de Salvación explica que:

Dios NO nos ha castigado echándonos del paraíso. Han sido nuestras libres decisiones las que nos han quitado la Vida Eterna; ahora Él nos intenta recuperar.

Y lo aquí escrito reafirma, prueba y coincide en que:

DIOS ES AMOR.

      5. ISAÍAS

Analicemos ahora el principio de Isaías, quien tal y como él mismo dice escribe de manera cifrada. Veremos que habla también de lo mismo, y en la misma manera que lo oculto del Génesis, el Éxodo o el Apocalipsis entre otros. En este caso se vale de hechos históricos, intercalándolos o solapándolos, para imprimir un conocimiento más profundo y mostrar un mensaje “dual”, como en otras partes de la Biblia. Los términos más importantes que utiliza para ocultar el mensaje son:

“Israel” toma un significado diferente según hable del Israel del cielo, en el que estábamos los Adán + los Eva + los serpiente, o Israel de la tierra, en el que habla de Adán + Eva.

Judá que se refiere a los Adán.

Efraím son los Eva.

Asur es el demonio o en general el demonio + los ángeles caídos; Asur es llamada Asiria en muchas traducciones. Aram creo que se refiere solo a los ángeles caídos, sin Satán.

Jerusalén cambia también de significado según hable del cielo o de la tierra. Este es un término es más general todavía que Israel. En el cielo, se refiere a la naturaleza “ángel” o celestial (creada y capaz del Espíritu Santo); y en la tierra a la naturaleza hombre, creada, y validada en Jerusalén por Jesucristo; capaz desde entonces del Espíritu del Espíritu Santo.

Sión representa al cielo. Y, por ende, Espíritu Santo (o reino de los cielos).

Sin embargo, Hijas de Sión, representa a los traidores al cielo creo que especialmente a los Eva.

El monte de Sión, representa a lo más alto del cielo, donde mora Dios.

Con estos, e incluso solo con los tres primeros (Israel, Judá y Efraím) ya se puede entender el mensaje. Si se desea entrar en profundidad hay otros términos que representan ciudades o nombres de reyes, que suelen designar a personajes combinados (Adán, Eva, Caídos).

Damasco capital de Arán cuyo Rey es Rasón

Representa igualmente a los Ángeles caídos y su Rey a Satán.

Samaría capital de Efraím

la Cabeza de Samaría es el hijo de Remalías que es rey de Israel

Efraím representan a los Eva, pero Israel en el cielo a los Adán, a los Eva e incluso a los ángeles caídos. Cuando habla de Remalías rey de Israel habla de cómo los Ángeles caídos, junto a los Eva, deciden y dirigen (rey) también a los Adán. Por otra parte, con referencia a la historia, aquí en la tierra, Judá se crea a partir de los reinos que formaban parte del reino de Israel, dándose un desgranamiento, separación o diferenciación también. En cuanto a Samaría se usa para hablar de los Eva pero también de los Adán, en el sentido dual del cielo.

Bien, esto es lo que veo por encima, si los entendidos lo estudiáis con más detenimiento podréis corregirlo o concretar más; el mensaje no obstante es meridianamente claro, y coincide con el resto de la Biblia.

Los 12 primeros capítulos de Isaías, que son los que aquí vamos a estudiar, están divididos en dos partes: los oráculos anteriores a la guerra Siro-Efranita, que son los 5 primeros versículos y el libro del Emmanuel, los 7 siguientes.

Para leer esto es conveniente antes haber leído lo que precede del libro. Como anotación, os diré que encontraréis más definiciones redundantes que en el resto del ensayo, porque quería haber escrito esto más detalladamente en un libro independiente. Os ruego que tengáis un poco de paciencia; de todas formas, así queda más claro.


·      Oráculos anteriores a la guerra Siro-Efranita.

Estos oráculos nos cuentan la rebelión del cielo y predice que pasará con nosotros por habernos rebelado.

1

Isaías 1:1 Visión que Isaías, hijo de Amós, vio tocante a Judá y Jerusalén en tiempo de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá.

Traición del Cielo.

1:2 Oíd, cielos, escucha, tierra, que habla Yahveh; «Hijos crié y saqué adelante, y ellos se rebelaron contra mí.

1:3 Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne

1:4 ¡Ay, gente pecadora, pueblo tarado de culpa, semilla de malvados, hijos de perdición! Han dejado a Yahveh, han despreciado al Santo de Israel, se han vuelto de espaldas.

Nosotros, que fuimos creados por Él, que compartíamos algo de su Esencia o Espíritu Santo, que éramos sus hijos, le dimos la espalda en el cielo al traicionarle.

1:5 ¿En dónde golpearos ya, si seguís contumaces? La cabeza toda está enferma, toda entraña doliente.

1:6 De la planta del pie a la cabeza no hay en él cosa sana: golpes, magulladuras y heridas frescas, ni cerradas, ni vendadas, ni ablandadas con aceite.

1:7 Vuestra tierra es desolación, vuestras ciudades, hogueras de fuego; vuestro suelo delante de vosotros extranjeros se lo comen, y es una desolación como devastación de extranjeros.

Todos quedamos sin “envoltorio”. Nuestra alma se rompe y no podemos mantener el Espíritu Santo. Nuestro suelo se refiere a esto mismo, pues es quien nos sustenta junto a Dios (nuestra alma que a su vez contiene al Espíritu). Es el Espíritu Santo el que es atraído por Dios. La plaga de las langostas (hacen desaparecer el Edén) expresan lo mismo de manera parecida.

1:8 Ha quedado la hija de Sión como cobertizo en viña, como albergue en pepinar, como ciudad sitiada.

La hija de Sión, las Eva, Hace distinción de los Eva, que, por hacer caso a los demonios, no escucharán en el futuro a Dios sino a ellos. Aislados o marginados.

1:9 De no habernos dejado Yahveh Sebaot un residuo minúsculo, como Sodoma seríamos, a Gomorra nos pareceríamos.

Aquí se hace de nuevo referencia a los Eva y también a los Adán. Sodoma y Gomorra son los demonios, lo que se levantaron y convencieron y no se echaron atrás. Los demonios, no mantienen su libertad, solo odiarán. A nosotros Dios nos deja ese resquicio, esa alma vacía, y la libertad que más tarde podremos usar en la tierra para salvarnos (hombres).

1:10 Oíd una palabra de Yahveh, regidores de Sodoma. Escuchad una instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.

Lo siguiente dicho es efectivamente una instrucción, pero solo como información a Gomorra, pues los demonios no tienen oportunidad de salvarse. Habla de los Eva.

1:11 «¿A mí qué, tanto sacrificio vuestro? - dice Yahveh -. Harto estoy de holocaustos de carneros y de sebo de cebones; y sangre de novillos y machos cabríos no me agrada,

1:12 cuando venís a presentaros ante mí. ¿Quién ha solicitado de vosotros esa pateadura de mis atrios?

1:13 No sigáis trayendo oblación vana: el humo del incienso me resulta detestable. Novilunio, sábado, convocatoria: no tolero falsedad y solemnidad.

1:14 Vuestros novilunios y solemnidades aborrece mi alma: me han resultado un gravamen que me cuesta llevar.

1:15 Y al extender vosotros vuestras palmas, me tapo los ojos por no veros. Aunque menudeéis la plegaria, yo no oigo. Vuestras manos están de sangre llenas:

Estos sacrificios pueden ser las peticiones y súplicas que hicieron o hicimos después de la traición cuando Dios se impuso. El momento en el que estamos junto a Dios, pero no en Dios; antes de la tierra.

1:16 lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de mi vista, desistid de hacer el mal,

1:17 aprended a hacer el bien, buscad lo justo, dad sus derechos al oprimido, haced justicia al huérfano, abogad por la viuda.

1:18 Venid, pues, y disputemos - dice Yahveh -: Así fueren vuestros pecados como la grana, cual la nieve blanquearán. Y así fueren rojos como el carmesí, cual la lana quedarán.

1:19 Si aceptáis obedecer, lo bueno de la tierra comeréis.

1:20 Pero si rehusando os oponéis, por la espada seréis devorados, que ha hablado la boca de Yahveh.

Dios no quiere teorías, dice que en la tierra si tenemos obras de amor podremos conseguir de nuevo el Espíritu Santo (‘lo bueno de la tierra comeréis’), si no serremos ‘devorados’ por el demonio (odio, espada). De momento, habla de la tierra, aún no estamos allí (y disputemos… hablemos; comeréis…, futuro).

1:21 ¡Cómo se ha hecho adúltera la villa leal! Sión llena estaba de equidad, justicia se albergaba en ella, pero ahora, asesinos.

1:22 Tu plata se ha hecho escoria. Tu bebida se ha aguado.

Nos cuenta lo que nos ha pasado: Todos en el cielo compartíamos el Espíritu Santo pero nuestra plata (=Espíritu en alguna intensidad) se ha ido; nuestra Bebida (= Espíritu en alguna intensidad, se ha diluido).

1:23 Tus jefes, revoltosos y aliados con bandidos. Cada cual ama el soborno y va tras los regalos. Al huérfano no hacen justicia, y el pleito de la viuda no llega hasta ellos.

Los Eva (nuestros jefes) que nos convencieron o dirigieron, se habían aliado con los ángeles caídos o los serpiente. Cada cual desea más Esencia. El huérfano, la viuda, pueden ser los Adán ya vacíos de Dios, sin su Padre / Marido.

1:24 Por eso - oráculo del Señor Yahveh Sebaot, el Fuerte de Israel -: ¡Ay! Voy a desquitarme de mis contrarios, voy a vengarme de mis enemigos.

1:25 Voy a volver mi mano contra ti y purificaré al crisol tu escoria, hasta quitar toda tu ganga.

El crisol es nuestra tierra. Aquí Dios nos purifica, dice “contra ti” 1:25. Mis enemigos (1:24) son los demonios. De momento lo cuenta: nos purificará.

1:26 Voy a volver a tus jueces como eran al principio, y a tus consejeros como antaño. Tras de lo cual se te llamará Ciudad de Justicia, Villa-leal.

1:27 Sión por la equidad será rescatada, y sus cautivos por la justicia.

(1:27) Sión se refiere al cielo como era antes. “será rescatado por la equidad”, puede referirse a como se venció la rebelión del cielo, que creo tiene que ver con algo que hizo Dios Padre en relación al Espíritu Santo, o nos cuenta como restablecerá lo que fue por medio de la justicia. “(1:27) Sus cautivos por la justicia”: Aquí se refiere a nosotros que nos salvará, pero también puede englobar a los demonios, que, en nombre de la justicia, piden nuestro mismo destino por haber acabado nosotros vacíos del Espíritu igual que ellos (una vez vencidos se restablecen para luego ejercer de tentadores como lo hicieron en el cielo y así nos salvemos en justicia).

1:28 Padecerán quebranto rebeldes y pecadores a una, y los desertores de Yahveh se acabarán.

Los Rebeldes son los demonios; los pecadores seguramente los Eva y los desertores, los Adán que en la tierra no amen y sigan presos de los ídolos del mundo, (aunque después de la pasión hubieran sido capaces de recibir el Espíritu).

1:29 Porque os avergonzaréis de las encinas que anhelabais, y os afrentaréis de los jardines que preferíais.

1:30 Porque seréis como encina que se le cae la hoja, y como jardín que a falta de agua está.

1:31 El hombre fuerte se volverá estopa, y su trabajo, chispa: arderán ambos a una, y no habrá quien apague.

Ya cuando Dios desbarató la traición en el cielo nos avergonzamos, también cuando pase el mundo muchos se avergonzarán de esos ídolos y personas por las que se dejaron engañar. Árbol designa en muchos pasajes a ‘persona’ “seremos como encina que se le cae la hoja” o jardín sin agua, se refiere a que no tendremos el Espíritu Santo (tampoco como hombres hasta que se dé la pasión). El hombre fuerte se refiere a los Demonios, quizá a los Eva (que guiaron a los Adán).

2

2:1 Lo que vio Isaías, hijo de Amós, tocante a Judá y Jerusalén.

2:2 Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones,

La Cruz, el momento de amor infinito que nos hace aptos de recibir el Espíritu. Habla de Jesucristo. (2.2) En el final de los tiempos dicen casi todas las traducciones. También algún apóstol en sus cartas designa su tiempo como los últimos tiempos. Tengamos en cuenta que, desde la cruz hasta el fin de los tiempos que a todas luces será próximamente como he mostrado ya, o estoy mostrando, está el último medio tiempo (de tres y medio). También puede referirse a que en los últimos tiempos, cristo sea reconocido como el primogénito desde todas las religiones, pues cristo valida a todos los hombres y los caminos de Dios. Por último puede hablar de que los Evas escucharán también porque en 2.1 dice “en lo tocante a Judá y Jerusalén”, siendo Judá los Adán y Jerusalén incluye a los Eva.

2:3 y acudirán pueblos numerosos. Dirán: «Venid, subamos al monte de Yahveh, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos.» Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh.

2:4 Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.

2:5 Casa de Jacob, andando, y vayamos, caminemos a la luz de Yahveh.

Todas las naciones confluirán hacia Jesucristo y todos incluso los que han muerto antes de Él (de la cruz) serán juzgados por Él puesto que por Él enlazamos de nuevo con Dios Padre. “(2:3) De Sión saldrá la ley” los mandamientos salen de Dios Padre; del cielo. “(saldrá) de Jerusalén, la palabra de Yahvé” se refiere a Jesús en la Naturaleza hombre, en la tierra, que, además, en Jerusalén nos valida. La ley es norma establecida como prueba para vencer el 2º chantaje, el de los ídolos. La palabra de Yahvé es amor, es ayuda y salvación, es Él mismo que se dona. Así el amor cumple toda ley, porque es Dios mismo. Después deja de hablar en “tiempos futuros” para hablar de la casa de Jacob; la cual designa a los adanes (2:5).

2:6 Has desechado a tu pueblo, la Casa de Jacob, porque estaban llenos de adivinos y evocadores, como los filisteos, y con extraños chocan la mano;

2:7 se llenó su tierra de plata y oro, y no tienen límite sus tesoros; se llenó su tierra de caballos, y no tienen límite sus carros;

2:8 se llenó su tierra de ídolos, ante la obra de sus manos se inclinan, ante lo que hicieron sus dedos.

2:9 Se humilla el hombre, y se abaja el varón: pero no les perdones.

2:10 Entra en la peña, húndete en el polvo, lejos de la presencia pavorosa de Yahveh y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.

“(2:6) Tu pueblo” es Jacob, los Adanes. Los adivinos y evocadores, los filisteos hacen referencia a los Eva. Recordemos que los Adán, no desean ser más o no desean la Esencia de Dios, sino que comen la “manzana” por Amor a los Eva. El ídolo de los Adán por tanto no es ser por encima de Dios, sino las propias Eva a las cuales las entronan hasta el punto de dar la espalda a Dios. Los extraños son los demonios (ángeles caídos). El resultado de esto es que ellos también toman de esa Esencia y su “tierra se llena de plata y oro (2:7)”. Tras la rebelión e imponerse Dios Padre, los traidores se humillan apartados de Dios (se esconden de Él –esto lo indican también los pasajes de Adán, Eva-). Dice “pero no les perdones (2:9)”, ya se ha dicho que nosotros dejamos de ser, en el cielo rompimos nuestra alma y ya no éramos capaces de mantener la Esencia de Dios. Nos convertimos en desamor y solo el Amor puede vivir en Dios. No es que no nos perdone, es que ya no podíamos estar en Él. En nuestra libertad nos convertimos en madera no atraída por el imán.

2:11 Los ojos altivos del hombre serán abajados, se humillará la altanería humana, y será exaltado Yahveh solo en aquel día.

2:12 Pues será aquel día de Yahveh Sebaot para toda depresión, que sea enaltecida, y para todo lo levantado, que será rebajado:

2:13 contra todos los cedros del Líbano altos y elevados, contra todas las encinas del Basán,

2:14 contra todos los montes altos, contra todos los cerros elevados,

2:15 contra toda torre prominente, contra todo muro inaccesible,

2:16 contra todas las naves de Tarsis, contra todos los barcos cargados de tesoros.

Muchos ‘Tamaños de ángeles’ cayeron.

2:17 Se humillará la altivez del hombre, y se abajará la altanería humana; será exaltado Yahveh solo, en aquel día,

2:18 y los ídolos completamente abatidos.

2:19 Entrarán en las grietas de las peñas y en las hendiduras de la tierra, lejos de la presencia pavorosa de Yahveh y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.

2:20 Aquel día arrojará el hombre a los musgaños y a los topos los ídolos de plata y los ídolos de oro que él se hizo para postrarse ante ellos,

2:21 y se meterá en los agujeros de las peñas y en las hendiduras de las piedras, lejos de la presencia pavorosa de Yahveh y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.

2:22 Desentendeos del hombre, en cuya nariz sólo hay aliento, porque ¿qué vale él?

El oro y plata que arroja, como siempre se refiere al Espíritu (lo pierden por causa de los demonios que idolatraron); musgaños y topos puede hacer diferenciación de jerarquía entre los ángeles caídos (demonios) o bien diferenciación entre estos demonios y los Eva. “Se meterá en los agujeros de las peñas… cuando Él se alce para hacer temblar la tierra”, se refiere al momento en el que Dios corta la rebelión del cielo, nos separamos de Dios, no estamos en Él pero tampoco en nuestra tierra. Seguimos escondiéndonos de Dios porque nos sentimos desnudos.

3

3:1 Pues he aquí que el Señor Yahveh Sebaot está quitando de Jerusalén y de Judá todo sustento y apoyo: (todo sustento de pan y todo sustento de agua);

Dice que está quitando el Espíritu (pan y sustento de agua), lo que indica que todavía no hemos caído a tierra. Jerusalén en el cielo hace referencia a nosotros como ángeles, resalta además a los Adán. Este momento enlaza con el final del versículo 2 cuando tiramos nuestro “oro”.

3:2 el valiente y el guerrero, el juez y el profeta, el augur y el anciano,

3:3 el jefe de escuadra y el favorito, el consejero, el sabio hechicero y el hábil encantador.

3:4 Les daré mozos por jefes, y mozalbetes les dominarán.

3:5 Querrá mandar la gente, cada cual en cada cual, los unos a los otros y cada cual en su compañero. Se revolverá el mozo contra el anciano, y el vil contra el hombre de peso.

Sigue en relación a la retirada del Espíritu Santo. Habla de lo que pasó y también será en la tierra: aquí abajo, el tamaño del alma no importa para llegar a ser un ‘jefe’. Allí arriba el tamaño o cantidad de Espíritu Santo determinaba a la persona. No solo hay diferenciación por este motivo entre ángeles y arcángeles. También entre los propios ángeles.

3:6 Pues agarrará uno a su hermano al de su mismo apellido, diciéndole: «Túnica gastas: príncipe nuestro seas, toma a tu cargo esta ruina

3:7 Pero el otro exclamará aquel día: «No seré vuestro médico; en mi casa no hay pan ni túnica: no me pongáis por príncipe del pueblo.»

La ropa, (túnica), casi siempre se refiere al Espíritu Santo también (oro, plata, vestido, túnica…). Una vez que, tanto los demonios (serpientes o caídos), como los Eva, están vacíos y la rebelión ha fracasado, tratan de salvarse por medio de los Adanes, pero también están vacíos (en mi casa no hay pan ni túnica). Seguramente tenga que ver también con el momento en que los Demonios claman justicia a Dios para recibir el mismo destino que los Adán.

3:8 Así que tropezó Jerusalén, y Judá ha caído; pues sus lenguas y sus fechorías a Yahveh han llegado, irritando los ojos de su majestad.

Jerusalén, en el cielo, es la naturaleza ‘ángel’ antes de la traición, pues fueron ángeles en los que después entró iniquidad. La casa de Judá son los Adanes, que también cayeron. Como en 3.1 distingue a los Adanes, aunque esta vez no generaliza tanto; aquí dice que la naturaleza ángel tropezó y de estos, especifica a los adanes.

3:9 La expresión de su rostro les denuncia, y sus pecados como Sodoma manifiestan, no se ocultan. ¡Ay de ellos, porque han merecido su propio mal!

3:10 Decid al justo que bien, que el fruto de sus acciones comerá.

3:11 ¡Ay del malvado! que le irá mal, que el mérito de sus manos se le dará.

3:12 A mi pueblo le oprime un mozalbete, y mujeres le dominan. Pueblo mío, tus regidores vacilan y tus derroteros confunden.

El justo de bien son los ángeles fieles del cielo. Los rebelados conseguirán el fruto de sus manos: la rebeldía, la repulsa de Dios; el vacío de Dios. Los Adanes caen en la traición por amor a los Eva. Son ‘manejados’ por estos. Las ‘mujeres (3:12)’, hijas de los hombres… designan casi siempre a las Eva. El mozalbete puede referirse a Satán o a los caídos (demonios) quien no siendo ‘nada’ en lo referente al Espíritu oprime a los Adán. En algunos lugares mozalbetes se traduce como distracción.

3:13 Se levanta a pleitear Yahveh y está en pie para juzgar a los pueblos.

3:14 Yahveh demanda en juicio a los ancianos de su pueblo y a sus jefes. «Vosotros habéis incendiado la viña, el despojo del mísero tenéis en vuestras casas.

3:15 Pero ¿qué os importa? Machacáis a mi pueblo y moléis el rostro de los pobres» - oráculo del Señor Yahveh Sebaot.

De nuevo habla de los que dirigieron la traición. Los Ángeles caídos o demonios (y a los Eva también seguramente), que incendian la viña. ‘El despojo del mísero tenéis en vuestras casas (3:14)’ puede referirse a que en su alma (casa) queda un despojo, o a que los Adanes (mísero) les siguieron, están con ellos.

3:16 Dice Yahveh: «Por cuanto son altivas las hijas de Sión, y andan con el cuello estirado y guiñando los ojos, y andan a pasitos menudos, y con sus pies hacen tintinear las ajorcas»,

3:17 rapará el Señor el cráneo de las hijas de Sión, y Yahveh destapará su desnudez.

3:18 Aquel día quitará el Señor el adorno de las ajorcas, los solecillos y las lunetas;

3:19 los aljófares, las lentejuelas y los cascabeles;

3:20 los peinados, las cadenillas de los pies, los ceñidores, los pomos de olor y los amuletos,

3:21 los anillos y aretes de nariz;

3:22 los vestidos preciosos, los mantos, los chales, los bolsos,

3:23 los espejos, las ropas finas, los turbantes y las mantillas.

3:24 Por debajo del bálsamo habrá hedor, por debajo de la faja, soga, por debajo de la peluca, rapadura, y por debajo del traje, refajo de arpillera. y por debajo de la hermosura, vergüenza.

Los Eva, casi siempre designados como mujeres, hijas de los hombres, hijas de Sión… no estarán abiertos a la palabra de Dios. Dado que “ellas” llevaron la perdición a los Adanes, en la tierra solo podrán recibir la salvación por estos. Solo tienen oídos para los demonios y sus ídolos. Se les ha quitado esa capacidad. Primero habla de adornos, ropas y joyas (3:18-23), que podría hablar del propio Espíritu. Sin embargo, en 3:24 habla de que por debajo habrá algo peor (por resumir), que junto a lo otro nos habla de esa capacidad perdida de escuchar a Dios.

3:25 Tus gentes a espada caerán, y tus campeones en guerra.

3:26 Y darán ayes y se dolerán a las puertas, y tú, asolada, te sentarás por tierra.

“Tus gentes y campeones” se refiere a esos demonios a los que los Eva siguieron. No se les dará cuerpo y no entrarán (“a las puertas”) en el mundo como lo conocemos, sino que susurrarán a nuestros oídos. Los Eva por otra parte quedan sentados en tierra, no se pueden separar de esta. En muchos lugares estos son designados como Ganado, que tampoco se puede separar de la tierra (como sí lo pueden hacer los pájaros o adanes) y son víctimas fáciles de los reptiles o demonios, para los que tienen oídos. Insiste en la idea de que no podrán escuchar la Palabra de Dios; serán los necios del mundo.

4

4:1 Asirán siete mujeres a un hombre en aquel día diciendo: «Nuestro pan comeremos, y con nuestras túnicas nos vestiremos. Tan sólo déjanos llevar tu nombre: quita nuestro oprobio

Esto puede hacer referencia al mismo hecho: que los Eva por sí mismas no pueden escuchar la palabra de Dios. No están inscritos en el libro de la Vida. El nombre de los Adán sí lo está, y los Eva en la tierra solo podrán salvarse por escuchar o ver la experiencia de algún Adán (tal y como estos se perdieron por aquellos, en justicia deberá ocurrir lo contrario en la tierra).

4:2 Aquel día el germen de Yahveh será magnífico y glorioso, y el fruto de la tierra será la prez y ornato de los bien librados de Israel.

El germen de Yahveh es Cristo, y por Él el Espíritu llegará a la naturaleza hombre, a la tierra; este será el ornato de los Adanes.

4:3 A los restantes de Sión y a los que quedaren de Jerusalén, se les llamará santos: serán todos los apuntados como vivos en Jerusalén.

Esto continúa con la ‘enumeración’ que había comenzado en 3:16. Nos había hablado de las hijas de Sión o los Eva y ahora de los Adán y de los ángeles fieles. Nos está hablando del nuevo cielo. De cómo quedará cuando convivamos (Dios lo quiera) las dos Naturalezas, la del hombre salvado y la de los ángeles que quedaron en el “primer” cielo. Los restantes de Sión son los que quedaron del cielo con Espíritu Santo, los ángeles fieles. “Los que quedaren de Jerusalén (1ªmención)”, son los que mantienen el Espíritu Santo en la naturaleza hombre. La palabra “Jerusalén” en la 2ª mención hace referencia a ese nuevo cielo.

4:4 Cuando haya lavado el Señor la inmundicia de las hijas de Sión, y las manchas de sangre de Jerusalén haya limpiado del interior de ella con viento justiciero y viento abrasador,

4:5 creará Yahveh sobre todo lugar del monte de Sión y sobre toda su reunión, nube y humo de día, y resplandor de fuego llameante de noche. Y por encima la gloria de Yahveh será toldo

4:6 y tienda para sombra contra el calor diurno, y para abrigo y reparo contra el aguacero y la lluvia.

Continúa hablando del cielo futuro, que para los que lo consigan, se dará tras limpiar la inmundicia de los Eva, y limpiar las manchas de sangre de Jerusalén de su interior; cada mancha de sangre es un Adán, se limpia de dentro de Jerusalén (naturaleza “ángel”) en la Jerusalén de la tierra (Naturaleza hombre redimida).

Esta primera parte que termina con el siguiente capítulo, el 5 (que como veremos, es una recapitulación de lo que hemos visto), nos ha descrito, de manera independiente al libro del Emmanuel (Capítulos del 6-12), nuestra rebelión del cielo y nuestro castigo, o más bien la consecuencia de esta rebelión. El primer capítulo del Emmanuel, el 6 igualmente podría haberse unido a estos 5, porque también es independiente y dice que Isaías escribe en clave, es decir que el significado de lo que escribe tiene un sentido diferente o más profundo que el aparente; algo que parece evidente y trato de esclarecer en este ensayo.

5

Punto y Aparte para la “parábola”

5:1 Voy a cantar a mi amigo la canción de su amor por su viña. Una viña tenía mi amigo en un fértil otero.

5:2 La cavó y despedregó, y la plantó de cepa exquisita. Edificó una torre en medio de ella, y además excavó en ella un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agraces.

5:3 Ahora, pues, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, venid a juzgar entre mi viña y yo:

5:4 ¿Qué más se puede hacer ya a mi viña, que no se lo haya hecho yo? Yo esperaba que diese uvas. ¿Por qué ha dado agraces?

5:5 Ahora, pues, voy a haceros saber, lo que hago yo a mi viña: quitar su seto, y será quemada; desportillar su cerca, y será pisoteada.

5:6 Haré de ella un erial que ni se pode ni se escarde. crecerá la zarza y el espino, y a las nubes prohibiré llover sobre ella.

5:7 Pues bien, viña de Yahveh Sebaot es la Casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantío exquisito. Esperaba de ellos justicia, y hay iniquidad; honradez, y hay alaridos.

Bien, ya queda explicado por Isaías (5:7); como anotación los hombres de Judá son los Adán, plantel exquisito. Los setos o la cerca (5:5) son nuestra alma contenedora del Espíritu Santo, que se rompe tras nuestra traición y ya no quedará nada en nosotros, expresado también como “prohibiré llover sobre ella (5:6)”. Luego siguen las ‘maldiciones’ para los que no sigan el buen camino.

5:8 ¡Ay, los que juntáis casa con casa, y campo a campo anexionáis, hasta ocupar todo el sitio y quedaros solos en medio del país!

5:9 Así ha jurado a mis oídos Yahveh Sebaot: «¡Han de quedar desiertas muchas casas; grandes y hermosas, pero sin moradores!

5:10 Porque diez yugadas de viña darán sólo una medida, y una carga de simiente producirá una medida.»

Las casas son nuestras almas, de distintos tamaños, pero como en la parábola de los talentos, cuanto mayor es la casa o lo dado por Dios, más hay que producir o rellenar. En este caso augura dificultad a los más grandes (desiertas muchas casas). Puede hacer referencia también al momento en el cielo en el que quisimos ser más (más grandes, con más Esencia de Dios). Estos, los que de una forma u otra codiciaron y tomaron para hacerse más grandes, luego se quedan deshabitados, vacíos del Espíritu Santo.

El último “Porque diez yugadas de viña… (5:10)”, puede referirse a lo que nos quedó tras la traición; prácticamente nada, la libertad de elegir para los Adán y los Eva (aunque estos últimos además queden sordos).

5:11 ¡Ay, los que despertando por la mañana andan tras el licor; los que trasnochan, encandilados por el vino!

5:12 Sólo hay arpas y cítaras, pandero y flauta en sus libaciones, y no contemplan la obra de Yahveh, no ven la acción de sus manos.

5:13 Por eso fue deportado mi pueblo sin sentirlo, sus notables estaban muertos de hambre, y su plebe se resecaba de sed.

5:14 Por eso ensanchó el seol su seno dilató su boca sin medida, y a él baja su nobleza y su plebe y su turba gozosa.

5:15 Se humilla el hombre, se abaja el varón, los ojos de los altivos son abajados;

5:16 es ensalzado Yahveh Sebaot en juicio, el Dios Santo muestra su santidad por su justicia.

5:17 Pacerán los corderos como en su pastizal, y entre las ruinas gordos cabritos ramonearán.

En 5:11 puede hablar de los mismos, los que andan tras el Espíritu, entendiendo esa codicia como ídolo (no el Espíritu en sí mismo, sino el desear ser más); mucho alcohol embriaga e incluso mata. “Por eso fue deportado (5:13)”, por eso caímos al mundo, expulsados del cielo. “Los notables estaban muertos de hambre”, los dirigentes (diablos) como odio se quedaron, no se les dio cuerpo: muertos. “Su plebe se resecaba de sed (5:13)”, los Adán y Eva se quedaron vacíos del Espíritu (la palabra reseco habla incluso de nuestra apariencia). “Ensanchó el Seol su boca sin medida (5:14)” nos dice que, si bien los perdidos al empezar eran los demonios, después de la tierra, muchos Eva y Adán caerán también. Los corderos pacerán como en su pastizal (5:17) y los gordos cabritos entre las ruinas ramonean (comen las puntas de las ramas=> árbol representa a la persona como decía), podría hacer referencia al cielo y al infierno, pero yo creo que los corderos son los Adán (y algún Eva convencido por los Adán) que pacerán en el mundo gracias a la prueba o al propio sufrimiento del mundo, y los gordos cabritos representan a los mismos demonios que mordisquean especialmente a los que son víctimas de los ídolos; esto es casi igual en el capítulo siguiente 7:25.

5:18 ¡Ay, los que arrastran la culpa con coyundas de engaños y el pecado como con bridas de novilla!

5:19 Los que dicen: «¡Listo, apresure su acción, de modo que la veamos. Acérquese y venga el plan del Santo de Israel, y que lo sepamos!»

5:20 ¡Ay, los que llaman al mal bien, y al bien mal; que dan oscuridad por luz, y luz por oscuridad; que dan amargo por dulce, y dulce por amargo!

5:21 ¡Ay, los sabios a sus propios ojos, y para sí mismos discretos!

5:22 ¡Ay, los campeones en beber vino, los valientes para escanciar licor,

5:23 los que absuelven al malo por soborno y quitan al justo su derecho.

5:24 Tal devora las espigas una lengua de fuego y el heno en llamas se derrumba: la raíz de ellos será como podre, y su flor subirá como tamo. Pues recusaron la enseñanza de Yahveh Sebaot y despreciaron el dicho del Santo de Israel.

5:25 Por eso se ha encendido la ira de Yahveh contra su pueblo, extendió su mano sobre él y le golpeó. Y mató a los príncipes: sus cadáveres yacían como basura en medio de las calles. Con todo eso, no se ha calmado su ira, y aún sigue extendida su mano.

Los príncipes (5:25) son los dirigentes de la rebelión del cielo: Satanás… (quien luego fue revivido para que en justicia pudiéramos pasar nuestra prueba; apocalipsis); en casi todas las traducciones no habla de príncipes sino de montañas. Los demonios fueron los ángeles que cometieron iniquidad, de lo bueno sacaron lo malo; incluso todos nosotros fuimos vaciados por seguir al demonio. La verdad en la que vivían, la quisieron tornar en mentira. En el mundo, pasará lo mismo, muchos para justificarse o regodearse en los ídolos, llamarán a lo malo bueno y a lo bueno malo.

5:26 Iza bandera a un pueblo desde lejos y le silba desde los confines de la tierra: vedlo aquí, rápido, viene ligero.

5:27 No hay en él quien se canse y tropiece, quien se duerma y se amodorre; nadie se suelta el cinturón de los lomos, ni se rompe la correa de su calzado.

5:28 Sus saetas son agudas y todos sus arcos están tensos. Los cascos de sus caballos semejan pedernal y sus ruedas, torbellino.

5:29 Tiene un rugido como de leona, ruge como los cachorros, brama y agarra la presa, la arrebata, y no hay quien la libre.

5:30 Bramará contra él aquel día como el bramido del mar, y oteará la tierra, y habrá densa oscuridad, pues la luz se habrá oscurecido en la espesa tiniebla.

Este ejército es el de los mismos ángeles caídos o demonios que en la tierra nos tientan a todas horas (5:27) susurrando en nuestros oídos, con tiros certeros hacia nuestras debilidades. El bramido del mar es un bramido de muerte (el mar suele simbolizar la muerte). En el mundo Dios se hará desaparecer.

·      Libro del Emmanuel

6

6:1 El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo.

6:2 Unos serafines se mantenían erguidos por encima de él; cada uno tenía seis alas: con un par se cubrían la faz, con otro par se cubrían los pies, y con el otro par aleteaban,

6:3 Y se gritaban el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.».

6:4 Se conmovieron los quicios y los dinteles a la voz de los que clamaban, y la Casa se llenó de humo.

6:5 Y dije: «¡Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios impuros habito: que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos!»

6:6 Entonces voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había tomado de sobre el altar,

6:7 y tocó mi boca y dijo: «He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha retirado tu culpa, tu pecado está expiado.»

6:8 Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra»?  Dije: «Heme aquí: envíame.»

6:9 Dijo: «Ve y di a ese pueblo: "Escuchad bien, pero no entendáis, ved bien, pero no comprendáis."

6:10 Engorda el corazón de ese pueblo hazle duro de oídos, y pégale los ojos, no sea que vea con sus ojos. y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y se le cure.»

6:11 Yo dije: «¿Hasta dónde, Señor?» Dijo: «Hasta que se vacíen las ciudades y queden sin habitantes, las casas sin hombres, la campiña desolada,

6:12 y haya alejado Yahveh a las gentes, y cunda el abandono dentro del país.

6:13 Aun el décimo que quede en él volverá a ser devastado como la encina o el roble, en cuya tala queda un tocón: semilla santa será su tocón.»  [… de este tocón devastado debe retoñar un árbol nuevo] <- Esta última parte no está en la traducción en griego.

Este capítulo como decía es independiente. Parece que se inicia con lo ocurrido en la rebelión. Los serafines (que son dos puesto que en 6:3 dice “uno le gritaba al otro”) pueden representar, junto al Señor a la trinidad. Tiene 3 pares de alas, taparse la cara y los pies puede hablar de la unidad, un solo Dios, tres personas. Así en 6:8 primero dice ¿a quién ENVIARÉ? Y luego ¿Quién irá de parte NUESTRA? Taparse los pies también puede hablar de la 2ªpersona que se hace hombre, y la cara de la tercera, pues el Espíritu aun siendo persona, es diferente en el trato, se funde en nosotros, pero es menos concreto a la hora de dirigirte a Él (me parece a mí). Por otro lado, ambos vuelan, cerca de Dios Padre, el hecho de que estén por encima más parece corresponder a que es Dios Padre el que habla y quien está más cerca del profeta, lo que coincidiría con la “anonadación” de las otras dos personas. En el momento en el que gritan (6:3), es el momento en el que Dios interviene en la rebelión. Se conmueven los quicios de las puertas, son nuestras almas que se rompen para dejar escapar el Espíritu Santo: “se llena la Casa de humo” (puede referirse también a lo que sospecho que pasó, que Dios quito el Espíritu Santo a todas las criaturas y cuando todo cesó se la devolvió a los ángeles fieles.
Este capítulo, además, nos indica que mucho de lo dicho por Isaías está cifrado; por la causa/relación Adán y Eva, que tanto he repetido ya. Todo debe estar escondido, pues el ocultamiento de Dios es parte de la prueba, no sea que creyésemos sin libertad y solo por miedo. La sordera de los Eva además, es justicia.
Pregunta Isaías ¿Hasta dónde Señor (6:11)? No hasta cuándo. Esto hay que analizarlo también conforme a los versículos siguientes, porque habla de un cielo y de la tierra. Así, responde Dios con un hasta… en referencia a “lugares” (hasta que se vacíen las ciudades, casas…). Habla primero de la traición de los caídos (los Eva, Adán); de cómo quedaron vacíos y otros muchos muertos para siempre (los demonios). Pero se nos dio una extensión de tiempo, una segunda oportunidad en la tierra; “(6:13) Aun el décimo que quede en él volverá a ser devastado”, se refiere a de los que llegamos a la tierra con esta oportunidad, aunque iniciamos la vida en la tierra vacíos. Será Cristo, la base complaciente por la que se crearon los ángeles, el tocón (6:13) del que brotará un árbol nuevo. Nueva naturaleza hombre capaz de recibir a el Espíritu. Nuestra antigua naturaleza celestial es lo talado, ya no está, también puede referirse a los hombres en general, los que quedamos sin Ese Espíritu en la Tierra. Y este es el dónde, pero ¿cuál es el cuándo? Enlazando con el 6:11 “cuando las ciudades queden sin habitantes…”, creo que puede referirse a que la mayor parte de los que traicionaron en el cielo ya haya pasado por la tierra, y ahora estén pasando los últimos. Después de lo cual no tendría sentido ya el mundo como prueba, es decir, se estaría acabando el tiempo de esta. También puede referirse a que los practicantes reales, no solo cristianos, sino musulmanes, judíos, budistas, hinduistas… hayan quedado más que diezmados o pronto estén por quedar a este ritmo. Cierto es que, en nuestros días, aun los que dicen ser cristianos, distan mucho de los cristianos de antaño; ni qué decir tiene la inmensa mayoría del mundo que se ha entregado a los ídolos, dando la espalda a cualquier religión que implique obras de misericordia y fidelidad hacia Dios.

7

7:1 En tiempo de Ajaz, hijo de Jotam, hijo de Ozías, rey de Judá, subió Rasón, rey de Aram, con Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, a Jerusalén para atacarla, más no pudieron hacerlo.

7:2 La casa de David había recibido este aviso: «Aram se ha unido con Efraím», y se estremeció el corazón del rey y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del bosque por el viento.

7:3 Entonces Yahveh dijo a Isaías: «Ea, sal con tu hijo Sear Yasub al final del caño de la alberca superior, por la calzada del campo del Batanero, al encuentro de Ajaz,

7:4 y dile: «¡Alerta, pero ten calma! No temas, ni desmaye tu corazón por ese par de cabos de tizones humeantes,

7:5 ya que Aram, Efraím y el hijo de Remalías han maquinado tu ruina diciendo:

7:6 Subamos contra Judá y desmembrémoslo, abramos brecha en él y pongamos allí por rey al hijo de Tabel."

Pensemos que Aram y Efraín son los ángeles Caídos y los Eva. Los Eva codiciaron como los demonios; están unidos por su codicia, aunque los Eva no se llegaron a levantar o quizá desistieron o se rindieron, al contrario que sus compañeros que insistieron en la rebelión. En 7:1 dice que estos (Demonios y Evas) se unieron para atacar a Jerusalén (Jerusalén del cielo son los ángeles fieles, o puede incluso generalizar=>la naturaleza “ángel”). Dice “(7:6) abramos brecha en él (en Judá)”, nos habla de que los Adán, al entrar también en la traición aunque fuera por amor, rompen su alma como los otros. “desmembrémoslo” => será separado de Dios, “Pongamos allí por rey al hijo de Tabel” Tabel significa “Bueno es Dios” pero el hebreo masorético (por lo que dice la nota de la Biblia de Jerusalén), lo vocalizó “Tabal” = “Bueno para nada”. Parece que incluso esta conversión en el idioma corresponda a lo que finalmente pasó. De tener a Dios en nuestro interior a no ser nada.

7:7 Así ha dicho el Señor Yahveh: No se mantendrá, ni será así;

7:8 porque la capital de Aram es Damasco, y el cabeza de Damasco, Rasón; Pues bien: dentro de sesenta y cinco años*, Efraím dejará de ser pueblo.

7:9 La capital de Efraím es Samaría, y el cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. Si no os afirmáis en mí no seréis firmes.»


No se mantendrá, se refiere a que acabará con la rebelión y aquel Espíritu o Esencia “robada” les será quitada. Aram son los Ángeles caídos o demonios y Efraím los Eva. Dejará de ser pueblo, puede referirse a su diferenciación o posterior sordera de los Eva en el mundo (en 7:8, el n.º 65 puede hacer referencia al hombre -Ver   Un poco de numerología.                       777-111=666. -, si yo digo pasarán 65 años, en el momento en el que lo digo estaré en un año distinto de los 65, es decir, el 66 es el año esperado). * Algunas traducciones proponen cambiar el orden de algunas líneas del 7.8 y 7.9 para que el número en lugar de 65, sea ‘5 o 6’ años, lo que coincidiría con la caída real de Samaría (722). Creo, sin embargo, que es correcto así como está, porque Isaías utiliza la ambigüedad para transmitir este mensaje “dual” creo que él quería hacer notar ese número (66).

Sobre Samaría y Damasco (7:9) ya he comentado al principio de este punto (Isaías) que se nombran para luego referir a distintas combinaciones de personajes (Adán, Eva, Demonios…), especialmente del interior de esos personajes (Espíritu Santo o falta de Él). Además, con estos lugares se pueden nombrar fácilmente a sus reyes o directores, o manipuladores (Satán, Eva para los Adán). Estos versículos (7,8-9) parece haberlos puesto Isaías para explicarnos estas partes o protagonistas y poder interpretar lo escrito. Incluso la última frase “Si no os afirmáis en mí no seréis firmes”, que parece un poco fuera de contexto hablando de Yahvé, quizá insista en esta idea: que estos versículos son importantes para la correcta interpretación.

7:10 Volvió Yahveh a hablar a Ajaz diciendo:

7:11 «Pide para ti una señal de Yahveh tu Dios en lo profundo del seol o en lo más alto.»

7:12 Dijo Ajaz: «No la pediré, no tentaré a Yahveh.»

7:13 Dijo Isaías: «Oíd, pues, casa de David: ¿Os parece poco cansar a los hombres, que cansáis también a mi Dios?

7:14 Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.

Tras la traición, Jesús ya en el cielo se ofreció para nuestra salvación. Gracias a esto se hace el “proyecto” tierra para nuestra salvación. Dice (7:11) “Pide una señal del Seol o en lo más alto”, porque esta aceptación u ofrecimiento ya se da en el cielo, y luego se realizará en la tierra en Cristo hombre. La señal, claro, habla de María y Jesucristo: Una virgen (doncella) está en cinta y su nombre es Dios con nosotros (Emmanuel).

7:15 Cuajada y miel comerá hasta que sepa rehusar lo malo y elegir lo bueno.

7:16 Porque antes que sepa el niño rehusar lo malo y elegir lo bueno, será abandonado el territorio cuyos dos reyes te dan miedo.

Hasta que sepa rehusar lo malo y elegir lo bueno, se refiere al momento en el que Cristo es hecho hombre, y quede rodeado de los traidores y del mal. Los ángeles y el propio Cristo, aunque son libres no estaban rodeados en el cielo del mal como nosotros podemos estarlo en la tierra. Este “sepa” (7:16) se refiere más a “conozca”. En cuanto a “será abandonado el territorio de los dos reyes que te dan miedo”, antes de la llegada de Jesús a la tierra, tanto los Eva como los Demonios caen del cielo, pierden su lugar y el reino del cielo (el Espíritu Santo interior). En la tierra estos tampoco están juntos en la forma en que estaban en el cielo (Adán ya no es manipulado, ni depende ‘emocionalmente’ de Eva; y aunque los demonios nos tientan y nos quieren devorar, no pueden tocarnos si nosotros no los elegimos).

7:17 Yahveh atraerá sobre ti y sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días cuales no los hubo desde aquel en que se apartó Efraím de Judá (el rey de Asur).

7:18 Aquel día silbará Yahveh al enjambre que hay en los confines de los ríos de Egipto, y a las abejas que hay en tierra de Asur;

7:19 vendrán y se posarán todas ellas en las quebradas, en los resquicios de las peñas, en todas las corrientes y en todos los arroyos.

Seguimos profetizando (hablando en futuro) sobre el proyecto tierra para salvarnos. En 7:17 cuando “se apartó Efraím de Judá (el rey de Asur)”, algunas traducciones en el paréntesis ponen “llegará el rey de Asur”, porque no tiene sentido para el mundo tampoco. Quizá corresponda a una expresión que Isaías da por sabida como sería esta: Cuando Eva se separó de Adán (demonio); es decir, añadiendo el demonio como explicación o causa, no diciendo que Adán es el demonio.

Los demonios caen a la tierra también: “(7:18) el enjambre en los confines de los ríos de Egipto y a las abejas en tierra de Asur”. Tras la traición, antes de la tierra, los demonios y nosotros también permanecíamos apartados de Dios (confines 7:18), pero allí arriba (los ríos simbolizan a Dios, Espíritu Santo). “Se posarán en todas las quebradas…”, habla de que demonios habrá por doquier en la tierra, siempre habrá alguno para tentarnos. En “todas las corrientes y arroyos”, se refiere a que será difícil recoger Espíritu Santo en la tierra por estos tentadores; tal y como es difícil para un herbívoro beber cuando hay un carnívoro acechando cerca del río.

7:20 Aquel día rapará el Señor con navaja alquilada allende el Río, con el rey de Asur, la cabeza y el vello de las piernas y también la barba afeitará,

Continuamos en lo que será la tierra. Dios se valdrá del demonio para purificarnos. Satán ya vencido, será “revivido” para salvarnos cumpliendo con toda justicia. El término “alquilada” habla de temporal (luego será desechado), “allende el río” que será en nuestra tierra no en el cielo; con la navaja llega la muerte, pero en este caso se usa para limpiar.

7:21 Aquel día criará cada uno una novilla y un par de ovejas.

7:22 Y así de tanto dar leche, comerá cuajada, porque «cuajada y miel comerá todo el que quedare dentro del país».

7:23 Aquel día, cualquier lugar donde antes hubo mil cepas por valor de mil piezas de plata, será de la zarza y el abrojo.

7:24 Con flechas y arco se entrará allí, pues zarza y abrojo será toda la tierra,

7:25 y en ninguno de los montes que se desbrozan con la azada se podrá entrar por temor de las zarzas y abrojos; será dehesa de bueyes y pastizal de ovejas

No termino de encontrar el significado de novilla y par de ovejas; cuajada y miel. Quizá haga referencia a que todos los que moremos en la tierra (“aquel país”) tengamos ángeles de la guarda y tentadores; o a sus avisos y tentaciones, o a ambos. En cualquier caso, como en 7:15, tiene que ver con conocer las tentaciones, opuestas al bien.

En el cielo, la rebelión se dio porque tomamos más Esencia de Dios, que allí nos rodeaba y estaba a nuestro alcance. Quisimos ser más, ser como Dios y sin Él. Quizá “donde hubo mil cepas” se refiera a esos que engordaron sobremanera por codicia. En la tierra, la Esencia o Espíritu es simbolizado como oro (plata, tesoro), pues la misma similitud encontramos con los ricachones y codiciosos de este mundo. El oro ha sido puesto como prueba para el hombre reproduciendo parecidas condiciones a las que se dieron en el cielo por la codicia del Espíritu Santo. Que ahora haya “zarza y abrojo” significa que donde había Espíritu ahora no lo hay. Esto ocurre a todos los que estamos en la tierra, aunque quizá se refiera en concreto a los demonios, pues no es lo mismo estar vacío a estar lleno de zarza; lo cual correspondería mejor, pues continuaría hablando de los demonios desde el 7:18. “Con flechas y arco se entrará allí”, nos dice que en la tierra luchamos continuamente contra las tentaciones de estos demonios. Y aunque dice que no se podrá entrar, sin embargo, es “(7:25) dehesa de bueyes y pastizal de ovejas” ¿por qué? Porque de esta batalla, de este sufrimiento, de la cruz de cada día se nutre el cristiano, o aquel que poniendo la fe en Dios aguanta los envites de la vida con misericordia y fidelidad. Lo que es fuente de mal, puede producir en nosotros el bien, en tanto en cuanto estos se han constituido en prueba para nosotros; prueba para conseguir el Espíritu (alimento, pastizal).

8

8:1 Yahveh me dijo: «Toma una placa grande, escribe en ella con buril: de Maher Salal Jas Baz,

8:2 y toma por fieles testigos míos al sacerdote Urías y a Zacarías, hijo de Baraquías.»

8:3 Me acerqué a la profetisa, que concibió y dio a luz un hijo, Yahveh me dijo: «Llámale Maher Salal Jas Baz,

8:4 pues antes que sepa el niño decir "papá" y "mamá", la riqueza de Damasco y el botín de Samaría serán llevados ante el rey de Asur

Esto, que parece estar referido a un hijo de Isaías, podría ser una nueva información en la historia “dual” de los versículos de Isaías o esa que nos cuenta lo que ocurrió en el cielo antes de todo. Maher Salal Jas Baz, significa “El botín se acelera el saqueo se apresura”. Recordemos que seguimos en el cielo, el capítulo 7 nos hablaba, también desde el cielo, en futuro de lo que pasaría en la tierra. Nos habla de cómo los traidores continúan tomando para sí de esa Esencia de Dios. Continúan engordando. Sin embargo, dice luego que toda esta riqueza será llevada hasta el rey de Asur, Satanás. Esto está figurado en varios sitios de la biblia: en el Éxodo 32:2, Quitadles los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijas (ambas Eva) e hijos (Adán, manejados por las madres); se desprenden del oro para hacer el ídolo, el cabrito; Satanás. Aunque el significado final que tiene allí es también perder el Espíritu Santo, haciendo referencia a lo que pasó en el cielo. Donde dice “Antes de que el niño sepa decir ‘papá’ y ‘mamá’” en este sentido habla del tiempo desde la rebelión (el botín se acelera…), hasta su fracaso.

8:5 Volvió Yahveh a hablarme de nuevo:

8:6 «Porque ha rehusado ese pueblo las aguas de Siloé que van de vagar [corren mansas] y se ha desmoralizado ante Rasón y el hijo de Remalías,

8:7 por lo mismo, he aquí que el Señor hace subir contra ellos las aguas del Río embravecidas y copiosas. Desbordará por todos sus cauces, (el rey de Asur y todo su esplendor) invadirá todas sus riberas.

8:8 Seguirá por Judá anegando a su paso, hasta llegar al cuello. Y la envergadura de sus alas abarcará la anchura de tu tierra, Emmanuel.

8:9 Sabedlo, pueblos: seréis destrozados; escuchad, confines todos de la tierra; en guardia: seréis destrozados; en guardia: seréis destrozados.

Ese Espíritu que teníamos, que nos bañaba siempre disponible y que nos mantenía en contacto continuo con Dios Padre (aguas de Siloé), lo hemos rechazado para querer tomar para nosotros por codicia, separados de Dios. Es por eso que nuestra muerte de Ser viene desde nuestro mismo interior; ese torrente de Agua o Espíritu es el que nos rompe, ese desear más, no aceptar la voluntad de Dios es lo que nos hace dejar de ser sus deseos. Pues si fuimos creados por un deseo suyo, ¿cómo dejar de ser su deseo sin dejar de existir, siendo que su misma esencia es la que nos da nuestra existencia? “Invadirá todas sus riveras” nos habla de la rotura de nuestra alma, que ya no puede contener el Espíritu Santo. “Se ha desmoralizado ante Rasón y el hijo de Remalías” Rasón, rey de Arán representa a Satanás y el hijo de Remalías al rey de Israel. Como decía al principio, Israel en el cielo representa a Adanes, Evas y serpientes; dado que los Eva convencen a los Adán, “ellas” junto a los ángeles caídos son los que dirigen (rey) Israel; el hijo de Remalías representa a estos últimos.

8:10 Trazad un plan: fracasará. Decid una palabra: no se cumplirá. Porque con nosotros está Dios.

8:11 Pues así me ha dicho Yahveh cuando me tomó de la mano y me apartó de seguir por el camino de ese pueblo:

8:12 No llaméis conspiración a lo que ese pueblo llama conspiración, ni temáis ni tembléis de lo que él teme.

8:13 A Yahveh Sebaot, a ése tened por santo, sea él vuestro temor y él vuestro temblor.

Lo que más desearon los traidores (o deseamos) en el cielo nos rompió el alma y nos dejó sin nada de aquello que queríamos (la avaricia rompe el saco). En realidad, los Adanes hicieron caso a esos que les engañaron, que en definitiva negaron a Dios. En la tierra, más adelante, pasará lo mismo; lo que el mundo desea, riquezas y bienes y comodidades para uno mismo, no trae la vida, sino al revés.

8:14 Será un santuario y piedra de tropiezo y peña de escándalo para entrambas Casas de Israel; lazo y trampa para los moradores de Jerusalén.

8:15 Allí tropezarán muchos, caerán, se estrellarán y serán atrapados y presos.

8:16 Envuelve el testimonio, sella la enseñanza entre mis discípulos.

8:17 Aguardaré por Yahveh, el que vela su faz de la casa de Jacob, y esperaré por él.

Continúa con lo dejado en 8:9 (seréis destrozados) pero ahora nos habla del motivo. Es Dios mismo, la codicia de la Esencia de Dios, la que nos destruye; es trampa para los ángeles Adán y Eva (+ demonios quizá) que son los moradores de “Jerusalén” al decir entrambas puede diferenciar entre Adán y Eva o Adán y Eva + demonios o simplemente no mencionar a los demonios por perdidos ya, y porque en el término Jerusalén del cielo están designados los “ángeles”. En sí mismo la Esencia de Dios es lo deseado por lo que querer más es la trampa, Él es la trampa; albergar tanta esencia como quisimos nos rompió interiormente; Yahveh será la piedra de tropiezo. Muchos (Adán, Eva, Demonios) caerán y se estrellarán… Después quedaremos vacíos sin Él en nuestro interior.

8:18 Aquí estamos yo y los hijos que me ha dado Yahveh, por señales y pruebas en Israel, de parte de Yahveh Sebaot, el que reside en el monte Sión.

8:19 Y cuando os dijeren: «Consultad a los nigromantes y a los adivinos que bisbisean y murmujean; ¿es que no consulta un pueblo a sus dioses, por los vivos a los muertos?»: => [a los muertos en beneficio de los vivos (otras traducciones)]

8:20 en pro de la enseñanza y el testimonio ¡Vaya si dirán cosa tal! Lo que no tiene provecho.

8:21 Pasará por allí lacerado y hambriento, y así que le dé el hambre, se enojará y faltará a su rey y a su Dios. Volverá el rostro a lo alto,

8:22 la tierra oteará, y sólo habrá cerrazón y negrura, lobreguez prieta y tiniebla espesa.

8:23 Pues, ¿no hay lobreguez para quien tiene apretura? Como el tiempo primero ultrajó a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí, así el postrero honró el camino del mar, allende el Jordán, el distrito de los Gentiles.

Tras la traición estamos cerca de Dios pero no en Dios y tampoco en nuestra tierra. Este tiempo figura en el Génesis como el tiempo en el que fuimos expulsados del Edén, pero antes de Noé. En este periodo se repite la traición Caín mata a Abel, como Eva “mata” a Adán. Aquí, nuestra tierra “intermedia” de entonces, se encuentra en tiniebla espesa, es decir, ya no estamos rodeados por Dios como en un principio. Así el (8:19) “Consultad a nigromantes y adivinos… a los muertos en beneficio de los vivos”, nos dice como los demonios (muertos) y seguramente los Eva, fueron también directores en esta situación (o que no tenía provecho).

EEn el tiempo primero ultrajó la tierra de Zabulón y Neftalí, puede hacer referencia de nuevo a la traición original del cielo, es decir, al llamado Edén; cuando el Génesis nos llamaba Eva, Adán; a los que continuamente designa en la Biblia con diferentes nombres en este significado dual (Ganado, sordos, necios; y pájaros, aves, inscritos en el libro); cierto es que estos nombres, la tierra de Zabulón y Neftalí no son claros como los otros, al menos para mi entendimiento; pudiera ser que en la historia uno pudiera equipararse a Eva y otro a Adán por alguna circunstancia, no lo sé. Dice, que después (tiempo postrero) honrará o dará gloria (otras traducciones) el camino del mar. Aquí hace referencia a lo mismo que Noé; es decir, el camino de la muerte (mar) de nuestra naturaleza celestial que supone un reinicio. Será el momento (habla en futuro “postrero”) en el que, en una nueva naturaleza hombre, rodeada de muerte, incluido su cuerpo en la futura vida de la tierra, podamos recuperarnos precisamente viviendo esa muerte del mundo (renuncia del mundo). El distrito de los gentiles, habla de esa, nuestra nueva naturaleza hombre y nuestra tierra. Gentiles porque ya no seremos ángeles, pero aun como advenedizos o nueva naturaleza o gentiles no “puros” podremos llegar a la gloria.

9

Isa 9:1 El pueblo que andaba a oscuras

9:2 vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega, como se regocijan repartiendo botín.

9:3 Porque el yugo que les pesaba y la pinga de su hombro - la vara de su tirano - has roto, como el día de Madián.

9:4 Porque toda bota que taconea con ruido, y el manto rebozado en sangre serán para la quema, pasto del fuego.

9:5 Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».

9:6 Grande es su señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia, Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahveh Sebaot hará eso.

Recordemos que nos habíamos quedado cerca de Dios, pero no en Dios, porque lo que decía después del camino del mar lo relataba de manera “postrera” (8:23).

En este nuevo capítulo es muy clara la referencia a Jesucristo. “El yugo que les pesaba, la vara de su tirano has roto” nos habla de la esclavitud a la que estábamos sometidos, pues los ángeles caídos pidieron nuestro mismo destino por haber quedado nosotros vacíos del Espíritu como ellos (siento repetir esto tanto, pero es crucial). Dado que Dios es el que Es y es Justicia, no podía denegar sin más su petición, y ante la imposibilidad de conceder lo que pedían por serle imposible a Dios mezclarse con el odio, buscó la manera de salvarnos sin negarse a sí mismo (lo cual es imposible). Nos dio una nueva naturaleza hombre, y Jesucristo en un acto de amor infinito “lo hizo todo nuevo”, es decir, hizo esta naturaleza “capaz” del Espíritu Santo. En la nueva naturaleza la antigua justicia ya no alcanzaba; pues cierto es que no podíamos volver a ser lo que fuimos, sin que los demonios se hubieran rehabilitado también, lo cual como decía, negaría a Dios quien no puede unirse al odio. ¿Y quién podía hacer tal naturaleza? Solo el primero. Aquel creado que mantiene la Esencia de Dios o Espíritu Santo en la misma intensidad que la de Dios. Ningún otro podía haber justificado la nueva naturaleza, pues debía ser Dios mismo el que lo hiciera, no por mandato sino por Sí mismo. Así como el Primero creado, en su complacencia hacia el Padre, hizo posible la nueva naturaleza creación más Esencia de Dios “difuminada” = Ángel. Es Él mismo, el primero creado, el que complaciendo al Espíritu, con amor infinito, hace apta la nueva naturaleza. Y dado que la primera naturaleza “Ángel” fue así hecha apta, la nueva naturaleza de la misma manera es creada y es apta. Todo se crea, o se recrea, desde el origen; se hace “todo nuevo”. No se le puede achacar injusticia. Esto lo representa un poco antes hablando del Tocón del árbol (6:13), es la propia base o inicio del árbol, la que queda y de la que sale un árbol nuevo. Lo que había sobre el tocón, nuestra antigua naturaleza ángel desaparece (es quemada). Esto es prefigurado también con el corte efectuado por el mar rojo del hilo que nos unía (y esclavizaba) al faraón, el día de la muerte de los primogénitos. Jesús nuestro hermano en lo creado, Dios en Esencia o la intensidad del Espíritu Santo, es el primogénito de todos, también del ganado –Evas-, reptiles (ángeles caídos) o aves (Adanes). Es su sacrificio en la cruz el que nos libra de nuestro secuestrador el demonio y todo esto lo quiso dejar prefigurado Dios en la Torá, por medio de la historia de Israel.

En este punto en el que lo inserta Isaías, creo que se refiere al momento en el que Jesucristo, en el cielo, acepta o se ofrece como chivo expiatorio de nuestros pecados, para validar la nueva naturaleza o crearla sufriendo el “test” de prueba, de amor que la “certifique” no al momento exacto de la cruz en el mundo, sino a su ofrecimiento que hizo posible la creación del Universo y la tierra (el postrero camino del mar que será glorioso para algunos).

Dios ya tiene en proyecto la solución, la tierra. Ahora se pondrá manos a la obra para iniciarlo.

9:7 Una palabra ha proferido el Señor en Jacob, y ha caído en Israel.

9:8 Sabedla, pueblo todo, Efraím y los habitantes de Samaría, los que con arrogancia y engreimiento dicen:

9:9 «Los ladrillos han caído, pero de sillar edificaremos; los sicómoros fueron talados, pero por cedros los cambiaremos.»

9:10 Pues bien, Yahveh ha dado ventaja a su adversario, Rasón, y azuzó a sus enemigos:

9:11 Aram por delante y los filisteos por detrás, devoraron a Israel a boca llena. Con todo eso no se ha calmado su ira, y aún sigue su mano extendida.

Pero continuamos en esa tierra “intermedia”. Estos versículos se equiparan a la Torre de Babel, en la que se pusieron de acuerdo (se unieron como ladrillos vacíos -de Dios- para llegar hasta Él). Aquí los “ladrillos caídos” simbolizan nuestra alma rota y el “sillar” esa torre de Babel. Y cómo a esta Dios la desbarata de un plumazo. Aram y los filisteos pueden ser Satán y los demonios, pues fuera del cielo la palabra Israel ya no los designa a estos. Puede hacer referencia al famoso chantaje por el que nuestro destino queda unido al suyo. Históricamente no consta que los filisteos se unieran a los arameos contra Israel. En 9.11 “Con todo esto sigue su mano extendida”, nos dice que a pesar de estar unidos al destino de los demonios, en esa tierra intermedia sigue su mano extendida, la cual simboliza a Jesús (brazo derecho del Señor casi siempre designa a Jesús); es decir tras el ofrecimiento de Jesús, el plan ya está en marcha.

9:12 Pero el pueblo no se volvió hacia el que le castigaba, no buscaron a Yahveh Sebaot.

9:13 Por eso ha cercenado Yahveh a Israel cabeza y cola, palmera y junco, en un mismo día.

9:14 El anciano y honorable es la cabeza, y el profeta impostor es la cola.

9:15 Los directores de este pueblo han resultado desviadores, y sus dirigidos, extraviados.

9:16 Por eso, de sus jóvenes no se apiadará el Señor, con sus huérfanos y viudas no tendrá misericordia, pues todos son impíos y malvados, y toda boca profiere majadería Con todo eso no se ha calmado su ira, y aún sigue su mano extendida.

Los ancianos y honorables (9:14), los que dirigen, fueron los demonios o la serpiente. Es difícil pensar esto cuando tenemos la imagen de estos como reptiles y malvados (que los son), pero en realidad, en un origen, fueron ángeles como todos y por haber convencido o “guiado” a los Eva hacia la traición y estos luego a los Adán, son los directores de “Israel”. La cola son los Eva, el falso profeta, el que anuncia a Satán como a dios, dando la espalda al verdadero Dios; el anuncio es hecho a los Adán. A partir de aquí (una vez cercenados), en el mundo, cuando menciona a Israel designa solo a los Adán y a los Eva que hayan recuperado el oído por obra de algún Adán.

Así pues, los Eva y los Ángeles Caídos quedan separados y diferenciados.

9:17 Porque ha ardido como fuego la maldad, zarza y espino devora, y va a prender en las espesuras del bosque: ya se estiran en columna de humo.

9:18 Por el arrebato de Yahveh la tierra ha sido quemada, y es el pueblo como pasto de fuego; nadie tiene piedad de su hermano,

9:19 Corta a diestra y queda con hambre, come a siniestra y no se sacia; cada uno se come la carne de su brazo.

9:20 Manasés devora a Efraím Efraím a Manasés, y ambos a una van contra Judá. Con todo eso no se ha calmado su ira, y aún sigue su mano extendida.

 
Los demonios, no tendrán ya posibilidad de redimirse nunca más; perderán incluso su libertad, pues en el futuro no se les dará cuerpo, no podrán moverse entre opciones y se quedarán como odio. Pero la diferenciación o el trato diferenciado que Dios va a dar a estos, a los Eva y a los Adán provoca que los primeros se culpen entre ellos y ambos a Adán. De hecho, este es la reedición del fatal chantaje que se hace en los versos siguientes; la comparación de las culpas entre unos y otros, para este nuevo paso, dejar la tierra intermedia y pasar a nuestra tierra.

10

10:1 ¡Ay! los que decretan decretos inicuos, y los escribientes que escriben vejaciones,

10:2 excluyendo del juicio a los débiles, atropellando el derecho de los míseros de mi pueblo, haciendo de las viudas su botín, y despojando a los huérfanos.

10:3 Pues ¿qué haréis para el día de la cuenta y la devastación que de lontananza viene? ¿a quién acudiréis para pedir socorro? ¿dónde dejaréis vuestra gravedad?

10:4 Con tal de no arrodillarse entre los prisioneros, entre los muertos caerían. Con todo eso no se ha calmado su ira, y aún sigue su mano extendida.


Estos hablan de los demonios y de su renovado chantaje. Los demonios que se quedan sin posibilidades de redención puesto que odio son y no pueden convivir con Dios, apelan a la Justicia del que Es (y es Verdad y es Justicia), para pedir el destino de los Adán por haberse éstos vaciado del Espíritu también, tal y como decía antes. Estos, los demonios, son los que atropellan “el derecho de los míseros”, porque por ese chantaje caen también los Adán.

10:5 ¡Ay, Asur, bastón de mi ira, vara que mi furor maneja!

10:6 Contra gente impía voy a guiarlo, contra el pueblo de mi cólera voy a mandarlo, a saquear saqueo y pillar pillaje, y hacer que lo pateen como el lodo de las calles.

10:7 Pero él no se lo figura así, ni su corazón así lo estima, sino que su intención es arrasar y exterminar gentes no pocas.

10:8 Pues dice: «¿No son mis jefes todos ellos reyes?

10:9 ¿No es Kalnó como Karkemis? ¿No es Jamat como Arpad? ¿No es Samaría como Damasco?

10:10 Como alcanzó mi mano a los reinos de los ídolos - cuyas estatuas eran más que las de Jerusalén y Samaría

10:11 como hice con Samaría y sus ídolos, ¿no haré asimismo con Jerusalén y sus simulacros


Así, a los demonios se les da un tiempo para atacarnos o probarnos. Asur representa a Satanás. Dice Dios de él que lo va a mandar para saquear (10:6, lo saqueado; el Espíritu en la Tierra) y patear, pero que el demonio pretende arrasar y exterminar. El demonio trata de equipararse; su discurso es que los Adán son como los Eva, y como los ángeles caídos 10:8-9. Esto es parte del chantaje iniciado en 10:1. Es más, ante el planteamiento de la nueva tierra, el demonio alega que:

 “(10:10) tal y como alcanzó su mano a los reinos de los ídolos”, es decir, que tal y como consiguió hacer entrar la iniquidad en el cielo cuando nos engañó, y de su mano fuimos llevados a desear ser por encima de Dios, sin dios;

 “cuyas estatuas eran más que las de Jerusalén y Samaría” => cuyo ‘ídolo o aquello pretendido’ era mayor que cualquier ídolo que tendremos en la tierra (así lo “pretendido” en el cielo era ser mayor que Dios; la iniquidad, el ídolo introducido en el cielo era poseer más Esencia de Dios, ser como Dios o más que Él; no hay mayor ídolo que ese). Este “Jerusalén se refiere a la naturaleza “ángel”, pues está en el cielo, el siguiente a la humana.

“(10:11) ¿No haré lo mismo con Jerusalén y sus simulacros? => No haré lo mismo con los Adán y con los Eva. Jerusalén, en la tierra, es la naturaleza hombre redimida, pero, aun así, no todos somos iguales; como siempre los necios, los Eva, son nombrados como apéndice o añadido, en este caso los llama simulacros.

Resumiendo: El demonio no solo hace el chantaje ya nombrado, sino que afirma que nosotros en el mundo igualmente caeremos en los ídolos. Es otra manera de “asegurarse” de que caemos con él, pues podría clamar de nuevo a la justicia si nosotros en esta nueva naturaleza caemos en los ídolos (oro, poder, sexo…) y nos salvamos. De hecho, esta sería una razón importante por la que el infierno es una opción para nosotros, aun cuando Jesús ha hecho apta nuestra naturaleza, es decir, la ha hecho capaz del Espíritu Santo, la ha hecho nueva. Si nosotros vivimos como ángeles al principio tranquilos hasta que el demonio hizo entrar la iniquidad en el cielo; en esta nueva naturaleza hombre tenemos al demonio tentándonos con los ídolos del mundo, desde el mismo inicio de esta (quizá después de todo la niñez representa este espacio de inocencia). Es en sí mismo una batalla que debemos luchar, en la que Dios desea fervientemente que nos salvemos, pero Satanás trata por todos los medios que caigamos en la idolatría. Dios es Amor, pero es Justicia también porque Él Es el que Es.

Y siendo esto así, ¿no estará buscando Dios el mínimo para salvarnos a cada cual según el tamaño de nuestra alma? Es decir, la fidelidad o renuncia a los ídolos, que es aquello por lo que pleitea el demonio al comparar nuestra caída en la idolatría del cielo con la de la tierra, y asociarla de nuevo a la injusticia que supondría salvarnos si cometemos el mismo pecado (aunque Jesús nos haya redimido). Y si Dios busca lo mínimo, ¿no será apta cualquier religión que, con diferentes niveles de exigencia y envuelta en reglas de misericordia, pida la renuncia a los ídolos del mundo y la fidelidad a Dios creador? Sí, parece evidente.

10:12 Pues bien, cuando hubiere dado remate el Señor a todas sus empresas en el monte Sión y en Jerusalén, pasará revista al fruto del engreimiento del rey de Asur y al orgullo altivo de sus ojos.

10:13 Porque dijo: «Con el poder de mi mano lo hice, y con mi sabiduría, porque soy inteligente, he borrado las fronteras de los pueblos, sus almacenes he saqueado, y he abatido como un fuerte a sus habitantes.

10:14 Como un nido ha alcanzado mi mano la riqueza de los pueblos, y como se recogen huevos abandonados, he recogido yo toda la tierra, y no hubo quien aleteara ni abriera el pico ni piara.»


“Cuando hubiera dado remate a las empresas en el monte Sión y Jerusalén (10:12)” se refieren al proyecto salvación hombre. Al momento en que ya está el proyecto Universo/tierra concluido y la entrada en nuestra tierra es inminente. Entonces el demonio sigue con el mismo discurso que en 10,9-11. Porque ahora dice:
“he borrado las fronteras de los pueblos (10:13)” E=- he roto el alma de los caídos.
“sus almacenes he saqueado” E=- Dice que él (el demonio) nos ha quitado (hemos perdido) la Esencia de Dios.
Y lo siguiente es la respuesta del Señor al discurso de lo que el demonio quiere volver a hacer, jactándose de su poder.

10:15 ¿Acaso se jacta el hacha frente al que corta con ella? ¿o se tiene por más grande la sierra que el que la blande? ¡como si la vara moviera al que la levanta! ¡como si a quien no es madera el bastón alzara!


Bien, realmente es Dios el que venció la rebelión allí arriba. Perdimos el Espíritu por separarnos de Él. Cierto es que por el demonio entró la iniquidad.

¿Acaso se jacta el hacha…? E=- Habla de que el demonio efectivamente se pone como prueba necesaria para cumplir con la justicia, pues él ya estaba vencido cuando Dios lo “revive” para cumplir con esa justicia que nos salve en la tierra. Incluso aunque los pasajes 10:13-14, los hubiera dicho el demonio antes de la derrota, que no es el caso, ha sido nuestra libertad última la que cayó. Y creo que no fue algo inmediato, es decir, que Dios en el cielo nos dejó en nuestra libertad elegir el mal hasta que hubo una guerra abierta o dijo basta (esto se vislumbra también en la escalera de Jacob). Recordemos que Él es todopoderoso también en el cielo, muy capaz de atajar un intento de rebelión antes de que se lleve a cabo, pero Él nos ha hecho libres. Este alto conocimiento y omnipresencia me sugiere teorías de cómo era nuestra vida allí en relación a la consciente presencia del Padre para nosotros, pero no las nombraré por no tener ningún fundamento.

10:16 Por eso enviará Yahveh Sebaot entre sus bien comidos, enflaquecimiento, y, debajo de su opulencia, encenderá un incendio como de fuego.

10:17 La luz de Israel vendrá a ser fuego, y su Santo, llama; arderá y devorará su espino y su zarza en un solo día,

10:18 y el esplendor de su bosque y de su vergel en alma y en cuerpo será consumido: será como el languidecer de un enfermo.

10:19 Lo que quede de los árboles de su bosque será tan poco, que un niño los podrá contar.

10:20 Aquel día no volverán ya el resto de Israel y los bien librados de la casa de Jacob a apoyarse en el que los hiere, sino que se apoyarán con firmeza en Yahveh.

10:21 Un resto volverá, el resto de Jacob, al Dios poderoso.

10:22 Que aunque sea tu pueblo, Israel, como la arena del mar, sólo un resto de él volverá. Exterminio decidido, rebosante de justicia.

10:23 Porque es un exterminio decidido lo que Yahveh Sebaot realizará en medio de toda la tierra.

Empieza diciendo “Por eso... (10:16)” es decir, por lo dicho del demonio y los ídolos, cómo nos engañó, y lo que consiguió, “enviará a sus bien-comidos enflaquecimiento…”. Nos habla de lo necesario para el mundo, es decir, la renuncia a uno mismo, la renuncia a los ídolos. El Santo de Israel es Jesucristo, quien es “llama” hace referencia a la pasión, la mayor muestra de amor y renuncia del mundo y de uno mismo. “(10:17) Devorará su espino y su zarza en un solo día”, de nuevo hace referencia a la pasión, pues en la cruz se nos cortan las cadenas de la esclavitud que nos unían al demonio. Se valida la Naturaleza hombre para el Espíritu Santo, nuestra nueva naturaleza que escapa de la antigua justicia. Pero lo que queda del bosque (es decir de todos nosotros) será poco, pues esta cruz, esta renuncia al mundo que exige la justicia para nuestra salvación, no será cumplida por todos (“Muchos son los llamados y pocos los elegidos”, dice Jesús). Este exterminio se hará entre todas las naciones, pues como ya he dicho Jesucristo hace apta la naturaleza humana por entero. Otras religiones con normas de misericordia, fidelidad y renuncia al mundo, también tendrán al alcance la salvación.

10:24 Por tanto, así dice el Señor Yahveh Sebaot: «No temas, pueblo mío que moras en Sión, a Asur que con la vara te da golpes y su bastón levanta contra ti (en el camino de Egipto).

10:25 Porque un poquito más y se habrá consumado el furor, y mi ira los consumirá

10:26 Despertará contra él Yahveh Sebaot un azote, como cuando la derrota de Madián en la peña de Horeb, o cuando levantó su bastón contra el mar en el camino de Egipto.

10:27 Aquel día te quitará su carga de encima del hombro y su yugo de sobre tu cerviz será arrancado. Y el yugo será destruido (...)

“(10:24) Tú que moras en Sión” es el que alberga el Reino de los cielos en su interior (el Espíritu Santo). Nos dice aquí que no tengamos miedo al demonio por él mismo ni por los que en el mundo le siguen y van contra los Adán. No tengamos miedo de la muerte, ni de la muerte de ser (ante los demás), del no tener, ni siquiera del no tener para comer, pues Dios provee a quién en Él confía; y aunque muriéramos, si lo hacemos libres de los ídolos ¿cuál es el problema? Lo demás está claro, nos habla del castigo que tendrán los demonios cuando llegue el fin del Universo.

10:28 Vino sobre Ayyat, pasó por Migrón, en Mikmás pasó revista.

10:29 Han pasado el Vado: «Haremos noche en Gueba.» Temblaba Ramá, Guibeá de Saúl huía.

10:30 ¡Da gritos de júbilo, Bat Gallim, escucha Laisa! ¡Respóndele, Anatot!

10:31 Se desbandó Madmená. Los habitantes de Guebim se han puesto a salvo.

10:32 Hoy mismo en Nob haciendo alto menea su mano contra el Monte de la hija de Sión, la colina de Jerusalén.

10:33 He aquí que el Señor Yahveh Sebaot sacude el ramaje con estrépito; las guías más altas están partidas y las elevadas van a caer.

10:34 Golpeará las espesuras del bosque con el hierro, y por los golpes de un Poderoso, caerá.

Todo esto (10:28 a 10:34) no sé desmenuzarlo, pero parece que habla del desarrollo del fin del mundo. El monte de la hija de Sión (10:32) son de entre los Eva, aquellos que abran sus oídos por obra de algún Adán. Así, equipara lo más alto de los Eva, con lo más bajo de los Adán. Parece que todos estos (que escuchan), serán probados y caerán los orgullosos… (10:33).

11

11:1 Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.

11:2 Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.

11:3 Y le inspirará en el temor de Yahveh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas.

11:4 Juzgará con justicia a los débiles, y sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al hombre cruel con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado.

11:5 Justicia será el ceñidor de su cintura, verdad el cinturón de sus flancos.

11:6 Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá.

11:7 La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja.

11:8 Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.

11:9 Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena de conocimiento de Yahveh, como cubren las aguas el mar.

11:10 Aquel día la raíz de Jesé que estará enhiesta para estandarte de pueblos, las gentes la buscarán, y su morada será gloriosa.

11:11 Aquel día volverá el Señor a mostrar su mano para recobrar el resto de su pueblo que haya quedado de Asur y de Egipto, de Patrós, de Kus, de Elam, de Senaar, de Jamat y de las islas del mar.

11:12 Izará bandera a los gentiles, reunirá a los dispersos de Israel, y a los desperdigados de Judá agrupará de los cuatro puntos cardinales.

11:13 Cesará la envidia de Efraím, y los opresores de Judá serán exterminados. Efraím no envidiará a Judá y Judá no oprimirá a Efraím.

11:14 Ellos se lanzarán sobre la espalda de Filistea Marítima, a una saquearán a los hijos de Oriente. Edom y Moab bajo el dominio de su mano, y los ammonitas bajo su obediencia.

11:15 Secará Yahveh el golfo del mar de Egipto y agitará su mano contra el Río. Con la violencia de su soplo lo partirá en siete arroyos, y hará posible pasarlo en sandalias;

11:16 habrá un camino real para el resto de su pueblo que haya sobrevivido de Asur, como lo hubo para Israel, cuando subió del país de Egipto.

Esto habla de que Jesucristo conseguirá unir a los pueblos bajo el conocimiento de Dios Padre (la raíz de Jesé -11:10-, que será elevada para estandarte de los pueblos). El vástago (Hijo) del tronco de Jesé (Padre) habla de la naturaleza divina de Jesús. Las raíces del tronco son Jesús también, pero en su naturaleza hombre; un “retoño” de sus raíces, habla de alguien que precederá a Jesús antes de su segunda llegada, cuando reinará el conocimiento del Señor. Un ‘Elías’ que volverá el corazón de padres a hijos y viceversa (ver El profeta que ha de venir. ).

Así, como digo, no solo nos habla solo de Jesucristo, sino del momento en el que lo conseguido por Jesús, la validación del hombre, será conocido por la humanidad. Habla de que entonces todos sabremos que somos hermanos, dará igual la religión de cada uno. De hecho, hace referencia a las religiones:

(11:15) “Secará Yahveh el golfo del mar de Egipto” -> Secará la muerte que viene de la esclavitud.

“Agitará su mano sobre el río” -> El Espíritu Santo fluirá como nunca lo ha hecho (en la tierra) sobre nosotros.

“… lo partirá en siete arroyos y hará posible pasarlo en sandalias” -> Este conocimiento hará visible para nosotros que el Espíritu Santo llega a estas siete religiones de las que hablo. Y se podrá pasar en sandalias, será porque con nuestro conocimiento de Dios ya no hará falta apenas fe. Será muy fácil ir por esos ríos, pues, aunque sean una renuncia al mundo, que, para algunos antes podía suponer no echarse a nadar en ellos, ahora serán fáciles de pasar (“pasarlo con sandalias”).

“habrá un camino real para el resto de su pueblo que haya sobrevivido de Asur” Dice que para los que queden al final de los tiempos, vamos dentro de nada, se hará un camino más fácil porque con este conocimiento lo podremos ver. Al decir sobrevivido de Asur, creo que se refiere a los que sobrevivieron de su ataque no de su interior (es conveniente comparar traducciones).

De la misma manera en 11:11 cuando dice:

recobrar el resto de su pueblo que haya quedado de Asur y de Egipto, de Patrós, de Kus, de Elam, de Senaar, de Jamat y de las islas del mar.

Creo que habla del mundo en general cuyo príncipe es el Demonio; representado por Asur, el primero. Luego nombra siete lugares que creo hacen referencia las 7 naciones o religiones a las que Dios nos ha enviado, de las que hablo en el libro, que son por las que se puede llegar a la salvación. Quizá después de todo, las islas del mar no hagan referencia a una gran religión, quizá a los que han sido capaces de amar siendo justos, con o sin su religión, que han renunciado al mundo con reglas de misericordia, en favor de otros, en cuyo caso serían 6 grandes religiones, más estos, => 7 los continuamente referidos en la Biblia. Sé que esto sería como decir “ancha es Castilla” pero, insisto que Dios desea salvarnos, y tal y como Isaías nos ha indicado (10:5-19), el mayor escoyo que tenemos es dar la espalda a Dios por mirar a los ídolos del mundo.

12

12:1 Y dirás aquel día: «Yo te alabo, Yahveh, pues aunque te airaste contra mí, se ha calmado tu ira y me has compadecido.

12:2 He aquí a Dios mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahveh es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»

12:3 Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación.»

12:4 y diréis aquel día: «Dad gracias a Yahveh, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre.

12:5 Cantad a Yahveh, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra.

12:6 Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, que grande es en medio de ti el Santo de Israel.


Los moradores de Sión son los que tienen el Reino de los cielos en su interior. Lo demás está muy claro.


Bien, estas lecturas sin interpretar no tienen demasiado sentido. ¿Asur, un azote del Señor que se vuelve contra sus designios? Desde el mundo o desde el pensamiento ateo, podríamos pensar que Dios no actúa en nuestra historia, pero en las Sagradas Escrituras, y hablando precisamente de la acción de Dios ¿cómo se iba a torcer su designio, cuando Él hizo obstinarse al Faraón para que acabara bajo el Mar Rojo y así dibujar aquello que pasó en el cielo? No; sólo tiene sentido en el entorno de la justicia y con origen en el cielo.

El recorrido temporal también concuerda, incluida la última predicción 11:1 (Saldrá un vástago de la tierra de Jesé). Porque, esta nos habla de que todos se unirán bajo el nombre de Jesucristo, y ese será el principio del final aquí abajo. Y ese “vástago” saldrá para todos; no solo será reconocido por los cristianos. Por otra parte, ¿cuál es la razón de que Isaías escriba en clave? ¿Por qué no se ha desvelado lo oculto de estas escrituras en más de dos mil años, y ahora usando la misma descodificación que he aplicado en el Génesis, Éxodo y Apocalipsis, toma sentido?

Toda la biblia (Antiguo y Nuevo testamento) está en concordancia con esta clave que ha permanecido escondida durante tantísimo tiempo, lo que nos demuestra que Dios ha sido el único responsable.

Resumiendo; Isaías confirma lo dicho y además añade detalles de nuestra caída. A mí en particular me impresionan los versículos del capítulo 10 del 5-19 en los que se explica el continuo chantaje del que somos víctimas, ejecutado por el demonio; y no me refiero al inicial, o celestial, que es roto en la cruz de Jesucristo al validar la nueva naturaleza, sino a la necesidad que tenemos de dar la espalda a los ídolos, en cumplimiento, no sólo del amor a Dios, sino por justicia en relación a lo que todos los caídos (Adán, Eva, Serpiente) hicimos en el cielo. Pues si nosotros en la nueva naturaleza volvemos a caer en ídolos, ¿cómo salvarnos? He aquí la prueba, y los ídolos hechos ad hoc para nuestra naturaleza, que tan solo son simulacros de los del cielo. El oro, no solo representa al Espíritu Santo en las escrituras como Dios, sino que también hace de ídolo aquí. Porque en el cielo, también se convirtió en ídolo desear ser como Dios o más que Él; por esto se deseaba más Esencia suya. Paradójicamente el mismo Dios (Esencia, Espíritu Santo) se convirtió en ídolo para nosotros cuando lo deseamos para nuestro engorde por encima de los demás y dando la espalda a la persona de Dios Padre. Con el oro ocurre parecido, representa a Dios en nuestras Escrituras y en sí mismo no es malo, pero desearlo para nosotros dando la espalda a Dios, por ser más que los demás o sin tenerlos en cuenta, lo convierte en un ídolo (de hecho, el ídolo por excelencia con el que los demás ídolos del mundo se pueden conseguir).



detective ⇒ Prefiguraciones de Cristo en la Torá

6-PROFUNDIZANDO EN EL CRISTIANISMO.

CUENTO Y PLANTEAMIENTO

La Lógica de Dios

 Título

Día 14 del quinto mes del año de Nuestro Señor de 1827.

Me dispongo a escribir la visión que he tenido durante esta noche. No sé por qué razón se me ha permitido ver esto, y por lo extraño de lo que se me ha mostrado, ni tan siquiera podría jurar que no ha sido un sueño. Mi nombre no importa pero sí lo que en estas hojas relato, pues sin duda por algún motivo me ha sido revelado.

Vi como un anciano de mirada bondadosa con una llave en la mano se me acercó y me habló así:

Anciano

-Esta llave que te doy es para los esclavos del entendimiento que son incapaces de liberarse por sí mismos de la gravitación de los mundos. Otros hay libres de esta losa que no cambiaron el camino por el agobio de su peso. Estos nada han de recibir de este mensaje.

Y entonces el hombre desapareció y otra visión se me mostró. Vi como más allá de los cielos, por encima de estrellas y planetas, existía un reino majestuoso.

Castillo nubes

Allí habitaba aquel anciano, que resultó ser un mago, y era feliz en su soledad. Pero tuvo un deseo y de su deseo se formó un ser. Este era precioso exteriormente, y en su interior lucía la magia con la que el mago le formó. La misma magia que formaba al propio mago. Le llamó Yahshua.  Tras hablar con su hijo, pues así lo llamaba, se concentró y de un deseo un súbdito creó. Tal era su poder que sus deseos se hacían realidad pues de su propia esencia se formaban.

Este súbdito era realmente hermoso y fue llamado Luz Bella. Tras él a otros muchos creó y, como de la esencia del mago estaban formados, los quiso como a sí mismo. Aunque todos estos no mantenían la magia en su interior con la misma luminosidad, como sí lo hacía Yahshua, quien lucía como el mago.

Y siendo deseos no consumían tiempo ni ocupaban espacio, pero en su sublime felicidad de saberse deseados por su señor, existían con la misma fuerza y el mismo poder con el que el mago los deseó. Y así, era la fuerza que el todopoderoso mago confería a sus deseos la que les daba la vida. Y el mago estaba contento pues compartió su dicha con esos nuevos seres que, aunque poseían parte de su esencia, se desarrollaban con libertad e independencia de él. Y les dijo: vivid libres en mi reino, yo todo os lo daré. Solo una condición os pongo: no queráis decidir qué está bien y qué está mal; elegid solo entre lo que yo os digo que está bien, continuad siendo lo que sois, seguid siendo mis deseos.

Arbol del Conocimiento del Bien y del MalPero pude ver como el segundo deseo, el primero de los súbditos, aquel al que llamaban Luz Bella, creyó ser superior a los llegados tras él pues, a pesar de haber sido nacido de un deseo como todos, se comparaba con el hijo primogénito del mago. E incluso pronto quiso ser más que el mismo mago deseador, y deseó para sí regir las reglas de todo lo que le rodeaba. Quiso cambiar las normas para ensalzarse ante los demás.

MagoY vio que nada podía hacer por conseguir él solo sus anhelos, y contemplando un árbol de muchas ramas se preguntó qué pasaría sí las arrancara todas a la vez. Se dijo: si cambiara el color de todas, quizá se cambiaría también el del tronco. Y así, pensó convencer al resto de sus hermanos.

Les decía: mira que tu esencia no debe tener limitaciones ¿acaso tu conocimiento no es suficiente para saber qué está bien o qué está mal? En su locura creyó que si cambiaba todos los deseos del mago, cambiaría la propia forma de desear de este. Y a la postre, de esta manera, sería él quien rigiera cómo desear.

Muchos hubo que prestaron oído a sus palabras y pronto inflamó el orgullo en parte de ellos, formando un escuadrón de leales sayones. Estos a su vez siguieron propagando la traición, y de todos los hermanos hubo quienes en traidores se convirtieron por desear también la magia del mago, aunque no se atrevieron a luchar contra él, y aun hubo otros que dudaron convencidos por el amor que tenían a estos últimos.

Espadas cruzadasCuando Bella Luz se vio por fin acompañado se levantó contra los que permanecieron fieles.

Y se me mostró a dos hombres alados hablar.

-

–¡General, general! Ha habido un levantamiento entre los súbditos de su Majestad.

–¿Cómo? No puede ser; has de estar equivocado. Tendrían que renunciar a la propia magia que los creó.

–Yo tampoco lo creía, pero sabe que nos creó con libertad, y ellos parecen haberla usado para lo peor; se han transformado, ahora son como monstruos.

–¡Llama a todos rápido!

–Mi general ya he dado la voz de alarma, pero parece que hay muchos que andan indecisos y no quieren luchar.

–Es peor de lo que pensaba. Que salgan todos los destacamentos e inicien el ataque. Llama cuanto antes al consejo de oficiales. Tendremos que luchar todos.

Otro mensajero alado llegó con un pergamino en la mano.

gente hablando–Señor, hay información sobre los desertores, los que permanecen inertes.

–¡Cobardes! ¿Por qué no vienen a luchar contra la rebelión?

–Parece ser que muchos de estos fueron convencidos por el líder de los rebeldes, uno al que llaman Bella Luz; todos quieren más magia de su majestad y se quedan con toda aquella que encuentran

–Qué disparate. No aceptan la voluntad de su Majestad.

–Es todavía peor señor, porque otros más también por amar a los primeros convencidos, han dudado.

–Deja a todos estos ahora. Vamos a por los rebeldes. Hay que echarlos del reino.

La batalla sucedió… Primero atacaron los soldados, pero no consiguieron reconducir la situación. Llegaron los oficiales, grandes y poderosos, pero tampoco pudieron con los levantados. Fue entonces, cuando deslumbrantes relámpagos seguidos de estrepitosos truenos anunciaron la llegada del Mago.

Este, dijo con profunda voz:

-Deponed vuestra actitud, pues de no hacerlo sufriréis peor destino que la muerte.

De todos los rebeldes hubo unos que continuaron con Bluzel, otros que por miedo se apartaron y por fin estaban los dudosos que no intervinieron en ningún momento, aunque apoyaban por amor a muchos de los anteriores, de los miedosos.

El Mago alzó las manos y en un instante, desactivó su magia en todas sus criaturas.

El Mago cerró los ojos y recogido en su propio pensamiento observó cómo la magia que habían robado, y aun la que antes poseían en su interior, volvía a él. Todos quedaron vacíos tirados en el suelo como fundas de gusano deshinchadas. Entonces, él devolvió su Esencia a los soldados y oficiales fieles, pero no a los otros.

Por unos instantes no percibí nada más que oscuridad y luego vi al mago de nuevo.

–Su divinidad, los traidores han sido vencidos, pero gran parte del pueblo que no luchó en la batalla ha muerto en el engaño. Ha sido una horrible traición.

Pero el mago apenado, no contestó. Permanecía callado presidiendo la sala llena de sus fieles soldados.

–¡No hay tiempo que perder! ¡Algo hay que hacer! –insistía el general–. Tenemos sus sacos contendedores de la magia, pero están vacíos. ¡Luz Bella los vació con sus engaños! Solo nos queda de ellos las decisiones que en su libertad moldearon la magia para hacerlos como eran; pero ahora ya no está la esencia que les daba la vida. Nos queda un molde sin esencia. Su Divinidad, ¿qué hacemos?

–Estos sacos no permanecerán aquí mucho tiempo, se alejarán de nosotros pues ya están vacíos de mí –dijo el mago–. Desconozco qué mal con vosotros cometí. Todo cuanto tengo os lo he dado. No digo la vida, sino también mi amor.

–Mi señor, muchos permanecemos leales y otros muchos no han participado –dijo Mikael, el gran general.

–Sí pero también en los que no se han levantado, la duda ha ahuyentado mi esencia. Miradlos. Ahí reptan separados; están muertos.

–Señor algunos desearon también el veneno de Luz Bella, aunque no se atrevieron a levantar un arma contra su majestad, los otros amaban a aquellos, y no dieron la voz de alarma.

–Sí, y también dudaron de mí, de su propio ser.

–Pero hemos sido muchos los que nos hemos mantenido fieles.

–Lo sé. Sois vosotros el consuelo de mis lágrimas, y no por ello se templa mi dolor en los demás.

hobre encadenadoEn los fondillos de la sala asomó Luz Bella por dos súbditos del mago franqueado. Su excepcional belleza lucía ahora enmohecida; en su derredor un desagradable tufillo respingó a los presentes que con apremio le hacían paso a su lento caminar.

–Todo ha terminado. Di ahora ¿qué ansiabas conseguir traicionándome así? ¿Acaso no alcancé a cubrir tus necesidades? –le preguntó el mago.

–Cuanto necesito, no es cuanto quiero. ¿Qué vida es ésta? Seres inferiores me rodean y tu empeño siempre ha sido tratarles como a mí. Soy muy superior a ellos ¿He de sufrir tal injusticia?

–Lo que doy, mío es, y a quien quiero se lo cedo. No hablamos de justicia, más bien de favor. Las normas son puestas por mí. Yo conozco lo bueno y lo malo, incluso sé cuáles de entre vosotros sois mejores y cuáles peores; se quién es más poderoso y has de creer que en rara ocasión los mejores guardan mayor capacidad –dijo–. Sólo a esto habías de acogerte: al orden que en mi amor a todos os iguala, pues lo demás, lo tenías ya.

–Ignoras qué es saberse superior a quién dirige tu vida. Ver derrochar poder en quién no lo merece. ¡Mira! –gritó Luz Bella señalando a los presentes–¡Débiles! Hechos para servir. Padre, como a mí les tratas y sólo merecen esclavitud.

–No me llames padre. Como a bello deseo compartías parte de mi esencia, pues vivo te quise mantener con independencia de mí. Pero en tu libertad escogiste el odio. A muchos de tus hermanos torturaste en la batalla. Renunciaste al fundamento de mi esencia, te negaste a la causa de vuestra vida, de vuestro propio ente, a mi amor. Pues sólo el amor me llevó a crearos por compartir con vosotros mi completa felicidad. Y dices bien, como hijos míos han de ser tratados los que a mi lado se han mantenido. Sí; aquellos que con debilidad han vencido tus engaños y con fidelidad por siempre me han amarrado.

–¡Ja! No creas. Contigo siguen porque en su flaqueza no alcancé a compartir mis planes con ellos. Pues no dudes que el amor de éstos o el perdón que ahora suplican los otros cobardes –dijo señalando a lo lejos–, llegan por miedo a tu poder.

–Sé que te arrimaste a la soberbia. Y en tu elección una criba entre todos hiciste; no guardo duda respecto a los demás pues con valentía en la batalla han probado su lealtad. Hablaré con los otros, con aquellos que, por amor a los convencidos, no lucharon a mi favor, quizá sea suficiente. Ahora, ve a esperar tu pena –ordenó.

balanza–¡No! ¿No te llaman el justo? ¿Y acaso ellos no dejaron de serte leales también? ¿No violaron la primera ley?, ¿no faltaron a su fidelidad y amor hacia ti? ¡Yo, igual que ellos, quiero un trato de favor! –gritó.

–Llevároslo –dijo ahora apenado el Mago.

El mago se quedó pensativo mientras salía Luz Bella.

–Difícil es mi situación, pues quisiera recuperar al menos a los que no llegaron a alzar el brazo contra vosotros, ni contra mí –dijo por fin.

–Mi Señor, vuestro es el poder y aquello que ordenéis así se cumplirá.

–No comprendes Mikael. ¿Qué ganaría con obligarlos? No quiero tener esclavos. Quiero tener felicidad a mi alrededor, quiero tener vida, no muerte. Obligarlos sería como desear algo que no deseo y es mi deseo el que les da la vida, luego, finalmente, de esa manera, no tendrían vida –pero Mikael parecía no entenderlo y él continuó–. Ellos viven porque lo hacen en mí; sería como si mi grito de afirmación me negara; dejaría de ser un grito de afirmación... –insistió–. ¿Acaso no comprendes que mi poderosa magia, tan sólo es amor?

–Ellos os amarán si les perdonáis…

–No es tan fácil. Luz Bella ha apelado a mi justicia y yo no puedo dejar de ser. Tal y como soy verdad, no puedo ser injusticia. Además, mantenerlos aquí sería también injusticia para vosotros que lealmente habéis luchado. Luz Bella quiere su mismo destino, pues ellos también se han vaciado de mí; pero no puedo convivir con el odio, él ya nunca podrá contener mi magia. He de hacer una nueva naturaleza para los que no odiaron y debo validarla donándome para que Luz Bella no pueda pedirme cuentas en nombre de la justicia; además, esta debe escaparse de la justicia de la antigua naturaleza y su ley, aunque la funde sobre una ley semejante…

«Espera, he de verlos ahora que me han perdido, quiero comprobar si me ansían recuperar».

Y los colocó en terreno; Él los veía a ellos y ellos le veían a Él.

Y como le veían tenían miedo de no complacerle, así que decidieron ponerse todos de acuerdo, pues se decían ‘En nada quedaremos si no nos llenamos de nuevo de algo de su magia’. Así que decidieron engañar al mago y unirse en un falso amor fraternal, ya que sabían que el mago solo llenaría de magia sus deseos y su deseo era Amor. Se juntaron así como en una torre de ladrillos vacíos para con mentiras, llegar a alcanzar su magia de nuevo.

Torre Babilonia

–Sus moldes tienen un defecto. Han sido viciados por Luz Bella. Tienen la espita rota y no permite retenerme ni aunque quieran –dijo el Mago–. Además, por miedo me quieren aceptar, de manera que no son libres ya.

huevo roto

«Les embrollaré el entendimiento. Me haré invisible para ellos y tan solo les mandaré unos caminos para que formen su persona. Siete distintos caminos, que corran paralelos hacia la misma dirección, no sea que se unan como lo han hecho ahora. Ellos deberán descubrir lo que les da la vida de verdad, aquello que sostendrá las siete sendas, lo que sostendrá toda la creación, el Amor. Mi Amor. Así que los sujetaré dentro de cuerpos, dentro de jaulas que los retengan, para que no continúen cayendo lejos de mí. Y les llamaré hombres y les pondré en mundos sometidos al tiempo y al espacio dentro una gran bóveda. Allí podrán abrir esa espita con la libertad, que les permita llenarse de mí otra vez.

arca de Noé

En cuanto a su tara adquirida, tendré que mandar la cura en el momento adecuado, la vacuna que sane esta nueva estructura complementada con cuerpos en la que ellos han devenido, la que arregle los moldes. Que lo haga todo nuevo y les vuelva a hacer mi deseo y me complazcan como hombres tal y como me complacían antes como deseos. Y esto solo lo puede hacer mi hijo primogénito; aquel que comparte mi magia por entero, así toda justicia se cumplirá. Solo él puede arreglar lo torcido. Solo su infinito amor puede arreglar esos moldes que no me retienen. Porque me quedé muy complacido cuando lo cree a él y vi que su personalidad o libertad podía mantener mi magia intacta, infinito amor, y entonces cree a los demás, que eran como él en lo creado pero su libertad no mantenía mi magia en la misma intensidad. Aun así, me complacieron.

Así él se hará hombre por ver si Su libertad, también unida a un cuerpo y sus carencias y necesidades, puede seguir manteniéndome como tal, al amor infinito incluso en las peores circunstancias, y no muere como lo que Es. De conseguirlo, habrá convertido a todos…, todos los hombres, en deseos concebibles por el amor infinito. Pues si yo, en un acto absoluto de amor, los creé como deseos de amor, mi hijo los recreará como hombres de amor en un acto igualmente absoluto de amor y yo podré volver a habitar en ellos, pero ahora en su nueva naturaleza. Y así, no revertiré aquello en lo que por deslealtad se han convertido, algo injusto para los demás, sino que mi hijo lo hará todo nuevo para ellos.

Sí. Debo ser yo en mi hijo el que valide la nueva naturaleza, para así poderlos salvar como algo nuevo sin cometer injusticia con los que odiaron. Así esa naturaleza escapará a la justicia de la antigua por ser algo diferente de lo que era cuando cometió la traición, y esto será así porque será mi propio ser, en mi hijo, el probado en la nueva naturaleza para validarla. Para probar que es capaz de mantener mi esencia. Y no habrá injusticia, pues yo creé la naturaleza ángel porque mi Hijo primogénito me mantuvo en su naturaleza creada (persona). Si en la naturaleza hombre mantiene mi Esencia en un acto de Amor infinito, esta naturaleza tendrá derecho por sí misma de existir con la Esencia».

–¿Mi señor, de verdad vais a mandar a vuestro primogénito?

–Sí, él ya se ha ofrecido. ¿De qué te extrañas? Yo al principio estaba solo y era feliz en mi magia. Entonces deseé a mi hijo. Una persona o libertad creada por mí, en mí mismo. Y aun siendo libre e independiente, no cambió mi esencia. Tanto me complació que hice nuevos deseos, también de mi esencia, a mi propia imagen, pero la figura moldeada por vuestra libertad, vuestra persona, no permitía habitar mi magia, sino adaptándose a vosotros, bajando de intensidad. Aunque me complacierais, mi magia no podía habitar en su forma absoluta; algo que no pasa en mi hijo con el que comparto mi esencia exacta. Así, fue él quien validó vuestra naturaleza como mis deseos, libres e independientes de mí.

«Sé que él ahora validará la nueva estructura formada por jaula y molde, tal y como lo hizo con la vuestra. Y entonces mi esencia, en su libertad, podrá volver a ellos y estarán hechos a mi imagen y semejanza de nuevo, en mi hijo ahora.

Pero no bastará con eso, porque allí en la tierra, que será donde los ponga, deberán dar la espalda a los ídolos y mirarme a mí. Pues allí pondré por ídolo un material brillante llamado oro, para que simule las condiciones de aquí. Pues si aquí desearon mi Esencia por encima de vosotros y de mí; allí desearán muchos el oro por encima del prójimo y de mí. De nada servirá que mi Hijo los haga aptos del Espíritu si en la nueva naturaleza cometen el mismo pecado que aquí. Luz Bella clamará a la justicia de otra forma.»

-¿Y dónde pondrá su Majestad esa tierra?

-Por la parte central de una gran Bóveda a la que llamaré universo. Así no podrán verme y podrán elegirme en libertad. Allí dentro Bluzel, a quien no le daré cuerpo por ser odio nada más, podrá susurrar a sus orejas tal y como aquí lo hizo. Cuando sus cuerpos mueran, sus almas si tienen algo de mi Esencia ascenderán hasta el extremo del Universo, donde estamos nosotros. Tardarán más o menos tiempo en salir según la cantidad que posean. Pues también les pondré tiempo. Haré que cada cosa que hagan la tengan que hacer después de la anterior que hubieran hecho. Todo el universo se moverá a cada paso de un gran péndulo.

Y vi como el hijo del mago fue enviado.

Y pude verlo crecer como hombre, hablando la palabra de su padre. Todo lo explicó de manera diferente a como lo hicieron otros enviados del mago. Hubo quienes le siguieron, y otros quedaron soliviantados; atacados en sus más firmes creencias. Y lo que estaba previsto por el mago, ocurrió.

Con voracidad fue asaltado y levantado el hijo; aquel que hablaba de amar a los hombres. Pero él, próximo a morir, incluso hasta a sus torturadores perdonó y en semejante acto de infinito amor, la traición del maldito quedó rota, pues en Yahshua la fidelidad al padre quedó probada, y su fuego era infinitamente más candente que el de Luz Bella. Un calor de amor suficiente para en él forjar la nueva naturaleza. Y así, en el hijo, el amor se levantó sobre el mundo enseñando así a todos los exiliados del reino el camino de regreso, la renuncia al mundo y sus ídolos. Pues como una irradiante señal luminosa fue vista desde entonces en todo el mundo; allí, a la infinita altura de esa cruz. En él se hizo presente el amor del padre a todos los hombres que sacrificó a su propio hijo por salvarlos. Y el hijo hizo todo nuevo al validar la estructura del hombre como contenedora de la magia, y al ser Él mismo en su Hijo quien se donó haciendo válida la nueva naturaleza, ni Luz Bella ni nadie pudieron reclamarle ya justicia alguna.

En aquel momento me desperté.


 Salud Hombre

 

FIN DEL CUENTO

¿Nada más que un Cuento?

Como decía parece descabellado, pero esto, escrito como cuento, explica muchas de las cosas que en el mundo nos ocurren y que son incomprensibles especialmente por los incrédulos o por aquellos que tienen dudas de Fe (o sencillamente dudas sobre el sentido de la vida). Hay muchos puntos de la Biblia que de esta manera encajarán más fácilmente en las mentes regidas por la lógica. Para demostrar la teoría aquí mostrada me sirvo, claro, de la Biblia, pues soy cristiano, pero es confirmado también por el A.T, que, aunque forma parte de la Biblia, también es de los Judíos. Por otra parte, el Corán ya nos habla de nuestra vida anterior en los “jardines”. De cualquier forma, lo aquí descrito servirá para muchos, pues no deja de ser Palabra escrita desde hace miles de años con un mensaje oculto hasta hoy, que de ninguna manera podría haber sido manipulado por el hombre a lo largo de tanto tiempo.

Como inicio de toda la trama inevitablemente nos fijamos en el Génesis. Según parece que se reconoce ampliamente, los pasajes de Adán y Eva están escritos como una metáfora para enseñar a los hombres de todas las épocas. Tengamos en cuenta que hace 3000 años ya se transmitía el Antiguo Testamento, y no se hacía entre filósofos ni eruditos pensantes, sino entre gentes cuya mayor ambición mundana era poseer algunas vacas y poco más. Normalmente, el entorno conocido por cada cual se reducía a un par de valles y algunas aldeas, o en cualquier caso a una provincia. Siendo esto así, ¿nos extraña que el pasaje del Génesis sea una metáfora? ¿Que solo le haga falta ponernos un dibujito a colores con la manzana, la serpiente, Adán y Eva? Debían entenderlo aquellos y también nosotros. La serpiente parece claro que simboliza al demonio (el profeta Ezequiel dice que Luzbel estaba en el Edén), la manzana quizá el deseo de ‘ser’ por nosotros mismos o por encima de Dios o de los demás, y la gran pregunta es: ¿a quién simbolizan realmente Adán y Eva? Esta es la clave que se explica en este ensayo y que lo aclara todo (está mal que lo diga, pero veréis que así es). Descifrando este enigma, se va deshaciendo el ovillo de manera que la propia Biblia nos confirma en sus Palabras el maravilloso y lógico entramado que Dios ha tejido para nuestra salvación. Si algún musulmán se adentra hasta aquí debe saber que para nosotros la manzana mordida es el juramento roto.

Así esta es la clave que abre el entendimiento y creo haber demostrado o estoy en ello:

Los pasajes de Adán y Eva hablan en metáfora para hacernos entender.

Habla de Ángeles Caídos, Ángeles Eva y Ángeles Adán, de Dios y del deseo de ser más; de tener más intensidad de Dios.

serpiente·         Ángeles caídos, los más malos, representados por una serpiente.

mujer hermosa·         Ángeles Eva, los que se dejan convencer y luego convencen a su ‘pareja’ representados por la mujer; algo que también parece un estereotipo todavía en nuestros tiempos (el hombre la cabeza, la mujer el cuello que dirige su mirada), luego, es más compresible como figura metafórica.

hombre inocente·         Ángeles Adán representados por el hombre (macho) que es convencido por su mujer, la otra parte del estereotipo.

Dicho esto, el planteamiento es que nosotros, cada uno personalmente, no solo fuimos pensados por Dios antes del mundo, sino que en ese pensamiento ya fuimos creados con libertad. La escandalosa acepción de nosotros como deseos o ‘ángeles’ perdidos, debe abordarse como nuestro origen, pero nada, o apenas nada, tendría que ver con nosotros en la nueva creación hombre.

En cualquier caso, estas son algunas preguntas que desde esta perspectiva quedan claramente explicadas:

-       ¿Por qué si el demonio cayó y fue expulsado del cielo está presente como serpiente en el Edén?

-       ¿Por qué aún a riesgo de perder la vida, y siendo de diferentes religiones, confiesan todos realmente sentirse llenos de Dios, llenos de vida, de Espíritu?

-       ¿Por qué cargamos con el pecado de Adán y Eva cuando Dios nos ha hecho libres incluso del pecado de nuestros padres, abuelos…?

-       Y aun cargando con el pecado de Adán y Eva, si sabemos que Dios nos ama infinitamente, que somos cada uno una creación diferente, ¿por qué nos crea como una naturaleza tarada con ese pecado, con la muerte, si nos hubiera podido crear como ángeles, pues en su mano todo está?

-       ¿Por qué el demonio es tan ‘tonto’ de levantarse contra Dios todopoderoso?

-       ¿Por qué razón nuestra cruz nos salva y nos da la vida?

-       ¿Por qué Dios permite el sufrimiento?

-       ¿Por qué el infierno es real?

-       ¿Por qué Dios permite otras religiones, que además son caminos válidos de salvación?

-       ¿Por qué la teoría de la evolución?

-       ¿Por qué hemos existido en el pensamiento de Dios antes de la creación del mundo?, (según rezan pasajes de la Biblia).

-       ¿Por qué la Virgen María es inmaculada?

-       ¿Por qué es lógico que Blasfemar contra el Espíritu Santo no tenga perdón? (Mt 12,31)

-       ¿Por qué el oscuro libro del Apocalipsis?

-       ¿Cuál es el Sentido de la Vida? (Lógicamente)

Para explicarlo, se analizarán varios pasajes de la Biblia que parecen mostrar un significado más profundo, además del que realmente exponen. Es decir, no se interpretará para cambiar, sino para distinguir además, otro mensaje añadido.

Aunque bien es sabido que la lógica de Dios es el Amor, desde nuestro limitado saber a veces no lo entendemos como tal, especialmente en algunos acontecimientos de nuestra historia. Sin embargo, conociendo el origen de nuestra muerte, tema tratado en el ensayo, llegaremos a su total compresión.

Así pues, aquí se explican además, razones sobre los hechos de Dios en la historia de la humanidad; y después se dará por probado todo lo escrito bajo este principio:

La Biblia, (un libro ‘recopilado’ desde hace más de 3000 años, como decía), muestra además, un nuevo argumento, coherente y perfectamente hilado desde el Antiguo Testamento (Torá), hasta el Nuevo Testamento (Evangelios, Hechos, Cartas, Apocalipsis). Habiendo pasado desapercibido hasta hoy dicho argumento, no cabe la posibilidad de que el Nuevo se hubiera escrito en referencia al Antiguo (posible argumento del ateísmo voraz).

Lógicamente sabemos que el Cañón del Colorado (por ejemplo) ha sido formado por la naturaleza y no por el hombre (aunque no lo hayamos visto), pues se ha formado durante miles de años esculpido por la erosión, la climatología... La Biblia tiene un único Autor: el Espíritu Santo, que la ha escrito por medio de los profetas, apóstoles… con una fascinante lógica de Amor a lo largo de toda la historia del hombre.

Antes de empezar esta parte del libro, si el lector todavía no cree en Dios tras leerse el resto del ensayo, continuaré insistiendo en mi argumento, ¿cómo algo desconocido durante toda la historia de la humanidad, aparece hoy escrito por muchas generaciones separadas por miles de años y codificado con la misma encriptación? Sin duda porque Dios lo encriptó en nuestra historia. No obstante, sin entrar en esta línea argumental, para mí evidente, le invito a que recuerde que nosotros estamos en el mundo, y este en el universo; pero el universo ¿de dónde salió? ¿De dónde cuelga? ¿De dónde salió el primer átomo de la Gran Explosión?

Antiguamente, el materialismo en el que se apoyaba el ateísmo, comunismos y demás, afirmaban que el Universo era eterno e inamovible. Y así, tachaban a los cristianos de anacrónicos. Hoy, la ciencia ha demostrado que el Universo tiene un origen y un final, puesto que está en expansión y las estrellas queman continuamente su combustible, entre otras muchas cosas. Por fuerza ha habido un Ser Superior (elemento o como quieran llamarlo los ‘lógicos’), exterior al propio Universo, causante de su creación o puesta en marcha; resalto lo de exterior, puesto que yo no me puedo crear a mí mismo si he tenido un origen. Hoy hay que tener fe para ser ateo, es decir, negar subjetivamente a Dios sin atender a razonamientos. No obstante, Dios ha hecho todo para ocultarse de momento a nosotros por lo que científicamente no debería poderse probar a Dios (hasta hoy, je, je…).

Para visualizar lo que nos pasa, podríamos pensar en unos ratoncitos dentro de una jaula de laboratorio a los que se les ha dado unos juguetes. Cualquier cosa que hagan la realizarán por medio de ellos, porque no conocen más. Toda lógica que desde el mundo queramos aplicar, por fuerza tendrá como límites las normas del universo que se nos ha dado. Y nos podemos crear toda una cimentada estructura de razonamientos a partir de aquí, pero siempre, basado en un inexistente punto de apoyo original. Los ratoncillos podrán hacer maravillas con sus juguetes, apilarlos incluso, pero no se preguntarán de dónde han salido. No es esto una metáfora, pues para Dios no somos como los ratoncillos, pero nos puede dar una idea de lo que ocurre. Alguien cuyo principio existencial como materia no tiene lógica, no puede argumentar la lógica para negar a Dios; claro, que es muy fácil negar al otro, un poco más difícil es demostrar a Dios. .

Así pues, para entender el ensayo tratemos de ‘visualizar’ ese universo como una creación de Dios, y a Él (al Padre al que nadie ha visto) fuera del propio Universo (nuestra particular jaula).

Como última aclaración, decir que las Palabras escogidas a lo largo de la obra, si no se indica lo contrario, son tomadas de la Biblia de Jerusalén [BJ97, NBJ] (Católica). No obstante, no hay apenas diferencias de traducción con otras no católicas en las lecturas escogidas. También se tomarán algunas Palabras del Corán como referencia a otras religiones, estas comienzan por la palabra “Sura”. 

      Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.

Esto que pongo ahora será aberrante para los musulmanes o judíos (si alguno llega hasta aquí), pero ellos también saben que cuando mantenemos a Dios (Allāh) en el interior somos capaces de Vivir felices aun entre sufrimientos, somos capaces de perdonar y hacer cosas que sin Dios no podemos hacer, y ¡seguimos siendo nosotros! De manera que lo que digo ahora de Jesucristo, nosotros lo compartimos ínfimamente cuando estamos con Dios en nosotros.

Así, pensemos por un momento que Jesucristo fuera un inmenso deseo de Dios, o una persona con libertad creada que, aun siendo libre, no se ha separado de Él ni un ápice; ha mantenido la esencia pura de Dios en su interior, lo que hace que Jesucristo aun siendo persona creada, siga siendo Dios esencia; y el Padre está en Él y Él en el Padre.

·      Los ángeles.

Supongamos que los ángeles son “deseos” de Dios que se han separado de Él lo suficiente para dejar de ser Él en esencia y llegar a ser lo que son: ángeles. Aun siendo fieles, leales, sin mancha y complacer a Dios, en su libertad se han diferenciado de Él. O dicho de otra manera, al darnos Dios la libertad y tomar conciencia de nosotros mismos, nos diferenciamos del creador; y así, un deseo de alguien forma parte de él, pero un deseo libre sería independiente de su “deseador” puesto ahí está la definición de libertad. No obstante, no sería independiente en su forma creada, pues está se hizo tal y como fue deseada por el deseador, por Dios.
Pensemos, además, que hubo un ángel que en su libertad deseó ser igual que Dios, o deseó ser por sí mismo, sin Dios; cambiando el principio mismo de su creación, la forma con la que fue creada: el amor. Deseó ser como Dios, ser dios de sí mismo. Al hacerlo cambió lo que era. Dejo de ser deseo de Dios. Odió a quién le deseó, pues era Él el que le impedía ser lo que quería, ya que dejando de ser su deseo dejaba de ser. Porque Dios es el único que es y solo siendo su deseo se puede ser (y siempre en Él).

·      Supongamos que nosotros también fuimos un deseo de Dios.

Nosotros fuimos también deseos de Dios. Pensar esto no es tan descabellado como parece. ¿No fue el demonio un ángel? Es el ángel caído. Y nosotros no somos tan malos como él ¿verdad? ¿Qué es más difícil entonces, que un ángel se convierta en un demonio (ser de distinta naturaleza) o en un hombre, (también ser de diferente naturaleza)?

huevo demoniohuevo roto

Pero según este supuesto nosotros no nos habríamos levantado contra Dios sino que dudamos de él, de lo contrario, demonios seríamos ya.

Supongamos que nosotros ahora deseamos ir de viaje. Pero ese deseo se convierte en algo dudoso. La duda ha salido de nosotros puesto que nuestros deseos no son libres ni independientes; no somos Dios. Pero si el deseo fuera libre y dudara de sí mismo ¿no estaría negándonos a nosotros, puesto que nosotros lo deseamos? Y siendo así ¿no dejaría de ser nuestro deseo? Y si su ser era ser ‘deseo’, ¿no habría perdido su razón de ser, su razón de existir, su propio ser? Puesto que un deseo no se puede desear a sí mismo, sin un deseador no puede ser deseo. ¿Y si hicimos lo mismo? Quizá en la duda, aunque no nos levantáramos contra Él y no lo odiáramos, lo negamos y nos vaciamos de Él… ergo, dejamos de ser, puesto que el único que es, es Dios y dejamos de ser sus deseos. Como un pelo que se cae de una cabeza, morimos y caemos sin vida.

Entonces, como ya no somos sus deseos, ya estamos muertos. Pero él nos quiere tanto que nos quiere recuperar.

Pensemos en un deseo nuestro ahora. ¿No es verdad que es algo cercano a nosotros puesto que es nuestro? Esta ahí siempre con nosotros. A veces nos acordamos de ese deseo y está a nuestro alcance (en la mente hasta que lo realizamos, claro). No hay más que pensar un poco y ahí está ese deseo que tenemos pendiente. ¿Y si ese deseo se convierte en algo no deseado por nosotros?, ya no estará en nuestra mente junto a nuestros otros deseos. Estará lejos. Quizá lo veamos en otra persona (demonio, hablando del cuento), pero ya no lo reconoceremos como nuestro deseo.

En nuestra muerte como deseos de Dios, muerte de ser, nos alejamos de Dios inevitablemente. Pero Él para salvarnos nos encarcela en pequeñas jaulas, los cuerpos, para que no caigamos como esencia muerta que se resbala sin remedio junto a los que odian todo lo que huela a Él; a nosotros también.

Prohibido magnetismohombres cayendo

La jaula, el cuerpo, sujeta nuestro ‘no ser’ vacío en la tierra para que, en nuestra libertad, lo podamos llenar del Espíritu sin caer al infierno; donde están los ángeles caídos, que eran como nosotros pero que odiaron su esencia y ya no tienen remedio. No se vaciaron, se llenaron de odio. No hubo jaulas para ellos. No han tenido la oportunidad de volverse a llenar del Espíritu de Dios como hombres. Cuando muera el cuerpo (aquello que nos retiene), si volvemos a ser deseos de Dios, iremos cerca de Él, atraídos por Él, si no, caeremos definitivamente lejos de Él y cerca de Luzbel y los suyos.

Quede claro que no es un castigo sino una gracia la que nos hace hombres (esa nueva creación con jaula incluida). Puesto que, si en nuestra libertad nos vaciamos de Él para dejar de ser su deseo, en nuestra libertad debemos volver a ser lo que éramos (querer ser ese deseo para volver a serlo, para volver a ser). O parte de lo que éramos, ya que cuando éramos deseos puros (a imagen de Dios Padre) estábamos muy cerca de Él, a la distancia de un pensamiento. Como hombres, si llegamos al cielo, nunca llegaremos a ser lo que fuimos.

Juan 14:2
En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar.

Por eso era un disparate pedir sentarse junto a Cristo. Siendo cierto que nos creó al principio en su deseo a imagen y semejanza de Dios, nos hemos vaciado de Él y ahora por su gracia somos creados como hombres, y Cristo (persona) hace a los hombres compatibles “recipientes” de Dios y volvemos a ser semejantes a Él en el Hijo.  Así, realmente, el lugar que nos prepara Cristo es nuestro propio cuerpo. Al redimir la naturaleza hombre hace nuestra “casa” digna del Padre. El reino de Dios y la Casa de Dios es el propio Espíritu Santo que ya podemos vivir aquí, en nosotros mismos, desde la pasión. Cuando dice, voy a prepararos un lugar, se refiere al acto de amor infinito de la Pasión que nos hace aptos de nuevo para recibir a Dios. Pedir estar a su derecha, era como pedir ser Dios, pues el Espíritu mora en distinta intensidad en cada uno, siendo la del Padre y la del Hijo la máxima o infinita, la de Dios. Estar alejado puede querer decir estar vacío, que no llegue nada, como si de ondas de radio habláramos. Sería estar condenado al infierno, a una dolorosa muerte perpetua, conociendo además aquello que nos perdemos, pues muertos todos recordaremos (esto para los que no lo han sentido ya en el mundo).  

Jua 14:20
Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros.

Por supuesto, será nuestra libertad la que nos haya colocado pasada la prueba, el mundo, más cerca de Dios o más lejos de Él (y más cerca del infierno: dónde han quedado los rebeldes). No será el castigo de Dios, más bien su gracia la que nos haya permitido la posibilidad de recuperar la Vida. Nosotros por nosotros mismos ya habríamos encontrado la muerte infinita y la tortura eterna a manos de los sublevados, de los que se convirtieron en odio y perdieron su libertad, perdieron su persona para convertirse en monstruos. Así, el pecado original es esa muerte. Es la duda de ser sus deseos que nos hizo dejar de serlos. Es querer ser dioses como quiso Luzbel o la negación de nosotros como deseos de Dios, querer Ser por nosotros mismos, la negación de Dios, la negación de Ser y de Vivir. Lo que nos diferencia del más traidor es que nosotros no nos llegamos a levantar, nos vaciamos por la duda, no nos convertimos en odio. Algo que por desgracia nos sigue pasando a muchos en el mundo cuando queremos ser dioses de nuestra historia, ser por encima de los demás; nos vaciamos de amor, nos vaciamos de Él.

En fin, en el mundo Él nos da una nueva oportunidad para salvarnos de esa muerte perpetua fuera de Él. Por eso en el mundo se dan todos los ingredientes para volver a vivir lo que nos ocurrió en el cielo: la posibilidad de elegir entre la traición o la lealtad. Elegir volver a ser deseos de Dios o reafirmarnos en el pecado original (así Dios nos ha enseñado que se llama nuestra traición en el cielo). Y ¿por qué solo eso: ‘pecado original’? ¿Por qué solo una manzana? Quizá porque Dios habla a los hombres según su entendimiento.

      Adán y Eva.parábola

·       ¿Por qué Dios habla así?

Parece claro que la palabra de Adán y Eva es una metáfora en la que la serpiente es el demonio, la manzana nuestro deseo de ‘Ser’ sin Dios… La cuestión es saber por qué Dios nos habla así especialmente en el Antiguo Testamento. ¿Por qué en Josué 12,2 dice “sol detente en el cielo”? Porque Dios habla a los hombres según su entendimiento. Si el profeta cree que es el sol el que se mueve, no le va a decir “Di a la tierra que se pare” porque para él está muy quieta y ya tiene bastante el hombre con estar hablando con Dios, como para encima andarle hablando de gravitaciones. Tanto más si las palabras del profeta quedan escritas para tantas generaciones que tienen esa creencia. Dios nos habla según nuestro entendimiento, también en nuestra historia personal. Tengamos en cuenta además, que salvo contadas ocasiones, Dios no habla a los profetas de Tú a tú, sino con acontecimientos, signos, señales o sueños, que nosotros interpretamos según lo que sabemos.

·      Adentrémonos un poco en Adán y Eva según lo planteado.

Gén 3:9-11

Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»

Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»

Él replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?»

Imaginemos que en estos pasajes se nos habla de nosotros como hombres pero también como deseos de Dios en el cielo, antes de ser hombres. Según lo aquí dicho, cabría una dualidad en muchos pasajes de las escrituras, no cambiando significados, sino añadiendo mayor profundidad de significado en distintos tiempos.

Imaginemos ahora que Adán somos los hombres (y mujeres) antes de ser hombres, en el cielo como ángeles o deseos de Dios. Vivimos felices hasta que uno de nosotros, Luzbel, tienta a muchos que se vuelven como él (serpiente). Tienta a otros que le escuchan y le creen, pero por miedo no se levantan contra Dios (Evas). Estos últimos aunque no se levantan hacen dudar a otros, más que por razones, ayudados de la empatía o amor que se tienen entre ellos. Estos que no creyeron a la serpiente son los Adanes y finalmente dudan por los Evas. Según esto, Eva serían los que han creído a Luzbel y Adán serían los que han dudado por amor a sus hermanos los Evas. Por amor y confianza en quién se lo contaba.

Tanto Adanes como Evas han dejado de ser deseos de Dios y han perdido su esencia, luego, se separan de Él, simbolizado como la vergüenza por estar desnudos que les hace esconderse (alejarse detrás). Que también podría ser el hecho de dejar de ser deseos de Dios=> ¿Quién os ha dicho que estáis desnudos? = ¿Quién os ha (dicho) convencido de que no sois mi deseo? => ¿Quién os ha vaciado (desnudado) de mi deseo?  En muchas ocasiones, las vestiduras en la Biblia aluden al Espíritu Santo.

Pero la gravedad de lo que han hecho los Evas es mayor, pues estos creen a Luzbel y además otros caen por su culpa. Tanto es así que Dios se piensa si darles otra oportunidad o realmente han muerto tanto como los de Luzbel. Pero ve que ha sido el amor de los Adanes hacia los Evas el que ha hecho que ellos dudaran de Él. Y decide en virtud de estos, dar la oportunidad a los Evas (curiosamente la costilla con la que se hace a Eva está junto al corazón de Adán E=- amor); ; simbolizado en el pasaje como que de la costilla de Adán sale Eva. De su amor se hace hombres también a los Evas. Se les da la jaula que da la ocasión de recuperarse como deseos de Dios. La costilla también puede simbolizar que por los Adanes (abiertos a la palabra de Dios) puede llegar la Vida (salvación) a los Evas (que serían los que tienen cerrados los oídos a la Palabra en el mundo).

Así los Adanes y los Evas como deseos (en esta dualidad) no simbolizarían a un hombre y a una mujer, ni siquiera a Hombres y a Mujeres sino a los que creyeron a Luzbel y los que dudaron por causa de otros deseos amados. Siendo así, como digo, que en el mundo los Adanes serían los que tienen los sentidos abiertos a Dios y los Evas los que no.

Mar 4:11-12

Él les dijo: «A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas,

para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.»

¿De verdad? Solo la justicia y no la arbitrariedad esclarece esta palabra, pues Dios Amor y justicia. Dios es el que Es. Los Eva del mundo deben recibir la salvación por medio de los Adanes del mundo ya que estos recibieron la perdición por boca de los otros.

Mat 10:34-39

«No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.

Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra;

y enemigos de cada cual serán los que conviven con él.

«El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

Así se explicaría que efectivamente en nuestras familias haya cuatro que sí creen y cuatro que no; o cualquier otra combinación pero casi siempre salteados. Aun en las comunidades jóvenes cristianas, recibiendo una educación similar en la Fe, también se dan estas diferencias.

El resto de esta lectura que habla de nuestras familias hoy es fácilmente explicable: el que realmente tiene el Espíritu Santo (y el oído abierto), de alguna manera cambia la perspectiva “visual” de todo; los sufrimientos no le “matan”, no hay ningún “tesoro” del mundo capaz de hacerle traicionar al Señor. Parece duro decirlo, pero sin miedo a la muerte del mundo (subiendo esa perspectiva), sabes que el futuro de tu hijo y el tuyo está en ser fiel al Señor, no en lo bien que os llevéis los dos. La vida no está en que tu hijo te quiera muchísimo y en que tú le quieras por encima de todo a él. Son cosas naturales desde el mundo, pero es verdad que el Espíritu cambia la perspectiva de todo. Si realmente tuviéramos Fe, encontraríamos un gran sufrimiento en saber que nuestro hijo se aleja de Dios, y seríamos muy felices si supiéramos que nuestro hijo ha muerto en gracia de Dios.

Y volviendo a la Palabra de Adán y Eva, en nuestro lado de la ‘dualidad’, también habla en la misma metáfora del hombre ya hecho hombre en el mundo, y parece dar una explicación también metafórica del origen de este, como Adán macho y Eva hembra… o no.

Supongamos que Dios ha querido irnos poniendo a las almas en los cuerpos que surgieron a partir de Adán y Eva (que pudieron o no, ser un punto determinado en la evolución del homo-sapiens, da igual). Supongamos que quiso saltarse el tema del ADN al principio, o bien es la metáfora Adán=Macho, Eva=Mujer; eso da igual también. De cualquier manera, serían 'almas' nuevas las que llegarían a cada cuerpo. Porque da igual que la teoría de la evolución se diera en las jaulas a las que luego nos unimos. Quizá simplemente puso a los monos para respetar nuestra libertad de elegir (todo debe poderse explicar de al menos dos maneras). No es ese tema tan traído por los ateos el más importante. La difícil cuestión es pensar en el pecado original como heredad, dado que a cada uno nos da la libertad; y una libertad capaz de traicionar a nuestros padres, a nuestros hijos, e incluso a nosotros mismos como hombres (matarnos). En este sentido, cuadra más nuestra duda o traición como deseos de Dios, antes del mundo. No es un pecado heredado de otros.
Puede parecer algo injusto que el pecado de nuestros ancestros nos haya echado del paraíso. Dios estaba dispuesto a salvar Sodoma por diez justos que hubiera en la ciudad (que además seguro que hubieran tenido algún antepasado injusto -también asesinos-, quizá nosotros mismos tengamos algún antepasado que incluso haya injuriado al Espíritu Santo, falta sin perdón tal y como dice Jesucristo).
¿No parece más justo pues, que hayamos sido cada uno de nosotros, como deseos de Dios (o ángeles) antes de todo, los que hayamos cometido la traición original (el pecado original)? ¿Al fin y al cabo no estamos llenos de orgullo como denominador común?

Y viéndolo todo desde esta perspectiva ¿no sería este un paraíso más paraíso?

En lo que también parece metáfora dice:

Gén 3:23

Y le echó Yahveh Dios del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado.

Si lo entendiéramos literalmente pensaríamos que el cielo es un recinto en el que no tienes que trabajar; sería casi como decir que los ricos del mundo están en el paraíso (al menos mientras les dure el cuerpo). O incluso que fueran como dioses, puesto que en su mano estaría proporcionar paraíso (no trabajar) a otros. Y es bien sabido que no por ser rico eres feliz, es más, muchos hay que se sienten vacíos, muchos que ni saben (o no quieren) reflexionar, se suicidan… El cielo tiene que ver más con sentir la plenitud de tener a Dios dentro de ti. Saberte deseo de Dios; libremente elegir ser el deseo de Dios en concordancia con su deseo original de nosotros. Estar en comunión con Él. Ser. El cielo es Vivir y no estar vacío sino lleno de Él.

Sin embargo, en el ‘Edén’ se habla solo de los bienes físicos para el hombre, lo que nos lleva a pensar que efectivamente es algo metafórico revelado así para que el hombre entienda.

La patente dualidad entre alma/cuerpo experimentada por el que conscientemente no lo desee negar, nos habla de esa dualidad entre deseos/hombres; antes/después; sin traición/con traición; cielo/mundo.

Gén_2:9

Yahveh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Gén 2:16

Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer,

Gén 2:17

mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio.»

En esta palabra (Gen 2,9), el Árbol de la Vida como digo, se refiere (en el cielo) a la Esencia de Dios, el Espíritu que da la Vida, y el árbol de la ciencia del bien y el mal a la libertad también de elegir el mal. La cual, empieza por conocer qué es lo malo, pues si no, no lo podríamos haber elegido. El conocimiento o la ciencia se refiere a saber que esa Esencia de Dios, ese Árbol de la Vida, es la preciosa Esencia que hace Ser en mayor o menor medida a los deseos de Dios, a los ángeles. Allí arriba no había necesidades y por supuesto éramos libres, pero elegíamos entre todo lo que allí había: opciones buenas, (muchos árboles). No es que Dios no nos dejara acercarnos a la libertad (o elegir entre los árboles, incluido el árbol de la ciencia del bien y del mal), sino que no nos dejaba tomar esa opción en concreto, la manzana del árbol del conocimiento, que en sí misma nos traía literalmente la muerte. Así, la manzana, es desear y tomar la Esencia, del Árbol de la Vida; pues el altísimo conocimiento era saber que nuestra más profunda raíz del Ser estaba en la Esencia de Dios en el Árbol de la Vida. Yo sostengo que en el cielo vivíamos bañados de la Esencia de Dios, en un estado pleno de felicidad, y esta Esencia estaba al alcance de nuestra “mano”. Paradójicamente al querer Ser más y llenarnos más de su Esencia, nos vaciamos por completo y morimos.

Y nuestro pesar empezó cuando el demonio nos engañó diciéndonos que no éramos libres porque Dios nos había dicho que no podíamos hacer el mal (no podíamos comer la manzana, tomar más esencia, dejar de amar…). Y es una mentira como la que nos pone en el mundo cuando nos dice que hacer la voluntad de Dios te coarta, te quita la libertad, las cosas buenas. Es exactamente lo mismo, pues somos libres de hacer todo tipo de bien y eso nos mantiene con vida; igualmente cuando le hacemos caso al demonio, aquí nos vaciamos como allí y morimos.

Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal

Arbol de la Vida. Génesis.

En Gen 2,16-17, dice ‘el día que comieres de él, morirás sin remedio’, ¿por qué? Porque inmediatamente dejamos de ser deseo de Dios, su esencia (puro amor) desaparece, la espantamos, la rechazamos, la apagamos; pues esta no convive con el mal, está o no está. Somos su deseo o no lo somos. Morimos sin remedio ya que dejamos de ser lo que éramos para ser algo vacío, muerto. Dejamos de ser su deseo y sin Él ya no somos pues fuimos creados como sus deseos.

Gén 3,22

Y dijo Yahveh Dios: «¡He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre.»

En Gen 3,22 parece decir que estamos hechos a su imagen y semejanza, pues no solo hemos sido hechos de una ínfima parte de su esencia sino que “como” Él, somos libres e independientes de Él. Ya no somos una parte de Él sino que somos independientes otros’=> como uno de nosotros’. Además, Dios lo conocía todo, todas las posibilidades, también la que dejaba al deseo de hacer el mal. El deseo antes de elegir el mal camino solo había hecho el bien y solo eso conocía. En cuanto a comer del árbol de la vida parece referirse a tomar más esencia de Dios, engordar en un deseo que ya no es el de Dios y al final querer ser Dios=> vivir para siempre; Ser el que Es. Es decir, seguramente la acción o ese objetivo buscado cuando se toma el camino equivocado. Si comer la manzana (del árbol del conocimiento) simboliza tomar la decisión de elegir el mal, lo pretendido en esa elección es ser como Dios=> comer del árbol de la vida, su Esencia.

Gén 3:10

Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»

Para continuar comentando estos pasajes que parecen ser la clave de ¿por qué el mundo es así?, seguimos con: Gen 3,10 ‘… Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.’, que como ya menciono en ‘Adan y Eva’ puede referirse a que se vaciaron de Dios (=desnudos), y esconderse (=alejarse, el imán ya no atrae la madera) siendo deseos. Como otra interpretación sobre la iniquidad (lo que nos desnudó), podemos pensar que al principio, si nos comparábamos con Dios estábamos igualmente casi vacíos, o con poca intensidad del Espíritu (aunque mucha más de la que ninguno tiene aquí abajo) pero como los niños de aquí, que con poco son felices, allí lo éramos también hasta que Luzbel nos “hizo saber que estábamos desnudos”, y entró la codicia. Tras la traición quedamos desnudos o vacíos del todo.

Mucho de lo que viene después parece hablar del hombre y mujer como partes del mundo, como cuerpos, en esa ‘dualidad’ que se puede adivinar en la Biblia. A la serpiente le dice:

Gén 3:15-21

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»

A la mujer le dijo: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará.

Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida.

Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo.

Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.»

El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.

Si vemos esta parte ‘Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo’, sabemos que el linaje se refiere a la Virgen, pero antes dice en general ‘entre ti y la mujer’. ¿Y cómo es la mujer? Es madre de sus hijos, los cría, los ama con un intenso amor diferente al del padre, es más débil muscularmente hablando que el hombre, luego es poco o menos dada a la violencia porque además no rezuma testosterona. Razón esta también por la que no está siempre dispuesta a aparearse (=>algo que es utilizado por el diablo para tentar, como parece que hace más con el hombre o al menos en más ocasiones). Y viendo esto, ¿no parece que sea un ‘cuerpo’ diseñado para amar, para la humildad? ¿Y no es la humildad el repelente del diablo? Luego, claro, la libertad de cada uno está por encima de nuestros cuerpos.

El resto parece claro que se refiera al hombre-mundo.

Finalmente, en Gen 3:21 ‘túnicas de piel y los vistió’, al cuerpo físico Dios le añade el alma vacía (molde formado por las decisiones que en nuestra libertad dieron forma a la esencia de Dios y que en la decisión de traicionar a Dios -elegir el mal, la manzana- se rompió y se vació –y Jesucristo en el mundo arregló dándonos la posibilidad de volver llenar-). Tengamos en cuenta que ya antes hablando de deseos, ellos se sintieron desnudos, vacíos de la esencia de Dios, y ahora Él hablando de cuerpos los une al alma vacía, el deseo vacío, los viste con algo ahora superficial, hueco (ropa), con lo que nos quedó de lo que fuimos. Ahora la nueva creación es cuerpo más alma, pues de no haberlo hecho así, el alma vacía de la esencia, sin el ancla del cuerpo, habría caído irremediablemente hacia Luzbel, a la tortura perpetua.

Según todo lo expuesto y añadidas las pruebas que identifican a los grupos de ángeles en el Apocalipsis (ángeles fieles, ángeles Adán, y ángeles Eva), vemos que el génesis queda estructurado tal y como se muestra en Lógicamente (pruebas)

Adán y Eva

Adán y Eva. Génesis.

      Jesucristo la llave del Mundo

Para no cristianos que lean este ensayo, los puntos que vienen ahora serán de difícil compresión. Leerlo será cuanto menos comprendernos a los cristianos, pero quizá les pueda interesar en este momento pasar al punto El Apocalipsis (en cualquier caso, creo que deberíais ver también: El Islam, El Judaísmo). Sobre todo, me gustaría que todos vierais las escrituras que confirman este maravilloso hecho: que todos nosotros, tú también, ya existimos con nuestra libre persona antes del mundo, y que Dios trazó, ya aquí abajo, 7 caminos separados que van paralelos en su dirección solo para preservar nuestra libertad de elegirle, y proveernos de amor en la medida que necesitamos. Además, el Apocalipsis se contempla con otras palabras del Antiguo testamento que se analizan a lo largo del ensayo. En cuanto a los musulmanes, sabed que la explicación que dan tanto el Corán como la Biblia sobre la crucifixión son ambas compatibles y confirman a Jesús en quién es, pero contado desde puntos de vista distintos, desde el cielo o desde la tierra. Esto se ve en El Islam.

Si aun así deseáis seguir, pensad en que Cristo en todo momento, también en el cielo, es nuestro hermano en su naturaleza creada o persona, lo mismo que nosotros fuimos creados. Que todos albergábamos en mayor o menor medida esencia de Dios en nuestro interior, con mayor o menor cantidad-intensidad según como nuestra persona o libertad era capaz de identificarse con el amor, pero que Cristo mantenía esa Esencia intacta, igual a la de Dios. Tanto es así que aunque nosotros nos llamamos hijos de Dios, Cristo es Hijo Veraz y primogénito. Es persona creada y Dios Esencia; en la persona creada es nuestro hermano, (antes y después), en la Esencia es Dios. En conjunto es Hijo.

Casi todo lo que se muestra en este punto, el tres completo, se puede deducir, más o menos, desde nuestro mundo. Lo más determinante de la razón por la que Cristo tiene que venir al mundo, se observa claramente desde nuestro origen en el cielo: Justicia y Redención en Jesucristo

hombre roto 

·      ¿Por qué los primeros justos esperaron en el infierno a que el Hijo de Dios bajara a por ellos?

Nosotros como deseos de Dios, en nuestra libertad nos vaciamos de Él. Él nos hace hombres uniéndonos a unas jaulas para mantenernos fuera de la muerte, como el que conecta a un moribundo a una máquina de respiración asistida. Los acontecimientos duros de nuestra historia son como electroshocks que intentan traernos a la vida.

Pero en nuestra traición original perdimos un órgano fundamental para mantener a Dios, para mantener la Vida, que por más medicamentos y buenas constantes vitales que tengamos no se puede sustituir. No, salvo que se haga un trasplante de Uno sano. Digamos que en Jesucristo se nos pone a todos (toda la humanidad) ese órgano que nos da la capacidad de volver a ser el deseo de Dios. En nuestras elecciones libres está el serlo. Los justos anteriores a Jesucristo, tenían esas elecciones libres y buena disposición a la vida, pero les faltaba el órgano. Les faltaba que Cristo, el que compartió naturaleza con nosotros como deseos, ahora en nuestra nueva naturaleza tomada por Él voluntariamente, se hiciera amor extremo para cambiar la naturaleza del hombre, para hacerla amor. Así, tal y como lo hace una luz que ilumina y cambia la apariencia de lo que le rodea, todos nosotros somos cambiados a los ojos, o al sentir, del Espíritu Santo; aunque realmente sigamos siendo los mismos hombres, ahora somos concebibles por Dios, podemos volver a ser su deseo, el Espíritu puede volver a habitar en nosotros.

La consecuencia final es que el hombre como tal, por sí solo no es capaz de volver a contener o convertirse en el deseo de Dios. Como si hiciera falta probar esa nueva estructura, es el Hijo de Dios el que prueba en su amor la capacidad de que la nueva creación (el hombre), pueda aceptar ser y mantenerse como el deseo de Dios.

Si pensamos que Jesucristo es el Hijo veraz de Dios por ser su mayor deseo que no se separó ni un ápice de Él, podemos pensar que en esa elección de no separarse de Él, el Hijo pasó una prueba que le hizo mantenerse en Él y ser Dios como el Padre (por estar hecho de su esencia y no cambiarla en su libertad). Algo que deseó Luzbel pero no consiguió por alejarse desde su origen (=uso de su libertad creada para ‘perfilar’ la esencia de Dios dada), infinitamente de Él. Tengamos en cuenta que los ángeles en un origen tienen una libertad creada por Dios, cuyas decisiones perfilaran su persona y esta contendrá la Esencia dada por Dios, siempre que esa persona o molde sea compatible con esa Esencia de Dios.

Pongámonos en un escenario: Dios omnipotente, eterno, absoluto, no necesita nada; único, nada más hay en ninguna parte. De sí mismo crea a su mayor deseo, su Hijo. Y ve que este se mantiene en Él; libre e independiente y sin desviarse nada de Él. Es creación pero también mantiene la esencia de Dios sin cambiar, pues el Padre también está en Él y sigue siendo lo que era. Viendo que su Hijo le complace decide crear otros deseos más pequeños. Y todo sigue como aquí se ha expuesto.

De lo cual se deduciría que en su Hijo se prueba (por complacencia a Dios) esa nueva especie de ‘deseos’ de Dios. Ya que al complacerle su Hijo, que en Él permanece y es Dios, hace nuevos deseos más pequeños de donde salen los ángeles, nosotros los traidores, y los enemigos de su propio deseo; los ángeles caídos.

Por supuesto solo el Hijo es Dios como el Padre, en cuanto a la esencia, (no en cuanto a su libertad que forma su persona), los demás se convierten en otras cosas en su libertad. Quizá a muchos les parezca un disparate, o una herejía, pero sabemos que Luzbel y los suyos eran ángeles y fijaos en qué han quedado (en su libertad, insisto). Es verdad que nosotros los hombres, somos de lo peorcito pero no tan malos como los demonios, al menos al llegar al mundo. Y además, nos dice la Biblia que Luzbel (la serpiente) estaba en el cielo (Edén), donde estaban Adán y Eva, los hombres. ¿Cómo puede ser así si el demonio se levantó contra Dios y se convirtió en un ángel caído? Doy por cierto ambas cosas, para lo cual Adán y Eva (nosotros los hombres) habríamos sido ángeles y la traición nos hizo salir (caer) a todos a la vez. Es el propio origen del levantamiento el que se relata en el pasaje de Adán y Eva. Pues si hubiera sido antes el levantamiento del ángel caído y los suyos, el demonio (la serpiente) ya no estaría en el cielo y no podría haber tentado. Y de poner el ‘Edén’ en la tierra y no ser el cielo, como dicen algunos, ¿para qué poner al ángel caído allí, si ya era caído y el Edén era perfecto?

Eze 28:12-17

Hijo de hombre, entona una elegía sobre el rey de Tiro. Le dirás: Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza.

En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación.

Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego.

Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad.

Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego.

Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor.  Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes.

Esta descripción del ángel caído demonio nos pone en el Edén que parece claro, es el cielo (criaturas celestiales), de ahí que se cumpla tanto Adán y Eva y la manzana, como la rebelión de Luz Bella, pero simultáneamente.

Volviendo al origen (‘primigenio’) en el cielo, si hubiera sido esto así, en el Hijo como digo se habría ‘probado’ (por haber satisfecho a Dios), la estructura de ‘deseo’ que hubiera dado la posibilidad a los ángeles, arcángeles…, de ser creados por Dios como esos deseos libres e independientes hechos de la esencia de Dios. El Hijo habría sido la llave para la creación de las demás potestades del cielo.

Continuando: Se da la traición… Nos quiere salvar… Hace la nueva creación E=- el hombre, pero con la intención de comprobar si en esa nueva naturaleza el deseo infinito de Amor se puede contener y así podernos salvar; por comprobar, si la nueva creación será capaz de recibir el Espíritu y mantenerlo aun siendo atacado por aquel que rompió la fidelidad de los ‘deseos’, por Luzbel. Es decir, sin Jesús no habría mundo, ni siquiera hombres, pues al vencer Él el pecado, al probar la más ardorosa tentación y además renunciar al mundo para elegir al Padre, hace posible (capaz -de nuevo por complacencia-) a la estructura ‘hombre’ (jaula más esencia) de manera parecida a como habría hecho posible la creación de ángeles y potestades del cielo. Siendo además que Jesús era el único capaz de hacerlo para cumplir con toda justicia, pues al ser Él el complaciente y causa de la creación del resto de criaturas celestiales, ninguno de estos podría clamar injusticia por la creación de una nueva naturaleza hecha en la misma manera (de ahí que Cristo se hiciera hombre, para validar en justicia tal creación). En la infinita obra de amor de Cristo se restablece la Alianza primigenia de amor, que fue rota por nuestro lado, entre Dios y los deseos (ángeles) y cuya llave fue el único deseo que se mantuvo en Dios, Jesucristo. En el mundo solo conocemos la alianza entre Dios y hombres (=nueva creación con cuerpo cuyas almas son las de los deseos vacíos de Dios), y cuya llave para llenarse igualmente es, como digo, Jesucristo.
Y así, como llave de la alianza prueba esa nueva estructura (hombre) y hace a esta capaz de contener de nuevo al Padre.
¿Y qué lleva a Dios a enviar, a deformar, a su hijo? El amor infinito. Dios deforma a Cristo para en Él dar forma a la deformación. Cristo se hace feo para hacer bonito lo feo. Y el Espíritu Santo solo mora en lo bonito. Así Dios manda su propia esencia, a sí mismo, en el Hijo (¡como hombre!), manda su propia esencia en su primer deseo, en su Hijo, que no ha cometido ninguna traición, que nunca salió de Él, y lo manda por amor a nosotros. Y lo hace para probar la nueva estructura, para hacer capaz a la nueva creación.

Algunos piensan que Jesucristo por ser hijo de Dios y Dios en esencia, no sufrió en la prueba, lo cual es una herejía mayor de las que cualquier buen cristiano pensará que yo estoy proponiendo en este ensayo. Poco más o menos dicen: “claro, es que Jesucristo como era Dios, sí podía aguantar la cruz”. Es rotundamente falso. Es más sufrió la mayor de las pruebas (=acto voluntario de amor extremo). ¿Y por qué Él iba a sufrir prueba? En el apartado de la cruz se describen varias razones, pero ahora me interesa subrayar esta: por probar la estructura hombre como capaz de recibir el Espíritu Santo, para hacerlo deseo de amor. Claro que Cristo, Dios esencia, recibe y da el Espíritu, pero Cristo Hombre pasa la prueba de los hombres, uniendo así a estos con Dios. Haciéndolos válidos para unirse a Dios.

Evangelio según San Mateo 26:39
Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieres tú.»

Esta sería una razón por la que Dios realmente sacrifica a su Hijo en la mayor de las pruebas, porque así cabría la posibilidad de perderlo, no solo como cuerpo que luego Él sabe que lo puede resucitar, sino como su más querido, fiel, exacto deseo. Porque Jesús en su naturaleza humana también es probado y tentado. Es probado en el amor extremo como hombre, lo que hace al ‘hombre’ capaz de ser deseo de Dios otra vez, aunque ahora como otro deseo distinto al original, ahora con cuerpo. Según esto, veamos:

Libro del Génesis 22:9-13
Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.
Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.
Entonces le llamó el Ángel de Yahveh desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!» El dijo: «Heme aquí.»
Dijo el Ángel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único.»
Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.

En la prefiguración de Jesucristo en el Génesis, Dios Padre (persona) es Abraham, Sacrifica al Hijo Jesús (que es Isaac, y el carnero) y el sacrificio se hace a Dios Espíritu Santo (Dios en la escritura) para que por el sacrificio del Hijo haga a todos los hombres dignos del propio Espíritu Santo. Quede claro que esta prefiguración no habla de la relación entre las personas, sino de la finalidad de la cruz de Cristo: darnos de nuevo la Vida, el Espíritu Santo; y del inmenso Amor que Dios nos tiene, pues está enamorado de nosotros. Cierto es que Jesús diferencia al Espíritu Santo (“el que blasfeme contra Él no tendrá perdón”). Además aquí, en la diferenciación entre Isaac y el carnero (dignos ambos para el sacrificio -el carnero a posteriori-), se está diferenciando a Jesús persona o alma contenedora de la esencia de Dios (Isaac) y Jesús hombre (cuerpo, carnero). Esto ya se ha visto en ‘ El judaísmo. Prefiguraciones de Cristo en la Torá’ y ‘ Justicia y Redención en Jesucristo’.

En resumidas cuentas, el Amor de Dios hacia nosotros es tan grande que se arriesga a perder de verdad a su Hijo. No solo permitir que matáramos su cuerpo; que ya sería bastante por cómo lo torturamos, sino perderle como su deseo, como su Hijo. Si no, tendría un valor inconmensurable, (quizá esta sea la mayor de las herejías –que Dios me perdone-), pero Él sabría que después de todo le recuperaría. No sería lo mismo. Y esto es así porque, ¿os imagináis qué habría pasado si Jesucristo (hombre, 2ª persona) hubiera caído en las tentaciones del desierto? o si ¿no hubiera aceptado la voluntad del Padre en el huerto de los olivos? En ese caso ¿no habría perdido a su Hijo realmente como su más querido deseo? O mejor dicho, al haberse desviado ese ápice de Dios que nunca antes se desvió, en su prueba de naturaleza de hombre, ¿no habría perdido la naturaleza de Dios? ¿No habría elegido Jesús dejar de ser el Deseo (inmediato, unido, exacto, introducido…) de Dios? Quizá para pasar a ser un arcángel, pero ya no sería el mismo. Y así, el Padre (Dios) tenía la Fe en su Hijo (Persona y Dios esencia) y el sacrificio REALMENTE se dio, y el Hijo por la gloria del Padre (y por su libre elección) VERDADERAMENTE resucitó (volvió como Dios, en la esencia no alterada de Dios Padre o ésta no murió como afirman los musulmanes, aunque ellos no lo sepan).
Es un sacrificio que supone no solo perder el cuerpo sino también la posibilidad de perder el deseo en Dios, la esencia. Luego es una resurrección de cuerpo y alma y sobre todo una permanencia en Dios como su deseo, sin separarse nada de Él, es decir, como Dios.
¿Y si Jesús no hubiera pasado la prueba del mundo, acaso tendría sentido el mundo? Ninguno. Porque tampoco el hombre como estructura habría sido probado. Si Jesús voluntariamente, por amor a Dios y a los hombres, no hubiera sufrido la pasión como ese maravilloso acto de extremo amor, no habría hecho al ‘hombre’ capaz de contener ese acto extremo de amor; es decir, Él convierte al hombre ‘naturaleza’ en deseo de Dios, pues nosotros como deseos traidores aun con cuerpos ya no éramos sus deseos, ya no éramos. Es su extremo amor el que nos hace otra vez deseos (otros distintos) de amor, capaces de volver a su ‘mente’ (para entendernos). Por eso en Él con más razón están perdonados los pecados, porque nos ha hecho válidos para ser de nuevo los deseos (los contenedores) de Dios, esta vez como hombres (estructura).

·      Cristo y la Ley ¿Por qué Cristo baja como Hombre?

salvavidasSegún lo dicho, hubiera bastado que Jesucristo como hombre pasara Él solo la prueba para salvarnos a todos. Ni siquiera tendríamos que haber convivido con Él, puesto que es ese acto de amor el que hace capaz al hombre. Una vez crucificado, ¿para qué seguir con el mundo?, ya estaríamos salvados. Y así es, pero Dios respeta nuestra libertad. Cristo nos da la posibilidad de volver a recibir el Espíritu Santo, de volver a Vivir pero igual que antes, siempre respetará nuestra libertad. La puerta ya está abierta, pero somos libres de acercarnos a ella. Digamos que Jesucristo no sólo nos abre la puerta del avión que nos llevará de vuelta hasta Dios Padre, sino que nos enseña a pilotarlo.

Luz Bella odió su deseo de Dios para buscarse a sí mismo. Jesús siendo Dios Hijo muere como hombre por amor a Dios Padre y a los hombres. Y así nos dignifica como hombres para recibirlo enseñándonos el camino: No solo amar al prójimo como a uno mismo (la ley). Él ama al prójimo (a los hombres) y a Dios por encima de sí mismo, puesto que muere para salvarnos (y nadie quiere para sí mismo la muerte); dando cumplimiento real y práctico a la ley. Él nos enseña cual es la esencia de Dios, el Amor puro. Ese es el deseo con el que nos creó Dios, y es el camino de retorno a su deseo. Amor sin excusas, sin miramientos por uno mismo. Digamos que nosotros fuimos creados como pequeñas entidades de amor libres e independientes de Él pero en Él, en el Amor (esto es así porque estuvimos hechos con un soplo de su propia esencia, amor puro). Jesucristo es levantado para mostrarnos lo que habíamos olvidado: que habíamos salido de ese Amor capaz de renunciar a sí mismo por el prójimo. Tal y como Dios se sacrifica en su Hijo por nosotros. Tal y como Él se da para crearnos libres, pues solo el Amor absoluto respeta la libertad del que le va a traicionar.

En resumidas cuentas, en Jesucristo tenemos el ideal de Ser. Porque aquello de llegar a ser el deseo de Dios, como fuimos antes, ahora como hombres se nos queda muy, muy lejos, pero Cristo nos da el modelo a seguir; de alguna forma es como ser esta vez el deseo en Cristo (Dios y Hombre) y en su naturaleza de Dios, entroncarnos con Dios Padre.

Si Dios Padre es la corriente de 1.000.000 Voltios, Cristo es nuestro transformador que unido al Padre, nos da una entrada de 220 V para que podamos adquirir de Él la corriente, la Vida. Sin Él ya nos sería imposible Vivir. Permaneceríamos como aparatos desenchufados (en la nueva creación hombre), muertos, sin vida. Y esto sería por un breve espacio de tiempo, luego caeríamos junto a Luzbel.

Pensemos que a nosotros nos llega el Espíritu, la electricidad que nos da vida, gracias al transformador (Jesucristo) que nos hace a todos capaces de recibirla. Pero claro, aparte de capaces, debemos desear enchufarnos (acercarnos) a Cristo.

Luego el Espíritu, según este ejemplo eléctrico, es la energía de Dios transformada (adaptada) a nuestra mediocridad como hombres. Por eso se puede limitar también por el tiempo (dentro del Universo, vemos o sentimos al Espíritu y al Hijo hombre no al Padre infinito) y nos puede llegar a nosotros mediante el transformador, cuando Dios Padre está fuera del tiempo (energía infinita, no se puede limitar y nadie lo ha visto).

Jesucristo entonces sería por un lado algo material, la estructura del transformador (naturaleza de hombre), y en Él fluiría la energía de Dios Padre, que es suya también (naturaleza de Dios), y la adaptada a nosotros.
Es Dios y está en contacto con Dios Padre pero también es hombre y por ahí podemos tocar nosotros y enlazar con Dios Padre. Nosotros no podemos tocar a Dios padre ni siquiera mirarle (al sol tampoco podemos sin quedarnos ciegos; ni acercarnos). Al ser hombre, también mediante Él al que sí nos podemos acercar, llegamos al Padre. Tanto es así que en la Eucaristía o Comunión (común-unión), nos enchufamos como en una red eléctrica (todos unidos, entrelazados) al transformador que por un lado es hombre y por otro Dios y a través de Él hasta al Padre.

Curiosamente en este ejemplo eléctrico, nosotros como hombres también encuadraríamos porque según se define:

“Una resistencia eléctrica (hombre) es un material que ofrece oposición al paso de la corriente (Espíritu). Cuando esa corriente circula por ella, produce una disipación de energía que puede ser en forma de luz, calor, movimiento, etc. (Dones del Espíritu). Los materiales que deben estar sometidos al paso de la corriente se fabrican para soportar una potencia determinada (tamaños de deseos de Dios –‘parábola de los talentos’-). ”

Entre los hombres, antes de la llegada de Jesucristo (transformador) el Espíritu llegaba a unos pocos elegidos, profetas casi siempre, y solía hacerlo con ‘chispazos’ (“su cara resplandecía por haber hablado con el Señor…”,” el espíritu de Dios se apoderó de Saúl, que cayó en trance profético” …). Quizá incluso fueran enviados directamente por Dios, sin pecado al nacer, no sé (el apocalipsis nos habla de 24 ancianos con corona).
Pensemos en el pueblo judío; fue el pueblo elegido en el que se injertó el transformador, y hoy por hoy ignora semejante gracia y pretenden todavía recibir a Dios por los chispazos, cuando después de Cristo ya no recibieron más profetas. Bien, pues desechando a Jesucristo, se convierten en lo que otras religiones. A todos, Jesucristo (transformador) les hace capaces de recibir el Espíritu (modulado para la estructura hombre, o al revés, Jesús hace a la estructura ‘hombre’ digna de recibir el Espíritu), pero solo si son acordes a su Palabra de Amor.
Pero, siguiendo la metáfora eléctrica, antes de todo (del universo) no fue así. Antes la energía infinita estaba ‘suelta’ y en su Hijo se puso la red de alta tensión que permitió a otras entidades (en el cielo) conectarse a (vivir en) la alta tensión, puesto que Cristo deseo, prueba la naturaleza deseo, siendo, por un lado, Esencia exacta de Dios y por otro envoltura o persona formada por su libertad. Esta es la ‘dualidad’ de la que tanto estoy hablando. Quizá antes del mundo y de los ángeles, Él fue como una especie de adaptador eléctrico de alta tensión, que cambió ese alto voltaje desde la energía infinita (Dios), que permitió Ser a los ángeles, porque estos no contienen la Esencia exacta de Dios; vale que no tienen nuestros miserables 220V sino que tienen Alta Tensión, pero no es ese Voltaje infinito.

En nosotros de alguna manera se reproduce todo en sus elementos, pero esta vez rebajando el voltaje (gracias a Jesucristo) por nuestra elegida mediocridad (derivada de la traición).

Cristo Transformador

Por eso en Jesucristo se concilia cielo y tierra, y también el cielo con la tierra, por eso toda rodilla se dobla ante su nombre, en el cielo, en la tierra y bajo la tierra. Porque es Dios Hijo, el Hijo de Dios. Y no solo concilia al cielo primero y en la estructura ‘deseo’ del Hijo de Dios se crean los ángeles, arcángeles, etc. Después se concilia la tierra al validar la estructura hombre para que pueda también mantener la esencia de Dios y haciendo esto último, es cuando concilia el cielo ‘con’ la tierra, porque antes fuimos deseos y en la tierra como ‘hombre’ los deseos perdidos pueden volver a vivir.

 La razón última de que viniera Dios mismo a salvarnos, es que Él no puede dejar de ser justo: Ver 8.5 Justicia y Redención en Jesucristo.

EL AMOR, LA CLAVE

5- La Cruz.

La cruz es incomprensible para los paganos y todavía hay muchos cristianos que, por desgracia, no conocen su significado. ¿Por qué Dios Hijo nos enseña el camino de la Cruz? ¿Por qué el León todopoderoso se sacrifica mostrándose débil como un cordero? Es un misterio tan maravilloso para el hombre, que difícilmente se puede abordar de una única manera. Así que, antes de hablar del sentido ‘cristiano’, su sentido real, hablemos de la lógica de la cruz para alguien de fuera. Pongamos una escena que podemos ver en el mundo, para utilizarla posteriormente:

Una mamá pata que tiene a sus polluelos recién nacidos en un árbol, pero debe llevarlos al lago que es Patos donde se alimentarán y vivirán. La mamá sabe que los polluelos deben saltar, pero estos no lo hacen, se quedan en el nido pese a que allí no podrán vivir. La mamá pata les enseñará dando el primer salto. Luego le seguirán los más avezados y finalmente los más cobardes. Si alguno se queda morirá.

Y ¿qué le está pasando a los que se quedan? Que tienen miedo a saltar y morir. Y por el miedo a la muerte son esclavos de esa rama de árbol en la que con seguridad sí encontrarán la muerte. Nunca llegarán a vivir en el agua.

San Pablo dice:

Heb 2:14-18

Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo,

y libertar a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud.

Porque, ciertamente, no se ocupa de los ángeles, sino de la descendencia de Abraham.

Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser misericordioso y Sumo Sacerdote fiel en lo que toca a Dios, en orden a expiar los pecados del pueblo.

Pues, habiendo sido probado en el sufrimiento, puede ayudar a los que se ven probados.

En el mundo se nos da la oportunidad de Vivir eligiendo a Dios y renunciando al diablo. Y el mundo visto crudamente es necesidad para el cuerpo, luego es ‘conseguir’ para uno. Y esta es la prueba en donde se da la elección, es decir, el conjunto de las necesidades del mundo constituyen las armas del demonio para alejarnos de Dios que es justamente lo contrario: donación para otros, amor, entrega. Simple pero cierto, donación frente a egoísmo, dar frente a conseguir, amor contra odio, esta es la batalla que nos saca de la muerte. Eso, sobre lo que tantas culturas han escrito, han estudiado, y han construido sus teologías en búsqueda de Dios: el bien contra el mal. La propia batalla de la vida o de la muerte.

Pero ¿qué ocurre? Que el mundo es la mejor arma del demonio, como decía, por su propia crudeza. Y acostumbrados a vivir en el mundo no sabemos ya vivir para el cielo y vivimos necesitando y consiguiendo por miedo a morir, y en esas, lo único que conseguimos es quedarnos en la rama del árbol donde con seguridad lo único que conseguiremos de verdad es la muerte y no solo eso, sino que mientras nos alcance la vida del cuerpo en la rama (en el mundo), ni siquiera podremos disfrutar de la vida buena en el agua (felicidad).

¿Y qué es esa muerte a la que tenemos miedo? No solo la muerte por hambre que nos hace acaparar y ser egoístas, si no la muerte de ser. Al perder el espíritu de Dios y caer, perdimos lo que nos hacía Ser de verdad. Ser (y un ser Feliz) en nuestra propia presencia (la de Dios en nuestro interior). Nos quedamos vacíos. Y sin Dios, en el mundo, por miedo a ese vacío, a esa muerte, a no Ser, buscamos ‘ser’ en otra persona o estímulo. Queremos ser para nuestra mujer o ser para nuestros hijos, sabernos queridos por ellos (y cuando ellos faltan o nos traicionan se acabó también nuestra vida y algunos son capaces de hacer barbaridades). Otros quizá se engañan más aún y ponen su ser en las cosas e ídolos del mundo. En el prestigio ante los demás, el trabajo…

Dice San Pablo que el miedo a la muerte nos hace esclavos del pecado, y así es, porque toda amenaza de muerte en el mundo (ya sea del cuerpo o de ser para los demás) nos dirige a las necesidades del propio mundo. Y el que tiene miedo del mundo se buscará y procurará cosas del propio mundo. Y como hemos dicho, el mundo sin más para el hombre representa la supervivencia de uno mismo (y en un pensamiento posterior de su comunidad). Esas falsas ‘necesidades’ son de las que se sirve el demonio para alejarnos de Dios (el bien contra el mal, donarse contra egoísmo). Se pueden poner ejemplos que muestren esto:

En un primer y más básico estado.

El que roba o mata para comer, para tener una casa (o simplemente un sitio donde guarecerse) lo hace porque tiene miedo a morir. Si no tuviera ese miedo, si supiera que después de esa muerte puede hallar la salvación y continuar viviendo, no lo haría.

En un segundo estado menos físico.

Si alguien miente hablando de sí mismo ante otras personas para quedar mejor, lo hace porque tiene miedo a no ‘ser’ para esos. Él quiere ser ante los demás. En este orden de pecados y faltas se pueden contemplar muchos, como los afectos (ser esclavo de), o incluso la envidia (no por resaltar el ser de uno, sino por querer hundir el ser de otro para que no ensombrezca el nuestro), la calumnia, el quinto mandamiento (no matarás; para los cristianos criticar y juzgar es matar el ser –precisamente-, de uno en la mente de otro).

Es también el miedo a la muerte el que nos lleva al pecado cuando nos defendemos del mal. Por eso los cristianos no debemos devolverla.

Si me critican a mis espaldas, debería perdonar puesto que no tengo miedo a morir; tampoco morir hacia los demás. Dios me basta, Él me da la vida y Dios +1 es un ejército.

Si me golpean o hieren debería perdonar puesto que no tengo miedo a morir. Para un creyente de verdad la muerte es el día del nacimiento.

¿Pero qué ocurre cuando los ‘cristianos’ nos defendemos? Si eso que nos ha dicho aquel nos ha herido tanto que el corazón se nos acelera y le devolvemos un improperio, es que ese miedo a la muerte de ser nos ha hecho pecar. Es decir, hemos hecho nuestro el pecado del otro que nos ha atacado (injuriado, abofeteado o lo que sea), porque hemos pensado que ese insulto nos mata, (nuestro orgullo lo ha pensado), que nos ridiculiza ante los demás y dejamos de ser (de tener la posición que teníamos ante nuestros amigos, ante el mundo). Es entonces cuando su pecado se propaga a nosotros (lo hacemos nuestro) como una flecha ardiendo que llega dentro de un fortín y lo hace prender. Por eso es tan importante la humildad y no defenderse contra el mal. Lo que dijo Cristo se aplica tal cual: ofrecer la otra cara cuando somos abofeteados. A eso estamos llamados y no es una manera de hablar. ¿Difícil? Imposible por nosotros mismos si no tenemos el Espíritu Santo, esa felicidad sobrenatural que te hace sobrevolar los sufrimientos como si fueras un atontolinado para el mundo.

En general, si no tuviéramos miedo a morir no se daría el pecado, a no ser que tuviéramos la maldad dentro. Al menos, el demonio no tendría armas con las que tentarnos, con las que atacarnos.

Pero la realidad es que nos vamos engañando, rodeamos nuestro nido de pajas más o menos bonitas, ponemos nuestra ilusión en ellas y malvivimos (esperamos a la muerte), por miedo a ese salto, por miedo a la propia muerte. Y viene nuestra mamá pata y nos enseña cómo llegar al agua. Lo ha hecho muy claro, ha sufrido el peor de los golpes (puesto que es más grande y tiene más peso). Desapareció de nuestra mirada por unos instantes y después la volvimos a ver allí en el suelo graznándonos fuertemente, pero aunque la vimos viva después de ese salto de muerte no la hicimos caso y ella se fue al agua con los otros polluelos que la siguieron. Pues esto nos pasa a nosotros porque tras la muerte está la vida eterna, pero antes de la muerte también podemos disfrutar de esa vida eterna (del Espíritu Santo, de la Vida de verdad, de la Felicidad, de Dios dentro), aun viviendo en este cuerpo.

Así Cristo nos enseñó que es en la muerte de uno mismo por amor a los demás donde se encuentra la vida. El perder nuestro tiempo para ayudar a otros, el dar a los pobres… Realmente es un salto de Fe el perder el miedo a la muerte, pero al conseguirlo llegas al agua o mejor el Agua Viva llega a ti y puedes vivir de verdad, vivir plenamente y feliz. Parece una paradoja que muriendo por el otro se halle la felicidad, pero lo cierto es que el hombre está hecho para amar porque de Dios ha salido, y siendo Dios amor, si no amamos perdemos nuestra razón de ser, nuestro propio ser.

Hombre tira a otro

Imagínate que estás en un precipicio altísimo al lado de tu hijo. Junto a vosotros hay dos pequeñas máquinas voladoras nuevas de diseño pequeño y compacto. De repente el niño se tira y a ti te da tiempo a echarle una de esas máquinas voladoras, apagada. Él ve que no se debía haber tirado, y con esfuerzo, se monta en la máquina, pero no sabe manejarla. Le gritas y le dices lo que tiene que hacer, pero él no lo entiende. Solo escucha a medias y consigue encender los motores, pero no sabe volar, no sabe manejarla ¿Qué harías?…

Evidentemente; te montarías en la otra máquina, volarías a su lado, y con ella junto a él le mostrarías el funcionamiento. Enseñándole tus propios mandos, tu propio cuerpo y hablándole esta vez más cerca para que te entienda.

Bien, pues eso ha hecho Dios. Estábamos con Él y libremente nos tiramos, (pensábamos, por orgullo, que podíamos vivir sin Dios y desobedecimos, lo negamos, y nos vaciamos) pero Él que nos quiere sobremanera, nos da un cuerpo para que dejemos de caer (volvamos libremente a llenarnos de Él, a la obediencia, a la humildad, al amor), nos manda profetas (gritos) para que ayudados de ese cuerpo volvamos a subir pero no los entendemos bien. Nos ponemos en posición, agarramos los mandos, pero falta lo más importante: encender los motores y volar (amar, incluso sobre uno mismo); y así Cristo baja en un cuerpo (en el cuento con la otra nave) y nos dice las instrucciones (la Palabra) y nos enseña con su cuerpo, signos y señales (la Cruz) que el camino al cielo es la muerte del mundo. Con la cruz nos enseña que es el morir por el otro lo que te da la vida. Él se sacrifica por todos nosotros para enseñarnos la manera. Como la mamá pata que da el primer salto y sufre el peor golpe por pesar más que los polluelos, Cristo no sufre cualquier muerte, sino la cruz. Como habrías hecho tú con tu hijo en el caso de la nave: tú te subes a la máquina (nave). Cristo se hace hombre. Tú le hablas como puedes y le enseñas el funcionamiento. Cristo nos trae la palabra de Dios y nos muestra la manera de volver a subir. La diferencia es que tú quizá no habrías sufrido martirio por tu hijo o por tu hermano, o quizá sí, no sabemos.

Cristo tras su pasión y resurrección manteniéndose como Esencia inalterada de Dios (=Amor infinito) enciende el motor de nuestra nave (la de todos los hombres) ya somos capaces de volar, además Cristo nos enseña que renunciar al mundo y a su príncipe por amor al otro es lo que nos salva. Esto es escándalo para los paganos. ¿Sacrificarte por otro al que quizá ni conoces? ¡Anda ya! Sin embargo, es a lo que estamos llamados y curiosamente al hacerlo no solo ganas vida interior sino que el Señor te hace la cruz ligera. De alguna forma parece como si Dios quisiera premiar los pasos que damos en buena dirección dándonos un poco de Espíritu Santo, de Vida. Sé que es un Don y no depende de nuestro esfuerzo, pero tengo la sensación de que eso es lo que ocurre; porque eso veo en mi vida. Quizá yo sea como un burro al que hay que poner una zanahoria delante para que ande, quién sabe.

Creo que por eso también es tan importante el celibato en los sacerdotes. Aunque se hable tanto de los que lo rompen, pienso que estos son un puñado de paja en un gran granero, pues el mundo se encarga de vociferar cada caso y hay pocos casos en comparación con el número de curas. Recordemos que hasta un ángel cayó a los infiernos. Todos somos hombres y todos podemos caer. Pero como decía, creo que es muy importante el celibato porque el Señor premia con Espíritu, con Agua Viva, esas obras de Fe que se hacen en su nombre, como por ejemplo mantener la castidad, y que son sobre todo una renuncia al mundo por amor a Dios.

En resumidas cuentas, amar hasta el extremo es callar cuando tienes la razón, dejarte golpear aunque puedas defenderte, o sea, no luchar contra el mal. Es ser humilde por dejar que otro se lleve el mérito. Pues eso hizo Jesucristo por enseñarnos el camino: siendo León invencible se hizo cordero para morir en la cruz. De esta manera, se hace la cruz gloriosa y se haya la resurrección y no la muerte (y también aquí en el mundo), se vuelve a subir volando junto a tu padre. Dios tiene misericordia con nosotros, nos ama aunque no lo merezcamos, es a lo que estamos llamados con los demás.

Una cruz puede llegar a ser también una enfermedad o en general cualquier cosa que quitarías de tu vida; pero solo sería una cruz si la aceptas por amor a Dios, es decir, la ofreces al Señor aceptando su voluntad. Porque en la cruz siempre tiene que haber amor, si no sería un sufrimiento más pero no una cruz gloriosa. Por poner un ejemplo, hay mucho bien perdido en las enfermedades que se sufren sin aceptarlas por amor a Dios (no se ofrece ese dolor por las almas del purgatorio, por ejemplo). Lo cierto es que como nuestro maestro estamos llamados a llevar la cruz (ya lo dice Él: coge tu cruz y sígueme). Si no tenemos cruz es que algo falla; tenemos poco de cristianos.

Bien, este es un motivo suficiente por el que se da la cruz, pero yo insisto en que en Cristo están perdonados nuestros pecados y arreglado nuestro molde en esa nueva creación capaz desde su pasión de recibir de nuevo el Espíritu. Cristo tras probar en Él mismo la creación “deseo” de Dios –ángeles-, prueba en Él mismo la creación hombre para ser capaz de recibir al Espíritu que perdimos. En este sentido, la cruz de Cristo es la prueba extrema del deseo puro de amor de Dios en la naturaleza de hombre ante el mundo y su príncipe, que hace capaz a esa naturaleza. Pero realmente es prueba de la persona en esa naturaleza. Es como volver a empezar. Como si Dios hubiera empezado de nuevo. Si la persona de Jesús le complació al dejar inalterada su esencia tras crearlo, y gracias a esto creó a los demás (ángeles, arcángeles), ahora vuelve a ser la persona de Jesucristo en esta nueva naturaleza (mediocre en comparación a lo que éramos) la que debe complacer a Dios manteniendo su esencia inalterada como puro amor mientras pasa la prueba del mundo (también tentado). De ahí el extremo acto de amor de la Pasión.
Y es prueba extrema de amor porque Él pudiéndose librar, elige pasarla (gran tentación el poder desechar la cruz) por amor a Dios y a nosotros, y lo es además por la furibunda crueldad de su martirio. Es muy recomendable leer el libro de “La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo” de la beata Ana Catalina Emmerick. Una mujer que sufría bilocaciones y a la que se le mostró en visiones la vida y pasión de Jesús y la Virgen. No está reconocido por el Vaticano pero lo doy por cierto y creo que es una buena manera de acercarse a Jesucristo (2ª persona).
Volviendo a la cruz, pensemos además que al hacerse Dios hombre y morir voluntariamente por amor con la peor de las muertes nos enseña la cura a la muerte de verdad, al pecado; puesto que es el miedo a la muerte lo que nos hace pecar. Queda dicho ya que el pecado es vaciarse del Espíritu, vaciarse de Dios, puesto que al pecado se llega por la falta de amor e incluso por el odio, y vaciarse de Dios es morir de verdad. Es no ser y volver a empezar a buscar vanamente nuestro ser en las cosas del mundo. Nos intentamos llenar con algo; al conseguirlo vemos que no nos hemos llenado realmente o nos hemos engordado con algo que no llena nuestra alma, y buscamos otra cosa para volver a empezar, para volver a buscar la felicidad, para volver a ‘Ser’ como éramos cuando teníamos a Dios en nosotros.

Cristo es para nosotros clave en el cielo y en la tierra

Para entender mejor lo del miedo a la muerte pensemos en algo que en el mundo se dice: “quien no necesita nada es feliz”. Si no necesitas reconocimientos de los demás, no necesitas grandes cosas del mundo, en realidad no tienes ese miedo al mundo y quizá ni siquiera tendrías que renunciar al mundo, porque de hecho no le darías tanta importancia. Lo que a la vez te permitiría mirar más allá de tu ombligo y ver a los demás. Creo que alguien así, aun fuera de la Iglesia estaría más cerca de Dios que muchos de los que nos llamamos cristianos.

Curiosamente si eliminamos cualquiera de los tres ‘diabólicos’ factores que son piedra de tropiezo en nuestra prueba, los dos restantes quedan también muy disminuidos.

{Si mundo=0 => pecado=0 => muerte =0} => Vida Eterna (si Don) +Felicidad

Dando la espalda a las necesidades (casi todas creadas artificialmente) y sin poner la vida en el mundo, el pecado seguro quedaría disminuido.

Si quitamos el pecado, quitamos la muerte (y su miedo) y si quitamos el miedo a morir (que al fin y al cabo sale del mundo), quitamos el pecado.

Para el que no llegue a entender la cruz en esta profundidad, Cristo muere torturado y es probado en el sufrimiento más allá de los que en el mundo son probados por tal (aunque en realidad es una prueba de amor). Comparte y se hace uno con nosotros en ese dolor. Porque Dios nos ama realmente, no es un dios lejano que nada tiene que ver con nosotros. Fuimos deseados (o sea creados) como sus hijos y ahora podemos volver a entroncar con Él por medio de Jesucristo que baja hasta nosotros y se mantiene en Él para hacernos de ‘puente’ de regreso, para hacer al ‘hombre’ amor en su extrema prueba de amor y permitirnos volver a ser el deseo de amor de Dios. Por eso Él viene a salvar lo perdido. Además, si Jesús hubiera sido rico, sin cruz ni sufrimientos y hubiera muerto de viejo para luego resucitar, su palabra no habría sido observada de la misma forma por aquellos que sufren en el mundo, y por definición el cristiano es el que elige a Dios por encima del mundo, por encima de los placeres del mundo; de alguna manera para los paganos el cristiano es un pobre desgraciado al que sus creencias le coartan o le quitan esos placeres de la vida (vida con minúsculas). Es decir, para ellos, cualquier cristiano de verdad vive en un ‘sufrimiento’ elegido. Los paganos no pueden reconocer por sí mismos que Dios te da la Vida de verdad y la verdadera felicidad. Así, Dios se hace hombre con todas las consecuencias, sufre y padece como nosotros (más) e incluso cuando es probado en la cruz, lo es sin el Espíritu (¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?) para padecer como uno más de los hombres (como el peor de todos los hombres, el condenado) y todo para enseñarnos por amor y redimir nuestros pecados por amor.

Para darnos cuenta del sentido de la redención que tiene el sacrificio por el otro os propongo una escena. Un hijo que ha pegado al otro de manera grave y le ha hecho mucho daño. Ante sus llantos tú, su padre, vas a castigar al agresor, pero el agredido te dice: ‘No pasa nada papá. No le castigues’. ¿Y cómo vas a hacerlo si él le ha perdonado?

Creo que en este mundo, el sacrificio de los Adanes puede salvar a los Evas. Ese es el ejemplo que nos da Cristo. Él, puro, (ni Adán ni Eva en el pecado), que sólo comparte con nosotros la creación de su persona, sufre la peor de las torturas y pide perdón para nosotros. Y habiendo pedido perdón por lo más grave, ¿dónde queda lo demás? Y además al hacerlo como hombre, verifica que la naturaleza hombre puede contener a la persona de Dios, a la libertad capaz de contener y mantener al Espíritu puro de Dios, el Amor Infinito. Nos da el diploma, nos ‘normaliza’, nos valida.

La cruz finalmente es nuestra salvación y no por ella en sí misma, sino por cómo la vivió Jesucristo y cómo la vivamos nosotros. ¿Os imagináis qué hubiera pasado si Cristo en su pasión hubiera amenazado a los que lo torturaban? Que hubiera dicho: ¡Ya veréis cuando os coja mi Padre! Entonces la cruz habría perdido su valor, pues el desamor habría vencido y Cristo habría dejado de contener la esencia pura de Dios, el Amor; en consecuencia, habría dejado de ser Dios y la estructura hombre no sería válida para contener a Dios.  Es la persona conteniendo el Amor infinito la que pasa la prueba; y mientras es torturado y hasta el final pide el perdón para los torturadores, para nosotros.  Sin tener en cuenta todas las otras torturas que padeció Cristo, otros que, no eligieron su destino, ni murieron amando a sus verdugos, y tenían el pecado original, fueron crucificados también. Pero es la persona de Cristo, la persona de Dios la que se mantiene en Dios, probando que la persona creada: Cristo, que como deseo de Dios, mantiene igual la esencia de Dios y es Dios, ahora como naturaleza hombre también puede mantener y sigue manteniendo la esencia intacta de Dios, el Amor infinito. Y en ese acto hace la naturaleza hombre potencial contendora de Dios.

Nosotros estamos llamados a lo mismo, pues todos en realidad tendrán sufrimientos y cruces, pero aceptando la cruz es cuando glorificamos esa cruz, cuando la hacemos válida para nuestra salvación, nos hacemos uno en Cristo. Si no solo será un sufrimiento más.

Así pues, la cruz de Amor ha sido la vacuna que nos ha limpiado de ese virus que impedía al Espíritu Santo habitar en la humanidad o en la naturaleza hombre, naturaleza sujetadora. Aunque no es en sí al hombre (como cuerpo y jaula que sujeta) sino a nuestras almas averiadas a las que “arregla” esas que ya no podían moverse o elegir libremente sin estar sujetas por los cuerpos. El “subproducto hombre” = alma + jaula, es elevado a la categoría de “producto” cuando el amor extremo o amor infinito es probado en él y este resiste. La semejanza a Dios, desdibujada por la traición vuelve a fijarse, se recupera de nuevo y volvemos a ser su imagen y semejanza en el interior, pues los cuerpos no estaban antes; seguiremos con esos cuerpos porque ya hemos probado el mal y quizá nuestra “imagen” no vuelva a tener la misma intensidad que tuvo, pero, aun con cuerpos, ahora volvemos a Ser. La doctrina de la iglesia dice que no podíamos recibir el Espíritu Santo hasta la pasión de Jesucristo, que antes, hasta los justos fueron al Seol. Hay varias palabras que así lo atestiguan y que explican además por qué Jesucristo baja a los infiernos antes de su resurrección; y tiene todo el sentido del mundo, es otra de las piezas que cuadran sin resquicios en la maravillosa lógica salvadora de Dios.

Dice Jesús a Nicodemo:

Jua 3:13-15

Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.

Y como Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga en él la vida eterna.

Salmos 68:17 (18)-18(19)

Los carros de Dios son miles de millares;

el Señor ha venido del Sinaí al santuario.

Subiste a la altura conduciendo cautivos,

recibiste tributo en hombres y en rebeldes,

para quedarte en tu mansión, Yahvé Dios.

Efe 4:8-10

Por eso dice:

Subiendo a la altura, llevó cautivos y repartió dones a los hombres.

¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra?

Éste que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos, para llenar el universo.

1Pe 3:18-19

Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.

En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados …

PREGUNTAS

7-      La Santísima Trinidad.

La Trinidad, como bien sabemos es un misterio. Ni siquiera nuestra mente puede imaginar el infinito. Por más que te imagines algo inconmensurablemente grande, un segundo después lo podemos imaginar más grande aún. Así que, no vamos a entender a Dios desde Él mismo, pero sí podemos hacer un esbozo con las pistas que nos ha dejado en la Sagrada Biblia.

·      A Dios Padre, nadie lo ha visto.

Es Absoluto. No se limita por el tiempo. Fuera del universo que crece conforme crece el tiempo. Más allá del confín del universo no hay espacio, ni tiempo, está Dios.

Jua 1:18  A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.

Siempre he imaginado a Dios Padre fuera del universo; allí por donde solo los agujeros negros lo pueden atisbar. Recordemos que según el mundo ‘científico’ (podéis investigar su definición), en un agujero negro se distorsiona tanto el tiempo como el espacio, y las leyes físicas dejan de tener fundamento.

Los matemáticos pueden saber cómo son por dentro utilizando la relatividad general de Einstein. Se sabe que en el borde y en el interior de estos extraños cuerpos, se producen fenómenos raros, donde la materia se colapsa en un punto infinitamente pequeño de densidad infinita.

¿Quizá sean pequeñas ventanas que den con Dios ‘densidad infinita’? O quizá los ha puesto Dios para que llegado este día podamos concebir, al menos ‘científicamente’, a Dios infinito. Al fin y al cabo, tampoco nos podemos imaginar eso dicho por los científicos: un punto infinitamente pequeño de densidad infinita.

Lo que sabemos entonces de Él es que es infinito, pleno, no necesita nada, nadie lo ha visto, está por encima del tiempo, nada lo limita, pero hay algo muy interesante que dijo Jesús y que nos puede dar una pista. Dijo: ‘El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.’ (Jn 14:9)

La esencia de Dios es el Espíritu que da la vida y esta esencia da Vida a las personas libres e independientes creadas por Dios.

Pensemos en el Amor abstracto. En sí mismo el ‘Amor’ como concepto no se puede medir puesto que la propia palabra designa a todo el Amor. Ahora imaginemos que este amor abstracto, genérico o general, tiene una persona o personalidad que puede hablar contigo. Este sería Dios Padre, amor infinito, no medible, candentemente intenso, sin límite tanto en el largo como en lo profundo; de hecho no tiene dimensiones, sin embargo, sí tiene persona, lo que para nosotros hace que ya no sea abstracto, sino que su persona es concreta para nosotros. ¿Y cómo sería la persona o personalidad del Amor abstracto? Sólo hablaría y pensaría en amar, no podría hacerse odio; aunque es pura misericordia no se puede mezclar con el odio, pues si no dejaría de ser Amor para ser otra cosa. ¿Y cómo es la persona de Jesús? Es la persona perfecta del amor entre nosotros: se sacrifica por nosotros muriendo como hombre en la tortura para salvarnos, perdonando a sus torturadores asesinos; siendo león poderoso se hace cordero de sacrificio y todo por amor, para salvarnos. ¿No es esa la Persona perfecta del Amor? ¿No es claramente Hijo del amor infinito?  ¿Hijo de Dios todo poderoso que permanece en Él?

Creo que Dios Padre es la Voluntad original de la Esencia o Espíritu Santo. Creo que antes de antes de antes, existía solo Dios Padre (persona o voluntad concreta) y su propia esencia o Espíritu Santo. Creo que Jesucristo no existía en persona, aunque claro, sí en la esencia de Dios, puesto que luego cuando Dios Padre crea la persona de Jesucristo, su esencia del interior es Dios mismo, Espíritu Santo puro. Por amor y misericordia de Dios Padre crea la persona de Jesucristo con su propia esencia. La creación posterior nuestra (por la complacencia en Jesucristo) es un acto de amor que nos da o crea esa libertad y se dona a sí mismo en el Espíritu para cada creación (aunque nuestras personas no lo puedan mantener en su Ser infinito, como sí lo hace Jesucristo). Creo que la esencia o Espíritu es Vida en sí misma y aunque como tal es libre (persona), pues se va cuando la forma de la persona en la que habita cambia para aceptar el pecado, de alguna manera se hace uno con la persona en la que reside. La ‘persona’ del Espíritu Santo es diferente a las Otras Dos, no sabría explicar exactamente por qué pero así es. Es como si fuera ese maravilloso condimento que da la Vida y que funde su “persona” con la del que habita. Da la sensación de que Es por sí mismo, pero su persona concreta ‘es’ con la persona en la que habita. Haciendo además que entren en comunión todos los que la poseen.

·      Jesucristo.

Como dice el cuento es el mayor deseo Vivo, Libre e Independiente de Dios, que por no haberse separado nada del Padre sigue siendo Dios. Jesucristo aun siendo Hijo es Dios y el Padre está en Él y Él en el Padre.

¿Y por qué es Hijo? Porque su persona es creada por el Padre. Y aun siendo así, ¿sigue siendo Dios? Sí, porque mantiene la Esencia exacta de Dios en su interior. Esa Esencia es el Espíritu Santo, pero no difuminado como pueda ser un líquido en distintas densidades o incluso en vapor, sino denso, tan denso y puro como el de la propia fuente, pues Cristo está allí donde está el Padre. Cristo fue el primero creado, y lo fue para contener la densidad del Padre, y Él hizo apta la nueva naturaleza persona creada + Esencia en alguna intensidad. No obstante, los siguientes que se crearon se situaron distanciados de la fuente, no mantienen en su interior la Esencia de Dios en su misma intensidad; aun así, estos ángeles (nosotros también fuimos) fueron creados a imagen y semejanza de Dios. Solo el que justificó la creación de la naturaleza ángel, podía justificar una nueva naturaleza hombre sin incurrir en ninguna injusticia; pues de ser reclamada tal injusticia por un ángel (caído o no), estaría denunciando a su propia naturaleza, a aquel derecho que hizo posible su propia creación. Si un cristiano entiende que Jesucristo tiene naturaleza de Dios y de hombre, debe entender que antes tuvo naturaleza creada (persona) y naturaleza de Dios (Esencia o Espíritu en la intensidad de Dios).


Tal y como ya se ha dicho, por su prueba de amor infinito como Hombre hacia Dios y como Dios hacia el hombre, establece la nueva Naturaleza Hombre como capaz de recibir al Espíritu Santo, más allá de toda Justicia. Y antes, en el origen (antes todavía), por su prueba tras complacer a Dios Padre como primer y único deseo de Dios Vivo, también hace posible la creación de los ángeles (nuevos deseos que en su libertad se separan de Dios y dejan de contenerle exactamente a Él, aunque siguen complaciéndole) y resto de potestades del cielo como capaces de recibir la esencia de Dios Padre. Jesucristo deseo o persona es creación de Dios, pero mantiene la misma esencia inalterada de Dios Padre. Es la libertad capaz de contener el Amor infinito, en el que no puede entrar ni un ápice de mal, pues sino dejaría de contener esa esencia amor infinito. Entonces, es deseo creado (luego hombre) y Dios esencia. Ver 3.- Jesucristo la llave del mundo .

·      El Espíritu Santo es Espíritu.

Es decir, es algo que trasciende de algo más denso (Vapor Vivo de Agua Viva quizá). Digamos que es Espíritu de algo infinito. Para hacernos una idea, pensemos en un deseo nuestro que tuviera vida. La diferencia es que es el mayor Deseo Vivo de Dios entre nosotros. Aun siendo libre, no se aparta de Dios, y sigue siendo Dios y es capaz de dar la vida en el deseo de Dios. Es esencia de Dios.

El Espíritu Santo es independiente y libre y nos da la vida. Siendo así que sin Él estamos muertos, pero cuando está dentro de nosotros somos el molde que le da cierta forma; digo cierta forma porque no se puede pecar con Él pues se va y otra vez estamos muertos. Mientras está con nosotros como digo, se amolda y se hace uno con nosotros y nosotros con él, de manera que en Él entramos en una cierta ‘comunión’ con otros que también lo poseen, ocurriendo en una mini-escala (ínfima-escala más bien) lo que ocurre con Dios Trinidad, un solo Dios en tres personas. El hecho de que nos da la vida y de alguna manera se deja moldear en nosotros, o llevar por nosotros, dándonos unos Dones y una forma de ser o de Vivir nueva a cada uno de nosotros concretamente, a cada persona en particular, nos habla de que es libre e independiente.

Así, cuando lo tenemos dentro es como tener a Dios en nosotros, pero evidentemente no Dios Infinito pues reventaríamos. De nuevo pasa, como afirmo, lo que pasó en el cielo: que siendo los deseos de Dios y al estar hechos de su esencia, estábamos vivos y éramos libres e independientes hasta que nos vaciamos de Él y morimos.

El Espíritu Santo pues, es como nuestra identidad perdida de nuestro Ser deseo de Dios; es el Amor del que nos alejamos al traicionar a Dios; nuestra directriz o matriz de fabricación que nos dio el Ser como esencia de Dios. Por supuesto que es libre e independiente, y así, lo somos todos nosotros aunque hayamos salido del mismo dedo hacedor, pues de hecho por su libertad e independencia lo somos nosotros también, ya que con Él, con esencia de Dios, fuimos creados y ahora vacías nuestras almas se revuelven buscando la tan ansiada Agua Viva, el Espíritu y la vida que perdimos.

La explicación ‘lógica’ de que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son un solo Dios y tres personas , solo se puede observar cuando nos sentimos nosotros en comunión (en gracia) con Dios, pues solo entonces nos sentimos uno con los demás, podemos ver al prójimo como nuestro hermano. Pensar que nosotros fuimos hechos con una pizca de esencia de Dios explicaría este sentimiento y podría ser la clave para entender a la Santísima Trinidad; explicaría que siendo todos nosotros personas distintas nos podamos sentir realmente en comunión. Quizá con las tres personas ocurra lo mismo pero en una unión extrema o infinita, pues Ellos son pura esencia.

Y si realmente has sentido a Dios dentro de ti, quizá puedas vislumbrar el misterio de la Santísima Trinidad (tres personas, un solo Dios), por tanto que aun siendo tú mismo, puedes sentir a Dios dentro, lo que te permite perdonar al prójimo y ser feliz incluso sufriendo en el mundo. ¡Y sigues siendo tú!, cuando por ti mismo eres incapaz de todo esto. Parece pues que tengas a Dios esencia en ti envuelto de tu propia persona. ¿A qué nos suena?

Si pensamos en nuestra naturaleza de hombres en el mundo, vemos que de dos cachos de carne con ojos, sale uno libre e independiente; y nos quedamos tan panchos. El propio milagro de la vida (también visto desde el mundo) parece formar parte de ese misterio del Espíritu Santo en nosotros. ¿Cómo sale de repente otra persona libre e independiente? El mundo se ha acostumbrado a verlo y nadie (ateos) se pregunta el porqué. Es cierto que a simple vista en los animales pasa algo parecido que nos puede nublar el entendimiento, pero no es lo mismo, pues no son libres sino guiados por sus instintos, no hay más que ver al apareamiento de la mantis religiosa o tantos otros insectos y animales como el salmón, que remontan el río agotando sus fuerzas hasta la muerte para desovar. Un programa informático en un robot sí podría simular la actividad de un animal y muy vagamente la del ‘homo-sapiens’ pero no el ser de un hombre. Miremos al mosquito; en su pequeñísima cabeza están los instintos, instrucciones o ‘programa’, que le hacen buscar lo que necesita para vivir.

En cuanto a nosotros, para hacernos una idea, el Espíritu Santo es para el alma lo que el cerebro para el cuerpo, en el sentido de que nos da la Vida, el Ser: un hombre en estado vegetativo puede seguir viviendo en su cuerpo y puede que luche por comunicarse con el exterior o no, puede despertar o no; un alma sin el Espíritu Santo se retuerce buscándolo, aunque nuestra libertad ignorándola pueda cerrar el camino hacia el Espíritu, o no.

Para verlo mejor pensemos que nuestra alma es como uno de esos globos de feria que tienen bonitas formas diferentes. Partamos de ahí y analicemos este supuesto desde el cielo y la tierra.

A este globo (nuestra alma) le cambiamos la forma como queremos con nuestra libertad.

globosEn el cielo, cuando Dios nos creó, tomó un ápice de su Esencia y la envolvió de nuestra libertad (nos hizo independientes a Él, como un deseo suyo pero libre. En el primer instante éramos libertad creada y virgen, y Él mismo, pero un instante después la libertad comienza a funcionar y nos diferencia de Él. Esa libertad, y posteriores decisiones que dan forma al globo somos nosotros como alma: el plástico que envuelve el gas, a la esencia de Dios). Nuestra boquilla (allí por dónde se hincha el globo) está abierta en continuo contacto con Él como si fuera la fuente que nos llena continuamente de ese maravilloso gas que es Él. Y aunque estemos unidos a Él con la boquilla abierta, podemos ser diferentes pues la forma diferente del globo es la que queda hinchada.

globosPero llega un momento en que queremos ser el que Es, queremos ser por nosotros mismos, y no podemos hacerlo sino separándonos de Él; para lo cual en nuestra libertad, nos hacemos un nudo en la boquilla y nos separamos. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que en ese acto también se cambió la forma de nuestro globo, hicimos una forma fea y se formaron poros en el alma, en el plástico por dónde se salió el gas, ya que cualquier práctica de desamor tiene ese efecto. Deshinchados y sin posibilidad de llenarnos por no estar unidos a Dios, y además habernos anudado libremente, yacemos en el cielo junto a Dios, quien antes de que caigamos junto a Luzbel y lejos de Él, nos une a unos cuerpos para darnos la posibilidad de volvernos a llenar. Esto lo hace porque sabe que como globos deshinchados en el suelo nunca podremos llenarnos, ni siquiera ejercer nuestra libertad para cambiar esa forma tan fea que ha quedado de nuestro globo, pues la libertad solo se puede ejercer moviéndonos entre opciones.

En este ejemplo Luzbel habría sido uno de nosotros que no solo quiso ser por sí mismo sino que quiso ser tan grande como Dios y se hinchó tanto, tanto de gas, que reventó y se prendió; quedando de él solo una llamarada mezclada de desperdicios de plástico, sin globo, ni forma.

En la tierra llegamos pues como una nueva creación, formada por globo vacío y cuerpo, y sin nada saber de cómo y en qué cambiar la forma de nuestro globo vacío, Dios nos da unas leyes o normas de estética para diseñar sin poros, esos, nuestros globos. Y así fuimos tirando hasta que llega Jesucristo, quien con su ‘aceite’ hace que nuestros (de todos) nudos resbalen y se deshagan haciéndonos capaces por fin de volvernos a llenar del gas (Espíritu de Dios). Antes de que viniera Jesucristo, solo podían esculpir esa bonita forma sin poros y esperar. Él como globo, persona, vuelve a enamorar al Espíritu en la naturaleza de ‘hombre’ y constituye para nosotros ese adaptador de boquilla que nos permite recibir el gas, el Espíritu de Dios. Y así, valida potencialmente a todos los hombres para volver a Dios, no solo a los cristianos.

niño en globo¿Y qué hace aquí abajo ese maravilloso gas en nosotros? Pues cuando lo llevamos, nuestro globo está orondo, feliz y tirando hacia arriba, y en realidad puede estar tan lleno como en el cielo y disfrutar tanto como allí. Pero ahora ese cuerpo que ha impedido que caigamos, que nos ha salvado y que ha permitido llenarnos, igualmente nos impide volver a subir hacia Él. Cuando tenemos dentro el globo (alma) lleno, vemos que al tirar del cuerpo hacia arriba hace que las piedrecitas y cristales que encontramos en el suelo apenas nos duelan al pisarlas, pues nos ha quitado buena parte del peso del mundo.

Aquí abajo Luzbel, sin globo, sería como la presión exterior cuya fuerza impide que realicemos nuestra bonita forma sin poros ni agujeros, llegando a provocar, en algunos, figuras monstruosas.

Por todo esto es fundamental estar lleno de Dios en el momento de la muerte del cuerpo, porque este es como un bote salvavidas (con una gasolina determinada) que nos ha lanzado Dios para llegar hasta Él. El Espíritu que poseamos al agotarse la gasolina es el impulso que nos lleva hasta Él, o nos acerca como para que seamos alcanzados por una de sus cuerdas misericordiosas o bien sin el impulso terminamos lejos y finalmente hundidos en las profundidades. De nada serviría estar navegando con el bote, alrededor del Barco, hasta casi acabar el depósito y después irnos lejos, pues moriríamos igual.

Otra manera de entenderlo sería pensar en el deseo primigenio de Dios; Él crea la libertad de Jesucristo y su persona, aunque en realidad es esa libertad creada la que termina de configurar la persona de Cristo. La persona pues de Jesucristo contiene la esencia de Dios ‘intacta’ como digo, es decir el Espíritu no tiene que adaptarse para habitar y permanecer en Cristo por lo que Cristo es Dios esencia y persona creada. Pero ahora pensemos en nosotros como una minúscula muestra (a imagen y semejanza) de lo que estamos hablando: Cuando tenemos el Espíritu Santo en nosotros, somos capaces de perdonar y tener una misericordia que de otra forma no sale de nosotros, porque a la mínima, si no estamos en gracia, nos sale un ladrido. Nos ocurre que aunque tengamos mil sufrimientos, si el Espíritu está con nosotros somos felices. ¿Y cómo es posible que sigamos siendo nosotros? Porque el Espíritu Santo se hace uno con nosotros y nuestra persona se hace una con Él, (aunque en la tierra se distinga claramente uno de otro). Nuestra forma de ser cambia (de hecho Es, cuando antes no era). De alguna manera nuestra libertad ha dibujado el recipiente en el que puede entrar el Espíritu, pero Este cuando habita en nosotros, presiona desde dentro para que esa bonita forma no se estropee, influyendo incluso en la bonita forma (el Espíritu cuando está en nosotros tratará de permanecer hasta que no seamos compatibles con Él).  Algo parecido pero al revés ocurre en el ejemplo de los globos con la presión exterior que ejercía Luzbel, ese aire sucio sin cuerpo.

El Espíritu en los deseos de Dios, nunca se habría ido de ellos si no fuera porque en su libertad se hicieron incompatibles con Él. Así, el Espíritu es para el ángel lo que la vida biológica al cuerpo. La vida luchará por permanecer en el cuerpo todo lo que pueda, hasta que el cuerpo sea incompatible con ella; después, el cuerpo queda lleno de muerte o vacío de vida. Pero nosotros ¿qué somos? ¿Ese cuerpo muerto? No. Para el mundo ‘somos’ cuando el cuerpo está vivo y luego se dice que hemos dejado de existir. Algo parecido pasa con persona y Espíritu en los deseos (incluida la naturaleza primigenia de Jesucristo –1er deseo-, puesto que Jesús no habría sido Dios Esencia si no hubiera mantenido “perfectamente inalterada” esa Esencia). Un deseo o ángel no puede ser ángel sin el Espíritu de Dios. De no tenerlo cae muerto; al vaciarse (que no odiarlo), Dios por su misericordia le hace hombre, es decir, le dota de una máquina de respiración asistida que le mantiene en estado ‘vegetativo’ pero consciente, dándole la oportunidad de recuperar el Espíritu. Por eso nosotros ‘podemos’ pecar y arrepentirnos, porque estamos retenidos por el cuerpo.

Es cierto que al final la libertad manda porque Dios así lo quiere, pero cuando el Espíritu está en nosotros, somos uno con Él. Hasta tal punto esto es así, que sin Él estamos incompletos y no somos. Así, yo sin Espíritu soy Juan Zero y con Espíritu soy JUAN (y soy así, con mayúsculas, porque el Espíritu me da fuerza, y el Espíritu está en mí porque Él quiere y porque yo quiero). Y mi madre en paz descanse, es la madre de JUAN, menos cuando yo no tengo el Espíritu (y aun así, es madre de todo mi ser, no hacemos distinción entre alma y cuerpo). Por eso tener el Espíritu de Dios en ti te hace volver a ser hijo de Dios y dado que es Cristo el que nos hace de nuevo capaces de albergar al Espíritu Santo, es enlazando con Jesucristo o por medio de Él y siempre gracias a Él, por el que podemos volver a ser hijos de Dios.

Así pues por el Espíritu seremos o no atraídos por Dios o caeremos inertes hacia Luzbel. Con el Espíritu somos un ‘algo’ diferente a lo que somos sin el Espíritu y formamos parte de un ‘algo’ de lo que no formamos parte sin Él. De ahí las parábolas sobre esto. Por ejemplo:

Mat 25:1-12

«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio.

Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.

Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite;

las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.

Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron.

Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!"

Pero él respondió: "En verdad os digo que no os conozco."

Veamos además al Espíritu Santo o esencia de Dios por lo que hace.

Concibe a Cristo en María. De alguna manera es como si no solo llevase a Cristo hombre, sino también la propia esencia de Cristo-Dios. Si pensamos que Padre, Hijo y Espíritu Santo son el mismo Dios, ¿no es como si en realidad es la misma esencia de Dios la que comparten? Es más, si como digo, pensamos que nosotros cuando estamos en gracia de Dios nos sentimos parte de Él, llenos de vida y felicidad, ¿no sería posible pensar que es la esencia de Dios la que hizo a los deseos de Dios, (ángeles), vivos, libres e independientes? ¿Qué luego en su libertad algunos ángeles se separaron ligeramente de Dios cambiando el color de la esencia y otros se vaciaron para caer y aún otros, en su libertad la intentaron destruir y acabaron ellos destruidos?

Siendo así, ¿no sería más fácil entender a un antes incomprensible (por tonto) diablo que se levanta contra Dios todopoderoso? ¿No querría juntar la esencia de cada uno de los ángeles para reunir tanta esencia de Dios como para levantarse contra Él? Porque por millones de soldados que uno junte nada podría contra Dios todopoderoso, pero quizá pensó que uniendo esencia de Dios todo poderoso, o Dios mismo, podría luchar contra Él. Esto nos vuelve a hablar de una esencia madre (Espíritu Santo -salida de Dios Padre Infinito-), libre e independiente que da la vida. Lo que Luzbel desconocía es que aunque el Espíritu vive en nosotros amoldándose, no puede permanecer si en nuestra libertad elegimos el desamor, nos alejamos de Dios. Entonces muchos se vieron vacíos de vida y otros llenos de muerte.

¿Qué ocurre en la Eucaristía? Por obra del Espíritu el pan se convierte en el cuerpo de Cristo o lo que es lo mismo, Cristo se hace pan, siendo el pan ahora su cuerpo. Es curioso que los cristianos no católicos crean que por obra del Espíritu, Dios se hace hombre en Cristo, siendo el hijo de Dios, y no crean que por el Espíritu tomamos el cuerpo de Cristo en la Eucaristía o que su cuerpo no haya sido concebido por hombre (que María es inmaculada). Creen que el hijo de Dios en persona (formada por su Libertad) y en esencia (esencia de Dios), se hace hombre (naturaleza física) en Jesucristo para sufrir tortura y ser crucificado para nuestra salvación y no creen que se hace pan y vino en la Eucaristía para nuestra salvación. Creen que la Esencia de Dios se puede contener en el cuerpo de un hombre y no que se puede contener en el Pan de la Eucaristía por obra del Espíritu Santo. Quizá no se preguntan qué fue Jesucristo antes de hombre. Pues Cristo no tendría cuerpo, sino su persona y su esencia, ¿qué si no? Y se contiene en algo físico, un cuerpo. Negar la Eucaristía por pensarla imposible, es negar la posibilidad de que el Hijo de Dios se haga hombre.

Cristo nos hizo capaces en su pasión de recibir otra vez el Espíritu, poniendo en contacto al hombre con Dios Padre. En la comunión pasa lo mismo, al tocar el cuerpo de Cristo, tocamos a Dios Hijo y enlazamos con Dios Padre; algo que solo sería posible de otra manera: con el Espíritu Santo en nosotros, pues tendríamos a Dios en nosotros (Espíritu Santo –persona libre e independiente que viene o se va como un pajarillo según como esté nuestra alma- en comunión de Dios Trinidad un solo Dios). Así Jesucristo hace de puente o adaptador, como ya se ha dicho en el ejemplo de transformador infinito=>hombre. Y no solo eso, al ‘conectarnos’ en Jesucristo (Dios) es como si nos enchufáramos a una red en la que todos los que tienen algo de Espíritu Santo se conectan, se unen en comunión. Puede darse el caso de que alguien comulgue con pecados, en cuyo caso los ‘bornes’ de su enchufe están sucios y no le llega el Espíritu (pecado grave meter algo sucio en Jesucristo o al revés) o con alguna ‘dificultad’ si son veniales. De cualquier manera el Espíritu es un Don, no hay fórmulas mágicas para recibirlo; solo pedírselo a Dios con insistencia. Ya lo dice la parábola:

Luc 11:5-13

Les dijo también: «Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes,

porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle",

y aquél, desde dentro, le responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos",

os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite.»

Yo os digo: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.

Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra;

o, si pide un huevo, le da un escorpión?

Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!»

Parece que no depende de nuestro esfuerzo, sino de pedirlo y que Él nos lo mande. Pero como es seguro que el Espíritu Santo no permanece en un alma sucia, es bueno intentar mantener la casa limpia por si llega. Además, después de todo, Dios suele recompensar estos esfuerzos con algo de Espíritu (quizá por misericordia, por pena o por premiarnos para que sigamos buscando el camino).

Por último, veamos esta Palabra:

Mat 12:31-32

«Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada.

Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro.

¿Al blasfemar al Espíritu no lo estamos odiando? ¿Y qué hicieron Luzbel y sus sayones, sino odiar su esencia? Nosotros nos vaciamos por dudar, pero ellos Lo odiaron. ¿No sería pues, como elegir ya la traición tal y como hicieron ellos, que por odiar el deseo de Dios no tuvieron cuerpo? Lo que no llegamos a hacer en el cielo, lo hacemos ahora aquí y nos termina de rematar. Blasfemar contra Jesucristo sería blasfemar contra su persona, que es creación y comparte naturaleza con nosotros; no era blasfemar contra su esencia puesto que ni siquiera comprendemos bien eso de la Santísima Trinidad. Una persona nos puede perdonar, pero si nuestra libertad se creó para sostener al Espíritu en una bonita forma y odiamos al Espíritu ¿qué sentido tiene nuestra libertad? Y sin libertad ya no nos podemos salvar. ¿Cómo odiar la propia esencia que nos da fundamento? Odiarla es odiar el sustento de todo, odiar el amor en sí. Convertirnos en odio. El Espíritu da la Vida, odiarlo es la muerte en origen.

Había una vez un gigantesco océano, tan grande que era infinito. El océano hablaba; y no era el agua de su interior sino la fina capa de su superficie a la que le podías preguntar. Y, sin embargo, esa capa superficial que alguno vino a llamar ‘tensión superficial’ mostraba la forma del agua, y el agua tenía la forma de su superficie, claro; en comunión.

Un día aquel océano deseó tener un semejante al que poder dirigirse, y así dijo: crearé una onda que de forma libre al agua y aun así permanezca en mi superficie. Y así lo hizo: de la superficie del océano salió una gran burbuja que enseguida volvió al agua formando una gran onda; la llamó, la Única, La Primera. Aunque estaba dibujada en su misma superficie, efectivamente, era libre y dibujaba su forma por el agua, la misma agua que aquella superficie y la propia onda contenían.

Y aquello complació al agua y a su superficie, así deseó tener más semejantes. Y así lo hizo, pero estas nuevas burbujas en su libertad se diferenciaron, no eran puras como la superficie del océano, y como si fueran burbujas con jabón, al caer, aunque formaban una pequeña onda, esta no contenía el agua pura, sino agua con jabón. Aun así, estas nuevas ondas complacieron al Océano.

DIOS Padre es la Superficie del Agua. Voluntad original de la Esencia.

DIOS Hijo, la 1.ª onda. Contiene la misma Esencia de Dios, con su libre persona (cuya libertad –onda–, terminará por ser la misma que la del Padre).

DIOS Espíritu Santo es el agua, la Esencia. Su Persona está formada por sus características: AMOR que no convive con el pecado. Y es el que (tamizado en nosotros como “vapor”) nos da la Vida de Verdad.

NOSOTROS fuimos y lo son aún los ángeles: Aquellas otras burbujas que no eran capaces de contener el amor infinito. Nada más ejercer nuestra libertad, dejamos de ser capaces de contener exactamente a Dios.

UN SOLO DIOS, 3 PERSONAS. Pero, todos fuimos creados a imagen y semejanza del Padre. Todos, personas creadas, hermanos en la creación (persona), solo Jesús es Dios en la Esencia (además, Él es Hijo predilecto y primogénito, Único por ser también el que Es). Tras vaciarnos y dejar de ser, ya solo podemos ser Hijos adoptados en Cristo (los que en la Naturaleza hombre, mantienen algo del Espíritu Santo), ya que Él, hermanado de nuevo en nuestra naturaleza, legitima a la misma. Todos de alguna manera u otra contienen a Dios Esencia, el dador de Vida, pues si no estarían muertos. Todos menos los que están vacíos en la naturaleza hombre, que sujeta por un tiempo a los muertos andantes.

·      El Bautismo.

Dicen que el Espíritu Santo interior no se puede perder porque desde el bautismo lo tenemos. Quiero mostrar como la biblia no indica eso, pero antes haré unas reflexiones sobre él.

San Juan Bautista, tras recibir encargo de Dios (recibir su palabra) comienza a bautizar con agua, en un bautizo de conversión, para quitar los pecados. Así lo dice la Biblia, Lucas 3,3-6. Recordemos que Cristo se bautiza también para “cumplir toda justicia”. Dado que la Biblia así lo indica y Cristo lo ratifica, vamos pensar que es cierto, que por el bautismo de Juan se quitaban los pecados; pero solo los del mundo o los de nuestra vida mundana, no el pecado original o nuestro pecado de naturaleza. Cristo como hombre, se bautiza también ¿por sus pecados? No, para cumplir con la justicia, pues él es hombre además de Dios Esencia (cuando tiene el Espíritu Santo).

La Iglesia por en el Concilio de Trento, dice que el bautismo cristiano es diferente de los anteriores, siendo el de Juan una prefiguración del cristiano, quien allanaba los caminos para la primera llegada de Jesucristo.

Mat 3:11 Yo os bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.


Bien, evidentemente, Juan no podía bautizar con Espíritu pues ni siquiera se había dado la pasión. Por otra parte, dice “Él os bautizará con Espíritu”, siendo ambos contemporáneos dice de Cristo que lo hará (futuro), refiriéndose a la pasión que es el momento en el que Cristo hace capaz a la humanidad de recibir el Espíritu Santo. De hecho, a este momento también lo llama cristo Bautismo.

Mar 10:38 Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado

39 Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado;


En el primer versículo hace una enumeración que más parece aclaración (beber la copa…, o ser bautizado…). Pero en el segundo las vuelve a nombrar y esta vez como enumeración realmente (‘sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado’).  La copa parece claro que se refiere al martirio, pero ¿a qué se refiere con el bautismo con que yo voy a ser bautizado? Recordemos que cristo es despojado de sus vestiduras (Espíritu Santo) antes de la cruz, y es la prueba del martirio que Él pasa amando la que nos valida, y le hace resucitar a Él como lo que era antes de ser despojado del Espíritu Santo, es decir, como Dios Esencia en la persona creada, y probada por este bautismo o pasión. Siendo así que, realmente la pasión es un bautismo de Agua Viva para Él, en cuanto a que, muerto, o vacío, o despojado, resucita en la posesión absoluta del Espíritu Santo. Es este momento, insisto por muchas veces ya, en el que toda la humanidad es bautizada con el Espíritu Santo, o más bien, con la posibilidad de mantenerlo; desde luego, es este momento en el que todos los justos que esperaban muertos antes de Cristo que se hallaban en el Seol, reciben por fin el Espíritu Santo (ver Salmo 68), en el Bautismo en Cristo. Creo que es este el bautismo diferenciado por cristo en la enumeración, el que recibirán también los hijos de Zebedeo en la escritura, el mismo que recibimos todos. Además, en la lectura anterior
Mat 3:11, dice ‘Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego’, dice Él personalmente, no por Él (esto puede no ser relevante o sí serlo).

En cuanto a que no se puede perder el Espíritu Santo creo que lo dicen por esta palabra, no he visto más que hablen de permanencia:

Efe 4:30 No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.


Bien, esta palabra habla de que es el bautismo de Cristo en la Cruz, el que arregla o suelda nuestra fisura que nos hacía incapaz de recibir el Espíritu Santo. Es fácil entender que es el Espíritu Santo con el que fuimos ‘grapados’ en el sentido de que Él permanece por siempre en nuestro interior, pero no es así. Él nos sella, exteriormente nuestra alma, para remendarnos, y quiere entrar en nosotros de manera que se entristece por el pecado que nos enturbia impidiendo que Él resida en nosotros, y también se entristece cuando está en nuestro interior por esto mismo, y nos deja. Tal y como el sello lacrado exterior de una carta, cierra la carta, es nuestro interior el que queda contenido o capacitado. Así, sería como una soldadura hecha con estaño que arregla el caparazón de un depósito para llenarlo luego de estaño líquido. De esta manera, el Espíritu Santo en forma de sello exterior, nunca convive con el mal interior, es imposible; no se puede negar a sí mismo. Dado que el mal del pecado actúa en el interior del alma, pues más allá, no somos nosotros, el Sello exterior del Espíritu Santo nunca lo toca; y en este caso tampoco el Interior (don x fe + amor o bautismo), porque se va.

Efe 1:13 En él también vosotros, tras haber oído la Palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,


Pensemos en las palabras ‘Espíritu Santo de la Promesa’. ¿No parece hablar la promesa de algo que está por venir, que no lo poseemos aún o que podemos perder? Y ¿no es verdad que una vez probado el Espíritu Santo, aunque lo perdamos lo buscamos sobre todas las cosas por haber probado la Vida de verdad? ¿No vendemos el campo o el mundo para comprar la perla?

Pensemos sino en las veces que nos habla la Biblia de pedir el Espíritu Santo. ¿Por qué pedirlo si ya es nuestro tras el bautismo? Porque no es un blanco o negro, o más bien porque se puede perder.

1Ts 5:16 Estad siempre alegres. 17 Orad constantemente. 18 En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros. 19 No extingáis el Espíritu; 20 no despreciéis las profecías;

1Co 3:16 ¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? 17 Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios le destruirá a él; porque el santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario.


Esta palabra también dirigida a una comunidad cristiana, habla de la posibilidad de vaciarse del Espíritu porque Dios no te mata físicamente cuando le rechazas, Él espera pacientemente, no rompe la alianza hecha en Cristo. Y sí, es cierto que un templo se puede destruir, y profanar. Una iglesia, por desgracia, se puede convertir en una discoteca ¿será entonces templo de Dios? 

¿Qué ocurre cuando nos sentimos vacíos? Ni más ni menos que no tenemos el Espíritu Santo interior o ¿por qué cuando sales de unos ejercicios espirituales sales ‘flotando’ un palmo sobre el suelo? Justo por lo contrario.

Decir que el Espíritu no se puede perder es tanto como decir que Dios no nos ha hecho libres de elegirle (una herejía por sí misma). El hecho de que se puede perder es la razón primera por la que estamos en esta tierra. O ¿de qué pensáis que estaban llenos los demonios o ángeles caídos antes de caer? Del Espíritu de Dios. Esto solo es cierto para el Espíritu que como Sello exterior nos arregló en la pasión de Cristo; este no lo perdemos, aunque pequemos; forma parte de la alianza de la que Dios no se arrepiente.

Hay otras lecturas que hablan de la posibilidad de perder el Espíritu o de su transitoriedad. Empecemos por el día en que el Espíritu llega sobre cristo tras el bautizo de Juan y la Oración de Jesús.

Juan 1,33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

¿De qué hablamos de una paloma o del Espíritu? Del Espíritu.

Rom 8:11 Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros. 12 Así que, hermanos míos, no somos deudores de la carne para vivir según la carne, 13 pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.

En esta carta a una comunidad cristiana, ergo bautizados, se especifica que si viven según la carne morirán y ¿acaso el Espíritu Santo puede ser muerte? No. ¿O acaso habla de la muerte del cuerpo? No. Parece evidente que habla de la muerte interior como habla después de la vida interior (viviréis).

Heb 6:4 Porque es imposible que cuantos fueron una vez iluminados, gustaron el don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 saborearon las buenas nuevas de Dios y los prodigios del mundo futuro, 6 y a pesar de todo cayeron, se renueven otra vez mediante la penitencia, pues crucifican por su parte de nuevo al Hijo de Dios y le exponen a pública infamia. 7 Porque la tierra que recibe frecuentes lluvias y produce buena vegetación para los que la cultivan participa de la bendición de Dios. 8 Por lo contrario, la que produce espinas y abrojos es desechada, y cerca está de la maldición, y terminará por ser quemada.

Aquí de la gloria bendita del Espíritu pasa a ser lo peor: espinas y abrojos y ¿El Espíritu Santo puede ser espinas y abrojos? O, dicho de otra manera: ¿puede vivir dentro de un demonio el Espíritu Santo? No. Algunos dicen que pensar que el Espíritu Santo se puede perder es una herejía, más bien pienso yo lo contrario: afirmar que el Espíritu Santo puede convivir con el mal conscientemente elegido o con el desamor es una herejía porque es negarlo. De no ser así el Espíritu podría haber entrado en nosotros sin necesidad de la pasión, aun con nuestro pecado original. O ¿qué pensamos que hizo Jesús en la pasión, sino redimir nuestro pecado original y hacerlo todo nuevo en la nueva naturaleza hombre? ¿por qué es Él el salvador de la humanidad sino por eso? Así, tal y como Dios no puede ser injusto porque es el que es, no se puede fundir con el mal, el pecado o el desamor (siempre hablo del pecado como acto de desamor, no de norma o de ley).

1Pe_4:14 Dichosos de vosotros, si sois injuriados por el nombre de Cristo, pues el Espíritu de gloria, que es el Espíritu de Dios, reposa sobre vosotros.

Gál_3:2 Quiero saber de vosotros una sola cosa: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por la fe en la predicación? 3 ¿Tan insensatos sois? Comenzando por espíritu, ¿termináis ahora en carne?

Mar 5:30 Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?»

¿Qué fuerza salió de Jesús sino Espíritu Santo? ¿Radiactividad como dirían los paganos esotéricos? No. Sin duda Espíritu Santo. Creo que no solo se puede perder por pecado sino ceder con contacto o imposición de manos por medio de la fe. Cierto es que luego el que lo posee es ‘recolector’ del mismo, Jesús en este caso y no se vacía como sí lo hace un pecador.

Esto me lleva a pensar que nuestro bautismo transmite el don del Espíritu Santo, por la imposición de la mano (o por la unción por contacto del óleo que es la otra opción) y por la fe, más que por el agua (recordemos que el agua en el bautismo de Juan, que es diferente, pero es prefiguración del nuestro, perdonaba o limpiaba los mundanos pecados, no daba el Espíritu). La fe ‘promotora’ en los niños pequeños, sería la fe de la iglesia y de los padrinos y familiares; tal y como el paralítico de la camilla fue curado gracias al esfuerzo de sus familiares que lo bajaron desde el tejado. Estas son las palabras que me hacen pensar así:

Hch 8:14 Al enterarse los apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaria había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. 15 Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo; 16 pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús.

17 Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

Hch 9:17 Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo

Hch 10:44 Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra. 45 Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, 46 pues les oían hablar en lenguas y glorificar a Dios. Entonces Pedro dijo: 47 «¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?»

48 Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedase algunos días.

Hch 11:15 «Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Espíritu Santo, como al principio había caído sobre nosotros. 16 Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el Señor: Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. 17 Por tanto, si Dios les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poner obstáculos a Dios?» 18 Al oír esto se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: «Así pues, también a los gentiles les ha dado Dios la conversión que lleva a la vida

Hch 19:2 les preguntó: «¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando abrazasteis la fe?» Ellos contestaron: «Pero si nosotros no hemos oído decir siquiera que exista el Espíritu Santo.» 3 El replicó: «¿Pues qué bautismo habéis recibido?» - «El bautismo de Juan», respondieron. 4 Pablo añadió: «Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, o sea en Jesús.» 5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 6 Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. 7 Eran en total unos doce hombres.

Bien, parece claro que la fe es fundamental para recibir el Espíritu Santo interior. Esto normaliza a las religiones, siendo que todas reciben en el bautismo de cristo (la pasión que salva la naturaleza hombre), el Espíritu Santo que como sello exterior arregla a cada hombre. Así, son los actos de fe + amor y misericordia también de otras religiones las que propician el Espíritu Santo interior también en sus fieles. De cualquier manera, parece claro que el Espíritu Santo Interior sí puede irse de nosotros, no está sellado, sino que es por el Espíritu en la pasión de Cristo, por el que nuestra fisura o pecado original que nos impedía retenerlo queda cerrada y sellada. Esto, además, tal y como pongo en el ensayo, es figurado en muchas parábolas, siendo que estamos en este mundo para ‘comerciar’ con el Espíritu (interior). Comprar es despojarse del mundo por fe y amor, y vender es aferrarse al mundo en un acto de egoísmo o amor para ti mismo. Recordemos que es amor lo que ‘compramos’ o de lo que nos llenamos, y que el amor + la fe puede transformarse en Espíritu Santo por Don, como adelanto del cielo. Esto en las parábolas se representa con oro o dinero casi siempre, o aceite para generar o comprar (Ver punto siguiente y Conclusión ).

·      La Libertad del hombre y la Gracia de Dios.

El conocimiento aquí relatado y demostrado, que pone nuestro origen en el cielo hace todo nuevo en cuanto a muchos planteamientos teológicos, y sin embargo no cambia la conclusión de los fundamentos de nuestra fe. Digamos que sin conocer esto, por medio de la fe hemos llegado al mismo punto utilizando rodeos que realmente rodeaban la lógica, cuando estos caminos existían y llegaban directamente. Por esto os invito a que no os aferréis a lo ya escrito, si es que este nuevo origen puede arrojar luz o matizar el tema en cuestión.

Así, vamos a examinar si el poder de la Gracia de Dios sobre el destino del hombre, es determinante y la libertad humana no interviene en este. Pero antes vamos a recordar ese origen en el cielo: Adán y Eva nos designa a todos nosotros como he demostrado en el ensayo. Por resumir, Dios no nos puede asignar el pecado de otros diferentes a nosotros porque si no sería injusto (desamor) y Él no puede no Ser. No se puede negar. Además, los Eva cometieron peor pecado por desear la Esencia de Dios y convencer a los Adanes, siendo que aquí ellos no pueden escuchar a Dios (sordos), si no es por los Adanes; tal y como estos se perdieron por los Evas (justicia).

Entonces, por lo que he entendido hay una gran corriente (apoyada por los Dominicos parece ser) que considera que el hombre está predestinado en la voluntad de Dios a salvarse o a condenarse, independientemente de su libertad; es decir que todo depende de la voluntad de Dios omnipotente. Pensar de otra manera, y dejar el destino en la libertad del hombre, parece que sería quitar poder a Dios. Los jesuitas piensan más bien lo contrario y aún hay teorías intermedias (‘molinismo’ creo haber entendido).

He estado viendo por encima razones que dan las distintas corrientes:

El equilibrio entre la libertad y la Gracia de Dios (libre albedrío por cooperación con la Gracia de Dios –molinismo-). Según esta, el alma por infusión recibe una gracia ‘habitual’ sobrenatural que produce la habilitación de las potencias del alma y así producimos ‘actos’ que por nuestros medios naturales no podríamos realizar. Para Santo Tomás además Dios actúa en lo más íntimo de nosotros y engendra nuestro acto libre, siendo que sin Dios no habría ni ser libre, ni acto de este ser. Por otra parte, dado que tenemos nuestra naturaleza natural y sin esta no podemos cumplir actos de virtud natural, se da una cooperación de libre albedrío con la Gracia de Dios (siempre teniendo en cuenta que Dios ‘mueve’ nuestra libertad, pero no la destruye).

El determinismo luterano en el que el albedrío es siervo de la voluntad de Dios, coincidiendo con aspectos de la teoría tomista (de Santo Tomás), pero además en la seguridad de que el hombre nunca puede merecer por sí mismo la Gracia de Dios, en tanto en cuanto Dios y hombre no se pueden comparar, con lo que nunca Lo puede merecer. Niega el libre albedrío.

Esto es solo una idea muuuy resumida de esas corrientes. Hablan además de otros conceptos que creo no nos van a hacer falta para demostrar que la teoría determinista es errónea. De hecho, como no sé teología voy a tratar de demostrarlo con sentido común y como se demuestran muchas fórmulas matemáticas: por la reducción al absurdo.

Ahora, teniendo en cuenta nuestro origen en el cielo podemos añadir algunas pinceladas que no aparecen en los textos. Para empezar, en ningún lugar veo que nombran al demonio. Si no hubiera sido por él los ángeles caídos habrían continuado con la Gracia de Dios, lo mismo que una piedra lanzada no cambia su trayectoria si no se le aplica una fuerza exterior. Esta es la clave por la que él está con nosotros después de haber sido vencido en los cielos. Ha sido revivido por Dios para que podamos ser libres. ¿Quita eso poder a la divinidad de Dios? No. Porque Él nos quiere libres para elegir, si no, no estaría el demonio tentándonos; también aquí interviene la justicia. De la misma manera que la Gracia nos ayuda a hacer el bien y a hacer cosas que sin Él no podríamos hacer, el demonio nos tienta en nuestra naturaleza hombre (recordemos: con más variedad de pecados e instintos que tenían los ángeles que cayeron), y lo hace sin desventajas con respecto a Dios, es decir, desde nuestro mismo interior, usando nuestros pensamientos y razonando con nuestra mente los motivos por las que hacer ‘eso malo’, no es tan malo y al revés. La mera existencia del demonio entre nosotros ya es razón suficiente para saber que Dios nos da la libertad incluso de negarle. Pues, ¿qué sentido tendría sino el demonio? ¿Un entretenimiento de Dios que no afecta a nuestro destino, en el que no interviene nuestra libertad? No. Es precisamente una herramienta para que, cumpliendo toda justicia, nosotros podamos salvarnos. Para apoyar esta idea pensemos que los ángeles son puros, no tienen las necesidades de nuestros cuerpos, ni tampoco nuestros instintos. Y, aun así, en su libertad, algunos cayeron (se levantaron y odiaron), otros codiciaron (Evas) y otros dudaron por amor a los Evas. Siendo que la Gracia de Dios estaba en niveles extremos (si los comparamos con los recibidos en nuestra naturaleza) en estos ángeles, sin necesidades, ni carencias, el único motivo de la pérdida de la Gracia, fue su libertad de elegir la mentira. Fijarnos en los ángeles nos permite quitar muchas variables de entorno que enturbian nuestros razonamientos.

Por otra parte, decir que Dios no nos ha hecho libres conforme a la salvación es pensar que Dios nos hace pasar por este valle de lágrimas sin necesidad, lo cual sería un acto de desamor, y por tanto negar a Dios. Es cierto que Dios actúa en determinadas personas a lo largo de la historia revelándose o faltando inicialmente a ese libre albedrío; como ejemplo están las conversiones tumbativas (San Pablo) o cómo obcecó al Faraón para dibujar nuestra historia desde el cielo con las diez plagas de Egipto. Pero lo hace en contadas ocasiones y por una razón que ahora explicaré.

Dios es Atemporal. Como nosotros que, viendo una película podemos echar hacia delante o atrás la reproducción, Él puede irse a cualquier parte del Tiempo. La diferencia es que nosotros no podemos cambiar la película. Él puede poner acontecimientos en nuestra historia para que nosotros libremente optemos por cambiar de camino. Esto que todos lo habréis sentido alguna vez (Dios en vuestros acontecimientos) no tendría ninguna razón de ser si Él simplemente actuara modificando o moviendo, o como quiera que lo llamen, nuestra libertad. Luego, sería también incompatible con lo que vemos y palpamos en nuestra historia; sin olvidar que muchos de estos acontecimientos son dolorosos para nuestro bien y salvación; de esta manera, ponernos en un mundo con sufrimientos sabiendo que estamos predestinados, es obligarnos a hacer un viaje inútil y doloroso, incompatible como decía también con el Amor de Dios (negación de Él mismo). Así, no es lo mismo ponernos opciones para elegir que obligarnos. Si estos teólogos o filósofos hubieran sabido programar un ordenador, habrían visto lo fácil que es para un programador cambiar la secuencia de una ciudad entera de personajes en un juego. El ordenador tiene un reloj, y cada sentencia u orden del microprocesador se hace después de la anterior que se ha hecho. Un juego de estrategia en el que los personajes hacen su labor programada (los obreros construyen, los agricultores siembran, los soldados defienden…), puede ser interrumpido por el programador para cambiar cualquier aspecto del entorno, y volverlo a poner en marcha continuando como si no se hubiera detenido. Igual ocurriría con partidas en red con hombres que llevaran los personajes, el programador podría cambiar el entorno, pero son los jugadores los que deciden cómo jugar. Si un programador puede organizar y entrelazar historias de una pequeña ciudad virtual, ¿qué no podrá hacer Dios?

Pero, aunque pueda ir hacia delante y hacia atrás siempre tiene que darse el desarrollo intermedio y este se hace por nuestra libertad tutelada; es decir, Él nos cambia situaciones para que podamos elegir mejor, si es que vamos hacia la condenación (aquí entra también la variable Adanes: inscritos en el libro de la vida o Evas: sordos y necios). Así, Él sabe cuál va a ser nuestro final antes que nosotros, pero porque ha visto nuestro libre desarrollo y ha actuado en Él o no. De otra forma cabría la posibilidad de pensar: bueno, si sabe que yo me voy a condenar antes de terminar mi vida o a salvar, que me quite de en medio y así me evita sufrimientos. No. Es un desarrollo en el que interactuamos con otros. El mundo ha sido creado para que nos llenemos de amor y así podamos volver a Él, lo que nos puede llenar de amor es precisamente el desarrollo de la vida y la convivencia en el mundo. Y ¿por qué muere un joven que se vaya a condenar? Quizá Dios ha visto ya que por muchos acontecimientos que le ponga en su vida él no va a elegirle libremente o se valga de su muerte para actuar en la historia de otro. No es el caso del que es más malo que el decirlo, pero que a los noventa años se salva. Este ha necesitado vivir todo el desarrollo de su vida para ese momento y Dios que conoce el futuro, ha esperado pacientemente. De ahí que bicho malo nunca muera, como dicen. Así entonces, Dios puede obcecar al faraón en las plagas sabiendo que nunca llagarían a ser justos en el desarrollo de su vida. Conduce a la condenación a los que ya iban a ser condenados, y los utiliza como herramienta para la historia de Salvación. Quizá sea diferente el caso de las conversiones tumbativas, por tanto en cuanto, es una elección que quiebra la libertad, pues si Dios se muestra no queda otra que creer en Él. Esto lo achaco al conocimiento que tenía Dios de San Pablo (en este caso) ya en el cielo. Es decir, lo que hizo o dejó de hacer, su ‘tamaño’ de alma, etc. Y siempre en un entorno de Justicia, en el que el demonio también puede realizar signos como dicen las escrituras.

Así pues, como claves para negar el determinismo están:

1º El demonio queda constituido por Dios como fuerza contrapuesta a la Gracia, no siempre retenido por Él, en el mundo y en lo tocante a nosotros. Quede claro que, como decía San Agustín, no tenemos dos naturalezas, una buena y otra mala. En lo lejano a Dios, está el cuerpo que tira de nosotros y nuestras apetencias, ‘dividiendo’ nuestra voluntad de acercarnos a Él, si se diera el caso de que esta la hubiera; además, el demonio, exterior a nosotros, que se sirve del mundo y del propio cuerpo para tentar.

2º El Espíritu Santo interior se puede perder, no así el Sello exterior que, en el bautismo de la Cruz de Cristo, nos lacró nuestra alma agujereada por nuestro pecado del cielo, haciéndonos capaces de contener al propio Espíritu Santo en nuestro interior: cuando lo poseemos en alguna medida o intensidad, se dice que estamos en Gracia de Dios. Como siempre, no es un interruptor; de la misma manera que los Ángeles no tienen el Espíritu Santo en la intensidad de los arcángeles ni estos en la intensidad de Dios (‘no sabéis lo que estáis pidiendo’), en nosotros también se adapta hasta que no puede más por no poder convivir con el mal, no puede no ser y por nuestro pecado mortal o desamor conscientemente elegido nos deja y nos vaciamos interiormente. Así, la gracia no solo es un estado que nos predispone a recibir el Espíritu Santo, es ya la presencia en alguna medida del propio Espíritu que, haciéndose uno con nosotros nos eleva del mundo del que parece ya no somos tan dependientes. La realidad de sentirnos bien interiormente y ‘anestesiados’ de los sufrimientos del mundo, nos predispone a ahondar en ese estado de Gracia, por lo que podemos decir que el Espíritu, llama al Espíritu, pues al vaciarnos más de nosotros más sitio le dejamos o menos necesidad de adaptación. De esta manera lo que al principio pasaba por un estado de Gracia puede llegar a transformarse paulatinamente (en algunos casos de sopetón) en un estado real de éxtasis e incluso levitación de algunos santos. Pero, no se nos puede olvidar que, aunque viaje en nosotros, es nuestra libertad la que lleva el timón, pues nuestro cuerpo físico tira mucho para el mundo y el demonio se sirve de esto. Basta una flaqueza, para que esa intensidad disminuya por habernos llenado de nosotros otra vez y le dejemos menos sitio. Basta un pecado mortal o acto de desamor consciente para que desaparezca. Conviene leer el resto de esta sección y ver El Bautismo y El Espíritu Santo ¿por nuestros medios? Así, ese estado de Gracia o posesión del Espíritu Santo interior en alguna medida, lo perdemos cuando libremente optamos por hacer caso al demonio. Prueba de ello, son los ángeles caídos y nosotros. Pensar que esto es así, no es quitar divinidad a Dios, sino hacerlo Justo. Hago un recuerdo de esta justicia en la 5ª razón, pero sería muy esclarecedor leer el punto de Justicia y Redención en Jesucristo, para entender realmente las maneras de Dios.

3º El hombre sin Gracia es capaz de luchar por sí mismo contra el pecado en las formas más básicas (referentes al derecho natural). De hecho, esta relación con estas ‘normas’ naturales que residen en el interior del hombre como huella de nuestra ya perdida naturaleza celestial, constituyen buena parte de la forma de ser de las personas, con o sin religión. Esto unido al 6º punto permite al hombre orientarse hacia el Espíritu.

4º El Amor de Dios, nunca permitiría sufrimiento gratuito, sin razón.

Si nuestra libertad no sirviera y todos estuviéramos irremediablemente predestinados ¿para qué iniciar el mundo?  O ¿para qué seguir la historia del mundo, una vez pasada la pasión que justifica o valida nuestra naturaleza?

5º La razón por la que estamos en este mundo, que ha quedado revelada en este ensayo. A resaltar: La justicia, pretexto del demonio por el que Dios no puede salvarnos sin salvarle a él; dado que todos nosotros nos vaciamos de Dios por desamor allí arriba, no solo los demonios o ángeles caídos. Esta justicia, es la razón por la que Jesús lo hace todo nuevo en nuestra naturaleza hombre, para así, poder escapar de la Justicia que nos condenaba en la antigua naturaleza celestial, porque nos unía irremediablemente al destino de los ángeles caídos. Como ejemplo de esta justicia ponía a un padre que por un pensamiento puede crear tres pulmones, pero decide crear solo uno para uno de sus tres hijos a los que les faltan los pulmones. Esta injusticia, dejaría de ser injusticia, si Dios Padre solo puede donar uno de sus pulmones; a su único hijo Jesucristo. Es decir, no actúa por mandato o arbitrariamente. Siendo además correcto que Dios no puede redimir a los demonios porque el Espíritu Santo que es el que, como la savia de un árbol, compartíamos todos, no puede negarse a Sí mismo, no puede dejar de Ser y vivir en una persona malvada; porque el Espíritu Santo de alguna manera se hace uno con este cuando habita en él.

Bien, y en este entorno de Justicia, por el que Dios padre entrega a su hijo para salvarnos y así no ser injusto, pues Él no lo puede ser (sería negarse), ¿no sería igualmente injusto obligarnos a elegirle cuando libremente nos separamos de Dios? No acusaría el demonio diciendo: ‘Ellos se fueron porque así lo eligieron y ahora los traes de nuevo obligados… ¡Qué tiranía injusta! No se han arrepentido de lo que hicieron pues volverían a hacerlo en las mismas circunstancias, ya que a mí hacen caso. ¿O acaso no hiciste el mundo para probarlos en condiciones parecidas a las del cielo? No son de los tuyos, sino de los míos.’. Pues si Dios por el pretexto esgrimido de la justicia y en cumplimiento de esta es capaz de entregar a su amadísimo Hijo para salvarnos, ¿cómo no darnos la libertad de elegirle siendo que llevarnos de vuelta sin que nuestra libertad decida sería también esgrimido como injusticia, dada la decisión que previamente tomamos en el cielo? Y si la Gracia o el Espíritu Santo interior nos obligara, aun en nuestro beneplácito, a seguir a Dios, y nuestra libertad estuviera por debajo de esta, ¿no actuaría Dios como un hipnotizador que se lleva a un ejército de complacidos esclavos? ¿Eso realmente sería justo? ¿Sería amor? ¿Sería obra del bien hipnotizar a tu exnovia que libremente te dejó, para que se vuelva sumisa y contenta de volver a ser tu novia? Aun sabiendo qué es lo mejor para nosotros, Dios no puede actuar de manera injusta. No se puede negar a sí mismo. Esta es la razón por la que sacrifica a su Hijo para salvarnos. Por otra parte, como ya he dicho, la Gracia no es blanco o negro. Se puede sentir de forma tan intensa que te quedas sobrecogido y en este momento es raro que uno peque, aunque en ese caso, el blanco puro, ya hemos visto en los ángeles caídos que libremente podemos, engañados, elegir pecar. Pero la Gracia no solo se pierde por el pecado mortal, también se desgasta por los pecadillos, pierde intensidad; casi siempre por pequeñas cuestiones de desamor. Siendo real lo que decía: que el Espíritu Santo interior o estado de Gracia de Dios, va a mantenerse en nosotros tanto como pueda, de la misma manera que la vida biológica al cuerpo. Así el que quiera mantener la Gracia en estado de santidad (‘gran intensidad del Espíritu’ si se le ha concedido) deberá llevar una vida constante en el tiempo de amor y entrega, lo cual es harto difícil, aunque el propio Espíritu te ayude. ¿Cuántas veces hemos repelido valientemente las tentaciones del demonio y más tarde hemos caído? Mantener la Gracia en el desarrollo del mundo es lo difícil. Respecto a perder la Gracia, ya he hablado en el punto anterior El Bautismo

6º Sí merecemos la Gracia. El argumento que presenta Lutero es que no somos nadie en comparación con Dios. Bien, presentar esto así parece evidente, pero insisto, no se trata de un interruptor, ni todos recibimos la misma Gracia. Ya se han mostrado lecturas que hablan de esto “No sabéis lo que estáis pidiendo”, o los talentos. Me gusta expresarlo como que nosotros recibimos vapor de Agua Viva en lugar de Agua Viva. Pero, de igual manera que el vapor de agua sigue siendo agua, el Espíritu Santo en forma de Vapor o en nuestra forma ‘digerible’ sigue siendo Espíritu, sigue siendo Dios. Por otra parte, es Cristo el que nos ha validado para recibir este Espíritu, es Él el que nos ha hecho merecedores. Vale, por nosotros mismos nunca lo habríamos merecido después de nuestro pecado en el cielo, pero ¿es que merecieron los ángeles ser creados? No por sí mismos. Lo merecieron por el complaciente para Dios, Jesús. Y ¿qué viene primero, el ser o el merecer? ¿cómo merecerá algo alguien no creado? Quizá después de ver cómo es, podríamos decir: mira, sí, este se merece tal cosa. Pues de la misma forma, cristo ha hecho al hombre (nueva naturaleza), merecedor del Espíritu Santo. ¿Yo soy merecedor de Él? Casi nunca, Él va y viene y ¿por qué? ¿porque Él cambie? No porque yo cambio, aunque mi cuerpo no. La naturaleza hombre es merecedora, no así se puede generalizar para todas las personas. ¿Acaso no se merece el hermano del que se casa estar en primera fila de la celebración, aunque la iglesia esté abarrotada? Sí, y ¿es por sí mismo?, no; es por su hermano (un ejemplo un poco tonto este). Gracias a la pasión se nos ha hecho merecedores, es decir, sí lo merecemos. Por otra parte, ya he demostrado que las palabras del génesis son reales: en el cielo fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios Padre, pues ángeles fuimos. Así, la justificación de Cristo es el punto de inicio (o reinicio sería más correcto decir), que nos entronca de nuevo con el Espíritu, pero el desarrollo de nuestra libertad igualmente es imprescindible, dado que fue nuestra libertad la que nos vació en el cielo. Si no, insisto, tras la pasión ya estaríamos salvados ¿para qué continuar? Y ¿por qué baja Jesús a por los justos tras la pasión? Antes de la pasión no se había enviado al paráclito ¿cómo entonces consiguieron ser justos aquellos?  (ver Salmo 68) Ellos libremente llevaron un camino de justicia, les faltaba el Espíritu, pero Este no podía residir todavía en la naturaleza hombre por no estar validada en Cristo. El Espíritu Santo es una ayuda fundamental, pero no nos obliga o nos determina en la elección de la salvación.

En cuanto a la Justificación.

Por supuesto la mayor Justificación es la que siempre está ahí, la que nos valida como posibles receptores del Espíritu. La Pasión, que no es un acto único sino una alianza por la que nosotros, aunque pequemos y nos vaciemos, mantenemos la posibilidad de recibir el Espíritu Santo, es decir es nuestra validación o nuestra nueva naturaleza capacitada. Podemos pensar que no ocurre lo mismo a los ángeles que se vaciaron y dejaron de ser por un pecado, pero en realidad creo que el pecado de los ángeles rebeldes o ‘dudosos’ fue contra el Espíritu Santo (tomaron más de Él por codicia, por ser más), y a nosotros se nos ha dicho que tampoco podemos pecar contra el Espíritu pues es un pecado que no tiene perdón.

La otra gran justificación por excelencia es la ignorancia, siendo que la ignorancia de la ley muchas veces Sí exime de su cumplimiento y al revés (esto no pasa en los juzgados). Dado que los cimientos de la ley son el amor, el que ame aun sin cumplir la ley estará cumpliendo con el espíritu de la ley. Y de la misma manera que alguien que no conoce la ley, por amor se puede salvar, para el que la conoce, puede llegar a ser un impedimento que condena en la conciencia; y nuestra conciencia nos puede separar de la Gracia. No iniciándose esa separación desde la Gracia sino desde nosotros mismos, pues el Espíritu Santo respeta nuestra libertad incluso de no acogerlo. De nuevo se da que Dios no nos condena, sino que nosotros libremente nos separamos de Él. Pues si alguien no se considera merecedor de pedir un derecho ¿acaso lo pedirá? Hasta el pobre se siente en el derecho de pedir, pero si es tu interior el que te condena, eres tú el que lo desecha. Más allá está el juicio postrero de Dios, que distinguirá entre todo esto, pero mientras tanto, no tenemos la Gracia y todo se hace más difícil.

1Jn 3:18 Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad. 19 En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él, 20 en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. 21 Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios, 22 y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

¿Por qué razón el demonio después de tentarnos y decirnos que hagamos eso que ‘no es malo’, tras hacerlo y pecar, nos dice lo malos que somos? Porque nos hace presente el desamor en el que hemos caído. Nos presenta el conocimiento que mediante mentiras nos había enturbiado, para que no haya justificación por ignorancia. Nos hace presentes lo indignos que somos de Dios y no necesariamente con pecados graves, los escrúpulos también realizan esta labor. Y la ley, arma preferida del diablo, ¿es mala? No. Es el medio que Dios ha utilizado para que podamos separarnos del mundo, forma parte necesaria de la fe del hombre. Porque la fe no es un creer vacío, sino una manera de vivir en la que está implicada nuestra libertad; aquí está la prueba que habilita el desarrollo del amor, en tanto en cuanto renunciamos libremente a nosotros por amor a Dios o al prójimo. No solo hablo del cristianismo. Dios provee para todos un camino de salvación, y se hace presente de una manera u otra en cada cultura. Tanto es así que incluso sin religión alguna, el hombre tiene inherentes unos modos correctos de convivir con el prójimo en los que se supone están basadas las principales leyes civiles (iusnaturalismo).

En cuanto a las palabras que parecen negar la posibilidad de salvación a los que no creen en cristo:

Jua_3:18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

1Jn_5:10 Quien cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.

Creo que están dirigidas a los que conociendo lo niegan. No podemos incluir aquí a otras religiones que han enseñado una doctrina en la que Cristo no es reconocido como Hijo de Dios. De tal forma esto es así, que estas religiones sí creen en Dios Padre y al hacerlo están creyendo también en la naturaleza divina de Cristo y, aunque no lo sepan, han recibido el bautismo de Cristo en la cruz, que hace apta a la naturaleza hombre para recibir el Espíritu Santo, en confirmación de que es el salvador de la humanidad.

La contradicción que encontramos en:

Mar 10:18 Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solo Dios

 Y: Juan 8:28 Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo.

Se da porque en una, habla la naturaleza hombre y en otra la naturaleza de Dios, y esto queda confirmado cuando Cristo dice después de que le llamaran endemoniado:

Mar 3:28 Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que éstas sean. 29 Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno.»

Así, la blasfemia contra la persona de Jesús se puede perdonar, pero no la de la Esencia de Jesús, el Espíritu Santo, Dios. Análogamente, no creer en la persona de Jesús no condena a estas religiones por no habérseles mostrado, pero sí lo haría no creer en Dios (si han recibido el conocimiento de Dios en su religión) y todo esto, aunque haya sido la persona de Jesús la que les ha abierto la puerta de Dios a ellos también. Igualmente, se cumple entonces para ellos que si no creen en Dios (con el nombre con el que Lo llamen) ya están juzgados ¿por qué? Porque son de los sordos o necios, es decir, son de los Evas que hicieron caer a los adanes y aquí solo tienen oídos para Luzbel. No estaban inscritos en el libro de la vida desde que nacieron aquí (aunque sí han tenido la posibilidad de creer convencidos en la tierra por algún Adán, tal y como a la inversa ocurrió en el cielo). Y esto es así porque, al menos, a todos los Adanes de una u otra manera Dios se les ha ‘mostrado’ en el mundo; si estos no creen, no han seguido su historia de salvación y también están condenados. ¿Y Dios no quiere a los Eva? Sí, pero Él Es (es justo). Por eso es tan importante para los adanes evangelizar a los Eva, incluso el callar los pecados de otro, es como cometerlos según las escrituras; pues hay salvaciones que deben darse promovidas por los adanes.

En resumen, estar en Gracia de Dios nos activa unas características, siendo que estas son nuestras y lo sobrenatural es el Espíritu. Así el Espíritu Santo se hace íntimamente uno con nosotros mientras está en nuestra alma, como la electricidad que mueve un ventilador o como la savia de un árbol. Pero en nuestra libertad (por acción o consejo o engaño del demonio) está desenchufarnos y entonces el Espíritu deja de fluir y el motor (dones y frutos) de rodar. Pero aun sin ese motor o Espíritu o Vida interior, por conocer la ley, y conocer que es el morir para los demás o el amor lo que nos da la vida, lo practicaremos aun en nuestras diezmadas fuerzas por ver si encontramos de nuevo el enchufe.

Así, a la pregunta de si debemos actuar en el bien, sin codiciar el Espíritu Santo o sin desearlo, por supuesto, para el que no lo reciba debe actuar en el amor. Pero creo que negar conscientemente el deseo del Espíritu Santo es un error; de hecho, en la Biblia se nos aconseja pedirlo con insistencia (lo cual es un acto de fe en sí mismo). No desearlo es querer ser un ventilador parado, cuando sabemos que el aire que produce el ventilador es beneficioso también para los demás. En realidad, es no ser aquello que estamos llamados a ser (o simplemente no Ser). Cosa diferente es tener el Espíritu al alcance y desear llenarse más de Él o tomarlo por Ser más, como ocurrió en el cielo. Entonces, para el que no lo tenga, paciencia; si ya lo has sentido sabes lo que te pierdes y siempre lo buscarás, lo cual en sí mismo es bueno, lo que cuenta es el final. El Don del Espíritu Santo es la transformación anticipada del amor + la fe, en realidad es como un cambio de moneda; uno tiene dólares con los que no hace nada en Europa, pero los debe mantener porque en el cielo cambian toda moneda de cualquier nación a Euros o al Espíritu. ¿Quiere decir esto que hay injusticia para quienes no les convierte ese amor en Espíritu Santo? No; porque será trasformado en el momento adecuado (el tesoro del cielo). De hecho, que te lo anticipen es un regalo. Jesús nos ha hecho merecedores del Espíritu Santo, pero no podemos exigir o clamar a la justicia si no lo obtenemos aquí en la tierra, porque el que Dios da aquí abajo, insisto, es un anticipo. ¿La razón por la que da a unos y a otros no? Más allá de la distinción de Adanes y Evas, y de lo que cada uno hicimos en el cielo, que no recordamos, quizá Dios adelanta el Espíritu para premiar el camino por el que vamos, un espaldarazo de necesitarlo, o quizá para que actúes en la historia de otros. No sé; Dios tiene sus razones, y raramente son arbitrarias.

Y con respecto a lo dicho en el punto anterior el Bautismo y aquí, y viendo todas las parábolas que nos hablan de ganar más cantidad de oro, aceite… en referencia al Espíritu Santo (ver Conclusión). Conociendo nuestro origen y la razón real de la creación del mundo (Justicia y Redención en Cristo). Al unirlo todo y comprobar que cuadra perfectamente también según la lógica ¿No parece claro que la presencia del Espíritu Santo en nuestro interior es variable y se puede perder? Si por el sentido común llegamos hasta aquí no lo desechemos porque haya conceptos teológicos ya fijados. Pensad que, conociendo nuestro origen real, todo queda esclarecido conforme a nuestro razonamiento y al revés, sin conocer nuestro origen todo se complica.

·      El Espíritu Santo ¿por nuestros medios?

Todos sabemos que el Espíritu Santo es un Don o regalo, pero ¿realmente no está en nuestras fuerzas conseguirlo?

Luc 11:5 Les dijo también: «Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes, 6 porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle", 7 y aquél, desde dentro, le responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos", 8 os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite 9 Yo os digo: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. 10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11 ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; 12 o, si pide un huevo, le da un escorpión? 13 Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!»

En esta lectura no nos dice que por medio de nuestras peticiones insistentes a lo mejor nos da Dios el Espíritu Santo, sino que dice que nos lo dará. Y ¿no es una acción o esfuerzo la petición en sí misma? Lo más probable es que no sepamos como pedir. De nuevo todo esto está en relación a nuestra libertad.

En mi opinión, como siempre no es un pedir vacío: “Te pido que me des el Espíritu...”. Como el que pide algo sin saber qué está pidiendo o incluso sin pedirlo de corazón por haberse acostumbrado a pedirlo. Pongamos el caso del pobre que se pone en la esquina todas las mañanas y al que le da lo que tiene suelto. Independientemente de si le sobra ese dinero o no, puede hacerlo por costumbre, moralismos o porque procede, o bien puede hacerlo porque ha mirado a ese hombre, y aunque el demonio le dice por un lado que no lo necesita, ha pensado que realmente el pobre, sea cual sea su necesidad, lo necesita más que él; porque por un segundo se ha puesto en su lugar. Esta forma de dar tiene más valor que la otra, porque el amor se ha dado de verdad. Cuando lo hacemos por inercia, es cierto que algo hay y que guardamos tesoro para el cielo, pero no es lo mismo. Así todo está conforme al amor. Si le dices algo bonito a tu mujer porque piensas que le gustará, bien está; de decírselo muchas veces podrá convertirse en una rutina y seguirá estando bien, aunque eso no determine que esté ahí el amor. Si eres capaz de recoger la casa, por poner un ejemplo, para que ella no lo haga porque has pensado que le gustaría, estás mostrando un amor mayor que el otro. Dice Cristo que a quien más se le perdone más amor muestra. Esto es por el mismo principio. Cuanto peor es nuestro acto malvado en el que ha intervenido nuestra voluntad y ‘esfuerzo’ de nuestra parte natural, y se nos perdona, mayor es el amor que generamos hacia el que nos perdona. Existe una deuda nuestra negativa del desamor que nos perdonan y nosotros tendemos a compensar, a devolver esa cantidad de amor que se nos ha dado. Dicho de otra forma: cuanto peor es lo que te han hecho, mayor es el amor necesario para perdonarlo. De la misma manera que morir por otro, es una muestra de amor plena, cuanto más hacemos por otro, más amor mostramos.

Jua 15:13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.

Y Jesucristo, ¿acaso no era amor ya antes de la pasión? Sí. Sin embargo, es en el momento de la pasión en el que se dio el acto de amor extremo que, en su Naturaleza Hombre, hizo nuestra naturaleza capaz del Espíritu Santo en nuestro interior. Siendo que el tamaño del sacrificio o el esfuerzo, sí importa en relación al amor. Así el cuerpo que tira hacia abajo, hacia nuestra comodidad, no solo fue prueba de amor para cristo, sino prueba para nosotros. De forma que cuanto más esfuerzo hacemos por otro, más nos elevaremos del mundo y más amor se dará, pues no es lo mismo dar un saltito de un centímetro con un peso de diez kilos, que un salto de un metro con el mismo peso. Igualmente, el mismo salto con un cuerpo más pesado (enfermedades, circunstancias), tiene más mérito que con uno de menos peso; algo parecido pasa con la viejecita que entrega las dos monedas que tiene para comer, frente al rico que echa lo que le sobra. De manera que no solo la acción es importante, sino la voluntad o razón por la que lo hacemos y el esfuerzo requerido.

Entonces, el hacer es muy importante, siendo que el acto es posterior a nuestra libre decisión y esta sufre mayor ‘tensión’ cuanto mayor es la prueba de renuncia a nosotros, puesto que se sopesa la decisión conforme al esfuerzo que supone para nuestro ser y si hablamos del mundo, del beneficio obtenido también. Digamos que, en un acto mayor, la libertad se prueba de mayor manera y como decía en el punto anterior la libertad es fundamental en cuanto a la presencia del Espíritu Santo. Y esto es, además, porque no se trata solo de un sí o un no, sino de un esfuerzo para nuestro cuerpo sobre el que actúa continuamente el demonio y sus tentaciones; esta es la tensión a la que me refiero. De igual forma, no es lo mismo una oración dicha de carrerilla y sin pensar, o pensando en tus cosas, (aunque también sirva), que una oración pensando lo que dices, pues esta requiere dedicación, concentración y al final esfuerzo, por poco que sea. No es lo mismo una peregrinación de cientos de kilómetros, a ir a la iglesia de tu barrio, por poner ejemplos. Y otra componente que hemos visto es el amor, que también hemos dicho que es mayor conforme mayor es el esfuerzo, o que se desarrolla mejor en el esfuerzo, de ahí que Dios nos ponga las necesidades. Pero hay una tercera componente fundamental en cuanto al Espíritu que es la fe, y es tan importante esta, que muchas veces se basta por sí misma…, ¿o no? En realidad, la libertad siempre está ahí y el amor con ella, pues también hay amor en el hijo que obedece al padre; dado que un hijo puede desobedecer al padre si es que tiene libertad. De hecho, si tu hijo no tiene libertad, aunque le quieras, él te puede llegar a odiar porque le prohíbas (caso de algunos adolescentes), y ya no se daría ese amor. Si actuáramos por miedo, no seríamos libres y tampoco se daría realmente el amor. Razón ésta, por la que Dios se hizo desaparecer para nosotros. Lo que quiero decir, es que las tres: el amor, la libertad y la fe, están entrelazadas.

Ahora pensemos que lo dicho en Lucas 11:5, la palabra del principio del punto, es cierto. Si no nos llega el Espíritu es que no lo estamos pidiendo bien. Yo creo que debemos hacerle guiños al Espíritu para que entre en nosotros, y lo que le gusta al Espíritu es el amor; porque al final, aunque el Espíritu se adapte en intensidad, es inmutable en lo que Es, Amor, y somos nosotros los que tenemos que hacernos como Él para que Él venga a nosotros. Y dado que fue nuestra libertad la que le echó en el cielo, es nuestra libertad herramienta imprescindible para recuperarlo. Estos dos ingredientes se cumplen en los actos de amor por los demás como hemos visto. Por supuesto, es un Don, en el sentido de que es un anticipo que nos cambia el amor + fe por Espíritu, y que realmente no nos hace falta para salvarnos siempre que mantengamos ese amor, porque